España: “El gasto en educación en Catalunya está al nivel de Laos”

España / lavanguardia.com / 5 de Octubre de 2016.

La crisis económica ha golpeado al sector educativo con recortes en la educación que han situado a Catalunya a niveles de gasto en educación respecto al PIB comparables a Perú, Laos o Guatemala. Si queremos seguir comparándonos con Europa, advierte el estudio encargado por la Fundació Jaume Bofill, Catalunya debería doblar su gasto actual, lo que supone inyectar 10.800 millones de euros. “El capital humano es lo más importante que tiene un país. Si tuviéramos esa consideración como sociedad, la educación sería una prioridad para el Govern”, manifiesta Josep Maria Vilalta, (Barcelona, 1965), secretario de la Associació Catalana d’Universitats Públiques y coordinador del Anuario de los retos de educación en Catalunya 2015 de la Fundació Jaume Bofill, que ha sido elaborado por 20 expertos. Entre las conclusiones destaca la influencia de las oportunidades laborales de trabajos precarios en el abandono es­colar.

¿Qué fotografía han obtenido de la educación?

Hemos definido doce retos educativos. Respecto al sistema, los re­sultados son claros: Catalunya está a la cola en financiación pública. El gasto educativo en la OCDE es del 5,6% del PIB, en la UE, del 5,25%, y nosotros estamos en el 2,8%, por debajo incluso de la media española. Por tanto, debemos doblar la financiación. Y hacerlo de forma selectiva invirtiendo para mejorar la igualdad y la equidad, para potenciar la calidad y la innovación, y para ayudar al profesorado a tener el papel relevante en esta transfor­mación.

¿Cómo debería mejorar el profesorado?

Primero, con un acceso a la universidad cualitativo mediante un filtro para que entren en la facultad aquellos que destaquen por conocimiento y capacidad. También potenciar la formación permanente.Todo está cambiando muy rápido y los docentes deben hacerlo también adaptándose. Ya no vale elegir cualquier formación, sino que esta debe servir al proyecto educativo del centro.

¿Decidiéndolo el director?

Está claro que el liderazgo del equipo directivo tiene que aumentar. Sin embargo, sus decisiones pueden ser consensuadas con el equipo docente. Esto debe ir acompañado con más autonomía de centro.

También proponen romper con el modelo clásico de apren­dizaje.

La idea es personalizar el aprendizaje atendiendo las necesidades, motivaciones y capacidades del alumnado. Eso que decimos de poner el alumno en el centro. Que a partir de cierta edad de madurez puedan hacer sus propios itinerarios, por ejemplo. Hay centros de secundaria que ya lo hacen, y en la universidad está más claro, con grados abiertos, optativas, pasarelas de una formación a otra. Además, vamos a tener que aprender toda la vida, con demandas distintas. Por tanto, la oferta del sistema debe flexibilizarse.

¿Y con innovación?

La innovación ha irrumpido con iniciativas muy interesantes, pero debe haber una cierta cobertura pública que asegure estándares. No todo tiene sentido. Debe haber una cierta supervisión sobre lo que se hace, y el mundo académico universitario podría ayudar en este sentido si los investigadores centran sus estudios en innovación educativa. La administración podría financiar investigaciones sobre este tema. Además, habría que velar por evitar la dualización entre los centros que tiran gracias a la innovación y aquellos que no pueden ­hacerlo por su tipo de alumnado y por el contexto socioeconómico.

En el estudio resaltan que la tasa de abandono no es tanto un problema del sistema educativo como del mercado de trabajo.

Cuando el joven tiene la oportunidad de encontrar trabajos de baja cualificación, como la de camarero, tiene más probabilidades de dejar de estudiar. El perfil del estudiante que abandona es el de un niño inmigrante con un contexto socioeconómico y cultural bajo. No hay una correlación estadística que explique por qué el mismo perfil en distintos países da una tasa de abandono tan diferente. Si le cuesta estudiar, por sus dificultades con la lengua, la cultura y sus condicionamientos familiares, y, además, el mercado laboral le facilita una salida, pues deja la escuela y se marcha de camarero a ganar cuatro duros. Por eso en la franja mediterránea, desde Valencia hasta Catalunya y Baleares, donde hay turismo, la tasa de abandono es mayor.

¿Qué propuestas se hacen en este sentido?

Aumentar el salario mínimo, porque si al empresario le cuesta más caro contratar a un camarero, lo preferirá profesionalizado. Pedir convenios colectivos que exijan titulación mínima y fomentar las becas salario. Y el sistema educativo también ha de responder con más acompañamiento, reforzando el papel del docente y las tutorías.

El estudio trata por primera vez sobre la universidad y el papel de los doctores.

En Dinamarca, Holanda o Estados Unidos, el 40% de los doctores acaba trabajando en una empresa. En Catalunya sólo un 17%. Las empresas se pierden el capital intelectual que es un doctor, con capacidad analítica y de innovación.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20161005/41786401927/el-gasto-en-educacion-en-catalunya-esta-al-nivel-de-laos.html

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