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Inclusión y educación Superior

Por: MARÍA THERESA VON FURSTENBERG

Señor Director:

El ambiente que genera la Teletón nos permite volver la mirada a la inclusión y a la rehabilitación, y nos hace reconocer su insuperable labor. Pero, en cuanto a la educación, aún hay tareas pendientes.

El II Estudio Nacional de Discapacidad (2015) muestra que en Chile hay un 20% de personas en situación de discapacidad. De ellos sólo el 9.1% acredita estudios superiores.

Asimismo, desde el año 2010 nos regimos por la Ley 20.422 que establece que “las instituciones de educación superior deberán contar con mecanismos que faciliten el acceso de las PcD, así como adaptar los materiales de estudio y medios de enseñanza para que puedan cursar las diferentes carreras”, a pesar de ello, Chile no pasó el examen en la Convención de Ginebra sobre los derechos de las PcD (ONU 2016).

Entre las muchas observaciones, se recomienda al Estado de Chile “la implementación de un plan para transicionar hacia la educación inclusiva, a todo nivel, hasta el superior….”

Algunas universidades, ya lo hacen, incorporando alumnos con discapacidad en sus aulas regulares, entregándoles los apoyos de accesibilidad al entorno y al conocimiento que requieren.

Entre ellas la Universidad Andrés Bello ha reconocido a la diversidad como un elemento constitutivo de la comunidad universitaria. Fue pionera hace 10 años en la implementación del Programa Diploma en Habilidades Laborales, orientado a la formación socio-laboral de jóvenes con discapacidad cognitiva. A la fecha 233 jóvenes han egresado y otros 135 lo están cursando, formándose en un ambiente inclusivo como es un Campus universitario.

Con una malla curricular diseñada para su ritmo y estilos de aprendizaje, los jóvenes logran desarrollar las habilidades laborales deseadas, potenciando en paralelo su autoestima, autonomía y habilidades sociales.
El año 2015 nace también en la UNAB la Unidad de Educación Inclusiva cuyo objetivo es otorgar condiciones de equidad en el acceso, permanencia, progreso y egreso de los estudiantes en situación de discapacidad que cursen carreras regulares de pregrado.

En inclusión e igualdad de oportunidades falta mucho por hacer, pero siento que como comunidad universitaria estamos respondiendo a nuestra misión.

Fuente: http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/2016/11/13/inclusion-y-educacion-superior/

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