EE.UU: Betsy DeVos, el menor de los problemas de educación pública

América del Norte/EE.UU/19 Febrero 2017/Fuente: diario.mx/Autor:Esther Cepeda/The Washington Times

La recientemente confirmada secretaria de Educación, Betsy DeVos, quizás sea hoy en día la mujer más vilificada de Estados Unidos.

Grupos de manifestantes bloquearon recientemente su entrada en una escuela de Washington, D.C. Se la acusó de ser demasiado rica y privilegiada para comprender la educación pública y hubo burlas acerca de su preocupación por la entrada de osos en las escuelas.

Los críticos señalaron un discurso de DeVos de 2015, en Texas, en el cual expresó: «Es la batalla de la Era Industrial contra la Era Digital. Es el Modelo T contra Tesla. Es el viejo modelo de la fábrica contra el nuevo modelo de Internet. Son los Luditas contra el futuro. Somos los beneficiarios de las empresas incipientes, de los empresarios y de los inventos en todas las áreas de la vida, pero no tenemos eso en la educación porque se trata de un sistema cerrado, una industria cerrada, un mercado cerrado. Es un monopolio, un callejón sin salida. En la medida en que la educación siga siendo un sistema cerrado, nunca veremos los equivalentes en educación de Google, Facebook, Amazon, PayPal, Wikipedia o Uber. No veremos ninguna innovación real que beneficie a más de un puñado de estudiantes.»

Esa no es la descripción más caritativa de un sistema educativo que capacitó a los que llegaron a la luna y ayudaron a inventar algunas de las tecnologías más innovadoras en la historia de la humanidad.

Aún así, los tecnólogos de Silicon Valley predicaron ese mismo evangelio durante años–con gran aplauso pero de boca para afuera, que nuestros niños obtenían una educación del siglo XIX en preparación para la realidad del siglo XXI.

En «Most Likely to Succeed», un libro y un documental de 2015 por Tony Wagner y Ted Dintersmith sobre «re-imaginar la escuela», se basurea el sistema educativo actual de la siguiente manera: «Mientras las credenciales educativas se alineaban históricamente con habilidades relevantes, ahora se han vuelto prohibitivamente caras, emocionalmente perjudiciales y desconectadas de todo lo esencial.»

Y después está el argumento de que DeVos es radicalmente anti- escuela pública debido a su posición en cuanto a la elección escolar, los vales escolares y las escuelas charter–aun cuando esas posiciones se parecen claramente a las de su predecesores demócratas.

Arne Duncan, secretario de educación bajo el presidente Obama y ex director ejecutivo de las Escuelas Públicas de Chicago–quien fue criticado por no haber sido maestro, pero que no inspiró el tipo de odio que incitó DeVos–no fue muy diferente.

Tal como señalara recientemente el Chicago Tribune, diario de la ciudad de Duncan, en un editorial: «Duncan tampoco estaba satisfecho con avances graduales o ilusorios de los estudiantes. Quería que los estudiantes de las escuelas de bajo desempeño tuvieran acceso a escuelas mejores. Quería que los educadores rindieran cuentas sobre el aprendizaje de sus alumnos–y que se les pagara más por un desempeño superior. Duncan, recuerden, trató de reformar la educación pública. Promovió la innovadora Carrera hacia la Cima, otorgando incentivos a los distritos para que mejoraran. Dirigió el ataque para permitir más escuelas chárter y para que las evaluaciones de los maestros dependieran del avance de sus alumnos. Oh, los sindicatos de maestros odiaron ese aspecto.»

(Para el caso, el sucesor de Duncan, John King, tampoco se opuso a las escuelas chárter.)

En una encuesta de mis colegas educadores, el consenso parece ser que la ira contra DeVos proviene menos de sus opiniones en cuanto a la educación que del poder que su jefe, el presidente Trump, y el Congreso controlado por los republicanos, ejercerán sobre las escuelas.

«Pero el secretario de Educación simplemente no desempeña un gran papel federal en educación, es más una cuestión de tener un púlpito para usar,» señaló Kate Walsh, presidenta del National Council on Teacher Quality, una organización reformista que trabajó con el Departamento de Educación y otras entidades durante siete años para establecer las directrices sobre preparación de maestros. El Senado considera ahora una propuesta de ley aprobada por la Cámara para revocar todo ese duro trabajo.

«Siempre supimos que las reglamentaciones finales no serían aprobadas por un Congreso de mayoría republicana», me dijo Walsh. «Para [las grandes reformas educativas], hay que tener una palanca que no sea gubernamental. Arne Duncan fue un secretario activista y tenía 5 mil millones de dólares con que luchar, pero gran parte del trabajo que le importaba no se realizó. Estamos en una época diferente ahora–y éste no iba a ser un período activista desde una perspectiva federal, sin importar quién tuviera ese cargo.»

Sin duda, hay muchas cosas de las que preocuparse en la educación pública–la pobreza de los estudiantes, los programas de preparación de maestros deficientes y una atmósfera excesivamente politizada, para comenzar.

Pero en el panorama general, DeVos es probablemente nuestra preocupación menor.

Fuente de la noticia: http://diario.mx/Opinion_El_Paso/2017-02-16_eee3f98d/betsy-devos-el-menor-de-los-problemas-de-educacion-publica/

Fuente de la imagen:

http://a57.foxnews.com/media2.foxnews.com/BrightCove/694940094001/2016/11/23/876/493/694940094001_5222505092001_5222484015001-vs.jpg?ve=1&tl

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