La huelga tiene más eco en institutos y facultades que en los colegios.

Los sindicatos cifran en un 65% el seguimiento de los profesores. El Ministerio de Educación asegura que ha habido «una incidencia mínima».

Por: Pilar Alvarez.

Cuatro años después de que se aprobara la polémica reforma educativa del PP y con un pacto educativo en negociación en el Congreso de los Diputados, se ha convocado este jueves una huelga general educativa, desde infantil a la Universidad. La promueven hasta 10 asociaciones de alumnos, familias y profesores que reclaman que se derogue la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, la  LOMCE, que se reviertan los recortes educativos que han provocado la pérdida de unos 30.000 profesores y un cambio en el sistema de becas aprobado en 2012, que ha supuesto una reducción de la cuantía que reciben los estudiantes, entre otras peticiones.

Los sindicatos docentes (CC OO, UGT y STES) han cifrado el seguimiento en un 65% de media en todas las etapas en el caso de trabajadores de la enseñanza (profesores y administrativos) y un paro de alumnos y familias “que ha distorsionado la normalidad académica en todos los centros del país” con un 85% de seguimiento, señalan. El Ministerio de Educación asegura que ha habido una “incidencia mínima” y «sin incidentes» salvo los protagonizados a primera hora por piquetes de dos universidades madrileñas. “No hay razones objetivas en estos momentos para una huelga de estas características y por eso es lógico que el seguimiento sea mínimo”, ha dicho el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, en el Congreso de los Diputados.

Las protestas han continuado por la tarde con más de 50 manifestaciones en distintas ciudades. Varios miles de alumnos, padres y docentes se han manifestado de forma conjunta esta tarde en Madrid, entre Neptuno y Sevilla, pasando frente al Ministerio de Educación, como colofón la jornada de huelga. Les acompañaba una banda de música y otra de batucada. Y coreaban lemas como «De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste» o «el que no vote es del Partido Popular».

Aunque el Gobierno ha dado marcha atrás con las reválidas, quedan puntos calientes en la ley muy contestada desde la calle y desde las comunidades no gobernadas por el PP, que ahora son mayoría. “No nos engañan, la LOMCE sigue en marcha”, gritaban los centenares de estudiantes que han recorrido a las 12 la calle madrileña de Atocha en una manifestación.

La de este jueves es la jornada número 24 de protesta educativa desde 2012. El pasado octubre, hubo movilizaciones multitudinarias para frenar las reválidas, el examen externo de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato que servía para sacar el título y que finalmente ha quedado en suspenso mientras avanzan las negociaciones del pacto educativo.

En Madrid, mientras en el campus central de la Universidad Complutense había menos afluencia de alumnos que una jornada habitual, en la sede de Somosaguas en Pozuelo, los profesores reconocían que los jóvenes se han quedado en casa de forma masiva. A primera hora, varios piquetes han intentado impedir el acceso a diversas facultades de la Complutense. La Policía Nacional se ha tenido que personar en el caso de la barrera que se ha conformado en la Facultad de Económicas de la Autónoma de Madrid (UAM). Según exponen fuentes de la UAM a Europa Press, a primera hora de la mañana se ha formado un piquete que ha impedido el acceso a la Facultad de Económicas, donde se ha registrado «empujones» y «alguna situación desagradable». En este caso, agentes de Policía Nacional que estaban en las inmediaciones de la estación de Cercanías de Cantoblanco se han personado a las puertas de la facultad, lo que ha motivado que el piquete con unas 50 personas se disolviera.

Los pocos alumnos que se han paseado por el campus de la Complutense han acudido hoy porque tenían exámenes. «Teníamos que venir sí o sí, pero ahora nos vamos», declaran. Un profesor que ha asistido al centro universitario remacha: «La verdad es que está todo prácticamente vacío. En los aparcamientos no hay prácticamente coches. Los jóvenes han secundado la huelga, por lo menos aquí».

En el centro de Madrid, en el instituto público Lope de Vega, los pasillos de entrada están desiertos a eso de las 10.00. Aseguran en recepción que apenas han asistido alumnos a clase («y los que han venido, yo creo que después del recreo ya no vuelven», dice un bedel), pero han ido la mayoría de docentes. Sin embargo, a apenas 400 metros, en el instituto público Cardenal Cisneros, la situación es justo al revés: «Han venido muy pocos profesores, casi ninguno. Alumnos, muchos», aseguran en recepción.

La Consejería de Educación madrileña ha cifrado el seguimiento del paro en un 14,7%. Los hablan del 60% de los docentes no universitarios. A las 12.00 se han manifestado en Atocha unos 800 estudiantes, según estimaciones de la Policía Nacional.

En Barcelona, se han movilizado más de 7.500 estudiantes y docentes por las calles de la ciudad, según datos del Ayuntamiento. «No a la privatización» y la «educación está en venta» eran las consignas que más se han oído en el recorrido, que ha terminado ante la sede de la delegación del gobierno, completamente blindada por una decena de furgones antidisturbios de los Mossos d’Esquadra. Los manifestantes han terminado la marcha leyendo varios manifiestos en favor de la educación pública y no se han registrado incidentes. 

El paro, no obstante, ha tenido un seguimiento desigual en la capital catalana según el ciclo de estudios: en institutos ha tenido más apoyo que en primaria y educación superior. En el Instituto Vila de Gràcia, el seguimiento de alumnos fue del 90% en los últimos cursos de ESO y en bachillerato. El de docentes, en cambio, «poca cosa», reconocía la conserje. Solo un 2,9% de los profesores que han informado a la Generalitat sobre la convocatoria (1955 de 67403 aunque el total es de 82.753) han secundado el paro en Cataluña.

En universidad el seguimiento ha sido más flojo. Los universitarios catalanes ya se manifestaron y celebraron una jornada de huelga la semana pasada para exigir una rebaja de los precios de matrícula. «Normalidad absoluta. Ningún incidente ni huelguistas en el campus», apuntó un portavoz de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. En la Universidades de Barcelona tampoco se han registrado incidentes: se cancelaron el 40% de las clases en la facultad de derecho, el 25% en biblioteconomía, el 20% en filología y alguna clase suelta en el campus de Bellvitge (L’Hospitalet).

En Andalucía ha seguido la huelga un 80,02% del alumnado no universitario, según datos de la Consejería de Educación, que no ha facilitado aún cifras de seguimiento de los docentes. Los sindicatos aseguran que han secundado el 45% de los profesores con «un  paro académico casi total en Secundaria y Universidad». Toda la actividad académica de la Universidad de Sevilla ha quedado paralizada en este jueves.

«Se nota mucho el recorte del personal, tenemos a una profesora de Física dando Ética. También hay mucha incertidumbre con respecto a las asignaturas de selectividad y no hemos podido elegir las optativas que queríamos porque han reunificado los grupos», asegura el estudiante de un instituto sevillano Alejandro Reguera, mientras prepara una pancarta en la que se lee «nos han quitado tanto que no tenemos ni miedo». Forma parte de la recién creada plataforma de unión de institutos públicos en Sevilla llamada UNIP, que incluye a una decena de centros. «Nos hemos unido para tener más fuerza juntos y no tener que ir con los sindicatos», dice su compañera Lucía Ramírez, de 15 años. «Tenemos pensado seguir haciendo reivindicaciones de forma conjunta», añade.

Javier Chávez ha decidido secundar la huelga por partida doble. Como padre y como profesor interino ha acudido con su hijo a la manifestación: «Veo como se recortan los derechos de la educación pública frente a la concertada, se sufren recortes encubiertos», considera este sevillano, que además protesta por la complejidad de los interinos de acceso a la función pública.

Cuatro adolescentes de un pueblo de Huelva se han desplazado hasta Sevilla también para defender lo que consideran su futuro: «Todavía somos jóvenes, pero queremos nos afectará lo que se decida ahora. Ya tenemos las clases masificadas, y no se sustituyen los profesores», dice Lucía Calzada, de 14 años, ataviada con un birrete fabricado con goma eva brillante.

En la Comunidad Valenciana ha habido un 13% el seguimiento entre el profesorado de Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional y otras enseñanzas no universitarias de centros públicos y concertados. Entre el alumnado el seguimiento ha sido del 60%, según el Gobierno autonómico. El consejero de Educación, Vicent Marzà, ha expresado su apoyo a “las reivindicaciones de la comunidad educativa valenciana”. “Trabajamos desde las instituciones para derogar la LOMCE, aumentar las plantillas docentes y potenciar la estabilidad”, ha agregado Marzà.

El aparcamiento de la Universitat de València en el campus de Tarongers, que concentra grandes facultades como Derecho y Economía, habitualmente repleto, estaba por la mañana completamente vacío.

También ha habido un seguimiento muy alto de la huelga en el campus de Blasco Ibáñez, casi total en la facultad de Filología de Valencia. «Los dos profesores que han venido han devuelto las llaves porque no había nadie en clase», explica el conserje. La impresión a pie de calle, a falta de que se faciliten datos oficiales, es que el respaldo ha sido más desigual en institutos y colegios.

En el instituto público del Carme de Valencia, al que acuden unos 400 alumnos, ha habido más seguimiento entre los estudiantes (60%) que entre los profesores (20%) según fuentes del centro.

En el colegio Sagrado Corazón Carmelitas de Valencia, en cambio, no hay rastro de la huelga. Ningún profesor la ha secundado y no han ido menos alumnos que habitualmente. «Es un día normal», afirma la conserje.

En Galicia, colectivos de padres, profesores y alumnos agrupados en las dos plataformas de defensa de la enseñanza pública han salido masivamente a las calles en la práctica totalidad de las ciudades, salvo en Ourense, en donde la manifestación se celebrará a las 19,30 horas. Las dos plataformas convocantes han coincidido en su reclamación contra la LOMCE aunque en el caso de los organizaciones nacionalistas piden el impulso además a una ley educativa gallega «que atienda a las necesidades y particularidades de la comunidad autónoma». Ambos colectivos estiman en torno al 63 y 80% el seguimiento pero según la Xunta, ha sido del 11,42% en la púbica y 0,39% en la concertada.

La huelga ha tenido una incidencia escasa en el País Vasco. En los colegios de Primaria y Secundaria apenas se ha registrado la falta de alumnos y en los institutos de Bachillerato las clases se han desarrollado “con normalidad”, según fuentes del Educación. “El seguimiento de la huelga ha sido insignificante”, añade un portavoz del Gobierno vasco. Un profesor del Instituto Antigua-Luberri de San Sebastián ha asegurado a este diario que el paro “no ha existido” en este centro.

El Departamento vasco de Educación ha constatado que “solo un 0,02% de los profesores ha secundado la huelga convocada contra la LOMCE. La consejera Cristina Uriarte ha afirmado que el Gobierno vasco “siempre” ha estado en contra de la ley educativa vigente y trabajará para que se derogue o se cambie”, aunque también ha indicado que “hay otras vías” para conseguirlo.

En la Facultad de Letras de la Universidad del País Vasco (UPV) en Vitoria las clases se han desarrollado “sin incidencias”, explica Maialen Salaberria, que cursa segundo curso de Filología Inglesa: “Las clases se han dado como otro día cualquiera. No hay ambiente de huelga en el campus. Ayer hubo más incidentes por el Día Internacional de la Mujer”.

Varias decenas de manifestantes han recorrido las calles de Bilbao para protestar por la aplicación de la LOMCE. Han participado representantes de CC OO y UGT, así como de organizaciones de estudiantes y asociaciones de padres, a los que se han sumado un grupo de estibadores que han gritado consignas como “obreros y estudiantes, unidos y adelante”.

Los sindicatos convocantes de la movilización no han podido precisar el seguimiento que la huelga en Euskadi al carecer de datos de los profesores que han parado. Las centrales nacionalistas ELA, LAB y Steilas, mayoritarias en Euskadi, no han secundado la huelga de hoy y han optado por diferencias con una convocatoria que se celebrará solo en Euskadi el próximo 22 de marzo.

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2017/03/09/actualidad/1489061233_819108.html

Imagen: http://ep02.epimg.net/politica/imagenes/2017/03/09/actualidad/1489061233_819108_1489071701_noticia_fotograma.jpg

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Pilar Alvarez

Columnista de diario El País. España