EL CAMINO QUE CONDUCE AL EMPLEO

EEUU / www.expansion.com / 15 de Marzo de 2017

ESTADOS UNIDOS ES UN PAÍS CON DOS MERCADOS LABORALES: UNO CON MUCHAS OFERTAS DE TRABAJO PARA DOCTORADOS UNIVERSITARIOS Y AÚN MÁS OFERTAS PARA EMPLEADOS DE RESTAURANTES DE COMIDA RÁPIDA, Y OTRO PARA LAS PERSONAS QUE ESTÁN EN MEDIO DE ESTOS ÚLTIMOS QUE NO ES SUFICIENTE PARA SATISFACER LA DEMANDA.

Este es un problema en una economía que se basa en gran parte en el gasto de los consumidores. Donald Trump llegó a la presidencia prometiendo traer de vuelta al país los empleos para la clase media. Pero incluso si el presidente de Estados Unidos fuera capaz de revertir la globalización y los cambios que ha provocado el auge de los trabajos tecnológicos, el problema seguiría siendo la diferencia en las cualificaciones laborales.

Deloitte calcula que 3,5 millones de empleos bien pagados en la industria manufacturera tendrán que ser cubiertos en Estados Unidos en 2025. Sin embargo, 2 millones no los cubrirán estadounidenses, porque ni los institutos ni las universidades están produciendo una cantidad suficiente de graduados con altos conocimientos de tecnología y comunicaciones. Estos empleos van desde trabajadores de fábricas que saben utilizar equipos de robótica hasta mandos intermedios que pueden navegar a través de una variedad de tecnologías, industrias y geografías.

Andrew Liveris, consejero delegado de Dow Chemical, y Ginni Rometty de IBM, ambos asesores del presidente, están promoviendo un plan de formación y capacitación laboral, el cual podría reducir esta diferencia en las cualificaciones laborales y ser una ayuda importante para dos áreas políticamente polémicas: la reforma de la educación y la política industrial.

Una piedra angular del plan es la educación enfocada a la carrera profesional, un ejemplo del cual es el plan de seis años de enseñanza secundaria fundado por IBM en 2011, en el cual 300 empresas asociadas, como SAP, GlobalFoundaries y Regeneron, trabajan con 60 escuelas de seis estados para crear planes de enseñanza que permitan a los estudiantes obtener un certificado de bachiller y una diplomatura universitaria o título de formación profesional de dos años.

Dado que el 99% de los empleos creados entre 2008 y 2016 requerían más que un certificado de bachiller, esto será crucial. En 2015, menos de la mitad de los jóvenes adultos estadounidenses tenían una diplomatura universitaria de dos años o superior. Muchos se endeudan para obtener créditos y diplomas costosos pero cuya utilidad es discutible en temas como marketing deportivo o administración de empresas.

“La tecnología es el camino que conduce a los empleos del futuro”, señala Rometty.

Independientemente de lo que estudien, los estudiantes deben cursar las asignaturas de ciencias básicas, tecnología, ingeniería y matemáticas. Para esta cruzada, Rometty cuenta con un aliado importante en la Casa Blanca: Ivanka Trump, la hija del presidente. “En asociación con líderes del sector privado como Ginni, el gobierno tiene la intención de apoyar y ampliar los esfuerzos de la industria para educar y formar a la fuerza laboral del mañana”, ha dicho Ivanka Trump.

La educación orientada al mercado laboral tiene como objetivo reconstruir la conexión entre los educadores y las empresas que se rompió en la década de 1970. En ese momento, los progresistas lucharon para acabar con la formación profesional porque la consideraban racista y clasista: creían que todos tenían derecho a estudiar a Herman Melville en lugar de a aprender a soldar.

El problema vuelve a ponerse de manifiesto ahora, dice Rometty, ya que lo que ella denomina los nuevos puestos de trabajo del futuro se situarán entre las categorías anteriores de las artes o las ciencias liberales académicas y la formación profesional.

Un maquinista altamente capacitado con dos años de educación universitaria podría fácilmente obtener un salario inicial más alto que un graduado en ciencias políticas de una universidad de segundo o tercer nivel que haya estudiado cuatro años. Con el auge de la enseñanza en internet, no todos los estudiantes tienen que acumular deudas para conseguir una licenciatura de cuatro años. La educación debe ajustarse y adaptarse para satisfacer las necesidades de las personas. Después de todo, podemos leer a Melville por nuestra cuenta o ver a un profesor de Harvard enseñar Moby Dick en clases en streaming en internet impartidas a un gran número de estudiantes.

Esta tendencia está también presente en muchos otros países. Todos los líderes políticos están “planteándose cómo preparar a la fuerza laboral del siglo XXI”, dice Rometty.

En el presupuesto presentado la semana pasada en el Reino Unido se recomendó revisar la educación técnica. Lo mismo ocurre en Australia, donde hay siete escuelas de IBM.

Otras empresas, como Siemens, GE, Procter & Gamble, Microsoft y Google, tienen escuelas similares. La mayoría, incluyendo IBM, son diferentes de la formación profesional al estilo alemán, que empieza a una edad más temprana y hace un seguimiento más estrecho de los estudiantes.

En la escuela de IBM en Crown Heights, Brooklyn, conocí a estudiantes cultos y que se expresaban muy bien que querían ser guionistas, empresarios o programadores de software. “Hay muchos modelos que pueden funcionar. La clave es que hay que adaptarlos de acuerdo a las necesidades”, dice Rometty.

En Estados Unidos, una forma de hacerlo sería retomar la Ley Perkins, cuyo objetivo es proporcionar 1.000 millones de dólares en fondos federales para la formación profesional. La ley se aplazó debido a disputas partidistas en el Congreso antes de las elecciones presidenciales. Betsy DeVos, secretaria de educación de Trump, ha pedido al Congreso que la apruebe y vincule los subsidios más estrechamente a campos de enseñanza como la tecnología, un mercado laboral con mucha demanda. Los líderes empresariales también están haciendo presión para que se aprueben los planes de enseñanza federales orientados al empleo de 1.000 millones de dólares para permitir a los estudiantes trabajar en empleos del sector privado en bibliotecas o cafeterías universitarias y al mismo tiempo seguir estudiando.

IBM ha contratado a los primeros graduados de sus escuelas, muchos de los cuales han completado sus diplomaturas de seis años en cuatro. Con sus sueldos de 50.000 dólares al año, estos estudiantes serán los consumidores necesarios para promover una recuperación económica real y sostenida.

Fuente: http://www.expansion.com/actualidadeconomica/analisis/2017/03/14/58c7dc5fe5fdea931f8b45fa.html

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