La educación en casa está prohibida en Cuba

Cuba/20 marzo 2017/Fuente: Diario Las Americas

En las sociedades libres, escoger el tipo de educación para sus hijos es un derecho de los padres. Los estados totalitarios no garantizan la libertad educativa. Ese es un derecho continuamente cercenado en la Cuba socialista.

El éxito es ciertamente la consecuencia de la perseverancia. Por supuesto, esto no es una categorización absoluta. Pero para muchos, el trabajo constante e inteligente es el porciento fundamental de la consecución concreta de las ideas geniales. Por eso, “el genio es el 99% de sudor y un 1% de inspiración”. Esto ha dado como resultado el desarrollo creciente y constante del hombre y la sociedad, que demuestra la capacidad talentosa del ser humano y nos recuerda la esencia misma original de nuestro imago dei.

 Del mismo modo, existen historias comunes convertidas en extraordinarias por las realizaciones persistentes y la confianza en sí mismo de que sus ideas son alcanzables y no pueden ser frenadas por la mediocridad o la falta de visión. Veamos algunos de estos memorables paradigmas.

El niño tenía ocho años y estaba parado delante del individuo adulto; para él, era como un gigante amenazante que lo llenaba de improperios. Pero su irresoluta firmeza hizo irrealizable los pronósticos del maestro. No dejo que sus sueños fueran truncados por estereotipos y el falso diagnóstico de retardo infantil. El niño comenzó a estudiar en su casa con su madre y, finalmente, se convirtió en un hombre de éxitos. Este científico, inventor y empresario, cambio definitivamente la forma de percibir el mundo. Él es Tomás Alva Édison.

Asimismo, muchas personalidades fueron fruto de esa enseñanza en el hogar, entre ellas tenemos a Amadeus Mozart, Abraham Lincoln, Michael Faraday, Pierre Curies, Albert Einstein, Mark Twain, Teodoro Roosevelt, Winston Churchill.

En Cuba tenemos algunos casos talentosos en la sociedad que obtuvieron su desarrollo de la educación en el hogar. El ejemplo más destacado es la poetisa, escritora y cronista Dulce María Loynaz. Su novela más conocida es Jardín (1951). Por su obra literaria recibió el Premio Cervantes. Otro de los grandes cubanos es Claudio José Brindis de Salas, el Paganini Negro, músico y el mejor violinista de su época. Fue condecorado con la Legión de Honor por el Estado francés y el emperador alemán y rey de Prusia, Guillermo II, lo nombró Barón de Sala.

En los últimos dos siglos, la educación en casa fue en detrimento por la popularización de la enseñanza estatal. Esta, en países demócratas como Estados Unidos y Europa, se encuentra secuestrada y malograda por estar maniatada a los designios de los gobiernos y los sindicatos de maestros. Sin embargo, la enseñanza hogareña es prohibitiva su aplicación en sociedades totalitarias: Alemania de Hitler, Rusia estalinista y la Cuba de Castro.

En general, la desconfianza y disgusto con el sistema educativo público y privado ha llevado a la determinación de seleccionar la educación en el hogar. Famosos y ricos como John Travolta and Kelly Preston, Tom Cruise y Nicole Kidman, Brad Pitt y Angelina Jolie, Robert Frost, prefirieron el ambiente familiar e individualizado para la enseñanza de sus hijos.

En las sociedades libres, escoger el tipo de educación para sus hijos es un derecho de los padres. Las escuelas públicas, semipúblicas, privadas, religiosas o caseras (homeschooling) deben ser opciones para la familia. Estas están en correspondencia con los Pactos Internacionales de Derechos Humanos y la Declaración Universal Derechos Humanos. Esta última en su Artículo 26, incisos 2 y 3 declara: “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”.

En realidad, los estados totalitarios no garantizan la libertad educativa. Permitir la educación en casa resquebrajaría su sistema y las personas escaparían a su prédica de adoctrinamiento. Ese es un derecho continuamente cercenado en la Cuba socialista.

En días atrás, la libertad de enseñanza y de pensamiento fueron mancilladas impunemente por el régimen castrocomunista cuando fueron detenidos, en Guantánamo, en el oriente de Cuba, Ramón Rigal y su esposa Adya, por preferir la educación familiar. El Pastor y su esposa están pendientes a sanción que pudiera terminar en encarcelamiento y la pérdida de la patria potestad.

Ramón y Adya, al tomar esta valiente decisión con su hijo, demostraron su nobleza. Que la libertad solo está garantizada cuando se examina todo y se retiene lo bueno. Que la auto-educación familiar es algo de las cosas buenas que ellos, al ir en su búsqueda, se han ofrecido para que una nación entera viva.

Por eso, digo como Séneca: “Todo aquel que no impide una injusticia es cómplice de ella”. Pongamos nuestras ideas de libertad en práctica virtuosa y condenemos esas injusticias. Así, este ambiente luminoso, es el modo de hacer a Cuba libre.

Fuente noticia: http://www.diariolasamericas.com/opinion/la-educacion-casa-esta-prohibida-cuba-n4117277

Fuente imagen: https://cubanosporelmundo.com/wp-content/uploads/2017/03/leyendo-cuentos.jp

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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