Modelo educativo local ayudaría a combatir abandono escolar en Dominicana

República Dominicana/13 de Noviembre de 2017/Metro

Se trata de la educación alternativa puertorriqueña.

Al igual que en Puerto Rico, el abandono escolar entre los jóvenes se presenta como uno de los grandes desafíos sociales que enfrentan las autoridades educativas y las organizaciones sin fines de lucro en República Dominicana.

Mientras en nuestra isla el número de estudiantes entre los 13 y 18 años de edad que deja la escuela ronda el 49 %, en el hermano país caribeño la cifra oficial es de 37.5 %, según datos del último Censo Nacional de Población y Vivienda. Asimismo, la Oficina Nacional de Estadística apunta a que del total de estudiantes dominicanos que entra al sistema educativo apenas el 15.4 % ingresa a la universidad.

En ambos países, el abandono escolar juvenil se relaciona a factores como el desencanto de los jóvenes con la escuela tradicional, la falta de recursos económicos, nuevas y prematuras responsabilidades familiares y la necesidad de trabajar.

Para atajar esa situación, en Puerto Rico se ha puesto en marcha un modelo de educación alternativa que, por más de tres lustros, ha mostrado resultados sorprendentes, reteniendo a los jóvenes en las escuelas, aumentando su aprovechamiento académico, apoyando a sus familias y ofreciéndoles nuevas oportunidades para potenciar sus talentos y encaminar sus vidas.

Los detalles de esa exitosa experiencia se presentaron este fin de semana ante un nutrido grupo de educadores dominicanos en la decimosexta edición del Encuentro Internacional de Educación y Pensamiento, que tuvo lugar en la Universidad Adventista Dominicana (UAD), ubicada en Bonao, capital de la provincia Monseñor Nouel en la República Dominicana.

Allí, la presidenta ejecutiva de Nuestra Escuela, organización pionera en la implantación del modelo de educación alternativa en Puerto Rico, tuvo a cargo la conferencia magistral de apertura del evento titulada “Fomentando el desarrollo integral del estudiante: una experiencia de sana convivencia guiada por el amor”.

“En ambos países tenemos muchos jóvenes talentosos con experiencias de vida dolorosas que necesitan apoyo socioemocional para sanar sus heridas y una oportunidad para expresar sus talentos e intereses. La escuela alternativa fomenta el desarrollo integral del estudiante y se convierte en una experiencia transformadora conducida por el amor”, señaló Guzmán Torres.

Para la educadora, el modelo de educación alternativa aporta al desarrollo formativo e intelectual de los jóvenes y potencia sus capacidades, tal y como ha experimentado Nuestra Escuela a lo largo de sus 17 años de historia, tiempo en el que la institución ha servido a 1,651 jóvenes y sus familias, de los cuales 1,307 se han graduado, logrando una asistencia de 86.3% y una tasa de retención promedio de 95%.

Del total de sus egresados, 86% ha continuado estudios post secundarios y 34% ha ingresado a la fuerza laboral del país.

“Nuestra Escuela es algo más que una escuela, somos familia. Una comunidad que desde la responsabilidad y el compromiso apoya y cuida los unos a los otros en una experiencia que incluye los familiares y el entorno social del estudiante”, sostuvo.

Para ahondar en las características de la población que sirve su organización, Guzmán Torres detalló que el 82% de los jóvenes que actualmente sirve Nuestra Escuela viven bajo niveles de pobreza. Al igual, 88% viven sin la figura paterna; 32% ni siquiera conocen quién es su padre; 23% viven sin la figura materna; 26% viven sin ninguno de sus dos padres; 20% son madres adolescentes; 10% son padres adolescentes; 15% viven en hogares sustitutos; y 63% han repetido algún grado en la escuela.

“Trabajamos con una población de jóvenes muy vulnerable. Junto a ellos construimos un ambiente de comunidad educativa, afectiva y amorosa en una experiencia de la que hemos derivado grandes logros y satisfacciones”, puntualizó.

Para la educadora, que es natural de la República Dominicana, el modelo de educación alternativa aporta al fortalecimiento de la sociedad y promueve la construcción de una nueva concepción de ciudadanía, en la que priman valores como la solidaridad, la democracia y el respeto.

“En Nuestra Escuela hemos aprendido el valor de la transformación de los jóvenes desde el ser humano, su vida, talentos, sueños y necesidades. Hemos desarrollado un modelo de servicios educativo que nos ha dado mucho éxito y qué más quisiéramos que compartirlo con la comunidad educativa dominicana y verlo florecer aquí”, dijo.

Agregó que “la educación alternativa es una herramienta efectiva para combatir el abandono escolar. Es una opción para garantizar que nuestros jóvenes, no importa su condición, obtengan una educación de primera que aporte a potenciar sus capacidades y talentos y les ofrezca destrezas que los ayude a emprender proyectos sociales y económicos que les permita romper con los nudos de la dependencia”.

Y aunque la educadora aseguró ante sus colegas dominicanos que no hay recetas ni soluciones mágicas para atajar el problema del abandono escolar, cifró su esperanza en las posibilidades de transformación que la educación alternativa ha logrado en los jóvenes puertorriqueños.

Fuente: https://www.metro.pr/pr/noticias/2017/11/07/modelo-educativo-local-ayudaria-combatir-abandono-escolar-domincana.html

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