Educación multicultural en el sistema educativo panameño

Panamá / 21 de enero de 2018 / Autor: Leonel Rivera / Fuente: ListínUSA

Introducción

En las últimas décadas ha crecido el interés por la ética y la responsabilidad social en la educación. Sin embargo, en el proceso de enseñanza y aprendizaje de la ética, persisten importantes carencias, como por ejemplo el hecho de que normasprincipios y virtudes suelen enseñarse por separado de los contenidos disciplinares y lamentablemente solo unos pocos docentes en sus actividades académicas abordan el papel de la personalidad del individuo en el desarrollo de una sociedad más justa y equitativa fortalecida en valores y en las buenas costumbres.

Cada vez hay una mayor conciencia de que vivimos en sociedades multiculturales, aunque esta conciencia no implica que se esté propiciando la práctica de valores que permitan una convivencia basada en el respeto, en el reconocimiento de las diferencias y en la construcción del diálogo entre culturas diferentes (Vargas y Méndez, 2012).

El aumento significativo y creciente de los alumnos en las escuelas y universidades y junto a ello la incorporación de las nuevas tecnologías en este mismo ámbito, son los factores que más están cambiando el panorama de la Educación en nuestros tiempos. Ante esto, la práctica de Valores y la Educación Multiculturalidad pueden ser las vías más factibles para fomentar la convivencia en la sociedad en que vivimos. Es por ello, que resulta importante reflexionar sobre la multiculturalidad y los valores sociales como retos de la educación contemporánea.

Dada la diversidad cultural en las instituciones educativas, es necesario replantear los objetivos de la educación en todos los países, investigar, diseñar e implementar normativas, orientaciones y recursos para afrontar esta diversidad. La Educación Multicultural permite atender a la realidad actual de nuestras sociedades, con sus aportaciones a la adquisición de los valores y las competencias sociales necesarias para dar respuesta eficaz a las demandas del mercado laboral y para convivir y relacionarnos en la nueva sociedad de la globalización (Méndez, 2009).

La Educación Multicultural ha sido considerada como una respuesta a la diversidad cultural de los pueblos y se ha convertido en un tema permanente de  debate y reflexión, para atender las realidades sociales, políticas, económicas que los individuos experimentan en los grupos humanos complejos y diversos.

El presente trabajo de investigación tiene como propósito analizar la situación actual de los valores en nuestra sociedad y el desarrollo de la Educación Multicultural como herramienta indispensable para minimizar las diferencias sociales que aún se presentan en nuestros pueblos. Además se plantean algunas estrategias que pueden emplear los docentes en las aulas de clases con el fiel propósito de garantizar la convivencia humana y la promoción de una sociedad fortalecida en valores.

Antecedentes

Desde sus orígenes las diversas sociedades han estado en comunicación permanente de alguna manera. Esta interacción entre diferentes pueblos y culturas hace que tengamos una variada riqueza cultural.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos proclama que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros… sin distinción alguna de raza, colorsexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra condición

Es por ello que a la educación le da una misión esencial e ineludible como un instrumento indispensable para el desarrollo continuo de la persona y las sociedades para alcanzar los ideales de paz, libertad y justicia social, y diálogo entre las culturas.

Por esta y otras razones Salazar (2009), considera que: “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz“.

La libertad cultural constituye una parte fundamental del desarrollo humano puesto que, para vivir una vida plena, es importante poder elegir la identidad propia, lo que uno es, sin perder el respeto por los demás o verse excluido de otras alternativas (Gandariasbeitia, 2004).

Según García, Pulido y Montes (1997), la Educación Multicultural nace de una reflexión sobre la presencia en las escuelas occidentales de minorías que, además de necesitar un trato adecuado por la distancia entre su cultura y la cultura presentada y representada por la escuela occidental, necesitan una atención especial ante el fracaso continuado cuando acceden a esta última. Se diseñan entonces programas que tratan de mejorar la situación de estos colectivos en las escuelas y que, en algunos casos, promuevan un respeto hacia su cultura de origen y una integración en la cultura de acogida (o al menos eso es lo que idealmente se pretende).

La Educación Multicultural se apoya en valores como la equidad y la justicia, la igualdad con derecho a la diferencia étnica y cultural, y se manifiesta a través del ejercicio de reconocimiento, respeto y promoción de la identidad y cultural. Sus aportes positivos son:

  • La promoción de un mayor respeto de las culturas y los pueblos.
  • Impulso a reformas del sistema educativo.
  • Lucha contra el racismo y la discriminación.
  • Regionalización cultural del currículum educacional, fortaleciendo a la vez un currículum básico, de manera que propicie la unidad en la diversidad.

Desde este punto de vista, se considera que para que la educación sea verdaderamente multicultural deberá ser capaz lograr la integración de los grupos humanos, y responder a las necesidades específicas de comunidades concretas, rurales o urbanas, que tienen una cultura propia. Lo cual conlleva a todos a tomar conciencia de la diversidad y a respetar a los demás.

Justificación

Ante los constantes cambios que se manifiestan en nuestra sociedad, cambios que se evidencian en el aumento de poblaciones estudiantiles en escuelas y universidades cada uno con su formación cultural diferente uno del otro, la aplicación de nuevas formas de tecnología, la búsqueda permanente de mejores formas de vida a través de empleos dignos y bien remunerados. Además de los constantes movimientos migratorios de las personas en busca de mejores oportunidad; surge la necesidad de promover la formación de Valores y la Educación Multicultural como herramientas poderosas capaz de responder y atender de forma efectiva a la realidad cultural y étnicamente plural de nuestras escuelas y universidades.

En materia educativa el respeto a la diversidad, la tolerancia y la especificidad de los grupos y de los individuos constituye un principio fundamental que nos debe llevar a buscar nuevas formas de enseñanza que tomen en cuentan las diferencias individuales y la riqueza de las expresiones culturales. Generalmente los sistemas educativos formales limitan el pleno desarrollo personal al imponer a todos los estudiantes el mismo molde cultural e intelectual sin tener suficientemente en cuenta la diversidad de sus culturas y de los talentos individuales, por lo tanto, es necesario atender esta diversidad cultural a fin de enriquecer estas nuevas formas de enseñanza. Esto se logra a través de la formación de Valores y la Educación Multicultural.

La aplicación de la Educación Multicultural surge no solo por las razones pedagógicas, sino también por motivos sociales, ideológicos y culturales. El papel principal de la Educación Multicultural es conseguir que todas las personas desarrollen una serie de aptitudes y actitudes que le permitan convivir adecuadamente en nuestra sociedad promoviendo el trabajo en equipo, el bien común, la solidaridad; en fin, lograr el desarrollo del país a través de la integración de todos sus miembros.

La Educación Multicultural puede ser considerada como un esfuerzo de los educadores para desarrollar estrategias y recursos, para promover el éxito de los estudiantes en nuestras escuelas y universidades. Los educadores multiculturales buscan reformar sustancialmente las escuelas para dar a los estudiantes las mismas oportunidades en las escuelas, en el mercado laboral y de esa manera contribuir con la construcción de comunidades dinamizadas por la equidad e igualdad de oportunidades.

Para el logro de una Educación Multicultural en diferentes instituciones educativas, es necesario: la integración de los contenidos curriculares, diseñar procesos de construcción de conocimientos de manera participativa, reducir o eliminar los prejuicios sociales, promover una pedagogía de equidad y valorar las diferentes formas de culturas.

OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL

  • Valorar la función social de la Educación Multicultural en la promoción de una sociedad más justa y equitativa.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Reconocer las variadas manifestaciones culturales que integran nuestra sociedad.
  • Crear ambientes de aprendizaje que fomenten la formación de Valores y la Educación Multicultural.
  • Sensibilizar al profesorado acerca de la necesidad de un tratamiento adecuado de la diversidad cultural en educación.

Valores y la educación multicultural

Los valores son aquellos criterios que rigen el comportamiento de las personas y los grupos sociales. Su práctica, identifica a todos con la manera de estar en el mundo de vida al que pertenece, además permite asumir una determinada concepción del mundo; ya que toda actividad humana guarda correspondencia con un entorno colectivo, es decir, el entorno determina toda forma de asumir como práctica de vida expresada en el comportamiento humano.

Los valores sociales encuentran su máxima expresión en los códigos de comportamiento que cada sociedad impone a partir de leyes, usos y costumbres aceptados por la generalidad. Ante lo cual, en la Conferencia Mundial de los Derechos Humanos celebrada en Viena en 1993 se planteó la dificultad de saber si es ético definir y aplicar valores y derechos universales a un determinado país, independientemente de su nivel de desarrollo, tradiciones y valores culturales. En este sentido, la respuesta a tan complejo choque de valores pasa por el diálogo y debate sobre considerar que para el estudio de los problemas de las sociedades, debe haber todo intento de integración de sus valores culturales específicos en un marco universal dominado por principios como el humanismo, la democracia, la solidaridad, la ecología, el pacifismo y la tolerancia (Naciones Unidas, 1993; citado por Rojas, 2008).

Es por ello que el reconocimiento de la multiculturalidad posee un valor supremo, como fuente de la convivencia y como un mandato dirigido a que el Estado garantice que las diversas formas de ver el mundo tengan espacio. Esto no ha sido, ni es, ni será realidad de fácil aceptación para una sociedad moderna donde en reiteradas ocasiones se ha planteado la imposición de una sociedad culturalmente homogénea.

Ante estos planteamientos surge la Educación Multicultural como una nueva forma de educación que busca resaltar los valores de los diferentes grupos humanos que integran nuestra sociedad. Cuyo objetivo se cimentan en la igualdad de oportunidades, justicia, paz, equidad, respeto y amor.

Concepto de Valores y Educación Multicultural

Los valores

Existen muchas definiciones que tratan de orientar sobre el verdadero concepto de los valores, a continuación se presenta la siguiente definición:

Los valores universales son el conjunto de normas de convivencia válidas en un tiempo y época determinada” (Negretes, s/f).

Por lo tanto, podemos considerar que los valores son la convicción razonada y firme de que algo es bueno o malo. Los valores como tales están en estrecha relación con las actitudes, las cuales son tendencias o predisposiciones relativamente estables de las personas al actuar de cierta manera. Son la forma en que cada persona concreta su conducta de acuerdo con unos valores determinados.

Educación Multicultural

Dada la complejidad del término, actualmente no hay una definición precisa sobre la multiculturalidad como tal. Es por ello que con el propósito de aclarar el término y tener una visión general, al respecto se consideran las siguientes definiciones.

La educación multicultural es considerada como un campo de estudio o una disciplina cuyo objetivo es crear igualdad de oportunidades para alumnos (as) de diferentes grupos raciales, étnicos socioeconómicos o culturales (Bank, 1995; citado por Aguado, s/f).

“La educación multicultural es una forma de enseñar y aprender en base a valores y creencias democráticas y que promueven el pluralismo cultural dentro de una sociedad culturalmente diversa en un mundo independiente” (Bennet, 1990; citado por Aguado, s/f).

En base a las definiciones que han sido planteadas sobre Educación Multicultural, se puede considerar que la misión de todas las instituciones educativas es promover al alumnado un currículo multicultural que debe enseñar los principios de los valores democráticos que favorecen el trabajo en equipo, para trabajar unidos por alcanzar decisiones que sean de consenso social y que permitan vivir pacíficamente como ciudadanos de una misma sociedad. Una Educación basada en la multiculturalidad se manifiesta la puesta en práctica de valores tales como la tolerancia, el respeto a la opinión contrarias, el sentido de responsabilidad por el bien común y preparación para la participación de una vida cívica y democrática.

Cuando la educación logre cumplir sus tareas en la sociedad, entonces es posible observar que la diversidad social y ética son fuentes de fortaleza en un país de tránsito como el nuestro en donde se conjugan diferentes manifestaciones culturales.

¿Por qué la Necesidad de la Educación Multicultural?

La Educación Multicultural tiene por tarea promover la igualdad de oportunidad de acceso a la educación para todos los alumnos. Así como la defensa de los valores democráticos cuyo fundamento reside en el respeto al otro.

En una sociedad como la nuestra con una gran diversidad cultural es fundamental la práctica de los valores universales y la Educación Multicultural. Lamentablemente se observa que aún hay grupos sociales que carece de oportunidades para acceder a una educación de calidad en los diferentes planteles educativos y universidades. Además de las constantes situaciones y conflictos sociales que han promovido un desequilibrio en el trato con determinados grupos étnicos que componen nuestra sociedad; por estas y otras razones, es necesario el desarrollo de una educación basada en valores y que promueven el respeto de los derechos humanos.

Para lograr la igualdad y equidad en nuestra sociedad se requiere recorrer un gran camino para que en efecto haya cooperación e igualdad entre los distintos grupos que componen nuestro país. Solo de esta forma es posible que haya progreso de los pueblos y se reduzca la marginación de los débiles socialmente.

Las instituciones educativas y en especial las universidades como máximas casas de estudios superiores tienen el reto de desarrollar y practicar la Educación Multicultural en todas las carreras que ofrecen. Fortaleciendo así la identidad de los pueblos y valorando sus costumbres y tradiciones.

Filosofía de la Educación Multicultural

La Educación Multicultural en su defensa de los valores democráticos parece ser la mejor respuesta educativa ante las necesidades de una sociedad culturalmente diversa como la nuestra.

Según Aguado (s/f), la filosofía detrás de la educación multicultural puede centrarse en los siguientes principios:

  • El respeto y reconocimiento de la diversidad en todos los sistemas educativos.
  • La inclusión de la historia y la cultura y las respectivas de los diferentes grupos culturales en el currículo.
  • La igualdad de oportunidades y acceso a la educación de todos los alumnos.
  • El establecimiento de un entorno académico seguro y no violento que sea auténticamente democrático y que,
  • Promueva la cooperación y fraternidad entre los diferentes grupos culturales.

Estos principios sobre la multiculturalidad nos llevan considerar que la educación es la herramienta más viable y eficaz para cerrar la brecha que culturalmente ha existido entre los grupos mayoritarios y los pueblos autóctonos y los grupos humanos inmigrantes. Esta nueva concepción de la cultura educativa resalta y valora a las personas como miembros de una sociedad respetando sus derechos y promoviendo la igualdad, la justicia social y equidad.

Modelos de Educación Multicultural

El avance de la civilización y más en la actualidad, el fenómeno de la globalización, han conllevado a la formación de sociedades multiculturales.

Algunos ven la multiculturalidad como una consecuencia natural de la evolución y reconocen las ventajas que brinda la existencia de diferentes culturas, pero otros ven que la multiculturalidad se inserta en un modelo de desarrollo socioeconómico que lejos de llevarnos a un clima de igualdad y de justicia, ha profundizado las desigualdades existentes con todas sus secuelas; la violencia, el racismo, el sexismo, el consumismo, la ideología del éxito personal, el individualismo, la insolidaridad.

En base a estos planteamientos (Millán, 2001; citado por Zambrano y Prieto, 2008) sostiene que la multiculturalidad se reconceptualiza al considerarse que las sociedades heterogéneas y diversificadas tienen un gran potencial para la innovacióncreatividad y apertura a los cambios sociales.

Autores como Castro, Pulido y Montes (1997), plantean los diferentes modelos de Educación multicultural, con el propósito de que los mismos sean puestos en práctica en todos los ámbitos sociales. Dichos modelos son los siguientes:

Educar para igualar: la asimilación cultural

Lo que se pretende desde este primer modelo es igualar las oportunidades educativas para alumnos culturalmente diferentes. Tal posición surgió ante el fracaso académico continuado de los alumnos pertenecientes a los grupos minoritarios, y también como rechazo de la hipótesis del déficit genético y cultural como causa de dicho fracaso. Los supuestos claves que subyacen en este primer enfoque son: 1) los niños culturalmente diferentes a la mayoría experimentarán desventajas de aprendizaje en escuelas sometidas por los valores dominantes; 2) para remediar esta situación, creada por los programas de educación multicultural, se debe aumentar la compatibilidad escuela y hogar; y 3) mediante los programas que promueve este enfoque se aumentará el éxito académico de los alumnos.

El entendimiento cultural: el conocimiento de la diferencia

En este segundo enfoque se apuesta por una necesaria educación acerca de las diferencias culturales y no de una educación de los llamados culturalmente diferentes. Se trata de enseñar a todos a valorar las diferencias entre las culturas.

Partiendo de este criterio se piensa, entonces, que la escuela debería orientarse hacia el enriquecimiento cultural de todos los alumnos. Todos los alumnos sean de minorías o de la corriente cultural dominante necesitan aprender acerca de las diferencias culturales, hacia las cuales las escuelas y universidades deben mostrar una mayor sensibilidad, modificando su currículo, si fuese necesario, para reflejar de manera más precisa sus intereses y peculiaridades.

El pluralismo cultural: preservar y extender el pluralismo

Este surge de la no aceptación por parte de las minorías étnicas de las prácticas de aculturación y asimilación a las que se encuentran sometidas en el contacto con las culturas mayoritarias. Para estas minorías ni la asimilación cultural ni la fusión cultural son aceptables como objetivos sociales últimos. Habría que mantener la diversidad, y, por ello, las instituciones educativas deberían preservar y extender el pluralismo cultural.

La Educación bicultural: la competencia en dos culturas

En este enfoque la Educación Multicultural debería producir sujetos competentes en al menos dos culturas diferentes. Tal posición es consecuencia del rechazo por parte de los grupos minoritarios de la idea de la asimilación. Para estos grupos la cultura nativa debería mantenerse y preservarse y la cultura dominante debería adquirirse como una alternativa o segunda cultura. La educación bicultural debe conducir, en último término, a la completa participación de los jóvenes del grupo mayoritario o de los minoritarios en las oportunidades socioeconómicas que ofrece el Estado, y todo ello sin que los miembros de un grupo minoritario tengan que perder su identidad cultural o su lengua, dotándoles de un sentido de su identidad y preparándoles a la vez para que participen de lleno en la sociedad.

La Educación como transformación: Educación Multicultural y reconstrucción social

Este enfoque engloba y concibe a la Educación Multicultural como un proceso encaminado a lograr un desarrollo de los niveles de conciencia de los estudiantes de minorías, de sus padres y de la comunidad en general acerca de sus condiciones socioeconómicas, con objeto de capacitarles para la ejecución de acciones sociales basadas en una comprensión crítica de la realidad.

La Educación Multicultural en el contexto de la Globalización

Mucho se ha dicho acerca de la globalización y muchos desacuerdos han surgido en la discusión sobre el tema, pero el punto de encuentro entre todas las tendencias del pensamiento es que, queramos o no, la globalización acerca de alguna manera a todas las personas.

Dalla (1999 citado por Zambrano y Prieto, 2008), considera que: “Podemos ser ciudadanos de un país, miembros de una comunidad específica y creyentes de una religión particular, pero cada vez coparticipamos más en una economía única, entretejida e interdependiente”

Cabe señalar que de esta realidad económica indetenible surge una realidad humana mucho más profunda, y es que el proceso de la globalización pone de manifiesto las desigualdades entre los países, entre los individuos, entre sus culturas, y entre sus intereses, beneficiando a algunos y perjudicando a otros. En el actual mundo globalizado, el ser humano y los pueblos pueden ser objeto de múltiples formas de dominación; pero tienen también la posibilidad de construir y reformular, a través de la educación, un espacio más propicio para el crecimiento de una verdadera solidaridad humana.

La relación globalización – condición humana, quedará determinada por la educación de una ética global, capaz de sistematizar significados y valores sobre los que se construirán las relaciones entre los pueblos, las organizaciones, las personas y de todos con la naturaleza. Ciertamente, la contribución de la educación en la construcción e implementación de la ética multicultural es fundamental (Zambrano y Prieto, 2008).

Es por ello que la educación debe nutrirse de la cultura de los pueblos para fortalecerse y garantizar la integración de los grupos sociales que la componen. Esto se logra a través de la preparación de profesionales para la vida que amen y respeten los derechos de cada individuos y que busquen el bien común como mayor satisfacción personal y colectica y que aprendan a vivir y convivir en la sociedad.

La educación tiene el gran desafío de formar para el respeto al pluralismo, al consenso y a la convivencia en el marco de un contexto en crisis de valores, intolerancia, violencia e inequidad económica y social, que enfatice en la formación de valores y en la lucha por una democracia que debe educar en los valores del respeto a todo individuo, por la igualdad de los derechos y la justicia social.

La Escuela y la Multiculturalidad

Se puede considerar que la Educación desde su eje de formación social debe fortalecer la asunción de los valores sociales que conlleven al ser humano a desarrollar esos sentimientos, actitudes y formas de vida que afloren en él interés por el relacionarse, compenetrarse y convivir con los otros seres humanos. Bajo esta dimensión, éste aprende a trabajar en equipo, a convivir en armonía, a luchar en grupo por las mejoras requeridas, a valorar la diversidad, a escuchar y a discutir ideas con otros, y así va desarrollando el sentido de pertenencia (Rojas, 2008).

Sin lugar a dudas, para que ese sentimiento de pertenencia pueda ser vivido por los diferentes miembros de un grupo social multicultural debe existir la solidaridad como valor fundamental; es necesario descubrir y sentir que la causa del otro es nuestra propia causa, desde el convencimiento de que la diversidad también es un valor. Por lo que dicha solidaridad está apoyada en la tolerancia, entendida ésta como la virtud desde donde emergen principios como aprender, respetar y convivir con lo diferente.

Según Rojas (2008), en estos momentos cuando la escuela y las universidades como centro de socialización ofrecen un escenario donde en medio de la tecnocivilización se entremezclan las diversas culturas, y pasa a ser espacio apropiado para fomentar el conocimiento y la interacción desde un mismo contexto multicultural. Tiempo oportuno para que los docentes como orientadores deban centrarse e interiorizar el rol fundamental que desempeñan como promotores de cambio social y de las transformaciones requeridas para la integración y para la convivencia.

Pero para ello, es necesario primero acercarnos a nuestra realidad circundante, conocer las raíces; historia, hechos pasados que se han entretejido conformando nuestra memoria cultural, social y nuestro sistema de creencias, con la visión de encontrarnos a nosotros mismos. Evitando así, el riesgo de tener una escuela meramente transmisora de conocimientos, valores y actitudes que con frecuencia podrían ser contrapuestas a nuestros propios valores culturales.

La Enseñanza y la Multiculturalidad

Conocer la cultura del otro es imprescindible para la supervivencia. Cada comunidad, sociedad, nación, etc. debería apropiarse de su cultura para poder comprender las diversas culturas de su contexto geográfico nacional.

Para Bobadilla (2010), la Educación Multicultural no puede ser una adición de contenido al currículo, por el contrario, debería ser un paradigma de educación, que se debe tener en cuenta durante el proceso educativo en todos los niveles que componen la política educativa del país.

Actualmente, la multiculturalidad es un fenómeno que adquiere mayor fuerza y rapidez de expansión por diversas causas que no se pueden desconocer socialmente. En este contexto se debe considerar la movilidad social o la migración de personas con diferentes orígenes culturales en un mismo espacio, en donde, se generan conflictos fundamentalmente sociales que se producen entre personas de diferentes culturas.

Formación Docente para la Educación Multicultural

Desde el punto de vista educativo, la multiculturalidad implica grandes desafíos para la planificación e implementación de los sistemas, especialmente, para la formación del docente. Es ella el componente esencial en este proceso de enseñanza y aprendizaje de los valores, habilidades, actitudes y conocimientos para la socialización.

La educación deber tener una planificación, organización e infraestructura especial en donde los educandos de diversas culturas tengan la oportunidad de formarse dentro de la multiculturalidad, enseñándoles a sentir, pensar y actuar, de tal forma que valoren y comprendan a los demás.

Mediante la Educación Multicultural, se pueden lograr los cambios de mentalidad necesarios para la construcción de una sociedad más igualitaria, humanista y justa, respetando las diferencias personales y los valores culturales, raciales y étnicos, promoviendo la convivencia pacífica en una nación multicultural.

La Formación Docente para la multiculturalidad y la multiculturalidad para la Formación Docente constituyen una vía de sentido doble imprescindible para la conformación del proceso reflexivo, ya que la formación docente debe tener la suficiente habilidad en el proceso de enseñanza y aprendizaje para poder manejar los aprendices que provienen de diferentes culturas; como así también la multiculturalidad es un componente que está presente en cada sociedad. No es un mito; es una realidad que se debe comprender, conocer, valorar y apropiarse de ella (Bobadilla, 2010).

La Educación Multicultural en el aula, según (Aguado, s/f.)

Los entornos de aprendizaje del aula tiene cinco componentes, los cuales son: el entorno físico, el currículo, las estrategias de enseñanza, las expectativas de comportamiento y el currículo oculto. En cada uno de ellos el docente debe propiciar un clima que promueva la formación de valores y que respete la diversidad cultural que hay en el aula de clases.

El entorno físico

Se refiere al ambiente en donde se desarrolla el proceso educativo como tal. En el entorno físico del aula el docente debe intentar representar e incluir a todos los grupos culturales, a hombres y mujeres, a personas de diferentes creencias y de diferentes habilidades físicas y orientación sexual.

En el currículo

El currículo es lo que se enseña por lo tanto, debe mostrar más de una perspectiva a la hora de anclar los diferentes temas e incluir los diferentes grupos que integran el aula de clases.

Las estrategias empleadas para enseñar

Numerosos estudios demuestran que no todos los alumnos aprenden de la misma forma, por ello el docente debe emplear más de un estilo a la hora de enseñar.

Las expectativas de comportamiento

En general se refiere a lo que los docentes esperan de sus alumnos. Estas expectativas a veces chocan con las expectativas de la familia del alumno al punto que en ocasiones el comportamiento que se espera en la escuela es diariamente opuesto al enseñado por una determinada cultura en particular.

El currículo oculto

Los docentes son quienes llevan al aula sus propias pautas y comportamiento culturales, prejuicios, valores y actitudes se manifiestan en el aula. En la mayoría de los casos los docentes no son conscientes de su currículo oculto y que los mensajes que transmiten a sus alumnos, por lo tanto, es importante que se identifiquen sus componentes para adoptarlos a los principios de la Educación Multicultural.

Competencias del docente en el ámbito multicultural

Las competencias mínimas que deben tener los docentes para aplicar una Educación Multicultural deben centrarse en los principios básicos de la misma, los cuales han sido mencionados anteriormente.

Agudo (s/f), señala que para que los docentes logren el desarrollo de una Educación Multicultural en las aulas de clases, es importante que tenga las siguientes competencias.

  • Concienciar al alumno sobre el valor de la diversidad cultural.
  • Ayudar a los alumnos a mantener y extender su identificación y orgullo por la propia cultura.
  • Ayudar al alumno a relacionarse con éxito en medios multiculturales.
  • Tratar a todos los alumnos justamente, estableciendo un aula democrática donde todos los alumnos reciben el mismo tratamiento.
  • Tener el mismo tipo de expectativas para todos los alumnos sin esperar que por pertenecer a una determinada minoría vayan a hacer lo peor o mejor.
  • Utilizar grupos heterogéneos para intensificar el concepto de autoestima y promover relaciones multiculturales.
  • Demostrar la necesidad de los valores y actitudes democráticas demostrando la habilidad de observar acontecimientos desde puntos de vistas y perspectivas multiculturales.
  • Demostrar al alumnado como puede participar de forma activa en la forma de decisiones de una sociedad democrática.
  • Reconocer las similitudes y diferencias entre culturas, con plena conciencia de la posibilidad de conflicto o de oportunidades que éstas puedan crear para todos los alumnos.
  • Reconocer y aceptar la variedad de idiomas que se hablan en los hogares de los alumnos como sistemas de comunicación válidos.

Orientación y Multiculturalidad

Existe una interrelación entre los conceptos de diversidad cultural, sociedad multicultural, sociedad multiétnica, las cuales son prioritarias en este momento histórico para la convivencia humana, por el reconocimiento y respeto de su identidad, la democracia, justicia social y equidad.

Al respecto, Perlo (2004, citado por Rojas, 2008) señala que la sociedad requiere que sus sistemas educativos adopten un modelo multicultural de educación y la misma, no se limite a los hijos de inmigrados, sino que ha de hacerse extensiva a toda la población estudiantil del país. Que transmita un conjunto de valores y virtudes simples, que permita a las personas trascender las distintas comunidades y culturas a las que pertenecen; ya que es el único modelo educativo que podría responder a la situación mundial de este momento cuando todos los ciudadanos necesitan educarse para la diversidad cultural.

Este mismo autor señala que todo proceso educativo debe incluir tanto la identificación, interpretación y crítica de situaciones de injusticia, como la conformación de un marco de convivencia basado en la razón y la tolerancia, además de la proposición de iniciativas para la creación de formas de vida más justas a nivel personal y colectivo. Entendiendo, que los valores sociales además de referir a una dimensión específica del ser humano; su sociabilidad, orientan todo sentido de su vivir, invivir y convivir dentro y para su mundo circundante, caracterizado por la multiculturalidad.

Tendencia actual de la Educación Multicultural y la formación de valores en el aula universitaria

Las universidades tiene el reto de desarrollar una formación ética transversal integral, alineada con la formación de carácter en la persona, que le permita afrontar los dilemas éticos y personales que enfrentará en su vida profesional.

Es necesario que la Educación Multicultural y la formación de valores en todas las instituciones educativa del país queden implícitas en los contenidos curriculares y además en la forma en que estos contenidos son proporcionados a los estudiantes. Ante la carencia en cuanto a la práctica de valores, las desigualdades sociales que aún se viven, es necesario que el sistema educativo panameño y las universidades públicas y privadas puedan proveer los medios para facilitar la interacción entre el profesor y los estudiantes y entre ellos mismos.

Así tenemos que las universidades deben fundamentarse en valores, reconociendo que el diálogo, la tolerancia, la libertad, la solidaridad, la justicia y la paz deben arraigarse y desarrollarse en el ser humano que se prepara para la vida en sociedades culturalmente diversas.

Finalmente, es importante resaltar que la práctica de valores se posibilita a través de una Educación Multicultural que educa para el respeto a la diversidad y que al buscar la convivencia entre diferentes, promueve la construcción y reconstrucción de valores, por lo tanto, educa en valores.

Conclusiones

  • La Educación debe asumir su papel activo como responsable de la implementación de la multiculturalidad; a través de una formación en valores que desarrolla, propicia y respeta los mínimos necesarios para convivir.
  • La Educación Multicultural es un modelo de gestión que administra positivamente la diversidad cultural, ya que no basta con el reconocimiento de las diferencias, se requiere un enfoque mucho más comprometido, que ponga frente a frente esas diferencias y que, a través de la participación, la responsabilidad, el diálogo, la tolerancia y la lucha contra la injusticia, posibilite la existencia de un espacio común para la vida en armonía entre seres diversos.
  • La Educación Multicultural permite minimizar los riesgos del proceso globalizador, a través de la creación de espacios para el diálogo y la inclusión, ya que es una propuesta de acción que busca construir y reconstruir sistemas de valores que aseguren la convivencia social. La implementación de una Educación multicultural necesita del diálogo, la tolerancia, la libertad, la solidaridad, la justicia y la paz para practicarse con éxito.
  • Mediante la práctica de los valores y de la Educación Multicultural, lograremos los cambios de mentalidad necesarios para la construcción de una sociedad más igualitaria, humanista y justa, que respete las diferencias personales y los valores culturales, raciales y étnicos, promoviendo la convivencia pacífica en una nación multicultural.

Bibliografía

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Fuente del Artículo:

Educación multicultural en el sistema educativo panameño

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Leonel Rivera

Colaborador de ListínUSA

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