Sacrosanto imperio, te entrego mi espíritu

Por: Alfonso Dávila

“Vinieron.

Ellos tenían la Biblia

Y nosotros teníamos la tierra.

Y nos dijeron:

“Cierren los ojos y recen”.

Y cuando abrimos los ojos,

ellos tenían la tierra y nosotros

teníamos la Biblia”

Eduardo Galeano (1940-2015)

Llegaron en naves impresionantes,

Resistían la furia del mar-océano,

entre jolgorios exclamó Colón

¡estamos en el paraíso, SEÑOR!

Como representante del Rey y del Poder de Dios,

clavó su espada en la blanda arena de la playa

Como felonía al suelo virgen,

Desconocido aún,

pero dispuesto a reclamar para su señor lo que no les pertenecía.

Almas, vidas, pensamientos y riquezas

Atrás vendría la jauría:

Cortés, Lozada, Pizarro y otros más

El clero para humanizar la bestia,

no podía faltar,

hay muchos salvajes para “salvar”

dicen que eran tantos,

se contaron por millones, unos 80 en total.

Se cometió un pecado,

Digno de castigo por la inquisición

Pues tan solo unos 70 millones pudieron asesinar.

A muchos su alma se pudo salvar,

Antes de ser devorada sus carnes por los canes;

Atravesados sus cuerpos por la albarda, lanza o espada.

También se privilegió algunos con el fuego purificador,

Bautizados por el santo misionero,

Dador del salvoconducto para el mismísimo Dios.

El conquistador no acumula cuerpos,

Acumula territorios y tesoros,

Por los siglos de los siglos.

El colonizador apura la perpetuidad del tiempo.

Los espíritus son livianos,

la carne sirve en el festín;

la danza de la muerte calma el alma sedienta

el cuerpo ardiente del colonizador.

El crucifijo asumió el poder Quetzalcóatl,

El ardiente Zue y la pálida Chía se lanzaron al abismo.

Los santos tomaron los aposentos de los espíritus,

sacrílegos y bestias salvajes quien no los venere;

poder religioso para dominar y civilizar.

Suman más de 500 años resistiendo,

-Pensamiento religioso transgénico-

Desde las alturas andinas y selva amazónica

Viajan los espíritus indígenas junto al otro dios,

El otro que, sirve al “modernismo y la liberación”

Natural el Dominio, Natural la Explotación.

Natural el Racismo, la Etnofobia, Misoginia,

Natural la Esclavitud.

La razón todo lo justifica,

instrumentalizar, panacea de hoy.

“la naturaleza no es para adorarla”

La simbiosis homonature es contra la moral,

Contra la axiología de la civilización.

La vida es mercancía, el pan un producto

La acumulación del capital “ídolo mayor”.

La modernidad materializó las ideas.

En 1884 Nipkow, presentó la televisión,

Para la segunda guerra teníamos el cine,

Al funcionamiento social lo dirige la voluntad,

La violencia coactiva, tabú; control mental justificado.

Escuelas para homogeneizar, transmisión de contenidos;

Necesario preparar los “buenos” ciudadanos.

Tenemos Wurdt, Pablov, Skinner, Watson y demás,

Podemos controlar comportamiento.

Llegó el siglo XXI, “Gracias a Dios

No se sufre por torturas,

No se desmembran los cuerpos,

El rebaño se eliminó,

El trabajo psicológico tiene su superación:

Los Humanos, se tratan de manera individual.

Van directo al pensamiento, cada neurona cuenta,

Aunque se niegue la idea, el positivismo dirige el mundo,

así lo hacen ver, mientras buscan en las entrañas

y espíritus humanos para instalar un sujeto universal.

 

 

 

 

Comparte este contenido:
Alfonso Enrique Dávila

Alfonso Enrique Dávila

Docente universitario. Magister en Educación, mención Gerencia Educacional

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.