Las niñas afganas, a la espera de que la paz les permita regresar a las aulas

Redacción: Notimérica

Pese a los avances logrados, el 60% por ciento de los menores no escolarizados en el país son niñas.

Si por algo son conocidos los talibán es por pisotear los derechos de las mujeres e impedir que las niñas reciban una educación. Desde la caída de su régimen integrista en 2001, Afganistán ha hecho importantes avances en materia de educación, especialmente en la última década, pero la situación sigue siendo desfavorable para las niñas. El acuerdo firmado entre Estados Unidos y los talibán, que debería abrir el camino hacia un acuerdo de paz entre los afganos, es ahora su gran esperanza.

Entre 2002 y 2019, la cifra de niños escolarizados ha pasado de un millón a 8,5 millones, pero aún hay 3,7 millones de menores afganos que no van a la escuela. De ellos, según datos de la ONU, alrededor del 60 por ciento son niñas, una cifra que alcanza hasta el 85 por ciento en algunas de las zonas del país.

Como explica a Europa Press la representante adjunta del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), Sheema Sen Gupta, los niños de Afganistán se enfrentan al reto de la «inseguridad, la pobreza y la violencia» a la hora de acceder a la educación. El conflicto ha dejado a 9,4 millones de afganos, del total de 37,8 millones de habitantes, necesitados de asistencia humanitaria este año, el 56 por ciento de los cuales son niños, resalta.

Pero el desafío no es solo el ir a la escuela, sino el permanecer en ella, algo que especialmente afecta a las adolescentes. Según la responsable de UNICEF, «las tasas de abandono son altas». Esto se debe, entre otras cosas, a que no siempre hay centros educativos para continuar los estudios cerca del lugar de residencia y a que las escuelas en las zonas donde hay muchos desplazados o retornados se ven superadas y no pueden hacer frente a todos los niños en edad de escolarizarse.

Según el Ministerio de Educación afgano, solo el 51 por ciento de las escuelas en el país tienen edificios y aproximadamente 1.000 escuelas estaban cerradas o no operativas en el curso 2016-2017, en general por motivos de seguridad, ya que suelen ser usadas como lugar de refugio o por los grupos armados.

En lo que se refiere a la calidad de la enseñanza, «los estudios demuestran que el nivel de conocimiento del idioma y las matemáticas para alumnos de sexto grado son los mismos que estudiantes de cuarto en países vecinos como Irán, Azerbaiyán y Kazajistán», subraya Gupta.

«Los desafíos estructurales, la gestión ineficiente de los recursos y la corrupción lastran la mejora del acceso a una educación de calidad», lamenta la responsable de UNICEF, que sin embargo pone en valor los progresos realizados gracias a los esfuerzos del personal educativo, el Gobierno, así como otros socios y los donantes.

No obstante, «el creciente nivel de conflicto, el regreso de niños desplazados y el desplazamiento forzado amenazan los logros alcanzados», previene la responsable de UNICEF. La persistente inseguridad, en especial en las zonas bajo control de los talibán, supone todo un desafío para las organizaciones humanitarias que trabajan en el sector de la educación.

Según las estimaciones de la ONU, en el 91 por ciento de los enclaves en distritos de difícil acceso en el país debido a barreras físicas la mayoría de las niñas de entre 6 y 17 años no podrían ir a la escuela.

ALTAS TASAS DE ABANDONO ESCOLAR

Así pues, lograr que las niñas puedan ir a la escuela sigue siendo, a día de hoy, todo un desafío. Para incrementar su escolarización, «UNICEF está alentando el reclutamiento de profesoras y está apoyando instalaciones sensibles con el género» para facilitar que las niñas puedan ir a la escuela, indica Gupta.

Asimismo, la agencia de la ONU también ofrece formación a las profesoras, incluidos paquetes de formación acelerada, así como instalaciones móviles de enseñanza o el pago del transporte para las profesoras y sus carabinas. También se ofrecen incentivos a las profesoras con niños pequeños o apoyo para la baja maternal, explica.

Según Gupta, «las escuelas segregadas para niñas con un muro adecuado y las instalaciones con letrinas por sexos también están ayudando a mejorar la educación de las niñas en Afganistán» si bien, subraya la responsable de UNICEF, «hace falta más énfasis en las iniciativas de cambio de conducta para abordar las tradiciones dañinas, incluido el matrimonio temprano y forzado».

¿QUÉ PUEDE SUPONER LA PAZ?

Las esperanzas –pero también los temores– están puestas ahora en la posibilidad de que haya negociaciones de paz entre el Gobierno afgano y los talibán, después de que estos hayan firmado un acuerdo con Estados Unidos que contempla la retirada total de las tropas estadounidenses.

Por el momento, no obstante, el diálogo no parece que vaya a arrancar a corto plazo, después de que el Gobierno se haya negado a liberar a 5.000 prisioneros talibán y de que los insurgentes hayan retomado sus acciones ofensivas contra las fuerzas de seguridad.

«No hay nada más importante que una paz justa y duradera para los niños, especialmente las niñas», resalta Gupta. «Si el acuerdo de paz se traduce en un acuerdo de paz interafgano que respeta la democracia, incluida la educación y los derechos de mujeres y niñas, entonces podemos esperar un impacto positivo en el sistema educativo», remacha.

Fuente: https://www.notimerica.com/politica/noticia-afganistan-ninas-afganas-espera-paz-les-permita-regresar-aulas-20200307102647.html

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