América Latina: Volver a Zemelman en el presente potencial

Volver a Zemelman en el presente potencial

César José Valdovinos Reyes (*)

 

¿Qué es la realidad? ¿Dónde está la realidad?  Increpar, irrumpir, en tiempos de pandemia es difícil, es complejo, pero hacer un esfuerzo de recuperar el ángulo de lectura crítica, el pensamiento categorial, el uso crítico de la teoría y el presente potencial, es reactuar desde una opción de construcción de conocimiento emergente, que ya nos proponía Hugo Zemelman,  que realizó un esfuerzo a través de toda su construcción teórica y praxiológica  por organizar la comprensión de la realidad social desde la óptica de los sujetos y la subjetividad humana (Torres,2019).

Mirar la realidad desde la retrospectiva, presente potencial y la visión de futuro es la colocación a la que nos invita Zemelman, en un primer momento desde lamirada retrospectiva, como potencialidad en cuanto a la posibilidad de construcción (Zemelman, 1992), esto se articula con el siguiente proceso de mirar la realidad como presente potencial, como capacidad constructiva de realidad a escala microsocial desde la praxis humana, lleva a reconocer, como lo plantea Torres(2019), el presente no sólo como resultado de procesos previos, sino como espacio de emergencia de futuros posibles, de múltiples posibilidades, la emergencia, como lo es ahora el Covid-19, representa una discontinuidad en proceso, esta novedad como algo que surge, es activación y creación, es el momento que está siendo atravesado por la emergencia donde el pensamiento crítico, las pedagogías críticas y las educaciones populares tienen que romper el cerco, transitar en la emergencia como posibilidad, es en el ahora que se ocupa transformar el conocimiento en conciencia, es la constitución de futuros posibles, visión de futuro que implica conceptualizar el sentido de lo indeterminado, estableciendo una relación presente-futuro  mediante lectura del movimiento de la realidad y la construcción de propuestas de un sujeto posible, en, a través y más allá de sujeto del Covid-19.

En esta emergencia, mirar la realidad desde el presente potencial pasa por hacerlo desde otra colocación, en ángulo de lectura de Zemelman, es transitar en lo inédito viable, no podemos reducir a solo negar la realidad, en tiempos-espacios de Covid-19, si partimos de la negación de que la realidad se pueda reducir, o se pueda subsimir, a la lógica del discurso del poder, entonces en elCovid-19 toda lógica clásica ya no refiere, no da cuenta, entonces la realidad está fuera del discurso del poder pero ¿dónde está?,  a interpretación  de quién, a favor de quién, en contra de quién, a no ver toda la hologramática integración, la parte en el todo y el todo en la parte,  esta pregunta obliga a una reflexión epistémica, es una inadecuación del pensar crítico, es una coyuntura histórica trascendente.

La coyuntura actual, el detener, el renombrar el mundo vivido, es preguntar, en sentido estricto no hay claridad, es lo incierto, por ello es volver a Zemelman desde el presente potencial, es buscar la historicidad del momento, es comprender el Covid-19 como fenómenoen y para la complejidad que tiene, sin necesidad de encontrar más qué el sujeto histórico, la subjetividad de todas, todos y todes.

El conocimiento sin conciencia histórica está detrás de lo que acontece, de forma inexorable, detengamos el momento, se trata de estar en la carencia y en la dificultad de entender y manejar la historia, la historia como tal está siendo, no está construida, la historia es un campo problemático, no es única e irreversible, la historia en un campo abierto, es una zona indeterminada, se construye o la construyen.

En ese sentido el propio Raúl Mejía (2020)  plantea releyendo a Zemelman, que uno de los asuntos centrales para cualquier persona que viva en el mundo de hoy, en este presente potencial, en el mundo del Covid19, este educar popular gigante que describe Torres (2020),  es poder dar explicación de los múltiples fenómenos que modifican su vida en los tiempos que corren, estos tiempos incierto de la nueva normalidad,  tanto en lo teórico como en lo práctico, en la vida cotidiana, de los múltiples cambios que acontecen en nuestras realidades y el impacto que ellas han tenido en sus vidas, sus conceptualizaciones y explicaciones de la sociedad inmediata y del mundo que vivimos.

Es la manera de entender el ángulo de lectura del mundo, desde el desfase entre la historicidad de la vida social, del vivir en pandemia y la ahistoricidad de las teorías que se elaboran en la academia blanca, patrialcal y paramétrica, la tensión desde Zemelman, esta tensión que anuncia y denuncia la visión de futuro que es posible, entre cuerpos teóricos que se van construyendo y realidades cambiantes, es romper el cerco. Se ha llegado desde múltiples lugares a una especie de acuerdo común, asistimos a una mutación histórico social.

Es ahora la necesidad del sujeto, la necesidad de pensar el mundo, de pensarse en el mundo, tanto en la construcción de lo social, como en el presente potencial, es la trasformación social y la capacidad de orientar el futuro, es la capacidad de orientar el rumbo de la historia, en uno u otro sentido, es la capacidad del ahora siendo praxis, es la subjetividad del haciendo, es la visión de futuro desde la capacidad de actuación, es la epifanía desde Zemelman, es la voluntad de sujeto, de ser sujeto, siendo sujeto en el mundo de Covid-19, en la pandemia, en la mutación histórico social.

El ángulo de lectura del mundo de esta nueva realidad, es del lugar que partimos, de manera epistémica, el punto de partida es el sujeto y su subjetividad, para bien y para mal, es el sujeto que se instala en la realidad, se coloca, la pregunta es ¿cómo estamos colocados?, los que nos asumimos desde el pensamiento crítico, las pedagogías críticas y las educaciones populares, en esta cuarta revolución industrial, en la era de la singularidad, es en el ahora, desde Zemelman, que vuelve a rehacerse, en sí mismo, en este momento desde su re-lectura,  es pensar, en nuevos modos, es crecer con apertura crítica y de cara a esta realidad siempre cambiante.

Esta novedad, que modifica, el pensar siendo mundo, nos da la oportunidad, de ser, ahora con esta dificultad, es difícil, porque es destino, este destino no está pronunciado, solo está siendo, en el mundo, todo pasa por la transformación y construcción de subjetividades, ya sean colectivas o improntas.

Para Zemelman, releyendo el momento histórico a subjetividad es siempre naturaleza histórica y contextual, se hace y se deshace, es decir se transforma, es en el siendo,  no hay dirección única, la subjetividad es siempre alteridad, es el lenguaje, la cultura y la historia que está dentro de cada sujeto, es  el vínculo con la naturaleza, es la pauta que conecta, más allá del binarismo, existe la diversidad, del estar siendo, es el unir, es el atar, a qué, a favor de qué, en contra de qué,  es en suma la subjetividad que se manifiesta de manera transversal, inter y transdisciplinariamente posible, es presente potenciable.

Zemelmannos invita a recuperar el pasado, esto es posible, porque al igual que Bonilla (2018), con el apagón pedagógico global nos da cuenta de la necesidad, de renombrarnos, como lo hace Mejía (2020), nos  renombramos y nos encontramos frente a un cambio civilizatorio, una metamorfosis que da forma a los movimientos y organizaciones de la comunidad científica, como a lo social y cultural que hoy deben dar respuesta a la manera como se da esa cuarta revolución industrial que sacude los cimientos científicos, sociales y culturales sobre los que está organizada la vida de la gente; un cambio profundo en la manera de entender ese conocimiento, es decir, estamos frente a un giro epistemológico al interior de la matriz de la ciencia moderna, el presente nos espera como una pieza para ser moldeada o sepultada, afortunadamente todavía existe la posibilidad, todavía creemos en el espíritu quijotesco de todos, todas y todes, de aquellos que siempre han salvado a la humanidad de sus abismos (Zemelman, 1992), de aquellos que seguimos transitando, desde abajo y a la izquierda, con el corazón latiendo.

Referencias:

Bonilla-Molina, L. (2018). El apagón pedagógico global. Caracas: Otras Voces en Educación.

Mejía, M. R. (2020). Educación(es), escuela(s) y pedagogía(s) en la cuarta revolución industrial desde Nuestra América. Bogatá: Desde abajo.

Torres, A. (2019). Pensar epistémico, educación popular e investigación participativa. México: IPECAL.

Zemelman, H. (1992). Los horizontes de la razón: II historia y necesidad de utopía. México: Anthropos, COLMEX.

Zemelman, H. (1996). Problemas antropológicos y utópicos del conocimiento. México: Anthropos. COLMEX.

Zemelman, H. (1998). El futuro como ciencia y utopía. México D.F.: UNAM.

Zemelman, H. (2005). El desafío de las ciencias sociales para la formación de profesores en América Latina. México: Pax México.

Zemelman, H. (2011). Configuraciones críticas. Pensar epistémico sobre la realidad. México: Siglo XXI.

Autor: César José Valdovinos Reyes (*)

(*) Doctor en Formación de Formadores, investigador CINPECER y en CSIIE CNTE- Sección XVIII.

 

Fuente de la Información: OVE

 

 

 

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Cesar José Valdovinos Reyes

Cesar José Valdovinos Reyes

Doctor en Ciencias por la UNISAN y Doctor en Formación de Formadores por la ENSM de México, Maestro en Educación Básica por la UPN Zamora, Docente en el nivel de Secundaria, Asesor e investigador en posgrado de la UPN 162 sede Zamora, Coordinador del Capítulo México del Posdoctorado en Sistemas de Evaluación de la Calidad Educativa (SECE) de la UPN y el IESALC -UNESCO, Coordinador de la Maestría en Educación con Campo en Práctica Docente, miembro de la Red Glocal-Global por la Calidad Educativa.

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