Coronavirus en Uruguay: qué se puede aprender del regreso a clases del primer país de América Latina en reanudarlas desde que empezó la pandemia

América del sur/Uruguay/30 Julio 2020/BBC mundo

“No existe una manera perfecta de reabrir las escuelas durante una pandemia”.

La frase de Robert Spires, profesor de la Universidad de Richmond (Inglaterra) especializado en educación comparada, refleja uno de los mayores dilemas actuales de la pandemia de covid-19: qué tan seguro es el retorno a las clases presenciales.

Según el artículo publicado por Spires a fines de julio en el portal académico The Conversation, “incluso cuando un país tiene a la covid-19 bajo control, no hay forma de garantizar que las escuelas puedan reabrir de manera segura”.

Sin embargo, aclaró, “las políticas y prácticas de los países que han tenido cierto éxito inicial con las escuelas apuntan en la misma dirección“.

Y Uruguay, de acuerdo a su análisis, se encuentra en la dirección correcta.

Somos el primer país de América Latina que retoma la presencialidad y lo estamos haciendo con muchísima responsabilidad, profesionalismo, compromiso y orgullo“, dijo a la prensa Robert Silva, titular de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) de Uruguay, el 29 de junio.

Ese día Uruguay daba por iniciada la cuarta y última fase del retorno a las aulas a nivel primario, secundario y terciario en todo el país.

Un mes después, no se han registrado contagios en los centros educativos y, según Unesco, el país sigue siendo el único de la región en volver a las clases presenciales desde que el coronavirus obligó a suspenderlas.

Entonces, ¿qué pueden aprender los otros países de América Latina de la estrategia de Uruguay al momento de reabrir las escuelas?

Controlar la pandemia

Aplanar la curva de la pandemia, esa frase tan escuchada en lo que va de 2020, es condición sine qua non para avanzar en el regreso a aulas.

Datos en detalle

* Proporción de muertes por 100.000 habitantes

EE.UU. 150.489 46,0 4.410.182
Brasil 90.134 43,0 2.552.265
Reino Unido 45.961 68,5 301.455
México 45.361 35,9 408.449
Italia 35.129 57,9 246.776
India 34.956 2,6 1.582.028
Francia 30.238 46,5 185.196
España 28.441 60,9 282.641
Perú 18.816 58,8 400.683
Irán 16.569 20,3 301.530
Rusia 13.778 9,5 832.993
Bélgica 9.836 85,7 67.335
Colombia 9.454 19,0 276.055
Chile 9.278 49,5 351.575
Alemania 9.137 11,0 208.892
Canadá 8.962 24,2 117.357
Sudáfrica 7.497 13,0 471.123
Holanda 6.147 36,0 53.632
Pakistán 5.924 2,8 277.402
Suecia 5.730 57,5 79.782
Turquía 5.659 6,9 228.924
Ecuador 5.623 32,9 83.193
Indonesia 5.058 1,9 106.336
Egipto 4.728 4,8 93.356
China 4.658 0,3 87.363
Irak 4.603 12,0 118.300
Argentina 3.288 7,4 178.996
Bangladesh 3.083 1,9 234.889
Arabia Saudita 2.816 8,4 272.590
Bolivia 2.808 24,7 73.534
Rumania 2.304 11,8 49.591
Suiza 1.980 23,2 35.022
Filipinas 1.962 1,8 85.486
Guatemala 1.835 10,6 47.605
Irlanda 1.764 36,6 25.942
Portugal 1.725 16,8 50.613
Polonia 1.709 4,5 45.031
Ucrania 1.697 3,8 70.300
Panamá 1.374 32,9 63.269
Kirguistán 1.364 21,6 35.223
Afganistán 1.271 3,4 36.542
Honduras 1.259 13,1 40.944
Argelia 1.186 2,8 29.229
República Dominicana 1.123 10,6 66.182
Japón 1.004 0,8 34.553
Nigeria 873 0,4 42.208
Kazajistán 793 4,3 87.664
Moldavia 762 18,8 23.947
Armenia 728 24,7 38.196
Sudan 725 1,7 11.496
Austria 718 8,1 20.955
Dinamarca 614 10,7 13.634
Hungría 596 6,1 4.484
Serbia 558 8,0 24.892
Bielorrusia 553 5,9 67.665
Israel 497 5,9 68.769
Yemen 485 1,7 1.711
Macedonia del Norte 476 22,9 10.503
Kuwait 444 10,7 65.903
El Salvador 439 6,8 16.230
Azerbaiyán 438 4,4 31.221
Omán 421 8,7 79.159
Camerún 391 1,6 17.255
República Checa 378 3,5 16.093
Bulgaria 368 5,2 11.155
Emiratos Árabes Unidos 349 3,6 60.223
Marruecos 334 0,9 22.213
Finlandia 329 6,0 7.423
Bosnia y Herzegovina 316 9,5 11.127
Kenia 311 0,6 19.125
Corea del Sur 300 0,6 14.269
Noruega 255 4,8 9.172
Etiopía 253 0,2 15.810
República Democrática del Congo 215 0,3 9.010
Grecia 203 1,9 4.336
Senegal 200 1,3 9.961
Kosovo 196 10,6 7.846
Australia 190 0,8 16.303
Ghana 175 0,6 35.142
Qatar 171 6,1 110.460
Haití 159 1,4 7.378
Mauritania 156 3,5 6.273
Venezuela 154 0,5 17.158
Albania 150 5,2 5.105
Zambia 146 0,8 5.249
Bahréin 145 9,2 40.311
Croacia 141 3,4 4.993
Costa Rica 133 2,7 16.800
Uzbekistán 132 0,4 22.872
Malasia 124 0,4 8.964
Mali 124 0,6 2.521
Eslovenia 117 5,6 2.139
Nicaragua 116 1,8 3.672
Luxemburgo 114 18,9 6.533
Madagascar 105 0,4 10.748
Malawi 103 0,6 3.738
Costa de Marfil 99 0,4 15.813
Somalia 93 0,6 3.212
Cuba 87 0,8 2.588
Territorios Palestinos 80 1,6 11.284
Lituania 80 2,9 2.062
Libia 76 1,1 3.222
Chad 75 0,5 926
Liberia 72 1,5 1.179
Estonia 69 5,2 2.051
Níger 69 0,3 1.132
Sierra Leona 67 0,9 1.803
Tayikistán 60 0,7 7.320
República Centroafricana 59 1,3 4.605
Yibuti 58 6,0 5.081
Tailandia 58 0,1 3.304
Líbano 55 0,8 4.205
Congo 54 1,0 3.200
Burkina Faso 53 0,3 1.105
Nepal 52 0,2 19.547
Andorra 52 67,5 918
Guinea Ecuatorial 51 3,9 3.071
Túnez 50 0,4 1.488
Gabón 49 2,3 7.352
Angola 48 0,2 1.078
Montenegro 47 7,5 3.016
Islas del Canal de la Mancha 47 27,6 587
Guinea 46 0,4 7.183
Paraguay 46 0,7 4.866
Sudán del Sur 46 0,4 2.322
Guayana Francesa 43 15,2 7.647
San Marino 42 124,3 699
Zimbabue 41 0,3 2.879
Esuatini 40 3,5 2.551
Siria 40 0,2 717
Mayotte 39 15,0 2.905
Benín 36 0,3 1.805
Uruguay 35 1,0 1.237
Letonia 31 1,6 1.228
Eslovaquia 28 0,5 2.265
Singapur 27 0,5 51.809
Guinea-Bissau 26 1,4 1.954
Surinam 26 4,5 1.607
Isla de Man 24 28,5 336
Cabo Verde 23 4,2 2.373
Nueva Zelanda 22 0,5 1.560
Tanzania 21 0,0 509
Guyana 20 2,6 398
Chipre 19 1,6 1.080
Togo 18 0,2 896
Georgia 17 0,4 1.160
Maldivas 15 2,9 3.567
Santo Tomé y Príncipe 15 7,1 868
Martinica 15 4,0 269
Isla de San Martín (Francia) 15 40,3 126
Guadalupe 14 3,5 244
Crucero Diamond Princess 13 712
Lesoto 13 0,6 576
Sri Lanka 11 0,1 2.811
Mozambique 11 0,0 1.748
Jordan 11 0,1 1.187
Bahamas 11 2,9 484
Islandia 10 3,0 1.872
Jamaica 10 0,3 856
Mauricio 10 0,8 344
Namibia 9 0,4 1.986
Malta 9 2,0 729
Bermudas 9 14,3 156
Gambia 8 0,4 326
Trinidad y Tobago 8 0,6 156
Taiwán 7 0,0 467
Comoras 7 0,8 378
Barbados 7 2,4 110
Myanmar 6 0,0 353
Ruanda 5 0,0 1.963
Reunión 4 0,5 657
Mónaco 4 10,3 120
Brunéi 3 0,7 141
Aruba 3 2,8 119
Antigua y Barbuda 3 3,1 91
Uganda 2 0,0 1.140
Botsuana 2 0,1 804
Islas Turcas y Caicos 2 5,3 104
Papúa Nueva Guinea 2 0,0 63
Belice 2 0,5 48
Crucero MS Zaandam 2 9
Burundi 1 0,0 387
Islas Caimán 1 1,6 203
Liechtenstein 1 2,6 88
Curazao 1 0,6 29
Montserrat 1 20,0 12
Sahara Occidental 1 0,2 10
Islas Vírgenes Británicas 1 3,4 8
Vietnam 0 0,0 464
Mongolia 0 0,0 291
Eritrea 0 0,0 265
Camboya 0 0,0 234
Islas Feroe 0 0,0 220
Gibraltar 0 0,0 186
Seychelles 0 0,0 114
Bután 0 0,0 101
Polinesia Francesa 0 0,0 62
San Vicente y las Granadinas 0 0,0 52
Fiyi 0 0,0 27
Timor Oriental 0 0,0 24
Granada 0 0,0 24
Santa Lucía 0 0,0 24
Nueva Caledonia 0 0,0 22
Laos 0 0,0 20
Dominica 0 0,0 18
San Cristóbal y Nieves 0 0,0 17
Groenlandia 0 0,0 14
Islas Malvinas o Falkland 0 0,0 13
Vaticano 0 0,0 12
San Bartolomé 0 0,0 7
San Pedro y Miquelón 0 0,0 4
Anguila 0 0,0 3

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Esta visualización se basa en datos periódicos de la Universidad Johns Hopkins y puede que no refleje la información más actualizada de cada país.

** Los datos históricos de nuevos casos son una media de tres días seguidos. Debido a la revisión del número de casos, la media no pudo ser calculada en esta fecha.

Fuente: Universidad Johns Hopkins (Baltimore, EE.UU.), autoridades locales

Última actualización de cifras: 30 de julio de 2020 12:19 GMT

De acuerdo con el informe “Seguimiento del retorno a las clases presenciales en escuelas en Uruguay” de la oficina local de Unicef que se publicará en agosto y al cual BBC Mundo tuvo acceso, el “rápido control” de la pandemia en el país “facilitó la definición del regreso a las aulas”.

Desde que el nuevo coronavirus llegó al país, el 13 de marzo, hasta el 28 de julio se han registrado 1.218 casos positivos de covid-19 y 35 muertos, según datos del gobierno.

De acuerdo con el informe “Seguimiento del retorno a las clases presenciales en escuelas en Uruguay” de la oficina local de Unicef que se publicará en agosto y al cual BBC Mundo tuvo acceso, el “rápido control” de la pandemia en el país “facilitó la definición del regreso a las aulas”.

Desde que el nuevo coronavirus llegó al país, el 13 de marzo, hasta el 28 de julio se han registrado 1.218 casos positivos de covid-19 y 35 muertos, según datos del gobierno.

Unicef concuerda con el análisis e incluso asegura que el regreso temprano a las aulas uruguayas se basa en este periodo de virtualidad, puesto que permitió “sostener el componente educativo y el vínculo de los estudiantes con los docentes y la comunidad educativa”.

El Plan Ceibal de Uruguay fue pionero en el mundo y ahora lidera la educación a distancia del país.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionSi bien el Plan Ceibal es conocido por haber entregado una computadora a cada escolar, hoy en día funciona más como un laboratorio de innovación pedagógica.

Según Leandro Folgar, presidente de Plan Ceibal, su plataforma CREA se convirtió en el centro de las clases virtuales tanto en la educación pública como en 80% de los centros privados del país, a los cuales se les permitió un acceso gratuito a la herramienta.

Pasamos de tener 90.000 usuarios activos en el pico más alto de 2019 a 730.000 usuarios activos este año“, dice a BBC Mundo.

“Fue una curva de aprendizaje muy empinada en un periodo muy corto de tiempo”, reconoce Folgar, quien, como el resto de las autoridades del gobierno uruguayo, no llevaba ni dos semanas en el cargo cuando el coronavirus llegó al país.

Pero como destacan Folgar y el informe de Unicef, si algo enseña la experiencia de Uruguay es el carácter cambiante de la situación.

Lento y en etapas

Spires escribió en The Conversation que una de las claves de un regreso exitoso a las aulas está en que el proceso sea “lento y en etapas”.

En este punto, Spires dio a Uruguay el puntaje máximo: “A”.

El retorno escalonado a clases comenzó el 22 de abril con la apertura de las escuelas rurales, que son las que tienen menor cantidad de estudiantes.

“Luego de esta primera etapa, que ofició como piloto para el retorno generalizado, se definieron tres etapas (empezando el 1 de junio), con una diferencia de 15 días entre ellas, en las cuales gradualmente fueron retornando todos los niveles de la educación, excepto la universidad”, dice el informe de Unicef.

Y agrega: “En todos los casos europeos, el escalonamiento de la vuelta a clases se ha programado por niveles educativos, lo cual es una diferencia con Uruguay“.

Como explica Pérez Alfaro, la estrategia uruguaya “se construyó sobre tres gradualidades”: “Una regional, iniciando por el interior (afuera de la capital) donde existió menor difusión de casos de covid-19; otra de vulnerabilidad, donde se privilegiaron las zonas de contexto crítico; y la última, pedagógica, que privilegió la conclusión de ciclos”.

De carácter voluntario

Así como en Uruguay la cuarentena nunca llegó a ser obligatoria, concurrir a clases tampoco lo es.

Gente caminando en la Rambla de Montevideo.Derechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionEl uso de tapabocas está extendido entre los uruguayos, a pesar de que nunca se llegó a reglamentar oficialmente su uso.

“La asistencia es voluntaria porque tiene que quedar liberado a que la familia se sienta lo suficientemente segura o no de mandar a sus hijos a un centro educativo“, explica Folgar.

El presidente de Plan Ceibal agrega que en este tiempo han constatado que los motivos de las familias son “muy diversos”: “Algunos no mandan a los hijos por no confiar o por miedo, otros porque no tienen cómo organizarse para llevarlos y traerlos, por ejemplo”.

En contraste, Spires explicó que en Suecia, donde las escuelas nunca cerraron y la asistencia siguió siendo obligatoria, el gobierno hasta “amenazó con castigar a los padres que no enviaran a sus hijos”.

De acuerdo con Unicef, en Uruguay “la voluntariedad para asistir a los centros parece haber amortiguado los temores y habilitado un período de adaptación que permitió a las familias ir ganando confianza“.

A mediados de julio, en el primer balance del retorno a escuelas, el gobierno anunció que más del 70% de los estudiantes de educación media retornaron a las aulas, mientras que en educación primaria fue del 63% y en las rurales, de más del 60%.

Adolescentes de una secundaria uruguaya.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionSegún datos del gobierno publicados a mediados de julio, más del 70% de los estudiantes de educación media retornaron a las aulas.

El porcentaje restante de los alumnos siguieron con la modalidad virtual. Pero no son los únicos.

Regreso parcial y protocolos de sanidad

Al igual que sucede en Japón, otro caso exitoso según Spires, las clases presenciales en Uruguay no volvieron todos los días ni durante todo el horario habitual.

“Lo que tenemos hoy en día es un ecosistema de semipresencialidades muy diverso”, dice Folgar.

Los protocolos vigentes, acordados entre las autoridades de la educación y sanitarias más los docentes, indican que las jornadas no pueden extenderse por más de 4 horas diarias, por ejemplo.

A su vez, cuando los salones no permiten los 2 metros de distancia social, los compañeros de clase son divididos en dos grupos: unos concurren lunes y martes, por ejemplo, y otros jueves y viernes.

Además, los recreos son escalonados y sin juegos que habiliten el contacto físico.

Escolar uruguaya con mascarilla y usando alcohol en gel.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos protocolos de regreso a las aulas incluyeron apartados sobre sanidad específicos para estudiantes y funcionarios.

Respecto a la sanidad en particular, los salones se higienizan, desinfectan y ventilan después de cada jornada, pero la toma de temperatura a los alumnos quedó librado a la voluntad de cada centro.

Los tapabocas, por su parte, son obligatorios, una costumbre que se ha extendido en la sociedad uruguaya a pesar de tampoco estar reglamentado.

Tal es así que, en el artículo de Spires, Uruguay comparte con Japón la calificación “A” en las categorías de uso de mascarillas e implementación de distancia social en los centros educativos y en la comunidad.

Escuchar para actuar

Además de las tres “A” ya mencionadas, Spires calificó a Uruguay con dos “B”: una en la categoría “decisiones basadas en datos actualizados” y otra en “comunicación oportuna con el público y los padres”.

Reapertura lenta y en etapas Mascarillas y distancia social en las escuelas Mascarillas y distancia social en la comunidad Decisiones basadas en datos actualizados Comunicación oportuna con el público y los padres
Suecia F D C D D
Israel F B C C C
Japón B A A A B
Uruguay A A A B B
Fuente: Robert Spires, The Conversation

Y, sin embargo, al preguntarle a Folgar qué recomendaría a otras autoridades educativas, dice que hay que “escuchar muchísimo” tanto a docentes como a estudiantes y familias.

“Cada vez que evolucionamos un paso con respecto a la gestión de la pandemia y queremos volver un poco a la normalidad, les estamos cambiando las condiciones”, explica.

Además, dice, es importante estar atentos a lo que pasa en otros lugares del mundo para aprender y actuar.

Según Unicef, la próxima etapa de la presencialidad “prioriza un diagnóstico del estado de situación mediante encuestas a docentes y estudiantes“, además de una prueba de conocimientos a los alumnos.

En base a esta experiencia empírica se decidirá “si se extiende el calendario anual o si se alteran las vacaciones previstas, cuestiones todas que implican tensiones con los trabajadores del sistema educativo, así como con las familias”.

Pero el proceso de reapertura no se termina ahí.

Monumento a Enriqueta Compte y RiquéDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionIntervención en el monumento a Enriqueta Compte y Riqué, referente de la educación uruguaya y de la región por haber creado el primer jardín de infantes de Sudamérica.

“El gran desafío que tenemos por delante es no confundir una buena respuesta de emergencia con un modelo educativo funcional“, asegura Folgar.

“Que Uruguay haya reabierto los centros educativos no quiere decir que se parezcan en nada a lo que eran antes de la pandemia”, dice, reconociendo que “es mucho mejor que estar encerrados en casa”, pero que está lejos de su potencial real.

Además, para Folgar, la pandemia ofreció una ventana a un cambio todavía mayor.

“Lo cierto es que el mundo cambió para todos y la concepción que cada uno tenía de la tecnología y su aporte en la educación también cambió“, dice.

Para cuando termine el año, “cualquier docente va a tener una aproximación pedagógica distinta a la que tenía antes. Tenemos que tomar esas experiencias para poder continuar hacia adelante tratando de mejorar nuestro sistema educativo”.

En palabras de una inspectora anónima citada en el informe de Unicef: “Lo peor que nos puede pasar es que en la virtualidad nos olvidemos de lo que extrañamos de la presencialidad y en la presencialidad, de las conquistas de la virtualidad“.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-53579960

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