El aprendizaje a distancia tiene otro gran reto: la alfabetización en primer grado de primaria

Por: David Daniel Domínguez Zepeda*


Hace aproximadamente cinco meses la Secretaria de Educación Pública anunciaba en el Diario Oficial de la Federación, la suspensión de clases como medida preventiva para disminuir el impacto de propagación del coronavirus o COVID-19 en el país.

En este sentido, atendiendo a recomendaciones de la Secretaria de Salud y respetando el semáforo epidemiológico en cada uno de los estados, cerramos el ciclo escolar 2019-2020 a distancia. En días pasados hemos iniciado nuevo ciclo escolar el 2020-2021, nuevamente a distancia, con la estrategia Aprende en casa, un acontecimiento histórico e inédito que nos ha llevado a revalorizar la escuela y el impacto que tiene en la vida pública. También a replantearnos que coexisten dos instituciones valiosas que son responsables de la educación de niños, niñas y adolescentes: la escuela y la familia.

Ante la falta de la escuela como el escenario educativo perfecto para construir aprendizajes, la educación a distancia adquirió relevancia debido a la pandemia, por ello docentes, alumnos y padres de familia tuvieron que comunicarse por diferentes recursos tecnológicos. Lo anterior, trajo como consecuencia destacar aún más la desigualdad de ciertos grupos educativos, sociales, para tener derecho a la educación.

Si esto resulta preocupante por la inequidad que en cada rincón del país se presente, nos hemos olvidado en buena parte de la vulnerabilidad educativa con la que llegan los alumnos de primer grado de primaria a la estrategia Aprende en casa II.

Vulnerabilidad educativa marcada por el debilitamiento del vínculo de escolarización del alumno en la escuela, por la pandemia como factor social  que produjo efectos adversos y por supuesto, el no poder construir aprendizajes de la misma manera como se venía haciendo con el modelo organizacional escolar. Por ello es que otro gran reto se avecina; la alfabetización a distancia en primer grado de primaria.

Al proceso de alfabetización de alumnos en preescolar le hizo falta tiempo y situaciones escolares el ciclo escolar pasado, faltó mayor acercamiento con el lenguaje escrito y que niños, en su mayoría, descubrieran la función de éste en el mundo real, propiamente la relación que encuentran ellos mismos con su nombre propio, las letras y sus sonidos.

Se perdieron de momentos en la escuela donde el acercamiento con la escritura se iba ir dando gradualmente aprovechando con ello la maduración alcanzada por la mayoría de los niños para realizar actividades relacionadas con el lenguaje oral y escrito.

Por lo tanto, entendemos que, dentro del sistema educativo mexicano, los alumnos de primer grado de primaria son en buena medida vulnerables y se requiere crear condiciones de mayor equidad para ellos (métodos de enseñanza, intervención docente, acceso a materiales impresos y audiovisuales, herramientas tecnológicas, organización institucional, gestión de capacitaciones, entre otras).

En estos momentos niños y niñas de primer grado han experimentado dificultades en su trayecto escolar que les ha impedido sacar el provecho necesario al currículo y las enseñanzas de la escuela. En otras palabras, el proceso de adquisición de la lectura y escritura se ha vuelto aún más complejo para los alumnos.

Crear mejores condiciones de equidad es que docentes en estos momentos estén ocupados por resolver preguntas en relación a: ¿Cómo aprenden los niños a leer y escribir? ¿Cómo enseñar a leer y escribir? si logramos dar respuesta a estas interrogantes por medio de capacitaciones o autoestudio, estaríamos mejorando la enseñanza o intervención docente, pues tendríamos el conocimiento idóneo de métodos, metodologías, técnicas o estrategias.

Equidad para nuestros niños es que el director ejerza su liderazgo en el plantel educativo y busque por todos los medios cursos y talleres para capacitar permanentemente a docentes y padres de familia en la estrategia de alfabetización a distancia.

Sumar a los padres de familia a la estrategia sería el eslabón perfecto, pues es el hogar en donde ahora están nuestros niños y niñas. La casa como la primera escuela… tutores diseñando y acondicionando un pequeño lugar de trabajo, realizando acompañamientos de la mejor manera en el proceso de alfabetización, agregándole el plus de la capacitación a distancia de cursos y talleres que llevarán y servirán para poder ayudar a sus hijos (as).

Y en este sentido, en lo particular estoy convencido de la propuesta didáctica e ideas que Myriam Nemirovsky plantea en su artículo educativo ¿Trazar y sonorizar letras o escribir y leer? publicado en el año 2006 en la Revista Cero en Conducta. Año 21 Número 53, principalmente porque nos recomienda que es necesario que el sujeto en este caso el niño, interactúe con el lenguaje escrito, además, de concebir la alfabetización como un proceso de aprendizaje, que se inicia en un momento y nunca acaba.

Nemirovsky defiende la idea de que no es solo en la escuela donde podremos crear situaciones de trabajo y, en este sentido, el estar en casa propiciará realizar actos de lectura y escritura en la vida social, es decir, trazar y sonorizar las letras permitirá que el alumno llegue a la reflexión, se cuestione, analice, explique y argumente con las situaciones didácticas que el docente cree para ir guiando la alfabetización a distancia.

La meta es que el alumno desarrolle la conciencia fonológica, habilidad imprescindible para que el niño acceda a la lectura y escritura. Para ello es necesario emprender acciones en conjunto con padres, maestros y directivos escolares para que el niño cuente con ciertos materiales en casa: fichero de nombres propios, letras móviles, abecedario, libros que pueda explorar y leer. Acercarlo al mundo de las letras.

Demostremos que somos profesionales de la educación capaces de continuar nuestros procesos de aprendizaje. Seamos la escuela que fue capaz de desafiar la alfabetización a distancia.

En estos tiempos de educación a distancia la frase conocida se vuelve aún más trascendental. “La escuela como la segunda casa y el hogar como la primera escuela” (frase de Luis Ernesto Gutiérrez López). Ayudemos todos a que los niños continúen su alfabetización en su entorno familiar y social.

*Lic. en Educación primaria y Dr. en Pedagogía con acentuación en competencias (ENS-CIIEN)

Director de primaria

Fuente e imagen: http://www.unamglobal.unam.mx/?p=89956

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