XVIII Resolución del I Congreso Mundial en defensa de la Educación Pública y contra el neoliberalismo educativo 25, 26 y 27 septiembre 2020 Tema: Condena al Golpe de Estado en Bolivia

Tema: Condena al Golpe de Estado en Bolivia

Sindicatos y gremios de les trabajadores de la educación del sector básico, medio y universitarios, de la ciencia y la cultura, colectivos de investigadoras(es) y educadores(as) populares del mundo, así como actores sociales, reunidos de modo virtual, los días 25, 26 y 27 de septiembre de 2020, en el I Congreso Mundial de educación: en defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo resuelven:

 

Resolución décima octava: aprobar la declaración en defensa de la vida, la educación, la cultura, la soberanía y la democracia en el Estado plurinacional de Bolivia ¡¡¡No al Golpe de Estado¡!!

Levantamos nuestra voz para decirle al mundo que con el mismo tono que defendemos el Derecho a la Educación, como derecho universal de los pueblos y naciones, defendemos el Derecho a la Democracia en sus diversas formas y expresiones.

Hoy, más que nunca, los pueblos, trabajadores, educadores alzamos nuestras voces y solidaridad en la lucha, para expresar rechazo y condenar todas las formas violentas que desconocen y atentan contra las democracias de los pueblos y estados. En el pasado, formas militarizadas violentas, en la actualidad con formas seudo democráticas o judicializadas, ambas como expresiones de fuerza, de violencia, de muerte y dolor.

Los golpes de estado en América Latina fueron el mecanismo de imposición de políticas foráneas para apropiarse de los recursos nacionales; fueron el instrumento de aplicación de directrices de grandes capitales para reorientar las políticas sociales que beneficiaban a las mayorías; fueron las formas violentas de aplicar las condicionalidades de los organismos financieros internacionales para decirles a los gobiernos nacionales, qué tenían que hacer para favorecer a los gobiernos extranjeros. Una historia pasada que busca retornar.

Octubre de 2019 marca la fecha del retorno del pasado en el Estado Plurinacional de Bolivia, ese pasado que, bajo la forma de golpe de estado, violento el marco democrático constitucional e impuso el acortamiento del mandato de Evo Morales por la vía de la fuerza policial, militar y de grupos civiles financiados por los sectores más reaccionarios, conservadores.

Forzaron la Constitución, usándola en la autoproclamación de Añez en la presidencia, en una Asamblea Plurinacional con menos de un tercio de representantes. Forzaron la democracia, usando la represión y la masacre para acallar al pueblo indígena, campesino y trabajador, con un resultado de 37 asesinados en las regiones de Sacaba y Senkata. Forzaron las leyes para posesionar un gobierno transitorio, cuya presidente fue investida con la banda presidencial de manos de un general, como simple muestra del poder que la sustentaba. Forzaron la justicia para reprimir a quienes se atrevían a reclamar, acusándolos a todos por los mismos e idénticos cargos de sedición y terrorismo, con el arresto inmediato.

El Estado Plurinacional de Bolivia enfrentó en octubre de 2019, un golpe propiciado por los sectores que al día siguiente de su posesión destruyeron las empresas nacionalizadas, las empresas del estado y los programas económicos de participación social con el discurso que la administración privada era más productiva. Cortaron los presupuestos de obras sociales y educativas sólo con el argumento de que eran gastos sin sentido del anterior gobierno. Redujeron el presupuesto de la educación y de las universidades públicas aprovechando la condición de crisis sanitaria. Desconocieron conquistas laborales de todos los sectores y fundamentalmente del magisterio, dejándolo sin incremento salarial y privando a la educación de otras obligaciones del estado. Pero la intención de fondo, se hizo clara al final, el intento de la entrega de las reservas de litio, que el Salar de Uyuni tiene y que se constituye en el principal botín, pretexto y objetivo delos grandes capitales.

Los participantes del 1er. Congreso Mundial de Educación declaramos nuestra solidaridad, hermandad y decisión de defensa de los derechos humanos individuales y colectivos de las naciones indígena originarias campesinas, de los trabajadores, de los educadores y, en general, de todo el pueblo boliviano.

Estaremos juntos, en comunidad latinoamericana y mundial, exigiendo el respeto a la democracia, constitución, leyes y derechos de los y las bolivianas.

 

Los debates del I Congreso Mundial de educación 2020: en defensa de la Educación Pública y Contra el Neoliberalismo Educativo están disponibles en canal de YouTube de Otras Voces en Educación

 

Comité Organizador

I Congreso Mundial de Educación 2020

En defensa de la Educación Pública y Contra el Neoliberalismo educativo

 

 

 

 

 

 

 

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