Colombia: Cumbre de Educación ¿Lo que estudiamos es lo que requiere el mercado laboral?

América del sur/Colombia/Octubre 2020/semana.com

Durante el conversatorio ‘Perspectivas sobre la pertinencia académica para el mundo laboral’ varios expertos explicaron el rumbo que debe tomar la educación superior en un mundo donde las empresas requieren que los estudiantes aprendan y tengan otras habilidades.

A nivel mundial, antes de la covid-19, de los cerca de 1.200 millones jóvenes en el mundo, 260 millones eran ninis es decir jóvenes que ni trabajan, ni estudian y tienen el potencial de contribuir con el desarrollo social. Esta proporción ha aumentado durante los meses de la pandemia.

En el caso de Colombia, aproximadamente el 16 por ciento de la población es joven (entre los 18 y 26 años), lo que corresponde a cerca de 8 millones. Los ninis en el país han aumentado y previo a la covid-19 eran más de 2,7 millones.

“Para analizar los primeros impactos que está teniendo la pandemia en el país, podemos ver el caso de Bogotá. En esta ciudad, que cuenta con aproximadamente 2 millones de jóvenes, para abril del 2019 tenía 450 mil ninis y de acuerdo con las últimas cifras del Dane, vemos que para abril del 2020 este número aumentó un 45 por ciento llegando una cifra cercana a 650.000 jóvenes que ni trabajan ni estudian”, señaló el director de la Fundación Corona, Daniel Uribe, durante el conversatorio ‘Perspectivas sobre la pertinencia académica para el mundo laboral’ durante la séptima Cumbre de Líderes por la Educación.

Los jóvenes se han visto fuertemente afectados por las consecuencias de la pandemia, Aunque la covid-19 ha impactado principalmente la salud de la población mayor, la población joven ha sufrido afectaciones en la educación y el empleo, evidenciando y aumentando la desigualdad que presentaban. No obstante, tanto Daniel Uribe como el viceministro de Educación Superior, Luis Fernando Pérez, coincidieron durante el evento que son los jóvenes y la educación quienes podrían ser fundamentales a la hora de la reactivación económica.

En el conversatorio, en el que también participó el director de Formación Profesional del SENA, Farid de Jesús Figueroa, se debatió sobre cuál debería ser el papel de las instituciones de educación superior en la reactivación económica y dinamización del empleo, teniendo en cuenta que la industria y el mercado laboral tienen nuevas necesidades en medio de la pandemia.

Para los tres panelistas, el problema en el hecho de que muchos estudiantes continúen eligiendo carreras tradicionales, y no las relacionadas con la cuarta revolución industrial, es a raíz de las brechas en educación entre el sector público y privado.

El viceministro Pérez consideró que las necesidades del mercado laboral cambian constantemente y en ocasiones el sistema educativo no puede evolucionar a la misma rapidez, “se viene hablando de nuevas competencias desde que se habla de la cuarta revolución industrial (…) En el Gobierno hemos avanzado con el Sistema Nacional de Cualificaciones para alinear la educación con lo que requiere el sector productivo”.

El Sistema busca facilitar la movilidad de las personas entre las diferentes vías de cualificación, que son la educativa, la formación para el trabajo y el reconocimiento de estudios previos para la certificación de competencias, con el fin de promover las relaciones con el sector productivo y el aprendizaje a lo largo de la vida.

¿Cuál es el beneficio?

Para un empleador sería muy útil y beneficioso saber exactamente las competencias demostrables de la persona contratada. De esta manera, el contratante podría asociar la remuneración con la cualificación y la calidad del servicio prestado.

Un buen ejemplo de este escenario sería la diferencia en términos de costos y resultados que podría prever una empresa del sector tecnológico, cuya actividad económica fuera la producción de dispositivos electrónicos, cuando contrate: un operario o auxiliar, que alista y dispone los componentes en un circuito. Un Técnico, que hace mantenimiento preventivo y correctivo a un circuito, con base en un estándar de niveles de señal en ciertos puntos del circuito. Un Técnico Superior, que profundiza en la programación de microprocesadores.

Un Experto Técnico que diseña y programa sistemas digitales para reemplazar partes mecánicas y análogas de una máquina costosa, con repuestos de difícil consecución, a la cual se le quiere alargar su vida útil. Las posibilidades que dará la consolidación de este sistema son muchas y muy beneficiosas para las empresas.

El mercado laboral

Varias multinacionales especializadas en recursos y talento humano han identificado las falencias que hay en el país entre formación de profesionales y las necesidades de los empresarios. Un estudio publicado por ManPowerGroup evidenció que el 54 por ciento de los empleadores colombianos no encuentran el talento con las habilidades que necesitan. Un significativo incremento si se tiene en cuenta que en tasa era del 24 por ciento en 2011.

Y peor aún, esa cifra de insatisfacción de los empresarios podría incidir en el aumento de jóvenes en edad de trabajar desempleados que hoy asciende a 1,16 millones. En otras palabras, si la formación de profesión de profesionales estuviera sintonizado con las necesidades de los empresarios posiblemente ese alto número de desocupados sería menor.

El presidente de ManPowerGroup Colombia, Javier Echeverri, explicó que en el país escasea personal para labores de profesionales y de técnicos. Electricistas, soldadores, mecánicos, representantes de ventas, ingenieros químicos, industriales y civiles, expertos en ciberseguridad y profesionales de la salud, son algunas de los roles que más necesitan las empresas y que más les cuesta conseguir.

Además expertos señalan que los profesionales no cuentan o no se les enseñan en las carreras habilidades que hoy tienen alta demanda en el mercado laboral. “En la actualidad ya se habla de competencias que complementan el conocimiento de las carreras, principalmente las relacionadas con programación, inteligencia artificial, manejo de programas y análisis de datos, que en ocasiones son habilidades complementarias que no aprenden en el pregrado”, explicó Noel González, jefe de Desarrollo de Adecco Colombia.

El investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, Iván Jaramillo, coincidió con estas afirmaciones y señala que las demandas del mercado han cambiado y no es suficiente quedarse con una carrera. Ahora es vital actualizarse porque “antes la base de aprendizaje de un pregrado podía tener una vigencia superior a los 20 años, ahora con el auge de las tecnologías y nuevos desarrollos se debe actualizar lo aprendido en el pregrado a los cinco años”.

De esta manera, y según lo planteado por los tres expertos, en el país los cinco perfiles laborales que más requieren las empresas son para desempeñarse en contabilidad y finanzas, ventas y mercadeo, ingenierías, expertos en tecnologías de la información, y algunos oficios técnicos.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/cumbre-de-educacion-lo-que-estudiamos-es-lo-que-requiere-el-mercado-laboral/202050/

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