Por una pedagogía relacional.

En la escuela lo importante es el ambiente humano y la trama social que se configura en los espacios educativos.

Por: Anna Pages.

Hoy en día, quien más quien menos habla de educación. Dar una opinión sobre este tema es relativamente fácil: todos hemos tenido una experiencia educativa personal, en casa y en la escuela. Después, si se tienen hijos, se viven las dificultades y contradicciones de hacer pasar por el tubo a los más pequeños y, también en muchos casos, de constatar el caos que supone intentar poner límites.

La educación es un tema siempre actual. En todo momento se puede criticar para mejorar, aunque al final no se termine de mejorar nunca del todo (según Rousseau, esta es la gracia del asunto). La educación es una asignatura pendiente para todos: los problemas de los primeros años de infancia y juventud nos acompañan cuando nos hacemos mayores (si es el caso); los traumas escolares, la relación con padres más o menos autoritarios, aquella maldita asignatura que no conseguíamos aprobar porque el maestro «nos tenía manía», los primeros amores en la escuela  y las trompadas en el patio, los castigos y las excursiones. Un conjunto de recuerdos intensos que forman parte para siempre en delante de nuestro bagaje íntimo, en forma de batallita para explicar a nuestros nietos. Todo ello pasa por la educación.

VARIAR LA METODOLOGÍA

Hoy en día, la educación debe ser innovadora: esta palabra representa la divisa actual. Las escuelas se animan a variar las metodologías para adaptarse a los tiempos que corren: menos discursividad, más actividades y trabajo por proyectos, más cooperación y socialización de los aprendizajes. La presencia de los otros constituye el núcleo de las orientaciones pedagógicas de hoy: presentaciones orales, debates, discusión, argumentación, escucha, traducción de lo que nos han querido decir, intercambio, diálogo.

El modelo de la pedagogía técnico-instrumental de la década de los años 80 y 90 está dando paso a un paradigma de tipo relacional que aborda el trabajo sobre los contenidos desde el vínculo entre iguales y con los maestros. Las relaciones pasan por delante de la mecánica. Lo importante es el ambiente humano y la trama social que se configura en los espacios educativos. En la escuela, ya no hay un maestro por aula sino dos o tres: el papel de los equipos docentes se refuerza para dar un apoyo a los niños más personalizado y humano. Los niños dicen que lo prefieren: pueden elegir a cuál de sus maestros preguntar por la metodología y en cambio a cuál, en un momento dado, hacer una confidencia. Antes se lo jugaban todo a una carta: era el o la maestra que les había tocado ese curso.

HABLAR EN PERSONA

Las opiniones de los alumnos son siempre de lo más auténtico, aunque a veces nos pongan en cuestión: saben que no hay que ser políticamente correcto cuando se habla con los demás. Los niños tienen un don especial para decir las cosas tal como son, sin matices ni alegorías. Para los mayores no es tan sencillo.

Por eso es esencial restituir en la familia y la escuela la relación que nos hace hablar en persona (y no por Whatsapp). Pere Vergés dijo una vez que en educación lo importante son los detalles que surgen de una conversación dialogada en un tiempo común. En ese sentido, la pedagogía que debemos enseñar hoy será relacional… o no será.

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/por-una-pedagogia-relacional-5939507

Imagen: http://estaticos.elperiodico.com/resources/jpg/1/8/zentauroepp37771794-mas-periodico-educacion-clase-escuela170324214838-1490388687981.jpg

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