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¿Por qué los chicos japoneses siguen aprendiendo a usar el ábaco?

Redacción: Clarín

El ábaco todavía se enseña en las escuelas japonesas, aunque no tan intensamente como antes. Pero la herramienta centenaria sigue siendo popular, y los torneos nacionales atraen a competidores de elite.

La persona al micrófono leyó los números a gran velocidad, con cada cifra de múltiples dígitos revolviéndose con la siguiente.

En cuestión de segundos, Daiki Kamino levantó triunfante el brazo derecho. No sólo había oído cada número, sino que los había tabulado y llegado a la suma correcta de 16 dígitos: 8,186,699,633,530,061.

Lo hizo todo en un ábaco.

Por esta virtuosidad matemática, Daiki, de 16 años, estudiante de secundaria de Hiroshima, fue coronado campeón en el evento de dictado de cifras en un torneo anual en Kyoto, donde los competidores realizan deslumbrantes hazañas aritméticas simplemente deslizando diminutas cuentas a lo largo de varillas dispuestas dentro de sencillos marcos de madera.

Daiki Kamino, de 16 años, centro, ganó un evento después de practicar el ábaco hasta tres horas al día durante ocho años. (Chang W. Lee/The New York Times)

Daiki Kamino, de 16 años, centro, ganó un evento después de practicar el ábaco hasta tres horas al día durante ocho años. (Chang W. Lee/The New York Times)

Durante los últimos ocho años, Daiki ha pasado hasta tres horas diarias practicando en el ábaco, o “soroban” en japonés.

“Escucho y muevo los dedos y repito los números en mi mente”, dijo, tratando de explicar cómo puede hacer lo que hace. “Apenas escucho la unidad, como billón o millón, empiezo a mover los dedos”.

Alrededor de 43 mil estudiantes toman clases de soroban en escuelas privadas de Japón, según estimaciones del gobierno, aunque las asociaciones de soroban afirman que la cifra es más alta. Muchos practicantes presentan exámenes para alcanzar certificados avanzados conocidos como kyu o dan, que son similares a los cintos en las artes marciales. Los que sobresalen compiten en torneos nacionales.

Más de 800 concursantes de todo Japón, y unos cuantos de Corea del Sur, se congregaron en un auditorio en Kyoto, a principios de agosto.

El competidor más joven tenía 8 años, y el mayor 69. Al multiplicar y dividir cifras de hasta 16 dígitos, enviaban el sonido de rápidos claqueteos por toda la sala.

Para algunos eventos, los concursantes prescindieron del ábaco e imaginaron mentalmente las cuentas mientras llenaban largas páginas de cálculos.

Uno de los ganadores, un estudiante universitario de 20 años, rompió su propio Récord Mundial Guinness al sumar en su mente 15 cifras de tres dígitos que aparecieron en una pantalla grande en un tiempo de 1,64 segundos.

Hasta principios de los 70, los niños de primaria en Japón aprendían a dominar el soroban, que fue adaptado de versiones traídas de China en el siglo XV. Alguna vez fue una herramienta común entre los propietarios de tiendas, cajeros de bancos y contadores. A finales de los 70, las autoridades de educación, ansiosas por reforzar las habilidades científicas y tecnológicas, redujeron significativamente la enseñanza del soroban.

“A diferencia de la computadora o la calculadora, uno tiene que observar el movimiento de las cuentas con los ojos, y luego pensar con el cerebro y hacer un movimiento con los dedos”, dijo Yasuo Okahisa, subdirector de la Liga para la Educación con Soroban en Japón, organizadora del torneo de Kyoto.

El soroban está formado de columnas de cuentas, con cada columna representando un valor, como unos, cientos, miles y así consecutivamente. Una cuenta en lo alto de cada columna vale cinco, mientras que cuatro en la parte inferior de cada columna valen uno cada una. Los estudiantes suman, restan, multiplican y dividen al deslizar las cuentas hacia arriba y hacia abajo.

Algunos educadores dicen que la principal razón para enseñar soroban es preservar la cultura tradicional.

Pero Yukako Kawaguchi, de 44 años, que dirige una de las aproximadamente 6500 escuelas privadas de soroban a nivel nacional, dijo que los que estudian ábaco intensamente desarrollan un sentido de logro. “Serán vistos como chicos inteligentes en clase, y eso les dará confianza”, dijo Kawaguchi, dos veces campeona nacional de soroban y quien ganó su primera competencia cuando tenía 14 años.

Sin embargo, admitió que sus hazañas con el soroban no eran de mucha ayuda en las matemáticas de nivel superior, como el cálculo. Hoy, aparte de dar clases, utiliza principalmente sus habilidades mentales del soroban para sumar la cuenta del supermercado antes de llegar a la caja. “Es divertido”, dijo Niko Shibayama, de 11 años, que pasa dos tardes y toda la mañana del sábado en la escuela. “Soy muy competitiva. Así que nunca quiero perder contra nadie”.

Su madre, Rutsuko Shibayama, de 44 años, pensaba que la facilidad de Niko con la competencia podría ayudar a que tomara con calma los extenuantes exámenes de admisión escolares. Pero estaba más feliz de que su hija hubiera encontrado una actividad extracurricular que le encantara.

Fuente: https://www.clarin.com/new-york-times-international-weekly/chicos-japoneses-siguen-aprendiendo-usar-abaco_0_SuWrYgXL5n.html

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¿La identidad sexual es “algo dado” o se construye?: la grieta por la Ley de Educación Sexual

Por: El Clarín.

La puja entre la Iglesia y quienes promueven la aplicación de la ESI en las escuelas revive una vieja dicotomía: naturaleza versus cultura.

¿Somos como vinimos al mundo o nos vamos formando en ese tránsito? Y en cuanto a la elección de género, ¿cómo es? El rechazo de sectores religiosos a la aplicación (de cabo a rabo) del Programa de Educación Sexual Integral previsto en la ley 26.150 puede traducirse en una tensión vieja y a las claras irresoluble: si la sexualidad es “algo dado” o se construye socialmente. Para mostrar un costado extremo de la primera perspectiva bastan los dichos de uno de los militantes “pro vida” que este miércoles irrumpió violentamente en una escuela de La Plata, con el fin de impedir que se dictara la materia ESI, al grito de “si sos mujer tenés vagina y sos hombre tenés pene, y eso no es ningún constructo social”. Y arengó: “Si querés podés ir al baño y te podés mirar”.

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Diálogos a fondo Lía Ricón: «No hay dos sexos ni dos polos: para muchos, todo lo que no es varón o mujer está en pecado»

Por Clarín

Alejandro Czerwacki

Su casa está repleta de muñequitas que representan las primeras diosas del universo: Hera (Grecia), Isis (Egipto) o Xochiquétzal (México). Lía Ricón, psiquiatra, las estudió en profundidad y hasta forman parte de uno de sus libros “¿Podrían volver las diosas? Una perspectiva femenina de los gobiernos”. “Motivada por el malestar que me generaba el verticalismo paternalista, me interesó investigar la subestimación de la mujer. Hablar de las diosas es reflexionar sobre el extenso e ingobernable mundo globalizado pero sin esclavizar y someter. Las sociedades matriarcales parecen tener una modalidad más participativa”, advierte.

Con 87 años, Ricón es una profesional disruptiva en su modo de pensar y enfocar problemáticas que no se abordaban en los tiempos en que se recibió de cirujana, hace 64 años. Desde sus inicios, buscó que los médicos vieran al paciente con una mirada integradora. Y, de hecho, se ocupó de promover la psicoterapia en los hospitales públicos. Luego se especializó en diversidad de género, investigando la histórica y estricta división entre los dos sexos.

Señas particulares. Nació en Bolívar y se recibió de médica cirujana en la Universidad Nacional de Córdoba. Se especializó en psiquiatría y psicoanálisis. Hoy trabaja como psiquiatra y docente en el Instituto de Neurociencias de Buenos Aires (INEBA), es miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y coordina las Terapias Multifamiliares de dos Hospitales de Día. Da charlas para disolver prejuicios en diversidad sexual y abuso sexual infantil. Entre sus libros están “La relación terapéutica” y “Una familia suficientemente buena”.

-¿Cómo sería un mundo “gobernado” en su mayor parte por mujeres?

John Holloway, en su libro “Como cambiar el mundo sin tomar el poder», diferenció el “poder sobre”, ejercido como modo de dominar, y el “poder para”, llevado adelante para poder operar cambios, con un sentido más participativo. El varón siempre quiere dominar, mientras que la mujer desea el poder para algo. Si no, no le interesa. Tiene la vida más completa, teniendo un chico en su vientre. Mi expectativa es que la mujer tome el poder, pero no a la manera masculina, que no favorece para nada. Lamentablemente hoy, al hablar de «diosas», se le busca una connotación sólo de objeto sexual. La supuesta “deificación” actual implica más una exaltación e hipostasia de los aspectos físicos que excitan sexualmente. Si lleváramos todo esto al matrimonio heterosexual, lo que estoy proponiendo es una relación simétrica de cooperación en el trabajo, en la crianza de los hijos, en la casa y no una mujer obediente del marido.

-Entre los últimos debates ligados a lo femenino y como impulsora de explorar la diversidad sexual, ¿imaginaba también que se instalara esta temática en el país?

-No lo imaginaba. Es maravilloso que se pueda dar el debate. De todas maneras, la aceptación está muy obstaculizada por la contaminación del imaginario social con los relatos mítico-religiosos. Esta situación nos ubica en que no hay dos sexos ni dos polos, entre esos dos estamos todos. Pero para muchos, todo lo que no es varón o hembra está en pecado. Y, como si fuera poco, la ciencia dijo que quien no es varón o hembra está enfermo. Entonces, el homosexual, el bisexual o el que tiene el género no definido está mal visto. Nunca todo esto debe ser objetado. Pero el debate es un progreso porque estamos viviendo una disminución de los prejuicios. Cada vez vemos chicos en edad temprana que manifiestan que su cuerpo no es lo que le corresponde a su mente. La reasignación, tal como la viven los transexuales, es afianzar en el cuerpo lo que se ha vivido penosamente como un problema, como un error de naturaleza que les dio un cuerpo que no coincide con la vivencia emocional. Las mutilaciones y hormonizaciones pueden tener un costo pero nadie puede saber qué siente otro. Las suposiciones van por cuenta de quien lo vivencia y eso es intransferible.

«El debate sobre la identidad de género es un progreso porque estamos viviendo una disminución de los prejuicios», asegura la experta (David Fernández).

-¿Las familias se van adaptando a esta actualidad?

-Si, porque hay familias de padres hombres y de dos madres mujeres. Lo único natural es que la gente sea feliz. Después de todo: ¿qué es lo natural cuando se discuten estos temas? En este sentido, las teorías psiquiátricas y psicoanalíticas que son heteronormativas tienen que cambiar. Como decía Einstein: «Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio».

-¿Cómo debe ser el rol del psicoterapeuta ante estos cambios en las elecciones sexuales?

-El psicoterapeuta tiene que poder aceptar estos temas porque si cree que el homosexual o transexual o bisexual está cometiendo pecado, algo de sus gestos o el modo como habla o como recibe se traduce y produce un efecto en el paciente. En ese sentido, un psicoterapeuta tiene que ser absolutamente neutral. El vínculo entre el psicoanalista y el psicoanalizado es muy sutil. No se escapa nada. De verdad, tiene que estar en una categoría donde no puede ser juez ni predicar para convencer al otro. Tiene que estar al servicio del bienestar del otro. No es fácil. Hay que partir de la categoría de querer que la gente sea feliz. El resto no interesa.

-¿En qué influye la discusión sobre la despenalización del abortoen estas temáticas?

-Apuntan a permitir a cada persona la libre elección sobre su cuerpo. Poder decidir sobre la elección del objeto sexual y poder elegir sobre los destinos del propio cuerpo. Un chico no deseado no debería nacer porque no va ser feliz, no tiene quien lo espere. El chico tiene que tener un lugar en el útero, un lugar en la mente y en los sentimientos de los padres y la sociedad en la que va vivir. Si no, no se puede desarrollar. Hay estructuras que nos llevan a creer que no se puede evitar el nacimiento de estos chicos no deseados porque, como sostiene el imaginario social, es el relato mítico judeo-cristiano.

Fuente del artículo: https://www.clarin.com/opinion/lia-ricon-sexos-polos-varon-mujer-pecado_0_ryuTf9GG7.html

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Las prioridades humanitarias que el mundo tiene para el 2018

Por: Clarín

Nueve de las principales ONG mundiales indicaron que violencia, desplazamiento y hambre harán que 136 millones de personas en todo el mundo necesiten ayuda.

La violencia, el desplazamiento y el hambre provocarán un récord de necesidades humanitarias en 2018, con casi 136 millones de personas en todo el mundo necesitadas de ayuda, según Naciones Unidas. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha pedido un récord de 22.500 millones para las respuestas humanitarias a nivel mundial.

Los conflictos enconados en Siria, República Democrática del Congo (RDC) y Yemen, el éxodo rohingya de Birmania y los desastres naturales exacerbados por el cambio climático figuran entre las numerosas crisis.

La Fundación Thomson Reuters ha preguntado por sus prioridades para 2018 a las principales agencias humanitarias del mundo:

OCHA (Mark Lowcock, director de OCHA y subsecretario general para Asuntos Humanitarios de la ONU)

1. Los 91 millones de personas extremadamente vulnerables en 26 países a los que pretendemos llegar en 2018 mediante los planes de respuesta humanitaria coordinados por la ONU.

2. Los desplazados internos. Hay unos 40 millones de personas desplazadas dentro de sus propios países, principalmente debido a los conflictos.

3. Reforma, para hacer que el sistema humanitario sea lo más efectivo y responsable posible.

Las prioridades humanitarias que el mundo tiene para el 2018

Hay 91 millones de personas extremadamente vulnerables en 26 países. Principalmente son niños.

INTERNATIONAL RESCUE COMMITTEE (Bryce Perry, subdirector de emergencias)

1. Yemen. El país, sumido en una guerra civil, sigue apareciendo a la cabeza de la lista mientras los trabajadores humanitarios se esfuerzan por entregar ayuda en respuesta a la extrema inseguridad alimentaria, el brote de enfermedades y la derrumbada economía.

2. República Democrática del Congo. Seguimos preocupados dada la persistente inestabilidad política, una población altamente vulnerable y la continuada inestabilidad en muchas partes del país.

3. Crisis rohingya. Los últimos meses han visto a cientos de miles de rohingya huir de la extrema violencia en Birmania para buscar seguridad en Bangladesh. Las necesidades humanitarias han superado rápidamente los recursos de ayuda disponibles y esta crisis seguirá siendo una prioridad este año.

Las prioridades humanitarias que el mundo tiene para el 2018

En Siria hay cientos de miles mutilados. Muchos son niños.

OXFAM (Nigel Timmins, director humanitario)

1. Yemen. Sin un arreglo político a la vista, el conflicto parece abocado a continuar. Entretanto, ha creado la peor crisis humanitaria mundial, el mayor brote de cólera del mundo y está en camino de crear la peor hambruna mundial.

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2. Norte de NigeriaMás de 8 millones de personas dependende ayuda vital mientras el conflicto entra en su octavo año, sin signos de remitir. Incapaces de cultivar o comprar comida, millones de personas pasan hambre. Cerca de 1,7 millones de personas han abandonado sus hogares y ante la frágil situación de seguridad, muchas más siguen haciéndolo.

3. Siria. La devastación y el sufrimiento de 6 años de guerra no remiten. Tres cuartas partes de los sirios se han visto afectados, 13,5 millones de personas necesitan asistencia y 5 millones han abandonado el país.

Las prioridades humanitarias que el mundo tiene para el 2018

En Siria hay 13.500.000 de personas que necesitan ayuda.

ACTION AGAINST HUNGER (Jean-Michel Grand, director ejecutivo)

1. Crisis rohingyha. Contamos con una de las mayores operaciones de asistencia en Bangladesh para los refugiados rohingya pero en 2018 podríamos ver el primer movimiento de retorno de población a Birmania. Como una de las pocas ONG autorizadas para trabajar en el estado de Rajine, nos centraremos en ayudar a las personas a regresar de forma segura y a reanudar sus vidas.

2. Yemen. Esta seguirá siendo una prioridad fundamental.

3. Siria. Con los recientes logros territoriales frente a ISIS y la retirada parcial de Rusia, existe incertidumbre respecto al futuro de los refugiados sirios y los desplazados internos.

NORWEGIAN REFUGEE COUNCIL (Jan Egeland, secretario general)

1. Fortalecer nuestros esfuerzos para proteger y asistir a más personas necesitadas en zonas de guerra de difícil acceso donde pocas organizaciones pueden operar hoy en día.

2. Seguir trabajando para una salida para las personas en desplazamiento prolongado. Trabajaremos por soluciones duraderas, ya sea mediante el retorno, el re asentamiento o la integración local.

3. Centrarnos en el uso de datos y tecnología para permitir que los desplazados internos se ayuden a sí mismos. La educación y los medios de subsistencia así como los préstamos en efectivo permiten a las personas hacer sus propias elecciones.

Las prioridades humanitarias que el mundo tiene para el 2018

Darle vacunas a los niños en África ayudaría a reducir notablemente la mortalidad infantil.

ACTIONAID (Mike Noyes, jefe de respuesta humanitaria)

1. Crisis alimentaria en África Oriental. Sería ingenuo pensar que la crisis alimentaria en Kenia, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur ha pasado… Otro periodo de escasas lluvias y cosechas fallidas supone que la vulnerabilidad de la región continúa y el riesgo de un mayor deterioro en 2018 es muy real.

2. Rohingya. La repatriación de los más de 650.000 refugiadosrohingya en Cox’s Bazar a Birmania debería empezar a principios de 2018, pero es más probable que continúen las llegadas a Bangladesh. El apoyo humanitario existente en los campos no será suficiente.

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3. Siria. Es probable que en 2018 se produzca una nueva fase en esta crisis, después de que los gobiernos de Siria e Irak hayan declarado la victoria sobre ISIS. Dado que el conflicto entra en una nueva fase potencialmente decisiva, esto podría llevar a aún más desplazamientos o incluso crear las condiciones para que el retorno sea una opción viable para algunos desplazados.

Las prioridades humanitarias que el mundo tiene para el 2018

Hay que encontrar soluciones para ayudar a las personas en desplazamiento prolongado.

ORGANIZACIÓN PARA LA ALIMENTACIÓN Y LA AGRICULTURA (FAO) (Dominique Burgeon, director de emergencias)

1. Reducir el número de personas al borde de la hambruna o en grave inseguridad alimentaria en RCA, RDC, el noreste de Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen.

2. Apoyar la producción local de comida en situaciones de conflicto y apoyar a los países a abordar el impacto del cambio climático.

3. Asegurarnos de que los pastores y sus hijos reciben más atención y apoyo.

FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA (FICR)(Elhadj As Sy, secretario general)

1. Acción temprana. La tecnología de alerta temprana nos advierte de acontecimientos estacionales o relacionados con la meteorología que tienen el potencial de devastar a comunidades. Nuestro foco está en garantizar que la alerta temprana está acompañada de acción temprana mediante la puesta a disposición de fondos antes de que golpee un desastre y la puesta en marcha de operaciones que mitiguen el sufrimiento.

2. Seguridad sanitaria. Las situaciones de conflicto y desastre pueden convertirse rápidamente en emergencias sanitarias. La FICR prioriza la atención sanitaria de emergencia, los servicios de agua y saneamiento y la asistencia para la recuperación.

3. Localización. La FICR está comprometida a garantizar una acción humanitaria de principios que sea lo más local posible mediante un mayor apoyo e inversión en nuestras sociedades nacionales de la Cruz Roja para fortalecer sus capacidades.

Las prioridades humanitarias que el mundo tiene para el 2018

Hay que darle comida a millones de personas con hambre.

PROGRAMA MUNDIAL DE ALIMENTOS (David Beasley, director ejecutivo)

1. Hacer de la comida un arma de paz… haciendo de la comida y de la ayuda basada en el dinero en efectivo algo central para el desarrollo económico y la estabilidad regional. Nos centraremos más en los programas de comidas escolares, en conectar a las personas que ayudamos con proyectos que benefician a sus comunidades y en crear más sistemas alimentarios resilientes para apoyar a las personas y sus medios de subsistencia.

2. Desencadenar riqueza. La tecnología está creando una enorme riqueza del sector privado mundial. Los recursos y la base de conocimiento creados por la revolución tecnológica podrían usarse para transformar la asistencia humanitaria en una fuerza efectiva para estabilidad y la paz.

3. Estar ahí de forma rápida y eficiente. Millones de vidas dependen de que el PMA consiga ayudarles rápido. Y debe hacerlo de forma eficiente para ahorrar dinero.

Fuente: https://www.clarin.com/mundo/prioridades-humanitarias-mundo-2018_0_ryJJREKmf.html

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Educación, ni inclusiva ni de calidad

Por: Rodolfo Terragno

Unos la exigen y otros la reclaman: la «educación inclusiva y de calidad» va de boca en boca sin que nadie (o casi nadie) explique en qué consiste ni qué hacer para lograrla.

El acceso a la educación puede estar garantido a la población toda y, sin embargo, no haber inclusión. La política educativa no puede hacer mucho cuando la economía es frágil y la distribución del ingreso injusta. La inclusión educativa depende de la inclusión social.

A su vez, la calidad de la educación depende de la capacidad de los docentes, los métodos de enseñanza, las metas y los plazos que se fijen y las periódicas evaluaciones.

Es cierto que las mediciones internacionales, como PISA, TIMSS, PIRLS, tienen márgenes de error altos, entre otras cosas por las diferencias de idiosincrasia y condiciones políticas, económicas y sociales de los distintos países.

No obstante, si a lo largo de los años cierta medición muestra una constante y, más aun, otras mediciones son coincidentes, los resultados deben tenerse en cuenta. Sobretodo en materias universales como las matemáticas.

Hace años que, en matemáticas, los chicos de Singapur, Hong Kong y Japón superan a los chicos de la mayor parte del mundo. En el índice PISA, desde el año 2000. En el TIMSS, desde 1995.

Los métodos de esos países son similares.

Para ellos, el objetivo de las matemáticas es uno solo: la resolución de problemas. Nunca empiezan por lo abstracto (como lo son las fórmulas) sino que comienzan por la manipulación objetos, luego pasan a las representaciones gráficas y, sólo al final, a lo abstracto.

La misma estrategia ha adoptado hace poco Estonia, cuyos chicos figuran ya, en el último PISA, entre los diez primeros países en todo: matemáticas, ciencias y comprensión de textos.

En países como el nuestro es difícil seguir esos criterios.

Hay algo que conspira, tanto contra la inclusión como la calidad. Es la interferencia de la ideología. O de los prejuicios y slogans que muchos llaman ideología.

Por un lado, sostener que la distribución del ingreso debe ser justa, y relacionar los fracasos educativos con la pobreza, no es ser «de izquierda».

Tampoco es «de izquierda» sostener que la educación debe estar, principalmente, a cargo del Estado.

Un precursor de la escuela pública subrayó décadas atrás que «la sociedad está dividida entre aristócratas, que tienen la tierra y ocupan el poder, y los que no tienen fortuna», razón por la cual propició la constitución de «escuelas públicas y gratuitas, dondequiera que flamee la bandera» argentina. Escuelas laicas, «sin religión», a cargo de maestras que no fueran discriminadas, como en Estado Unidos, donde se capacitaba «a la mujer por razones pecuniarias», ya que «los maestros» costaban «caros», y las mujeres — que carecían de «profesiones» y tenían «vedados los otros empleos»– resultaban “baratas”.

El que sostenía todo eso no era precisamente un hombre de izquierda. Se llamaba Domingo Faustino Sarmiento. Sus idea quedaron plasmadas en una ley, la 1420, promulgada por alguien que era (aun menos) de izquierda: el Presidente Julio Argentino Roca, quien llegó a expulsar al nuncio apostólico y cortó relaciones con el Vaticano por la oposición de la Iglesia católica a la enseñanza laica.

Y así como los defensores de tales criterios no son “de izquierda”, tampoco son “de derecha” los que defienden los exámenes de ingreso o promoción, las evaluaciones y el re-entrenamiento de los docentes. Todo eso se practicaba en el mundo comunista y se practica en los países socialistas o socialdemócratas.

En América Latina, un Presidente que hizo ingresar a su país ALBA (la alianza promovida por Venezuela, que integran Cuba, Bolivia y Nicaragua) llevó a cabo en su país una reforma educativa que aquí muchos progresistas llamarían conservadora.

Rafael Correa, ex jefe de Estado de Ecuador, a cuyo impulso se sancionaron leyes que afectaban a los ricos, proclamaba que “cuando la oligarquía está de luto, el pueblo está de fiesta”. Él hacía esfuerzos por transformar (son sus propias palabras) “un Estado burgués en un Estado popular”.

Ese Presidente, a quien no se le podía llamar reaccionario, llevó adelante una reforma educativa impensada: Prohibió las huelgas de docentes.

Ligó los sueldos de los maestros a los méritos, no a la antigüedad.

Estableció que nadie puede enseñar sin un título universitario.

Creó, a ese efecto, una universidad para “formar formadores” e “importó” profesores europeos.

Subsidió la radicación de maestros provenientes de países que lideran los rankings de educación Impuso el examen de ingreso a las universidades.

Fijó cupos para cada carrera.

Introdujo evaluaciones periódicas a todos los niveles de la enseñanza.

Cerró 14 universidades que no alcanzaban los standards de calidad fijados por el Estado.

Claro que Correa fue demasiado lejos cuando, frente la resistencia sindical a las reformas, disolvió la Unión Nacional de Educadores. Salvo uno que otro exceso, inevitable, la reacción del gremio, como la de los estudiantes, no había violado la ley. Y el país no se había paralizado. No había escuelas tomadas ni manifestaciones violentas.

Una reforma tan profunda como la que impulsó Correa requiere del gobernante prudencia y paciencia.

Sin embargo, los objetivos del ex presidente ecuatoriano eran inobjetables. Y hace falta mucha decisión para evitarle a la sociedad una educación de mala calidad..

Como lo saben por igual los visionarios de izquierda y de derecha, un país en desarrollo debe adoptar políticas educativas muy audaces.

No es fácil, pero es imprescindible, terminar con el facilismo y las falsas ideologías.

Con tino y gradualismo, un gobierno realmente progresista debe aumentar las exigencias y tolerar las resistencias, para lograr así mejores educadores y mejores educandos. En definitiva, para hacer realidad el slogan. Educación inclusiva y de calidad.

Fuente: https://www.clarin.com/opinion/educacion-inclusiva-calidad_0_r1SiBxrkf.html

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Pese a la universidad gratis, sólo el 19% de los jóvenes de hasta 34 años tiene un título

Por: Clarín

Colombia, Costa Rica, México y Chile superan a la Argentina. El rendimiento local mejora cuando se incluye a la gente de hasta 64 años. Especialistas dicen que es por la mala formación secundaria y la deserción en los primeros años de las carreras.

A pesar de contar con educación universitaria pública y gratuita, Argentina queda por debajo de la mayoría de los países de la región en relación a sus graduados jóvenes. Según un informe publicado ayer por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el 19% de los argentinos de entre 25 y 34 años tiene un título universitario. De América Latina, sólo Brasil tiene menos recibidos (17%). Consultados al respecto, desde la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación reconocen a Clarín que la situación es compleja y aseguran que están trabajando para revertir esta realidad aunque advierten que no es algo que pueda modificarse en el corto plazo.

México (21%), Colombia (27 %), Costa Rica (28 %) y Chile (30%) tienen un porcentaje mayor de graduados en la franja que va de los 25 a los 34 años. La situación se modifica si se mide la finalización de los estudios universitarios hasta los 64 años. En ese caso, Argentina cuenta con el 21% de su población con título universitario y el panorama se da vuelta: el país queda por encima de Chile (13%), México y Costa Rica (ambos con 15%).

Para Guillermina Tiramonti, investigadora de Flacso, la situación en el nivel secundario influye en lo que está ocurriendo en la universidad. “El 50% de los alumnos termina la escuela secundaria en el tiempo estipulado y otro 10% lo hace de más grande. Es decir que hay muchos que directamente no tienen la oportunidad de acceder a una carrera. Además, hay un porcentaje alto de personas que termina el secundario sin alcanzar buenos niveles de aprendizaje. Esto hace que no lleguen preparados a la universidad y, en muchos casos, abandonen”, señala Tiramonti.

“Hay que trabajar mucho sobre la secundaria, especialmente en el ciclo superior. Hoy en Argentina hay más deserción que en otros países de Latinoamérica. Además, la universidad tiene que hacer algo para retener a sus estudiantes. En otros países es mucho más exigente el ingreso pero hay sistemas de acompañamiento. Acá los estudiantes están muy solos. Hay que pensar en esquemas más del tipo escolar”, destaca Gustavo Iaies, director del Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP).

Según Danya Tavela, secretaria de Políticas Universitarias, el problema no está en el acceso a la universidad sino en la permanencia. “Si bien son muchos los que ingresan, hay una deserción alta en los primeros dos años de la carrera”, explica Tavela y asegura que, contra esto, están implementando un programa para “fortalecer los saberes de los graduados del secundario”.

Otro punto a tratar, según Tavela, tiene que ver con “el tiempo que demanda la carrera, la estructura curricular y cierta rigidez en relación a la cursada”. En este sentido, están encarando “mesas de negociación para agilizar la trayectoria universitaria aunque sin descuidar los estándares de calidad”. En esta línea, buscan que se permita homologar materias o contenidos entre diferentes carreras y que se contemple el camino seguido en la educación superior técnica. “Queremos que, por ejemplo, a un maestro mayor de obras se le reconozcan determinados aprendizajes si va a seguir la carrera de Arquitectura”, precisa Tavela.

Consultados por este diario, desde la UBA prefirieron no dar declaraciones sobre el tema “hasta no leer el informe completo y verificar el origen de los datos difundidos por OCDE”.

La situación educativa global que la OCDE describió repercute también en el mundo laboral. Según el estudio, una de las características que se observan en los países miembro y también en los asociados -como la Argentina- es que los estudiantes no eligen las carreras que ofrecen las mayores oportunidades laborales, que son aquellas vinculadas a Sistemas y Tecnología de la Comunicación: en promedio, los graduados de esas carreras alcanzan el 88% de ocupación, más que en cualquier otra área.

“Para el próximo ciclo lectivo tenemos más ingresantes que para el actual: empezaron 1.800 alumnos y aspiramos a que sean 2.000 en 2018”, dice Guillermo Oliveto, decano de la regional Buenos Aires de la Universidad Tecnológica Nacional, y enseguida matiza: “Sigue siendo bajo y es un desvelo que tenemos; en la Argentina se rompió la cultura del esfuerzo, y eso impacta en la inscripción en carreras como las ingenierías, que se suponen difíciles. Necesitamos que se divulgue la ciencia y que los chicos sepan que todo lo que tocan fue hecho o pensado por un ingeniero.Eso puede inspirarlos para seguir esas carreras”.

Entre otras conclusiones que se desprenden del informe, la OCDE asegura que en la Argentina un 8,2% de las personas que no alcanzaron un título universitario están desempleadas, mientras que eso ocurre con el 4,7% de los universitarios. Esa brecha es más amplia en países como Francia o Estados Unidos, donde la proporción de graduados universitarios es más alta y, entonces, las oportunidades laborales se concentran en esa población. En países como México y Colombia, donde hay menos proporción de estudiantes que finalizan la universidad, hay más ocupación entre quienes sólo alcanzaron el título secundario.

En el mundo, las carreras vinculadas a Arte y Humanidades logran un 81% de ocupación, mientras que las vinculadas a Derecho y Administración alcanzan el 85%, las ingenierías llegan al 87%, las Ciencias Exactas, el 83%, y la Medicina y otras áreas de la salud, el 87%. Quienes estudian Sistemas y Tecnología de la Comunicación tienen, por ahora, las mejores oportunidades, aunque habrá que ver qué ocurrirá cuando se ocupen esas vacantes.

Fuente: https://www.clarin.com/sociedad/pese-universidad-gratis-solo-19-jovenes-34-anos-titulo_0_rkGjDgU9Z.html

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Argentina: La sustentabilidad del sistema depende del crecimiento

Por: El clarin / Emmanuele Alvarez Agis

La cuestión previsional vuelve a estar en debate y el principal problema sería el déficit del sistema. Afortunadamente el fracaso de la capitalización privada (AFJP) en Argentina y en el mundo permite que hoy exista un amplio consenso sobre la conveniencia de un sistema público y solidario como el actual. Solidaridad significa que todos los argentinos decidimos hacernos cargo, con los recursos del presente, de los jubilados del presente.Tanto los trabajadores como los desocupados (cuando pagan el IVA, por ejemplo) y los empresarios financiamos con impuestos a los jubilados de hoy. Sin embargo, las verdaderas implicancias de la solidaridad no parecen estar claras.

Supongamos que un padre reclamara que, dado que paga impuesto a las Ganancias, su hijo merece mejor educación pública que sus compañeros, cuyos padres son informales y solo pagan impuestos como el IVA. El planteo no tiene sentido. Nuestra educación pública es solidaria: todos recibimos la misma calidad, independientemente de los impuestos que pagamos. Pero lo que es claro para la educación no lo es para las jubilaciones. Algunas propuestas de reforma buscan relacionar el haber jubilatorio con la cantidad de aportes que realizó el trabajador, sin acusar recibo de que, en el sistema actual, el haber de un jubilado no se financia con sus propios aportes. Esos aportes financiaron, digamos, a los abuelos de ese trabajador; cuando se jubila, su jubilación es financiada por los aportes de, por así decirlo, sus hijos y nietos. La solidaridad tiene entonces carácter intergeneracional. Avanzar hacia una reforma del sistema que permita mejorar la igualdad significa universalizar un haber jubilatorio digno, con independencia de la trayectoria activa de cada trabajador. Es decir, establecer un piso mínimo y universal de protección previsional.

Lo segundo que se discute es la sustentabilidad. Se argumenta que el sistema previsional tiene déficit, puesto que no se autofinancia. Ergo, se deben adecuar los haberes y la cobertura previsional a los recursos propios del sistema. Imaginemos nuevamente este mismo planteo para la educación. La educación pública es absolutamente deficitaria, ya que no hay impuestos con esa asignación específica. Sin embargo, la educación sigue siendo un valor para nuestra sociedad, por lo que el Estado recauda impuestos y destina una porción del gasto público a la educación. Para el sistema previsional es lo mismo: lo que importa no es el déficit del sistema, sino el déficit fiscal total del sector público, puesto que el dinero es fungible. Lo que sí puede discutirse es si Argentina gasta mucho o poco en previsión. En 2015 Argentina destinó 9% de su PBI para los jubilados, mientras que el promedio de la OCDE fue de 8%. En este sentido, nuestro gasto previsional parece excesivo, pero no lo es. El problema es nuestro PBI, es decir, el tamaño de nuestra economía y su capacidad de crecer.

Ante esto, la opción obvia sería bajar las jubilaciones. Pero el efecto más probable de tal política sería una baja más que proporcional del PBI. Luego del ajuste, el peso del gasto previsional aumentaría. Para muestra baste decir que durante 1980-2002, el promedio del gasto previsional fue 5,3%, con una cobertura menor al 78%. Sin embargo, entre 2006 y 2015 el gasto previsional promedió 7%, con una cobertura de casi 100%. La diferencia es, básicamente, el crecimiento. El déficit fiscal entre 1980 y2002 promedió 1,7% porque el PBI per cápita creció 0,8% anual. En cambio, en 2003-2015 el superávit fiscal fue de 1,4% porque el PBI per cápita creció 4,6% anual. Si queremos parecernos a la OCDE, en vez de entrar en una dinámica donde los ajustes bajan el PBI y empeoran la relación gasto previsional/producto, lo que se debe hacer es retomar un programa de crecimiento que permita una expansión sostenida del producto y del poder adquisitivo de las jubilaciones, para que el peso de estas últimas sobre PBI sea cada vez menor.

#Ex viceministro de Economía

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