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Boletín GEME: Grupo de Estudio Marxismo y Educación. Venezuela

Agosto, 2021

N.1

Editorial

Este es el primer número del Boletín GEME, el órgano informativo del Grupo de Estudio Marxismo y Educación. Este grupo tiene por objetivos profundizar en el estudio del marxismo e investigar sobre la relación entre el marxismo y la educación. Nos proponemos investigar sobre diversos aspectos y problemas de la educación desde la perspectiva marxista, es decir, desde una perspectiva histórica y materialista, desde una perspectiva de clase social. Asumimos como nuestros principales intereses los intereses de la clase trabajadora.

Este primer número contiene una lista de obras escritas por intelectuales revolucionario y revolucionarios intelectuales, en las que se tratan diversos temas relacionados con la educación desde una perspectiva marxista.

Julio Mosquera

Biblioteca de Marxismo y Educación

Biasutto, Carlos (comp.) (1978). Educación y clase obrera. México: Nueva Imagen.

Este libro está compuesto de seis artículos que tocan diversos temas sobre la relación de la clase obrera y la educación. Este libro resulta interesante y muy actual para enfrentar los intentos, incluso entre educadores que se llaman progresistas, de negar la existencia de las clases sociales o de minimizar su importancia en los procesos de transformación revolucionaria y el desvío de la atención de parte de movimientos identitarios y de los llamados a la defensa de la democracia burguesa.

Sushodolski, B. (1975). Tratado de pedagogía. Barcelona: Península.

Este es el cuarto libro del pedagogo polaco marxista Bogdan Sushodolski (1903-1992) publicado en español. La obra de Suchodolki está compuesta de muchos artículos y libros, los cuales ha sido traducidos a muchos idiomas. Estudiar la obra de Suchodolski es fundamental para comprender la pedagogía socialista.

Sushodolski, B. (1977). La educación humana del hombre. Barcelona: LAIA.

Hoy recomiendo otro libro del pedagogo polaco marxista Bogdan Sushodolski (1903-1992). Otra obra de importancia para los nuevos educadores que han sido víctimas del negacionismo y la censura sistemática de la pedagogía socialista.

Sushodolski, B. (1976). Fundamentos de pedagogía socialista. Barcelona: LAIA.

Reiteramos la importancia de la obra de este pedagogo marxista para comprender el origen, desarrollo y avance de la pedagogía socialista. Reitero una vez más la necesidad de romper el bloqueo a la obra de pedagogos y psicólogos marxistas que solo busca silenciar la existencia de las clases sociales y distraernos con la tarea de defender la democracia burguesa, disfrazada de democracia universal.

Biasutto, Carlos (comp.) (1978). Educación y clase obrera. México: Nueva Imagen.

Este libro está compuesto de seis artículos que tocan diversos temas sobre la relación de la clase obrera y la educación. Este libro resulta interesante y muy actual para enfrentar los intentos, incluso entre educadores que se llaman progresistas, de negar la existencia de las clases sociales o de minimizar du importancia en los procesos de transformación revolucionaria y el desvío de la atención de parte de movimientos identitarios y de los llamados a la defensa de la democracia burguesa.

Krúpskaya, N. (1986). La educación laboral y la enseñanza (V. Médnikov, trad.). Moscú: Progreso.

Nadezhda Krúpskaya es «la primera pedagoga marxista, esposa y compañera del gran Lenin, hizo ingente aporte a la teoría y la práctica de la instrucción politécnica y a la educación laboral de las jóvenes generaciones.» Krúpskaya es una de las fundadoras de la pedagogía marxista en la Unión Soviética.

Labarca, G. (Comp.) (1980). Economía política de la educación. México: Nueva Imagen.

«La economía política, además de hacer la crítica a la ideología burguesa sobre el papel que le cabe a la educación en los procesos económicos, se ocupa de dos líneas principales de problemas; por una parte, los que relacionan la educación con el proceso de acumulación y, por otra, los que vinculan sistema educativo con las condiciones de trabajo.» En este libro encontramos un enfoque que nos muestra una de las diferencias de la pedagogía marxista de la mayoría de los enfoques de la pedagogía crítica.

Broccoli, A. (1980). Ideología y educación. México: Nueva Imagen.

Este es el tercer libro de la trilogía de Broccoli sobre el marxismo y la educación. En el tercer capítulo de este libro Broccoli discute la relación entre ideología democrática, pragmatismo y educación. Capítulo muy recomendable para los nuevos educadores que son engatuzados en los pedagógicos y en las universidades con la ideología de la escuela nueva, la democracia burguesa, las ideas de John Dewey y sus populizadores en nuestro país.

Broccoli, A. (1980). Marxismo y educación. México: Nueva Imagen.

Este es el segundo libro de la trilogía de Broccoli sobre el marxismo y la educación. En la segunda parte de este libro Broccoli discute las Tesis sobre Feuerbach, las cuales están incluidas en la selección de lecturas sobre pedagogía revolucionaria que distribuí hace unas semanas atrás.

Broccoli, A. (1977). Antonio Gramsci y la educación como hegemonía. México: Nueva Imagen.

Este libro es parte de una trilogía de Broccoli sobre el marxismo y la educación.

Zuleta, E. J. (2006). Teoría socialista de la educación. En las notas y apuntes de Antonio Gramsci. Mérida: Universidad de los Andes.

Eduardo Zuleta, profesor jubilado de la ULA, desarrolla una concepción gramsciana de la pedagogía socialista.

Suchodolski, B. (1966). Teoría marxista de la educación. México: Grijalbo.

Bogdan Suchodolski, pedagogo marxista, hizo importantes contribuciones para la elaboración de una pedagogía socialista. Varios de sus libros están traducidos al español, lo cual facilitar romper el cerco de censura, silencio y negación de la pedagogía socialista imperante en nuestros pedagógicos y universidades. Recomendable promover la lectura del primer capítulo, donde se ofrecen las bases teóricas nutridas del pensamiento de Marx y Engels y la importancia del materialismo dialéctica para la pedagogía.

Morsy, Z. (1980). Aprender a trabajar. París: UNESCO.

Siguiendo con el tema de la educación politécnica, una importante contribución de la pedagogía socialista a la humanidad, recomiendo los artículos en la sesión del libro compilado por Morsy titulada «La educación politécnica generalizada». En esta sección están incluidos dos artículos, de Semykine y de Epstein respectivamente, sobre la educación politécnica en la ex-Unión Soviética y un artículo de Neuner sobre la educación politécnica en la extinta República Democrática Alemana. Desde hace muchos años se viene hablando de educación productiva en todos los gobiernos de la Revolución Bolivariana sin ningún avance importante ni en lo teórico ni en lo práctico. Las concepciones y prácticas de la educación politécnica en los países socialistas cobran especial relevancia en este momento.

Jesualdo (1974). La escuela politécnico-humanista. Buenos Aires: Losada.

En este libro, Jesualdo Sosa, educador uruguayo que vivió en Venezuela y fue profesor en la UCV, presenta sus impresiones sobre una de las más interesantes experiencias educativas socialistas en la desaparecida República Democrática Alemana (RDA). Jesualdo centra su exposición en la educación politécnica, uno de los principios básicos de la pedagogía socialista. La obra de Jesualdo Sosa no es estudiada en ni ningún pedagógico ni universidad que forma docentes, ni en las de más reciente creación. Instituciones donde todavía el pensamiento educativo adeco es hegemónico.

Leontiev, A. N. (1984). Actividad, conciencia y personalidad. México: Cartago.

Este es una de las obras clásicas de la psicología marxista. En este libro A. N. Leontiev expone magistralmente su concepción de la teoría de la actividad. Contiene un Apéndice sobre el carácter consciente del estudio. Este libro es de lectura altamente recomendada para educadores.

Mészáros, I. (2008). La educación más allá del capital. Buenos Aires: Siglo XXI.

Tse-Tung, M. y otros autores (1977). Enseñanza y revolución en China. Barcelona: Anagrama.

Ponce, A. (2015). Educación y lucha de clases y otros escritos. Presentación de N. Arata y P. Gentili. Buenos Aires: UNIPE.

«Siguiendo los métodos del materialismo dialéctico, Aníbal Ponce consigue una metódica exposición del medio social en el que el hombre se educa e instruye, así como del condicionamiento que la estructura de ese medio social impone a las formas de la educación y la adquisición de conocimientos.

Davidov, V. V. (1972). Tipos de generalización. La Habana: Pueblo y Educación.

La pedagogía basada en el materialismo dialéctico ha hecho importantes avances, muchos de ellos tienen sus orígenes en las obras de destacados psicólogos y pedagogos soviéticos, tales como Vigotski, Rubinstein, Leontiev, Galperin, Elkonin, Talizina, Davidov y muchos otros. Es lamentable que en nuestras universidades y en medios de comunicación se silencie y hasta se niegue toda esta inmensa obra, además en continuo desarrollo. Un educador que desconozca la pedagogía histórica materialista (algunos la llaman histórico cultural) es un educador con una formación muy deficiente. Para combatir esa guerra de silencio y negación, publicare diariamente una referencia de algún trabajo importante en el campo de la pedagogía histórico cultural o histórico materialista, basada en el marxismo.

Zazzo, R. (1976). Psicología y marxismo: la vida y la obra de Henry Wallon. Madrid: Pablo del Rio.

La psicología es una de las ciencias que más ha influido en las concepciones de la educación. Aquí también los enemigos del marxismo ocultan y niegan la existencia de una psicología marxista, fundada en la dialéctica materialista. Es necesario pues combatir esa operación de silenciamiento y negación en el campo de la psicología. Es especialmente importante hacer del conocimiento de los jóvenes educadores la valiosa contribución de la psicología marxista a la propia psicología como ciencia y a la pedagogía.

La operación de silencio y negación de la psicología marxista llevada a cabo de manera cómplice en nuestras universidades ha sido muy eficiente, al punto que uno de los psicólogos marxistas más importantes, L. S. Vigotski, sea conocido entre nuestros educadores como constructivista, despojándolo de su fundamentación marxista.

Manacorda, M. A. (1979). Marx y la pedagogía moderna. Barcelona: Libros Tau.

Schukina, G. I. (1968). Los intereses cognoscitivos de los escolares. México: Grijalbo.

Vigotski, L. S. (2003). Psicología pedagógica. Edición comentada G. Blanck, R. van der Veer y M. Carretero. Sao Paolo: ArtMed. [En portugués, existe edición en español].

Este libro fue escrito por Vigotski especialmente para maestras y maestros. Para aquellos educadores que no conozcan el trabajo de Vygotsky puedo decirles que es uno de los psicólogos marxistas más influyentes, aunque muchos que lo usan no conocen u ocultan premeditadamente las bases marxistas de la psicología y psicología pedagógica desarrolladas por Vigotski. Vigotski nació en 1896 y falleció en 1934.

La operación de silencio y negación de la psicología marxista llevada a cabo de manera cómplice en nuestras universidades ha sido muy eficiente, al punto que uno de los psicólogos marxistas más importantes, L. S. Vigotski, sea conocido entre nuestros educadores como constructivista, despojándolo de su fundamentación marxista.

La psicología es una de las ciencias que más ha influido en las concepciones de la educación. Aquí también los enemigos del marxismo ocultan y niegan la existencia de una psicología marxista, fundada en la dialéctica materialista. Es necesario pues combatir esa operación de silenciamiento y negación en el campo de la psicología. Es especialmente importante hacer del conocimiento de los jóvenes educadores la valiosa contribución de la psicología marxista a la propia psicología como ciencia y a la pedagogía.

Snyders, G. (2005). Escola, classe e luta de classes. Sao Paulo: Centauro.

Rasumovski, V. G. (1987). Desarrollo de las capacidades de los estudiantes en el proceso de enseñanza de la física. La Habana: Pueblo y Educación.

La pedagogía socialista va mucho más alla de la crítica a la educación en los países capitalistas. La pedagogía socialista ha sentado las bases científicas para el desarrollo de una didáctica y de una metodología específicas a las asignaturas. Este libro de Rasumovski es una contribución de la pedagogía socialista en ese sentido para el caso de la enseñanza de la física en el liceo y la escuela técnica.

Casañas Díaz, M. (2006). La filosofía de la educación desde una perspectiva marxista. Caracas: Universidad Bolivariana de Venezuela.

Luria, A. R., Leontiev, A. N., Vigotski, L. S. y otros (1973). Psicología y pedagogía. Madrid: Akal.

En este libro se recogen una serie de artículos de algunos de los más influyentes psicólogos y pedagogos soviéticos. Ya he comentado que la psicología marxista se ha desarrollado en estrecha conexión con la pedagogía. La pedagogía socialista se ha nutrido de esa psicología, ambas basadas en los mismos fundamentos teoricos elaborados a partir del marxismo. Recuerdo que esta biblioteca tiene como uno de sus fines romper el cerco de silencio y negación sistemática de la pedagogía socialista no solo en las universidades sino también por todos los medios a disposición de sus enemigos.

Zankov, L. (1984). La enseñanza y el desarrollo. Moscú: Progreso.

Uno de los principios básicos de la pedagogía socialista es la relación dialéctica entre educación y desarrollo. Incluso se ha acuñado la expresión «educación desarrollante» para referirse a la educación cuya finalidad es el desarrollo de la personalidad. En este libro, Zankov presenta un experimento de educación desarrollante realizado en varias escuelas diversas ciudades rusas.

Yakoliev, N. (2007). Metodología y técnica de la clase. La Habana: Pueblo y Educación.

La pedagogía socialista surge de la necesidad de los gobiernos revolucionarios de reorganizar la educación sobre nuevos principios. La pedagogía socialista es obra de destacados maestros y profesores de aula y de académicos e investigadores. La contribución de la pedagogía socialistas al desarrollo de la educación es silenciada y negada en nuestras escuelas de educación y pedagógicos por razones ideológicas. En este libro Yaloliev recoge el conocimiento pedagógico histórico y social sobre la enseñanza en el aula. Especialmente escrito para maestros y profesores.

Zinóniev, S. I. y otros (1974). La lección. Experiencias metodológicas de la escuela superior soviética. México: Grijalbo.

Una de las más importantes contribuciones de la pedagogía socialista ha sido en todo lo relacionado con la lección. La lección es concebida como método de enseñanza y como una de las formas de la labor docente. Las investigaciones sobre la lección y las experiencias de destacados profesores basadas en la dialectica materialista resultan muy valiosas para los docentes en formación. Este libro esta dividido en dos partes. En la primera Zinóniev presenta sus investigaciones y reflexiones sobre la lección. En la segunda parte, están incluidos 6 artículos de diversos autores sobre cuestiones de metodología de la enseñanza. En este libro se recoge un material muy interesante para docentes en formación y ya graduados con experiencia.

Tomaschewski, K. (1974). Didáctica general. México: Grijalbo.

Este es un libro fundamental de la pedagogía socialista. Tomaschewski presenta los fundamentos marxista leninista de la pedagogía socialista. Recomiendo este libro en especial a futuros docentes y a docentes recién graduados. Este libro tiene que formar parte de círculos de estudio independientes de docentes marxistas, porque no se lo recomendarán en la universidad ni en las redes sociales donde predominan los enfoques que silencian y niegan la existencia de una pedagogía socialista.

Salcedo, I. M., Hernández, J. L., del Llano, M. R., McPherson, M. y Daudinot, I. (2009). Didáctica de la biología. La Habana: Pueblo y Educación.

La pedagogía socialista sirve de sustento a las didácticas especiales, las cuales se diferencian profundamente de la didáctica dominante al servicio de la educación burguesa. Este libro está dirigido a profesores de biología y de otras especialidades. Esta es una importante contribución para profesores de aula que enseñan diariamente a estudiantes de educación media.

Hedesa Pérez. Y. J. (2014). Didáctica de la química. La Habana: Pueblo y Educación.

Con este ya hemos recomendado cuatro libros sobre didáctica general y didácticas especiales basadas en la pedagogía socialista. Este libro de Hedesa Perez está dirigido a profesores de química y puede resultar de mucha utilidad a profesores de otras especialidades interesados en otras ciencias y en el enfoque polidisciplinario.

Vigotski, L. S. (1995). Pensamiento y lenguaje (Nueva edición a cargo de Alex Kozukin). Barcelona: Paidos.

Este es uno de los libros fundamentales de la psicología y la pedagogía marxista. Este es el libros de estas disciplinas más tergiversado por los intelectuales de la burguesía, sobre todo al tratar de asimilarlo al constructivismo y despojarlo de sus raíces marxistas. En especial recomiendo los capítulos 5 y 6, sobre el desarrollo de los conceptos y de los conceptos científicos en particular respectivamente. Evite leer comentaristas de Vigotski si usted tiene a su disposición sus libros

Small, R. (2014). Karl Marx. The revolutionary as educator [Carlos Marx. El revolucionario como educador]. Nueva York: Springer.

Este es un pequeño libro de unas ochenta páginas y organizado en cinco capítulos. Small ha escrito otros trabajos sobre educación y marxismo.

Marx, K. y Engels, F. (1978). Textos sobre educación y enseñanza. Madrid: Comunicación.

Aquí, son recogidos una selección de escritos de Marx y Engels donde hablan sobre temas de educación y enseñanza desde la perspectiva de la clase obrera.

Barnes, J. (2001). La clase trabajadora y la transformación de la educación. El fraude de la reforma educativa bajo el capitalismo. Nueva York: Pathfinder.

Barnes presenta unas reflexiones sobre las reformas educativas en Estados Unidos durante el gobierno de Bush hijo desde la perspectiva de la clase obrera.

McLaren, P. y Jaramillo, N. (2008). No neomarxista, no post-marxista, no marxiana: en defensa de la crítica cultural marxista. Opciones Pedagógicas, Número 38, pp. 30-53.

Hasta ahora, solo había recomendado libros como parte de esta biblioteca de pedagogía marxista. Este artículo de McLaren y Jaramillo revela la evolución de la pedagogía crítica en los Estados Unidos. De especial interés es la sección titulada: La domesticación de la pedagogía critica.

Julio Mosquera

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La educación a distancia es politecnológica

Julio Mosquera

En artículos recientes me he referido a la confusión manifiesta en diversos artículos en Aporrea y en otros sitios en torno a la educación a distancia. He encontrado en muchos de estos escritos que sus autores confunden educación a distancia con educación virtual, con educación en línea, etc. En un artículo reciente presenté una definición de la educación a distancia que espero sea de ayuda para despejar las dudas. Sin embargo, creo que hay un tema que necesita un poco más de desarrollo, se trata del papel de las tecnologías en la educación a distancia.

La educación a distancia es una opción pedagógica flexible que incorpora cualquier tecnología que se adapte a sus fines, en su proceso evolutivo no se ha limitado al uso de una única tecnología. La educación a distancia tiene sus orígenes en la enseñanza por correspondencia. Para ese tiempo el medio de comunicación disponible para poder enviar material educativo a personas en zonas lejanas era el correo o servicio postal. Y el medio de enseñanza era el material educativo impreso. A medida que fueron apareciendo otras tecnologías de comunicación, los desarrolladores de programas de educación a distancia las fueron incorporando a estos según se adaptaran a sus propósitos. Siempre surgía algún entusiasta de estas nuevas tecnologías que anunciaba que su aparición marcaba el fin de los modos anteriores de enseñanza. Los propagandistas de la radio creían que desaparecería el libro, porque todo el mundo escucharía la radio y dejaría de leer. Luego llegó la televisión y sus entusiastas anunciaban el fin de la radio, porque ahora la gente querría ver las imágenes animadas y ya no querrían solo oír narraciones. Y así hasta tiempos recientes, por ejemplo, con la aparición del teléfono móvil muchos expertos anunciaron el fin de la escritura como medio de comunicación. Pero el tiempo mostró que todas esas predicciones estaban equivocadas. Los visionarios del teléfono móvil como enterrador de la comunicación escrita jamás se imaginaron el advenimiento de la mensajería de texto y luego de aplicaciones como WhatsApp que provocaron un resurgir sin precedentes de la comunicación escrita. Tal como ya señalé anteriormente, cada nueva tecnología de la comunicación y la información que surge es considerada por los educadores especialistas en educación a distancia, examinada cuidadosamente e incorporada a ésta si se ajusta a sus fines.

La educación a distancia como una opción pedagógica es guiada por una pedagogía, por una elección de una teoría general de la educación y teorías de la enseñanza del aprendizaje, la enseñanza y la evaluación. Es difícil encontrar una sola teoría que sirva para cada uno de estos aspectos de la educación. Creo que la teoría más completa hasta ahora desarrollada es la teoría de la actividad, la cual tiene sus orígenes en la psicología soviética de principios de los años 20 del siglo pasado. Entonces, el diseño de un programa de educación a distancia no está determinado por una tecnología, como ya señalé, la elección de la tecnología está supeditada a la pedagogía asumida. Tampoco se basa la educación a distancia en una sola tecnología, por el contrario, la educación a distancia se caracteriza por usar de manera complementaria varias tecnologías. Esta característica de la educación a distancia es que he denominado como politecnológica.

Fuente: https://www.aporrea.org/educacion/a289795.html

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Diferencias entre la Enseñanza Remota de Emergencia, la educación on-line y la educación a distancia

Debido a la pandemia ocasionada por la COVID-19, el Poder Ejecutivo tomó una serie de medidas acertadas para proteger la salud de la mayoría de la población. Una de las más importantes de estas medidas es la del distanciamiento social y de la suspensión de las actividades laborales no esenciales y las actividades escolares en todo el sistema educativo. En particular esta medida es muy importante para proteger la salud de nuestros alumnos de todas las edades. Sin embargo, por la manera en que se han desarrollado los acontecimientos los ministros de educación y de educación universitaria no tenía un plan de acción para afrontar esta situación. En parte podría justificarse en que se esperaba tal vez que el período de cuarentena fuera más corto. Tampoco pareciera que elaboraron un plan a posteriori, es decir, después de haber tomado la decisión de suspender las actividades académicas. La falta de un plan ha quedado revelada en las declaraciones que han dado el presidente, los ministros y otros funcionarios del gobierno. Los ejemplos abundan en las redes sociales y en los medios de comunicación tradicionales. Basta mencionar algunos ejemplos. El Presidente Maduro anunció que el resto del año escolar sería gestionado on-line, mientras que otros funcionarios han declarado que se culminará el período académico adoptando la educación a distancia. No es necesario ser un erudito en educación a distancia o en enseñanza on-line, para darse cuenta de la manera errónea en que están siendo usados esos términos. Estamos más bien ante una situación en la que hay que poner en marcha es un programa de Enseñanza Remota de Emergencia (ERE). En unas pocas líneas trataré de explicar que es la ERE y cuáles son las principales diferencias entre ésta y los otros dos tipos de educación mencionados arriba.

Comenzaré por explicar qué es la Enseñanza Remota de Emergencia (ERE) por ser esta tal vez la menos conocida en nuestro país de estos tres tipos de educación. Este tipo de enseñanza también ha recibido otras denominaciones, por ejemplo: Docencia no Presencial de Emergencia en Colombia, Aprendizaje Remoto (Remote Learning) en Estados Unidos y Educación en Emergencias, esta última de uso por algunas agencias de cooperación. No es la primera vez que un país se ve en la necesidad de suspender las clases presenciales ante alguna situación catastrófica. Bastaría con tomar como ejemplo aquellos países que sufren los devastadores efectos de conflictos militares como Irak, Afganistan y Yemén. También ha habido casos de desastres naturales que han llevado a la suspensión de actividades escolares. Ninguna de estas de la extensión de la pandemia por COVID-19. Se trata de situaciones en las que las autoridades se ven en la necesidad de suspender de manera imprevista las actividades académicas presenciales en las instituciones educativas de una región o de todo el país. Esta situación obliga a los educadores a cambiar de la enseñanza presencial a otra opción pedagógica, para la cual la mayoría de los profesores no están preparados. Se requiere de una respuesta rápida que permita continuar con el proceso educativo en otras condiciones, por lo general, con muchas desventajas en relación con la situación regular. Aquí los lapsos de planificación y elaboración de material instruccional, a ser distribuido por cualquier medio disponible, son muy cortos. Las limitaciones en recursos técnicos, financieros y humanos dificultan aún más la puesta en marcha de un plan de ERE. El abanico de opciones de medios es a veces también muy limitado, por ejemplo: la falta de electricidad o de infraestructura de comunicaciones. Cualquier opción que se adopte deberá tomar en cuenta la equidad, no se puede tolerar que justificado por la emergencia se aumente la brecha en la calidad de la educación entre los que menos tienen, la mayoría, y los privilegiados.

La educación a distancia es una opción pedagógica organizada de manera consciente para situaciones en las que el profesor y los alumnos no se encuentran juntos físicamente en el mismo lugar y con la finalidad de contribuir al pleno desarrollo de su personalidad. Tal como señalamos se trata de una opción pedagógica, una manera de concebir la educación, la cual requiere desarrolla la didáctica y la metodología adecuadas para esas situaciones. La educación a distancia no se limita al uso de un determinado tipo de tecnología, precisamente una de sus fortalezas es la democracia tecnológica, el uso de varias tecnologías de manera complementaria. Por ejemplo, en la Universidad Nacional Abierta la enseñanza se apoya principalmente en el libro impreso, llamado medio maestro, el cual es complementado por audios y vídeos, y por las asesorías presenciales y a distancia que ofrece por medio de los asesores en los centros locales y oficinas de apoyo a todo lo largo y ancho del país. Incluso algunos profesores han diseñado sitios web, blogs, etc. de apoyo a los cursos bajo su responsabilidad. Organizar una institución o un programa de educación a distancia es una tarea que requiere de planificación, de tiempo y de muchos recursos técnicos, humanos y financieros. Escribir un libro para un curso a distancia es un proceso que puede durar un año o algo más, incluyendo el diseño de material complementario, si se cuenta con el apoyo suficiente para la tarea, tal como: diseñador instruccional, ilustrador, diseñador gráfico, corrector de estilo, productor (para vídeo o audio), etc. La educación a distancia surge ante la necesidad de llevar educación formal a amplios sectores de la población en extensas regiones. Podemos tomar como un ejemplo los inicios de la educación a distancia como educación por correspondencia, en la extinta Unión Soviética, donde para el lapso 1959-1960 unas 925.000 personas de varias de las repúblicas soviéticas seguían cursos bajo esta opción pedagógica. Un comentario al margen, siempre me llamó la atención que ninguno de los dos gobiernos de la Revolución Bolivariana ha adoptado la educación a distancia como opción pedagógica para la Misión Sucre o las otras misiones educativas.

La enseñanza on-line podría considerarse como una variante de la educación a distancia. Se diferencia de ésta por estar basada por lo general en una única tecnología, la world wide web. Distribuir enseñanza, o promover el aprendizaje por medio de esa tecnología requiere de mucha preparación y de la disponibilidad de muchos recursos económicos y tecnológicos. Exige de parte del estudiante el acceso regular a aparatos digitales, como teléfono inteligente, tabletas o computadoras, y a una conexión a internet de banda ancha confiable. Esa es una de las grandes desventajas de la educación on-line, su alta dependencia de la tecnología. Esta condición contribuye a aumentar la brecha ente quienes tienen acceso a tecnologías digitales y quienes no lo tienen, creando así una nueva forma de discriminación. En cuanto a la implementación de programa de educación on-line, tenemos que se estima que un profesor, contando con todos los recursos necesarios, se puede tomar entre seis y nueve meses en diseñar un curso on-line. También se estima que aún después de tres períodos gestionando el curso el profesor todavía hace ajustes al mismo.

En conclusión, hemos indicado a grandes rasgos algunas de las diferencias entre la Educación Remota de Emergencia y la educación a distancia y la educación on-line. Quiero finalizar resaltando dos aspectos, uno de tanto la educación a distancia como la educación on-line requieren de planificación cuidadosa y de recursos para que cumpla sus fines; mientras que la ERE no deja mucho espacio para la planificación y, por las dramáticas situaciones en que se activa, se debe realizar por lo general con limitados recursos. En todos los casos es muy importante mantener en mente la justicia social, no permitir que la adopción que una determinada tecnología o método aumente la brecha entre las mayorías y los privilegiados. Una lección que podemos aprender de esta situación es que los ministerios de educación deberían diseñar planes de ERE para futuras emergencias.

Fuente: https://www.aporrea.org/educacion/a289478.html

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Educación para la producción vs. Educación para el desarrollo humano

En otras oportunidades he señalado algunas debilidades de las prácticas y políticas educativas de los dos gobiernos de la Revolución Bolivariana (ver: https://www.aporrea.org/educacion/a224948.html y https://www.aporrea.org/educacion/a224948.html). He señalado que si bien algunas de las políticas son acertadas, como por ejemplo: la gratuidad y el libre acceso, en cuanto al fondo tenemos que se han adoptado muchas de las propuestas neoliberales, impulsadas por el Banco Mundial (BM) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). La adopción de estas últimas o se ha hecho de manera deliberada o por ignorancia, es difícil dilucidar las verdaderas razones. Caracterizo esta situación como de desorientación teórica en políticas y prácticas educativas. Una de las manifestaciones más persistentes de esta desorientación es la constante referencia al pedagogo adeco Luis Beltran Prieo Figueroa, cuyas supuestas ideas educativas se reducen a una mala versión de la escuela nueva estadounidense guiadas políticamente por el colaboracionismo de clases (ver: https://www.aporrea.org/educacion/a178880.html). Otra evidencia remarcable de esta desorientación es el Proyecto Educativo Nacional y otras propuestas de Carlos Lanz, propuestas en las que se reproducen y promueven las ideas fundamentales del currículo neoliberal implantado a finales del segundo gobierno de Caldera. Algo que no es de extrañar porque Carlos Lanz trabajó para el Banco Mundial en el proceso de descentralización de la educación básica en nuestro país durante ese nefasto gobierno. Tal ha sido la influencia de esta perspectiva que fue adoptada en el diseño curricular de los Planes Nacionales de Formación, uno de los programas bandera de la Revolución Bolivariana. Vuelvo a recurrir a las claras palabras de Paulo Freire, a quien suelen referirse sin leerlo algunos educadores revolucionarios, «(…) si la política educativa de un partido progresista y su práctica educativa fueran iguales a la de un partido conservador uno de los dos está radicalmente equivocado. (…)» (p. 33, «La Educación en la Ciudad», 1997, México, sigloveintiuno editores). Otra evidencia más, que ha cobrado fuerza más recientemente, es la adopción del principio de la educación al servicio de la producción. Este principio debe ser sometido a una crítica severa, radical, porque desde la perspectiva socialista es fundamentalmente incompleto o incluso hasta errado. Para el efecto de este artículo seguiré algunas ideas de Michael Lebowitz expresadas en el «Camino al Desarrollo Humano: ¿Capitalismo o Socialismo?», publicado por el Centro Internacional Miranda en 2008. Este librito debería ser de lectura obligatoria en todos los programas de formación de profesores y maestros, así como para todos los funcionarios de los ministerios con competencia en educación.

Hemos oído por estos días y muy repetidas veces de parte de ministros, de cuanto funcionario le da por opinar sobre educación y del propio Presidente Maduro que la educación debe ponerse al servicio de la producción. Esa es precisamente la propuesta neoliberal delineada en el Plan de Bolonia y desarrollada en detalle en programas como Tuning y STEM. Ya aquí el gobierno de la Revolución Bolivariana ha adoptado para los planes nacionales de formación varios de los lineamientos del proyecto Tuning, como por ejemplo: recortar las carreras de pregrado a cuatro años. Otra característica de las políticas y prácticas educativas universitarias es el énfasis en carreras liberales (derecho, medicina e ingeniería) y de servicios (administración, educación, etc.) y una completa desconsideración de las carreras sociales y humanísticas. Estamos pues ante una grave situación de desorientación teórica y política, a menos que se trate de un plan deliberado disfrazado de socialismo. Una nueva modalidad de operacionalización del neoliberalismo.

En nuestra Constitución vigente, la única aprobada en un referéndum, en el Capítulo de los Derechos Culturales y Educativos, se establece que: «(…) La educación es un servicio público y está fundamentada en el respeto a todas las corrientes del pensamiento, con la finalidad de desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el pleno ejercicio de su personalidad en una sociedad democrática basada en la valoración ética del trabajo y en la participación activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación social (…) (Artículo 102) (énfasis añadido).

En la Ley Orgánica de Educación (LOE), aprobada en 2009, se reafirma la definición de la educación como un derecho humano y deber social y que ésta «fundamental [sic]orientada al desarrollo del potencial creativo de cada ser humano en condiciones históricamente determinadas, constituye el eje central en la creación, transmisión y reproducción de las diversas manifestaciones y valores culturales, invenciones, expresiones, representaciones y características propias para apreciar, asumir y transformar la realidad» (Artículo 4) (énfasis añadido). Más adelante entre las competencias del Estado Docente incluye la siguiente, «3. Planifica, ejecuta, coordina políticas y programas: a) De formación, orientados hacia el desarrollo pleno del ser humano y su incorporación al trabajo productivo, cooperativo y liberador» (Artículo 6). Finalmente haré referencia algunos fines de la educación propuestos en la LOE:

1. Desarrollar el potencial creativo de cada ser humano para el pleno ejercicio de su personalidad y ciudadanía, en una sociedad democrática basada en la valoración ética y social del trabajo liberador y en la participación activa, consciente, protagónica, responsable y solidaria, (…).

8. Desarrollar la capacidad de abstracción y el pensamiento crítico mediante la formación en filosofía, lógica y matemáticas, con métodos innovadores que privilegien el aprendizaje desde la cotidianidad y la experiencia.»

Bueno, con estas referencias queda bien claro que en nuestras máximas leyes se expresa con claridad que uno de los fines de nuestra educación es el pleno desarrollo del ser humano. Por tanto, plantearse que la educación debe estar al servicio de la producción es abandonar este fin principal y ponerse al servicio del proyecto educativo neoliberal.

Sigo insistiendo en la necesidad de someter a un examen riguroso las políticas y prácticas educativas del actual gobierno, de manera tal que quede claro si esas son las políticas y prácticas que realmente quiere adoptar y realizar o si se trata de una confusión que hay que superar con el estudio y la práctica educativa revolucionaria.

Autor: Julio Mosquera

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¿Qué dijo realmente el Ministro Jaua sobre la transformación curricular de la educación media?

Por:Julio Mosquera

Así titularon varios medios de información en primera plana un anuncio hecho por el Ministro Jaua el 20 de enero sobre el proceso de transformación curricular de la educación media: «Jaua suspendió reforma curricular por cuantiosas quejas» (El Carabobeño), «Ministerio de Educación suspendió nuevo plan de estudios para media» (El Nacional), «Ministerio de Educación suspendió Transformación Curricular pautada para el nuevo año escolar» (Noticias 24), «Revisan transformación curricular: suspenden plan de estudios propuesto en liceos» (El Tubazo), «Ministerio de Educación suspendió Transformación Curricular» (El Tiempo), «Ministerio de Educación suspende nuevo plan de transformación curricular: Jaua dijo por qué» (La Iguana TV), «Ministerio de Educación no aplicará nuevo plan de estudio» (Última Hora), etc., etc. Por esos mismos días, en varios mensajes difundidos por correo electrónico se desmentía esos titulares y se llamaba a leer con detenimiento las declaraciones del Ministro Jaua. Se advertía en esos correos sobre posibles malas interpretaciones de las declaraciones del Ministro Jaua. Esos mensajes me hicieron dudar sobre lo dicho por el Ministro. Para salir de dudas decidí consultar la página web oficial del Ministerio del Poder Popular para la Educación.

En la página web del MPPE encontré una nota de prensa oficial donde se reporta que:

«Luego de escuchar las demandas, observaciones y preocupaciones de sectores de la sociedad sobre el desarrollo de la implementación de la Transformación Curricular en el Subsistema de Educación Media General, el Ministerio del Poder Popular para la Educación decidió suspender el avance progresivo del plan de estudio propuesto en el artículo 8 de la Resolución 0143, la cual contempla los Lineamientos del Proceso de Transformación Curricular en todos los Niveles y Modalidades.» (En Jiménez, enero 2017).

Y se cita textualmente las palabras del Ministro Jaua donde resaltó que:

«cuando hablamos del Proceso de Transformación Académica, Curricular, nuestro principal esfuerzo tiene que estar en dotar, capacitar y generar las condiciones para que ustedes, educadores y educadoras, cada día tengan una mayor formación y mejores recursos pedagógicos, en las áreas específicas que les toca dictar o enseñar y aprender junto a nuestros jóvenes estudiantes» (En Jiménez, enero 2017).

Indicó que: «ha venido escuchando con mucha atención durante los últimos meses, las últimas semanas, las observaciones, las críticas, las preocupaciones que se han hecho a lo plasmado en la Resolución número 0143, específicamente en el artículo 8, referente al Plan de Estudio de Educación Media General» (Ibidem)

Y de manera clara y concisa apuntó que: el plan de estudio propuesto en el artículo 8 de la Resolución 0143 ya no se desarrollará en el sistema de educación privada en Venezuela, y en el caso del sistema de educación pública, en los liceos donde se haya implementado, se debe «iniciar el proceso de revisión, de escuchar a los docentes las experiencias que han tenido en estas últimas semanas, para hacer las adecuaciones que tengan lugar, para conservar los contenidos esenciales y las materias necesarias para lograr una formación o un egresado de nuestro sistema educativo público de Educación Media General con una formación académica integral» (Ibidem)

Por último, enfatizó el Ministro Jaua que: «se mantiene vigente el actual Plan de Estudio hasta tanto este Despacho emita las directivas correspondientes» (Ibidem), y agregó que: «vamos a concentrarnos de manera especial en la Micro Misión Simón Rodríguez, en el proceso de formación docente de nuestro personal y desarrollar todas las estrategias necesarias para cultivar en todos nosotros la pedagogía como un instrumento para la liberación» (ibidem).

Unos días más tarde, el Prof. Neuro Ramírez, autoridad única de educación del estado Zulia, señaló que: «El día miércoles [25 de enero] las autoridades zonales de cada estado nos reunimos con el ministro Jaua para planificar las nuevas rutas de acción en cuanto a la aplicación del pensum, y se llegó a la decisión de seguir la enseñanza de las materias convencionales durante el resto del periodo escolar» (En Rivas, enero 2017). A lo cual agregó que: «Vamos a utilizar el periodo escolar para hacer ajustes, crear una consulta popular y adecuar aún más a nuestros profesionales para la enseñanza de nuevas áreas del saber» (Ibidem). Y afirmó que de la transformación curricular solo: «Estaremos implementando las cuatro áreas estables, (Ocupar la Mente, Ocupar las Manos, Ocupar el Corazón y Convivir) como materias de formación electiva, no será obligatorio cursarlos» (ibidem)

Después de haber leído esas notas de prensa, donde se reportan textualmente las declaraciones del Ministro Jaua y de una autoridad única estadal de educación, no me queda ninguna duda que fue ordenada oficialmente la paralización del proceso de transformación curricular de la educación media propuesto por el ex-Ministro Rodulfo Pérez y sus viceministras y viceministros. Espero que esta vez no suceda lo mismo que con el Currículo Nacional Bolivariano (CNB). Recordemos que el propio Comandante Chávez ordenó paralizar su implementación y que se sometiera a revisión. Las ministras y ministros que sucedieron al ex-Ministro Adán Chávez engavetaron el CNB y nunca lo revisaron.

Fuente:https://www.aporrea.org/educacion/a240681.html

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Sobre la Enseñanza por Proyectos (6/12)

Por: Julio Mosquera

4. La fundación psicológica y filosófica del método de proyecto

Como hemos visto hasta ahora, el método de proyecto se desarrollo durante un gran número de años como un método de enseñanza sin ninguna fundación psicológica explícita. Este es un producto del nacimiento del capitalismo y se desarrolla, como muchas otras cosas, porque funcionaba. Recordemos que, como señala Boutinet (1996), el concepto de proyecto era extraño al pensamiento medieval. En el campo de la educación pasaron muchos años antes que el método de proyecto fuera dotado una fundación teórica. Es Kilpatrick, en su artículo de 1918, quien elabora por primera vez una fundación, filosófica y psicológica, para el método de proyecto basada el pragmatismo y la psicología del aprendizaje respectivamente.

John Dewey era una de las figuras que dominaba el escenario académico del Teachers College de la Universidad de Columbia. Sus ideas sobre el papel de la educación en una sociedad democrática, la importancia dada a la enseñanza de las ciencias y su método de enseñanza por problemas influyeron sobre muchos educadores dentro y fuera de los Estados Unidos. De manera más general, el pragmatismo, como orientación filosófica para la definición de la educación, sus fines y sus métodos, desarrollado por Dewey todavía sigue influyendo sobre un gran número de pedagogos. Kilpatrick no escaparía de esta influencia, aunque ésta no es revelada explícitamente por él en su artículo de 1918.

Edward L. Thorndike, también profesor en el Teachers College, trabajaba en el desarrollo de una psicología que sirviera de ayuda al aprendizaje en la escuela. Entre otras cosas se interesaba por el estudio de la creatividad y su fomento en una sociedad democrática (Thorndike, 1916). Muchos fueron sus artículos tratando diferentes aspectos de la psicología en la escuela que aparecieron en la revista Teachers College Record. Estos quiere decir que el asociacionismo de Thorndike tuvo mucha influencia sobre sus colegas, entre ellos Kilpatrick. Pero no sólo se trataba de infleuncias personales. Además, y tal vez más importante, tenemos que:

“Para Thorndike, la forma más característica de aprendizaje, tanto en los animales como en el hombre, es el proceso por ensayo y error o, como prefirió nombrarlo más tarde, por selección y conexión. El que está aprendiendo se enfrenta a una situación de problema en la que tiene que alcanzar una meta, como la de salir de una caja-problema o la de alcanzar alimento. Lo hace seleccionando la respuesta adecuada de entre cierto número de respuestas posibles.” (Hilgard y Bower, 1973, p. 29)

Desde esta perspectiva, el aprendizaje se fundamenta en la asociación entre las impresiones sensoriales y los impulsos que llevan a la acción. Esta asociación recibió el nombre de “vínculo” o “conexión”. De allí el nombre de conexionismo o asociacionismo que se le dio a la teoría del aprendizaje de Thorndike, la primera dentro del esquema estímulo-respuesta (Hilgard y Bower, 1973). Estas dos situaciones hicieron que el asociacionismo resultara ser el candidato “natural” para proveer la fundación psicológica del método de proyecto. Kilpatrick (1918) asume íntegramente las leyes del aprendizaje formuladas por Thorndike, entre las que se encuentran: la ley del apresto, la ley del efecto y la ley del ejercicio. Kilpatrick presta especial atención al principio de la disposición o actitud.

Escapa del objetivo de este trabajo entrar en los detalles sobre la fundación del método de proyecto elaborada por Kilpatrick. Este tema será tratado en otro trabajo. Nos interesa resaltar el hecho que pasaron muchos años de uso de proyectos en la enseñanza antes que se le dotara de una fundación psicológica y filosófica.

5. Controversia sobre el origen del método de proyecto

Boutinet (1993/1996) y Knoll (1997) presentan evidencias en apoyo a su afirmación del origen del método de proyecto en el contexto de la profesionalización de la arquitectura en Roma y París durante el Siglo XVI. Knoll (1997) sostiene que dicho método de enseñanza fue trasladado a los Estados Unidos donde sufrió modificaciones y fue dotado de una fundación psicológica. Nosotros apuntamos que el proyecto como artificio de enseñanza fue introducido primero en la Nueva España antes que en los Estados Unidos. Por su parte, Lawry (1985) señala que no hubo continuidad entre el uso de proyectos como técnica de enseñanza en las universidades tecnológicas y su introducción en la educación primaria y secundaria en los Estados Unidos. Es precisamente en ese país donde se plantea una seria controversia sobre quién fue el verdadero creador del método de proyecto.

Como señalamos anteriormente, Knoll (1997) sostiene que el método de proyecto fue introducido en el Colegio de Profesores de la Universidad de Columbia por Charles Richards, quien lo aprendiera de Woodward, a comienzos del Siglo XX. Este método fue puesto en práctica en la Escuela Horace Mann del mencionado Colegio. Por otro lado, Moore (1988a 1988b) afirma que fue Rufus W. Stimson el creador del método de proyecto con sus ideas originales para una nueva enseñanza de la agricultura. Otro elemento que se suma a esta controversia, son los argumentos de von Hofe (1966) quien señala que fue John F. Woodhull, profesor de Ciencias Físicas en el Colegio de Profesores de la Universidad de Columbia, el verdadero creador del método de proyecto. Moore (1988a, 1988b) y von Hofe (1966) llegan separadamente a la conclusión que Kilpatrick conocía tanto el trabajo de Stimson como el de Woodhull antes de publicar su artículo de 1918 titulado El Método de Proyecto. Moore llega al punto de calificar a Kilpatrick de plagiador.

Por otro lado, Holt (1994) sostiene que fue David Snedden, experto en eficiencia en la industria, quien concibió el método de proyecto como una extrapolación de un método usado en las escuelas de agricultura a la enseñanza de las ciencias. Como evidencia en apoyo a esta afirmación, Holt (1994) señala que Snedden fundó en 1916 una revista, mencionada anteriormente, dedicada a la promoción de ese método y donde Dewey y Kilpatrick publicaron artículos.

En descargo de Kilpatrick podemos decir que él nunca se auto denominó creador del método de proyecto. Es más, él resalta que “Yo no inventé el término ni inicié su carrera en educación. En efecto, yo no se por cuánto tiempo éste ha estado en uso” (Kilpatrick, 1918, p. 1, Traducción del autor). Más bien son otros autores quienes erróneamente han señalado a Kilpatrick como el creador del método de proyecto.

Otras controversias han surgido alrededor del método de proyecto y sus promotores. Haremos referencias a dos de ellas. Primero, uno de los primeros trabajos de investigación sobre la efectividad del método de proyecto hecho por Collins bajo la dirección de Kilpatrick resultó ser un fraude (Knoll, , 1997). En ese trabajo Collins reportaba que los estudiantes de una determinada escuela hicieron un trabajo de proyecto sobre la fiebre tifoidea. Incluso llegó a reportar que algunos alumnos enfermos resultaron curados después de participar en el proyecto. Luego se descubrió que tal proyecto nunca se realizó en realidad.

La segunda controversia surge en el campo de la educación progresiva. El propio Dewey, junto a otros educadores progresistas, criticaron la propuesta de método de proyecto de Kilpatrick. Dewey pensaba que los proyectos podrían no cumplir lo que prometían en educación si no lograban conectar el interés de los estudiantes con el dominio riguroso del núcleo de la disciplinas (Levine, 2001). Es decir, su uso inadecuado podría llevar a una trivialización de la educación. Otro influyente académico, Boy Bode de la Universidad Estatal de Ohio, criticó duramente a Kilpatrick y ponía en duda que todo el currículo pudiera organizarse efectivamente alrededor de proyectos (Levine, 2001). Estas críticas resultaron devastadoras y llevaron a que se fuera perdiendo el interés en los Estados Unidos por este método.

A manera de resumen podemos decir que el método de proyectos estuvo, desde sus orígenes, ligado a la enseñanza de la tecnología y de las ciencias. Aparece por primera vez en la formación de arquitectos y evoluciona paralelamente con ésta en Europa. Luego es adoptado como método de enseñanza en la formación de ingenieros. De Europa este método es trasladado primero a algunas de las colonias de España en América y luego a los Estados Unidos, donde es adoptado en las instituciones universitarias técnicas. Del nivel de la educación técnica universitaria pasa al entrenamiento de técnicos a nivel de la educación secundaria en ese país. En este proceso el Sistema Ruso de entrenamiento técnico tuvo un enorme impacto. En los años 1920, en el contexto de la enseñanza de la agricultura y de las ciencias en secundaria en los Estados Unidos, el método de proyecto recibe un nuevo impulso. Es precisamente en esos años cuando se le dota por primera vez de una fundación psicológica (Kilpatrick, 1918). Esta fundación la provee el asociacionismo de Thorndike. El método de proyecto decae en estados Unidos y a finales del Siglo XX renace el interés por éste en Europa, principalmente en los países nórdicos (Knoll, 1997). Desde este continente se ha comenzado a diseminar nuevamente el método de proyecto por otras partes del mundo, incluyendo a Venezuela.

Tomado de: http://www.aporrea.org/educacion/a236676.html

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Sobre la Enseñanza por Proyectos (5/12)

Por: Julio Mosquera

3. El método de proyecto en la enseñanza de las ciencias

El primer artículo que conocemos sobre el uso del método de proyectos en la enseñanza de las ciencias es el de John F. Woodhull publicado en 1916 en la revista Teachers College Record, publicación oficial del Teachers College (Colegio de Profesores) de la Universidad de Columbia. Ese mismo año, apareció en esa misma revista el artículo The Development of a Project de George von Hofe (1916). En ese artículo, Hofe hace referencia a varios proyectos fuera de la escuela y al trabajo que se realizaba con proyectos en la Escuela Horace Mann.

Woodhull (1916) describe la experiencia de cinco hombres en diferentes situaciones de la vida diaria que le llevan a asumir un proyecto. En la realización de los proyectos estos hombres investigan en libros y revistas, hacen trabajos manuales, programan actividades, etcétera. Según Woodhull en estas situaciones las personas experimentan la física real, la botánica real, en fin la ciencia real. En todas estas situaciones los actores se proponen nuevos proyectos. Otro elemento importante es que estos proyectos les proporcionaron suficiente material de estudio. «Ellos no admitirían que estos estudios carecían de organización (…). Ninguno de ellos estaba preparado para estos estudios especializándose en esos campos mucho más de lo que Pasteur estaba preparado en su educación formal para los seis u ocho proyectos que hicieron de él uno de los más grandes científicos (…)» (Woodhull, 1916, p. 32). Para Woodhull (1916), los proyectos le ofrecen al estudiante medios «naturales» para su iniciación en una carrera científica. Y se pregunta: «¿Por qué requerimos a los jóvenes usar en las escuelas un método de estudio diferente al usado por todos nosotros fuera de la escuela? (…) ¿Por qué la instrucción tiene que ser para la especialización en lugar de la «magnanimidad y la ilustración»? ¿Por qué esta manía de codificar las asignaturas lo cual ha causado daños a la educación en las últimas dos décadas?» (Woodhull, 1916, p. 2). Woodhull cierra la primera parte de su artículo criticando la enseñanza de las ciencias y defiende la idea de enseñar ciencias siguiendo los métodos que usa un científico en la búsqueda de una solución a problemas reales. La segunda parte de ese artículo está dedicado a una presentación más detallada de tres proyectos fuera de la escuela: árboles que mueren ahogados, dinámica de un pequeño lago y el corte de ramas de un árbol. Woodhull busca mostrar como en todos estos proyectos los actores aprenden mucho más que en la escuela al realizar una actividad significativa para ellos y como se motivan para seguir estudiando más allá del problema propuesto inicialmente.

En 1915, von Hofe publicó un artículo titulado General Science is Project Science [La Ciencia General es Ciencia de Proyecto] en la revista School Science and Mathematics (von Hofe, 1966). Un año más tarde publica otro artículo sobre proyectos, bajo el título The Development of a Project [El Desarrollo de un Proyecto], en la revista Teachers College Record. Von Hofe (1916) inicia este artículo reconociendo que «No hay nada nuevo o inusual en el desarrollo de un proyecto» (p. 1). Él argumenta que los profesores planean y trabajan en proyectos diariamente, pero no le permiten a los estudiantes tener acceso a esa experiencia. El proyecto estaría sustituyendo a la planificación de la lección. Von Hofe hace una analogía entre la manera como se enseñaba la lectura partiendo del alfabeto y el abandono posterior de dicho método en atención a los avances en la psicología. De la misma manera, los profesores de ciencias deberían comenzar a sustituir los viejos alfabetos de la ciencia por los problemas de ciencias (Von Hofe, 1916). En estas declaraciones se revela la influencia de la enseñanza mediante resolución de problemas propuesta por John Dewey.

Veamos a continuación una descripción del trabajo que se realizaba en la Escuela Horace Mann en las palabras de von Hofe:

«Los alumnos del sexto grado en la Escuela Horace Mann están estudiando ciencias prescindiendo de toda división artificial. La clase escoge un proyecto, algo que les ha atraído la atención y en lo cual están vitalmente interesados. El profesor entonces les presenta la información para seguir no el así llamado desarrollo «lógico» que se encuentra en los libros de texto, sino la dirección del pensamiento de los estudiantes. Esta presentación es suplementada con lecturas de revistas populares por parte de los estudiantes.» (von Hofe, 1916, p. 2, Mi traducción)

En 1916, David Snedden comenzó a publicar una revista titulada General Science Quarterlydedicada a promover el método de proyecto en la enseñanza de las ciencias. En el primer número de esta revista apareció un artículo de John Dewey a favor de una enseñanza de la ciencias alrededor de la experiencia de los estudiantes. Al año siguiente apareció en esa revista un artículo de William H. Kilpatrick sobre la enseñanza por proyecto (Holt, 1994).

El uso del método de proyecto no se restringió a la enseñanza de las ciencias. En 1918, Wilbur Hatfield y James Hosic iniciaron la publicación de la revista English Journal. En ésta aparecieron descripciones con lujo de detalles el método de proyecto según Kilpatrick. Esta revista jugó un papel muy importante en la popularización del este método entre los profesores de inglés y literatura en los Estados Unidos. Tres años más tarde, en 1921, Hosic fundó otra revista a la cual tituló The Journal of Educational Method, dedicada al estudio y promoción del método de proyecto. En esta revista aparecieron numerosos artículos defendiendo, definiendo y dando ejemplos de la enseñanza por proyectos (Levine, 2001).

Tomado de: http://www.aporrea.org/educacion/a236556.html

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