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Madrid: Educación detecta 5.557 posibles casos de acoso escolar en un año

Siete de cada diez situaciones llevaban produciéndose meses o años, y la mitad casi a diario

Alumnos de un instituto de Barcelona, en un programa contra el acoso.

El País

El Ministerio de Educación ha detectado 5.557 posibles casos de acoso escolar en un año, de los que siete de cada diez (73%) llevaban produciéndose durante meses o años, y la mitad (54%) prácticamente a diario. Son los datos recabados a través del Teléfono contra el Acoso Escolar del Ministerio, el 900 018 018, una vez descartadas las consultas generales o erróneas de entre las 12.799 llamadas atendidas entre noviembre de 2017 y octubre de 2018. No existe un registro oficial estatal de los casos de bullying.

El dato supone un descenso a casi la mitad respecto al mismo período del año anterior, cuando se atendieron 25.366 llamadas. El Ministerio achaca esta bajada a que varias comunidades autónomas pusieron en marcha sus propios teléfonos contra el acoso. El último informe elaborado por la Fundación ANAR -que desde octubre gestiona el Teléfono contra el Acoso del Ministerio-, y la Fundación Mutua Madrileña, de septiembre pasado, recogía también un descenso de casos: desde 1.207 en 2016 a 590 en 2017. Este estudio analizaba las 36.616 llamadas relacionadas con el bullying16.350 menos que en 2016, que recibió el teléfono gratuito de ANAR (900 20 20 10), que atiende a niños y adolescentes con todo tipo de problemas. Los elaboradores de este informe achacaban el descenso a la reducción de los casos menos graves, gracias a la mayor concienciación y a una detección más temprana que permite atajar antes estas situaciones.

Según los datos divulgados este martes por Educación, apenas hay diferencia por sexos entre las víctimas: el 49% eran chicas frente al 48% de los chicos. Casi la mitad, el 46%, tenían entre 10 y 13 años, mientras que el 17% eran más pequeños, de entre 8 y 9. En el caso de los acosadores, de los que el 30% tenían entre 11 y 13 años, la diferencia por sexos es mayor: aunque forman parte mayoritariamente de un grupo mixto de niños y niñas, ellos suponen un 39% (individualmente y en grupo), frente al 25% de niñas. El Ministerio divide los tipos de acoso en psicológico, físico, ciberacoso, social y sexual:

1. Acoso psicológico. Lo más común son los insultos (39%), seguidos de hablar mal de alguien (24%), amenazas para meter miedo (18%) y poner motes (15%).

2. Acoso físico. La mayoría de las víctimas (64%) sufrieron golpes y empujones, seguidos por robos y roturas de pertenencias (20%) y peleas y palizas (12%).

3. Ciberacoso. La gran mayoría de los niños (78%) denuncia insultos o risas a través de las redes, seguidos por grabaciones (16%) y casos con contenido sexual (5%).

4. Acoso social. La forma más frecuente es no dejar participar en actividades a la víctima, situación que sufrieron un 33% de los menores agredidos, seguida por ignorar o hacer el vacío en general (28%), vejaciones por discapacidad, trastornos de espectro autista, déficit de atención o déficit intelectual (23%); y vejaciones en grupo por el aspecto físico (9%).

5. Acoso sexual. La mitad de las víctimas fue degradada con insultos o comentarios obscenos, cuatro de cada diez (39%) padeció acoso o intimidación y el 11% denunció abusos sexuales.

Las formas más frecuentes de acoso, según explica Diana Díaz, directora del Teléfono ANAR, son los insultos, los golpes y patadas, los empujones y zarandeos y el aislamiento social. Aunque menos frecuente, Díaz alerta de la tendencia en aumento en los últimos años del ciberbullying, que sufren una de cada cuatro víctimas, y que «implica que el niño no descansa ni cuando sale del colegio, sino que está las 24 horas del día expuesto al acoso».

Solo el 3,8% de los niños y adolescentes que sufrieron acoso se atrevieron a denunciarlo a través del teléfono del Ministerio. En el 25% de los casos, habían comunicado el problema a los padres, y en el 22% a los profesores. En casi 8 de cada 10 casos (79%), fueron las madres o padres las que llamaron, según los datos difundidos con motivo del Día Mundial contra el Acoso Escolar, que se celebra el 2 de mayo. «Los niños tardan mucho, entre 13 y 15 meses de media, en pedir ayuda», confirma Díaz. Las razones principales, según ha analizado ANAR, son que «no quieren preocupar a las familias e intentan resolverlo ellos mismos». Muchas veces, los chavales no lo cuentan porque temen la sobrerreacción de sus padres y que estos acudan al centro escolar exigiendo soluciones.

Ideas suicidas

Díaz alerta de que el 90% de las víctimas de acoso sufren problemas psicológicos graves, sobre todo síntomas depresivos, de ansiedad y de miedo permanente. «Lo más grave es que un 8,2% de las víctimas se autolesionan o intentan suicidarse o piensan en el suicidio como la forma de solucionar el problema», afirma, y añade que estos casos han aumentado en los últimos tres años. Según los datos del Ministerio, casi la mitad de las víctimas (49%) que llamaron al teléfono contaron que se sentían intimidadas ante lo que les estaba sucediendo, y entre los problemas psicológicos que registraban destaca la ansiedad, en el 40% de los casos, y la tristeza, en el 36%. También genera problemas físicos como los digestivos, que afectaban al 30% de los acosados, y de sueño, en el 26%. En la mitad de los casos (52%), las víctimas no quieren ir al colegio, y en uno de cada cuatro casos (24%), provoca una disminución del rendimiento escolar.

El Teléfono contra el Acoso Escolar del Ministerio fue puesto en marcha en noviembre de 2016. Su funcionamiento, adjudicado a la empresa de call centerAlcalá BC, que lo gestionó hasta septiembre de 2018, ha estado rodeado de polémica, ya que los trabajadores debían acreditar el título de Psicología y experiencia con menores, pero estaban contratados como gestores telefónicos y cobraban menos de 500 euros al mes por 20 horas de trabajo semanales de lunes a domingo.

Desde octubre pasado, el teléfono está gestionado por la Fundación ANAR, que ganó en agosto pasado el concurso público convocado por Educación. Es gratuito y funciona las 24 horas del día, los 365 días del año. Lo atiende un equipo de psicólogos, que hacen una primera toma de contacto y aconsejan al menor o a la familia cómo proceder, y si es necesario, les derivan a profesionales de su entorno donde puedan acudir presencialmente.

Fuente de la información: https://elpais.com/sociedad/2019/04/30/actualidad/1556609306_685394.html

Fuente de la imagen: https://elpais.com/sociedad/2019/04/30/actualidad/1556609306_685394.html

 

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“Si no se aprende a mirar socialmente a la adolescencia siempre la enfocaremos desde el conflicto”. Entrevista a Jaume Funes

Entrevista/16 Enero 2019/Autor: Adrián Cordellat/Fuente: El país

Psicólogo, educador y periodista, Jaume Funes lleva más de cuatro décadas dedicado a escuchar, comprender y ayudar a los adolescentes, un grupo de población del que, dice, ha aprendido “cada día”. De ese aprendizaje surge Quiéreme cuando menos me lo merezca…porque es cuando más lo necesito: una guía para padres y maestros de adolescentes (Paidós), que Funes considera “algo parecido a un testamento vital”. Un libro que cree el último porque, como afirma en sus páginas, “es bueno dejar paso a otras miradas”. En él comparte gran parte de lo aprendido en estos cuarenta años rodeado por las capacidades, angustias e incomprensiones de los “encantadoramente insoportables adolescentes”.

PREGUNTA. No podía dejar de preguntarle en primer lugar por el título del libro. ¿Necesitan nuestros hijos más cariño que nunca en esta etapa en la que, paradójicamente, más nos sacan de nuestras casillas y más parece rehuir nuestro cariño?

RESPUESTA. El título lo que viene a decir es “soy insoportable, merecería que me dieras una hostia, pero…” (risas). Al final es un “pobre de ti si me das un beso, pero pobre de ti si no estás cerca por si necesito un abrazo”. Y eso es lo que más desquicia a los adultos: ¿En qué quedamos? ¿Me quiere o no me quiere? ¿Me necesita o no me necesita? Te necesita, pero no le demuestres que te necesita. La pregunta de fondo es: ¿Cómo enseñas a un adolescente que cree que lo sabe todo para que aprenda lo que no sabe sin tener que reconocer que no lo sabe y, además, sin reconocer que le has enseñado tú?

P. Qué locura, ¿no?

R. Es una locura para los adultos porque nunca sabes qué distancia mantener. Cuando te acercas demasiado te dan un “soplamocos” y “bufan”, pero si te alejas te dicen que ya no les quieres. Son las contradicciones propias de la entretenida vida con adolescentes.

P. Ante estas contradicciones escribe en la introducción del libro que “no existe un manual de buen padre o buena madre” y que todo el mundo lo es “en la medida en que no pasa de sus hijos y se para pensar cómo puede hacerlo mejor”, pero a la vez asegura que “no vale cualquier manera de educar a los adolescentes” y que algunas formas de hacerlo “generan desastres”. ¿Qué no vale con los adolescentes?

R. No vale, por ejemplo, querer imponerles un modelo de vida, pensar que la única vida buena es la que tú has llevado como adulto. Tampoco vale pretender que cambien de un día para otro, no tener paciencia. Tampoco quererlo resolver todo con la norma, con la imposición, porque muchas cosas se tienen que solucionar con mano izquierda, a través del diálogo. Y tampoco vale, entre otras muchas cosas, querer imponer valores en vez de permitir que ellos los descubran por sí mismos.

P. Como dice, no podemos pensar que la única vida buena es la que nosotros hemos llevado como adultos, pero ¿no tiene la sensación de que cada generación de padres y abuelos teme y menosprecia a la generación de adolescentes actual? Como si la nuestra siempre hubiese sido mejor.

R. La mayor parte de los adultos se olvidan de que fueron adolescentes. Muchas veces se lo tengo que recordar: “Oye, que tú fuiste adolescente, hiciste padecer a tus padres y, sin embargo, has llegado a ser una madre o un padre razonable”. Y por otro lado siempre tendemos a idealizar. Cuando recordamos nuestra adolescencia solemos recordar siempre la parte positiva. No recordamos si lo pasamos mal o el padecimiento que causamos a otras personas. Al final con esto pasa como con todo: “Yo hice la Revolución y estos son unos vagos”, “yo a tu edad ya trabajaba y tú no te esfuerzas”…

P. ¿Por qué ese concepto y esa imagen pública del adolescente y de la adolescencia? ¿Por qué tienen tan mala prensa?

R. Llevo cuarenta años trabajando con adolescentes y siempre vemos en ellos un problema y no un adolescente. Yo empecé trabajando cuando había un problema muy grave de violencia entre bandas, luego vinieron las drogas, luego las discotecas… Al final los convertimos en etiquetas: drogadictos, discotequeros… Aún hoy sigue costando mucho que los adultos no vean un problema, sino un adolescente que, por definición, está perfilando su propia personalidad, intentando diferenciarse de los adultos. Lo que pasa es que esta especie de “plantar cara”, de reafirmarse, hace que el adulto no quiera ver que simplemente es un adolescente que se reafirma y, por el contrario, acabe viendo a un puñetero maleducado.

P. La mirada hacia el adolescente de la que habla en el libro.

R. Es que es fundamental. Si de entrada ya miramos al adolescente como un problema hipotético real, ya no hay nada que hacer. Hay que abrir los ojos y ver que es nuestro hijo, nuestro sobrino, nuestro vecino, un niño que hasta hace nada considerábamos un encanto. Si no se aprende a mirar socialmente la adolescencia siempre la enfocaremos desde el conflicto. Y a todo esto, por cierto, hay que sumarle ahora un añadido.

P. Explíqueme.

R. Hasta ahora buena parte de la educación se basaba en una cierta lógica de pensar que lo que había sido bueno en un determinado momento de la vida, tenía que serlo por fuerza ahora. Sin embargo, en un mundo tan cambiante como el actual, la mayoría de los padres y las madres están perdidos porque el pasado les sirve de poco.

P. Justo lo dice en el libro, que hoy criamos a adolescentes “dinámicos y que se transforman” y que además viven en un mundo “aceleradamente cambiante”. ¿Qué nos exige como padres esta adolescencia de nuestros hijos vivida en un entorno tan cambiante?

R. Exige lo de siempre, una revisión de qué demonios significa ser padre o madre en el contexto en el que te toca vivir la experiencia. Hace 20 años podías preguntarle a un chaval que dónde había ido o que con quién había estado. ¿Pero ahora qué le pregunto? ¿Cuál es la última foto que has colgado en Instagram? Esta nueva realidad me obliga a mirar sus gestos, a dejar que me enseñe, a no fisgarle demasiado. Antes le podían “preocupar” a las madres las malas amistades o los peligros de la calle, pero ahora debe preocuparnos cómo es nuestro hijo en internet, lo que obliga a otro tipo de relaciones que pasan por dejarse enseñar, por preguntarle como aquel que no sabe nada para que te explique. Al final lo más importante es que sepan que nos importan sus vidas.

P. Me ha gustado mucho una reflexión del libro que enlaza con mucho de lo que hemos hablado ya: “choca la inestabilidad vital y vitalista adolescente con la madurez adulta, que tiende con facilidad hacia el conservadurismo”.

R. Los mayores nos hemos ido construyendo la vida sobre la base de unos ciertos andamios. Sabemos que tenemos muchas contradicciones, así que hemos ido apuntalando esos andamios con una cierta coherencia de la vida que tiene mucho de incoherencia. Y en ese punto aparece un adolescente y nos hace ver que realmente somos unos falsos, nos descoloca en todos los sentidos, y entonces echamos mano de estrategias de educación antiguas y conservadoras. Pero, ¿qué es educar? Educar es ayudarles a sentirse bien, ayudarles a descubrir el mundo, ayudarles a descubrir al otro. Y tenemos que encontrar la forma de hacerlo, porque antes la idea de fondo era buena, pero no la forma en la que se educaba.

P. Me ha llamado especialmente la atención la parte del libro en la que habla de aquello que podemos esperar de un adolescente y aquello que no. ¿Son las expectativas incumplidas de aquello que pensamos que pueden darnos/hacer, pero para lo que realmente no están preparados todavía, lo que provoca muchas de las fricciones en esta etapa?

R. Sí. Entre padres e hijos y entre adolescentes y los propios profesionales. Observa que muchos colegas de la educación y del mundo de la salud mental necesitan tener una especie de definición previa, un manual de clasificación. Y claro, si tú aplicas esos manuales, todos los adolescentes están para encerrarlos (risas). Y en el caso de los padres sucede igual. Esperamos que sean educados, que se dediquen a estudiar, que hagan los deberes, que aguanten las horas de escuela infumable, que en casa protesten pero poco… Y claro, entonces no serían adolescentes. No tiene sentido que se comporten ya como algún día nos gustaría que acabasen siendo. Nuestro ideal sobre su vida igual se acaba cumpliendo, pero eso en todo caso será mucho más adelante.

P. Y por último, y volviendo al conservadurismo, muchas de esas fricciones tienen su base también en otro tema que explica: “ellos y ellas ven sus conductas con altas dosis de atractivo. En cambio, nosotros, sus adultos, enseguida detectamos un riesgo innecesario”. Y entonces les contamos nuestras batallitas de juventud con moraleja final.

R.  Nuestras batallitas no sirven de nada. Nosotros tenemos experiencia, que es una supuesta virtud pero que no sirve para ellos, porque son ellos los que deben construir sus propias experiencias. Pero sí que hemos de estar disponibles porque ellos y ellas también están angustiados y a veces, cuando dudan, dejan caer sus dudas para que tú, sin querer darles lecciones ni consejos, les expliques tu experiencia. Es decir, no aceptarán de su madre que ponga pegas al novio o a la novia que tienen, pero sí aceptarán que, en determinado momento, sin querer dar lecciones, les explique de quién se enamoró, cómo y por qué, que les cuente por qué le entusiasmaba su padre. Es decir, es compartir tu vida sin pretensiones de consejo moralista, porque lo otro no conduce a nada.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/12/24/mamas_papas/1545633882_665223.html

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¿Estás enseñando a tus hijos a pensar críticamente? Pocos padres hacen

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A lo largo del año pasado, Facebook, Twitter y otras compañías de medios socialeshan incrementado sus esfuerzos para purgar sus plataformas de cuentas que difunden noticias falsas , teorías de conspiración y otras falsedades a través de Internet. Pero la democratización de los medios y la expansión de las redes sociales en los últimos años nos está poniendo una carga cada vez mayor a nosotros, los consumidores de esta avalancha de noticias e información, para hacer un mejor trabajo de discernir los hechos a partir de la ficción.

¿Estamos a la altura del reto? ¿Y qué tan bien harán nuestros hijos para enfrentar un panorama mediático aún más desafiante en los próximos años? Los resultados tempranos no son prometedores, al menos cuando se trata de qué tan bien lo hacemos la mayoría de nosotros al involucrarnos en el pensamiento crítico de manera regular, y al pedirles a nuestros hijos que hagan lo mismo, incluso en el área crítica de buscar puntos de vista opuestos a nuestro propio. De acuerdo con los resultados de una nueva encuesta de más de 1,100 adultos realizada por la Fundación Reboot, una organización comprometida a examinar el estado del pensamiento crítico:

SOLO EL 20 POR CIENTO DE LOS PADRES CON FRECUENCIA O MUY A MENUDO LES PIDE A SUS HIJOS QUE CONSIDEREN UNA OPINIÓN OPUESTA.

El pensamiento crítico es, en términos generales, esa combinación de lógica, razonamiento y análisis que nos permite reunir evidencia relevante, sopesar puntos de vista opuestos y llegar a una opinión o decisión informada. Es un tipo de pensamiento reflexivo que es importante no solo para navegar nuestra vida cotidiana sino también para cumplir nuestros roles como ciudadanos en una democracia. El pensamiento crítico siempre ha sido importante, pero en un mundo globalizado ahogado en un océano de información, podría decirse que nunca ha sido más esencial.

Y la mayoría de la gente parece reconocer esta importancia. Casi todos los encuestados de Reboot (más del 95 por ciento) estuvieron de acuerdo en que el pensamiento crítico es necesario en el mundo actual y es una habilidad importante para enseñar a los niños. De manera similar, el 87 por ciento dijo que considerar una visión opuesta es un ejercicio importante.

Sin embargo, al igual que con una dieta o una membresía en un gimnasio , es poner en práctica el principio donde la mayoría de nosotros nos quedamos cortos. Alrededor del 25 por ciento de los encuestados dijeron que rara vez buscan personas con puntos de vista diferentes a los suyos. Y además de la quinta parte de los padres que dicen que regularmente les piden a sus hijos que consideren una opinión opuesta, solo una cuarta parte afirma que regularmente los ayuda a evaluar la evidencia.

¿Por qué nos encontramos en un vacío de pensamiento tan crítico? La encuesta apunta a una serie de razones. Alrededor del 26 por ciento de los encuestados identificó un sistema educativo defectuoso, mientras que el 27 por ciento lo atribuyó a la tecnología moderna. «Estructuralmente, la forma en que recopilamos información hoy crea un desafío natural para el desarrollo de las habilidades de pensamiento crítico», dice Helen Lee Bouygues, presidenta de Reboot Foundation y autora del estudio, de los temas presentados por la tecnología de la información. «Eso es algo nuevo y diferente de las formas de medios anteriores». Bouygues señala un ejemplo de su propia vida que la inspiró a examinar el problema en primer lugar: cuando se dio cuenta de que su hija de siete años iba a ir a Wikipedia para investigar un periódico escolar a pesar de que tenía libros sobre ese mismo tema en el estante de su habitación.

Pero, ¿estamos siendo realistas, y estamos lo suficientemente críticos, sobre los desafíos del pensamiento crítico? Bouygues dice que uno de los puntos de vista opuestos que ella misma enfrenta regularmente es el hecho de que el pensamiento crítico es difícil. No es algo natural para los humanos. «Es realmente la naturaleza humana preferir el pensamiento selectivo», dice ella. «Nos sentimos más cómodos con quienes comparten nuestras propias opiniones».

Las habilidades de pensamiento crítico son clave para muchas cosas que a los niños de hoy se les pedirá que hagan como adultos. Permiten que las personas resuelvan problemas en el lugar de trabajo, razonen con sus seres queridos, analicen riesgos, sean escépticos sobre la información errónea e incluso fomenten la intimidad emocional con los socios permitiéndose ver las cosas desde otro punto de vista.

Entonces, ¿cómo superamos estos obstáculos inherentes para pensar críticamente y también practicamos lo que predicamos, incluso con nuestros hijos? El primer paso en ese viaje, según Bouygues, es simple: la conciencia. Y uno de los resultados alentadores del estudio es que muchas personas, por edad, género e ingresos, son conscientes del problema. La Fundación Reboot ya está trabajando arduamente con neurocientíficos cognitivos para ayudar a contribuir al próximo paso en ese viaje: brindar a las personas, especialmente a los padres y educadores, las herramientas que necesitan para perseguir el pensamiento crítico de manera más efectiva, incluido el intento de aprovechar la misma tecnología actualmente. desafiando nuestras habilidades de pensamiento crítico para ayudar a desarrollarlas en su lugar. Mira este espacio.

Fuente: https://www.ozy.com/acumen/are-you-teaching-your-children-to-think-critically-few-parents-do/91337

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España: Los padres buscan su encaje en la escuela

Europa/España/01 Octubre 2017/Fuente:elcorreoweb /Autor:FRANCISCO GARCÍA PAÑOS 

La Federación de ampas Nueva Escuela explica que se ven obligados a ejercer un papel «que en muchos casos» no les corresponde y reclaman más diálogo en la comunidad educativa como la mejor receta

Se impone como una evidencia que el papel de los padres y madres en el ámbito escolar se ha transformado en los últimos años. Y que esa transformación continúa. Lo resume la Federación Provincial de Sevilla de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado, Fampa Nueva Escuela, entidad que nació en 1978 y de la que forman parte más de 600 ampas de la provincia de Sevilla. «Las asociaciones han tenido que empezar a ejercer un papel gestor y reivindicativo más activo, que en muchos casos no les corresponde», destaca, y resalta otro problema añadido. El hecho de que, «además han visto cómo la LOMCE ha eliminado su participación en la toma de decisiones y la voz que tenían en los Consejos Escolares y que éstos han acatado esa ley al pie de la letra, comprobando entonces que sólo puedes opinar y que no puedes plantear nada en firme».

Los cambios no se han producido sólo en las escuelas, sino que se han acompañado de cambios sociales diversos. «Han surgido nuevos valores que sustituyen a los de la familia tradicional y a su vez ha variado tanto en su composición como en su tipología».

Estos cambios han influido ampliamente en las funciones de la escuela y de la familia. Además, unidos «a que la escolarización de los niño/as se ha adelantado, ha generado que muchas familias deleguen sus responsabilidades educativas en la escuela, olvidando en muchos casos, el papel de la familia como primer agente de socialización, debido a que en ella adquieren sus primeros aprendizajes, establecen sus primeros vínculos emocionales e incorporan las pautas y hábitos del grupo social al que pertenecen».

«Si cierras los ojos –valora la Fampa–, antes existía una línea que delimitaba el espacio de los docentes y el de las familias, unas familias que acataban lo que el docente decía aunque no lo entendieran. Ahora vemos cómo se ha ido produciendo un acercamiento, donde los progenitores fueron poco a poco entrando más en la escuela e, inmediatamente, surge el desconcierto de pensar que ‘si entran y opinan, lo van a cambiar todo’ y claro, eso costaba mucho, y aún cuesta». ¿Ejemplos? Los no pocos colegios que disponen de aires acondicionados en sus comedores, o de pizarras electrónicas, porque las ha comprado el ampa. Ni que decir tiene que su función, en teoría, es otra.

La Fampa recuerda lo evidente, que las asociaciones de madres y padres las forman voluntarios, «que deben compaginar esta labor tan infravalorada, con una muy complicada conciliación familiar y laboral, con un mayor o menor número de asociados, que hoy en día no se dedican única y exclusivamente a realizar actividades para ellos/as, sino que se preocupan, informan, asesoran o ejercen de mediadores de todas las familias, dotan a los centros con sus propios recursos y defienden los derechos que tienen todos los niños/as a una educación inclusiva, igualitaria y equitativa». En consecuencia, asumen como retos lograr «que las familias tomen conciencia de la importancia que tiene su participación y propiciar las condciones que la facilite» y otro no menor, y probablemente más difícil: que dejen a las ampas «ser parte real de la comunidad educativa luchando por conseguir la colaboración y participación de la familia en la vida del centro y del aula, con el fin de conseguir la democratización de la escuela, y por consiguiente la calidad de la educación».

Porque ese equilibrio entre la labor de los profesionales de la educación y los padres y madres implicados es uno de los objetivos más importantes para las ampas, pero también parece en ocasiones uno de los más complicados. «El cambio de dinámica en las funciones que están adoptando hoy en día las ampas se debería entender en la gran mayoría de los casos (siempre hay excepciones) como un apoyo integral a los centros escolares donde nuestros hijos/as estudian y de manera equivocada se está entendiendo como una confrontación familias-docentes», lamenta la Fampa, que continúa: «Hacemos la siguiente pregunta: ¿Quién no quiere que las ampas tengamos información o participemos activamente en los centros? Sinceramente, algo falla y no siempre es la familia».

Demandan los padres que no sólo se acuda a ellos en busca de una solución a un problema concreto. «El problema surge cuando tú tienes una idea como maestra y quieres que el padre participe, o al revés, cuando los padres aportan una idea y esperan que el maestro la adopte tal cual. Para ello, la comunicación, la empatía y la convivencia entre ambas partes son esenciales». Ése es el camino por el que las ampas quieren transitar, siempre de la mano del resto de la comunidad educativa.

El drama cotidiano de las necesidades especiales

La obligación de la administración educativa de atender de manera adecuada al alumnado que tenga necesidades educativas especiales –NEE en el lenguaje habitual del ámbito escolar– es uno de los aspectos que más ha sufrido los últimos cursos, entiende la federación de madres y padres. Y ahí la Fampa no tiene un pase: «Ya el curso pasado vimos atónitos cómo el Gobierno siguió empeñado no sólo en seguir recortando en educación, sino además en hacerlo con un sector tan sensible de la población como son los alumno/as con necesidades educativas especiales. Un año más seguimos viendo cómo esa política de recorte que sigue sumada a la descoordinación y planificación a la hora de dotar de recursos materiales y humanos los centros educativos donde estos alumno/as deben asistir a clase, está vulnerando los derechos de estos niños y niñas que requieren toda la ayuda y la máxima atención».

De hecho, «casi el 50 por ciento de las reclamaciones que recibimos en Fampa son de las ampas desesperadas por conseguir un recurso humano para sus niños/as. En la mayoría de los casos, lo que se pide es tenerlo a tiempo completo, dado que ahora además se está compartiendo el mismo recurso con otros centros de la zona».

Como es lógico, en la federación no consideran otra opción que la escolarización con todos los medios necesarios para quienes necesitan un apoyo especial. «Sinceramente, creemos que es más importante que estos niños y niñas puedan escolarizarse con todos los recursos necesarios que le garanticen una inclusión real en su centro escolar y que mantengan cubiertas su necesidades, que el derroche continuo que se hace con el dinero público desde que está este gobierno… creemos que seguir recortando en educación, mermar estas ayudas o dignarse a decirnos desde las administraciones a las ampas o sus familias que no hay recursos para todos/as, es un claro ejemplo de que las políticas educativas están retrocediendo en lugar de ir avanzando y que por supuesto, se tienen unas prioridades muy distintas a las que tenemos las familias».

La presidenta de la Fampa, María Jesús Alonso, resalta que «sólo pararme a pensar en el pequeño o pequeña o el adolescente que no tiene según palabras textuales «la suerte» de tener ese recurso en el siglo XXI, retrocediendo años cuando no podían acceder a estudiar y sus familias no podían atenderlos plenamente por tener que irse a trabajar para mantenerlo, me crea una impotencia que es muy difícil de explicar con palabras». Su receta está clara: «Debemos garantizar la escolarización plena y más cuando las familias de estos alumno/as carecen de recursos económicos». «Todos los niños/as son iguales, con los mismos derechos y las mismas leyes que los protegen, y es obligación de los gobiernos defender e invertir para que esos derechos no sean vulnerados. Es obligación de las administraciones exigirlos y gestionarlos». Por eso, la Fampa «pide a las ampas que sigan luchando en sus centros para que esa educación sea inclusiva, igualitaria y equitativa para todos y todas».

Fuente de la noticia: http://elcorreoweb.es/sevilla/los-padres-buscan-su-encaje-en-la-escuela-BH3382470

Fuente de la imagen: http://elcorreoweb.es/documents/10157/0/675×451/0c26/675d400/none/10703/EQGA/image_content_19264095_20170928142617.jp

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España: El Foro de la Familia de Baleares pide el cheque escolar para garantizar los derechos fundamentales de los padres

Europa/España/20 Agosto 2017/Fuente: 20minutos/Autor: EUROPA PRESS

El Foro de la Familia de Baleares (FFB) propone a la Conselleria de Educación y Universidad la progresiva implantación del cheque escolar para que se garanticen derechos constitucionales de los padres como es el de la libertad de elección de educación.

Así lo ha anunciado la organización este sábado en un comunicado, y ha recalcado que la administración autonómica «debe garantizar en todo momento de la vida escolar del alumno la libre elección de los padres y debe poner los medios para que sea efectivo».

El cheque escolar es un método de financiación de la educación a través de las familias que busca garantizar la gratuidad de la enseñanza y la igualdad de condiciones a la hora de elegir el modelo educativo que los padres deseen para sus hijos.

Asimismo, el FFB ha pedido el cheque como garantía de cobertura de dicho derecho que ya está en marcha en algunas Comunidades Autónomas. Además, a través de este sistema, la administración entrega a los padres una cantidad de dinero por cada hijo en edad escolar, con la que abonan los gastos del centro donde los niños estén matriculados, sea público, concertado o privado.

Por último, el FFB ha explicado que a todas las familias se les asignaría la misma cantidad económica, equivalente al coste de un puesto escolar de la Comunidad Autónoma. De este modo, todos los padres obtienen la garantía de la gratuidad de la enseñanza básica que reconoce la Constitución.

Fuente de la noticia: http://www.20minutos.es/noticia/3115687/0/foro-familia-baleares-pide-cheque-escolar-para-garantizar-derechos-fundamentales-padres/

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México: Padres confían en educación pública: supervisor de zona

América del Norte/México/13 Mayo 2017/Fuente y Autor:El 5INCO

El supervisor de la zona escolar VI de secundarias generales en la región, dio a conocer que para este nuevo ciclo escolar 2017-2018, va en aumento en comparación al pasado, lo que indica existe una buena respuesta educativa por parte del alumnado y confianza en padres de familia de la entidad.

José Carlos Balboa Anaya, mencionó que se tiene un número por encima de los mil 500 alumnos en la zona que ingresan a primer grado, “Se está trabajando muy duro en cuanto a la calidad educativa en escuelas pública a nivel secundaría general, nuestros docentes, directores y personal administrativo, día con día se capacitan y se actualizan en los diferentes programas educativos de vanguardia para fortalecer los conocimientos académicos y sus competencias, esto ha dado resultado a que padres de familia confíen en nuestras instituciones, lejos de llevar a sus hijos a escuelas privadas”.

El funcionario, destacó que se está trabajando con directores de los diferentes planteles educativos para capacitar a los consejos escolares y con ello dar paso al nuevo ciclo escolar.

“Atendiendo las indicaciones de nuestras autoridades educativas en el estado, se está trabajando muy de cerca con nuestros maestros se combate con nuevas estrategias de estudio para que a su vez, el docente pueda emplearlas en las aulas, estas capacitaciones son de gran ayuda porque vemos resultados fortalecidos en los métodos de aprendizaje, lo que ha beneficiado y se refleja en las boletas del alumnado”.

Fuente de la noticia: http://elcinco.mx/noticias/2017/05/13/padres-confian-en-educacion-publica-supervisor-zona/

Fuente de la imagen: http://www.telemundo.com/sites/nbcutelemundo/files/5-mexico-bandera.jpg

 

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México: Niños diputados solicitan educación y vivienda digna

América del Norte/México/07 Mayo 2017/Fuente: amqueretaro/Autor: Adrián Quino

Dentro de las propuestas se exhortó a utilizar las redes sociales con consentimiento de los padres

Más recursos para educación, riesgos del uso inadecuado de redes sociales y acceso a una vivienda digna fueron las demandas que hicieron los niños diputados durante la sesión de Pleno del décimo tercer parlamento infantil, que concluyó este jueves.

En la sesión de pleno que realizaron los 25 niños diputados fueron discutidos tres exhortos al gobernador y a secretarios de estado, para mejorar las condiciones y calidad de vida de las familias y de los niños.

Para los miembros de la Mesa de Trabajo de Familia, contar con vivienda propia es uno de los mayores anhelos de las personas, aunque las familias con menores ingresos tienen restricciones en el acceso a viviendas dignas, esto debido a la crisis económica y financiera que afecta tanto a los trabajadores como a la población en general.

Sin embargo, no todos los niños votaron a favor del exhorto, el niño José Ángel adelantó su voto en contra ya que consideró que no basta con tener un buen hogar para un pleno desarrollo.

“¿Cómo quieres tener un hogar si tus padres no tienen un trabajo estable o no tienen una buena salud?. Ellos no nos dan una solución viable para mejorar esto, por eso estoy en contra”.

La niña diputada Viviana Rivas pidió pensar también en aquellos niños que -por alguna situación- quedan huérfanos y viven en la calle, con la obligación de trabajar para persona que incluso llegan a explotarlos.

Comentó que en Querétaro en 2015 fueron registradas 533 mil 457 viviendas particulares, de las cuales el 83 % tienen agua entubada dentro de la vivienda, y 99.1 % con energía eléctrica, lo que muestra que no todos tienen una casa digna.

El segundo tema que discutieron los pequeños legisladores fueron los riegos de las redes sociales, y exhortaron a la Secretaría de Educación, para que sean generados programas que adviertan e informen de los riesgos por su mal uso.

Los integrantes de la Mesa de Trabajo de Seguridad Pública y Protección Civil reconocieron los beneficios y problemas de las redes sociales, pues aunque permiten la comunicación inter e intrapersonal, también pueden generar adicción, además que existe una confusión entre lo social y lo privado.

La diputada Nadia Monserrat se dijo a favor de la iniciativa ya que la seguridad debe ser primero, y exhortó a utilizar las redes con consentimiento de los padres, además de leer los términos y condiciones.

Una de las propuestas realizada en el exhorto es que los padres pongan límites en el uso de redes sociales a través de horarios para sus hijos, y en los contenidos a los que pueden acceder.

El último exhorto discutido fue para solicitar al Poder Ejecutivo más recursos para el sector educativo. La diputada niña Guadalupe Jiménez recordó que la constitución reconoce que la educación debe ser laica, obligatoria y gratuita para todos los niños.

“Ya es triste y preocupante ver en los cruceros que hay un montón de niños obligados a trabajar sin calzado y sin comida, pienso que la iniciativa es muy importante porque es un claro ejemplo de lo que pasa día a día, pero lamentablemente la gran mayoría de las personas no se dan cuenta”. concluyó.

Fuente de la noticia: http://amqueretaro.com/periodico-hoy/2017/05/05/ninos-diputados-solicitan-educacion-y-vivienda-digna

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