México: Participan maestros en certificación de Google

América del Norte/México/11 Junio 2017/Fuente:lja /Autor:Redacción lja

  • 100 maestros serán certificados en el uso de la plataforma Google for Education
  • Google for Education es implementada en escuelas de nivel básico y superior de Europa y Estados Unidos de América

Se llevó a cabo la Inauguración del Programa de Educadores Google en Aguascalientes, a través del cual 100 maestros de educación básica y normal, serán certificados en el uso de la plataforma Google for Education, con el propósito de proveer a los alumnos las herramientas y conocimientos que exige el Siglo XXI.

El Director de Planeación y Evaluación del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA), Juan Gaytán Mascorro, informó que la dependencia a través de la Coordinación de Tecnología, estableció un convenio con la empresa Google para la certificación de docentes en el uso didáctico de las herramientas que ofrece Google for Education.

Ignacio Mancilla Ávila, Coordinador de Tecnología Educativa en Aguascalientes, explicó que se trata de una plataforma en la que las escuelas tendrán acceso a aplicaciones específicas para colaborar en el desempeño de los alumnos dentro del aula; profesores y estudiantes podrán experimentar nuevas formas de aprendizaje con interactividad e innovación.

Durante la capacitación, personal certificado de Google instruyó a los docentes acerca del centro de entrenamiento Google, su oferta académica y materiales de estudio, estableciendo planes de trabajo con el objetivo de que los maestros incorporen las aplicaciones y herramientas de Google en el aula, para generar un mejor desempeño de los alumnos y elevar los niveles de aprendizaje.

Las soluciones de Google for Education son implementadas desde hace más de seis años en escuelas de nivel básico y superior de Europa y Estados Unidos de América, basándose en una formación centrada principalmente en un entorno interactivo de aprendizaje.

El Director de Planeación y Evaluación del IEA, dijo que la dependencia a través de la Coordinación de Tecnología Educativa y la empresa Google, unen esfuerzos para fortalecer las competencias tecnológicas del personal docente a través del Programa de Educadores Google en Aguascalientes, que permitirá integrar las habilidades digitales que promueven la colaboración y la creatividad en el proceso de enseñanza aprendizaje.

Fuente de la noticia: http://www.lja.mx/2017/06/participan-maestros-en-certificacion-google/

Fuente de la imagen: https://i1.wp.com/www.lja.mx/wp-content/uploads/2017/06/DSC05790.jpg?resize=660%2C40

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Entrevista a Allen Blue: “Lo más importante para contratar a alguien ya no es el título”

30 Octubre 2016/Fuente: El País/Autor: Ana Torres Menárguez

El cofundador de la red profesional LinkedIn cree que la clave está en demostrar lo que se sabe hacer con experiencias reales

Para Allen Blue (Chicago, 1967) lo más importante para conseguir un empleo es la conexión personal. El cofundador de LinkedIn, la plataforma online de contactos profesionales con más usuarios registrados en todo el mundo -más de 450 millones en 200 países-, reconoce que los encuentros cara a cara son más efectivos que los virtuales. Eso sí, asegura que su web es la mejor herramienta para la primera toma de contacto.

Ser el líder de una de las compañías más exitosas de Silicon Valley (Microsoft pagó el pasado junio más de 26.000 millones de dólares para adquirir LinkedIn) le hace tener un tesoro entre sus manos: millones de datos sobre el tipo de trabajos que buscan y realizan las personas. Sabe que los códigos de contratación de las empresas han cambiado y que los títulos, sean universitarios o no, ya no son lo que más cuenta. Son las habilidades, lo que el candidato es capaz de hacer y las experiencias reales que lo demuestran.

Graduado en Arte Dramático por la Universidad de Stanford, Blue es todo un ejemplo de lo que predica; la formación constante para adaptarse a los nuevos perfiles que demanda el mercado. De profesor de escenografía e iluminación en esa misma universidad, dio el salto al mundo de la empresa como diseñador web en una tecnológica. En 2003 cofundó LinkedIn -es el máximo responsable de estrategia de producto- y ahora también ejerce como asesor del departamento de Comercio del Gobierno de Estados Unidos.

El pasado miércoles, Blue visitó Madrid para inaugurar la tercera edición del South Summit, el evento de referencia del sur de Europa para las startups y los inversores. En su perfil de LinkedIn deja claro que su agenda está apretada: “Estoy abierto a debatir sobre cualquier proyecto, pero mi tiempo es limitado”. Rodeado de tres responsables de comunicación, Blue dispone de 30 minutos para responder a las preguntas de EL PAÍS.

Pregunta. ¿Cómo ha cambiado la forma de presentar el currículum en LinkedIn? ¿Saben ahora los usuarios venderse mejor?

Respuesta. En 2003 los perfiles eran muy básicos. Consistía en subir el currículum a una plataforma online. Hoy los usuarios pueden subir diferentes contenidos para enriquecer su perfil, como su portfolio, fotografías, artículos en los que se les mencione o contenidos publicados por ellos. Tienen la posibilidad de ofrecer información que va más allá de lo estrictamente profesional, como por ejemplo, hablar de sus voluntariados. El avance más importante es que ahora pueden añadir habilidades concretas y recomendaciones de terceros sobre su dominio de las mismas. Al principio el perfil lo que creabas tú solo, ahora es algo que puedes cocrear con tu red de contactos. Para las empresas es clave lo que los demás dicen sobre ti.

Según el informe de tendencias 2015 de LinkedIn, las tres palabras más utilizadas en todo el mundo por los usuarios para describirse fueron liderazgo, motivado y creativo. Desde la plataforma recomiendan evitarlas para diferenciarse de los demás.

P. ¿Qué hay que hacer para conseguir un trabajo a través de LinkedIn?

R. Hemos invertido una cantidad desorbitada en el desarrollo de herramientas para encontrar trabajo, como por ejemplo la App LinkendIn Job Search, con la que se pueden activar alertas de empleo en determinados campos, o una específica para estudiantes -LinkedIn Students- que les ayuda a identificar las nuevas profesiones e investigar en qué consisten. Lo más importante es que LinkedIn te permite construir una red de contactos para de verdad tener oportunidades de conseguir un empleo. Cuando sigues a una empresa, puedes ver las últimas noticias y actualizaciones de la compañía, las novedades del sector y estar al día también de las oportunidades laborales que ofrece. Y lo más importante, puedes conectar con trabajadores actuales o ex empleados y conseguir otro tipo de información. Cuando alguien está buscando trabajo no suele pensar en acercarse a alguien de la empresa, y ahí es donde está la clave. LinkedIn hace fácil esa tarea. Creo que también hay que escuchar cómo habla esa persona de la empresa para asegurarte de que quieres ir allí a trabajar.

P. Cada día manejan millones de datos sobre las búsquedas de empleo y los perfiles más buscados por las empresas. ¿Cuál es la nueva tendencia?

R. Ha habido un cambio en la forma en que los reclutadores miran los perfiles y un giro de 180 grados en los elementos que influyen a la hora de contratar a alguien. Ya no se basa tanto en el título como en las habilidades y los logros profesionales. Si creen que el candidato está lo suficentemente preparado, no importa el título que aparezca en su perfil. Este es un factor determinante en un mundo en el que las habilidades necesarias para encajar en un puesto de trabajo cambian tan rápido.

Al principio el perfil lo que creabas tú solo, ahora es algo que puedes cocrear con tu red de contactos

P. ¿Podemos entonces afirmar que en un futuro inmediato los títulos universitarios ya no van a ser necesarios?

R. La forma en la que la gente se presenta ha cambiado. Qué sabes hacer; ahí está el foco. Eso abre un gran abanico de posibilidades: los microcréditos, los microgrados o los llamados nanogrados, cursos muy específicos de corta duración y menor coste. Las universidades podrán crear pequeños formatos para certificar habilidades muy concretas, y así sustituir los cursos tradicionales. Las cosas han cambiado, la gente ya no tiene que acabar la universidad o tener un título específico, puedes demostrar lo que sabes hacer.

P. ¿En qué puede afectar a los usuarios de LinkedIn la adquisición de la compañía por parte de Microsoft? ¿Cómo pueden estar seguros de que no se hará un uso ilícito de sus datos?

R. Todavía no hemos cerrado el acuerdo, y por tanto, no podemos avanzar nada. Los datos que los usuarios nos proveen pertenecen a ellos, ellos tienen el control: pueden cambiarlos, actualizarlos o borrarlos. Linkedin cuenta con medidas de seguridad para prevenir que esos datos se exporten sin nuestro permiso. La confianza de los miembros en esta red social es la clave de nuestro éxito y Microsoft entiende y respeta esa relación especial que tenemos con los usuarios.

P. ¿Qué sectores emplean en mayor medida LinkedIn para reclutar nuevos perfiles?

R. Según nuestro informe de tendencias 2015, las industrias más técnicas y altamente especializadas, como los fondos de capital riesgo, las consultoras o las organizaciones políticas. La mayor aportación de LinkedIn es que permite reclutar el talento más raro y escaso, el más difícil de encontrar. Si una empresa está intentando detectar a un buen experto en datos, tiene casi garantizado que ya estará trabajando para alguien. El único lugar donde puede encontrar a ingenieros de datos en activo por todo el mundo es LinkedIn.

Mi consejo es que conectes con gente a la que quieras ayudar. Si no, ignora esa solicitud de amistad

P. Aceptar todas las solicitudes de amistad. ¿Sí o no?

R. No hay una manera correcta de hacerlo, pero mi consejo es que conectes con gente a la que quieras ayudar. Cuando te llegue una invitación, el test clave es: ¿le ayudaré en algún momento a conseguir sus objetivos? ¿Estaré dispuesto a hacer el esfuerzo? Si la respuesta es sí, entonces tendrá sentido conectar. Si no, es perfectamente aceptable ignorar esa petición.

P. ¿Qué ventajas tienen las cuentas Premium?

R. A los que buscan empleo, les permite conectar con gente que no forma parte de su red de contactos, obtener información de qué perfiles están buscando las empresas o saber quién mira su perfil. A los reclutadores, buscar de forma más fácil candidatos para un puesto y poder comunicarse con ellos. Otra de las ventajas es el acceso a LinkedIn Learning, un servicio de cursos enfocados a habilidades de rápido aprendizaje que lanzamos en 2015 y duran de dos a doce horas. Queremos asegurarnos de que estamos entrenando las nuevas habiliadades que los trabajores necesitan. Lo hacemos con empresas y universidades, como la Arizona State University, una pública muy innovadora.

P. ¿Qué hay que hacer para trabajar en LinkedIn?

R. No quiero sonar repetitivo, pero lo que ya he dicho antes: intentar desayunar o comer con algún empleado para entender qué hace la empresa y si encaja con lo que esperabas. Lo ideal es contactar con él a través de algún contacto común. Lo más importante es la conexión personal.

 

Fuente de la entrevista: http://economia.elpais.com/economia/2016/10/09/actualidad/1476037626_750776.html

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Entrevista a David Roberts: “La mayoría de universidades del mundo van a desaparecer”

30 Octubre 2016/Fuente:El País /Autor:Ana Torres Menárguez

El experto en innovación y miembro de Singularity University, la universidad de Silicon Valley, cree que la certificación ya no es útil

Cuando David Roberts era pequeño, su padre le contó que Thomas Edison había hecho mucho más por la humanidad con el descubrimiento de la bombilla que cualquier político en la historia. Esa idea marcó su camino. Roberts es uno de los mayores expertos en tecnología disruptiva del mundo y también uno de los rostros más conocidos de Singularity University, la universidad de Silicon Valley creada en 2009 con el apoyo de la NASA y de Google.

Roberts considera que el negocio de las universidades tiene los días contados y que solo sobrevivirán aquellas que tengan una gran marca detrás. Singularity University ha roto con el modelo de certificación; no expide títulos ni existen los créditos. Su único objetivo es formar líderes capaces de innovar y atreverse a romper las normas para alcanzar el ambicioso reto que se ha marcado la universidad desde su creación. Sus alumnos están llamados a utilizar la tecnología para resolver los 12 grandes desafíos del planeta: alimentar a toda la población, garantizar el acceso al agua potable, la educación para todos, la energía sostenible o cuidar el Medio Ambiente, entre otros. Todo en menos de 20 años.

Roberts atiende a EL PAÍS en la Oslo Innovation Week, un encuentro organizado por el gobierno noruego estos días para detectar las nuevas tendencias en innovación que están transformando la economía.

Pregunta. En Singularity University (SU) los cursos no están acreditados. Eso quiere decir que están rompiendo con los títulos oficiales. Las universidades y los gobiernos hacen negocio con ello. ¿Creen que están dispuestos a cambiar el modelo?

Respuesta. No, no creo que estén abiertas a transformarse. Estos años estamos viendo la mayor disrupción de la historia en la educación y la mentalidad habitual ante estas transformaciones tan radicales suele ser la de pensar que lo anterior es mejor. Sucedió en el mercado estadounidense cuando llegaron los coches japoneses; eran más baratos y todos pensaban que de peor calidad, hasta que se demostró que eran mejores. Con la educación va a pasar lo mismo; las grandes universidades no quieren ofrecer sus contenidos online porque creen que la experiencia de los alumnos será peor, que no hay nada que pueda igualar el cara a cara con el profesor en el aula. Mientras ignoran la revolución que está sucediendo fuera, la experiencia de aprendizaje online irá mejorando.

Los programas académicos cerrados y la acreditación ya no tienen sentido porque en los cinco años que suele durar los grados los conocimientos se quedan obsoletos. Nosotros no ofrecemos grados ni créditos porque el contenido que enseñamos cambia cada año.

P. ¿Hay alguna plataforma de aprendizaje online que esté destacando sobre las demás?

R. Udacity. En 2011 el profesor de la Universidad de Stanford Sebastian Thrun, el mejor experto en Inteligencia Artificial de los Estados Unidos, se planteó impartir uno de sus cursos en Internet, gratis y para todo el mundo. Casi 160.000 estudiantes de más de 190 países se apuntaron y el porcentaje de alumnos que obtuvo una A (un sobresaliente) fue superior al de las clases presenciales. Thrun dejó Stanford y montó Udacity, donde ha desarrollado una metodología de enseñanza totalmente nueva. Además, ha creado un nuevo modelo de negocio: si terminas el curso a tiempo te devuelven tu dinero y si no consigues un trabajo tres meses después, también. ¿Te imaginas esto en una universidad tradicional? Las únicas universidades que van a sobrevivir son las que tienen una gran marca detrás, como Harvard o Stanford, o en el caso de España las mejores escuelas de negocios. Las marcas dan caché y eso significa algo para el mundo. El resto, van a desaparecer.

P. Uno de los programas que ofrece SU, el Executive Program, cuesta 14.000 dólares (unos 12.800 euros) y tiene una duración de seis días. Ese precio se aleja bastante de uno de sus retos: la educación accesible para todos.

R. La nuestra es una universidad excepcional. No se trata solo de adquirir información o aprender algo muy específico online, como sucede, por ejemplo, con Khan Academy. Nosotros vamos más allá. Ofrecemos una experiencia que cambia tu mentalidad, que transforma a la gente y cuando se marchan no vuelven a ser los mismos. A mí me sucedió. Unos años después del 11-S me puse a disposición del Gobierno y me incorporé como oficial de las fuerzas aéreas. Cuando escuché que querían crear una universidad para resolver los grandes problemas del mundo, tuve claro que participaría. Y lo hice; primero como alumno y después como vicepresidente y director del Global Solutions Program. Allí te das cuenta de que la vida es corta y de que puedes hacer cosas ordinarias o extraordinarias. Cuando estás en clase con otras personas, empiezas a darte cuenta del potencial que tienes, tu visión de ti mismo y de futuro cambia. No llegas a ese punto con el método habitual de recibir información únicamente.

P. ¿Cuál es hoy es principal problema de la educación?

R. La educación se ha roto. Hemos enseñado a la gente de la misma forma durante los últimos 100 años y, como hemos crecido en ese sistema, creemos que es normal, pero es una locura. Enseñamos en las escuelas lo que los colonialistas ingleses querían que aprendiese la gente: matemáticas básicas para poder hacer cálculo, literatura inglesa… Hoy no tiene sentido. Tenemos que enseñar herramientas que ayuden a las personas a tener una vida gratificante, agradable y que les llene. Algunos son afortunados de tener unos padres que les ofrecen eso, pero la mayoría no. Los programas académicos están muy controlados porque los gobiernos quieren un modelo estándar y creen que los exámenes son una buena forma de conseguirlo. Otro de los grandes dramas es la falta de personalización en las aulas. Cuando un profesor habla, para algunos alumnos irá demasiado rápido, para otros muy despacio y para cuatro a la velocidad idónea. Luego les evalúan y su curva de aprendizaje no importa, les aceleran al siguiente curso. Hoy sabemos que si nos adaptamos a los diferentes tipos de inteligencias, el 98% de los alumnos obtendrán el mejor resultado.

P. ¿Qué materias deberían ser imprescindibles?

R. La idea de aprender mucho, solo por si algún día hace falta, es absurda. Quizás deberíamos sustituir la idea de educación por la de aprendizaje y permitir que la gente aprenda en tiempo real, según sus necesidades. El verdadero propósito de la escuela debería ser crear curiosidad, gente hambrienta de aprender, ahí es donde los profesores tienen que ser buenos. Las habilidades emocionales van a jugar un papel muy importante en la nueva economía. Pongo un ejemplo. Los conductores de Uber en Estados Unidos son puntuados por los clientes de uno a cinco. Si alguno de los conductores tiene menos de 4,6 o más de tres opiniones negativas, directamente se le saca de la plataforma. Lo mismo sucede con los usuarios, si tienen menos de 4,6, ningún conductor les recogerá. ¿Quién me enseña hoy a ser honesto, íntegro y a tener compasión?

P. Se ha hablado mucho de que en menos de 50 años los robots terminarán con la mayoría de trabajos. ¿Cómo será el nuevo mercado laboral?

R. Hace 50 años éramos granjeros. Todos estaban preocupados porque las máquinas nos quietarían el trabajo, era la única manera de ganar dinero: tener una granja y vender comida. Hoy las cosas cambian 50 veces más rápido; hace 20 años nadie sabía lo que era un desarrollador web y ahora hay miles, es muy fácil y cualquiera puede hacerlo. Todo el mundo se pregunta en qué trabajo seremos mejores que los ordenadores. En ninguno. Esa no es la pregunta correcta. Hay que plantearse qué tareas no queremos que hagan, aunque lo puedan hacer mejor. No los queremos como militares, ni como alcaldes, tampoco que decidan qué presos pueden abandonar la cárcel. Eso es lo que tenemos que enseñar a la gente a decidir.

P. ¿Cómo podemos estar seguros de que habrá trabajo para todos?

R. La cuestión que me preguntas es si el dinero va a ser más o menor importante en el futuro. Yo solía pensar que la evolución de la tecnología hace que los costes bajen y que la gente pague menos por los mismos servicios. Siguiendo esa predicción, se podría pensar que vamos a trabajar menos porque no necesitaremos tanto dinero y vamos a tener más ocio. Es incorrecto. El ser humano va a seguir creando productos excepcionales, como el iPhone; todo el mundo querrá uno. Tendremos que ser capaces de crear valor para generar dinero y poder comprar esas cosas. La realidad virtual, la impresión 3D, o la salud van a ser algunos de los campos que nos van a sorprender. El mundo seguirá girando alrededor del dinero, que es la energía para hacer cosas o cambiarlas. Esos nuevos inventos te inspirarán a trabajar para poder comprar.

P. La clave del éxito, ¿está en la confianza en uno mismo? ¿Se aprende eso en SU?

R. Como alumno, yo aprendí que una sola persona puede impactar positivamente a todo el planeta. Ese don no está reservado a personas especiales, sino a gente normal, como tú y yo. La gente se convierte en lo que piensa. ¿Qué potencial tiene un bebé? La mayoría de la gente responde que es ilimitado, pero si les preguntas sobre su potencial, no responderán lo mismo. Mi misión ahora es viajar por el mundo bajo la marca de Singularity University para mostrar a los gobiernos, empresas e instituciones que el poder para innovar está ahí, solo tienen que dar el primer paso: cambiar su mentalidad.

P. ¿Cree que los universitarios deben cambiar también su mentalidad?

R. Sí. La aspiración no debe ser que una empresa te contrate. Eso significa que te van a pagar menos de lo que mereces. No tenemos que enseñar cómo conseguir un trabajo, sino cómo crearlo.

Fuente de la entrevista: http://economia.elpais.com/economia/2016/10/23/actualidad/1477251453_527153.html?id_externo_rsoc=FB_CC

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El camino de la Universidad Latinoamericana hacia la certificación de saberes y de competencias

Eva Elena Monagas (*)

“…poco se avanzó en la redefinición y en la puesta en marcha de iniciativas de reforma académica, curricular, de paradigmas pedagógicos y de formación integral, o en la oferta universitaria, con todo y que se ha valorado y discutido ampliamente su enorme importancia”.

Axel Didriksson (2008)

Una gran cantidad de iniciativas a nivel mundial promueven el desarrollo de modelos, prototipos y proyectos que pueden ser desarrollados por personas, independientemente de si ellas pertenecen al sistema educativo o del nivel en que se encuentren, solo con el fin de vincular los talentos a la solución de problemas y proyectarlos en la sociedad; sin embargo, el sistema educativo tradicional presta poca atención al aprendizaje a lo largo de la vida, al no formal, al informal y a la motivación natural que lleva al hombre al conocimiento. En este contexto, aún las sociedades se concentran en el aprendizaje formal en instituciones educativas lo que conduce al desconocimiento de algunos sujetos y la subutilización del talento encubierto en la sociedad, por tanto ¿Deben quedarse las instituciones educativas de espalda al conocimiento adquirido? ¿Cuál debe ser el recorrido para el reconocimiento del saber o de un conjunto de saberes? ¿Cuáles son los desafíos que tiene la gestión educativa para certificar saberes y competencias?

En este punto se hace necesario aclarar los conceptos de saber, competencias y certificación.

De acuerdo con Foucault (2006), los saberes son las manifestaciones homogéneas y masivas existentes como corriente de pensamiento o mentalidad colectiva, y solo es requerido para la imaginación del sujeto. Foucault también lo llama “creencia común” ya que es aceptado sin demostración, por lo cual no es una ciencia, porque la ciencia debe mostrar unas reglas de práctica discursiva, conceptos, objetos y series teóricas que lo delimitan, le dan estructura y rigidez. La gran diferencia que Foucault presenta con la ciencia, es que el saber es libre, no cuenta con restricciones, delimitaciones teóricas ni sistemas de relaciones, ya que proviene de lo que ha sido vivido o de la experiencia, donde el individuo en la comunicación del saber a otros, deja claro que existe una conexión entre el saber y la expresión lingüística ya que la forma en que estas corrientes de pensamiento se ponen de manifiesto es fundamentalmente a través de la palabra.

A diferencia de Foucault, Bunge (2002) no le da tantas libertades al saber, y establece compatibilidad con la ciencia, al señalar que el saber tiene características estructurales (materialistas, dinamicista, emergentista, sistemista, cientificista y es exacta). Coincide con Foucault en que queda inserto en el sistema social manifestando que no se aprende sin sociedad porque el prójimo, incluidas las instituciones, estimula o inhibe el saber. Tanto Foucault como Bunge, en principio, ofreceen dos interpretaciones: una es que las personas en sociedad pueden alcanzar el saber y la otra es que las instituciones de educación, entre ellas las universidades, están llamadas a la estimulación, promoción y diseño de estrategias para alcanzar y reconocer el saber.

Por su parte, Celis de Soto (2006) le impone movilidad al saber indicando que no está confinado a un lugar o espacio predeterminado, puede ser adquirido en un lugar, trasladado de un lugar a otro y puede ser enriquecido en función de las aplicaciones, y coincidiendo con Foucault, puede articular el presente y el pasado. Se puede deducir que la importancia del saber está en las oportunidades que brinda a las personas para enfrentar y resolver problemas en cualquier lugar y momento a través del aprendizaje obtenido por la interacción con el mundo, el descubrimiento y por las posibilidades de crear nuevas visiones articulando el pasado con el presente. Así, en este caso, su certificación promueve su existencia, la legitima y legaliza, y las instituciones de educación son las llamadas a desarrollar esos procesos.

La definición de competencia ha sido tratada en diversos estudios realizados por instituciones nacionales y multinacionales, así como por filósofos, en tal sentido, Durant y Naveda (2012) presentan una guía de todos los aportes. Tobón (2006) define la competencia como un conjunto de actuaciones integrales en distintos escenarios, integrando el saber ser (compromiso, normas, valores, actitudes, creencias), el saber conocer (teorías, conceptos, argumentaciones, principios, leyes, hechos) y el saber hacer (formas de construir conocimiento, habilidades, métodos, procedimientos) para identificar, analizar y resolver problemas del contexto. El mismo Tobón (2007) amplía su definición para establecerla como unos procesos complejos de desempeño con idoneidad en determinados contextos, integrando diferentes saberes (saber ser, saber hacer, saber conocer y saber convivir), para realizar actividades y/o resolver problemas con sentido de reto, motivación, flexibilidad, creatividad, comprensión y emprendimiento, dentro de una perspectiva de procesamiento metacognitivo, mejoramiento continuo y compromiso ético, con la meta de contribuir al desarrollo personal, la construcción y afianzamiento del tejido social, la búsqueda continua del desarrollo económico-empresarial sostenible, y el cuidado y protección del ambiente y de las especies vivas.

Como el término competencia también ha sido abordado por instituciones multinacionales, donde se identifican a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), la Unión Europea (UE), el Centro Interuniversitario de Desarrollo en América Latina y el Caribe (CINDA-ALC) y el Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (CINTERFOR), a continuación se indica un breve resumen de los aportes e implicaciones.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) establece la competencia como habilidad para enfrentar demandas complejas administrando recursos psicosociales en un contexto. El mismo organismo involucra la competencia con el desarrollo sostenible y la cohesión social constituyéndola en una característica social. Igualmente, la UNESCO también agrega fines a la competencia y establece que es la capacidad desarrollada por el ser humano, para impactar en el contexto de realidades socioculturales, sociopolíticas e históricas y propiciar la igualdad y la justicia.

La UNESCO (2006), con el fin de democratizar la educación promueve la educación para todos a lo largo de la vida y establece las directrices para la certificación de saberes y competencias. La Unión Europea con el “Proyecto Tuning” introduce la clasificación de competencias genéricas y específicas en programas educativos. El CINDA promueve cambios profundos en la acción docente para el desarrollo de procesos educativos centrados en competencias. El CINTERFOR, adscrito a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), promueve la conformación de comunidades de aprendizaje, gestión del conocimiento, lleva a cabo e integra las experiencias en certificación de saberes y competencias laborales en Latinoamérica.

  Como se observa, el término competencia involucra al saber e integra a varios saberes en un conjunto que permite definir que un individuo alcanza una condición idónea para hacer algo de valor en la sociedad en la que convive y por esto se muestra como de gran importancia para la educación. Ahora bien, emprender la certificación de competencias involucra reconocer la existencia de un conjunto de saberes que “legitima y legaliza” que hubo aprendizaje en un individuo que le permite hacer algo.

El reconocimiento, validación y acreditación (RVA) de los resultados del aprendizaje es una práctica, promovida por la UNESCO (2012) que “hace visible y valora toda la amplia gama de competencias (conocimientos, habilidades y actitudes) que las personas han obtenido en diversos contextos, mediante distintos medios y en diferentes etapas de su vida”.

La certificación es el procedimiento mediante el cual un organismo o institución autorizada, da garantía por escrito, mediante un reconocimiento (certificados, diplomas o títulos) u otorga equivalencias, unidades de crédito o excepciones, o emite documentos tales como portafolios de competencias para indicar que una persona está conforme a los requisitos especificados basándose en la evaluación de los resultados o competencias del aprendizaje según diferentes propósitos y métodos. La certificación comprende los siguientes elementos: un conjunto de las actividades implementadas en el marco de un proceso para evaluar la conformidad de acuerdo a requisitos especificados; un certificador que es el Organismo/Institución que procede a la certificación y asume la responsabilidad de los resultados del proceso; un beneficiario de la certificación es una persona natural al que un organismo de certificación otorga el certificado; y la certificación que se materializa en un documento emitido conforme a las reglas del sistema de certificación.

Pero reconocer el aprendizaje de un individuo, sin haber guiado el proceso de enseñanza, involucra la evaluación de la puesta en marcha de procesos cognitivos no supervisados que determinan que un individuo alcanzó la competencia, es decir, evaluar si el individuo alcanzó un nivel satisfactorio de conocimientos y habilidades, así como la capacidad para aplicarlas demostrando valores y actitudes como motivación, creatividad, compromiso ético para el desarrollo de la sociedad deseada. Los procesos cognitivos, según García, Garrido y Rodríguez (1998), son los garantes de la consistencia de la conducta humana ya que definen la personalidad, ocurren a través de la atención, la percepción, la memoria, y con ellos se puede procesar, analizar, interpretar, almacenar y recuperar la información.

Este parece ser un punto de intimidación de las instituciones educativas. A pesar de las directrices propuestas por los organismos multinacionales y de la importancia para la equidad, la inclusión en el acceso a las oportunidades de aprendizaje y para el avance académico, conocer la forma en que se dan los procesos cognitivos en ambientes de aprendizajes distintos al aula, o distintos del aprendizaje tradicional, y cómo hacer su evaluación, lo cual requiere el compromiso de las instituciones de educación a implementar novedosos modelos educativos o modelos emergentes, puede intimidar al más experimentado sistema pedagógico por lo cual es poco implementado o promovido por las instituciones de educación superior.

Sin embargo, otros problemas acompañan la certificación de saberes; Molis (2003) indica que ante la crisis de las universidades tradicionales para adaptarse a las demandas sociales, a la precariedad del conocimiento cultural y científico en Latinoamérica, nuevas universidades con finalidad de lucro son consecuentes para responder a esta crisis, que junto al cortoplacismo del mercado y un debilitado financiamiento universitario, alimentan a “compradores de diplomas” confundiendo la educación universitaria con la educación postsecundaria.

Entonces, los desafíos que se plantean para las instituciones universitarias para emprender el camino de la certificación de saberes son:

  • Ser suficientemente ágiles como para identificar los talentos encubiertos en sus sociedades y desarrollar nuevas ofertas que permitan la inclusión de ellos a las oportunidades de aprendizaje y al avance académico.
  • Tener la flexibilidad para implementar nuevos modelos educativos o modelos emergentes que permitan el reconocimiento y acreditación del aprendizaje de un individuo, sin haber guiado el proceso de enseñanza.
  • Tener la capacidad para estructurar procesos de certificación de saberes y competencias, suficientemente sólidos, respetables y transparentes, para otorgar equivalencias, unidades de crédito, o para emitir documentos como portafolios de competencias que puedan dar avance académico a los excluidos, y además, que puedan ser sometidos a revisiones periódicas que demuestren que no se han comprometido los valores institucionales.
  • Contar con los recursos necesarios y la formación docente (evaluadores) para indicar que una persona está conforme a los requisitos especificados basándose en la evaluación de los resultados o competencias del aprendizaje según diferentes propósitos y métodos.

  En instituciones tradicionalistas este camino puede ser accidentado, pero ¿Pueden las instituciones educativas continuar de espaldas a reconocer diversas formas de aprendizaje? La situación es que cuando la universidad da la espalda a los procesos de certificación, manifiesta abiertamente que no quiere reconocer el saber y rechaza la oportunidad de dirigir la generación y aplicación del conocimiento (científico, tecnológico y humanístico) desde nuevas perspectivas en momentos donde, de acuerdo a López (2003), el rol de la educación y del conocimiento en la formación del ciudadano requiere atender demandas de un mundo globalizado donde una fuerza de trabajo más preparada es lo que consolida las empresas competitivas en el mercado mundial, por lo que los procesos educativos son responsables de “incorporar en una mayor orientación hacia la personalización de los procesos de aprendizaje, hacia la construcción de la capacidad de construir aprendizajes, de construir valores, de construir la propia identidad” (p.43).

Finalmente, emprender el camino hacia la certificación de saberes y de competencias como proyecto nacional implica que se ha determinado la necesidad de satisfacer una demanda social para lo cual el Estado diseña y gestiona la política pública. En este caso, respecto a las políticas de certificación Hernández (2002) advierte, entre otras cosas, que en Latinoamérica se están abordando sobre el espacio de la certificación en vez de proyectar el aprendizaje para sacarlo “de lo privado, de lo individual, de lo invisible”. Es decir, el talento encubierto sigue quedando encubierto porque los procesos de certificación no se enfocan a acompañar y motivar a las personas en los aprendizajes sino en el certificado, mientras que estas políticas deben orientarse a consolidar sistemas de certificación sólidos, abiertos, plurales, participativos que promuevan e incentiven el aprendizaje diversificado, articulado, democrático y justo. En todo caso, investigaciones y nuevos conocimientos se están generando respecto a los procesos de certificación mientras gran parte de las universidades se mantienes de espaldas a estos procesos.

Los innovadores modelos pedagógicos o modelos emergentes que habría de implementar la universidad parecen quedar como tarea pendiente. De acuerdo a Tünnermann (2008), discutir los alcances de la satisfacción a su comunidad humana por parte de las instituciones de educación universitaria y las expectativas de éstas de generar cambio y progreso en sus sociedades, así como su contribución a la construcción de sociedades de conocimiento y al impulso del desarrollo sostenible en el contexto nacional e internacional aún permanece en discusión en universidades de América Latina.

El Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (CINTERFOR) señala que el camino de la certificación de saberes y competencias ya empezó su recorrido en veintiocho países en Latinoamérica. Muchos actores están involucrados, tales como, Ministerios de Trabajo, Ministerios de Educación, Instituciones Nacionales de Formación, organizaciones sectoriales de la industria, centros de formación y empresas, pero muy pocas universidades.

Solo queda responder ¿Hasta cuándo la universidad latinoamericana permanecerá ajena a asumir el rol activo que les corresponde?

Referencias bibliográficas.

Bunge, M. (2002). Ser, saber, hacer. Editorial Paidós Mexicana, S.A. y Facultad de Filosofía y Letras Universidad Autónoma de México. DF, México.

Celis de Soto, F (2006). Experiencias innovadoras de la UPEL en formación docente. Ponencia presentada en el Encuentro de Universidades del Convenio Andrés Bello. Bogotá, Colombia, 2006. Disponible en: http://150.187.142.20/info-general/eventos/Pregrado/Archivos/ExperienInnovaUPELFormaDocent.pdf. [Consulta: 2016, abril 21].

Didriksson, A. (2008). Capítulo IX. Educación superior y sociedad del conocimiento en América Latina y el Caribe, desde la perspectiva de la Conferencia Mundial de la Unesco. En C. Tünnermann (Ed.), La educación superior en América Latina y el Caribe: diez años después de la Conferencia Mundial de 1998 (pp. 399-458). IESALC, UNESCO. Cali, Colombia.

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(*) Eva Elena Monagas

contacto: evamonagas@gmail.com

La autora forma parte del  Doctorado Latinoamericano en Educación Políticas Públicas y Profesión Docente.

El presente es un artículo inedito, publicado con el consentimiento de la autora.

 

Fuente de la imagen: http://www.libertadyprogresonline.org/wp-content/uploads/2012/01/Internet-la-Mente-y-el-Cerebro-Libertad-y-Progreso.jpg

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México: SEP certifica en educación básica a más de un millón de trabajadores

México / noticias.terra.com / 3 de Agosto de 2016

Através del Programa Especial de Certificación, la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha entregado un millón 46 mil certificados en todo el país a trabajadores que no habían concluido la primario o secundaria.

La dependencia explicó que el llamado PEC2016 está basado en el Modelo Educativo para la Vida y el Trabajo, dirigido a aquellas personas mayores de 15 años que no terminaron su educación básica, pero siguieron formándose en su trabajo, en su oficio u otros espacios.

A la fecha, ha entregado un millón 46 mil certificados en todo el país, logrando una educación de calidad que permita transformar vidas, familias, comunidades y a México al permitir que tengan una mejor calidad de vida, resaltó la SEP en un comunicado.

El proceso de certificación consta de tres etapas, la primera es una auto evaluación sobre valores cívicos y el desempeño ciudadano; en la segunda se toman en cuenta las capacitaciones laborales o de programas sociales que el solicitante haya recibido

Mientras que en la tercera, con el apoyo del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) se presenta una evaluación de conocimientos básicos en lengua y comunicación, ciencia y matemáticas.

Cabe recordar que el programa se realiza en coordinación con 26 institutos estatales de educación para adultos y las seis delegaciones del INEA en el país.

Fuente: https://noticias.terra.com/mundo/latinoamerica/sep-certifica-en-educacion-basica-a-mas-de-un-millon-de-trabajadores,0b0f70a0f1fbf3a01f4253f4855560d1pnc1c3o5.html

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En México se entregan varios millones de certificados desde primaria al doctorado

Por: Pedro Echeverría

 

  1. Alguien decía: “La escolaridad es un asunto de papeles para obtener un grado, un trabajo o para inflar cualquier estadística gubernamental. La educación es radicalmente otra cosa: jamás requiere papeles porque se demuestra a diario sin engaños o falsedades”. La sabiduría se demuestra en el servicio y la solidaridad con los explotados y oprimidos; los grados certificados de escuelas y universidades, al contrario, se ejercen desde los centros escolares, el gobierno y el empresariado. Por ello se pueden repartir diplomas, certificados desde la primaria hasta el doctorado, pero ello no es educación ni sabiduría; sirve sólo para gritar ante el mundo una gran falsedad: que México es un país de 12 grados de estudio cuando apenas se encuentra en tercero de primaria o menos. Esa es la realidad que nadie puede tapar, a pesar de tener colgado un título en lo alto del hogar.
  2. El presidente Peña Nieto explicó en Yucatán: “Le estamos poniendo auténticamente un motor turbo, acelerando el trabajo para lograr prácticamente el doble de certificados de los que se hicieron en los pasados 12 años. Sólo en 2016 el propósito es certificar a 1.5 millones de adultos y a la fecha van ya 500 mil. Al término del sexenio se prevé tener certificados a 6 millones de adultos en educación básica”. Provenientes de varios municipios del estado, los “acreditados” fueron acarreados incluso en ambulancias (de traslado de enfermos) para acudir a la concentración. A muchas se les entregó certificados de otras personas. Con razón la “bomba yucateca” de La Jornada Maya: “Los llevaron acarreados a aplaudir al Presidente, pero los certificados, ¡devuélvanse al remitente!”.
  3. Dice el secretario de Educación de Yucatán: “Se reconocen los conocimientos y saberes que de forma autodidacta y por experiencia en el trabajo, han adquirido los mayores de 15 años”. El objetivo es que 1millón 500 mil obtengan este año su certificado. “Igual que la evaluación docente, las olimpiadas del conocimiento o en materia de infraestructura. Nuestra meta en Yucatán en 2016 es entregar 41 mil certificados y ya llevamos 28,633”. Allí estuvieron Peña, el gobernador Zapata, el secretario de la SEP Nuño y el de Desarrollo Social Meade. No tienen vergüenza porque carecen de escrúpulos y entre los certificados a entregar está la evaluación punitiva a los maestros que buscan el mismo objetivo.
  4. Desde que el presidente Salinas (1988-94), con la firma del TLC lanzó el grito por televisión de que México pasaba del Tercer Mundo al Primer Mundo e ingresó a OCDE el país ha hecho el ridículo porque en todos los renglones de la administración (educación, salud, inversiones, seguridad, ocupa siempre los últimos lugares); pero de manera permanente con mucha dignidad, ocupa los primeros lugares en corrupción, asesinatos, narcotráfico, devaluaciones, endeudamiento). Me pregunto: ¿Podrá López Obrador en la Presidencia –incluso con el apoyo de los profesores y trabajadores- parar esa dinámica de total desplome del país sin hacer una profunda revolución?
  5. Si la meta de Yucatán es entregar 41 mil certificados y en el Estado de México se entregan más, bastaría con darle más velocidad a la imprenta que fabrica certificados y entregar 200 mil en medio del aplauso nacional. Al fin la práctica de falsear datos en política, educación, salud, es una práctica muy premiada en México. (Recuerdo que a los tres años como profesor de primaria inscribí a 28 analfabetas mayores para alfabetizarlos por las noches; durante un mes sólo asistieron tres, pero alguna autoridad me aconsejó que yo pasara a los 28 para que yo como profesor tuviera buen promedio. Me pareció una jalada que jamás olvido)
  6. Así que imagínense: entre algunos días Yucatán, el Estado de México y otras entidades, habrán elevado su nivel de escolaridad. Con ello México habrá superado a Canadá, los EEUU y Europa en número de años escolares y podrá convertirse México en líder educativo del primer mundo. Sin embargo el analfabetismo funcional –con certificado bajo el brazo- seguirá tan evidente como antes. “Haber dígame por favor el nombre de los tres libros que ha leído”. El Memin pinguin, el Supermán y la encrucijada de amor. Y la biblia: “Bueno eso me lo lee el santo padre en la sacristía”. ¿Por qué no escogieron a los estados de Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Hidalgo, donde las estadísticas deben crecer?
  7. Los mexicanos suelen reírse y burlarse de esas políticas ridículas del gobierno que busca lavar su gigantesco desprestigio. Sin embargo mientras nos burlamos la educación, en este caso, se sigue destruyendo falsificando la realidad. Dice Peña: “Yucatán registra mayor avance contra el rezago educativo”. Realmente nos quiere “cultivar” calificándonos de “muy cultos” cuando nosotros somos los amos del “cultivo”. Por ello le hemos respondido en Yucatán: “Peña tú has sido el presidente más bueno, más culto, más honrado, con la esposa más buena y honesta”. Deseamos más certificados, pero sobre todo trabajo productivo para no morirnos de hambre.

Tomado de: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=213732&titular=en-m%E9xico-se-entregan-varios-millones-de-certificados-desde-primaria-al-doctorado-

Imagen: https://www.google.com/search?q=critica+a+la+reforma+educativa+en+mexico&espv=2&biw=1366&bih=667&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwium7SHlb_NAhXLrB4KHUsXCgoQ_AUIBigB#imgrc=_lNwh251UXyw3M%3A

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