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India: Las pinturas en 3D que están evitando accidentes

India/01 de mayo de 2016/ Fuente: Sopitas

La medida busca evitar que los automovilistas se los pasen y arrollen a los transeúntes. En la India han encontrada una solución creativa para frenar a los conductores irresponsables y veloces.

El ministro de transporte de la India, Nitin Gadkari, propuso pintar las franjas peatonales en 3D, así los condutores pensarían dos veces antes de acelerar frente a un semáfroro.

Parece que el resultado es bueno, pues como se puede ver en las fotos estas pinturas no pasan desapercibidas a los ojos de nadie. La idea de Nitin Gadkari surgió después de la decisión de quitar todos los badenes y topes de las carreteras indias, pues más que una solución representaban un peligro mayor para los automovilístas.

Ahora esperan que estas nuevas franjas en 3D ayuden a reducir los accidentes de tráfico, ya que India tiene el mayor número de muertes en la carretera del mundo. La verdad es que parece una muy buena solución, hasta para implementarla.

Las calles de Gujarat, India, lucirán llenas de colores e ilusiones ópticas luego de que el gobierno local implementara pasos peatonales en 3D. Las artistas detrás de la creativa medida son Saumya Pandya Thakkar y Shakuntala Pandya. Pero esta idea no es nueva, también se implementó en varias ciudades de China para hacer creer a los conductores que había una barrera física y frenaran mucho antes de llegar al paso peatonal.

Aunque la medida funciona a la perfección, no es eterna. Una vez que los automovilistas se acostumbran a las marcas o memorizan la locación de las mismas la medida deja de funcionar.

¿Ustedes frenarían si ven pinturas como estas?

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EEUU: Piden más educación para prevenir embarazos entre adolescentes hispanas

 EEUU/1 de mayo de 2016 /Por Agencia EF/ Fuente el nuevo dia

El deporte las aleja de un embarazo no deseado

El porcentaje de embarazos entre adolescentes hispanas bajó un 51%

Los Ángeles – El índice de embarazo entre adolescentes latinas ha disminuido en la última década, pero con una tasa que es casi el doble de las blancas la cifra es aún lo suficientemente alta como para ahondar en iniciativas educativas, según señalaron especialistas a Efe.

El porcentaje de embarazos entre adolescentes hispanas bajó un 51% desde el año 2006, según un reporte dada conocer el pasado jueves por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), mientras que en el caso de las afroamericanas la reducción fue de un 44%.

«Aunque se trata de una disminución importante, hace falta todavía mucha educación y apoyo a las jóvenes latinas para evitar los embarazos no deseados», declaró a Efe Niza Rodríguez, psicóloga experta en Desarrollo de Familia.

Según Rodríguez, el problema se acrecienta en las jóvenes de bajos recursos que enfrentan presiones por sus circunstancias económicas, y que «muchas veces sufren la ausencia de los padres, especialmente de la madre, que tienen que trabajar muchas horas para sacar adelante la familia».

Para la psicóloga, la estrategia para prevenir que las jóvenes hispanas se vean expuestas «a la sorpresa de un embarazo» debe contemplar que «desde niñas las hispanas tengan metas altas en su vida, y en este caso la educación universitaria es una de ellas».

La especialista señala al deporte como otro factor importante para alejar a las jóvenes del riesgo de un embarazo no deseado, aunque lamenta que «en las familias latinas se da más importancia al deporte de los varones que al de las niñas».

La organización Adelante Mujeres, con sede en el estado de Washington, desarrolla el programa «Adelante Chicas» para promover el desarrollo integral de niñas y jóvenes, y respecto al embarazo entre adolescentes considera también que la educación es clave.

«En Adelante Mujeres nosotros creemos que una mejor educación es el ‘ticket’ de oro para las jóvenes latinas», señaló Bridget Cooke, cofundadora y directora ejecutiva de la organización, que realiza un programa académico y de liderazgo en mas de 400 familias hispanas.

Para Rodríguez, los valores que transmita la familia a favor «de una libertad con responsabilidad» es la piedra angular en la formación de las jóvenes.

Fuente: http://www.elnuevodia.com/noticias/internacionales/nota/pidenmaseducacionparaprevenirembarazosentreadolescenteshispanas-2193815/

Imagen: http://rec-end.gfrcdn.net/images/tn/0/202/1810/1104/900/447/2016/05/01/panza.jpg

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La educación es clave para afrontar desastres como el terremoto en Ecuador

América del Sur/Abril 2016/Fuente y Autor: Sputnik

La propuesta del presidente Rafael Correa de crear una secretaría en América del Sur para coordinar respuestas ante desastres es «excelentísima», pero debe hacer énfasis en la educación de la población, dijo a Sputnik Nóvosti el experto en riesgos naturales Jonathan Gómez Cantero.

«Aunque nos parezca poco relacionado, la educación civil es clave, y se deben fomentar los simulacros, la educación desde edades tempranas; una vez que ocurre un desastre, la respuesta debe ser inmediata», afirmó el geógrafo y climatólogo español.

Gómez Cantero señaló que el primer desafío de la región «es disminuir la vulnerabilidad de las personas al riesgo: realizar una buena ordenación territorial, educar, formar, cumplir y actualizar las normas sismo-resistentes de las construcciones, (así como) tener sistemas de alerta temprana».

Para el experto, a cargo de un espacio en el programa «Aquí la Tierra» de Televisión Española y colaborador del periódico en línea estadounidense The Huffington Post, un organismo de este tipo debería tener «un departamento de investigación y otro para la reducción de la vulnerabilidad, en el que tendría un papel clave la educación».

Asimismo, debería contar con un área de coordinación internacional «que sirviera para dar una respuesta temprana y coordinada a todos los países», señaló.

Gómez Cantero subrayó la importancia de que el organismo esté integrado por geógrafos, ya que son «profesionales de visión amplia que saben relacionar los fenómenos naturales con los impactos en la sociedad, la cartografía, la gestión de las emergencias y la comunicación».

El experto advirtió que América del Sur es una región «enorme», y que «cada país está expuesto a unos determinados tipos de riesgos».

El geógrafo reconoció los esfuerzos de Chile, «que ha sabido adaptarse muy bien a la sismicidad» y «lleva una gran delantera en este tipo de fenómenos, además de tener un amplio grupo de expertos».

Gómez Cantero sostuvo que la creación de una secretaría regional para desastres sería «un avance para toda América del Sur», pero advirtió que «de nada servirá» si no se actualizan y respetan las normas para las edificaciones.

«En este tipo de desastres debemos preguntarnos si el verdadero daño lo hace un terremoto o una mala normativa que no obligue a hacer edificios resistentes», afirmó.

El presidente Correa propuso esta semana la creación de la secretaría regional para responder en forma coordinada acciones ante desastres como el terremoto que azotó la semana pasada la zona costera ecuatoriana, y que dejó casi 600 muertos.

 

Fuente de la noticia: http://mundo.sputniknews.com/americalatina/20160422/1058984862/ecuador-educacion.html

Fuente de la imagen:http://cdn1.img.mundo.sputniknews.com/images/105898/70/1058987022.jpg

 

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¿Los desastres son naturales o lo natural es que ocurran?

julianrivasalfonzo@gmail.com

Es una realidad cada vez más palpableque el mundo experimenta una gran diversidad de fenómenos emergentes con un gran potencial destructivo para la vida, los bienes materiales y al ambiente en general. Entre el 2000 y el 2005, los desastres a nivel mundial causaron,en promedio y directamente la pérdida de 80.000 vidas humanas, afectando a 240 millones de personas, durante cada uno de esos años, a ello se suman los daños materiales valorados en 80 mil millones de dólares para el periodo en cuestión (Bass y otros, 2009, p.1).

Más cercanamente, la República Bolivariana de Venezuela, debido entre otros factores a su ubicación geográfica, se caracteriza por presentar múltiples escenarios de riesgos que de materializarse en eventos no deseados, pudieran generar (y de hecho han generado) consecuencias de alto impacto social, en la pérdida de vidas humanas, bienes materiales y daños ambientales.

Es un hecho evidente y así lo expresa el Ministerio del Poder Popular para la Educación(2011, p.7), que el grueso de nuestra población se ubica en zonas de alto riesgo de desastres, debido a su gran exposición tanto a fenómenos de origen natural (sequías, inundaciones, incendios forestales, tsunamis, sismos, epidemias, deslaves, entre otros), como de carácter antrópico(accidentes terrestres, aéreos, marítimos, por materiales peligrosos, incendios estructurales e industriales, violencia social, familiar, escolar y comunitaria, entre otros).

En ese sentido, la Dirección Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres y Caritas de Venezuela (2010, p. 9),considera que la irracional intervención humana sobre el ambiente ha ocasionado un incremento constante de los niveles de riesgo en la mayoría de nuestros asentamientos poblacionales.

El cuadro que brevemente hemos descrito, nos lleva a las siguientes interrogantes:¿Será que los desastres ocurren por un designio de la naturaleza, siendoprácticamente inevitables?, o por el contrario, ¿Son eventos que emergen o se potencian a consecuencia de actividades humanas y por lo tanto podemos evitarlos o al menos reducir sus impactos?, y ¿Cómo nuestra forma de percibirlos, investigarlos, conocerlos y abordarlos influye tanto en su ocurrencia, como en sus consecuencias?

Buscando luces, hemos conseguido que según Lavell (2006) es posible identificar claramente dos paradigmas o modelos, digamos extremos, que  pretender explicar cada uno a su vez, tanto el proceso de construcción social del riesgo de desastre, como el proceso de intervención social en su reducción.

Para el primero de estos paradigmas denominado naturalista – fisicalista, los desastres son producto del impacto de amenazas físicas sobre la sociedad de manera que los desastres son sinónimos de amenazas extremas y constituyen desastres naturales. El riesgo de desastrees una función directa de la exposición a la intensidad y magnitud, el periodo de recurrencia y otras características de las amenazas físicas en sí mismas. Este paradigma plantea que la sociedad debe intervenir en la problemática de los desastres naturalespor medio del control directo e indirecto de las amenazas y sus impactos sobre la sociedad, de la alerta temprana de esos impactos, la protección de personas y bienes, así como de la organización de mecanismos adecuados de respuesta y recuperación.Para ello es indispensable incrementar de manera sostenida la capacidad de las ciencias básicas para pronosticar, prever y analizar las amenazas y sus interrelaciones.

Debido a sus características, consideramos que el paradigma naturalista – fisicalista para el estudio y manejo de riesgos de desastre,pudiera tener profundas raíces en una postura filosófica positivista, la cual a decir de Briones (2002, p. 28 – 29) proclama que: «El progreso del conocimiento sólo es posible con la observación y el experimento y, según esta exigencia, se debe utilizar el método de las ciencias naturales».Asimismo, a decir del precitado autor esa corriente filosófica contempla que la función de la teoría consiste en coordinar los hechos observados por las ciencias y de ninguna manera buscar las causas de su ocurrencia. Es decir, su función es netamente contemplativa.

De otra parte, para el paradigma digamos alternativo, denominadopor Lavell como sistémico – social, la construcción social del riesgo es un proceso mediante el cual la sociedad transformay configura el riesgo por medio de un proceso diferenciado de generación devulnerabilidades, resistencias y resiliencias a amenazas distintas. La interacciónparticular entre sociedad y su medio sirve a veces también para transformarrecursos naturales y fenómenos físicos determinados en amenazas, las cuales alinteractuar con una sociedad vulnerable construyen riesgos y eventualmente desastres.

Asimismo, para tal paradigma, elriesgo de desastres se basa enescenarios de pérdidas potenciales producto de la interacción deamenazas con vulnerabilidades en comunidades, infraestructuras y sistemas de producción yservicios expuestos, como consecuencia de procesos sociales que surgen del modelo dedesarrollo vigente. Por su parte, los desastresson el resultado de riesgos que se realizan a partir del impacto de eventosfísicos particulares en un tiempo y lugar determinado, siendo el resultado tangible deproblemas o desequilibrios entre la sociedad y el ambiente, generados y/o  no resueltos por los modelos de desarrollos pasados y vigentes.

Igualmente, el  paradigma sistémico – socialconcibe la gestión del riesgocomo un proceso social y político mediante elcual la sociedad se plantea controlar los procesos de construcción del riesgoo su disminución como una estrategia para el fortalecimiento de los planes  de desarrollo ecosustentables y la seguridad integral de la nación.

Es así que el paradigma sistémico – social, a nuestro modo de ver se inscribe, desde el punto de vista filosófico, en la corriente del materialismo dialéctico, cuyos máximos representantes (Marx y Engels) afirmaron que este:

Tiene como una de sus preocupaciones centrales el cambio de la realidad. Consecuentemente, considera al mundo como un proceso en el cual, históricamente, se dan fenómenos nuevos y cada vez más complejos a partir de los más simples, siguiendo las leyes de la dialéctica. (Briones, 2002, p. 22).

 

En ese orden de ideas, consideramos la problemática del riesgo de desastres como un proceso complejo cuyos elementos generadores se encuentran no sólo en la existencia de amenazas o peligros de todo tipo y origen, sino que fundamentalmente se afincan en las condiciones precarias de «vida» en que son empujados a subsistir amplios sectores de la población a nivel global, producto de la interrelación de un conjunto de vulnerabilidades ambientales, económicas, físicas y sociales, consecuencias estas a su vez de la imposición de un modelode desarrollo economicista, que opera bajo la lógica de la apropiación indebida y la acumulación desmedida del capital en todas sus expresiones por parte de sectores minoritarios pero con excesivos poderes, en detrimento de consideraciones sociales, ambientales y humanas, las cuales son rápidamente despachadas  como simples «daños colaterales» o el precio que debemos pagar el resto de la población para «disfrutar» aunque sea marginalmente de las supuestas ventajas del modelo desarrollista vigente.

Es claro para nosotros que mantener una visión paradigmática naturalista – fisicalista, promueve abordajes de la problemática del riesgo de desastresque a todas luces evaden el estudio de lo que consideramos como el nudo crítico del asunto, basado este último en la hegemonía del modelo de «desarrollo» capitalista, el cuala la par de incrementar los factores de vulnerabilidad humana ante las múltiples amenazas de origen natural o antrópico, contribuye con su aparato cultural a instalar en el imaginario colectivo la falsa creencia de que así es como debe funcionar el mundo. Es decir, que para tal modelo, lo naturalsería conformarnos con las condiciones de vida que nos hacen cada vez más vulnerables y que es poco o nada lo que podemos hacer para su superación, intentando reafirmaren nosotros (y en muchas ocasiones con éxito) una visión fatalista que termina por inhibir las iniciativas sociales enfocadas hacia una verdadera transformación política, económica y social, que coloque al ambiente y al ser humano como su primera prioridad.

En este punto consideramos necesario aclarar que se entiende por natural. Según el Diccionario de la Lengua Española (2014), el término en cuestión  posee al menos diecisiete acepciones. La primera de ellas concibe lo natural como: «Perteneciente o relativo a la naturaleza o conforme a la cualidad o propiedad de las cosas». Por su lado, la octava acepción indica que natural se refiere a lo: «Regular y que comúnmente sucede, y, por eso, fácilmente creíble».

De acuerdo con esa primera acepción y con el paradigma sistémico – social, los desastres no pudieran ser catalogados como naturales, pues aunque el evento que le da origen sea de carácter natural, este requiere de la interacción con un conjunto de vulnerabilidades sociales para constituirse propiamente en un desastre. Por ejemplo, un movimiento sísmico en los médanos de Coro, no es más que eso, no podríamos decir lo mismo si sucede en Caracas.

De otra parte, si consideramos el modelo de desarrollo imperante a nivel global, lo natural (en términos de la octava acepción) es que ocurran los desastres, como fenómenos que tienden a perder su eventualidad para convertirse en parte del paisaje cotidiano. Es decir, inmersos como estamos en tal modelo economicista, nos acostumbramos tanto a las tragedias sociales, ambientales, económicas, en fin humanas, que corremos el riesgo de perder paulatinamente nuestra capacidad de asombro y por lo tanto de lucha.

Para revertir y superar tan dañino fatalismo es necesario elevar nuestro nivel de conciencia tanto individual como colectivamente. Por un lado, argumentar y divulgar por qué los desastres no son naturales es un primer paso, digamos que fundamental. Más sin embargo, lo anterior sería inútil si no logramos percatarnos que en el actual modelo de «desarrollo» capitalista, por su misma esencia, lo natural(regular, común, creíble)es que los desastres sucedan y que no bastan las medidas de mitigación, que en el fondo no son más que «pañitos calientes» para ocultar sus ya mencionados daños colaterales.

Se trata pues, de asumir colectivamente un verdadero proceso de prevención y reducción de desastres impulsando una transformación profunda de los modos en que nos relacionamos con el ambiente y entre nosotros, ello implica buscar sistemáticamente una ruptura con aquellos paradigmas de investigación, formación y desarrollo,que nos han conducido a esta situación de creciente vulnerabilidad global. En tal sentido, ante nosotros se abre un camino hacia el logro de una sólida Cultura Preventiva, ese camino no es otro que la Educación para la Gestión Integral de Riesgos Socionaturales y Tecnológicos.

 

REFERENCIAS

 

Bass, S; Ramasamy, S; Dey de Prick, J y Battista, F. (2009).Análisis de Sistemas de Gestión del Riesgo de Desastres. Una Guía, Roma: FAO.

 

Briones, G. (2002). Epistemología de las ciencias sociales,Bogotá: ICFES.

 

Dirección Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres y Caritas de Venezuela. (2010). Documento País Venezuela 2009 -2010, Caracas.

 

Lavell, A. (2006). Consideraciones en torno al enfoque, los conceptos y los términos que rigen con referencia a la reducción del riesgo y la atención de desastres en los países Andinos miembros del CAPRADE, Lima: PREDECAN.

 

Ministerio del Poder Popular para la Educación. (2011). Orientaciones educativas para la gestión integral del riesgo en el subsistema de educación básica del sistema educativo venezolano, Caracas.

 

 

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