Entrevista: Es necesario adaptar la función docente del Estado a los 15 motores del desarrollo

Venezuela/16 de Enero de 2017/Correo del Orinoco

Con motivo del Día del Maestro el profesor Luque señaló que la importancia de esta fecha reside en que maestras, maestros, profesoras y profesores hicieron posible con sus luchas el Estado Docente.

“Es necesario repensar el Estado Educador para que esté a tono con el propósito de desarrollo económico y social impulsando cambios en la escuela, liceos e institutos técnicos a partir de un plan nacional de formación del magisterio, pues son los educadores los que hacen posible el Estado Docente y las reformas necesarias para satisfacer las exigencias del momento histórico.

Así lo manifestó Guillermo Luque, historiador y profesor de la Escuela de Educación de la Universidad Central de Venezuela, quien agregó que desde 1958 la función educadora del Estado “…reproduce la sociedad, el comercio y la economía del rentismo improductivo, copión, artificial, que no le sirve al país, porque va de espaldas a él”.

El catedrático explicó que el rentismo “…no es solo un fenómeno económico, sino cultural, político, ideológico que nos ha interiorizado a los venezolanos el pedigüeñismo, la incapacidad para trabajar y de hacer nuestro, realmente, lo que nos pertenece, como es la tierra y sus riquezas”.

En entrevista para el Correo del Orinoco con motivo del Día del Maestro el profesor Luque señaló que la importancia de esta fecha reside en que maestras, maestros, profesoras y profesores hicieron posible con sus luchas el Estado Docente.

-Así como hoy se está reconociendo que tenemos una economía rentista, que no hemos desarrollado una economía socialista, pues lo que hay es una aspiración hacia el socialismo; puedo decir, y lo digo con honradez, con preocupación, con autoridad, que nuestro Estado Docente ha ido al compás de la economía rentista, argumentó.

Luque recalcó que tras estos 16 años de gobierno con esta formulación teórica, tenemos mejor infraestructura y dotación escolar, mayor cantidad de inscritos, , mínimo índice de deserción escolar, no se paga matrícula, horario de dos turnos y la inclusión de la alimentación, pero no basta.

-También es cierto que como concepto orgánico articulador de políticas públicas, nuestro Estado Docente se ha reelaborado en la Carta Magna de 1999, desde el artículo 105 en adelante y a partir del artículo 5º de la Ley Orgánica de Educación del año 2009, pero ese progreso conceptual, político y jurídico, tampoco es suficiente.

EN LOS 15 MOTORES

Por eso el profesor Luque sostiene que el Estado Educador debe ser pensado a la luz de los 15 motores que el presidente Nicolás Maduro anunció para hacer que despegue el país y pase de una economía rentista a una economía productiva, con los esfuerzos para que la Nación toda se incorpore al proceso productivo creador.

Se pregunta ¿cómo es posible que en ninguno de los 15 motores se sepa cómo interviene en ellos el Estado Educador, es decir, la educación, la pedagogía, la ciencia y la tecnología? y a continuación afirma que para que esos 15 motores puedan alcanzar sus objetivos es necesario un motor número 16: -Ese motor 16 es el Estado Docente, que debe atravesar transversalmente todos los motores, desde el agrícola, hasta el del turismo, ya que se trata de lo que hay que aprender, lo que hay que enseñar y cómo debe hacerse; qué transformaciones curriculares tienen que ver con la agricultura, el comercio, la industria, el turismo o, con la economía de todo el país.

Nuevamente pregunta: ¿Es que la agricultura en la que hay que formar a cientos de miles de seres que deben trabajar en el campo no requiere educación, pedagogía, ciencia y tecnología? y apunta: “Este es un ejemplo, nada mas, pero pasa igual con los demás motores”.

LUIS PADRINO

El profesor Luque detalló que hay una pedagogía propia de la educación rural establecida e institucionalizada en el mundo que Luis Padrino, el ideólogo de la educación rural moderna en Venezuela, legó a la Patria enriquecida con su criterio nacionalista, antiimperialista, soberano y científico y bajo los principios pedagógicos de la Escuela Nueva.

Reprocha que tenemos escuelas agrícolas, escuelas técnicas agrícolas y universidades, “pero allí no se sabe quién es Luis Padrino” porque considera que no se puede hablar de incrementar la producción agrícola, de soberanía, de autosostenibilidad sin introducir el aspecto educativo y pedagógico.

-Ese conocimiento se encuentra en un libro de su autoría editado por la Universidad Central de Venezuela conjuntamente con el Centro Nacional de Historia. “Esta obra debería ser libro de cabecera para todos los maestros y profesores de la educación rural porque cuando se está hablando de lo formativo en agricultura hay que tener en cuenta quién enseña y con qué principios pedagógicos se hace”, sugirió.

EL DÍA DEL MAESTRO

El historiador advirtió que venezolanas y venezolanos deben saber que el Día del Maestro se celebra el 15 de enero porque en esa fecha, pero en el año 1932, se fundó la Sociedad Venezolana de Maestros de la Educación Primaria, que trajo la pedagogía de la Escuela Nueva, laica, activa y negadora de la educación castigadoray memorista de antes, que vertebró la escuela con la comunidad, y con todo ello hizo realidad la reforma educativa más importante del siglo XX venezolano.

Dijo que en el año 1936 la Sociedad Venezolana de Maestros de Educación Primaria se transforma en la FederaciónVenezolana de Maestros, dirigida por el gran maestro e ideólogo Luis Beltrán Prieto Figueroa, “hombre respetable para siempre, que dejó escritos más de 80 libros¸ editó la Revista Pedagógica, de la cual salieron 24 números en plena dictadura de Juan Vicente Gómez”.

-Esa organización introdujo la idea de que los maestros no son apóstoles: Son profesionales y deben ser tratados y formados como tales; los centros de educación y formación del magisterio y del profesorado tienen que ser los de mas alto nivel, así como sus ingresos deben ser los mejores, puntualizó.

-“Rechazo contundentemente que se culpe a los maestros de los males de la sociedad, pues modelan el espíritu de niñas y niños, pero la sociedad, los medios, las instituciones políticas tienen también obligación de educar, pero desbaratan lo que el docente hace en la escuela”,expresó para finalizar.

Fuente: http://www.correodelorinoco.gob.ve/entrevistas/es-necesario-adaptar-funcion-docente-estado-a-15-motores-desarrollo/

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Un estado autoritario sólo puede educar para obedecer.

Las razones oficiales de la reforma educativa chocan con la realidad. ¿Cómo decir que se buscan alumnos participativos capaces de resolver conflictos privilegiando “el diálogo, la razón y la negociación”, cuando el Estado busca imponer esa norma por medio de la fuerza y la represión? Por ningún lado se asoman los valores humanistas que dice enarbolar y sólo dominan los del empresariado neoliberal.

Por: Lev Moujahid Velasquez Barriga. 

Un Estado no puede ser ajeno a los principios educativos en su vida orgánica, formas de gobernar, legislar e impartir justicia; tampoco lo puede ser quien lo representa públicamente; por el contrario, los principios educativos deberían estar presentes en su constante interacción con la sociedad, en el ámbito político que lo dinamiza, en el proyecto nacional que lo orienta, en su desarrollo económico y cultural.

Cuando estos principios están ausentes, no podemos hablar de un Estado educador, sino de otro corrompido, en descomposición, porque en él imperan los intereses de grupo sobre el bien común. En estas condiciones, de un Estado corrompido y no educador, cualquier propuesta que se presente como opción de transformación educativa emanada desde el seno de su descomposición orgánica, no puede ser sino parte de sus mecanismos de imposición, sometimiento y de reproducción de intereses de grupo.

En ocasiones, estos mecanismos de dominación son explícitos y también tangibles, como lo es el Servicio Profesional Docente, que no deja duda de su carácter punitivo en la letra y en los hechos; otras veces no son tan explícitos, sino que dejan un cierto margen de libertades e interpretaciones para legitimarse, pero de facto se llevan a cabo con la misma verticalidad de siempre, como lo pretenden hacer Aurelio Nuño y sus aliados empresariales y sindicales, con el nuevo modelo educativo 2016.

Partimos de la premisa de que en México no hay un Estado educador. Todo lo contrario, el que nos rige está sumergido en una condición tan crítica, que carece de principios éticos y valores cívicos que se puedan ampliar al conjunto de la sociedad desde una propuesta pedagógica que nutra la vida democrática por las venas de nuestro sistema nacional de educación.

En este sentido, los documentos Modelo Educativo 2016. El replanteamiento pedagógico de la Reforma Educativa; Los fines de la educación en el siglo XXI y la Propuesta curricular para la educación obligatoria 2016, son parte de esta condición crítica; más que alternativas para dar contenido a las ausencias pedagógicas y superar los conflictos magisteriales, son un deslinde que intenta alargar la ruta de discusiones hasta el 2018, cuando el presente gobierno se haya ido y con él, toda responsabilidad sobre el caos que generó.

Se trata de una propuesta de nueva cuenta unilateral, llena de inconsistencias e incongruencias, unas producto de las mismas tesis fracasadas de la actual reforma y otras que auguran su inaplicabilidad porque son contrarias a su ADN político fascista, pero que aparecen como elemento de distensión del descontento magisterial, popular y académico.

Resulta de lo más dudoso que los mismos operadores y autores intelectuales de la reforma educativa, cuyas consecuencias son decenas de muertos, encarcelados y miles de despedidos, hoy digan que “el propósito de la educación básica y media superior es contribuir a formar ciudadanos libres, participativos, responsables e informados, capaces de defender y ejercer sus derechos, que participen activamente en la vida social, económica y política de México”.

¿Y para qué iban a querer eso? Valdría la pena preguntárnoslo, si no existen en este país garantías para el ejercicio de la libre ciudadanía, para exigir dignidad laboral sin que seas hostigado o víctima de la represión administrativa, sin ser despedido o perder tu libertad y hasta la vida. Así nos lo ha enseñado la Secretaría de Educación Pública (SEP) en los hechos, pero más crudamente durante este gobierno en turno.

Me parece que, desde las esferas de la burocracia estatal, no se puede recomendar sin atisbos de hipocresía que el sistema educativo deba formar personas capaces de resolver conflictos, privilegiando “el diálogo, la razón y la negociación” cuando se ha priorizado la vía judicial, la criminalización de la protesta, así como la intervención de los órganos represivos para dirimir diferencias de orden pedagógico y laboral.

Por otra parte, la supuesta “nueva cultura” organizativa que pone “la escuela al centro” y sienta las “bases para construir centros escolares que fomenten el trabajo colaborativo y colegiado”, no se puede edificar sobre los cimientos de un sistema vertical y centralizado, en cuyos órganos horizontales de participación social y los que a partir de su autonomía diseñan las evaluaciones para generar propuestas de política educativa, están los Empresarios Primero y las necesidades educativas después.Hablar de autonomía de gestión para la rendición de cuentas es una de las mayores inconsistencias que podemos encontrar, si la corrupción ha penetrado hasta las altas esferas del poder político, incluso en la presidencia de la república; si los niveles de endeudamiento han sido tan irresponsables que hoy se podrían financiar el 95 por ciento de los programas culturales, educativos y deportivos de la SEP tan sólo con lo que el Estado paga de intereses anuales por concepto de deuda pública.Sin embargo, el Modelo Educativo 2016 sigue proponiendo la colocación de certificados de endeudamiento en la bolsa de valores, a través de Escuelas al CIEN (Certificados de Infraestructura Educativa Nacional), como si fuese un mecanismo exitoso y los datos no fueran desalentadores.

En su caso, los Consejos Técnicos Escolares y la Ruta de Mejora Continua que se presentan como los instrumentos para la planeación contextualizada de la escuela, poco han contribuido al diseño de alternativas pedagógicas, no por falta de capacidad de los docentes claro está, en realidad su objetivo no ha sido la autogestión curricular, sino la aplicación de una reforma educativa que viene desde arriba con todo su peso administrativo, burocrático, antilaboral y privatizador hasta los centros escolares.

En cuanto a las evaluaciones internas, según las condiciones específicas, como parte de la autorregulación de los aprendizajes, la formación intrínseca de los docentes y las orientaciones autogestivas de los procesos pedagógicos escolares, podríamos decir que carecen de pertinencia y significatividad para los actores educativos, toda vez que el eje rector para los informes oficiales, la mediatización comunicativa de los resultados del sistema educativo, la opinión pública, las decisiones políticas y los impactos laborales de los profesores, son las evaluaciones externas y además estandarizadas.

A decir del modelo curricular que aparece como continuidad del marco constitucional inspirado en las recomendaciones derivadas de los acuerdos de cooperación con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), para la integración del mercado mundial, y no en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es decir, para el desarrollo cultural de la humanidad, no se puede nombrar a sí mismo como humanista. No hay humanismo posible ni centralidad de lo pedagógico para quien ha esclavizado el destino de las nuevas generaciones a la globalización económica.

Pretender “encontrar un equilibrio entre las exigencias propias de un proyecto humanista, fundamentado en la educación integral, y un proyecto que persigue la eficacia y la vinculación de la educación con las necesidades de desarrollo del país”, se vuelve búsqueda paradójica en la medida en que la “calidad” y no las cualidades humanísticas son el objetivo superior de la educación, como estigma que ha dejado heridas en la Constitución mexicana, sacrificada en favor de los intereses empresariales.

No hay coherencia lógica cuando se propone, por un lado, incorporar “los avances que se han producido en el campo del desarrollo cognitivo, la inteligencia y el aprendizaje” y, por otro, supeditar toda la teoría pedagógica avanzada que apunta a la diversidad humana y de sus formas de aprendizaje, al modelo único por competencias, el cual no concibe a la persona en su complejidad (homo complexus), sino en la simplicidad de su unidimensionalidad económica (homo economicus).

En suma, un Estado totalitario, como el nuestro, no educa para la autonomía, sino que refuerza la obediencia y la sumisión, transgrede la diversidad cultural y cosifica la integralidad humana, ahí está la esencia del modelo educativo que presenta la SEP, revuelta entre marañas conceptuales que se contradicen con su tradición neoliberal.

Una verdadera propuesta educativa sólo podrá venir de las oposiciones críticas al proyecto empresarial, de las diferencias políticas a la dictadura pro fascista, de la cultura democrática y popular que se reconstruye en la renovación constante de los movimientos sociales, de las autonomías indígenas y su proyecto decolonial, del diálogo de saberes entre la raíz pedagógica latinoamericana y las epistemologías para atender la diversidad cognitiva.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article192952.html

Imagen: http://www.voltairenet.org/local/cache-vignettes/L400xH227/educacion-685-2fbb4.jpg

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