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¿Cómo se adapta la educación especial a una pandemia?

Por: Rosario Mendía.

Resolver cómo cumplir los objetivos pedagógicos y acompañar a los estudiantes a la distancia, es un nuevo desafío para la educación. Desafío que en el caso de las llamadas Escuelas Especiales, puede ser aún mayor. Estas son algunas de las herramientas que utilizan los estudiantes con Necesidades Educativas Especiales, para seguir desarrollando el conocimiento y las habilidades sociales, aún en tiempos de distanciamiento social.

¿Qué pasa hoy con las Escuelas Especiales? El Mineduc no las menciona y tampoco he escuchado a las Agrupaciones de Padres de niños con capacidades diferentes, que tienen a sus hijos en estos Colegios ¿Son acaso los parientes pobres de la educación chilena?

Enrique Pérez

La Educación Especial es un sistema educativo que trabaja con alumnos con distintas Necesidades Educativas Especiales (NEE). El Ministerio de Educación define a los alumnos con NEE como “aquellos/as estudiantes que presentan dificultades mayores que el resto de los alumnos para acceder a los aprendizajes que les corresponde por edad, o que presentan desfases con relación al currículo por diversas causas y que pueden requerir apoyos para progresar en su aprendizaje”.

En Chile hay más de 2.000 establecimientos que imparten algún tipo de educación especial (sin considerar a los colegios tradicionales que tienen proyectos de integración). Los apoyos que ofrecen varían según la necesidad del estudiante o del grupo de estudiantes. Existen establecimientos enfocados en discapacidades intelectuales, trastornos del espectro autista, dificultades del aprendizaje y otros. Y la misma diversidad de enfoques psicopedagógicos se encuentra en la manera en que han enfrentado la educación remota. Cada establecimiento ha tomado sus propias decisiones, adaptándose a su comunidad, sus herramientas y sobre todo la situación de sus estudiantes.

El Colegio municipal y diferencial Madre Tierra, de la comuna de Lo Barnechea, recibe poco más de 120 estudiantes con discapacidad intelectual, en cualquiera de sus grados. La directora, Dayany San Martín, dice que la herramienta principal actualmente es Google Classroom. Ahí los profesores planifican las actividades para los estudiantes y los padres ingresan a la plataforma con su usuario para descargar el material o que los niños respondan las actividades en línea. Desde mayo han implementado las videollamadas, donde las profesoras hacen contacto visual con los estudiantes o se juntan con los padres para hacer reuniones rutinarias. “Mucha veces los niños no responden. Por ejemplo, en los cursos menores con espectro autista, habla solo la profesora, pero ellos se miran y entienden”, dice San Martín.

Fuera de la materia del currículo, en el colegio el fin primordial es desarrollar las habilidades sociales, lo que significa un desafío al verse limitada la interacción con los estudiantes, “para nosotros lo primero es ver cómo está la familia, cómo está la salud de nuestro estudiante y después continuamos con lo pedagógico, pero siempre en primer lugar el estado emocional y la salud de los alumnos”, explica la directora y cuenta que por eso han activado las redes sociales, donde los padres envían material de sus hijos que los profesores reúnen y publican con sentido de comunidad.

Cuando es necesario, las videollamadas se hacen de manera unipersonal, “el equipo (kinesiólogo, terapeuta y fonoaudióloga) se pone de acuerdo con los papás y hacen una videollamada, los especialistas más el hijo y la mamá, y hacen una actividad en vivo”, dice San Martín.

Lo mismo se está haciendo en la Escuela para sordos Dr. Jorge Otte Gabler, en la comuna de Maipú. Principalmente en párvulos, cuenta el jefe de la Unidad Técnico Pedagógica, Jesús Gahona, donde los profesores coordinan videollamadas con los padres para continuar con el aprendizaje uno a uno. “Los más pequeñitos están desarrollando, adquiriendo la lengua de señas y los papás están en proceso de entender. Ambos están aprendiendo a comunicarse en esta otra lengua, entonces el foco va por ahí”, dice el docente. Según Gahona, ese es el mayor desafío para la escuela, ya que en la etapa de adquirir esta lengua los niños comienzan a comprender el mundo a través del lenguaje.

En los cursos mayores se utilizan guías, tutoriales y clases a distancias por plataformas como Zoom y Google Classroom. También crearon una videoteca donde queda el respaldo de lo realizado, ya sea tutoriales o clases, en lenguaje de señas. Así se puede captar, reforzar y entender la materia de clases. Más que la dificultad de hacer clases a distancia, la preocupación del equipo ha sido mantener a los estudiantes “conectados y comunicados en su lengua”, que para los sordos es de primera necesidad, dice Gahona.

Un ejemplo de esto es que las primeras sesiones fueron principalmente para informar, contener y aclarar la situación que estaba ocurriendo. “Muchas veces en lo informativo te das cuenta que no está la lengua de señas presente. Entonces, nuestros estudiantes necesitaban aclarar muchas dudas de qué estaba pasando, por qué estamos encerrados y no siempre en la televisión hay un intérprete”, cuenta el profesor, que piensa que si bien su rol hoy es más difícil, también es más importante. “Hay una necesidad comunicativa muy grande porque muchas veces en las familias no todos manejan la lengua de señas. La comunicación con el mundo exterior pasa por el colegio porque es en un lenguaje distinto”, reflexiona.

En el colegio Santa Lucía para personas ciegas o de baja visión, de la Fundación Luz, el desafío es distinto; “todo el sistema remoto del mundo se basa en la visión” cuenta la directora del establecimiento, Marcela Vargas, y explica que en un principio no sabían cómo lidiar con estas plataformas y la discapacidad visual. Además, registraron que un 65% de los estudiantes no tenían acceso a internet.

Las primeras semanas repartieron los recursos del colegio entre las casas de los 70 alumnos. Computadores, máquinas braile, textos de macrotipo, ayudas ópticas, lupas y más, todo lo que tenían a su alcance lo despacharon en distintas comunas de la Región Metropolitana. Luego, consiguieron dispositivos de banda ancha móvil y al igual que las herramientas, las hicieron llegar a las casas de los niños. Así en abril comenzaron las clases para todos, principalmente vía Google Meet. De pre-kinder a quinto básico las videollamadas son de a uno o máximo dos alumnos con el o la profesora. De sexto a octavo son reuniones entre el curso que son entre 8 a 15 estudiantes. Las asignaturas son las mismas pero los horarios varían según la disponibilidad de cada niño.

El mayor desafío es en los más pequeños, por ejemplo, al enseñar a utilizar la máquina de escribir braille. “En ese caso tienes que hacer un video, un tutorial, donde la profesora tiene que transmitir cómo ella teclea el braile, dónde está cada tecla y qué hacer, paso a paso. El niño lo recibe, lo revisa, lo escucha, lo trabaja y después envía otro video a la profesora, esta vez suyo, para que ella pueda ver y retroalimente el manejo de la maquinaria”, cuenta Vargas, que explica que enseñar a un ciego sin poder guiarlo físicamente es muy difícil.

En la Escuela Especial Rompe mi Silencio, de la Asociación chilena de padres y amigos de los Autistas (ASPAUT), los profesores se comunican con los padres y son ellos quienes deben implementar el material pedagógico. Se conectan por teléfono, WhatsApp o correo electrónico, y las familias que no tienen acceso a internet pueden retirar el material en el establecimiento de la comuna de San Joaquín. Según el director, Rodrigo Hernández, lo más desafiante de la educación remota con niños con espectro autista es la intervención de la rutina. “Esto les podría generar más ansiedad porque precisamente dentro del espectro en particular uno de los elementos significativos tiene que ver con que el pensamiento es mucho más estructurado”, cuenta Hernández. Por esto los profesores se han enfocado en el manejo del nivel de estrés, angustia y ansiedad ya que la salud mental de ellos, según el director, se ha visto afectada.

El acompañamiento y seguimiento de la ayuda psicosocial es a través de los padres, quienes han aprendido técnicas como manejar el estrés y dinámicas de implementación con sus hijos, como la importancia de crear nuevas rutinas en sus casas. “Se remite información psicosocial vinculado al manejo de la situación y la transmisión de la información, al manejo del estrés, a la importancia del juego. Por otro lado, las actividades de las distintas materias, van con sus instrucciones escritas y siempre acompañado con pictogramas. Es decir, con pequeñas imágenes que les permiten a los niños comprender visualmente lo que uno le está solicitando. Por ejemplo, al reforzar el lavado de manos cada uno de los pasos va acompañado de dibujos que representan la acción”, explica Hernández. Lo que antes se explicaba con movimientos y objetos de los profesores en la sala de clases, ahora es representado con dibujos y colores en el papel.

Los docentes les han enviado saludos virtuales a los estudiantes, a través de fotografías o videos, mensajes de aliento, que ayuden a sobrellevar la situación. Pero de manera educativa, en todos los niveles, la relación es a través de los padres. “Al final es explicarle al padre y a la madre cómo es lo mejor posible de hacer determinada actividad”, dice el director y agrega que, “tal como en la escuela es imprescindible el acompañamiento de la profesora, en la casa es imprescindible el acompañamiento por parte del padre, el hermano o la hermana, porque solos no van a recibir la retroalimentación que ellos necesitan”.

Nota: En el sitio web de Educación Especial del Mineduc se encuentran disponible una documento de orientación para las escuelas especiales en contexto del covid-19. Asimismo, en el canal de YouTube del ministerio hay disponibles cápsulas educativas para estudiantes sordos de primero a sexto básico, en distintas asignaturas.

Fuente del artículo: https://www.latercera.com/nacional/noticia/como-se-adapta-la-educacion-especial-a-una-pandemia/5YAJHGRMAFDORM4BC3JYCC2FS4/

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Chile: Cesantía llega a profesores y asistentes de la educación

América del Sur/Chile

Colegios particulares subvencionados de Quilpué aplican ilegalmente

Ley de Protección al Empleo

Los colegios particulares GEA N°2 y Saint Lawrence de Quilpué durante mayo despidieron o suspendieron contrato a 5 docentes y 35 asistentes de la educación. En el primer colegio, el sostenedor aplicó la Ley de Protección al Empleo y, el segundo, se invocó la causal de necesidades de la empresa (Art. 161 Código del Trabajo). Con estas medidas, la crisis social de despidos, cesantía y hambruna que azota al grueso de la población del país en el marco de la pandemia del COVID -19, comienza a mostrar sus primeros efectos también en el sector educativo.

Es preciso advertir que ninguna de las causales fijadas por la Ley de Protección al Empleo aplican al sector de la educación, básicamente, porque los empleadores, aun cuando se encuentren suspendidas las clases presenciales, reciben de manera completa la Subvención Escolar que entrega el Estado, dineros con los cuales, como lo fija la ley de subvenciones, se deben pagar los sueldos de Asistentes de la Educación y de los Docentes. A su vez, dicha ley no aplica para quienes se regulan por estatutos especiales, como es el caso de estos trabajadores.

Sorprende que la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC) acogiera la aplicación de la ley, lo que abre un mal precedente para otros casos en el país en el actual contexto de crisis sanitaria y social. En la misma línea, no se explican los despidos por necesidades de la empresa, aludiendo a la “reestructuración y racionalización de recursos de las Subvenciones Escolares” en medio del año en curso.

En este marco, la Federación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación (FENATED); la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Educación (FESITED); Federación de Trabajadores de la Educación Colegios Siglo XXI y Brothers School (FTS) y Federación de Sindicatos de Colegios Provincia del Elqui, en conjunto con dirigentes del Colegio de Profesores, emplazaron al Ministro de Educación a revertir a la brevedad dicha irregularidad que, junto con vulnerar el derecho de las y los trabajadores de la educación, vulnera el derecho a la educación de las y los niños quienes se encuentran sin acceder a una educación integral a distancia.

Al respecto Alejandra Lizana, Presidenta de la FENATED, sostuvo: “La ilegalidad de la práctica en la que incurrieron estos dueños de colegios, y en particular en el colegio GEA quien fue avalado por la AFC está fuera de toda discusión, razón por la cual debe corregirse a la brevedad, siendo el Ministro de Educación quien debe corregir y entregar la tranquilidad a las comunidades educativas del país, de lo contrario, en los próximos días tendremos a cientos de sostenedores en plan de acogerse a esta ley con los consiguientes despidos de docentes y asistentes que conllevará la no realización de la educación virtual y funcionamiento de los colegios donde docentes y asistentes son relevantes en este proceso, ¿es esto lo que quiere el gobierno?”

Por su parte Eduardo González, Dirigente Nacional del Colegio de Profesores añadió: “si se pensaba que la crisis social signada por los cientos de despidos en el país y la falta dramática de alimentos era una cuestión ajena al mundo de las y los trabajadores de la educación, hoy queda demostrado que no es así. Lo que han hecho estos sostenedores es brutal, han arrojado a sus docentes y asistentes, a la hambruna”

En este contexto, el llamado es en primer lugar a denunciar este tipo de medidas, junto con alertar y organizar a las comunidades educativas ante este escenario laboral. Por otra parte, emplazamos al gobierno, en particular el MINEDUC, para que aclare que ningún sostenedor del país puede invocar esta Ley de Protección al Empleo ni despedir trabajadores en el contexto de pandemia.

Contactos:

Alejandra Lizana, Presidenta FENATED Fono: +569 84872606

Eduardo González, Dirigente Nacional CPCH, Fono: +569 56395548

Mario Liberona, Presidente FESITED, Fono: +569 96108300

Tatiana Escobar, Presidenta Federación Elqui, Fono +569 63411606

Valeria Rojas, Presidenta FTS, Fono: +569 94139050

28 de mayo 2020

Nota enviada a la redacción de OVE

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Chile debe educar a Chile

Por: María Victoria Peralta.

En estas últimas semanas con motivo de la cuarentena que deben mantener las familias chilenas para el resguardo de su salud, una nueva situación se ha presentado a nivel nacional: el desarrollo del año escolar en los hogares.

No es menor el tema, cerca de 4 millones de párvulos, escolares y jóvenes están en sus viviendas y bajo variadas condiciones tratando de realizar algún tipo de actividad que no los lleve a perder el año de estudios.

Por supuesto, las diferencias y las enormes brechas se presentan una vez más.

Unos están en cómodas casas, con buenos computadores y conexiones, pudiendo recibir clases on line casi igual que de manera presencial y siendo parte de todo tipo de plataformas y experiencias virtuales que enriquecen su formación.

Otros, la mayoría del país (municipales y particulares subvencionados 88%), están en estrechos hogares, con familias muy comprometidas por el sustento diario, con alguna forma precaria de equipamiento y conexión  en el mejor de los casos, tratando de subirse a la plataforma del MINEDUC  “Aprendo en línea” o comunicándose con algunos de sus profesores o compañeros para tratar de hacer alguna actividad escolar. Y ya llevamos un mes así.

Esta situación ha llevado a que diversas organizaciones sociales lideradas por el Colegio de Profesores, impulsemos una petición nacional para que la televisión abierta, pública y privada, se ponga al servicio del país, y realice televisión educativa en algún horario adecuado.

Todos los hogares tienen televisión, por lo que se puede llegar a todos los estudiantes por este medio.  Ello, es un tema “ético” ha dicho el profesor Aguilar, y en efecto, lo es.

El Mineduc, el Consejo Nacional de TV y algunas organizaciones han estado trabajando en iniciativas que se valoran, pero es necesario un impulso mayor y sistémico por parte de todos quienes tenemos responsabilidades para que esta iniciativa se haga realidad.

Sabemos las dificultades que tiene la televisión comercial en estos momentos y los problemas que están pasando muchas empresas, pero qué buen rating e inversión es la de 4 millones de espectadores y sus familias. Hay que pensarlo.

Ya es hora de que Chile, dentro de toda esta tragedia que estamos viviendo ponga al centro de su quehacer la educación de las nuevas generaciones, que es en definitiva la razón para la cual queremos salud, vida y sustento. Es el “para qué” de todo nuestro actuar.

Por cierto, los objetivos y contenidos oficiales priorizados para cada nivel educativo deben estar en esta propuesta, aprovechando mucho de las clases que ya están hechas televisivamente en el país y en el extranjero, pero también debemos avanzar para realizar ese gran cambio que deseamos hace mucho de la educación y que no hemos logrado instalar.

Es central propiciar una formación más humana, centrada en valores, en el bien común, en formación ciudadana, en el desarrollo sostenible o en estilos de vida saludable, que es todo lo que nos está fallando en nuestra sociedad.

Por eso, nuestra propuesta es organizar un “Chile Educa a Chile”, donde en un diseño sistémico y articulado, se integren en torno a una televisión educativa en los canales abiertos y de cable, los diversos agentes educativos y se ofrezca a la comunidad en forma generosa, sin personalismos que es lo que nos divide, sino como una tarea social de todos.

Por supuesto que los responsables “oficiales” deben encabezar esta red, y abrirse a los otros protagonistas, los que están en la realidad del diario vivir, y a su vez el mundo empresarial, debe disponerse a ceder espacios televisivos y patrocinar otros nuevos, que pueden ser muy vistos.

Por eso, el Chile debe Educar a Chile como título de esta columna, tiene que transformarse a la brevedad en el “Chile Educa a Chile”, sin más dilaciones.

Podemos hacerlo dejando ciertos protagonismos y uniéndonos en esta causa por nuestros niños, niñas y jóvenes, el Chile de hoy y del mañana, que no puede farrearse una mejor educación.

Fuente del artículo: https://opinion.cooperativa.cl/opinion/educacion/chile-debe-educar-a-chile/2020-04-13/112734.html

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Chile: El Mineduc y su postura frente a la pandemia: ¿una mirada pública?

América del Sur/ Chile/ 21.04.2020/ Fuente: radio.uchile.cl.

Como sabemos, la emergencia producida por el COVID-19 obligó a suspender la realización de clases presenciales en las escuelas, jardines infantiles y liceos del país desde el lunes 16 de marzo. Frente a esta emergencia, la estrategia del Mineduc ha sido básicamente apostar por continuar las clases de modo online y buscar un pronto retorno a “la normalidad”. Para ello ha implementado un sitio web denominado “aprendo en línea”, en el cual pone a disposición clases semanales, para las asignaturas de lenguaje y comunicación y matemáticas, bajo el lema “aprendo sin parar”. También ha dispuesto la entrega de la canasta de alimentos JUNAEB, suspendida durante estas dos semanas. Ha anunciado la entrega de equipos de computación para estudiantes y adelantó las vacaciones “de invierno” para la segunda quincena de abril, señalando que espera volver pronto a la modalidad presencial de clases: primero anunció que se volvía a las escuelas el 27 de abril; luego, ante el rechazo generalizado que despertó ese anunció, comunicó que están planificando un “retorno gradual, porque la situación sanitaria es mejor de lo proyectado inicialmente”.

 

Esta obsesión por “aprender sin parar” y “volver pronto a la normalidad” ha sido criticada por casi todas las organizaciones educativas. En decenas de liceos públicos, estudiantes han denunciado la desigualdad de condiciones para acceso, conectividad, disponibilidad de equipos y espacios para poder trabajar online, situación que afecta más, por cierto, a los y las estudiantes más pobres. De hecho, muchos liceos públicos estaban en paro cuando comenzaron las “vacaciones”. El Foro por el Derecho a la Educación Pública, que agrupa a asociaciones de padres, estudiantes y educadores, ha denunciado “la falta de productos y entrega de alimentos en mal estado en las canastas JUNAEB”. Docentes y asistentes de la educación han denunciado la inexistencia de protocolos claros, ni condiciones sanitarias mínimas para cumplir con los turnos éticos. Por su parte, el Colegio de Profesores/as ha criticado, tanto la falta de condiciones de parte de estudiantes y familias cuestión que profundiza la desigualdad educativa, como la falta de condiciones de trabajo adecuadas para el teletrabajo de las y los docentes. Además, ha presentado un Plan Educativo de Emergencia para enfrentar la crisis sanitaria, en el cual proponen, entre otras cosas, priorizar el trabajo de vinculación y apoyo socio emocional hacia estudiantes, detener la aplicación de la prueba SIMCE para evitar la presión hacia los contenidos que ella genera, implementar un canal de televisión educativa y realizar un proceso participativo tendiente a definir prioridades curriculares, en el entendido de que este no será un año normal. También en las redes sociales han circulado múltiples denuncias de parte de apoderados/as, como la de una mamá que se hizo viral señalando, entre otras cosas que el ministro de educación no es educador y que lo que mejor que podría hacer es “agarrar los libros que tienen todos los niños y que el Gobierno ya distribuyó y trabajar con esos libros y establecer un canal educativo que guíe ese trabajo”.

Las ideas y propuestas emanadas de organizaciones y actores educativos parecen simples, sencillas, quizás demasiado. Sin embargo, al igual que durante todos estos años de luchas por el derecho a la educación, la voz de quienes viven diariamente la experiencia educativa ha demostrado ser mucho más razonable y contar con más respaldo científico que las decisiones tecnocráticas, tomadas por autoridades que ni han estudiado, ni trabajado en educación. Recientemente la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) publicó recomendaciones para una respuesta integral del sector educativo de América Latina frente al COVID-19, basada en una revisión de buenas prácticas educativas a nivel mundial para enfrentar situaciones de catástrofe. Algo similar acaba de hacer un grupo de expertos de la Global Education Innovation Iniciative de Harvard, a partir de la revisión de las mejores prácticas de respuestas educativas de los gobiernos a la crisis de la Pandemia.

Lo que uno encuentra en estos informes son propuestas sencillas y accesibles para todos y todas los/as estudiantes y comunidades educativas y que coinciden llamativamente con lo que han señalado y denunciado los actores educativos chilenos. Revisemos algunas de ellas:

Sobre el estudio on-line. El informe de Harvard señala que “las diferencias de condiciones de los/as estudiantes y sus familias para el trabajo educativo a distancia exacerbarán las brechas de oportunidades ya existentes, a menos que se construya una respuesta intencional e integral”. En ese sentido, el informe es claro al señalar que “a corto plazo, en los países o sistemas escolares que aún no cuentan con una infraestructura existente para apoyar el aprendizaje en línea y el acceso universal a los dispositivos, es poco probable que se pueda implementar la educación en línea para brindar educación. Allí serán necesarias otras modalidades, de menor costo y relativa facilidad de implementación, como la educación por radio o la televisión educativa”. Claramente ese es el caso de Chile. Según la última encuesta de la Subsecretaría de Comunicaciones, el 44 por ciento de los hogares del país no tenía conexión fija a Internet al momento de su publicación, situación que perjudica principalmente a familias de menos recursos. Por ejemplo, en la Región Metropolitana, si bien el 98 por ciento de los hogares de la comuna de Providencia cuenta con conexión a Internet, este porcentaje es solo del 28.2 por ciento en la comuna de La Pintana.

Sobre la televisión educativa. Como señalamos, estos informes muestran que el trabajo articulado desde la televisión educativa puede resultar mucho más efectivo, dada la cobertura casi universal de televisores en los hogares. Al respecto, el anuncio que hizo el Mineduc sobre la implementación de un canal educativo parecía ser una muy buena noticia, hasta que averiguamos de qué se trata en verdad esta iniciativa. En realidad, lo que hará el Mineduc será pagar derechos de series de televisión ya realizadas que, a su juicio, tienen contenido educativo, como “el perro chocolo” o cantando aprendo a hablar”. Se trata de un paso, sin duda, pero no es lo que UNESCO considera televisión educativa. Televisión educativa es lo que se implementa en países como Letonia o Cuba, donde en horario fijos diarios, de manera alineada con objetivos de aprendizaje priorizados y libros repartidos a las familias, se emite programación dedicada específicamente a cada “ramo” o sector de aprendizaje. Nada de eso implica el anuncio del Gobierno

Sobre la cobertura curricular, el bienestar de las comunidades y las evaluaciones. El informe de Harvard señala que “debe reconocerse que las circunstancias extraordinarias bajo las cuales cualquier modalidad de educación alternativa probable podría continuar durante la pandemia, hacen que sea prácticamente imposible para los sistemas e instituciones lograr los mismos objetivos. Esto requiere priorizar los objetivos curriculares y definir lo que se debe aprender durante el período de distanciamiento social”. Asimismo, señala que “una prioridad clave de las instituciones educativas debería ser el bienestar de los estudiantes y el personal”. Por su parte, el informe UNESCO señala que es vital “priorizar algunos contenidos educativos clave durante la emergencia, dado que para la mayoría de los países no será factible la cobertura completa de los currículos”. Señala la importancia de “dar espacio y lineamientos para la actividad física, la relajación, el autoconocimiento, la contención y la entretención”, a la vez que considera imprescindible “flexibilizar los procesos y calendarios de evaluación educativa y pruebas estandarizadas” e “innovar hacia otras formas de medición (por ejemplo, la evaluación formativa)”.

Sobre la claridad de la información y la participación de actores. El informe de Harvard señala que es vital implementar, por parte de las autoridades, una “estrategia de comunicación clara para ayudar a mantener la coherencia y la colaboración”. Unesco agrega que es fundamental incorporar a las comunidades, pero particularmente es importante “involucrar al profesorado y a sus organizaciones en las medidas de emergencia”, tanto en su diseño como en su implementación. Claramente, nada de ello ha ocurrido en Chile, basta recordar la polémica implementación de “vacaciones” y el reciente anuncio del reintegro progresivo a clases presenciales justo en las semanas en que se espera el peak de contagios en el país.

Como vemos, las medidas sencillas, concretas, accesibles para todos y todas que han propuesto diversos actores educativos son las que se recomiendan para la educación pública del mundo. Aunque, como han señalado tantas veces las organizaciones educativas chilenas, el gran problema de nuestra educación es que nuestro sistema público fue desarticulado tras 40 años de aplicación de políticas educativas de mercado y privatización. Nuestro ministerio no es de educación pública, sino que parece más preocupado de perpetuar un paradigma de competencia desigual, en beneficio de los sostenedores de colegios privados, así como entregar señales de “normalidad” para que los padres de estos colegios sigan pagando y las comunidades de las escuelas públicas sigan perdiendo en la competencia desigual.

Se les olvida que esa “normalidad” es justamente la que necesitamos cambiar.

Sobre los autores:

Rodrigo Cornejo es investigador del Observatorio de Políticas Educativas de la Universidad de Chile (OPECH).

Eduardo González es dirigente nacional de Colegio de Profesores.

Fuente de la noticia: https://radio.uchile.cl/2020/04/20/el-mineduc-y-su-postura-frente-a-la-pandemia-una-mirada-publica/

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¿Qué dice el Ministerio de Educación por la discriminación en los planteles?

América del Sur/ Ecuador/ 24.02.2020/ Fuente: www.elcomercio.com.

Este viernes 21 de febrero del 2020, el Ministerio de Educación recordó a las autoridades y docentes de escuelas y colegios de Ecuador que deben rechazar y reportar cualquier acto discriminatorio que atente contra las y los estudiantes del sistema educativo, siguiendo las rutas y protocolos.

Educación señaló que «es responsabilidad de las autoridades educativas precautelar la permanencia en el Sistema Nacional de Educación de las niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos de todas las nacionalidades, por lo que se debe dar el seguimiento y acompañamiento adecuado».

A través de un comunicado, el Ministerio recordó que estas y otras directrices son parte del memorando MINEDUCSIEBV-2019-00065-M del 21 de enero de 2019. Entre otros puntos, desde la Cartera se enfatizó que no se tolerará ningún acto de discriminación hacia los estudiantes del sistema educativo ecuatoriano.

El Ministerio ordenó evitar generar incertidumbre y/o desinformación. Por lo que -dijo- no se debe compartir información que promueva imágenes, discursos y actitudes de odio en ninguna red social, sea personal o institucional.

Asimismo, señaló la institución, se deberán seguir las recomendaciones que informa el Ministerio de Educación en sus cuentas oficiales. La Secretaría señaló que se debe garantizar la aplicación de otro Acuerdo Ministerial, el Nro. MINEDUC-MINEDUC-2018-00030-A, en donde se establecen medidas para garantizar la seguridad e integridad de los estudiantes durante la entrada y salida y el control de ingreso de personas externas a la institución educativa.

Este acuerdo fue emitido el 27 de marzo del 2018 en el período de Fander Falconí como ministro de Educación. En él se establece que el traslado de los estudiantes desde su domicilio hasta las instituciones educativas, estará bajo responsabilidad de las madres, padres o representantes legales, excepto en los casos en que los estudiantes utilicen el servicio de transporte escolar debidamente contratado, observando para el efecto la normativa emitida por la Autoridad Educativa Nacional.

En estos casos, la responsabilidad del traslado de los estudiantes será compartida entre la máxima autoridad del establecimiento educativo, el transportista, la madre, padre o representante legal del estudiante, y el docente responsable de garantizar el uso del servicio.

Este acuerdo también indica que: -El transporte escolar deberá garantizar la accesibilidad de estudiantes con discapacidad, de conformidad a lo establecido en la normativa vigente. -Los estudiantes de educación inicial hasta tercer año de Educación General Básica deberán trasladarse a la institución educativa, sin excepción, acompañados de su madre, padre y/o representante legal o de una persona debidamente autorizada y registrada ante las máximas autoridades de la institución educativa. -Antes del inicio de cada año escolar, los padres y madres deberán notificar a la máxima autoridad del plantel la modalidad de traslado; los datos del responsable del traslado, número de celular de representantes, entre otros.

Fuente de la noticia: https://www.elcomercio.com/actualidad/ministerio-educacion-discriminacion-estudiantes-ecuador.html

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Opech llama a poner fin al modelo educativo neoliberal

Por: Diario UChile.

El actual contexto de movilización social, inédito en nuestro país, abre un escenario propicio para hacer los cambios estructurales que el sistema educativo requiere: los mismos cambios que la clase política señaló que eran inviables o “inadmisibles”, hoy son impostergables, tal como lo han señalado las organizaciones de actores educativos desde hace décadas. Estas organizaciones han planteado múltiples propuestas a lo largo de estos años de lucha por la educación, que son una base importante para considerar en este momento de movilizaciones.

El modelo educativo chileno es considerado en el mundo como un experimento único de mercado, competencia y privatización. Es el momento de que terminemos con él. Este modelo tuvo dos momentos de implementación, y es fundamental comprenderlos para ir a la raíz de los problemas educativos que hoy sufrimos. El primer momento ocurrió a comienzos de los años ’80 cuando la dictadura cívico-militar encabezada por Pinochet transformó radicalmente los principales pilares del sistema educativo. Estas transformaciones fueron tres:

1) Una nueva definición de los derechos educativos y del rol de estado en la Constitución de 1980: aquí se establece que el rol del estado no será garantizar el derecho a la educación, sino limitarse a dar subsidios a entidades educativas públicas y privadas (lo que se conoce como estado subsidiario e igualdad de trato para las instituciones del estado y privadas). Asimismo, se establece que el derecho educativo más importante jurídicamente en Chile (por estar garantizado constitucionalmente) es el llamado derecho a la “libertad de enseñanza”, que se define como el “derecho de abrir, organizar y mantener establecimientos educacionales” (artículo 19, numeral 11).

2) Se crea una nueva figura jurídica para administrar las escuelas: los “sostenedores”. Las escuelas chilenas ya no dependen del estado, sino que son administradas por estos sostenedores que pueden ser públicos (municipios o servicios locales de educación) o privados (particulares subvencionados) que concentran atribuciones centrales del proceso educativo: los sostenedores manejan los recursos económicos entregados por el estado, administran la contratación del personal docente y no docente, sancionan los reglamentos para los estudiantes, definen posibles ajustes en el currículum. Incluso pueden cerrar los años académicos de los colegios sin consultarle a las comunidades, como ha hecho el alcalde de Santiago con el Instituto Nacional y el INBA.

3) Un sistema de financiamiento denominado subvención a la demanda o vouchers: este sistema define que el estado no financia directamente a las escuelas públicas para que cubran sus necesidades mínimas (financiamiento basal), sino que entrega a los sostenedores (no a las comunidades educativas) una subvención en función a la cantidad de matrícula y al promedio de asistencia de estudiantes durante los últimos meses. Este modelo de financiamiento instala la competencia entre escuelas públicas y particulares por la subvención, y ha permitido el cierre de cerca de mil escuelas públicas por tener menos estudiantes.

El segundo momento de instalación del modelo educativo de mercado se realizó durante los gobiernos civiles de posdictadura. Este segundo momento se caracteriza por el perfeccionamiento del modelo de mercado, la incorporación masiva de militantes de los partidos de la Concertación y la Derecha al negocio educativo, a través de las universidades privadas y como sostenedores de colegio particulares subvencionados, y la implementación de procesos de privatización encubierta o endo privatización. Esta última no solo busca traspasar la propiedad de las escuelas a dueños privados, sino que consiste básicamente en obligar a que las instituciones públicas funcionen como empresas privadas. Para que todo el sistema educativo funcione con la lógica de empresa privada una de las herramientas principales que se utilizó fue la estandarización educativa: básicamente a través de la intensificación de la aplicación de pruebas SIMCE, del aumento de sus consecuencias para las escuelas y de la aplicación de la evaluación docente individual para las y los profesoras/es de Chile. [2]

Medidas esenciales y urgentes para desarmar el modelo educativo de mercado

En este momento histórico de movilizaciones populares en Chile no podemos repetir los mismos errores cometidos durante los últimos 30 años, en que se han implementado reformas que terminan fortaleciendo el modelo de mercado, competencia y privatización. En las propuestas que han construido las organizaciones educativas durante estos años están las claves para construir un nuevo modelo educativo que no se base en el mercado, el lucro y la competencia, sino en el bien de las mayorías populares. Para contribuir a los múltiples debates que se están dando en el país, queremos plantear medidas esenciales y urgentes para desarmar el modelo educativo de mercado, basándonos en estas propuestas:

  1. Construcción de un sistema de educación pública, articulado, democrático, no sexista, inclusivo, con infraestructura de calidad y con control comunitario desde la educación parvularia a la educación superior. Hoy la Educación Pública está completamente reducida, solo un 32% de estudiantes escolares (los/as más vulnerados/as) asisten a establecimientos públicos y menos de un 15% de los/as estudiantes de educación superior asisten a establecimientos públicos. Por otra parte, su infraestructura está muy por debajo de la dignidad que requieren las y los niñes y jóvenes que más lo necesitan, algo inaceptable, en el entendido que la educación pública es la responsable de que construyamos una sociedad más humana, igualitaria y respetuosa de los derechos de todas y todos.

El sistema educativo público debe ser el mejor y estar garantizado por el Estado. Debe ser diverso y con una gestión democrática, con consejos escolares resolutivos y vinculantes, con mecanismos que promuevan la participación de la comunidad organizada, quien velará por la pertinencia del currículum y el uso transparente de los recursos. El currículum de la educación pública debe como mínimo promover una sociedad democrática, inclusiva y no sexista.[3]

Sesión 32ª

Foto @Christel Andler

En lo inmediato es urgente detener el cierre de las escuelas públicas. Es imperioso terminar con los sostenedores educativos tanto a través de municipios, como de servicios locales de educación. Es necesario corregir las serias deficiencias y tendencias privatizadoras de los servicios locales de educación. Asimismo, es urgente establecer un fondo de reparación de la educación pública para reconstruir los daños ya hechos por el terremoto neoliberal.

  1. Construir un nuevo sistema de financiamiento para la educación pública. Este debe ser preferencial, de carácter basal[1], y su monto debe ser establecido por las necesidadesde las comunidades [4]. Asimismo, se debe financiar en forma preferencial las Universidades del Estado, las cuales deben garantizar el acceso masivo de sectores populares, ser gratuitas y estar al servicio de las necesidades nacionales y locales contribuyendo al desarrollo cultural, económico y social de los territorios[5]

En lo inmediato es urgente terminar con los negocios de los privados en educación. Es necesario terminar con las múltiples formas de lucro encubierto que permite la llamada “ley de inclusión”. Es necesario congelar y comenzar a disminuir la entrega de recursos a instituciones privadas de educación. Es necesario detener el sistema de concesiones en los distintos servicios públicos educativos (JUNAEB, MINEDUC, ATEs, etc.). Por último, es fundamental condonar todas las deudas educativas incluido el CAE, estudiar no puede ser una condena.

  1. Terminar con el SIMCE y todo tipo de estandarización. El SIMCE no es un instrumento educativo, sino un instrumento de promoción del mercado y la competencia entre escuelas. Los resultados que obtienen las/os estudiantes en el SIMCE dependen mayoritariamente de sus condiciones de origen (condiciones básicas de vida, cuidados médicos y alimentación en la primera infancia, etc.) y muy poco de lo que hace la escuela. Por esa razón, en el mundo, este tipo de pruebas no se utilizan para medir calidad de escuelas en ningún caso. Muchos países reconocidos por tener buena educación no aplican este tipo de pruebas, y aquellos que las aplican lo hacen solo a una muestra representativa, no a todas/os las/os estudiantes.

En lo inmediato, es urgente eliminar la aplicación universal (censal) de las 6 pruebas SIMCE (lo que es un gran negocio para las instituciones privadas que la gestionan). Es necesario que cualquier prueba estandarizada que se aplique sea muestral, de tal forma que den información general, pero que eliminen la competencia entre escuelas. Asimismo, es necesario eliminar la evaluación docente individualizante. Hoy se sabe que no existe ninguna relación clara entre ser buena profesora y obtener buenos puntajes en la evaluación docente. Los trabajos como la docencia no pueden medirse a través de una prueba estandarizada. El único objetivo real de esta evaluación es destruir las comunidades educativas, fomentar la competencia y el individualismo entre profesoras/es.

  1. Generar condiciones de trabajo adecuadas para las/os trabajadoras/es de la educación. Las/os docentes y asistentes de la educación saben que sus condiciones de trabajo se han deteriorado progresivamente durante los últimos años. Se trata de un deterioro en las condiciones salariales y materiales (son muchísimos los casos de educadoras/es que pagan de su bolsillo los materiales mínimos para trabajar en aula, como hojas, plumones, papeles, fotocopias, etc.). Pero también se trata de un deterioro de las condiciones psicosociales del trabajo: sobrecarga, falta de apoyo, presión y control, tareas sin sentido, falta de autonomía, etc.

La_educación_no_se_vende

En lo inmediato, es necesario terminar con los despidos arbitrarios a trabajadoras/es de la educación cada fin de año. Es fundamental eliminar la evaluación docente individualizada y construir una carrera docente que fomente el trabajo colaborativo y no la competencia entre docentes y que asegure suficientes tiempos no lectivos de trabajo. Asimismo, es fundamental mejorar las condiciones salariales de las/os asistentes de la educación.

  1. Frenar la criminalización del movimiento estudiantil. Es obvio que la participación de las y los jóvenes debe promoverse en las escuelas, no debe perseguirse, debe facilitarse siendo esta el motor de transformación de nuestra sociedad (como ha quedado claro estas últimas semanas).

En lo inmediato, se debe Derogar la Ley Aula Segura, la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil y revisar la ley de Violencia Escolar, en tanto, instrumentos de penalización de la vida escolar y de la participación de los y las jóvenes. Se debe repensar el uso que se hace de los reglamentos internos o manuales de convivencia los cuales deben ser construidos desde un enfoque ciudadano, pedagógico, y nunca más uno punitivo.

  1. Frenar los proyectos de ley privatizadores de la educación inicial que están actualmente en el parlamento y que el gobierno de Piñera pretende aprobar. Actualmente, el gobierno promueve dos iniciativas legales en el parlamento, en un claro intento de extender la mercantilización de la Educación hacia la Educación Parvularia. El primero de ellos es la subvención escolar a los niveles medios, el cual significa el ingreso de nuevos actores privados a la Educación Parvularia, mediante un pago por asistencia, esquema análogo al que masificó la privatización en educación escolar y que tanto daño ha hecho, promoviendo la mercantilización y la competencia. El segundo, al que el Ejecutivo le ha dado urgencia en su aprobación, es el proyecto de sala cuna universal, que busca hacer que las/os trabajadoras/es financien, a través del Fondo de Cesantía, la asistencia de sus hijos/as al jardín infantil. Este proyecto deja fuera a los hijas e hijas de trabajadoras/es independientes y de trabajadoras/es del sector público. Además, precariza el cuidado y estimulación de las/os bebés, pues las salas podrán tener 42 lactantes, con tres adultos a cargo. Los únicos que ganan con estos proyectos son la empresas, que ya no tendrán que financiar los jardines de las/os hijas/os de sus trabajadoras y los empresarios de la educación que nuevamente lucraran con recursos públicos.

Una nueva Constitución para una nueva educación pública

Para que estos cambios al modelo educativo de mercado sean viables y se proyecten en el tiempo es necesario cambiar la Constitución política que actualmente establece que el derecho educativo más importante en Chile es el derecho a  la mal llamada “libertad de enseñanza” (Artículo 19, numeral 11).

S

Es urgente construir una nueva Constitución que establezca un estado garante de los derechos educativos y sociales en general, que defina la educación a lo largo de la vida como un derecho garantizado, sin ningún tipo de discriminación. El derecho a la educación habilita para el ejercicio de otros derechos, en consecuencia no debe ser limitado por ningún tipo de libertad individual, corporativa o empresarial.

Como han señalado las organizaciones sociales y, en general, el pueblo movilizado, esta constitución debe ser construida a través de un proceso nacional de Asamblea Popular Constituyente Plurinacional, con amplia participación a nivel vecinal, local, provincial, regional y nacional. El pueblo ya está debatiendo a través de cabildos y asambleas territoriales, hay que darle peso y validez a su voz.

Fuente de la reseña:https://radio.uchile.cl/2019/11/18/opech-llama-a-poner-fin-al-modelo-educativo-neoliberal/

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Mineduc reforma Reglamento para el Estudio de la Demanda Educativa

Centroamérica/Guatemala/14 Noviembre 2019/Diario de Centro América

El Ministerio de Educación (Mineduc), con el objetivo de mejorar la calidad educativa para el estudiante, publicó en el Diario de Centro América el Acuerdo Ministerial 3206-2019, donde establece como obligación del Estado proporcionar y garantizar educación a sus habitantes; asimismo, los ciudadanos tienen el derecho y la obligación de recibir educación inicial, preprimaria y primaria básica dentro de los límites de edad que fije la Ley.

En dicha publicación se modifica el Acuerdo 4025-2012, Reglamento para el Estudio de la Demanda Educativa y Creación de Puestos Docentes en Centros Educativos Oficiales.

Se reformó el Artículo 3, donde se indica el máximo de alumnos por aula para autorizar un puesto docente: para preprimaria y primaria, con 30 estudiantes en áreas urbanas y semiurbanas, y para el mismo grado en el área rural, 25; para el nivel medio, 40 en todas las áreas.

No obstante, en el caso de las comunidades lejanas con características especiales se antepondrá el derecho a la educación de la niñez, para la designación de un puesto docente que permita atender el número de estudiantes, situación que definirá oportunamente el Despacho Superior.

El Acuerdo tiene validez de forma inmediata, y fue firmado por el ministro Oscar Hugo López y la viceministra Administrativa, María Eugenia Barrios.

Fuente: https://dca.gob.gt/noticias-guatemala-diario-centro-america/mineduc-reforma-reglamento-para-el-estudio-de-la-demanda-educativa/

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