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UNICEF: 535 millones de niños son afectados por conflictos y desastres

13 de diciembre de 2016/Fuente:  el mundo

UNICEF destacó que la mayoría de los menores afectados por emergencias, casi un 75%, vive en África subsahariana, seguida por Oriente Medio y el norte de África.

Redacción, 11 dic (elmundo.cr) – El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) advirtió que unos 535 millones de niños viven en países que se encuentran afectados por algún tipo de conflicto o desastre, a menudo sin acceso a cuidados médicos, educación de calidad y alimentación adecuada.

UNICEF destacó que la mayoría de los menores afectados por emergencias, casi un 75%, vive en África subsahariana, seguida por Oriente Medio y el norte de África.

Las cifras fueron dadas a conocer en vísperas del 70º aniversario de UNICEF, este domingo, y son un recordatorio de la misión cada día más urgente que lleva a cabo el organismo, dijo su director ejecutivo, Anthony Lake.

Entre las emergencias actuales, UNICEF señaló que casi 50 millones de niños fueron desplazados de sus hogares, más de la mitad de ellos por conflictos, o que en Afganistán casi la mitad de los menores en edad de recibir educación primaria no van a la escuela.

En el continente americano, 90.000 menores de 5 años precisan de asistencia humanitaria dos meses después del huracán Matthew en Haití.

La agencia de la ONU avisó que el alto número de niños expuestos a estas emergencias amenaza con socavar los progresos realizados en las últimas décadas en materia de mortalidad infantil o escolarización.

Fuente: http://www.elmundo.cr/unicef-535-millones-ninos-afectados-conflictos-desastres/

Imagen: cdn.elmundo.cr/wp-content/uploads/2016/12/UNICEF-ninos-conflictos-desastres-696×466.jpg

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Los niños afganos merecen más

Asia/Afganista/27 de octubre de 2016/Fuente: el periodico

En 2015 llegaron a Europa más de 90.000 niños y niñas no acompañados y, de ellos, más de la mitad procedían de Afganistán. La mayor población de refugiados de larga duración que hay en el mundo está formada por personas afganas. A pesar de las duras cifras, muy pocas personas parecen preguntarse por qué tantos niños afganos acometen el peligroso, y con frecuencia traumático, viaje de 5.000 kilómetros para alcanzar Europa. Según un documento filtrado hace unas semanas a The Guardian, Afganistán perderá ayudas si no se compromete a aceptar 80.000 retornados. Y en la conferencia UE-Afganistán celebrada a principios de octubre autoridades afganas y de la UE se reunieron a puerta cerrada en una sesión llamada ‘Diálogo de Alto Nivel sobre Migración’ para debatir sobre este asunto.

Nos gustaría describir cómo es la vida de los niños que crecen en Afganistán, de qué escapan y los riesgos que afrontan en el camino.

No es fácil explicar por qué huyen de su país. Las razones son a menudo complejas. Según el ACNUR, de los niños y niñas afganos que viajaron solos en 2014, la mayoría eran niños de entre 13 y 17 años. Algunos escaparon de la violencia; otros buscaron una educación mejor o formas de ganar dinero. Y lo más frecuente es una mezcla de las tres. A veces es la familia la que decide enviarles fuera. En otras ocasiones, los niños deciden irse solos, bien con apoyo económico de la familia o bien reuniendo los recursos necesarios a lo largo del camino. Irán es a menudo una parada intermedia, ya que los familiares que viven allí pueden ayudar al niño a encontrar trabajo para financiar el viaje que le espera. Quienes pueden permitirse enviar a sus hijos no son por lo general los más pobres, ya que el precio a pagar a los contrabandistas es alto. Los padres suelen hipotecar o vender propiedades para pagar el viaje, lo que incrementa la presión para tener éxito.

VIOLENCIA GENERALIZADA CONTRA LA INFANCIA

Afganistán no es un lugar seguro para la infancia: En 2015 uno de cada cuatro de los 11.000 civiles heridos o muertos en el conflicto fue un menor. En los seis primeros meses de 2016 casi una de cada tres víctimas ha sido un niño. Además, el reclutamiento de menores se ha duplicado en 2015 respecto a 2014, en especial por parte de fuerzas policiales y de los talibanes, que los utilizan en ataques suicidas.

La violencia contra los niños está generalizada. A principios de este año, Save the Children realizó una encuesta domiciliaria entre 1.000 ciudadanos afganos. Más de la mitad de quienes respondieron tenían menos de 15 años. El 91% informó sobre cierto nivel de violencia, sobre todo patadas, golpes con objetos, estrangulamientos o quemaduras. Casi el 40% había visto asesinar a un miembro de su familia en el último año. Uno de cada tres había estado expuestos a armas de fuego, bombardeos y peleas. Alrededor de uno de cada cinco niños informó haber sufrido violaciones y las formas más atroces de violencia.

La inmensa mayoría de las personas refugiadas afganas viven en Irán o Pakistán. Debido al creciente acoso, violencia e intimidación, la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) calcula que unos 600.000 refugiados volverán a Afganistán a finales de este año.

UN VIAJE TRAUMÁTICO

El viaje hasta Europa es con frecuencia traumático. En Noruega, Save the Children entrevistó a 78 niños y niñas procedentes de Siria y Afganistán. Pasaron hambre y sed a lo largo de la travesía y se sintieron solos y asustados. Algunos recibieron disparos, amenazas de muerte, estuvieron a punto de ahogarse o de ser asesinados. Mencionaron la brutalidad policial y la violencia en las fronteras.

A los gobiernos les gusta decir que los afganos que vienen a Europa buscan trabajo y una vida mejor. Pero la realidad es mucho más compleja. Afganistán es uno de los peores países del mundo donde un niño puede crecer. Si los gobiernos quieren que llegue menos gente a Europa deberían invertir en educación y servicios para la infancia. Tienen que admitir que existe un aumento de la violencia y hacer algo al respecto. Los niños y adolescentes de vuelta a su país afrontan muchas dificultades a la hora de reconectar con sus familias y comunidades. Volver a Afganistán con las manos vacías, sin haber cumplido las expectativas de las familias es una posible fuente de estigma y aislamiento.

LA OBLIGACIÓN MORAL DE LA UE

Mientras que Afganistán no tenga en marcha sistemas que garanticen protección, no se debería enviar allí de vuelta a ningún niño. La obligación de la UE de ofrecerles protección y promocionar los derechos humanos no termina en sus fronteras. El retorno y la readmisión conforman la pieza central de la nueva política migratoria europea. Los acuerdos negociados con países como Níger y Etiopía prometen concesiones financieras y comerciales a cambio de que mantengan fuera de sus fronteras a las personas migrantes. Estos países no tienen ni la capacidad ni sistemas en funcionamiento para albergar a grandes grupos de refugiados de forma digna y humana.

Para gestionar mejor la migración a nivel mundial, tenemos que entender sus complejas y polifacéticas causas. En estos momentos la UE está invirtiendo en el control y defensa de sus fronteras, mientras que muchos informes apuntan a lo crítica que resulta la calidad de la educación de los niños cuando se trata de abordar las causas de la migración.  Tenemos que dar un paso atrás y analizar los movimientos migratorios en cada contexto. Atender a exigencias populistas en Europa no conducirá a soluciones pragmáticas y equilibradas que aborden las razones por las cuales estos niños y niñas toman el camino difícil. No podemos renunciar a nuestro deber de defender los derechos humanos. Y no debemos desinvertir el futuro de nuestros niños allí donde estén en su viaje vital. Nosotros, los europeos, no podemos matar su esperanza. A largo plazo, nos estaremos perjudicando a nosotros mismos.

*Karen Mets es Asesora de Incidencia en materia de Asilo y Migración de Save the Children

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/los-nilnos-afganos-merecen-mas-5588348

Imagen: www.que.es/archivos/201309/5568362w-640x640x80.jpg

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Preguntas y respuestas: La Declaración de Nueva York es “una oportunidad única” para los refugiados

4 de octubre de 2016 Fuente: ACNUR

Volker Türk, Alto Comisionado Asistente para la Protección, comentó que los compromisos adoptados en la Cumbre de la ONU revolucionarán el compromiso de la comunidad internacional con los migrantes y refugiados.

 – En una Cumbre de Alto Nivel en la ONU en Nueva York, el día 19 de septiembre, los gobiernos de 193 países se comprometieron a mejorar la protección de millones de personas que han sido obligadas a desplazarse, y otras que se encuentran en movimiento en todo el mundo. La Cumbre sobre Refugiados y Migrantes reunió a líderes de gobiernos y organismos de Naciones Unidas, así como representantes de la sociedad civil, para salvaguardar los derechos de los refugiados y migrantes y compartir las responsabilidades a nivel mundial. En la Cumbre se adoptaron compromisos clave, enumerados en la Declaración de Nueva York. De regreso de la Cumbre, Volker Türk, Alto Comisionado Asistente para la Protección de ACNUR, discutió con Ariane Rummery, Oficial de Comunicaciones de la Agencia, sobre cómo la Declaración impactaría a los 21,3 millones de refugiados desplazados por la persecución y el conflicto en todo el mundo.

¿Cuál cree que es el principal valor de una declaración política como la Declaración de Nueva York?

La Declaración de Nueva York sobre Refugiados y Migrantes ofrece una oportunidad única; si volvemos a 1948, a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, vemos que la misma se adoptó como una declaración política, un poco como la Declaración de Nueva York. En un inicio las personas pensaban: “Bueno, es solo un documento de aspiraciones, no tiene mucho valor”, pero fue lo que revolucionó los Derechos Humanos. Esperamos que la Declaración de Nueva York haga lo mismo, que revolucione la forma en la que la comunidad internacional se compromete con los refugiados.

¿Cómo difiere el nuevo Marco de Respuesta Integral para los Refugiados, establecido en la Declaración, con lo que el ACNUR ya está haciendo en situaciones de refugiados?

Es verdad que el Marco contiene muchas prácticas con las que hemos estado involucrados desde hace décadas. Pero también hay cosas nuevas. Por ejemplo, el enfoque en los refugiados y las comunidades de acogida; el hecho de que los actores de desarrollo tienen que intervenir más temprano; el hecho de que las instituciones financieras internacionales tienen que intervenir más temprano; y el hecho de que no se trata de tener un enfoque separado en la salud, la educación o el apoyo a las comunidades de acogida, sino que se necesita un enfoque integral. También significa un cambio estratégico en el modo en que la comunidad internacional se compromete con los refugiados, con las comunidades de acogida, y los países de acogida. Está orientado en las personas. Se orienta hacia las personas directamente afectadas, y promueve los mecanismos requeridos para asegurar que los refugiados reciban apoyo.

¿Dónde ven los refugiados los beneficios de este nuevo enfoque?

Los refugiados verán que están en el centro de la atención política – que son el centro de un establecimiento de prioridades por parte de la comunidad internacional. Se espera que esto garantice una financiación más rápida, para que las organizaciones humanitarias y la sociedad en general puedan enfrentar, y responder a, las necesidades de los refugiados, y puedan encontrar formas de atenderlas. También  esperamos – y eso todavía no queda enunciado contundentemente en la Declaración – que haya un cambio radical en la forma en que los cupos de reasentamiento se ponen a disposición, en que la reunificación familiar se permite, y en que se abren alternativas humanitarias. Hemos visto algo de esto en la Cumbre de Líderes organizada por el Presidente estadounidense Barack Obama, que se dio el 20 de septiembre, donde se presentaron algunos compromisos concretos de reasentamiento. Esperamos que genere mucho más apoyo para los refugiados, no sólo en el aspecto material financiero, sino también en reasentamiento y en las vías legales.

¿Cómo podría una familia de refugiados promedio en Uganda o Ecuador, o en el Líbano, Pakistán beneficiarse de este nuevo marco?

Sólo el 50 por ciento de los niños refugiados van a la escuela primaria, y sólo alrededor de un tercio logra ir a la escuela secundaria, con enormes tasas de abandono escolar de las niñas en particular. Sólo el uno por ciento de los refugiados tienen acceso a la educación terciaria, y esto es muy por debajo de la media de los nacionales de cualquier país del mundo. Por lo tanto, esperamos que a través de esta declaración, a través de más alianzas, tengamos un mayor compromiso con la educación, que haya una diferencia real, y que estas estadísticas realmente sirvan para apoyar a los refugiados, de manera que haya más niños que puedan tener acceso a la enseñanza primaria y secundaria y que haya más adolescentes y jóvenes refugiados que puedan tener acceso a la educación superior en las universidades.

Pienso también en el lado de la salud, que tenemos que lograr hacer mucho más desde el principio aumentando la capacidad de los proveedores locales con el fin de que las necesidades de salud de los refugiados sean satisfechas. Lo mismo ocurre con el empleo: tenemos que abrir las posibilidades de empleo tanto para las comunidades de acogida, como para los refugiados. Por lo que habrá beneficios muy concretos si no quedará solamente en el papel y se aplicará en la realidad.

¿Quién serán socios clave del ACNUR en el desarrollo del nuevo marco?

Primero y ante todo, los Estados miembros de la ONU. Tenemos algunos buenos ejemplos – Uganda es uno. Uganda ofrece parcelas a los refugiados que recién huyeron de Sudán del Sur, más de 100.000 de ellos. Son incluidos en su programa nacional de desarrollo. Así que los Estados miembros son clave.

Claramente también necesitamos los actores de la sociedad civil. De hecho, la novedad de la Declaración de Nueva York es que se habla de un enfoque de sociedad como todo para responder a los problemas y las necesidades de los refugiados. Y eso es muy positivo, ya que refleja la realidad. Son las comunidades de acogida que a menudo proporcionan el primer apoyo. Son las autoridades locales, los alcaldes de las ciudades. Son las organizaciones locales de la sociedad civil, las instituciones locales que se exponen más y que necesitan más apoyo. Así que en realidad entra bastante en detalle sobre quiénes son nuestros socios.

Y está claro que, aparte de los Estados miembros, también lo son las ONG internacionales. Entre las organizaciones internacionales, algunos de nuestros principales socios son el Banco Mundial, UNICEF y el PMA. Son todas agencias de la ONU que trabajan sin descanso con nosotros y junto a nosotros en temas de refugiados. Así que van a ser socios muy, muy estratégicos. Tenemos un montón de palabras de apoyo de nuestros socios clave, tanto desde el gobierno y las organizaciones internacionales, como también de los actores de la sociedad civil, y tenemos que construir sobre esto.

¿Cuáles son los próximos pasos  del ACNUR para poner todo esto en la práctica?

Tenemos que identificar muy rápidamente unas situaciones en las que podemos ver cómo funciona la respuesta integral sobre refugiados, y cómo podemos hacer una diferencia. Actualmente estamos buscando a una serie de situaciones en los países. Obviamente, el que viene a la mente es el flujo de sursudaneses en diferentes países. Hay una serie de situaciones de larga duración a las que tenemos que mirar. Tenemos que ver cómo cambiamos nuestro usual enfoque como resultado de la Declaración de Nueva York. Tendremos que tener en cuenta en todas y cada una de las áreas de nuestro trabajo qué cambios se deberían hacer según la Declaración, en términos de compromisos con los Estados miembros, así como con los socios y los propios refugiados. Así que hay mucho trabajo por delante. En algún momento, vamos a participar en debates formales con los Estados miembros, socios de la sociedad civil y otras contrapartes en el llamado Pacto Mundial que tenemos que desarrollar en el año 2018 y presentar a la Asamblea General de la ONU.

Sólo le quedan dos años para hacer eso. ¿Es un tiempo suficiente?

En realidad tenemos menos de dos años. Será apretado, pero creo que con la buena voluntad y el entusiasmo que tenemos y necesitamos, debemos ser capaces de hacerlo.

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En Siria: La ciudad bajo tierra para los niños de Alepo

En la superficie, la destrucción y la muerte. Bajo tierra, una ciudad para niños. Donde había una cárcel del régimen, un grupo de activistas ha construido una especie de club de infancia

Asia/Siria/elconfidencial.com

Tempestad de acero sobre los civiles de Alepo. Mientras EEUU, Rusia y otras potencias se reúnen para revivir la tregua en Siria, los barrios de la ciudad en manos de las fuerzas opositoras sufrieron la madrugada del jueves los bombardeos más duros de los últimos meses, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) y un corresponsal de la agencia AFP presente en el lugar. Hoy, aviones de guerra han lanzado 30 nuevos ataques sobre Alepo. «Lo que está pasando es una aniquilación«, ha denunciado Amar al Selmo, responsable del servicio del rescate de defensa civil en el Este de la ciudad, que asegura que han muerto más de70 personas. Se suman a los siete civiles que perdieron la vida en los ataques del jueves, y a los doce que murieron el miércoles en bombardeos contra los barrios de Al Salhin, Al Mashhad, Al Sukari y Al Muasalat. Entre los muertos había cuatro niños.

Fue Omran Daqneesh quien llevó a las portadas de la prensa internacional el dolor y el trauma de los niños de Alepo. Omran, convertido a sus cinco años en icono del horror de la guerra, fue fotografiado cubierto de sangre y polvo en el interior de una ambulancia tras ser rescatado de entre los escombros de su casa. Los ataques aéreos rusos y las bombas de barril del régimen han reducido a cascotes las zonas en manos de los insurgentes, donde los bombardeos contra objetivos civileshospitales, escuelas, hogares o mercados- son moneda corriente y donde todavía viven unas 350.000 personas. Por ello, la esperanza para los menores solo existe bajo tierra.

En la superficie, la destrucción y la muerte. Bajo el suelo, un proyecto descrito como una «fábrica de Esperanza». En el lugar que ocupaba una antigua cárcel del régimen, un grupo de profesores y activistas ha construido un centro para niños, una suerte de club de infancia. Diseñado por los maestros que imparten las clases, cuenta con una sala de juegos, un aula de lectura donde aprenden caligrafía árabe y manualidades, una sala de cine donde se proyectan películas y dibujos animados, un laboratorio donde se enseña ciencia…

El centro bajo tierra no protegerá a los niños de un ataque aéreo directo, pero sí de la metralla y los derrumbes de los edificos bombardeados. «Se ha transformado un lugar de tortura y muerte en otro que alberga esperanza y vida. (…) El diseño del lugar transmite una sensación de relax a los niños. Aporta apoyo psicológico al niño que viene de sitios bombardeados y llega este lugar de tanta belleza. Cuando entré aquí, la primera sorpresa fue la diferencia entre la destrucción que hay unos metros más arriba y la construcción que hay aquí abajo. La segunda fue el impacto psicológico positivo sobre los niños. Los niños que hay fuera están aterrorizados, los que están aquí juegan contentos y con toda tranquilidad. Esto es lo que da sentido al proyecto: la idea de una ciudad bajo otra«, explica uno de los activistas.

No es la única iniciativa de este tipo en la que fuera la capital económica de Siria. Kesh Malek, un grupo de activistas, ha creado una red de escuelas ‘no oficiales’ en las que 110 profesores imparten clase a unos 3.000 niños. Dirigido por Marcell Shehwaro, una dentista cristiana opositora al Gobierno de Al Assad, el grupo ha intentado ubicar sus colegios en sótanos rodeados por edificios altos para que los centros tengan cierta protección frente a los ataques aéreos. Está también el orfanato «Moumayazoun» («niños espectaculares»), que se construyó en 2015 bajo tierra cuando los incesantes bombardeos hicieron imposible la vida en la superficie. En élduermen, comen y estudian medio centenar de niños de entre 2 y 14 años, según recogió un reportaje del diario ‘The Guardian’. Otra es la que ha puesto en práctica un grupo de actores, que invitan a los civiles a «un lugar secreto escondido bajo tierra» donde presentan sus últimas obras.

«A través del trabajo que hacen los psicólogos descubrimos casos de miedo, de soledad, de tristeza… los profesionales diganostican estos casos y los tratan durante días o semanas. Depende de cada niño. Hay niños que se recuperan y se adaptan rápido, mientras los huérfanos tienen una situación especial por haber perdido a sus padres, por las circunstancias en las que viven y el estado de guerra… les ha afectado profundamente«, explica uno de los voluntarios del club de infancia.

Entrada al club de infancia subterráneo y una imagen del exterior.
Entrada al club de infancia subterráneo y una imagen del exterior.

Los bombardeos más duros en meses

«Han sido los bombardeos aéreos más intensos en meses dentro de la ciudad de Alepo. Ha sido muy intenso. En esa zona no habíamos visto intensos combates en los últimos tiempos». Habla Rami Abdulrahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Describe los ataques de la madrugada del jueves. Las facciones rebeldes aseguran que se trata de los ataques aéreos más intensos desde abril. «No hay ningún tipo de arma que no hayan usado«, declaró a la agencia Reuters Zakaria Malahifji, líder de la oficina política de Fastaqim, con base en Alepo, milicia integrada en la coalición islamista Frente del Levante. Uno de los comandantes del Frente del Levante aseguró que hubo hasta quince bombardeos en dos barrios en los que la milicia tiene presencia y denunció el uso de bombas incendiarias: «Este es el tipo de presión sobre la oposición. Los rusos solo quieren la rendición. No tienen otra solución».

El Gobierno de Assad no se pronunció sobre estos ataques. Tampoco hayninguna mención en los medios de comunicación estatales. Mientras, facciones insurgentes atacaron con proyectiles de mortero las zonas de Alepo controladas por las fuerzas del régimen.

Todo apunta a un recrudecimiento de los combates en la ciudad. La propuesta de EEUU sobre la creación de zonas de exclusión aérea para los aviones de combate rusos y del régimen en determinadas zonas del país «es inviable», dijo este jueves el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov. «Esa propuesta, en mi opinión, es inviable mientra sEEUU y otros actores no puedan garantizar que otros grupos, convencidos de que la guerra es la única solución del problema, renuncien al uso de la fuerza«, dijo Riabkov en alusión a la oposición siria. Era la respuesta a la propuesta del secretario de Estado de EEUU, John Kerry, quien pidió prohibir que aviones rusos y sirios sobrevuelen determinadas zonas del país controladas por la oposición moderada respaldada por Washington.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/mundo/2016-09-23/guerra-siria-alepo-ninos-omran-daqneesh-bachar-al-assad-rusia-bombardeos_1264057/

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Catástrofe infantil en el mundo: casi 50 millones de niños viven desterrados

08 de septiembre de 2016/UNICEF/

La Unicef alerta que los menores desplazados por guerras, violencia y persecuciones suponen casi la mitad de todos los refugiados que hay en el mundo.

Lejos de su hogar y en riesgo permanente. La ONU demandó a los Gobiernos acciones concretas para mejorar la protección de los menores desplazados.

NACIONES UNIDAS.

Unos 50 millones de niños viven actualmente lejos de su lugar de origen, obligados a escapar de la violencia o a migrar en busca de oportunidades, advirtió hoy Unicef, que llamó la atención sobre el riesgo al que se enfrentan todos estos menores.

En un informe titulado Desarraigados, la agencia de la ONU para la infancia analiza la situación de esos niños y demanda a los Gobiernos acciones concretas para mejorar su protección.

Entre ellas figuran acabar con la detención de niños migrantes, mantener unidas a las familias para proteger a los menores y garantizar el acceso a la educación a todos ellos.

Esta es una crisis creciente a la que se enfrenta el mundo, ya sea en Asia, en América, en el Mediterráneo o dentro de algunos países», explicó en una conferencia de prensa el director ejecutivo adjunto de Unicef, Justin Forsyth.

Como muestra, el informe apunta que entre 2005 y 2015 el número de niños refugiados se duplicó, mientras que el de niños migrantes aumentó un 21 %.

En total, 31 millones de niños viven hoy fuera de sus países de nacimiento, incluidos 11 millones de refugiados y solicitantes de asilo, mientras hay unos 17 millones de menores que se encuentran desplazados dentro de sus propios Estados.

De esos casi 50 millones de menores alejados de sus hogares, más de la mitad (28 millones) se vieron forzados a huir por conflictos o violencia.

Unicef destaca que los niños representan un «porcentaje desproporcionado y creciente» de todos los desplazados y suponen casi la mitad de todos los refugiados que hay en el mundo.

Además, cada vez hay más menores que cruzan solos las fronteras, pues, según el texto, en 2015 unos 100 mil niños no acompañados solicitaron asilo en 78 países, el triple que en 2014.

Esos menores que viajan sin compañía están muy expuestos a sufrir explotación y abusos por parte de contrabandistas y traficantes de personas, recuerda Unicef.

La educación también sufre enormemente cuando un niño se ve obligado a dejar su lugar de origen y, por ejemplo, los refugiados tienen cinco veces más probabilidades de no asistir a la escuela que el resto de menores.

DESASTRE MUNDIAL

Pese a la intensidad del debate sobre los refugiados y los migrantes en Europa y Estados Unidos, el informe confirma que el grueso del problema se da precisamente lejos de allí.

Los diez países que acogen más refugiados están en Asia y África, con Turquía a la cabeza en términos absolutos, y con países como el Líbano, donde aproximadamente uno de cada cinco habitantes es refugiado.

En Europa muchos Gobiernos sienten que esta es una crisis abrumadora (…), pero es importante recordar que con mucha diferencia la mayor carga la asumen países de la región donde se producen las crisis», recordó Forsyth.

Del total de niños bajo protección del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), un 45 % procede de Siria y Afganistán.

Sin embargo, el problema afecta también de forma muy importante a otras regiones como África -donde los movimientos se producen principalmente dentro de países o entre naciones vecinas- o en América, donde viven 6.3 millones de niños migrantes o un 21 % del total mundial.

Cuatro de cada cinco de esos niños viven en tres países (Estados Unidos, México y Canadá) y Unicef alerta del «alto y creciente número de niños vulnerables» que se están desplazando por su cuenta dentro del continente, a menudo huyendo de la violencia en sus hogares y comunidades.

El informe de Unicef llega a pocos días de que Nueva York acoja dos grandes cumbres sobre la crisis de los refugiados, una organizada el próximo 19 de septiembre por la ONU y otra que tendrá lugar al día siguiente por iniciativa de Estados Unidos.

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/global/2016/09/07/1115472

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La educación al rojo vivo: las escuelas de Alepo resultan dañadas tras la reanudación de los conflictos

 Asia/ ALEPO, República Árabe Siria, 30 de agosto de 2016 /Fuente y autor: UNICEF/ Basma Ourfali y Yasmine Saker

La reanudación del conflicto de Alepo ha puesto en peligro a los niños, después de que las escuelas hayan sido objeto de ataques en las últimas semanas. UNICEF construyó en 2013 una escuela intermedia para niñas que transmitió algo de calma a las niñas desplazadas del vecindario. Sin embargo, tras los fuertes bombardeos del pasado 31 de julio, las estudiantes huyeron para no volver.

– En Alepo, la vida de un niño se ha vuelto aún más peligrosa con la escalada de los ataques y el conflicto en toda la ciudad en las últimas semanas. Los niños están expuestos a un peligro aún mayor a causa de los bombardeos y el conflicto existentes en la República Árabe Siria, que han perjudicado especialmente a la educación. Las escuelas de Alepo han sido objeto de ataques y los combatientes han ocupado muchas de ellas, dejándolas destruidas o dañadas.

La escuela del vecindario 1070 transmitió algo de calma en la que suele ser la cruda realidad de 5.000 familias que viven en torres de bloques de cemento a medio construir en un asentamiento para desplazados situado en los suburbios del oeste de Alepo. Conforme las familias que escapaban del conflicto de las zonas rurales se reubicaban en los vecindarios del 1070, Tishreen y Al-Riyadeh en 2013, las escuelas existentes se vieron sobrepasadas. La escuela del 1070 se convirtió en un lugar de esperanza en el que los niños podían empezar a construir futuros nuevos.

UNICEF ha instalado un total de 130 aulas prefabricadas por toda la ciudad de Alepo como respuesta a las necesidades de educación de los niños desplazados.

Además, UNICEF construyó la nueva escuela del 1070, la única escuela intermedia para niñas del vecindario, consistente en 17 aulas prefabricadas con retrete e instalaciones de saneamiento. La escuela comenzó con 660 estudiantes, y en 2015 se instalaron 15 aulas prefabricadas adicionales. Gracias a las campañas de “Regreso a la escuela” de UNICEF al inicio de los años académicos 2014-15 y 2015-16, las matriculaciones aumentaron hasta alcanzar 2.500 estudiantes.

>>  Declaración del Director Ejecutivo de Unicef, Anthony Lake, sobre la situación de los niños de Alepo

“Una oportunidad para vivir momentos de su infancia perdida”

Hanaa Singer, Representante de UNICEF en Siria, visitó la escuela del 1070 en febrero de este año para conocer a las estudiantes y los profesores.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2016
Las balas atravesaron las paredes de las clases prefabricadas construidas por UNICEF en la escuela del 1070 de Alepo en medio de los ataques y el conflicto existentes, que han ocasionado daños en 12 escuelas de la ciudad.

“A pesar de las condiciones de vida miserables que las rodean, las niñas de esta escuela tan limpia y organizada se sentían felices y llenas de energía. La escuela les dio la oportunidad de vivir momentos de su infancia perdida”, afirmaba Singer. “Esas niñas y la pasión que sentían por la educación me inspiraron mucho. Ni siquiera las dificultades que habían vivido con sus familias tras ser desplazados por el conflicto eran un impedimento para tratar de alcanzar su sueño de recibir una educación”.

Sin embargo, las niñas también le hablaban a Singer de los peligros que tenían que afrontar solo para ir a la escuela y del miedo que les daba salir a jugar al patio de la escuela durante los descansos.

“Escuchaba incrédula a las niñas cuando me hablaban del francotirador que había cerca de allí, que parecía disfrutar al atormentar a las estudiantes apuntándolas de vez en cuando para asustarlas. Todas las niñas pedían un ‘muro’ que las protegiera y les permitiera respirar durante los descansos”, contaba Singer.

UNICEF respondió rápidamente y trabajó con la escuela para construir un muro de acero que permitiera a las estudiantes entrar a la escuela de forma segura, así como jugar y moverse por el patio. El muro se terminó de construir en unos días, y una estudiante de 16 años, Ahlam, que conoció a Singer durante su visita, tuvo una idea: “¿Por qué no lo pintamos? Se ve muy aburrido”. De modo que las estudiantes diseñaron y pintaron el muro con colores vivos y lo nombraron “el muro de la esperanza”.

Abandonar una escuela muy preciada

Con la escalada del conflicto el 31 de julio, los morteros y las bombas obligaron a las familias ya desplazadas del vecindario 1070 a volver a escapar. La directora de la escuela del 1070 relató a UNICEF lo ocurrido aquel día:

“Cuando comenzaron los ataques, las estudiantes estaban en la escuela recibiendo clases estivales de recuperación. A las 11 de la mañana escuchamos explosiones cercanas y enviamos de inmediato a las estudiantes a casa. Pensamos que sería lo de siempre y que podríamos regresar a la escuela al día siguiente. Pero nunca lo hicimos”.

El conflicto existente sigue afectando al vecindario y, mientras 35.000 personas permanecen desplazadas, otras se refugian en centros de socorro de urgencia, en casas de familias y amigos o en mezquitas, parques y calles. La escuela del 1070 ha quedado profundamente dañada. El 9 de agosto, la directora pudo hacer una breve visita a la escuela.

“Vi cristales rotos, ventanas rajadas y puertas destrozadas. Había libros esparcidos por el suelo y mezclados con restos de proyectiles y bombas. Las paredes del lado de la escuela expuesto a los francotiradores estaban llenos de agujeros de balas. Una de las clases prefabricadas estaba quemada”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2016
Ventanas rotas en la escuela del 1070. Los ataques y el conflicto recientes han producido todos los daños.

En la escuela se estaban llevando a cabo clases estivales de recuperación para ayudar a las niñas a recuperar los años de educación perdidos como resultado del conflicto, así como actividades de ayuda psicosocial para ayudarlas a sobrellevar el trauma de la violencia que las rodea. Con las familias dispersadas y la escuela en medio de una zona de conflicto activo, todo esto ha debido detenerse. La directora de la escuela le dijo a UNICEF:

“Para mí, esta escuela es como mi casa. Fui la directora desde que abrió en 2013. Si la destruyeran por completo, yo ayudaría a reconstruirla, ladrillo a ladrillo”.

Desde el 31 de julio, 12 escuelas de Alepo han resultado dañadas por los bombardeos y el conflicto y ocho más han sido ocupadas por los combatientes. Las 20 escuelas se encuentran en los vecindarios colindantes con la escuela del 1070.

La respuesta de UNICEF

El acceso de los niños de Alepo a la educación se está viendo amenazado cuando todos los niños de la República Árabe Siria deberían estar a punto de regresar a la escuela en septiembre. UNICEF está agilizando las ayudas para Alepo y el resto del país y poniendo toda su atención en ayudar a que los 2,1 millones de niños que no van a la escuela vuelvan a estudiar. Sin embargo, ni los profesores ni los niños saben aún cuándo podrán regresar a su preciada escuela del 1070.

UNICEF está trabajando con las autoridades educativas de Alepo para garantizar que los niños desplazados no se queden atrás en su educación. Con tantas escuelas dañadas o afectadas aún por el conflicto, se están planificando alternativas. Al mismo tiempo, UNICEF está preparándose para ampliar su programa de auto aprendizaje, diseñado para ayudar a los niños a seguir aprendiendo hasta que logren regresar a la escuela.

El pasado febrero, Ahlam, de 16 años, le dijo a UNICEF: “Mis amigas y yo sabemos que si no vamos a la escuela, no tendremos un futuro”.

UNICEF ha ampliado las labores de asistencia para las 35.000 personas desplazadas por la parte oeste de la ciudad a causa del conflicto reciente. UNICEF está colaborando con las clínicas móviles para poder ofrecer servicios de salud en pediatría, nutrición y maternidad a las familias desplazadas, así como equipos móviles de ayuda psicosocial. Con sus aliados, UNICEF ha repartido ropa para los niños desplazados.

Toda la población de Alepo se enfrenta a una crisis de agua que expone a los niños y las familias a posibles brotes de enfermedades transmitidas por el agua.

Al tiempo que las escuelas resultaban dañadas a causa de la escalada del conflicto actual, ocurría lo mismo con lainfraestructura de electricidad necesaria necesaria para abastecer las estaciones que proporcionan agua al total de los dos millones de habitantes. El conflicto existente hace imposibles las reparaciones. Como respuesta, UNICEF y sus aliados han ampliado enormemente los servicios de agua de emergencia. Sin embargo, es fundamental reparar la infraestructura de electricidad, ya que el bombeo de agua es el único modo de cubrir las necesidades de los dos millones de residentes de la ciudad. Si no se restaura el sistema de bombeo de agua, los niños y las familias se verán obligados a recurrir a fuentes de agua poco seguras, exponiéndose así a posibles brotes de enfermedades transmitidas por el agua.

Fuente: http://www.unicef.org/spanish/infobycountry/syria_92554.html

Imagen: www.unicef.org/spanish/infobycountry/images/13384ibc1.jpg

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