Las nuevas políticas de retorno de la Unión Europea ponen a los niños en peligro

Bruselas / 08 de marzo de 2017 / Fuente: https://www.unicef.org

Las nuevas políticas de retorno de la Unión Europea ponen a los niños en peligro

La Comisión Europea aprobó ayer una Recomendación y un nuevo plan de acción dirigido a los Estados miembros de la UE sobre los procedimientos de devolución o expulsión de hombres, mujeres y niños que se encuentran de forma irregular en la Unión Europea, a sus países de origen o tránsito. En ellos se anima a los Estados miembros a efectuar retornos rápidos que limitan las garantías básicas y los derechos que todos los migrantes deberían tener garantizados. Estos procesos rápidos se aplican, incluso, en los casos que afectan a niños.

Las agencias de Naciones Unidas y las organizaciones en defensa de los derechos de los niños temen que estas medidas animen a los Estados miembros a llevar a cabo “devoluciones rápidas” de personas, incluyendo niños, lo que conlleva menos garantías procesales y que se recurra con mayor frecuencia a la detención. El nuevo enfoque pondría en peligro la vida de los niños y violaría la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, ratificada por todos los Estados miembros de la UE.

Acogemos favorablemente que el documento se refiera a la necesidad de evaluar el interés superior del niño en aquellas decisiones que tengan que ver con el retorno de menores no acompañados. Es esencial que se adopten procedimientos sólidos para determinar el interés superior antes de emitir ninguna decisión sobre el retorno de niños, incluidos aquellos que están acompañados de sus familias. A la hora de valorar si el retorno de un niño se está decidiendo de acuerdo a su interés superior, es imprescindible que sus opiniones hayan sido tenidas en cuenta. Las expulsiones forzosas y las detenciones son extremadamente perjudiciales para los niños y sus familias. Los niños nunca deben ser detenidos por causas relacionadas con la migración, ni siquiera como último recurso.

A principios de este año, tres niños afganos no acompañados se suicidaron en Suecia. Las personas encargadas del caso explicaron que los pequeños se sentían solos y eran incapaces de afrontar la ansiedad del proceso y la perspectiva de ser deportados a un lugar donde no se sentían seguros.

Los niños y familias retornados corren el riesgo de ser rechazados por sus familiares o comunidades en sus países de origen, así como de ver violados sus derechos. A menudo enfrentan graves discriminaciones y son vulnerables a la explotación, a ser reclutados por grupos armados o a ser empujados a realizar trabajos forzosos.

En lugar de enmendar los daños que las políticas de retorno de la UE y sus estados miembros ya han causado a los niños, el documento de la Comisión recomienda medidas que no harán sino agravarlos. Promueve menos garantías, devoluciones automáticas y más rápidas, más expulsiones forzosas y más detenciones.

Lejos de abordar los verdaderos desafíos migratorios que existen en toda la UE, estas propuestas sólo empeorarán la situación. Además, no hay evidencia de que la expulsión forzosa disuada a las personas de migrar. Obligarles a volver a situaciones insostenibles sólo aumenta el riesgo de nuevos ciclos de migración precaria e insegura.

Por encima de las decisiones políticas y del objetivo de hacer cumplir las normativas de retorno están las vidas de los niños y sus familias. La UE y sus estados miembros han liderado durante mucho tiempo la defensa de los derechos de los niños. Ahora les pedimos que respeten sus compromisos con ellos, independientemente de su situación migratoria.

Notas para los editores:
• Un estudio de UNICEF ‘Silent Harm‘ sobre el impacto psicosocial en los niños expulsados a la fuerza a Kosovo reveló que 1 de cada 3 mostraba signos asociados con el trastorno de estrés post-traumático, incluyendo perturbaciones del sueño, pesadillas, flashbacks, ansiedad derivada de la separación, aislamiento social y rabia o agresividad. Casi uno de cada dos adolescentes sufría depresión y uno de cada cuatro pensaba en el suicidio.

• Para testimonios de niños explicando cómo les ha afectado la experiencia de la expulsión forzosa (o el miedo a la misma), consultar los documentos ‘Silent Harm‘ (2012) Y PICUM ‘Hear Our Voices’ (2016).

• Una política de retorno voluntario bien implementada podría ser lo más favorable al interés de determinados niños, ya estén solos o en compañía de sus familias. Un procedimiento formal, sólido e individual para determinar precisamente cuál es ese interés superior del niño debe anteponerse siempre a los objetivos de control migratorio. Son necesarias numerosas garantías para asegurar que este procedimiento es correcto. No se puede retornar a los niños si los cuidados más inmediatos que se facilitan en el lugar de retorno pasan por la institucionalización.

• Más allá de cualquier decisión sobre retorno, independientemente de que afecte o no a los niños, debe permitirse el acceso efectivo de estas personas a información, recursos legales y asesoría legal. Para más información, consulte los Principios y Directrices recomendados sobre los derechos humanos en las fronteras internacionales del ACNUDH (2014).

• La detención nunca podrá coincidir con el interés superior del niño. Se ha demostrado repetidamente que el internamiento de los niños y las familias en centros de detención tiene un impacto profundo y negativo en su salud y bienestar, además de ser innecesario. Cada vez más normas de Derecho Internacional exigen a los gobiernos que pongan fin rápida y completamente a esta práctica. De hecho, todos los gobiernos de la UE se comprometieron a ello en la Asamblea General de Naciones Unidas, el 19 de septiembre de 2016. En lugar de efectuar detenciones, los estados deberían promover alternativas a la detención, facilitando a familias y niños alojamientos en entornos comunitarios. No sólo es una necesidad legal, es lo más eficaz y lo más barato.

Para obtener más información, sírvase dirigirse a:

Elisabeth Schmidt-Hieber, PICUM, +32 2 210 1780, elisabeth.schmidt-hieber@picum.org
Simon Ingram, Oficina de UNICEF, UE, +32 491 90 5118, singram@unicef.org
Irina Todorova, Oficina Regional de la OIM para el EEE, UE y la OTAN, +32 2 287 7113, itodorova@iom.int

Fuente noticia: https://www.unicef.org/spanish/media/media_95028.html

Comparte este contenido:

Siria: Una escuela en una cueva proporciona a los niños un entorno seguro de aprendizaje

Siria/10 noviembre 2016/Fuente: Unicef

Los niños de la República Árabe Siria ponen en peligro su vida cada día solo para ir a la escuela. Desde que comenzó el conflicto en 2011, se han producido más de 4.000 ataques a escuelas. En la provincia de Idleb, al norte del país, dos antiguos profesores han transformado una cueva desierta en una clase para que los estudiantes puedan continuar su educación en un lugar seguro.

DAMASCO, República Árabe Siria, 1 de noviembre de 2016. En la República Árabe Siria, ir a la escuela entraña peligros para muchos niños. Cada día, niños y profesores arriesgan su vida para llegar a una clase, mientras que las escuelas siguen siendo objeto de ataques. A pesar de ese peligro, ellos siguen haciendo todo lo posible para recibir la educación a la que tienen derecho. Sus historias están llenas de determinación y resiliencia.

Una de esas historias procede de una zona rural de la provincia de Idleb, al norte de Siria. Casi todos los niños que estudian en esta escuela escaparon hace más de un año de la violencia de Hama, una provincia rural del norte, y encontraron refugio en cuevas y tiendas de campaña distribuidas por esta zona rural.

El año pasado, algunos de los niños que vivían en la zona rural de Idleb tuvieron la oportunidad de ponerse al día con la educación que habían perdido. Ahmad* y su mujer, que eran profesores en Hama antes de tener que desplazarse, encontraron una cueva desierta que acondicionaron y convirtieron en escuela. “Empezamos con los niños que vivían más cerca y cada vez fueron llegando más. Ahora tenemos casi 120 estudiantes”, cuenta.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2016/Ashawi
Muhammad, de nueve años, salió de su ciudad, en Hama, hace 10 meses. “No podía ir a la escuela por los bombardeos, y teníamos miedo de los aviones. Echo mucho de menos a mis amigos y espero poder regresar a nuestra antigua escuela”.

El creciente número de estudiantes de la escuela es una prueba de la determinación que tienen los niños para aprender a pesar de las terribles dificultades que han tenido en su contra. “Ahora estamos recibiendo tantos niños que hemos dividido la jornada en distintos turnos, por edades”, explica Ahmad. “La cueva era demasiado pequeña para poder acogerlos a todos, así que ahora ofrecemos horarios distintos para que sean los niños pequeños quienes vengan primero a aprender el alfabeto; más tarde, los mayores, que ya han ido a la escuela, aprenden acerca de otros temas”.

Dirigir una escuela en una cueva tiene algunas desventajas. “Durante el pasado invierno, la cueva se inundó y pensamos detener el proyecto, pero los niños insistieron en que continuáramos y nos mudamos a una tienda mientras la cueva se secaba”, cuenta Ahmad. “La escuela es muy primitiva, pero al menos protege a los niños de las bombas”.

Para los niños que van a clase, es una experiencia agridulce. Muhammad, de nueve años, dejó su ciudad, en Hama, hace 10 meses. “No podía ir a la escuela por los bombardeos y teníamos miedo de los aviones. Echo mucho de menos a mis amigos y espero poder regresar a nuestra antigua escuela. Allí al menos teníamos pupitres. Ahora tenemos que sentarnos en el suelo, que nos hace daño en los pies y la espalda”, sostiene.

“Yo aprendo árabe, inglés y matemáticas, y a veces juego con mis amigos”, dice Nadia, también de nueve años. “Esta escuela no tiene mucha luz, pero aquí no pasamos miedo”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2016/Ashawi
Samah, de nueve años, en la cueva hecha escuela. “Echo mucho de menos mi antigua escuela. También echo de menos mi pueblo y nuestra casa. Pero aunque no tengamos clases ni pupitres, los profesores son muy buenos. Ojalá termine la guerra y pueda regresar a mi casa y a mi escuela. Echo de menos la vida de antes de la guerra”.

La educación, hecha realidad

Para muchos niños sirios la educación es un recuerdo lejano, porque el conflicto les ha costado cinco años sin poder recibirla. Para otros, es una palabra que escuchan y que no saben muy bien qué significa, pues nunca han visto el interior de una clase. Para todos ellos, la educación sigue siendo una ambición.

En el mundo real de hoy en la República Árabe Siria, una de cada tres escuelas no funciona. Las que siguen en marcha carecen de personal de enseñanza adecuado y no disponen de agua ni de instalaciones de emergencia. Muchos niños han muerto o han resultado heridos a causa de los ataques. Viven con miedo constante porque no saben cuándo será el próximo.

En Idleb, Ahmad y su mujer continúan trabajando extraoficialmente y en circunstancias terribles. “Nos enfrentamos a muchas dificultades”, asegura Ahmad. “Necesitamos muchas cosas: libros de texto, cuadernos, ropa, mochilas y demás material de educación”, explica. “Los niños son los únicos que pierden en esta guerra”, asegura Ahmad. “Si no hacemos nada por ellos, también perderán su educación.

*Se ha cambiado el nombre para proteger su identidad

UNICEF acaba de lanzar una campaña de regreso al aprendizaje con el objetivo de atender a 2,5 millones de niños, entre ellos 200.000 que viven en 59 zonas asediadas y aisladas de Alepo: Hasakeh, Hama, Homs, Idleb, Raqqa y Damasco rural. UNICEF proporcionará material escolar y educativo y mochilas para los niños. Como parte de la campaña, se realizará una movilización social para animar a los padres a mandar a sus hijos a la escuela o disfrutar de las oportunidades de aprendizaje alternativo en aquellas zonas donde no funcionan las escuelas.  

UNICEF está ayudando a más de 1.200 jóvenes y entregados voluntarios a llevar a cabo una campaña masiva de puerta a puerta para realizar una cartografía de las cifras y la situación de los niños que no van a la escuela, determinar por qué no van y ayudarlos a ellos y a sus padres con información sobre sus derechos en materia de educación y los procesos simplificados para la matriculación escolar.

Fuente: https://www.unicef.org/spanish/infobycountry/syria_93001.html

Comparte este contenido: