Argentina: Revuelo en una escuela de educación especial por masivas renuncias y despidos «sin causas»

América del Sur/Argentina/01-12-2023/Autoría y Fuente: www.diariodecuyo.com.ar

Se trata de la E.E.E. Susana de Castelli, dependiente de ASAL, ubicada en calle Urquiza, entre Córdoba e Ignacio de la Roza.

Un grupo de padres de alumnos que asisten a la Escuela de Educación Especial Susana de Castelli, que depende de la Asociación Sanjuanina de Adaptación Laboral (ASAL), ubicada en calle Urquiza, entre Córdoba e Ignacio de la Roza, en Capital, se han nucleado en las puertas de la institución para pedir la renuncia de la Comisión Directiva (CD).

Los motivos de la solicitud es que en poco tiempo se han dado renuncias múltiples, como así también despidos. En diálogo con este medio, Olga García, una mamá del establecimiento de gestión privada aseguró que la Comisión se gestó sin avisarle al resto de los papás y sólo comunicaron quiénes lo conformaban. Posteriormente, se dieron una serie de salidas que llamaron la atención: la vicedirectora y el director, en un lapso cinco días pusieron a disposición su renuncia; además del despido de una portera.

Los padres que reclamaron explicaciones y desde la Comisión se limitaron a decir que la «portera tuvo abuso de poder». «Quienes más que nuestros hijos para que nos cuentes sin problema qué hacen con ellos en la escuela. Ellos adoraban a todas las personas que se fueron y creemos que sus salidas tienen que ver con el mal manejo de la Comisión Directiva», destacó.

En este sentido, el grupo de papás tomó la decisión de presentar una nota pidiendo la renuncia de la CD y del asesor legal de la escuela, como así también se restituya a las personas que renunciaron y que despidieron. Asimismo, han reclamado convocar a una asamblea extraordinaria y presentarán una denuncia en Personería Jurídica para que intervenga en el conflicto.

Este sector que está disconforme de las decisiones de la CD asegura que no sólo están llevando a cabo «malas decisiones» con respecto al personal docente sino que hace tiempo han notado que «a los chicos no los alimentan como debe ser; están de 9 a 17 horas y los alimentan con un té, por ejemplo».

Advierten que son 105 alumnos, entre jóvenes y adultos con diferentes discapacidades, que están «a la deriva» y que van a luchar por lo canales legales correspondientes para mejore su condición.

Fuente e Imagen: https://www.diariodecuyo.com.ar/sanjuan/Revuelo-en-una-escuela-de-educacion-especial-por-masivas-renuncias-y-despidos-sin-causas-20231129-0018.html

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Crisis en la docencia: ¿por qué los profesores están abandonando las aulas?

Por: Paulette Delgado

Debido a las malas condiciones de trabajo, cada vez es mayor el porcentaje de maestros que renuncian a nivel mundial.

La docencia está en crisis a nivel global. Cada vez son más los profesores que piensan en renunciar debido al estrés, mala paga, falta de respeto y carga laboral excesiva.

Frustrados por los bajos salarios, falta de respeto, fondos insuficientes, estrés, carga laboral excesiva y no sentirse valorados, la mitad de los maestros de escuelas públicas de Estados Unidos han considerado abandonar la profesión. Según un estudio de Phi Delta Kappa (PDK), los principales motivos de la deserción docente son: descontento con el manejo de la disciplina de su escuela (60 %); salario y pocos beneficios (22 %); estrés, agotamiento o presión (19 %); y la percepción de no sentirse respetados y valorados (10 %).

Además, los maestros sienten que tienen mucha presión por cumplir tanto objetivos ajenos a sus clases (como los exámenes estatales), como las expectativas de lo que los padres quieren que sus hijos aprendan. PDK menciona en la encuesta que los padres de familia piensan que las escuelas públicas deberían tener clases de educación cívica y ofrecer estudios bíblicos o meditación como asignaturas optativas. Estas exigencias aumentan las presión de los profesores.

Yahoo encuestó a más de 50 profesores estadounidenses para conocer qué los llevó a renunciar. Uno de ellos comentó que su trabajo dejó de ser enseñar, y se convirtió en impulsar los datos del rendimiento de sus alumnos. El exceso de trabajo también es un factor. “Trabajar 70 horas a la semana durante muchos años ha significado que mi salud y mi vida familiar han sufrido. Salgo antes de que el trabajo me mate”, comentó otro de los encuestados. El sentimiento es compartido, una maestra de español agregó que sus compañeros se sienten abrumados porque enseñar se ha convertido en una carga, “las cosas se han puesto muy mal” concluyó.

Es tanto el agotamiento y decepción en la profesión que, cuando se les preguntó si quisieran que sus hijos se convertirán en profesores, la mayoría de los padres respondieron que no. Joan Richardson, directora de la encuesta realizada por PDK, mencionó que “a medida que la profesión docente se ha vuelto mucho más difícil, hemos visto mucho menos interés por parte del público y de los maestros en alentar a otros a seguirlos en la profesión». Es tanto el agotamiento y la decepción en la profesión que, ellos mismos no quieren que sus hijos se dediquen a la enseñanza.

Según el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, 2018 fue el año con más renuncias de maestros en los últimos 17 años (los datos comenzaron a registrarse en 2001). Aproximadamente un millón de trabajadores en educación pública dejaron sus puestos el año pasado. Lo más preocupante es que, si la tendencia persiste, este año los números serán peores.

Pero esta crisis no se limita a Estados Unidos, es un problema que ocurre a nivel global.

La crisis en Reino Unido

En los próximos cinco años, un 40 % de los docentes entrevistados por el Departamento de Educación del Reino Unido respondieron que no se ven trabajando como maestros. De los 8 600 entrevistados, la mayoría culparon la carga excesiva de trabajo y responsabilidad abrumadora como la principal motivo de su retiro.

Además, uno de cada cinco encuestados (cerca de 18 % de la muestra) no se ve enseñando en los próximos dos años. No son los únicos: dos quintas partes de los líderes escolares y personal de apoyo, además de docentes, desean renunciar en los próximos cinco años por razones muy similares a las de los docentes en Estados Unidos: cargas de trabajo fuera de control y responsabilidad excesiva.

Otra encuesta, esta realizada por la Unión Nacional de Educación (NEU), arrojó que 26 % de docentes encuestados con menos de cinco años de experiencia desean renunciar para 2024. ¿El motivo? El 62 % mencionaron como principal razón la carga del trabajo y 40 % el nivel de responsabilidad. En contraste, solo 15 % de los encuestados con menos de años de experiencia planean renunciar en 2024.

La crisis en Australia 

Los docentes australianos recién egresados entran al mundo laboral con altas ilusiones, sin embargo, entre 30 % y 50 % abandona la profesión durante los primeros cinco años, según una encuesta de Queensland College of Teachers.

Abandonan la profesión porque sienten que no tienen tiempo para nada debido a la carga de trabajo además de sufrir de estrés. Muchos dicen que se sienten presionados por cumplir con los requisitos del Programa Nacional de Evaluación – Alfabetización y aritmética (NAPLAN, por sus siglas en inglés) y que temen hablar de su estrés. Pero estos factores también afectan a otras áreas. Los directores también se ven gravemente afectados por el estrés. Las relaciones con los padres es uno de los problema más graves ya que los han llevado a renunciar por intimidación. Incluso, un 44 % de los directores han sido amenazados con el uso de violencia.

La crisis en Chile

Según el investigador Juan Pablo Valenzuela, del Centro de Investigación Avanzada en Educación de la Universidad de Chile (CIAE), cerca del 40 % de los maestros abandonan las aulas en los primeros cinco años (incluyendo a aquellos que enseñan en escuelas privadas).

En su investigación, Valenzuela descubrió que de los profesores que comenzaron a trabajar en el año 2000, el 22 % había abandonado la profesión para 2002. Para 2009, el porcentaje de renuncias se elevó a 56 %. Y estas cifras sólo van en aumento: de los docentes que ingresaron en 2004 el 23 % ya había abandonado las aulas para 2006.De los que entraron en 2007, un tercio renunció para 2009. Esta situación se atribuye a las malas condiciones laborales y el agotamiento emocional.

Las crisis en Venezuela

Venezuela está pasando por una crisis política que ha llevado a una gran inestabilidad en todos los sectores del país. Afectando también a la educación y los docentes venezolanos. Desde 2017, al igual que en Chile, un 40 % de los profesores han abandonado la profesión. Algunos de los motivos incluyen los bajos salarios y pésimo estado de las aulas, además de otras malas condiciones laborales (como la falta de seguridad social, atención médica y seguro funerario).

Los bajos salarios y las malas condiciones laborales han obligado a cerca de un 50 % de maestros a migrar a otros países para poder continuar con la enseñanza, según  Raquel Figueroa, de la Unidad Democrática del Sector Educativo. Para remediar la crisis, el gobierno de Venezuela decidió abrir la convocatoria “docentes express” donde, después de cursos con un total de 450 horas, el alumno puede impartir clases, medida polémica que disgustó a muchos maestros.

La crisis en México 

A diferencia de los otros países mencionados, en México el problema no es que los maestros están renunciando; es que no habrá suficientes para el año 2023. De acuerdo con datos del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, en 2018, 61 mil 376 docentes se pensionaron o desertaron. De estos, el 50 % daba clases en primaria y 41 % en secundaria. Para 2023, se predice que esta cifra aumente a 160 mil 166 docentes.

Según datos del reporte “Docentes en México” (2015), para el año 2023 las vacantes en nivel primaria serán cerca de 78 mil 823 y de secundaria de 52 mil 180. De ser así, habrá un  problema serio de déficit de maestros ya que, según el reporte, los egresados normalistas en los últimos años han sido cerca de 8 o 9 mil.

¿A qué se debe este déficit? La profesión docente está desprestigiada, por lo que muchos estudiantes no quieren ser seguir esa profesión. Una razón es la poca competitividad salarial, ya que los maestros ganan 83 % menos que otras ocupaciones por lo que no es una carrera atractiva para los jóvenes.

Si esta tendencia continúa, será difícil encontrar futuros maestros, afectando directamente a esta y las próximas generaciones ya que no recibirán la mejor educación por posible falta de personal, porque sus profesores están agotados o no tienen el apoyo para llevar a cabo su profesión.

Pero la crisis de la docencia se extiende a todo el mundo y la mayoría busca lo mismo: un salario competitivo, oportunidad de crecimiento personal, mejorar las condiciones laborales, menos exámenes estandarizados, apoyo en tema de salud mental (tanto para los estudiantes como para los mismos maestros), entre otros.

Karin Selchert, una profesora estadounidense que renunció para ser plomera (profesión donde ahora gana el doble), comentó a Yahoo: «la parte triste para mí como educadora es que estoy mirando a las personas que pueden hacer un cambio, y no lo están haciendo […] Esto nos afecta a todos. Si nuestros estudiantes no reciben una buena educación, ¿dónde van a terminar?”

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/crisis-docencia
Imagen: Gerd Altmann en Pixabay
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Paraguay: Ministra de Educación afirma que no renunciará a su cargo

América del Sur/Paraguay/Abril 2016/Fuente y Autor:UltimaHora

La ministra de Educación, Marta Lafuente, manifestó en una conferencia de prensa en la tarde de este miércoles que no renunciará a su cargo, como habían exigido los alumnos de la Organización Nacional Estudiantil (ONE). Esto luego del derrumbe del techo dentro de una institución educativa.

La ministra comentó que el Colegio Nuestra Señora de la Asunción cuenta con una obra ha quedado varada en el año 2012, por la que han llevado a cabo un proceso judicial.

Además, la Dirección de Contrataciones Públicas, por pedido del MEC, ha sancionado a la empresa Fusión 2000 Constructora, que dejó inconclusa la obra, refirió Lafuente, quien agregó que dicha empresa está inhabilitada para ser proveedora del Estado por un plazo de 8 meses.

En otro momento, afirmó que están en pleno proceso de evaluación las siete empresas que se han presentado para la construcción de dichas obras, en donde se invertirá mas de G. 1.500 millones. Asimismo, se refirió a las medidas a corto plazo a ser adoptadas.
«Atendiendo el deber de cuidado que tenemos como Estado, hemos conversado con el presidente de la universidad UNIDA y ellos van a ceder todas las instalaciones necesarias para albergar a los estudiantes y a los profesores para restituir el servicio educativo en la brevedad», indicó por otra parte Marta Lafuente.
Expresó igualmente que el otro sector que está inhabilitado en el predio corresponde a una parte histórica en donde el MEC no tiene incursión.
«Yo estoy trabajando por modificar las cosas en el Ministerio de Educación y voy a seguir en esa dirección, mejor formación docente, mejor infraestructura escolar, mayor cobertura educativa para niños, jóvenes y adultos, así es que la renuncia no figura en mi agenda», concluyó.

Por su parte, los alumnos de la Organización Nacional Estudiantil (ONE) exigieron este miércoles la renuncia de Marta Lafuente en 48 horas. En caso de que no lo hiciera, los alumnos anunciaron la toma de colegios.

«La postura de la organización ya está definida: 48 horas para la renuncia de la ministra y que se presente un plan estratégico que abarque infraestructura, reforma docente, alimentación escolar y el eje educativo en general», manifestó César Alcaraz, miembro de la ONE a ÚH.

Fuente de la noticia:http://www.ultimahora.com/ministra-educacion-afirma-que-no-renunciara-su-cargo-n986874.html

Fuente de la imagen:http://media.ultimahora.com/adjuntos/161/imagenes/005/562/0005562509.jpg

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Australian primary teachers resign in protest at standardised, assessment-based education

Australia/Marzo 2016/Fuente: www.wsws.org/Autores: Susan Allan y Linda Tenenbaum

Resumen: La noticia muestra la decisión tomada por dos renombradas docentes de la educación pública australiana, quienes renunciaron a sus posiciones en escuelas primarias como protesta ante la escalada de la crisis educativa que enfrenta ese país . Kathy Margolis y Gabbie Stroud asumieron esta acción con el objeto de motivar a sus colegas a iniciar una discusión pública sobre este importante tema. En particular las docentes manifiestan su preocupación por el incremento de la agenda corporativa sobre la educación.

The resignation statements of two longstanding and gifted teachers who, until recently, worked in the Australian public school system, have graphically highlighted the immense damage being done to public education under the new data-driven, standardised, assessment-based regime. Kathy Margolis and Gabbie Stroud decided to go public, posting their statements on Facebook, in the hope that their actions might encourage other teachers to speak out about the escalating education crisis, and ignite a public discussion.
Margolis taught in primary schools in the state of Queensland for 30 years, while Gabbie Stroud, a primary teacher on the South Coast of New South Wales, had taught for more than 15 years, in both Australia and the UK, before resigning last October. Disillusioned and opposed to the increasingly corporate-driven education agenda, both women wrote that they feared for their own mental health and that of their students, under conditions where they were being forced to implement methods in direct conflict with their educational philosophies.
Their Facebook postings have gone viral because they express the growing sentiments of many thousands of teachers in Australia and internationally, particularly in the United States and Britain, where governments have imposed savage free market policies, leading to the restructure, privatisation and gutting of public education.
Initiated by the Rudd Labor government in 2007, Labor’s business-inspired “education revolution” was expanded into the current “standardised” system under the reign of Julia Gillard, Labor prime minister from 2010 to 2013. Since then, the school curriculum has been narrowed to focus almost exclusively on literacy and numeracy at the expense of the arts—especially music and drama—and of creative play that allows young children to explore the world and develop their natural curiosity and critical faculties.
Margolis wrote: “In my teaching career I have never seen so many children suffering from stress and anxiety. It saddens me greatly. Teaching at the moment is data driven. We are testing them and assessing them and pushing them so hard. I get that teachers need to be accountable and of course we need assessment but teachers have an innate ability to know what kids need…
“I write this in the hope that we can spark a public discussion. We need the support of parents, who I know agree with us. I write this because I love children and I can’t bear to see what we are doing to them. Last year, as I apologised once again to my class for pushing them so hard and for the constant barrage of assessment, one child asked me “if you don’t like the things you have to do then why are you still a teacher?” That question got me to thinking long and hard. I had no answer except that I truly loved kids and it was with a heavy heart that I realised that wasn’t enough anymore.”
Likewise, Gabbie Stroud wrote: “I have become morally and ethically conflicted as I am drawn away from my students and their needs and drawn toward checklists and continuums.”
In a recent essay in the Griffiths Review, “Teaching Australia: fight or flight?” Stroud described her students, their varied backgrounds and socio-economic circumstances, their interests, personalities, behaviors, disabilities and nationalities.
Her description pointed to a typical group of young children, with which every primary teacher is familiar, while the picture she painted of the particular classroom environment that she had created, demonstrated her expertise, and her dedication and sensitivity to the development of her students.
She wrote, “I know how to bring them together. I am able to create a feeling of family and safety and security. In my classroom they know that they can take risks and try new things and experience failure and be supported by me and each other. We feast on stories together, devouring Where the Wild Things Are and savoring There’s a Hippopotamus on Our Roof Eating Cake. They come to love the taste of reading, the flavor it adds to their life… I show them how they can make meaning out of the words. Their eyes sparkle when they know they can read, when they realise they can nourish themselves, there is something about the gift of reading that creates trust.
“These little ones believe me when I tell them they are writers. We put a sign on our door: SSSHH! Writers at Work.
“Our room comes alive with a hushed concentration. I join them in the writing process, my texta scratching onto butcher’s paper, modelling my love of writing. I field the occasional question: How do you spell unicorn? Does motorbike have a ‘a’ in it? Can we put ‘crocodile’ on the word wall?
“We explore the world of mathematics. Every day we count to one hundred, by ones, by fives, by tens. We look at the hundreds chart and become pattern detectives, noticing, questioning, creating. We solve problems, putting the big number in our head with a theatrical tap and counting on with our fingers.
“Watching children learn is a beautiful and extraordinary experience. Their bodies transform, reflecting inner changes. Teeth fall out. Knees scab. Freckles multiply. Throughout the year they grow in endless ways and I can almost see their self-esteem rising, their confidence soaring, their small bodies now empowered. Given wings.
“They fall in love with learning. It is a kind of magic, a kind of loving, a kind of art. It is teaching. Just teaching. Just what I do. What I did. Past tense.”
In an interview with the Daily Telegraph at the end of January, Stroud explained: “The truth is that a ‘standard’ education based on teaching standards, assessment standards and a standard curriculum does not guarantee student engagement, success or good teaching …
“Thoughtful and informed change is needed and until then those children arriving in the school gates have every right to feel very nervous.”
The same is true for teachers. The ever-increasing demands for standardised testing, continuous improvement of student results and of teacher performance, have pushed teacher workloads and stress to breaking point.
As Margolis explained on Facebook: “Teachers have very little personal autonomy, we are told what to do, how to do it and when it has to be done by. No teacher works from 9 till 3. We go on camps, we man stalls at fetes, we take parent/teacher interviews, we coach sporting teams we supervise discos. And of course there is the lesson preparation, the marking, the report cards.
“Classrooms are overcrowded, filled with students with so many needs both educational and social. Teachers are told we must differentiate and cater to each individual. Good teachers try desperately to do that but it is near impossible…. Our young teaching graduates enter the profession bright eyed and bushy tailed, energetic and enthusiastic, ready to make a difference. So why I ask are they only staying for an average of 5 years? Of course that question is rhetorical…”
Recent research from the Australian National University has shown that between 30 and 50 percent of graduates leave the teaching profession in the first five years. In the 2014 school year, 21,404 left, a figure that has tripled during the last six years.
Permanent, secure employment is becoming a thing of the past. In Victoria, two thirds of graduates are now on short-term contracts, with no security of employment.
In an Australian Education Union (AEU) survey conducted last year, over 42 percent of teachers said they worked more than 50 hours a week and 23 percent said they worked 55 hours. Seventy percent of female teachers and 55 percent of males said that the workload was the major issue that would make them leave, while 73 percent said that the workload had increased in the last year. Some principals said that they worked up to 70 hours per week.
In a recent interview with ABC Radio National, Stroud summed up her concerns: “Education today is run on a business model. Schools aren’t businesses. They aren’t places producing money-making little workers. I don’t want to work in a business. I want to work in school.
“I realised I wasn’t serving the needs of my students, I was serving the needs of politicians and bureaucrats.”
Why did Margolis and Stroud decide to resign before speaking out? One reason is likely to have been the gag orders, included in the various teacher disciplinary procedures, such as the Teacher Improvement Program in NSW, which have been introduced over the past couple of years around the country.
Under these Orwellian procedures, teachers whose performance is deemed inadequate, or not in conformity with the aims of the standardisation and assessment regimes, can be dismissed within as short a period as 10-weeks. Throughout that period, while being subjected to intimidating and humiliating daily class “inspections” by their superiors, teachers are required to honour a strict confidentiality clause, meaning that they remain isolated until being marched out the door.
The teacher unions, federally and in all states, have been the Education Department’s partners in and enforcers of every aspect of the Rudd/Gillard “education revolution” agenda, along with the teacher disciplinary processes that has accompanied it. They have supported the corporate-backed “school reform,” to the hilt and are concerned only with having a “seat at the table” and a share of the spoils.
While a large majority of teachers will identify and empathise with Margolis and Stroud, they are not in a position to resign. But they, also, cannot continue to remain silent. This means that, to defend their rights, and those of their students, to a high-quality, informed and enlightened public education, they will have to enter onto the road of political struggle against the unions and the entire political establishment.

Fuente de la Noticia: https://www.wsws.org/en/articles/2016/03/14/prim-m14.html

Fuente de la Fotografía: www.google.com

Socializado por: Jesús Campos G.

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