Page 1507 of 6825
1 1.505 1.506 1.507 1.508 1.509 6.825

Francesco Tonucci: «Cuando empecemos de nuevo, deberemos inventar otra escuela»

Desde Roma, el célebre pedagogo italiano propone sacar las tareas en cuarentena y que la casa sea un laboratorio. Y para después del virus, aboga por aulas desjerarquizadas y centradas en la diversidad.

Por: Gustavo Sarmiento

«Me arruiné las vacaciones». Francesco Tonucci sonríe al otro lado del teléfono y menciona una agenda interminable de videollamadas (con colegas, funcionarios, periodistas) que le impide un consumo típico de cuarentena, como libros o series. «Y va a seguir, porque me preguntan mucho por el después», agrega en perfecto español. Tonucci habla del Covid-19, como todos en estos días, pero especialmente de las infancias y de la escuela en este contexto de crisis, ilusionado con que sirva como oportunidad para cambiar el modelo educativo imperante.

Un currículum a las apuradas dirá que es pedagogo, escritor, dibujante, investigador y creador del proyecto internacional La Ciudad de los Niños y las Niñas, que se replica en más de 200 localidades de todo el mundo –unas 30 en la Argentina–, en las que se propone dar voz a los pequeños y brindarles espacios públicos donde puedan jugar en libertad. Uno de los que habló con él esta semana fue el ministro de Educación, Nicolás Trotta, que apoyó su iniciativa de que, cuando se abran completamente las ciudades, se les deje el primer día solo a los chicos y chicas, para que jueguen y las disfruten como nunca las vieron.

Francesco vive en Roma, «con el miedo de una persona vieja como yo, y la preocupación de que no se generen más problemas ahora que todo se empieza a abrir». Lo que más lo angustia es que hace más de 70 días no puede ver a sus hijos y, sobre todo, a sus nietos. «Estoy solo en mi casa, aislado, como todos, abriendo la puerta una vez a la semana para comprar». Al segundo se corrige. De hecho, el miércoles dio un paseo por su barrio, en la periferia de la capital italiana, por primera vez en dos meses. «Hice tres kilómetros, paseando por calles y monumentos que no conocía, cerca del Cementerio del Verano, que sorprendentemente tiene nombre español y aquí nadie sabe qué significa. Después de 50 años de transitar una ciudad que vive de manera caótica, con un movimiento espantoso, verla vacía es un efecto muy fuerte… Qué poder tiene un virus para conseguir parar el trabajo y el tráfico, dos dioses de nuestra cultura. Pensemos que aquí la contaminación aérea produce el doble de muertos que el Covid».

-Lo mismo que estamos recogiendo de los chicos de nuestros Consejos de Niños de todo el mundo. Cuando empezó todo este rollo, me golpeó mucho que todos buscaran expertos para dar consejos a padres y maestros y nadie se preocupara por preguntarles a los niños qué pensaban y qué proponían, por lo cual le pedí a alcaldes e intendentes de nuestra red de ciudades, que convoquen al Consejo de Niños. Y lo que sale de esos testimonios son tres cosas básicas. Lo principal: les faltan los amigos. Esto ha sido mal interpretado, creyendo que decían «me falta la escuela». Pero no: les falta la escuela porque es el único lugar donde se encuentran sus amigos. Décadas atrás, se los encontraban en la calle, en el tiempo libre, para hacer otras cosas, inventar, jugar, y en la escuela estaban los compañeros de clase. Ya no es así: se perdió la calle. Lo segundo que dicen en las encuestas es que les gusta pasar tiempo con sus padres. Es un regalo de la pandemia. Muchos niños o no los conocían o los veían casi de casualidad. Ahora tienen que compartir y participan de las cosas de la casa. Lo tercero: todos manifiestan que están hartos de la tarea de manera virtual. Es algo que la escuela no ha entendido que no debía hacer. Por eso propuse aprovechar la casa para que sea un laboratorio, y que sean las acciones con los padres las verdaderas tareas, no las del libro de texto. Aprender a cocinar, coser, recuperar las fotos, pintar, y que la escuela trabaje con los niños sobre estas experiencias. Si «hacen pasta” y nada más, no sirve; veamos si hay matemáticas dentro de la cocina: hay pesos, proporciones, tiempos de cocción. O aprovechar para hacer lengua, escribiendo recetas, que no es escribir cualquier texto, debe ser útil para que otra persona que no me conoce pueda repetir el mismo plato. Cuando el mundo se amplíe de nuevo fuera de las casas, me gustaría que la escuela no perdiera este descubrimiento: que se puede trabajar sobre el mundo, el barrio, las historias, la naturaleza y los problemas ambientales, y no sobre los libros de textos.

-¿Cree posible un cambio en la escuela después de la pandemia?

-Clases y tareas en este tiempo son cosas que no tienen sentido, porque vivimos situación extraordinaria, no puede ser que la escuela siga como antes. Pero esta manera de interpretar la educación y la escuela no debe ser sólo en tiempos de crisis y coronavirus, sino para siempre. Los cambios cuestan. Normalmente, las estructuras intentan quedarse iguales para siempre. La escuela italiana adoptó como lema en esta crisis: «La la continúa». Sería un “seguimos como antes”. Y es algo paradójico: ¿cómo que no cambia nada si cambió todo para todos? Pero si la mayoría piensa que la escuela no tiene que cambiar, vendrá agosto u octubre y todo seguirá igual. Tenemos que aprovechar esta oportunidad para lanzar una idea nueva de una escuela que corresponda a lo que nuestra sociedad necesita.

-¿Y qué necesita?

-Por ejemplo, la diversidad. En la escuela hay niños de culturas y lenguas diferentes, minorías indígenas, niños con discapacidades, de diferentes sectores sociales, niños pobres que en este momento manifiestan limitaciones porque no tienen aparatos tecnológicos para conectarse con la escuela. El tema de fondo es que hay una idea equivocada de que la escuela debe ser para iguales, entonces todas las veces que alguien no es igual a los demás se considera un problema. Y la verdad es que los niños son diferentes uno del otro, por lo cual si queremos hacer una propuesta educativa democrática y eficaz, tenemos que hacerla para diferentes, y no para iguales. Lo dice la Convención de los Derechos del Niño, a la que Argentina adhirió hace 30 años con carácter constitucional: la educación no tiene como objetivo que todos consigan los mismos resultados. El propósito de la escuela y la familia en conjunto debe ser que los chicos descubran sus aptitudes, vocación y talento, sus inteligencias, y una vez que cada uno descubrió su camino, ofrecerle los instrumentos adecuados para desarrollarlo hasta el máximo nivel posible. Por eso tiene que haber diversidades en la escuela, y trabajar sobre lo bueno que cada uno tiene, no sobre lo malo. Con los mismos textos para todos, pensados desde un ministerio casi siempre desde la capital del país, la escuela está dejando afuera a un porcentaje enorme de alumnos que no nacieron para ser literatos o matemáticos, que quieren ser músicos, pintores, deportistas, arquitectos o mecánicos. Hay una injusticia. Una propuesta igual para desiguales.

-¿El Covid-19 es una oportunidad para pensar en una escuela diferente?

-La crisis, como dijo Albert Einstein, puede ser una bendición, porque produce progresos. Espero eso, especialmente para casos como el de la Argentina, donde las autoridades parecen motivadas a impulsar cambios y no la conservación. Las escuelas que mejor funcionan en el mundo, como las de Finlandia, no tienen exámenes; hay muchas menos horas de cursada a lo largo del año; empiezan la primaria a los 7 años y no hay tareas. Se hace mucho hincapié en repetir o pasar de año, y eso no es lo central. Cuando empecemos de nuevo, tendremos que inventar una escuela que hoy no existe. No es verdad que vamos a poder volver a la escuela de antes; porque el virus nos obligará, con las condiciones de distancia y de cuidado, a pensar cosas totalmente distintas. Aquí, por ejemplo, hemos analizado la posibilidad de dividir las clases en dos grupos, uno en casa y otro en la escuela, e ir rotándolos. Pero lo principal es que tenemos que idear una escuela pensada de otra manera. La debilidad es que se funda en una base jerárquica y que los de la misma edad saben lo mismo, creyendo que cuando empiezan el proceso escolar no saben nada y después empiezan a saber lo que los maestros supieron pasarles. El mérito del aprendizaje se pone siempre en los niños: si no aprenden, no se castiga al docente que no supo enseñarles, sino al alumno que no tuvo capacidad o no quiso aprender. Podemos abandonar la idea de la clase con pupitres en la que los alumnos escuchan y repiten, y pensar que trabajen entre ellos. Si tenemos grupos de 6 a 12 años, hasta se pueden manejar solos, por lo cual un profesor puede lanzar propuestas, o crear grupos de trabajo que luego supervisa. En este momento, donde tenemos que enfrentar una situación nueva y problemática, mezclar edades lo haría mucho más fácil.

-¿Cómo están los niños en estas semanas en las que les cambió el mundo?

-No se los escucha, en casi ningún lugar, excepto en países como Finlandia o Nueva Zelanda, que no casualmente son liderados por políticas mujeres, que desde el principio les hablaron a los niños. Los niños valen poco porque no votan. No están en agenda. Y si la escuela quiere modificar la relación con ellos, no puede repetir siempre lo mismo. El tema central es si la escuela es consciente de que hay que cambiar: así como era ya no funcionaba desde antes de la pandemia. No es que antes funcionaba bien y entonces lamentamos no poder seguir como antes. No. Muchos niños se aburrían, no seguían la clase, y después olvidaban lo que habían aprendido. Era una estructura débil, incluso en el aula. Por eso me gustaría una escuela donde todos los espacios se utilicen como talleres y laboratorios, con muchísimas propuestas distintas: baile, música, física, huertas, ir moviendo a los grupos. En estas épocas puede ser útil la idea de la jornada escolar como un recorrido y no como una estancia. Hace 30 años que lo propongo, pero ahora parece que llegó el momento en el que a los gobiernos que me consultan les parece viable. Algo bueno habrá hecho este virus maldito.

Que las ciudades sean para los niños

Una de las propuestas de Tonucci para estos tiempos de pandemia apunta a que, el día que «reabran» las ciudades, cuando todo vuelva a una mínima normalidad, se las entreguen por 24 horas a los niños y las niñas. «Lo lanzamos como proyecto internacional de la Ciudad de los Niños. La gente puede firmar la petición en nuestra página lacittadeibambini.org/o en nuestro Facebook. Lo que decimos es que esta crisis tuvo errores sanitarios, víctimas (sobre todo nosotros, los viejos), y ha tenido campeones, que son los niños. Porque resistieron al virus, no por mérito de ellos solos, claro, pero viven esta temporada muy larga, encerrados en casa, que les significa algo incomprensible, y lo están haciendo muy bien. Darles un día la ciudad vacía para que jueguen y la disfruten en libertad, como nunca han podido, y como les gusta a ellos, sin tráfico, peligros ni contaminación, es el regalo que les podemos hacer a modo de agradecimiento».

Hizo llegar su iniciativa a los 200 alcaldes de las localidades que forman parte de la red internacional, entre ellas varias argentinas. Tonucci menciona a Arrecifes y a Rosario, una de las históricas desde que el proyecto de la Ciudad de los Niños arrancó en mayo de 1991, con la idea de que «los niños asuman un papel activo en el proceso de cambio, participando de forma concreta en el gobierno y en la delineación de su ciudad, apropiándose de nuevo del espacio urbano».

También le comentó al ministro de Educación, Nicolás Trotta, la iniciativa de liberar un día las ciudades para los niños: «Prometió que se iba a sumar a la petición, igual que Rosario o Neuquén. Es más una decisión política que educativa. Sé que es una propuesta muy utópica, pero lamentablemente todo el tiempo que proponemos algo para niños, es utópico».

Pruebas Pisa

Afirma Tonucci: «La escuela sigue siendo la escuela de lengua y matemáticas, y el resto es algo que si hay, hay, y si no, no importa, como las Pruebas Pisa que toman estas dos o tres competencias y las miden por igual en todos los países sin tener en cuenta las diferentes realidades. El niño mapuche ve distinto la vida del que vive en Palermo o en una villa miseria, todos tienen el mismo derecho de aprender, y lo hará mejor cuanto más pueda examinar su propia realidad».

 

Comparte este contenido:

Fallecen 14 profesores de la Universidad de la Amazonía Peruana por COVID-19

América del sur/Perú/https://www.actualidadambiental.pe/

Por Luis Chacón

A través de su cuenta de Facebook, la Universidad de la Amazonía Peruana, ubicada en Iquitos (Loreto), recibió las condolencias de otras casas de estudios por el fallecimiento de 14 de sus profesores y cinco miembros del área administrativa por COVID-19.

“La Asociación Nacional de Universidades Públicas del Perú (ANUPP) expresa su más profundo pesar por las irrecuperables pérdidas de personal docente de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, debido a la pandemia del COVID-19 que viene azotando al país y al mundo entero”, indica uno de los mensajes enviados al centro de estudios.

Hay que mencionar que desde finales de abril, la Universidad de la Amazonía Peruana informó desde su página web y redes sociales sobre las muertes de su personal que, hasta la fecha, suma la lamentable cifra de 19 personas.

En cuanto a la situación de Loreto, los informes oficiales la ubican como una de las regiones más golpeadas por el coronavirus con 2696 casos confirmados y 238 muertes, según cifras del Ministerio de Salud.

Esto hace que su tasa de letalidad sea de 9.20 %, una de las más altas en nuestro país y que podría aumentar debido a la situación crítica que se vive en la zona, tanto por el colapso de los hospitales, la falta de oxígeno y otros materiales, el contagio de personal médico y la presencia del virus en comunidades nativas, donde el acceso a atención es casi nulo.

Según datos del Hospital Regional de Loreto, la cifra real de fallecidos sería de más de 800 personas, reveló una reciente investigación de Ojo Público y en la que también se recogen las declaraciones de director de esta institución, Carlos Calampa, quien estima que seis de cada 10 personas, al menos en Iquitos, están contagiadas.

“La escasez de pruebas en Loreto hace imposible que se hagan pruebas a todos los que tienen síntomas, y no se están haciendo pruebas post-mortem”, señaló Calampa.

La investigación del portal también calcula que habría un total de 34 indígenas contagiados en las comunidades de Loreto y seis fallecidos con síntomas del COVID-19 a los que no se les realizaron las pruebas.

Un dato preocupante es que la propia viceministra de Interculturalidad, Angela Acevedo, indica que no existe data oficial sobre los casos de contagios y muertes en comunidades indígenas.

“No sabemos de manera oficial cuántos casos hay. Estamos en el limbo sobre todo en los casos de indígenas que están en las zonas urbanas, pero ya les hemos pedido a las Diresas que incluyan esta variable en sus reportes, y así lo estipula también el Decreto Legislativo publicado el último domingo”, declaró Acevedo al medio en mención.

A esta falta de información se suman acciones negligentes de parte de las autoridades, como la que denunció Actualidad Ambiental hace unos días, respecto a la llegada de una  comitiva de la Municipalidad de Trompeteros a 20 comunidades nativas del río Corrientes para el reparto de víveres y que generó contagios en la zona.

La UNAP está recibiendo las condolencias de diversas universidades del país:

Nuevas medidas

Pedro Ripalda, gerente de ofertas flexibles de EsSalud, informó que, sin duda, el punto de mayor contagio en la región Loreto es Iquitos, por lo que se implementarán nuevas medidas que permitan frenar la propagación de este tipo de Coronavirus.

“Es un reto y vamos a comenzar a trabajar con brigadas. Empezamos mañana en Nauta. Vamos a ir a provincias como Cabayacocha, Requena, Nauta, para fortalecer ese primer nivel que ha estado decaído. También porque los colegas de estos puntos han tenido que ser evacuados porque han sido contagiados con COVID”, precisó Ripalda.

Otra de las novedades sería habilitar un centro de aislamiento para pacientes según su situación (leve y moderada), como el caso de la Villa Panamericana a fin de atender los casos graves en los hospitales.

Cabe señalar que el Seguro Social de Salud anunció que desde hoy, lunes 18 de mayo, se pondrá en funcionamiento una planta de oxígeno en el hospital III de EsSalud de Iquitos que se suma a otros esfuerzos por frenar el COVID-19, como la implementación del hospital “Blanco”, el traslado de pacientes y personal médico a Lima, así como la llegada de doctores y miembros de salud a la región.

Fuente e imagen tomadas: https://www.actualidadambiental.pe/fallecen-14-profesores-de-la-universidad-de-la-amazonia-peruana-por-covid-19/

Comparte este contenido:

Francia cierra 70 escuelas en una semana por casos de coronavirus

Europa/Francia/21 Mayo 2020/lavanguardia.com

Los cierres, que suponen un porcentaje muy bajo de centros escolares, se han llevado a cabo siguiendo un “protocolo sanitario estricto”

Francia cerró 70 escuelas de primaria de las más de 40.000 reabiertas en la primera semana de desescalada por la detección de casos de coronavirus, indicó este lunes el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, que insistió en que “es un porcentaje muy bajo”.

Los cierres se han decidido porque “hay un protocolo sanitario estricto” y esa posibilidad ya estaba contemplada, dijo a la prensa durante una visita a uno de los colegios de secundaria que vuelven a recibir alumnos desde este lunes en el departamento de Eure (norte).

En rojo

Un total de cuatro regiones entre las que está París, aún no han vuelto a las aulas

Solo en la ciudad de Sens, en el centro de Francia, se cerraron 25 escuelas porque hubo “un caso de Covid-19” en un adulto. El ministro dijo que a veces se les reprocha ser demasiado prudentes y en otras no serlo suficientemente: “Estamos muy atentos a que haya el menor riesgo posible”.

Este lunes volvieron a los colegios 185.000 estudiantes de dos niveles de secundaria en los departamentos que se encuentran en verde, es decir, en una situación epidémica menos comprometida.

Blanquer dijo esperar que las condiciones sanitarias permitirán “ir más lejos” y dar también clase antes del verano a estudiantes de esos mismos niveles en los departamentos en rojo, que cubren cuatro regiones del norte y del noreste, incluida la de París. Eso se determinará a finales de mes, en función de las condiciones sanitarias en ese momento. También entonces se tomará una decisión sobre el eventual retorno de los estudiantes de los liceos.

Los alumnos de secundaria deben llevar mascarilla en clase

Los alumnos de secundaria, a diferencia de los de primaria, tienen que llevar mascarilla en clase y solo se la pueden quitar para comer.

En primaria, únicamente un 30 % de los alumnos han vuelto a tener clases presenciales, mientras que el 70 % continúan siguiendo los cursos a distancia, como durante el periodo de confinamiento, que en Francia se está levantando progresivamente desde el 11 de mayo.

En el país se han superado los 28.100 muertos con la Covid-19 y continúa habiendo más de 19.300 personas hospitalizadas, de las cuales cerca de 2.100 están en las unidades de cuidados intensivos.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.lavanguardia.com/internacional/20200519/481279534519/francia-cierra-70-escuelas-coronavirus.html

Comparte este contenido:

España: CCOO exige que se creen todos los comités de seguridad y salud en el trabajo

Europa/España/21 Mayo 2020/eldiariolaeducacion.com

  • El sindicato ha presentado un informe en el que plantea una serie de necesidades para la desescalada educativa y la vuelta a las clases a partir de septiembre. CCOO denuncia que los comités de seguridad y salud en el trabajo, obligatorios, de las CCAA están, en muchos casos, todavía por formar y, en otros, sin atribuciones reales.
  • CCOO reclama la necesidad de una importante inversión de cara al curso que viene para poder hacer frente a los escenarios más que probables de vuelta escalonada y posible nuevo confinamiento.

Preservar el derecho a la salud para ejercer en las mejores condiciones posibles el derecho a la educación». Este es el objetivo que se marca CCOO, en palabras de Francisco García, secretario general de la Federación de Enseñanza, en la presentación del informe Propuesta de CCOO en materia de salud y seguridad en centros educativos que ha presentado esta mañana.

Durante la rueda de prensa, los responsables de salud laboral del sindicato han destacado la necesidad de que los obligatorios comités de salud y seguridad en el trabajo que deben poner en marcha las CCAA en muchos casos todavía están por nombrar y en otros, aunque constituidos, no están realizando los trabajos que serían necesarios de cara a la desescalada en el sistema educativo o la vuelta a los centros de cara al mes de septiembre próximo.

Entre las propuestas que lanza el sindicato se encuentra la redacción, por parte de las administraciones educativas, de documentos marco sobre los que trabajar en relación a la prevención de riesgos laborales. Unos documentos que, después de redactados en consenso con los agentes sociales (sindicatos y familias), han de traer aparejada la financiación suficiente y han de ir siendo evaluados para comprobar su aplicación y la posible necesidad de corrección en función de las diferentes situaciones sanitarias que pudieran darse a lo largo del tiempo.

Por supuesto, en la situación actual y para hacer frente a la incertidumbre que pesa sobre el sistema educativo en concreto, el sindicato entiende que es necesaria la contratación de mucho más personal docente para atender con seguridad al alumnado, así como de otros perfiles de apoyo a la labor docente. Y, por supuesto, el refuerzo de las plantillas de personal de limpieza de los centros educativos para que puedan hacer frente a las necesidades de desinfección e higiene que habrá en el futuro próximo. Unas plantillas que en muchos territorios ya venían siendo muy justas y que, a partir de ahora, verán multiplicado su trabajo para mantener los centros educativos lo más limpios posible para evitar contagios.

Este aumento de la inversión, CCOO todavía no lo ha cuantificado. Francisco García ha asegurado que la semana que viene harán público un nuevo documento que refleje esta cifra. Esperan que el Gobierno central, así como las CCAA, hagan un esfuerzo extraordinario en este sentido y que sea posible contar con fondos europeos también. En cualquier caso, García ha dicho que con menos cantidad que la recortada en 2012 (unos 9.000 millones de euros) se podría hacer frente a la contratación de más personal para el curso 2020-2021.

Otra de las exigencias que planteó ayer mismo CCOO junto a otros sindicatos en la reunión mantenida con el Ministerio de Educación y FP, es que se regule el teletrabajo en la función docente, sector en el que no existe normativa. Y más, teniendo en cuenta el escenario posible de que haya que mantener las ratios en 15 alumnos y que establecer turnos de asistencia al centro y de mantenimiento de la enseñanza a distancia al mismo tiempo.

Rafael Páez, adjunto a la Secretaría de Salud Laboral y Medio Ambiente, afirmó que es tiempo ahora de planificar muy bien el inicio del curso y de tener en mente, además de cuestiones como la organización de las entradas y salidas de los centros, los usos de los espacios comunes, el desarrollo de los recreos o la posibilidad de evitar que un grupo clase tenga contacto con otros de su mismo colegio o instituto, otras como el uso de los comedores escolares o el transporte escolar. Indicó que lo preferible sería el transporte privado, lo más sostenible posible, al tiempo que indicó que muchos alumnos están obligados a usar las rutas de transporte escolar habituales, como en el caso de los centros rurales.

En cualquier caso, los dirigentes del sindicato han insistido en la necesidad de que sean las administraciones educativas las que se encarguen de la compra del material de protección que deberían utilizar docentes y personal de administración y servicios y no dejar esta responsabilidad a las direcciones de los centros. No tienen la formación necesaria en riesgos laborales ni tienen por qué conocer cuáles son los requerimientos técnicos de, por ejemplo, las diferentes mascarillas. Además, existe la posibilidad del abaratamiento de costes si la compra la hace la administración simplemente por el volumen.

Encarnación Pizarro, secretaria de Salud Laboral y Medio Ambiente, se pronunció, durante la presentación, en relación a la posibilidad de que se hagan pruebas PCR a los docentes cuando se incorporen al puesto de trabajo en septiembre. Y lo hizo en el sentido de que este tipo de acciones, en realidad, no suponen una protección ya que, aunque alguien esté sano en el momento de hacérsela, no está libre de la posibilidad de contagiarse después.

También habló de la posibilidad de conflicto en relación a la protección de datos y a la dificultad de hacer estos análisis a todo el profesorado todos los días para intentar asegurar que los centros, por esa parte, están libres de pandemia. Para ella, este tipo de actuaciones tendrían que desarrollarse desde los centros de atención primaria y no desde los centros educativos.

Rafael Páez habló de algunos riesgos de hacer estas pruebas al profesorado, empezando por una falsa sensación de seguridad que pudiera derivar en un relajamiento de las acciones de prevención y seguridad. Y abundó en la cuestión de la toma de temperatura, algo que también puede vulnerar los derechos de protección de datos, a parte de ser síntoma de otras enfermedades no relacionadas con la COVID-19.

Desde el sindicato ven con buenos ojos que la mayor parte de las CCAA hayan decidido que los centros de educación infantil, así como de educación especial, no abran sus puertas en estas útlimas semanas de curso, dadas las dificultades que ambos colectivos entrañan a la hora de mantener las mínimas condiciones de seguridad, como el distanciamientos social.

En el caso del alumnado de educación especial, ven una posibilidad en hacer un seguimiento uno a uno, en atención domiciliaria, con más recursos de personal para hacerlo, en un proceso paralelo al que siguen algunos menores tras un periodo de hospitalización y que son atendidos en su domicilio por una docente en contacto con el centro educativo para poder hacer el seguimiento del curso.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/05/20/ccoo-exige-que-se-creen-todos-los-comites-de-seguridad-y-salud-en-el-trabajo/

Comparte este contenido:

Fundación Círculo Remolino y OMEP invitan al conversatorio «El contexto del Covid-19 y las infancias en confinamiento»

América Latina y El Caribe/21-05-2020/Autor(a) y Fuente: Fundación Círculo Remolino y OMEP

[Live por instagram ]
¿Qué debemos aportar los (as) educadores ante la pandemia? ¿Qué cambios está induciendo el contexto actual en la niñez? ¿Cómo impedir que el distanciamiento afecte su socialidad? ¿Qué sería entonces la afectualidad?
¿Desde qué perspectivas se debe repensar la indefensión de la niñez? ¿Qué implica re-habitar el mundo?
.

Son algunas de las preguntas que reflexionaremos este viernes.
.
Fundación Círculo Remolino, en alianza con la Organización Mundial para la Educación Preescolar, latinoamérica y el caribe.
Proponemos la quinta conversación en Live, a través del instagram de nuestra fundación, bajo el contexto del Covid-19 y las infancias en confinamiento.
.
Queremos invitarles a ser parte de esta conversación el día viernes 22 de mayo en los siguientes horarios:

19:00 hrs en Chile 🇨🇱 y Venezuela 🇻🇪 / Paraguay 🇵🇾
.
18:00 hrs Colombia 🇨🇴 / México 🇲🇽 / Perú 🇵🇪
.
20:00 hrs Argentina 🇦🇷 / Brasil 🇧🇷/ Uruguay 🇺🇾
.
En esta ocasión nos acompañará Iliana Lo Priore. Doctora en Educación. Msc. en Currículo y Esp. en Desarrollo Infantil y Diversidad. Presidenta de la OMEP Venezuela 🇻🇪 , Profesora Universitaria.
.
Nos vemos el viernes junto a @ilianalopriore

Fuente e Imagen: Fundación Círculo Remolino y OMEP

Comparte este contenido:

México: IPN sancionará a docentes que no den clases virtuales durante pandemia

América del norte/México/21 Mayo 2020/lajornada.com.mx

En un oficio dirigido a su personal docente, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) anunció que todos aquellos profesores que no impartan clases virtuales a los grupos en esta etapa de emergencia sanitaria por el Covid-19, sufrirán descuentos en su salario y prestaciones, e incluso se impondrá “medidas disciplinarias”.

En respuesta, profesores de esa casa de estudio, agrupados en diversas organizaciones, calificaron este anuncio como una “amenaza”, que se “contrapone con el decreto presidencial que manifiesta la no afectación del salario al servidor público”.

En una carta enviada al presidente Andrés Manuel López Obrador, que será entregada este mismo día en Palacio Nacional, los profesores del IPN señalan que no es que el docente haya abandonado sus funciones, sino que el propio Instituto ha sido incapaz de generar los mecanismos para la educación a distancia al no proporcionar las herramientas necesarias para ello.

A este respecto, acusan la falta de capacitación necesaria a docentes y alumnos para el uso y acceso a las diferentes plataformas digitales que el Instituto ha habilitado para las clases no presenciales, además de la saturación que impide la entrada a los contenidos.

También cuestionan el pago que hace el Instituto para el uso de dichas plataformas y licencias, como si esa casa de estudios no tuviera los recursos humanos y la capacidad necesaria para generarlos. “El IPN durante el periodo neoliberal nunca desarrolló una tecnología pedagógica que pudiera resolver este problema, siempre se privilegiaron los negocios millonarios y corruptos que las compras de licencias dejaban a la administración en turno”, señala la misiva de los docentes.

El aviso de los posibles descuentos y “medidas disciplinarias” al personal docente que no imparta clases digitales está suscrito por el director de Asuntos Jurídicos del IPN, Mario Duana Espín, con fecha de 18 de mayo.

A su vez, la carta al primer mandatario está suscrita por las organizaciones “En defensa de la seguridad laboral de la base trabajadora del Instituto Politécnico Nacional”, “Frente Sindicalista Lázaro Cárdenas”, “Unidad Politécnica”, “Maestros por México”, “CNTE Politécnico”, y “Red Social Fuerza Politécnica”.

En esta misiva, se señala que gran parte de los maestros y alumnos no cuentan con una computadora ni los conocimientos para dar y recibir clases vía virtual, siendo falsas las afirmaciones de que los programas académicos tienen un avance del 70 por ciento en esta emergencia sanitaria. Estos datos manipulados por parte de la Dirección General no tienen sustento en la realidad.

Además, advierte que la actitud de castigo asumida por las autoridades del IPN se enmarca en la idea que el docente es quien tiene la responsabilidad del desastre educativo, dejado por el desmantelamiento de la educación superior pública del país.

“Por solo poner un ejemplo: el programa de dotación de una laptop para los docentes por parte de la administración y la representación sindical tiene más de 10 años que no se ha cumplido para todo el personal docente afiliado a la Sección 60 del SNTE IPN. Este inaceptable comunicado no toma en cuenta que existe una cantidad considerable de estudiantes que carece de computadora, acceso a internet, y sin los recursos económicos para poder acceder a clases virtuales”, se señala en la carta.

Además, asegura que esta “amenaza” de descontar salarios e imponer sanciones administrativas, “es un insulto para todas las maestras y maestros que día a día intentan, con sus propios medios y recursos, sacar adelante lo que la autoridad educativa no ha podido hacer”, no solo en esta etapa de emergencia sanitaria, sino también en la normalidad académica.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.jornada.com.mx/ultimas/sociedad/2020/05/20/ipn-sancionara-a-docentes-que-no-den-clases-virtuales-durante-pandemia-3165.html

Comparte este contenido:

Escuela en la Antártida, única que no cerró en Argentina por la covid-19

América del sur/Argentina/21 Mayo 2020/semana.com

En el frío extremo del sur del continente, 14 estudiantes argentinos son los únicos que mantienen las clases presenciales. Esta es su historia.

Desde que Argentina decretó el aislamiento preventivo y obligatorio el pasado 20 de marzo, las clases presenciales quedaron suspendidas en todos los establecimientos educativos del país, con una única excepción: la Escuela N°38 “Presidente Raúl Ricardo Alfonsín”.

¿Dónde está esa escuela? En la Antártida, en la Base Esperanza, allí donde la pandemia de covid-19 afortunadamente no ha logrado propagarse.

El establecimiento lleva su nombre en homenaje al expresidente radical, y es el único en Argentina que pudo seguir con el ciclo lectivo normalmente, es decir, ha mantenido las clases tal como se plantearon al inicio del año escolar.

La escuela cuenta con cuatro aulas, sala de informática y biblioteca, nivel inicial, nivel primario y nivel secundario. En total, son 14 alumnos: dos en el nivel inicial, siete alumnos en el nivel primario y cinco alumnos en nivel secundario. Los estudiantes son hijos de distintos matrimonios que hoy viven en la Base Antártica Esperanza.

Presencia argentina en la Antártida

“La República Argentina es el único país del mundo con presencia ininterrumpida de permanencia en el continente blanco desde el año 1904 hasta la actualidad, además de procurar el ejercicio de la soberanía con esta acción”, relata a la Agencia Anadolu José Luis Irala, sargento ayudante de Infantería y encargado de la Base Antártica Esperanza.

La Argentina administra 13 bases en la Antártida, de las cuales seis son permanentes (operativas todo el año) y el resto, temporales (operativas solo en verano). La Base Esperanza es la única que cuenta con una escuela, ya que es la única a la que van familias.

“El personal que vive en la base se va renovando todos los años, desde el inicio de la campaña a principios del mes de diciembre hasta mediados de marzo del año siguiente. Este último periodo es particularmente para el relevo de las familias antes del inicio del ciclo escolar”, afirma Irala.

La dotación actual consta de 63 personas, de las cuales 15 son hijos de siete de los diez matrimonios que viven allí (los 14 alumnos, más un hijo mayor de edad). El resto de los integrantes está compuesto por tres mujeres y 25 hombres.

Los docentes seleccionados para trabajar en la Escuela N°38 “Presidente Raúl Ricardo Alfonsín” son dos. Entre los requisitos para ser elegidos se encuentran haber residido en la provincia de Tierra del Fuego por al menos tres años y ser docente en actividad.

Tiene que ser un matrimonio o pareja legalmente constituida y presentar un proyecto educativo en el que se detalle cómo se enseñaría en un año a alumnos de distintas edades, y que incluya talleres para toda la comunidad que vive en la base.

Además del matrimonio docente, dos personas colaboran en la escuela como personal auxiliar de la base. “El personal de auxiliares que trabaja en la base no es algo que esté estipulado todos los años que debe ser así, depende de la capacitación de cada persona”, señala Irala.

“Por ejemplo, si alguna de las esposas o esposos dentro del grupo posee orientación docente, se los emplea para desempeñarse en la escuela. Esto es totalmente independiente de los requisitos que sí deben reunir los docentes que son elegidos”, agrega.

En cuanto a la selección del personal en general, se realiza a través del Departamento Personal del Comando Conjunto Antártico, ente que depende del Ministerio de Defensa y que regula la actividad antártica año a año.

“Los integrantes que van a invernar con su familia son predilectos, luego de un estudio detallado de la solicitud de cada interesado. El requisito mínimo es haber invernado una vez en alguna de las bases (solo), y el hecho de tener hijos en edad escolar resulta un antecedente altamente favorable para que la escuela de la base pueda funcionar”, sostiene el sargento.

Un día en la Escuela N°38 “Presidente Raúl Ricardo Alfonsín”

La jornada en la Base Esperanza comienza temprano. A las 8 de la mañana suena la campana de la escuela para izar la bandera argentina, por lo que todos los alumnos deben llegar antes.

Dado el clima, todos suelen estar muy abrigados, y el mismo personal asegura que les toma entre 10 y 15 minutos sacarse la ropa de abrigo para poder estar cómodos durante el dictado de clases.

Luego de izar la bandera, cada alumno comparte las novedades que tenga con sus compañeros y pasan a las aulas para comenzar las clases con las materias estipuladas del día.

Al mediodía se retiran para almorzar, y a las 2 de la tarde vuelven a la escuela para cursar los distintos talleres que tienen los alumnos hasta las 5 de la tarde.

En los momentos de ocio (y si el clima no es hostil), los chicos salen a pasear o se juntan a tomar mate; de lo contrario, se quedan en sus casas. Y si cae nieve, suelen hacer snowboard o “culipatín” (que consiste en sentarse en una tabla y deslizarse sobre la nieve).

Los adolescentes admiten que al principio es difícil adaptarse: extrañan a familiares y amigos, pero luego reconocen que es una experiencia única. Entienden que, de todas maneras, pasarán solo un año en la Antártida y que luego volverán a sus casas para retomar la vida que tenían antes.

Hasta el momento, en la Antártida no hay ningún caso registrado de coronavirus. Por ese motivo la vida puede seguir normalmente, aunque los vuelos están temporalmente suspendidos debido a la pandemia.

Hay un protocolo establecido en caso de que llegue algún vuelo a la Base Marambio, lugar al que llegan las provisiones que luego se distribuyen en la Antártida. De todas maneras, desde marzo no ingresa ningún vuelo.

Con respecto a las provisiones, se trasladan en el verano en un buque que sale desde Buenos Aires y durante tres meses va abasteciendo a todas las bases que Argentina tiene en la Antártida.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.semana.com/educacion/articulo/escuela-en-la-antartida-unica-que-no-cerro-en-argentina-por-la-covid-19/672285

Comparte este contenido:
Page 1507 of 6825
1 1.505 1.506 1.507 1.508 1.509 6.825