Agenda educativa 2022

Como efecto de la sindemia del COVID- 19, la gestión educativa 2020, con clausura incluida, fue un año perdido, mientras que el 2021, un arduo trabajo para garantizar la continuidad de las actividades educativas. El resultado es: la calidad de los aprendizajes presenta deficiencias, se debilita la aplicación del Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo (MESCP), las tasas de deserción suben, la inequidad y desigualdad se incrementan, y de manera velada aparece el capitalismo cognitivo sosteniendo que lo virtual es la solución para los problemas de la educación. No es suficiente pasar clases, hay que trabajar en la calidad de la educación. Asumiendo que la educación es un bien público y que 2022 es la oportunidad para revertir esta preocupante situación, he aquí una propuesta de agenda —por ahora para 2022— para reactivar la “revolución educativa” iniciada con la Ley de la Educación 070.

Ante todo, luego de asegurar condiciones para cuidar la salud de estudiantes y maestros, es necesario que en 2022 las clases sean presenciales. Primero, corresponde realizar ajustes al currículo. Hay que dosificar los programas de estudio, concentrarnos en lo imprescindible del 2022 y abrir espacios para reforzar contenidos esenciales no desarrollados en 2020 y 2021, además de nuevas temáticas propias del periodo actual, como la educación socioemocional. Antes de cuidar la cantidad se debe poner énfasis en la calidad de los aprendizajes y en la evaluación que garantice estos propósitos. Segundo, la infraestructura y equipamiento de las unidades educativas deben contar con condiciones materiales para garantizar la bioseguridad de la comunidad educativa, esto es: agua, baños, lavamanos y energía eléctrica; para ello, según la Ley 070, los municipios deben prestar inmediata atención y contar con presupuestos para este efecto. También se debe garantizar la vacunación de los estudiantes.

Tercero, se requiere desarrollar procesos de formación para los maestros en temas como: Educación presencial y uso de la tecnología, Contención de problemas socioemocionales, Educación en, de y para la vida. La educación en periodos de grandes contingencias no puede ser resuelta con un cambio mecánico de instrumentos y técnicas, es necesario repensar la pedagogía y desarrollar otras capacidades en docentes. Cuarto, es necesario contribuir a la capacitación y funcionamiento de los Consejos de Transformación y Producción Educativos y los Consejos Educativos. La educación comunitaria tiene que ser prioritaria para enfrentar los retos a la educación de estos tiempos. Quinto, como complemento a las clases presenciales, hay que generar medidas que garanticen el acceso universal y buen uso del internet, dispositivos y plataformas de la tecnología educativa contemporánea. Este tema es una disputa de la soberanía tecnológica, por lo que se debe crear plataformas y programas en Bolivia para nuestro sistema educativo. Sexto, también es necesario crear programas socio-educativos para resolver de manera inmediata los problemas que nos dejó la sindemia, como la deserción y el retraso en los aprendizajes.

Séptimo, para ser coherentes con el Plan de Desarrollo Económico y Social 2021-2025, principalmente para reconstruir la economía y promover la industrialización con sustitución de importaciones, se requieren importantes ajustes a la educación productiva territorial desarrollando planes educativos-productivos regionales. Octavo, hay que restituir la equidad y armonía entre los subsistemas del sistema educativo boliviano, no es suficiente concentrarse en la educación regular, hay que profundizar la transformación de la educación superior y dar mayor atención a la educación alternativa y especial, alfabetización y posalfabetización. Noveno, se tiene que investigar y producir conocimientos sobre: Efectos de la pandemia en la educación, Relación educación-tecnología, Sistematización de buenas prácticas en educación. Decimo, considerando que la sociedad se encuentra en un periodo de crisis civilizatoria acrecentada por la sindemia, ahora más que nunca, hay que cuidar la existencia de los seres vivientes y con ella la vida de los seres humanos, la Educación en, de y para la vida es de primera prioridad. El 2022 tiene que ser el Año de la Revolución Educativa, la calidad, pertinencia y relevancia sociocultural y productiva de la educación deben ser prioridades del debate y construcción de propuestas.

Noel Aguirre Ledezma es educador popular y pedagogo. Fue ministro de Planificación del Desarrollo y viceministro de Educación Alternativa y Especial.

Fuente: https://www.la-razon.com/voces/2021/12/10/agenda-educativa-2022/

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Noel Aguirre Ledezma

Educador Popular, profesor de Educación Matemática del Nivel Secundario, Economista, licenciado en Ciencias de la Educación y Especializado en Planificación Estratégica y Desarrollo Organizacional.

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