La excesiva burocracia impide que el docente se dedique a enseñar

Por: Jorge Alberto Guerrero Hernández*

Los profesores afirman que la burocracia asfixia su trabajo en la escuela. Cada día deben dedicar muchas horas al papeleo, a menudo fuera del horario escolar. Una tarea tediosa que se les impone y que resta tiempo a la preparación de las clases y, finalmente, a la enseñanza.

El exceso de actividades paralelas a las necesarias para garantizar el proceso de enseñanza-aprendizaje ha cobrado protagonismo en las últimas décadas en el ámbito educativo. Esto, implica una reducción de la calidad de las actividades educativas en pro del papeleo. En lugar de dedicar tiempo a la interacción, la escucha, observación, a la contemplación, la discusión y la invención, se dedica al papeleo, las estadísticas, cifras, a los informes, etc.

EL RIESGO EN LOS PROCESOS DE APRENDIZAJE Y ENSEÑANZA

La deriva burocrática en la que ha caído la educación, como si de una trampa se tratara, se ha convertido en un problema persistente, dado el empeño de las autoridades educativas en convertir a los profesores en oficinistas que recolectan datos para obtener estadísticas qué presentar a la administración. Así mismo es necesario señalar que pocas veces se le da a esta información un uso realmente formativo que favorezca la mejora de todos los involucrados en el proceso educativo.

El tremendo peso de las responsabilidades de gestión de la enseñanza dentro del conjunto de actividades que se realizan en los centros educativos, su relativa eficiencia y su errática estabilidad en el tiempo, dan lugar a una sobre-burocratización de la enseñanza. Como resultado, los docentes se ven marginados de lo que consideran la misión y el sentido último de la educación, el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Además, es evidente el importante impacto emocional de esta burocracia sobre los profesores, sometiéndolos a un escenario de estrés diario que influye en su práctica docente y repercute en el aula y en el entorno escolar.

Los profesores se han visto obligados a adaptar su trabajo a los cambios de concepción y a las nuevas exigencias impuestas por diversas normativas y cambios sociales, lo que ha supuesto que una parte importante de sus esfuerzos se haya dedicado a la gestión burocrática de los documentos exigidos por la administración educativa. Esto ha provocado una oposición generalizada entre los profesores, ya que el paradigma de la gestión también ha demostrado ser ineficaz.

La administración educativa debe avanzar en la mejora y simplificación de la gestión administrativa, incluyendo nuevos perfiles profesionales y otras ayudas al profesorado, y restaurar las circunstancias laborales de los docentes impulsando su reconocimiento social y profesional.

5 CONSEJOS PARA REDUCIR LA BUROCRACIA EN LA ESCUELA

Urge un cambio de paradigma que garantice que los profesores se dediquen a la enseñanza como su deber principal y que las responsabilidades administrativas se optimicen y reduzcan. En este sentido, se proponen 5 consejos, seguramente necesarios, para reducir el tiempo burocrático al que que se ven sometidos.

1. Realizar un estudio

Parece obvio, pero no se ha asumido; emprender una investigación completa del escenario en el que se encuentran las escuelas y buscar la manera de eliminar de forma permanente la agresiva burocracia que se ha arraigado en los centros y que ahora se considera endémica.

Las instituciones pertinentes, pueden poner fin a esta plaga de burocracia ineficaz investigando las razones por las que el sistema se ha convertido en esto y ha crecido hasta alcanzar proporciones insostenibles.

2.Automatización del proceso

Hoy en día, siempre se están desarrollando nuevas soluciones, y las instituciones deben esforzarse continuamente por adaptarse a las nuevas demandas de servicio para disminuir la burocracia interna que los docentes enfrentan. Varias acciones que solían requerir una cantidad significativa de tiempo y esfuerzo por parte de los especialistas pueden ahora completarse con mucha más agilidad y eficiencia haciendo uso de la tecnología.

3.Creación de una plataforma

Una plataforma única que facilite los procedimientos administrativos al incluir toda la información digitalizada y en línea que requieren los numerosos procesos o subprocesos, así como sus respectivos usuarios internos o externos.

4. Reforzar la figura de la administración

Es necesario profundizar y resaltar la función de los administradores.  Mejorar la formación en administración para preparar mejor a los equipos directivos para este tipo de trabajo.

5.Cambios institucionales inmediatos

La excesiva jerga legal impide una comunicación eficiente. Es necesario que los organismos correspondientes se dirijan a la escuela en términos sencillos para que sus circulares y actos administrativos se entiendan claramente.

Es necesario pues, establecer un diálogo permanente entre todos los agentes educativos, a fin de encontrar puntos en común que permitan reducir la excesiva carga administrativa que pesa sobre los docentes.


  • Jorge Alberto Guerrero Hernández

Es Licenciado en Educación Primaria con maestría en Sociología Educativa, labora como docente en los niveles básico y universitario, así mismo diseña e imparte cursos sobre diversos temas educativos.


Fuente de la información: https://docentesaldia.com

Comparte este contenido:

La empatía del docente favorece el aprendizaje de los alumnos y reduce los problemas de disciplina

Por: Jorge Alberto Guerrero Hernández.

Devolver el sentido humano a la escuela, parece ser una tendencia global en el ámbito educativo. Esto se da a partir de las problemáticas tan frecuentes que se dan en las aulas, tales como la indisciplina, desinterés, violencia, exclusión, entre otros; lo cual repercute   en un bajo aprovechamiento escolar por parte de los estudiantes.

Para tratar de abatir estas problemáticas se han implementado diversas acciones en las escuelas como: talleres para padres y alumnos, conferencias, ajustes a los programas de estudio para incluir áreas o asignaturas como la educación socioemocional, entre otras.  Aunado a esto, se ha buscado integrar a las aulas un elemento que hasta ahora parece olvidado: la empatía.

¿QUÉ ES LA EMPATÍA?

Podemos definir la empatía como el reconocimiento cognitivo y afectivo del estado de ánimo de una persona por parte de otra. Conlleva una comprensión profunda, intelectual y emocional, de la situación vital del otro. Aunque hay autores que dan más importancia a los aspectos cognitivos y otros a los aspectos emocionales, en general, en la actualidad se reconoce la relevancia de ambos aspectos.

Así mismo, ser empático se refiere a tener la capacidad de ponerse en el lugar del otro y entender sus emociones. Sabemos que esta habilidad resulta esencial para poder llevar una vida plena y armoniosa, aunque hasta hace poco se han descubierto los beneficios que puede traer para el ámbito escolar.

LA EMPATÍA ENTRE EL DOCENTE Y EL ALUMNO

El lograr un aprendizaje significativo en muchas ocasiones depende de la relación que se establece entre el alumno y el profesor, esto se refleja en la empatía. Normalmente, cuando a los estudiantes se les da la opción de elegir, suelen escoger a los profesores con los que se sienten con más confianza. Desde el enfoque empático, se crea una atmósfera positiva y los alumnos muestran más interés en las clases y, por consecuencia, los niveles de logro de los aprendizajes son más altos.

Es por ello que resulta relevante señalar que la labor de un docente no debe limitarse a  enseñar y evaluar, es necesario que también muestre una actitud y voluntad positiva respecto a la clase. Estudios recientes señalan que la única manera genuina y fructífera de promover el desarrollo personal desde las escuelas pasa por crear un ambiente de cordialidad y confianza que permita al educando sentirse aceptado, valorado y seguro. En este sentido en toda relación maestro-alumno la empatía toma un papel preponderante, por ser una dimensión facilitadora de la mejora de la persona. Si no existe aceptación, respeto, consideración y cuidado de las personas, la formación queda estancada. Así pues, la demanda de empatía en la educación no responde a una simple ocurrencia, sino al hecho  de que el alumno  precisa comprensión.

Es un hecho que el fracaso escolar de algunos estudiantes está relacionado con las deficiencias comunicativas que tienen con los profesores, esto nos  conmina a creer que es necesario que el docente adquiera, de modo teórico-práctico durante su período de formación, una competencia cognitivo-emocional básica que le permita manejar y canalizar adecuadamente el acontecer relacional durante el proceso educativo, sobre todo en etapas y en situaciones críticas.

Ante esto, es justo puntualizar que no se trata de que el maestro se vuelva sicólogo, pero sí de que adquiera la empatía y las habilidades comunicativas necesarias para desarrollar su labor en entornos cambiantes y en situaciones potencialmente difíciles.

VENTAJAS DE PROMOVER LA EMPATÍA EN EL AULA

-Se mejoran los resultados educativos

-Se favorece un ambiente agradable en el aula

-Los problemas de indisciplina disminuyen

-Se desarrolla la inteligencia inter e intrapersonal

-Se promueve y mejora el trabajo colaborativo

-Aumenta la autoestima de los estudiantes

-Se refuerzan los valores

Es necesario señalar que una de las mejores maneras en que los alumnos aprenden a ser empáticos es imitando a sus profesores. Ante esto aquí te dejo algunas recomendaciones que puedes integrar a tu práctica diaria.

¿CÓMO SER UN DOCENTE MÁS EMPÁTICO?

Conocer a los alumnos, el contexto en el que viven, sus ideas, gustos e intereses.

-Tener expectativas altas sobre lo que el estudiante puede alcanzar.

-Proporcionar una atmósfera en el aula donde se sientan honestamente aceptados y respetados.

Interesarse por lo que los alumnos sienten y piensan.

-Escuchar a los estudiantes e intentar entender cómo se sienten, así como ver más allá de las calificaciones.

-Trabajar  a partir de las fortalezas de los alumnos. Es común que en ocasiones nos frustremos debido a que parecen no avanzar, pero enfocarse en los aspectos positivos ayudará a que salgan adelante.

-Aprender a escuchar e interpretar las señales no verbales de los estudiantes.

-Promover el trabajo colaborativo en el aula.

-Encontrar el equilibrio entre la autoridad y la confianza. Es de suma importancia que en el aula exista un ambiente positivo y ameno, pero sin que el maestro pierda el papel de autoridad.

Conclusiones

La empatía resulta fundamental en el ámbito educativo, ante esto es necesario que se promueva como parte del proceso de formación de los docentes, mientras esto sucede es altamente recomendable que se incluya en la práctica diaria en las aulas, ya que los beneficios para el ambiente escolar y el aprendizaje son reales.

Referencias:

La empatía en la educación, Valentín Martínez-Otero Pérez, Universidad Complutense de Madrid, Recuperado de: Revista Electrónica de Psicología Iztacala. 14, (4), 2011

Fuente del artículo: https://docentesaldia.com/2019/08/31/la-empatia-del-docente-favorece-el-aprendizaje-de-los-alumnos-y-reduce-los-problemas-de-disciplina/

Comparte este contenido: