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Normales rurales, su esencia colectiva

Por: Tanalís Padilla*

La esencia de las normales rurales es su carácter colectivo. En gran medida esto se debe a sus orígenes en la Revolución. El contenido social de la Constitución de 1917 –las protecciones laborales, el reparto agrario y el acceso a la educación– que pretendía corregir la irrisoria concentración de riqueza del periodo porfirista dependió del principio de derechos colectivos cuya articulación son la única forma de contrarrestar el poder del capital.

Las características colectivas de las normales rurales se dieron desde su construcción inicial, ya que en muchas instancias eran las comunidades mismas quienes aportaban la mano de obra, los materiales o la elaboración de sus muebles. Los informes de la primera generación de directores de estas escuelas y las memorias de los primeros alumnos enumeran múltiples ejemplos de esta labor. En la normal rural de Río Verde, San Luis Potosí, los estudiantes dedicaban las tardes después de sus clases a construir mesas, bancos y camas para su comedor e internado; en Xocoyucan, Tlaxcala, los alumnos instalaron una cooperativa con sus propios fondos; en el El Mexe, Hidalgo, rehabilitaron las paredes y muros; en Ayotzinapa, Guerrero, cimentaron la carretera a Tixtla.

El que muchas de las normales rurales se instalaran en antiguas haciendas era una justicia poética: los antiguos palacios cuyos propietarios se habían enriquecido gracias a la apropiación de tierra y trabajo de la clase campesina e indígena albergarían ahora a los descendientes de esa clase explotada. Además, los directores, estudiantes y profesores promovían una activa labor y relación con las comunidades vecinas, ya fuera con campañas de vacunación e higiene, organización de festivales cívicos o poniendo las instalaciones de la normal a disposición de las comunidades, como lo hizo en 1926 el director de la entonces normal rural de Tixtla, quien bajo el nombre de la escuela, puso un letrero que decía TALLERES DEL PUEBLO, así con mayúsculas, y así dar libertad muy amplia al pueblo para que entre a trabajar con nosotros.

El carácter colectivo de estas escuelas también se reforzó con el código disciplinario adoptado en su seno y elaborado en muchas de ellas por el profesor, pedagogo y director de varias normales rurales José Santos Valdés. Entre otras cosas, Santos Valdés enfatizó que los alumnos deberán participar no sólo en la elaboración de su cultura y en la producción económica de la escuela, sino en la organización y dirección de la vida de los niños y de los maestros, tanto dentro como fuera de la institución. En las normales rurales los alumnos debatían e incidían en las sanciones que se implementaban cuando se faltaba a las normas y el código disciplinario se aplicaba a la comunidad entera: docentes, estudiantes y cuerpo administrativo.

En las normales rurales el comedor y el internado son las modalidades que más han preservado el carácter colectivo de estas escuelas. Son espacios para convivir. Son también lugares de socialización y de concientización, donde la lógica de organización colectiva se enseña, se aprende y se intuye. Y son espacios comunes donde jóvenes pobres, muchos de ellos de comunidades remotas, conviven con centenares de estudiantes, cada uno con su propia historia, pero con el común denominador de ser de extracción humilde y de querer estudiar. En este mundo y en las prácticas que lo refuerzan y lo protegen, los normalistas han desarrollado un fuerte sentido de dignidad, una dignidad que manifiestan al defender sus derechos en colectivo.

Es una dinámica que desde hace mucho ha incomodado a altos funcionarios de la SEP. A finales de la década de los 60, cuando ya se veía venir la reforma educativa que eliminaría 14 de las 29 normales rurales y donde también se separó el ciclo de secundaria del profesional, uno de los argumentos era que los alumnos mayores manipulaban a los menores. En ese entonces también se consideró remplazar internados con becas individuales como forma de control ideológico y para minimizar huelgas y paros. La Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México caracterizaba de reaccionaria y antipopular este tipo de medida y declaró: no consideramos justo ni revolucionario mutilar las escuelas normales rurales.

Las reformas neoliberales implementadas en las cuatro décadas anteriores han diezmado el carácter popular y social de la Constitución mexicana. Así como el concepto de eficiencia se ha utilizado como justificación para privatizar la infraestructura pública, el individualismo, eje central de la cultura neoliberal, es vista como tentadora respuesta a la corrupción. Pero ambos conceptos sirven al capital porque atomizan a la sociedad y debilitan mecanismos de defensa y movilización colectiva.

A casi un siglo de vida y en contextos distintos, las escuelas normales rurales han experimentado tanto cambios como continuidades, pero su esencia colectiva hoy continúa en pie gracias a la infraestructura del comedor y del internado. Eliminar estos espacios sería acabar con ellas.

* Profesora-investigadora del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Autora del libro Unintended Lessons of Revolution, una historia de las normales rurales en el siglo veinte , próximo a publicarse con Duke University Press

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2021/08/07/opinion/013a1pol

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La insistencia a la presencia: un atentado a la vida

Por: Luis Miguel Alvarado Dorry

El pasado 20 de noviembre del año 2020 los estados de Chiapas y Campeche pasaron a color verde según el semáforo epidemiológico provocado por el COVID-19, lo cual significaría un nivel bajo de riesgo de contagio, en ese momento, las autoridades federales comenzaron a insistir el regreso a clases presenciales en estos dos estados ubicados en el sureste de la República Mexicana.

El 05 de enero en un comunicado en rueda de prensa el presidente de México Andrés Manuel López Obrador reiteró que, en Chiapas, “muchas comunidades estaban dando clases presenciales, no en todo el estado, pero que ya se avanzó” [1] esto a casusa que en el estado ya llevaba varias semanas con semáforo epidemiológico en color verde, haciendo “un llamado respetuoso a que, sobre todo a las autoridades, de que ya empecemos a abrir las escuelas […]”, agregó.

Este mismo día, el secretario general de la Sección VII del SNTE-CNTE, el profesor Pedro Gómez Bámaca en rueda de prensa, respondió a AMLO con algunas interrogantes “¿quién le miente al presidente de la realidad que se vive en nuestros pueblos, en nuestras escuelas de los distintos niveles ante la falta de infraestructura, sobre todo sanitaria? ¿en qué comunidad o escuela se cuenta con el servicio de agua potable como un primer elemento necesario para garantizar salubridad? ¿a qué escuelas le han dotado de insumos necesarios como cubrebocas, termómetros digitales, gel antibacterial y demás materiales que se pudiera ocupar para tener una buena sanidad?” [2], entre otras.

Reiteró sobre la voluntad de les docentes por regresar a las escuelas, sin embargo, a la fecha se tuvieron 97 decesos de compañeres docentes en las dos regiones más grandes de Chiapas, por lo tanto, hizo un llamado a los distintos niveles de gobierno a que “asuman su responsabilidad para dotar de todo lo necesario” con el fin de regresar de manera segura. En este sentido, aseveró que no se niega al regreso a clases presenciales, sin embargo, es “falso que en Chiapas existen las condiciones para tal regreso, la realidad es otra”.

De esta forma, dio inicio la disputa entre la cerrazón por parte de las autoridades federales y estatales sobre la insistencia a la presencia como política de muerte exponiendo la salud y vida de docentes, estudiantes y sus familias, contra la política de resistencia, esperanza y exigencia de dotar de todo lo necesario para el regreso seguro a clases presenciales por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) con el hito de sobrevivir ante la pandemia provocada por el COVID-19.

Las cinco insistencias a la presencia: la posible hecatombe

Antes de terminar el año 2020, el 02 de diciembre, convocaron las autoridades del estado de Chiapas, a través de su estructura en el nivel básico (preescolar, primarias y secundarias), aunque me centraré en el nivel primaria, a una reunión virtual denominada “Regreso seguro a clases” para compartir la “guía operativa del retorno seguro a las aulas” con base en el “Boletín No. 139” [3] que presentó la Secretaría de Educación Pública (SEP) el pasado 31 de mayo de 2020 , esto a raíz de que el semáforo epidemiológico paso a color verde.

El contenido de esta guía incluyó los “preparativos”, los cuales, indicaron que, en la primera semana, los niveles de gobiernos estatales y federales apoyarían en las limpiezas y desinfección de las escuelas, para la segunda semana sería “capacitacitación” a les docentes, directives y al personal de apoyo a través de la temática “Prevención ante el COVID-19” con el apoyo del personal de la Secretaría de Salud y coordinados por el Comité Regional de Salud (CORESA).

Ese mismo mes, convocaron a la integración del “Comité Participativo de Salud Escolar” (CPSE) de acuerdo al Boletín antes mencionado, para planificar las acciones para el “regreso seguro a clases” de manera ordenada y organizada “privilegiando la seguridad de todos los integrantes de la comunidad escolar”, mencionaban.

Sin embargo, en muchas partes del estado habían seguido los contagios y fallecimientos de personas, por la polarización del número de personas contagiadas y fallecidas en la entidad a causa del COVID-19, y al pasar en pleno pico el semáforo a color verde, se evidenció en las redes sociales el descontento de las personas circulando a manera de sarcasmo que, en Chiapas, ya no se regía con base a un semáforo epidemiológico, sino a un semáforo frutal, ubicando este en “sandía”, es decir, verde por fuera y rojo por dentro.

Ante esto, la estructura educativa (jefas y jefas de sectores, supervisoras y supervisores, directives) de nivel básico hicieron lo propio para esta integración, unas decidieron retomar al comité de padres y madres de familias, otras colocaron a les directives como responsables de lo que emanara de este, con el fin de evitar el contacto, traslado y aglomeración de familias y docentes.

El segundo contenido compartido se denominó “Días previos al inicio de clases” vinculados con el tercero denominado “Primer día de clases” y el cuarto “Acciones permanentes de prevención”, los cuales, incluyeron la elaboración del plan “Regreso seguro a clases” teniendo las siguientes consideraciones: a) cuándo regresar; b) estrategias de seguridad para la salud de la comunidad, en el regreso a la actividad presencial; c) tres filtros de corresponsabilidad: casa, escuela y salón de clases; d) cuidados del ingreso y desplazamientos internos en la escuela; e) implementación de la sana distancia; f) sanitización y funcionalidad de la infraestructura existente; g) apoyo y asistencia médica y emocional; h) qué hacer ante casos sospechosos; i) campaña intensiva y permanente de uso de cubrebocas, lavado de manos y sana distancia. Este plan sería definido por docentes, directives y familias.

a). Cuándo regresar.

Esto sería en común acuerdo entre las familias, el Comité Participativo de Salud Escolar (CPSE), el Sector Salud, Protección Civil, Comisariado Ejidal (en caso de escuelas ubicadas en zonas rurales).

b). Estrategias de seguridad para la salud de la comunidad, en el regreso a la actividad presencial.

Incluyen:

  • Tomar medidas higiénico sanitarias en el uso de comedores escolares para evitar el contagio.
  • El personal vigilará la toma de medidas en momento como el recreo escolar, la toma de los alimentos, el uso de los sanitarios, etc.
  • Desinfección y limpieza diaria de los espacios escolares, herramientas, materiales e inmobiliarios.
  • Todo el personal escolar deberá hacer uso correcto de cubrebocas, lavado frecuente de manos, desinfección de los espacios, etc.
  • Recordar con frecuencia a estudiantes todas las medidas de bioseguridad para evitar el contagio.
  • Determinar un espacio preventivo para aquelles estudiantes que presenten algún síntoma de enfermedad respiratoria.
  • Campaña permanente: no escupir; al estornudar o toser cubrirse nariz y boca con la parte interna del codo, no tocarse la cara con las manos sucias, etc.

c). Tres filtros de corresponsabilidad: casa, escuela y salón de clases.

En este apartado incluye la instalación de un filtro en casa, en el que las familias deberán supervisar y/o apoyar a sus hijes en el lavado correcto de manos con abundante agua y jabón, uso de gel antibacterial al 70% de alcohol antes de salir de casa, esto declarado en una carta. Aquelles niñes que no lleguen con algún familiar, no lleven cubrebocas y que no lleven la carta que da fe de este filtro, les directives, docentes y el CPSE considerarán qué hacer con elles.

El segundo filtro, es a la hora de entrar a las instalaciones de la escuela a cargo de la directiva y del CPSE, teniendo en cuenta lo siguiente: el ingreso deberá ser organizado respetando la sana distancia para evitar la aglomeración; revisión de manos limpias, nariz y boca cubierta; Aplicación de gel antibacterial; evitar abrazos, besos y contactos cercanos; les estudiantes se dirigirán a su salón correspondiente; les docentes verificarán la capacidad de cada salón con el fin de mantener la sana distancia; puntualidad; estar vigilando cualquier indicio de enfermedad respiratoria, llamar a la familia si se presentan algunos síntomas al respecto.

El tercer filtro es a la hora de entrar al salón de clases, este estará a cargo de les docentes y de las familias responsables de cada grupo, estas apoyarán en revisar las condiciones de salud de les estudiantes, al mismo tiempo del mantenimiento constantes de la higiene de los mobiliarios, lavado frecuente de manos, uso de gel antibacterial, etc. Durante el horario de clases les docentes vigilarán que se respete la sana distancia e identificarán si algune de les estudiantes presenta síntomas de enfermedad respiratoria, si esto sucede, le dirigirán al espacio preventivo y le pedirán a la familia que retiren a su hije de la escuela. Si algune docente, personal de apoyo y/o directive presenta síntomas de enfermedad respiratoria, se dirigirá al sector salud inmediatamente para su valoración y se desinfectará el o los espacios en donde estuvo.

d).Cuidados del ingreso y desplazamientos internos en la escuela.

En este pidieron realizar el receso de manera escalonada, por grupos o grados y por horarios, o bien, no tener receso; suspensión de reuniones masivas de personas; no realizar ceremonias o actos cívicos; uso permanente de cubrebocas; aprovechamiento de los espacios escolares (salones, bibliotecas, sala de usos múltiples, aulas para talleres, aulas de medios, patios, etc.); colocar señalamientos y marcas en diversas partes de los espacios escolares para que la comunidad estudiantil convocada transite en un solo sentido con el fin de evitar la aglomeración y tomar la sana distancia; les estudiantes permanecerán en un solo salón para la realización de sus actividades escolares con une o dos docentes (tomando en cuenta el número de docentes), en el caso del nivel secundaria, les docentes se trasladarán a los diferentes grupos con el propósito de minimizar la movilización y “encuentro de personas”.

e). Implementación de la sana distancia.

En este rubro incluyeron las siguientes actividades: tomar en cuenta el número de estudiantes y docentes; la asistencia de estudiante sería escalonada manteniendo una modalidad híbrida (la mitad de grupo asiste un día mientras el otro trabaja a distancia); según las dimensiones de los salones de clases, las escuelas determinan el número de estudiantes que asisten (manteniendo la sana distancia); vigilancia permanente por parte de les docentes para que les estudiantes mantengan las medidas de protección sanitaria; priorizar la asistencia de hermanos el mismo día, etc. Compartieron un ejemplo de esta distribución, los lunes y jueves asistirían 1º y 6º grados, martes y jueves 2º, 3º, 4º y 5º grados, los días que no asistan, trabajaría a distancia.

f). Sanitización y funcionalidad de la infraestructura existente.

Incluyó la desinfección de toda la institución educativa previo al inicio del regreso a clases presenciales; la desinfección permanente de los espacios, materiales y herramientas; lavado de manos con agua y jabón, los tres filtros antes mencionados, entre otros. Aprovechamiento de todos los espacios escolares manteniendo la sana distancia.

g). Apoyo y asistencia médica y emocional.

En apoyo y asistencia médica solo mencionaron que a les estudiantes que presenten algún síntoma de enfermedades respiratorias ubicarlos en el área preventiva y se le llamaría a la familia para el retiro de la institución; al personal de la escuela, pedirle que se retire y que asista de inmediato al sector salud. En lo emocional, reiteraron la resiliencia para aquelles que perdieron a algún ser queride.

h). Qué hacer ante casos sospechosos.

Se incluyeron las siguientes acciones: al confirmar a una persona con COVID-19 en la escuela, se suspenderán las actividades, se cierra la escuela por el tiempo determinado a cargo del sector salud y se emplearía las clases a distancia.

i). Campaña intensiva y permanente de uso de cubrebocas, lavado de manos y sana distancia.

Mantener informado y vigilado a toda la comunidad escolar con respecto a todo el protocolo de bioseguridad.

El quinto y último contenido compartido por las autoridades educativas se refirió y denominó “Jornada pedagógica” empezaron por definir que “un momento pedagógico es un espacio de la jornada para el desarrollo de actividades encaminadas a fortalecer hábitos, saberes, habilidades o actitudes que privilegian un trabajo escolar integra” organizándolo en 4 puntos:

  1. “Vida Saludable: Momento para el desarrollo de hábitos de higiene, cuidado y salud personal.
  2. Desarrollo Socioemocional y Convivencia Escolar: Momento para el desarrollo de habilidades socioemocionales y de resiliencia.
  3. Fortalecimiento de los Aprendizajes:  Fomento para el reforzamiento y regularización de los aprendizajes en tres áreas del conocimiento: Lenguaje y Comunicación o Español, Pensamiento Matemático y Conocimiento del Mundo, del Medio o Ciencias.
  4. Actividad Complementaria: Momento de actividades acordadas por el CTE., por ejemplo: Talleres de tecnología, Activación física, Taller de escritores, de vida social.

Los 4 momentos de la Rutina o Jornada Pedagógica “son flexibles más NO sustituibles.” Mencionaron.

Por lo anterior, ¿por qué es importante mencionar todo este protocolo? A mi perspectiva, es importante para corroborar dos aspectos: a) las autoridades educativas desconocen las condiciones reales de las escuelas y familias precarizadas en el estado de Chiapas y México, por tanto, tras el escritorio mandatan todo este proceso; y b) las conocen, sin embargo, omiten las condiciones geográficas y socioeconómicas de los contextos marginados, por tanto, excluyen a “los condenados de la tierra” Fanon (1963) con tanta perversidad.

¿Para quiénes está hecho entonces este protocolo? Al parecer para un sector en condiciones favorables, con familias socioeconómicamente acomodadas, para escuelas que cuentan con todos los servicios, para familias que tienen las posibilidades de abandonar por un momento su trabajo y asistir a todo el protocolo, ¿y las familias que ni tiempo tienen de ir a dejar a sus hijes a las escuelas ya que viven al día y si abandonan su trabajo pueden perderlo o no sacar para comer? ¿y las escuelas que no cuentan con agua potable? ¿y las familias que no cuentan con posibilidades económicas para la compra de gel antibacterial y cubrebocas? ¿y los hogares que no cuentan con agua potable y el suficiente jabón? Cuestionamientos que la mayoría nos hacemos.

En este marco, iré reflexionando acerca del plan “Regreso seguro a clases” y sus consideraciones, asimismo, trataré de acercarme a las respuestas de las cuestiones antes expuestos:

  • En el inciso “a”, pienso que, por tanta insistencia a la presencia en las escuelas, les docentes han pedido que el regreso a clases presenciales se haga por oficio y las autoridades educativas desvían este requerimiento, como Poncio Pilato, se lavan las manos poniendo en conflictos entre familias y docentes queriéndoles hacer responsables de lo que en este regreso a la presencialidad resulte.
  • En el inciso “b”, analizando sobre la vigilancia, desinfección y limpieza diaria de los espacios escolares, herramientas, materiales e inmobiliarios, ¿quiénes lo harán? ¿les docentes, les asistentes del plantel o las familias? En este sentido, por el tiempo destinado a todo este proceso, si les docentes lo hicieran, se la pasarían gran parte del tiempo haciendo esto aunado a la carga administrativa que de por sí ya tienen, por otro lado, se le restaría más tiempo a lo pedagógico. Si les asistentes del plantel lo hicieren, les cargarían más de trabajo a estes que, por lo general, son olvidades y sobreexplotades por el sistema educativo. Si las familias lo hicieren, no todas cuentan con los tiempos o las posibilidades económicas para pagarle a alguien para hacerlo, unas trabajan para sobrevivir y otras en el hogar, esto causaría una saturación y sobrecarga de trabajo.
  • En el inciso “c”, se da por hecho de que todas las familias cuentan con agua potable, jabón y gel antibacterial, si las autoridades se dieran el tiempo de recorrer solo la periferia de la ciudad capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez, podrían observar un alto índice de zonas marginadas, familias en condiciones precarizadas, ahora bien, si pudieran “regalar” un poco más de su tiempo, recorrieran algunas comunidades ubicadas en las regiones “Altos”, “Selva”, “Sierra”, entre otras no menos importantes, observarían que existen hogares sin luz electríca, agua potable y drenajes, en las mismas condisciones encontrarían a las escuelas, entonces, podrían detenerse a pensar antes de insistir en el regreso a clases presenciales y no seguir polarizando las estadísticas, las cuales, muestran las condiciones de los sectores populares.
  • En el inciso “d”, sucedería lo mismo que en el “b” con respecto a los tiempos dedicado a este protocolo, añadiendo que en muchas escuelas los espacios escolares no son aptos para tales actividades, asimismo en la mención de “minimizar los encuentro de personas”, sabemos que la escuela es un lugar de encuentros, de relaciones e interrelaciones y al minimizar estos, entonces ¿para qué regresar? Bajo estas condiciones de no encontrarse con el otre conlleva una fuerte idiología desde las perspectivas neoliberales invividualistas, con el hito de evitar los encuentros, las organizaciones, luchas y movilizaciones desde el adiestramiento escolar.
  • En el inciso “e”, si tomamos en cuenta el número de estudiantes y docentes, encontraremos que existen grupos por encima de 45 estudiantes, piden que se dividan los grupos a la mitad, esto implicaría una doble labor de les docentes, es decir, trabajar medio grupo de manera presencial y el otro a distancia, pero no se habla de un aumento de los salarios o ¿será que contratarán a más docentes para apoyar en estas labores?,o bien, las autoridades quieren que se trabaje el doble con el mismo salario que ya de por si es precarizado, dirigiédonos a una neoexplotación laboral. Ahora bien, esto implicaría una movilización masiva de familias y docentes para llegar a sus escuelas, movilizaciones en los transportes públicos ya que hay familias y docentes que no cuentan con automoviles propios, circulación en las calles antes de llegar a las escuelas ¿quiénes vigilarían estos procesos de movilizaciones?
  • En el “f”, incluyen los incisos “b”, “c”, “e” y “d”, añadiendo que en el aprovechamiento de los espacios escolares encontramos escuelas muy pequeñas con patios muy grandes, otras con muchas aulas y poco espacio en patios, otras que son escuelas muy pequeñas con patios pequeños, todas con matrículas elevadas por salón de clases aún cuando estas se dividan por la mitad.
  • En el inciso “g”, ¿de qué manera poder subsanar la pérdida de un familiar (madre, padre, abuela, abuelo, hermanes, etc.? Creo que la muy mencionada “resiliencia” no basta para una enorme pérdida de tal magnitud, perdí a mi hermana y mi abuela hace cinco años, mi familia y yo todavía no superamos esas pérdidas sabiendo de la enfermedad crónica que tenía cada una, sin embargo, les niñes que perdieron a un ser querido de manera repentina y rápida por el COVID-19. por arte de magia, o bien, por arte de la resiliencia ¿podrían superar esas pérdidas? Pienso que no es tan sencillo.
  • En el “h”, creo que caeríamos en el dicho “una vez ahogado el niño, tapado el pozo”, con un caso positivo de COVID-19, según María Eugenia Jiménez Corona, integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del COVID-19, contagia a un promedio de 2.5 personas [4], solo pensar en una niñe que en su camino se toca la nariz o boca, y toca diversos lugares, atrás de elle vienen 22 a 25 estudiantes más que pudieran tocar esos mismos lugares, al otro día el segundo grupo por infortuna puedan tocar los mismos lugares. Pero bien, pensemos en el promedio, un positivo de COVID-19 contagia al menos 2 personas, cada una al llegar a su casa tiene contacto con al menos 4 personas en casa, en un día ya tendríamos a 8 personas contagiadas. Poner en riesgo a la población por la insistencia y necedad a la presencialidad por parted e las autoridades educativas es extremadamente perverso.
  • Incluye todos los incisos anteriores agregando únicamente el uso de cubrebocas, se habla del uso de cubrebocas al ingresar a las escuelas y permanecer con el cubrebocas dentro de las escuelas, ¿qué pasaría si unes estudiantes no llevan cubrebocas a la escuela? ¿se les negará el acceso?¿quiénes serían les responsables que obstaculizarían el derecho a la educación? Por otro lado, ¿quiénes dotarán a las familias de cubrebocas?¿saldrá de los bolsillos de las familias o docentes? No se habla de que las autoridades educativas van a dotar de cubrebocas a las escuelas, docentes y familias, solo de una “intensiva campaña”, ¿volverán a hacerse de la vista gorda o de oídos sordos? Por ejemplo, en China, existe desde mayo del 2020 un fuerte protocolo a la entrada de las escuelas, les estudiantes pasan por un lugar en donde se cambian el cubrebocas que traen de casa y se ponen otro otorgado por les docentes a la entrada de las escuelas, pasando por un filtro de control de fiebre y por una máquina de ozono [5], en México y Chiapas se habla de tal camapaña pero no de la dotación de estos insumos.

Por lo anterior, las autoridades estatales y federales, al parecer, hacen alución a una de las canciones de Shakira, es decir, son ciegas, sordas y mudas. Y son ciegas porque intentan no ver, a la vez que polarizan las distintas realidades y condiciones en las que se encuentran las escuelas y los sectores populares. Son sordas, porque omiten y callan las voces de les docentes, les cuales, vienen denunciando las realidades de sus contextos. Son mudas, porque aún sabiendo de las condiciones marginadas de las escuelas y de los sectores populares, callan e insisten a la presencia.

Aunado a lo anterior, las autoridades educativas, mediante un formato, piden que se informe sobre las condiciones que se encuentran las escuelas y modalidades de trabajo de les docentes, al tiempo que hacen caso omiso a dichos informes e insisten en la presencialidad.

El pasado 13 de enero de 2021, convocaron a una segunda reunión, el cual, vuelven a insistir a la presencialidad en las escuelas en el marco de “sensibilización a los docentes”, en esta se refirieron a sensibilizar a les docentes para que hagan acto de presencia en sus escuelas y ver las condiciones en la que esta y la comunidad se encuentran, aseveraron que hay escuelas abandonadas y que necesitan que les docentes, asistentes de plantel y directives se presenten a sus escuelas. Direcciones, supervisiones y demás autoridades (hacia arriba) “son eslabones para la reanudación de las clases presenciales” comentaron,

Volvieron a mencionar que de manera conjunta se decida el regreso a clases presenciales con base a la “guía operativa del retorno seguro a las aulas” antes mencionada, es decir, entre el CPSE, el sector salud, protección civil, comisariado ejidal (en el caso de las escuelas que se encuentren en zonas rurales) decidan si regresan o no. “la decisión es de manera conjunta y no solo del padre de familia” argumentaron. Asimismo, comentaron las modalidades del regreso gradual de acuerdo a la guía.

Es necesario “despertar el interés de las y los compañeros”, “que la sociedad chiapaneca vea el interés de las y los docentes”, “no se puede obligar a nadie, cada uno asumirá su responsabilidad, tienen derecho a manifestarse, pero no significa que tengan la razón”, aseveraron. En este sentido, dan por hecho de que les docentes no hacen nada y no tienen interés, como si elles fueran les culpables de esta coyuntura, les docentes también temen por sus vidas, también tienen familias que pudieran ser contagiadas.

La mayoría de les docentes, a partir del cierre de escuelas el pasado mes de marzo del 2020, se resguardaron en sus lugares de orígenes con sus familias para pasar este confinamiento juntes, otres se han mantenido en lugares donde se encuentra su centro de trabajo, hacer acto de presencia implicaría una movilización masiva en los transportes públicos y calles en las comunidades (aunque se reduzca a la mitad los grupos).

Les docentes han hecho un arduo trabajo en esta coyuntura pandémica, planear las actividades para sus estudiantes, elaboración de cuadernillos de trabajos, asistir a la entrega-recepción de estos cuadernillos en sus comunidades, elaboración de trabajos administrativos que piden las autoridades (que siguen siendo excesivas), trabajar con sus hijes que también son escolarizdes, realizar trabajos del hogar, entre otras actividades que han saturado la vida cotidiana en esta reconfiguración de las sociedades, entonces ¿qué más responsabilidades se les tienen que fincar a elles?

Mostrando las condiciones de las escuelas y comunidades de los sectores populares, los cuales, se ha venido manifestando a partir de la reconfiguración del trabajo docente, en este sentido, ¿quiénes tienen la razón? ¿Las autoridades que se encuentran muy cómodamente tras un escritorio o les docentes que han vivido en carne propia esta coyuntura y conocen las realidades de sus contextos?

En la misma aseveraron “si el problema es la sanitización de los espacios o la dotación de los insumos, entonces, hay que gestionarlas” ¿por qué les docentes o las familias tienen que gestionarlas? Pienso que no se trata de gestionar o no, ya que es responsabilidad del estado dotar de los insumos de acuerdo a los protocolos de bioseguridad, se trata de ver que siguen falleciendo y contagiándose personas de COVID-19 (aunque el semáforo siga en verde), se trata de vacunar tanto a docentes y sus familias, estudiantes y sus familias para evitar contagios y muertes.

Por otro lado, mencionaron que “el sindicato tiene todo el derecho de manifestarse, sin embargo, tienen que argumentar con pruebas pertinentes”, “el color del semáforo no lo asigna la secretaría de salud, sino un organismo externo”, “existen comunidades donde no hay contagios”. En este sentido, los sindicatos tanto de salud como de educación, en el estado de Chiapas, han venido mostrando pruebas de las condiciones precarizadas en las que se encuentran las escuelas y los grupos populares que viven en zonas marginadas, escuelas y hogares sin luz eléctrica, sin agua potable, sin drenajes, sin la economia de abastecerse de jabón, gel antibacterial o alcohol, asimismo de contagios y fallecimientos a causa del COVID-19 ¿qué más pruebas quieren?

Solo basarse en el color del semáforo que, en Chiapas todavía sigue en “Sandía”, no basta, si argumentan que existen comunidades sin contagios (bastaría hacer una investigación a profundidad) y que hay posibilidades de abrir las escuelas para el regreso a clases presenciales, no se dan cuenta que la mayoría de les docentes son de lugares diferentes de los que se encuentran sus centros de trabajo, al abrirlas, implicaría movilizar a les docentes, pero si algune docentes está contagiado y es asintomático ¿se dan cuenta de la magnitud del problema que se provocaría?

En este sentido, insisto que, en primer lugar, se tienen que vacunar a no solo a les docentes y sus familias sino también a les estudiantes y sus familias, en segundo lugar, dotar de los insumos necesarios (jabón, cloro, gel antibacterial, alcohol, cubrebocas, caretas, etc) a las familias y todo el personal de las escuelas. En esta también instaron en la entrega de un formato en donde se rinde información sobre las condiciones que se encuentran las escuelas y modalidades de trabajo de les docentes.

Por presiones sociales en las redes por el alto índice de contagios y fallecimientos de personas, vivenciados por las familias, más que por la evaluación y monitoreo de la pandemia provocada por el COVID-19, cinco días después de la segunda insistencia a la presencia en las escuelas (18 de enero), Chiapas fue colocado en semáforo amarillo [6].

En este marco, las autoridades educativas en Chiapas convocaron a la tercera reunión 02 de febrero del presente año denominado “1ra. Reunión para Seguimiento y Monitoreo de las acciones a implementar en el resto del ciclo escolar 2020-2021” con el fin de “Abatir el rezago y abandono en educación primaria” con el objetivo principal de “instrumentar el proceso de seguimiento y evaluación de las acciones implementadas en los sectores, zonas escolares y escuelas para asegurar la permanencia de niñas, niños y jóvenes en su trayectoria por la educación básica”.

Lo anterior basado en el “Boletín SEP no. 317 Regreso seguro a las escuelas a partir de enero, de manera voluntaria, en estados con semáforo amarillo: SEP” [7] publicado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) el 08 de diciembre de 2020, en donde establece que “El regreso en amarillo será a través de Centros Comunitarios de Aprendizaje (CCA), contemplados en el Artículo 14 de la Ley General de Educación que se instalarán de manera voluntaria”.

El tema central de esta reunión fue la instalación de los Centros Comunitarios de Aprendizaje (CCA), su fundamento jurídico en el artículo 14 de la Ley General de Educación en conjunto con el sector salud en donde, en el boletín antes mencionado, dicta los siguientes aspectos a considerar:

  1. Jornadas contra el rezago escolar;
  2. Asesoría pedagógica;
  3. Apoyo psicoemocional;
  4. Acciones de limpieza y sanitarias en el plantel educativo;
  5. Consulta de libros;
  6. Entrega de Libros de Textos Gratuitos y material didáctico;
  7. Trámites escolares;
  8. Utilización de equipos y servicios (computadoras, internet, impresoras, TV, etc.);
  9. Uso de infraestructura escolar (auditorios, chanchas deportivas);
  10. Acciones de construcción y mantenimiento;
  11. Sesiones de órganos colegiados del Plantel Educativo;
  12. Las que determine el Comité de Salud Escolar, previa autorización de la autoridad educativa en el estado.

En el mismo, plantearon sesiones de 45 minutos en los CCA siguiendo los protocolos de bioseguridad de la “guía operativa del retorno seguro a las aulas” mencionada con anterioridad. También “invitan” a que las familias redacten una carta responsiva para este regreso gradual emanada en el proceso de los CCA en palabras de Moctezuma Barragán el entonces secretario de educación pública a la fecha de la publicación de este boletín este regreso gradual “mitigará problemas socioemocionales que padecen algunas de las alumnas y alumnos por el aislamiento preventivo”.

De lo anterior, una vez publicado el Boletín SEP no. 317, dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) salieron a denunciar contra estas decisiones que tomaron las autoridades federales haciendo un fuerte posicionamiento sobre que “no habrá regreso a clases si no están dadas las condiciones mínimas de seguridad sanitaria para toda la comunidad escolar, lo que incluye a niños, maestros y padres de familia” [8], agregando en el mismo que, estas medidas, responden a presiones políticas y económicas de los empresarios (particularizaron a Fundación Azteca) para la reactivación de sus economías poniendo en peligro la vida de las sociedades, en particular, de los sectores populares.

No olvidemos de dónde salió Esteban Moctezuma Barragán, hijo predilecto del “Grupo Salinas” quiénes hicieron jugosos contratos televisivos en la estrategia antipedagógica “Aprende en Casa”.

Sin embargo, ante estas declaraciones de los diversos dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) a nivel nacional, en Chiapas, en esta tercera reunión se convirtió en una tercera insistencia a la presencia, presentando tres fases que requieren los CCA:

  • Fase 1: Instrumentación, en esta fase se refirió a la réplica de toda esta información a manera de cascada con base a la estructura educativa en el nivel primaria, desde jefaturas de sector hasta las escuelas días posteriores a esta tercera reunión. En esta, instaron nuevamente en la entrega de un formato en donde se rindieron informaciones sobre las condiciones que se encuentran las escuelas y modalidades de trabajo de les docentes.
  • Fase 2. Implementación, en esta refirieron la elaboración e implementación de un “Plan de Acción” de las alternativas de apoyo y asesoría pedagógica, psicológica y social “a los educandos e inclusive a las y los docentes, para un retorno gradual del sector educativo a la nueva normalidad, ya que resulta imprescindible brindar este tipo de apoyo a toda la comunidad educativa”
  • Fase 3. Evaluación, en donde mencionaron que debe ser procesual y formativa tomando en cuenta tres aspectos de manera cíclica: a) Toma de decisiones, b) Horizonte de mejora y c) Replanteamiento de acciones; bajo un “replanteamiento permanente”.

Observamos entonces, una vez más, como Poncio Pilato, las autoridades se lavan las manos para poner las responsabilidades (en manos de las familias y docentes) de lo que resulte en este regreso gradual a clases presenciales bajo los Centros Comunitarios de Aprendizajes (CCA). Asimismo, al parecer, no están preocupados por los aspectos psicoemocionales de les estudiantes, sino de los propios empresarios que pierden millones de pesos por el bajo consumo en sus establecimientos y requieren de una reactivación de sus propias economías.

La cuarta insistencia a la presencia fue convocada para los días 16 y 17 de marzo con el fin de presentar un informe pormenorizado por zonas escolares, esta fue con base a la “Reunión para Seguimiento y Monitoreo de las acciones a implementar en el resto del ciclo escolar 2020-2021” de acuerdo a la “Fase 2: Implementación” antes mencionada, uno de los aspectos a informar fue sobre cuántas y cuáles escuelas implementaron los Centros Comunitarios de Aprendizaje (CCA) y la manera de evaluación del primer periodo.

En esta cuarta reunión cada sector en educación primaria dio a conocer las diferentes condiciones y modalidades de trabajo de les docentes adscritos a estos, la mayoría de ellos aludieron al trabajo con cuadernillos de trabajo con base al plan y programa de estudio oficial y de acuerdo al Proyecto  de Educación Alternativa (PEA) del SNTE-CNTE Chiapas, los primeros, se han venido haciendo por parte de los asesores pedagógicos de los distintos sectores en educación primaria, los segundos, por parte de les propies docentes frente a grupo que llevan a cabo el PEA desde una perspectiva emancipadora, ambos hacen acto de presencia para entrega-recepción de dichos cuadernillos, les que pueden y tienen comunicación por las diversas redes sociales, entregan y reciben por allí, otros con base al modelo “Aprende en Casa” otros la implementación de los CCA, la mayoría mencionó que la forma de evaluar es de acuerdo a los cuadernillos de trabajo.

Sin embargo, se denotó las condiciones precarizadas en las que se encuentran las distintas escuelas y familias en el estado de Chiapas que impiden el regreso a clases presenciales. Al final de estas reuniones, las autoridades educativas de nivel primaria, un tanto molestas mencionaron que “Hay zonas escolares que rindieron lo mismo, al parecer, alguien hizo el concentrado con el mismo discurso de manera ingenua”, esto debido a las modalidades de entrega-recepción de cuadernillos y la mención que en las diversas escuelas no existen condiciones para el regreso a clases semipresenciales o presenciales, entonces, ¿qué querían escuchar o que se rindieran? A lo mejor que la mayoría (sino todas) de ellas estuvieran trabajando de manera semipresencial o presencial para asegurar el regreso ¿Por qué no entonces dijeron qué poner en los informes para evitar las molestias?, igual que en las anteriores pidieron que se entregara posteriormente otro formato en donde se rindieron informaciones sobre las condiciones que se encuentran las escuelas y modalidades de trabajo de les docentes (aunque ya se haya expuesto).

La quinta insistencia a la presencia fue un día antes del periodo vacacional, el 26 de marzo del presente año, titulada “reunión de organización y análisis de información actual”, en esta reunión se escucharon frases como “Aportar sugerencias para el regreso a clases presenciales”, “tenemos que regresar, aunque existe mucha negatividad de los compañeros”, “no nos quedemos en discursos que no aporten, sino de dar sugerencias en cosas positivas”, “En algunas escuelas no se dan las atenciones”, “la responsabilidad del regreso es de todos”, “el riesgo de contagio sigue, pero hay comunidades en donde no existen contagios y los padres de familia piden el retorno a clases”, “algunos maestros se resisten a regresar a clases”, “no exigimos regresar en total, sino de manera gradual y con todos los protocolos de salud”, “hay escuelas en total abandono y no se ve la presencia del personal de apoyo” “los estudiantes necesitan regresar para evitar el rezago”, “si sigue en verde hay que regresar de manera gradual, las condiciones que se generen con la actitud y con el apoyo de los padres de familia” entre otros no menos importantes.

Ante esto, hubo muchos comentarios de les presentes, tales como “debemos considerar a la pandemia como de alto riesgo”, “vacunar a todo el personal para regresar más seguros”, “docentes de fuera, pueden ser portadores y contagiar en los lugares en donde no ha habido caso de COVID-19”, “la oposición sindical es muy fuerte”, “sin vacunas no vamos a regresar”, “queremos vacunas e insumos, para cumplir”, “es absurdo pedir que se regrese a clases un día antes de salir de vacaciones”, “dicen que hay comunidades que piden el regreso de clases presenciales, hágannos una lista para ver cuáles son”, “hemos gastado hasta 12 mil pesos de nuestra bolsa para sanitización de algunos espacios”, entre otros no menos importantes.

Voy a tomar una oración que dijeron en esta reunión “el tema está claro”, es regresar a como dé lugar, vamos analizando cada algunas de las frases emanadas de las autoridades educativas. Pienso que no es que exista negatividad por parte de les compañeres docentes, sino miedo a contagiarse y morir, o bien, contagiar y ver morir a algún familiar por culpa suya, en este sentido, en pleno confinamiento, al 18 de marzo, han muerto 2, 700 docentes [9] en todo el país, entonces, ¿es negatividad o miedo?

Aportar sugerencias positivas, en este marco, creo que lo que quieren es que se informe invisibilizando las condiciones de las escuelas y de los sectores populares para regresar a la presencialidad, de que todo marcha bien, de que en todas las escuelas existen los insumos que se necesitan para llevar a cabo los protocolos de bioseguridad, de que todas tienen agua entubada o potable, de que todas las personas tienen automóviles propios para ir a dejar a sus hijes a las escuelas; les docentes que están al frente y que les quieren poner como carne de cañón ¿podrán invisibilizar todo esto? Estas exigencias son de antaño, pero en la actualidad son de vida o muerte ante esta coyuntura.

¿Cuáles son las atenciones, las cuales, no se dan en algunas escuelas? La mayoría de les docentes han hecho un arduo, doble y hay casos que hasta triple trabajo para que sus estudiantes no se queden fuera del proceso educativo, en el sentido de construir, entregar y recibir cuadernillos de trabajos hechos por elles mismes arriesgando su salud y vida (también de sus familias), en tanto a la de sus estudiantes y familias.

“El riesgo de contagio sigue, pero hay comunidades en donde no existen contagios y los padres de familia piden el retorno a clases”, reactivar la movilización de todes les actores educativos (docentes, estudiantes, familias, asistentes de plantel, personal administrativos, etc) que se resguardan en sus lugares de orígenes (diferentes al de su centro de trabajo), como ya se mencionó, pudieran ser portadores y contagiar, o bien, contagiarse y contagiar a sus familias, sin embargo, no solo queda en contagios, sino que implicaría sobrevivencia, es decir, hablamos de más muertes de personas, en este sentido, la insistencia a la presencia es un atentado a la vida.

“No exigimos regresar en total, sino de manera gradual y con todos los protocolos de salud”, aparentemente no se exige, pero de tanta insistencia a la presencia creo que se está convirtiendo en eso, en una exigencia por parte de las autoridades educativas.

“Hay escuelas en total abandono y no se ve la presencia del personal de apoyo”, en este caso ¿qué se prefiere? Ver largo el pasto de los patios de las escuelas, empolvados el mobiliario, entre otros, o bien, ver vivos y sanos a nuestres compañeres de intendencia y administrativos y a sus familias. Ya lo decía uno de mis grandes mentores en clases, Marco Raúl Mejía Jiménez, “en el lenguaje se demuestran los intereses”, entonces ¿a las autoridades les interesa ver limpio el mobiliario y cortado el pasto, o bien, ver vivas y vivos a su personal y familias?

“Los estudiantes necesitan regresar para evitar el rezago”, lo que necesitan les estudiantes son vacunas, cubrebocas, jabón, gel antibacterial, agua potable, alternativas de transportes, mejores salarios para sus familias, comida, disminución de contenidos curriculares que agobian en esta coyuntura, evitar dejarles excesivas actividades en los cuadernillos oficiales, es decir, desintoxicar sus agendas, en palabras de Miguel Alberto González González, “que no dejan pensar, que no potencian dinámicas de creación, de ilusión, de fantasía, de utopía” (2015, pág. 88), pensar con libertad, develación de sus realidades y condiciones, y mucho más, evitar el rezago solo sirve para las estadísticas de las autoridades y no es condicionante para atentar la vida en un regreso a clases presenciales.

Tanta insistencia a la presencia ha venido acompañada de rellenar formatos (2 o 3 diferentes, pero con lo mismo que informar) elaborados por la propia autoridad educativa en donde se da cuenta de las condiciones de las escuelas y modalidades de trabajo de les docentes, las cuales, en la mayoría (sino es que en todas) no existen las condiciones para un regreso a clases presenciales o semipresenciales, asimismo en la mayoría se ha y se sigue trabajando en la elaboración de actividades en cuadernillos de trabajos.

Sin embargo, en muchas zonas escolares en el estado, las condiciones de sus escuelas no han cambiado, y no han cambiado porque estos no se dan por arte de magia, se necesita presupuesto, se necesita construcción de infraestructura para llevar agua potable a las escuelas, se necesitan baños, se necesita internet en las casas y dispositivos electrónicos para el trabajo en línea, se necesitan insumos para las familias, estudiantes y el personal escolar que exigen los protocolos de bioseguridad, entre otros no menos importantes.

Esta formatearía que han pedido, se debatió con un pequeño grupo de compañeres docentes y concluimos que, con estos cambios de formatos y la exigencia a rellenarlos, lo hacen es con el fin de confundir a les docentes, directives, supervisiones y sectores, y así, anotar lo que las autoridades quieren y requieren para un regreso a clases presenciales, el proceso un tanto condicionado y dirigido, al parecer.

Los posibles indicios

Pero ¿por qué tanta insistencia a la presencia?, ¿será para evitar el rezago y la deserción?, ¿para la reactivación de la economía? O ¿Por qué en Chiapas y en otros estados se acercan los comicios de alcaldías y diputaciones federales? Creo que la insistencia a la presencia no tiene nada que ver con el proceso educativo, más bien es con base a las dos últimas interrogantes, en primer lugar, se sabe que la movilización del sector educativo (aunque esta sea gradual) se reactiva la economía a través del consumo (transporte, combustible, insumos escolares, hospedajes, compras en tiendas, entre otros) y se reactiva no para la comunidad escolar ni para los sectores populares, se reactivan para los bolsillos de los empresarios.

En esta disputa económica, entre los que se han beneficiado del confinamiento causado por la pandemia (dueños de redes de internet, telefonía, datos, plataformas digitales-virtuales, dispositivos electrónicos, televisoras, radiodifusoras, entre otros) y los que cayeron sus finanzas como las empresas automotrices, dueños de hoteles, dueños de gasolineras, entre otros, ver [10],  o bien, se les acabó la gallina de los huevos de oro como las televisoras en México que fueron beneficiados con cientos de millones de pesos con el programa excluyente “Aprende en Casa” que desde sus inicios fue un rotundo fracaso; se encuentran las sociedades y grupos populares expuestas al contagio y muerte por el COVID-19.

Bajo las exigencias del fundador del grupo Salinas, mantuvieron sus establecimientos abiertos (Tiendas ELEKTRA, Banco Azteca, entre otros,) en nuestro estado de Chiapas y en todo México, importándole un bledo la vida de sus trabajadorxs argumentando que ‘Salvar la economía significa salvar más vidas’ [11] aunque sus trabajadorxs no cuenten con los insumos de los protocolos de bioseguridad (aunque en los que hay, son pagados por les mismes) y vivan con miedo a los contagios y muerte. En este sentido, aunque fue beneficiado en este sexenio “pasando del quinto al segundo puesto entre los empresarios más acaudalados del país, ahora solo debajo del histórico magnate Carlos Slim” misma referencia. Esta y otras personas sin escrúpulos, quieren más, por ello nos preguntemos ¿qué economía se reactivará? ¿las de los empresarios o la de los sectores populares?

En segundo lugar, comienzan las campañas electorales para “Diputaciones y Ayuntamientos: del 4 de mayo al 2 de junio de 2021” [12] mismas que, la presencialidad a las escuelas, fuese una prueba piloto para la aglomeración de personas, las cuales, a posteriori, servirá como pretexto para los comicios de manera presencial, ya que el bruto de votantes son de sectores populares que no cuentan con herramientas digitales como: dispositivos electrónicos, paquetes de datos e internet para hacerlo de manera digital o ¿acaso allí si invertirán en todo lo necesario para ello?¿y el sector educativo?¿y el rezago y la deserción?¿y los aprendizajes? Solo basta observar los fuertes recortes presupuestarios al Sistema Educativo Nacional en lo que va de la pandemia y presupuesto que se les asignaros a los partidos políticos.

14 mil millones por las elecciones de 2021 recibirán los partidos políticos en todo México comunica Alonso Urrutia en el portal de “La Jornada” el pasado 15 de marzo [13], tomando en cuenta que en el 2012 recibieron “11 mil 39 millones 98 mil 903 pesos” y en el 2018 “12 mil 752 millones 451 mil 864 pesos” [14] ¿dónde se encuentra la austeridad que tanto mencionan? Aumentaron cerca de 2 mil millones de pesos del 2018 al 2021, al parecer la austeridad sigue siendo para los sectores populares y no para la clase política-electorera. En la misma nota Alonso Urrutia menciona que para gastos de campaña se gastarán 56 millones de pesos diarios por 60 días.

En este contexto, imaginemos en dotar de agua a las escuelas (esencial para el lavado de manos en esta coyuntura) a través de la construcción de pozos artesanales, pongamos un promedio de 50 mil pesos por cada uno, tendríamos la construcción de 1,120 pozos por día, en los 60 días tendríamos un total de 67,200 pozos construidos a lo largo y ancho del territorio mexicano, lo cual, representaría, de las 251, 900 escuelas (INEGI, 2020) en México de todos los niveles educativos, el 26.67% tendrían un pozo que abasteciese de agua.

Mientras que, en Chiapas, se aprobaron el pasado 20 de enero de 2021 un monto de “483 millones de pesos para realizar la elección más grande y desafiante de la historia chiapaneca.” [15], en este marco, volvamos a imaginar que este presupuesto se le otorga al sector educativo para la construcción de estos pozos para las escuelas precarizadas que no cuentan con agua potable o que cuentan de manera intermitente, con el mismo monto de 50 mil pesos, se podrían construir 9,660 pozos artesanales, lo que equivaldría a casi el 50% de las escuelas con un pozo (de las 19,412 escuelas existentes) en la entidad federativa.

Por lo anterior, los intereses de las autoridades federales y estatales, distan de un regreso a clases presenciales o semipresenciales de manera “segura” como aseveran y prefieren tender el terreno electoral para la oscilación y permanencia en sus puestos que detentan. Es inherente que los dineros sean destinados para el sector educativo y de salud con el fin de salvaguardar la vida y el derecho a la educación como derechos fundamentales sin exclusión alguna.

La vacunación y el semáforo manipulado

Por otro lado, estamos en el transcurso de las fechas de vacunación a les docentes en el estado de Chiapas (del 20 al 27 de abril) ya que permanece el famoso semáforo epidemiológico en color verde, esto fue comunicado por Hugo López-Gatell subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud [16], pienso que es una correcta decisión por parte de las autoridades, sin embargo, esto no ha sido por caridad, sino con base a una exigencia por parte de docentes agremiados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Si bien es cierto que Chiapas ocupa el primer estado de la república en condiciones de marginación y pobreza, esto devela que los sectores populares carecen de empleos y/o salarios que le satisfagan lo esencial (comida, ropa, techo) ya ni se diga de los insumos protocolarios de bioseguridad (cubrebocas, caretas, gel antibacterial, alcohol, jabón etc.), menos que se queden en casa confinades, de por sí que existe hambre y desnutrición en niñes, jóvenes, adultes y adultes mayores, en el confinamiento se morirían de hambre. Lamentablemente muches han tomado esa determinación, preferir morir de COVID-19 (al salir en busca del sustento) que, de hambre, la agonía al parecer es menor, han comentado en diversas fuentes.

En este contexto, vayamos haciendo una comparación con una provincia de China en términos de monitoreo de los contagios provocado por el COVID-19, en la provincia de Hubei, China, una de las más golpeadas por los contagios, de la misma manera que en Chiapas existen sectores en condiciones de pobreza y marginación (aunque se ha reducido considerablemente en los últimos años), sin embargo, lo que interesa destacar es el estricto protocolo de confinamiento que llevaron a cabo. Solo una persona por familia podía salir cada dos días para ir por víveres y medicamentos, cerraron aeropuertos, desinfección de las calles de manera constante, prohibieron la entrada de personas que venían de fuera de la ciudad, entre otros no menos importantes [17], en esta, se contagiaron desde el inicio de la pandemia a la fecha un total de 68,155 personas [18] de un total de más de 58 millones de habitantes, esto representa aproximadamente 0.12% de contagio sobre la población total.

Chiapas con aproximadamente 17 millones de habitantes, a la fecha existen 8,371 contagios [19] lo que equivale el 0.05% sin tomar un estricto protocolo de confinamiento, es decir, las personas han salido de sus casa las veces que han deseado (a trabajar, de compras, a visitar familiares, a divertirse, a buscar el sustento diarios etc.), los aeropuertos no cerraron, en lo que va de la pandemia en las calles de los municipios del estado no han desinfectado y el tránsito de personas no se ha detenido (entran y salen personas de los municipios y del estado), las plazas comerciales cerraron muy poco tiempo, los supermercados atiborrados por las compras de pánico, bares, cantinas y discotecas abiertas, en las calles se han visto personas sin cubrebocas ni caretas, entre otras.

De lo anterior ¿por qué en una ciudad con un estricto protocolo de confinamiento tiene mayor porcentaje de contagios que el estado de Chiapas sin el más mínimo, sabiendo que Chiapas existe fluido movimiento y tránsito de migrantes? ¿será posible que nos volvimos inmunes sin vacunas? ¿hizo efecto la inmunidad de rebaño?

No, nos hemos enterado en las redes sociales que han caído muertas y muertos a diestra y siniestra, mientras que en Hubei se realizan millones de pruebas del COVID-19 con el fin de controlar, monitorear, y erradicar los contagios, en Chiapas, los datos porcentuales al parecer son manipulados, y son manipulados porque es el estado en donde se realizan “el menor número de pruebas COVID-19” [20] en consonancia con los mínimos protocolos de confinamiento aunado a la pobreza que aqueja a la gran parte de la población en el estado, entonces, ¿de qué están muriendo las personas? ¿será posible que registran las causas de las muertes por paro cardiaco, insuficiencia renal, insuficiencia respiratoria, entre otros, omitiendo que estas afecciones fueron provocadas por el COVID-19? ¿cómo saber si las muertes son por causa del COVID-19 si no realizan las pruebas correspondientes?

Por ello, a mi perspectiva, las exigencias son, en primer lugar, hacer las pruebas COVID-19 a estudiantes, docentes y a la población en general, en segundo, a les que resulten positivos dotarles de los tratamientos pertinentes hasta su recuperación, en tercer lugar, a las recuperadas y negativas, vacunarles para evitar la propagación del virus, en cuarto, dotar de alimentos y de los insumos necesarios para los protocolos de bioseguridad, insisto, para toda la población, en especial, para los sectores populares. No se puede seguir permitiendo que se juegue con la integridad, la salud y la vida de las personas con un semáforo epidemiológico controlado y manipulado bajo los intereses de la clase hegemónica político-empresarial-neoliberal.

En lo global

Al parecer, las sintomatologías de diversos países son similares en esta insistencia a la presencia por parte de las autoridades gubernamentales, por un lado, aseveran un retorno “seguro” a las clases presenciales y semipresenciales, por otro, no dotan de los insumos necesarios para la instalación de los protocolos de bioseguridad, en todo caso atentan la vida de estudiantes, docentes, personal de apoyo, administrativos y familias de todes elles. Al parecer todos estos insumos quieren que salgan de los bolsillos de las familias y docentes, asimismo como ha salido en la compra de paquetes de datos, internet, dispositivos electrónicos, impresión de cuadernillos, entre otros.

En este sentido, en Chile el regreso a clases presenciales ha causado nuevamente que “Más de 800 establecimientos volvieron a las clases online, y han dejado un saldo de más de 110 mil menores de 18 años con contagio confirmado, entre los que hay 81 fallecidos” [21], mientras que gremios sindicales exigen garantías de las condiciones para preservar la salud y la vida, en la misma denuncian que “no hay Educación sin falta Pan, el Techo o la Salud”.

En Panamá, el profesor Fernando Ábrego “Nosotros no nos oponemos al retorno a las clases semipresenciales pero ese retorno debe ser seguro para los estudiantes, para los profesores y para los administrativos, para toda la comunidad educativa” [22] añadiendo en la misma, “porque lo que no puede ser es que el Estado panameño abandone una de sus funciones fundamentales, que es preservar la vida de sus ciudadanos”.

Mientras que, en Colombia, la FECODE hace un fuerte pronunciamiento denominado “los maestros estamos listos para volver a la presencialidad ¿lo están las escuelas y el gobierno?” [23] contra la Ministra de Educación con respecto a la falta de vacunación al personal docentes, estudiantes y administrativos, la falta de los insumos de los protocolos de bioseguridad y de infraestructura como agua potable, lavamanos, etc. La presión constante a les directives de las escuelas para regresar con alternancia y dejarse de discursos sin llevar a cabo nada de lo que ha dicho, invitando a una movilización nacional el próximo 28 de abril “contra la nefasta reforma tributaria, para defender la vida y materializar los derechos fundamentales de la comunidad educativa”.

En El Salvador, aseguran la dotación de los insumos de bioseguridad por parte de las autoridades, sin embrago, responsabilizan a les estudiantes para que eviten los rebrotes [24] ¿realmente serán que les estudiantes serán les únicos responsables?

En Brasil, la SINASEFE denuncia que Jair Bolsonaro “se negó a comprar vacunas” y esta se finca en una política genocida para todas las sociedades del país, gritan que ya es ¡Suficiente! Los errores cometidos que han costado más de 370,000 personas [25], exigen también vacunas para toda la población. En este país se acaban de recortar el 27% del presupuesto en educación, les compañeres docentes se preguntan ¿cómo van a implementar los protocolos de bioseguridad ante tal recorte presupuestario?

En Argentina, Nicolás Trotta había anticipado no cerrar las escuelas aseverando que “deben cerrarse otras actividades” [26] afirmando en la misma nota que “En las escuelas, como en aquellos lugares donde se logra cumplir con los protocolos, hay bajo riesgo de contagio, y lo demuestra la evidencia”, sin embargo, un par de días más después, suspenden clases y no por misericordia, sino por las luchas que dieron organizaciones sociales, familias, activistas gremios docentes, grupos populares, entre otros, con base a la manifestación contra las políticas de muerte que han empleado las autoridades en el país.

En Bélgica, “detecta presencia de la variante india en grupos de estudiantes” [27], esto debido a la movilización de estudiantes de un lugar a otro en transporte, fueron 20 estudiantes positivos a esta variante, los cuales, se encuentran en cuarentena.

Es importante observar y denunciar que la resistencia al regreso a clases presenciales o semipresenciales no es una necedad de les docentes en Chiapas, México, América Latina y en el mundo, sino una esperanza de sobrevivir ante este letal virus, la esperanza se finca en cuidarnos mutuamente, si bien es cierto siguiendo los protocolos de bioseguridad, pero que estos sean dotados por las autoridades y no sacados de los bolsillos de docentes y las familias, asimismo en la vacunación no solo de docentes, personal de apoyo y administrativos, sino que también de estudiantes y familias, en sí de la población en general, a esto le llamaría un regreso “seguro” a clases presenciales.

Volviendo a lo local, hace un par de días, el 21 de abril, con base al proceso de vacunación para docentes, en una pequeña entrevista que le hicieron a la secretaria de educación en el estado de Chiapas, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, aseveró que, “la estructura educativa tiene carencias a nivel nacional y en nuestro estado, esto no va a ser mayor para que la verdadera vocación de nuestros maestros y nuestras maestras, se antepongan” [28], añadiendo sobre una dotación de kits de materiales de higienes para las escuelas, asimismo dijo que “vamos a devolvernos a las aulas porque es el escenario perfecto para demostrar nuestro compromiso con la sociedad”. Ante esto, la vocación no detiene los contagios y muertes por causa del COVID-19, si fuese así, la Organización Mundial de la Salud ya tuvieran a todes les docentes en el mundo inoculando con su antígeno “la vocación”, entonces, la pandemia ya no existiría. ¿Perfecto escenario? Cuando en Chiapas se hace el menor número de pruebas para la detección del COVID-19.

En la misma, el subsecretario de educación superior Luciano Cocheiro Bórquez, después de anunciar que en Chiapas es uno de los estados con que más recurso se destinaron en el programa “La Escuela es Nuestra”, aseveró que, “la salud llegó para quedarse en las escuelas”, también dijo que existen “fondos especiales para arreglar las escuelas, no se puede cambiar las condiciones que tienen 40 años de retraso en 15 días y ahora utilizarla como excusa, yo soy muy directo en eso, utilizarla como excusa para no trabajar”.

Sin duda, existe un refrán popular que dice: “del dicho al hecho, hay mucho trecho”, lo cual, indica que en discurso pueden decir mucho, sin embargo, las realidades de las escuelas siguen en las mismas condiciones o que ¿esperarán al regreso a clases presenciales y con ella muertes para componer, adaptar o construir en las escuelas? Coincido con el subsecretario de educación superior en que la salud llegó para quedarse en las escuelas, en efecto, les estudiantes llegarán a las escuelas con buena salud, sin embargo, la salud quedará allí, regresando a sus casas contagiades y enfermes, contagiando y enfermando a sus familias.

Hay que recalcar que regresar a las clases presenciales bajo las precarias condiciones y sin vacunación a estudiantes y familias no son excusas para no trabajar, son exigencias que se les ha venido haciendo, fíjense lo que ha sucedido en otros países donde solo se vacunan al personal escolar, existen estudiantes que llevan el virus a sus casas, docentes ya vacunades (que a elles no se agravan los síntomas) pero que contagian a sus familiares que no lo están, convirtiéndose en otra oleada de contagios. Por otro lado, aclaremos, hace 40 años no existía el COVID-19, no obstante, se trabajaba en esas condiciones, lo de hoy es totalmente distinto.

Ante estos anuncios de las autoridades educativas, al parecer, se aproxima una sexta insistencia a la presencia por parte de la estructura subordinada a la secretaría de educación.

El martes 20 de abril fui vacunado, sin embargo, me embarga el miedo y la incertidumbre porque ¿cuándo vacunarán a mi compañera de vida? ¿y cuándo a mis hijes? Una vez vacunado podría ser portador y, sin darme cuenta, contagiar a mi familia y, así como yo, hay muches compañeres arriesgando la salud y la vida de sus familias a sabiendas de las distintas cepas que han salido en diversos países que ya afectan a jóvenes y niñes, y que ya están en nuestro país, ¿cuánto tardará para llegar a Chapas?

Por todo lo anterior, las exigencias del magisterio y de las sociedades en Chiapas, en todo México, en América Latina y en el mundo allí están denunciadas y anunciadas: vacunas a toda la población, insumos para establecer los protocolos de bioseguridad (gel antibacterial, cubrebocas, termómetros digitales, señalamientos para el recorrido dentro y de las escuelas, caretas, baja ratio, jabón, agua potable, etc.) en las escuelas y en las casas, infraestructura en condiciones óptimas en las escuelas y casas, al menos un personal de enfermería por escuela como lo vienen haciendo en España [29], esto con el fin de un verdadero regreso seguro a las clases presenciales y que esta insistencia a la presencia no sea un atentado a la vida como viene siendo.

Referencias

Fanon, F. (1963). Los condenados de la tierra. México, D. F.: Fondo de Cultura Económica.

González, M. A. (2015). Tiempos intoxicados en sociedades agendadas. Sospechar un poco del tiempo educativo. Bogotá, D.C.: Ediciones desde abajo.

INEGI. (20 de Septiembre de 2020). www.inegi.org.mx. Obtenido de Maestros y escuelas por entidad federativa según nivel educativo, ciclos escolares seleccionados 2000/2001 a 2019/2020: https://www.inegi.org.mx/app/tabulados/interactivos/?pxq=8c29ddc6-eeca-4dcc-8def-6c3254029f19

 

[1] https://aristeguinoticias.com/0501/aristegui-en-vivo/enterate/amlo-ve-posible-regreso-a-clases-presenciales-en-chiapas-y-campeche-enterate/

[2] https://m.facebook.com/pg/CNTE7Chiapas/videos/?ref=page_internal&mt_nav=0

[3]https://www.gob.mx/sep/articulos/boletin-no-139-presenta-sep-acciones-de-salud-e-higiene-para-garantizar-un-regreso-seguro-a-las-aulas-para-el-ciclo-escolar-20-21?idiom=es

[4] https://mexico.as.com/mexico/2020/07/19/actualidad/1595182733_791775.html

[5] https://www.marca.com/claro-mx/trending/2020/05/07/5eb46f90268e3e447e8b4677.html

[6] https://www.infobae.com/america/mexico/2021/01/19/chiapas-regreso-a-semaforo-amarillo-por-aumento-de-covid-19/

[7] https://www.gob.mx/sep/es/articulos/boletin-sep-no-317-regreso-seguro-a-las-escuelas-a-partir-de-enero-de-manera-voluntaria-en-estados-con-semaforo-amarillo-sep?idiom=es

[8] https://www.jornada.com.mx/notas/2020/12/10/sociedad/centros-comunitarios-de-aprendizaje-por-presiones-politicas-maestros/

[9] https://www.milenio.com/politica/2-mil-500-docentes-muerto-covid-19-snte

[10] https://expansion.mx/empresas/2021/02/28/un-ano-de-covid-19-en-mexico-asi-afecto-a-las-empresas

[11] https://www.forbes.com.mx/negocios-grupo-salinas-temor-casos-coronavirus/

[12] https://www.ine.mx/voto-y-elecciones/elecciones-2021/chiapas/

[13] https://www.jornada.com.mx/notas/2021/03/15/politica/recibiran-partidos-14-mil-millones-por-las-elecciones-de-2021/

[14] https://www.animalpolitico.com/2018/06/12-mil-mdp-para-los-partidos-politicos-en-seis-anos-el-dinero-que-les-entregaron-los-estados-aumento-41/

[15] https://www.iepc-chiapas.org.mx/comunicados/2044-aprueba-iepc-prepuesto-2021-bajo-los-criterios-de-austeridad-y-racionalidad

[16] https://www.unotv.com/nacional/revelan-plan-de-vacunacion-a-maestros-mira-cuando-empezara-en-tu-estado/

[17] https://elpais.com/sociedad/2020/02/05/actualidad/1580918404_556864.html

[18] https://www.google.com/search?q=contagiados+y+muertos+en+Hubei+por+covid-19&sxsrf=ALeKk02NsOdH9SAQ64tD5isP2rV13cJaCQ%3A1618829570113&ei=AmF9YO63Bo7GsQWy4ovoBA&oq=contagiados+y+muertos+en+Hubei+por+covid-19&gs_lcp=Cgdnd3Mtd2l6EAM6BAgjECc6BAgAEEM6CggAELEDEIMBEEM6BQgAELEDOggIABCxAxCDAToHCAAQsQMQQzoECC4QQzoCCAA6AgguOg0ILhCxAxCDARBDEJMCOgoIABCHAhCxAxAUOgsIABCxAxCDARDJAzoFCAAQkgM6BwgAEIcCEBQ6BQghEKABOgQIIRAVOgcIIRAKEKABUOwHWPZZYNdfaAJwAHgAgAHyA4gB8EGSAQowLjMwLjcuMy4ymAEAoAEBoAECqgEHZ3dzLXdpesABAQ&sclient=gws-wiz&ved=0ahUKEwjuwOmLkorwAhUOY6wKHTLxAk0Q4dUDCA4&uact=5

[19] http://coronavirus.saludchiapas.gob.mx/

[20] https://www.eleconomista.com.mx/politica/Chiapas-el-que-menor-numero-de-pruebas-aplica-20210209-0149.html

[21] http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/374642

[22] http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/374877

[23]https://www.fecode.edu.co/images/comunicados/2021/Comunicado_a_la_opini%C3%B3n_p%C3%BAblica__19abril.pdf

[24] http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/374242

[25] https://sinasefe.org.br/site/governo-bolsonaro-se-recusou-a-comprar-vacinas/

[26] https://www.diariodecuyo.com.ar/argentina/Coronavirus-en-Argentina-Trotta-anticipo-que-no-se-van-a-cerrar-las-escuelas-20210412-0050.html

[27] https://ultimasnoticias.com.ve/noticias/general/belgica-detecta-presencia-de-la-variante-india-en-grupo-de-estudiantes/

[28] https://www.facebook.com/Canal13Chiapas/videos/3952752011481763/

[29] https://www.abc.es/familia/educacion/abci-curiosa-iniciativa-invita-padres-reclamar-enfermero-cole-hijos-202104200132_noticia.html

Fuente:  El autor escribe para OVE

 

 

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Luis Bonilla-Molina: «La otra escuela emancipadora en contextos de cuarta revolución industrial». Mundo

Mundo/América Latina/10-02-2021/Autor: Luis Miguel Alvarado Dorry/Fuente: OVE

Este Lunes 08 de febrero, la Alianza Pedagógica Social Internacional CEIP-Histórica de Argentina, MAEEC-CLACSO de México, KAVILANDO de Colombia, MASA CRÍTICA de Panamá, RED GLOBAL GLOCAL por la Calidad Educativa de América Latina, SAVIA de Paraguay, Universidad de Panamá, CIPCAL de América Latina, KAICHUK MAT DHA de México, EMANCIPACIÓN de Chile, Mujer Pueblo Magisterio-CNTE-Durango de México, el Centro Martin Luther King de Uruguay y CII-OVE de Venezuela, organizó su segundo conversatorio en el ciclo de debates denominado «La Otra Educación Posible«, en esta ocasión estuvo nuestro querido Luis Bonilla-Molina dialogando sobre «La otra escuela emancipadora en contextos de cuarta revolución industrial«, el cual, fue transmitido por el canal de YouTube de Otras Voces en Educación y presentado por les moderadorxs Guadalupe Ramos Ortiz y Rubén Darío Merlín Velázquez del Centro MAEEC-CLACSO México.

En este conversatorio Luis Bonilla-Molina inició alzando la voz por los 6 meses de la desaparición del Educador Popular venezolano Carlos Lanz Rodríguez exigiendo respuestas sobre paradero de este importante educador popular de América Latina.

Para entrar al debate pidió Bonilla-Molina “tener el compromiso de atrevernos a mirar la escuela desde otro lugar, mirar a la educación desde otro lugar, mirar los sistemas escolares desde otro lugar” diferente a la costumbre y programación que tenemos de estos, es decir, llevar a cabo análisis y reflexiones desde otras aristas sobre educación.

Esto es debido a que “estamos en un momento crucial de transformación radical de la sociedad mundial, pero también de la educación y cuesta mucho entender la dinámica profunda de cambio si lo hacemos desde los lugares acostumbrados”, aseguró. En este sentido recordó que desde el 2015 han venido denunciando un “Apagón Pedagógico Global”, es decir, “el pase abrupto, violento a modelos de educación virtual, sin que existiera una adecuada preparación de nuestros sistemas escolares educativos, incluso de las educaciones populares para trabajar en contexto de este tipo”, afirmó.

Asimismo, dejó en claro que la pandemia aceleró este proceso, dejando a millones de estudiantes excluidos de una educación real, esto debido a una restructuración de “los modos de producción” y de la vinculación con la educación.

Mencionó también sobre la conclusión central del Foro Económico de Davos que fue realizado recientemente que “las metas que tenían previstos en la restructuración de este sector del capital vinculado al área tecnológica y al capital emergente transnacional es que las metas que se habían establecido para el 2030 fueron aceleradas en el marco de la crisis de la pandemia”, al mismo dijo que “esas metas que se tenía previstas para ese año deben ya de ejecutarse”. Estos temas, a su juicio, Bonilla-Molina dijo que “deben ser centrales en los debates en materia educativa”.

Por lo anterior, aseveró que es preocupante ya que esos temas no se están debatiendo por los movimientos alternativos, mientras que el capital viene haciendo alianzas “para impulsar en esa dirección”.

De la misma manera, menciona que “se está comenzando a hablar de un nuevo contrato social en educación valorados por cuatro grandes variables”, las cuales, son:

  1. “La interdependencia de la educación con el sistema económico y con la aceleración de la innovación.
  2. La capacidad de la escuela de acompañar la velocidad de la aceleración de la innovación.
  3. Requerimiento para la educación y los sistemas educativos de abordar en los procesos de enseñanza-aprendizaje en un contexto de complejidad de los conocimientos y su vinculación a distintas áreas.
  4. Una convergencia disciplinar en la necesidad de generar nuevos empleos que sean la fusión de viejas profesiones y viejos modelos de empleos”.

Estas cuatro variables “serán a corto y mediano plazo por el desembarco de la cuarta revolución industrial”, afirmó.

En este cambio rotundo de las distintas áreas (económica, social, cultural, tecnológica y política) y, por tanto, educativa, lo preocupante es que “las alternativas, hay una especie de caos cognitivo, de parálisis ante la necesidad de dar respuestas urgentes a una situación y un contexto radicalmente distinto a todo lo que se conoce y a toda la teoría previa que se había formulado” aseguró.

Para intentar explicar su punto de vista, Bonilla-Molina desarrolló diez tesis, “diez enunciados para abrir un debate al respecto”, algunas de ellas son:

  1. “Ratificar que la escuela que conocemos tiene tareas asignadas por el capital.
  2. Las propuestas educativas de los sistemas escolares están vinculadas al curso de las revoluciones industriales.
  3. La crisis escolar se abre en la tercera revolución industrial y la falta de comprensión sobre las nuevas exigencias del gran capital.
  4. La cuarta revolución industrial impacta en el modo de producción, la organización social y en el mundo del trabajo. La escuela, desde ese punto de vista no entiende lo que está pasando y, por lo tanto, está en riesgo de caer en el desuso.
  5.  La crisis de los relatos alternativos.
  6. La viabilidad del modelo actual de formación docente […]”.

Posterior a ello, Luis Bonilla-Molina responde dos preguntas planteadas por integrantes de la alianza, una de Leticia Pacheco por parte de la CEIP-Histórica de Argentina y la otra de Carlos Bracho por parte de la RED GLOBAL GLOCAL por la Calidad Educativa de América Latina.

Después, nuestro querido Luis Bonilla-Molina termina el conversatorio con un mensaje muy enérgico y profundo para les docentes de todo el mundo diciendo “Reivindicar nuestra enorme potencialidad como colectivo, no hay otra profesión que esté tan extendida en el mundo, que llegue a tantos territorios, hasta el último territorio como el de la profesión docente. Tenemos hoy una capacidad enorme de transformar, por eso nos tienen tanto miedo, por eso nos convirtieron en administradores curriculares para manejar hasta el último segundo de lo que hacemos en la escuela y no dar espacio al pensamiento crítico”.

Agregando que “Tenemos que recuperar nuestra confianza en nuestra labor, recuperar nuestro saber pedagógico en clave de transformación radical, y por supuesto, fomentar la unidad del magisterio y esa unidad se fomenta en el trabajo de colectivo pedagógico, en el trabajo de educación popular desde la escuela, en el trabajo de educación popular con nuestros estudiantes, con las familias, con la comunidad”, esto con el hito de defender a la escuela del ataque del gran capital.

Finaliza diciendo que “los docentes hoy tenemos la tarea urgente de iluminar el mundo salvando la escuela y salvar la escuela implica ponerla patas a arriba, significa crearnos nuestras propias crisis epistemológicas para producir el cambio que requiere la escuela en el siglo XXI”.

A continuación, el video completo del debate:

Fuente del Video: https://www.youtube.com/watch?v=rfBIW-7LoXo&t=458s

Imagen: Alianza Pedagógica Social Internacional

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¿Educación Inclusiva? Crisis, pandemia y exclusión

Por: Luis Miguel Alvarado Dorry

“[…] La más grande crisis de la humanidad no es ni política, ni económica, ni ideológica, religiosa; es una crisis de humanidad. No tratamos humanamente a los seres humanos, los maltratamos […]” (Boff, 2020) (minuto 58 con 25 segundos).

Para comenzar, quisiera que reflexionemos acerca de ¿Cómo consideramos a la normalidad en estos tiempos tan anormales? En las expresiones como “cuando regresemos a la normalidad” ¿quiere decir que nos hace anormales? Por otro lado, “la nueva normalidad” tuvo que llevarse a cabo un proceso de transición de anormalidad a esa otra nueva normalidad, por tanto, ¿fuimos anormales y ahora somos nuevos normales?

En este sentido, los lenguajes sobre normalidad-anormalidad no solo son una construcción social sino que, también, “política y económica” (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019, pág. 22). Y son una construcción social, política y económica porque son establecidas desde el mismo sistema hegemónico que impone sus propias “reglas”, “normas” y “lenguajes”, las cuales, todas las sociedades bajo su dominio tienen que alinearse y alienarse.

Las tensiones y contradicciones sobre normalidad-anormalidad se observan en la historia, para ello, me remitiré a uno de los eventos trascendentales que marcaron la historia en Nuestra América, la conquista de nuestros territorios y nuestros cuerpos; de nuestros territorios porque desde 1492 han venido extrayendo recursos de nuestra madre tierra con el fin de mercantilizarla y acumular capital, asimismo, de nuestros cuerpos, nuestros cuerpo sin fragmentación cartesiana (mente-cuerpo) basadas en una explotación con el mismo fin, la acumulación de recursos, precarizando las condiciones de les oprimides-explotades.

Por lo anterior, Eduardo Galeano señala lo siguiente:

“[…] el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos” (Galeano, 2004, pág. 16).

En esa época de conquistas y, desde la mirada eurocéntrica, empezamos a ser vistas como anormales, anormales porque, en nuestras diferencias, no encontraban parecidos a la imagen y semejanza europea, por tanto, esa “anormalidad” debiera ser exterminada, por ello y por otras razones, los españoles mataron a diestra y siniestra a les originaries natives de Nuestra América. Este genocidio fue legitimado y justificado por el discurso de Ginés de Sepúlveda en (Fernández, 1992) sobre “la justicia de la guerra contra las poblaciones indígenas  es causada por […] 2) la inferioridad natural de los indígenas […]” (pág. 323), esa inferioridad era establecida a partir de las diferencias físicas, culturales, sociales, políticas, económicas y religiosas que tenían los pueblos originarios del Abya Yala de las europeas.

Bajo este marco y estereotipos eurocéntricos, se viene estableciendo clasificaciones al respecto, negras y negros, amarillas y amarillos, originaries o indígenas y, lo que dista de estos estereotipos que, más adelante se instauran en los imaginarios colectivos por medio del complejo industrial cultural, se considera anormal e inferior.

Los “casi humanos”, forma despectiva que los españoles estigmatizaban a les originaries, eran asesinades, en tanto animal salvaje, debido a sus condiciones antes mencionadas que, distaban, del estereotipo europeo (hombre blanco ojos claros), estos estereotipos normalizados a posteriory y, como una meta a la que hay que llegar, fueron instaurados en los imaginarios de las sociedades dominadas, en este sentido ¿cómo llegar a ser normales? O bien, ¿Cómo llegar a ser humano?

Acá me quiero detener un poco para reflexionar que, la discapacidad, no dista mucho de las condiciones que tenían (y siguen teniendo) les originaries desde las miradas eurocéntricas y, ahora, norteamericana, es decir, llegar a la meta de la “normalidad”, o bien, ser lo más humano posible, humano en el sentido biológico-físico como mencionan (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019) “[…] instaurar la normalidad como modo de reconquista de la humanidad perdida” (pág. 35), no en el sentido de la complejidad de ser humano biológico-social-político-económico-ético-crítico-tecnológico-espiritual-afectual.

De manera que, la discapacidad, se encuentra inmersa en esas tensiones y contradicciones de la normalidad-anormalidad fincada en estereotipos de la lógica de mercado, es decir, de producción y reproducción social, política y económica. En este marco y en esta perspectiva mercantilista estereotipada, la discapacidad es situada en la anormalidad, por tanto, esa anormalidad, debe ser normalizada lo más o totalmente posible.

En el aspecto económico, las personas con discapacidades eran vistas, en principio, como improductivas que, únicamente, generaban gastos a las sociedades y a los estados (aunque todavía estos imaginarios persisten en la actualidad), improductivas, en el sentido de no poder realizar los trabajos de una persona “normal”, por tanto, fueron aisladas de estos menesteres, ante esto Paula Mara Danel en (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019) se interroga sobre “¿podríamos inferir que la idea de discapacidad esté asociada a la invalidez laboral?” (pág. 83), al parecer así viene sucediendo. Posteriormente, como entes mercantilizades con el ideal de “normalizarles” con base en “[…] la atención socio-sanitaria-educativa y de rehabilitación […]” (pág. 91) en palabras de la misma autora. En este sentido, señalo a los programas televisivos como por ejemplo, TELETÓN, originadas desde empresas privadas que, cerca de apoyar a todas comunidades con discapacidades, anteponen sus intereses financieros para evadir impuestos y así “donar” caritativamente dineros para la construcción de centros de rehabilitaciones, estos programas terminan siendo similares, en palabras de Sonia Marcela Rojas Campos en (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019), a  “los circos […] escenarios de exhibición de las rarezas humanas” (pág. 123) muy populares en el siglo antepasado.

En lo político, al enmarcar la discapacidad desde su génesis y más allá de ella en un contexto de opresión, dominación, control, exclusión, discriminación y explotación, estas subjetividades se han venido resistiendo, formando alianzas y organizándose para luchar contra toda injusticia; estas luchas y resistencias, se han legitimado en los derechos humanos con altos costos de muertes, persecuciones, torturas y demás, sin embargo, falta mucho para que esos derechos se vivencien, para ello, es necesario fracturar nuestros paradigmas desde nuestros propios lenguajes. A lo largo de la historia, estos lenguajes, han sido modificados con respecto a la filosofía de la época y por las subjetividades que se resisten, en este marco, en la evolución o involución, en lo despectivo o loable, de las concepciones de les “impedidos, discapacitados, minusválidos, deficientes, inadaptados, hasta otros de corte más coloquial como tullidos, idiotas, lentos, torpes retrasados” Rojas Campos en (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019, pág. 108). Todo palabrerío quedan en lo abstracto pues carecen de praxis, es decir, no se vivencian en la cotidianidad, por un lado, en las empresas transnacionales que ven a las personas con discapacidades como mercancías consumidoras y, por otro, el estado que las ven como cargas, toda esta verborrea (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019) argumentan que “[…] más formas políticamente correctas de nombrar que contenidos reales y sustantivos en pro de la población directamente implicada” (pág. 30), y no se vivencian, porque los lenguajes y legitimaciones políticas y jurídicas son realizadas, en su mayoría, desde lo externo y no desde las propias comunidades de personas con discapacidades que son y están con sus especificidades.

En lo sociocultural, por la instauración de estos lenguajes en los imaginarios sociales, sus concepciones y sus prácticas han provocado, en la mayoría de les “normales” emociones y sentimientos hacia las personas con discapacidades, de lástima, compasión, tristeza, miedo, entre otras, transformando las subjetividades de las segundas en “objetos de caridad” Mara Danel en (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019, pág. 93), y, ser un objeto de caridad, según Rojas Campos en (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019), “hasta del nombre desaparece y con él todos sus rasgos de humanidad” (pág. 113), entonces, aparece la estigma, es decir, expresiones como “no te juntes con ese rarito”, “el hiperactivo del salón”, “la distraída esa”, “la de sillas de rueda”, entre otras no menos peyorativas.

En lo tecnológico, solo aquellas personas con discapacidades que tienen una estabilidad económica suficiente, pueden adquirir dispositivos electrónicos, prótesis, sillas de rueda, o cualquier innovación científico-tecnológica que se requiera, mientras que muchas quedan excluidas de estas. Estas innovaciones son muy frecuentes y bajo la lógica de obsolescencia programada para captar la mayor cantidad de capital.

Por lo anterior, el modelo neoliberal lleva una cosificación de la cosificación, es decir, dentro de las cosas “normales” hay unas otras “anormales” en tanto mercancías consumidoras, las cuales, hay que dominarlas y controlarlas, estigmatizarlas, señalarlas, clasificarlas e inferiorizarlas para obtener las más jugosas ganancias posibles.

Pero ¿qué es la discapacidad? En principio, las religiones las vinculaban como un “castigo divino” o “pecado” cometido por generaciones familiares anteriores, o bien, actuales, las familias de estas procuraban no mostrarles o sacarles de casa por vergüenza a que le vieran y les señalaran como pecadoras. Posterior a ello, en los avances de las ciencias y las tecnologías en medicina, las relacionaban como fenómenos de la naturaleza humana, los cuales, tenían que examinarlas para poder curarlas o “normalizarlas”. Desde el sistema capitalista les conceptualizaban (y siguen) como les “improductivos” o poco productivos en comparación con les “normales”.

En la actualidad, según el diccionario de Google lo define como “Falta o limitación de alguna facultad física o mental que imposibilita o dificulta el desarrollo normal de la actividad de una persona” (google.com, 2020). Mientras que la Organización Mundial de la Salud dicta como “Discapacidad en un término general que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación” (OMS, 2020). Por otro lado, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en México en su texto titulado “La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Protocolo Facultativo” en el inciso e) del Preámbulo, emanados de la misma ONU dicta lo siguiente:

“la discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás […]” (2018, pág. 10).

Contraria a estas concepciones Yarza, Sosa, & Pérez (2019) refieren a una deconstrucción de la conceptualización emanada por los grupos de poder que clasifican y estigmatizan a cada une, en este sentido, mencionan que “entendemos a la discapacidad como una producción social e histórica moderna y colonial, inscrita en los modos de producción y reproducción de una sociedad” añadiendo que, está “enmarcada en un sistema de clasificación de sujetos inventado y reproductor de un orden hegemónico basado en relaciones de asimetría y desigualdad” (pág. 22).

De las significaciones anteriores, observamos que las tres primeras manejan lenguajes desde los modos de producción y reproducción económico-político-social, lenguajes despectivos como “deficiencias”, “normal”, “limitaciones”, “restricciones”, entre otras, los cuales, las pondremos en tensiones con sus contradicciones con el fin de comprender mejor el contexto: deficiencias-perfección, normal-anormal, limitaciones-libertad. Podemos decir entonces que, la discapacidad, es una esclavitud de la imperfección anormal.

La última significación nos da cuenta que, la discapacidad, es gestada y reproducida desde el propio sistema hegemónico clasificatorio, el cual, es inherente su resignificación como acto ético-político para la emancipación de las diversas subjetividades.

De lo anterior, quisiera irme desde su génesis etimológica de la palabra en un tanto superficial, pero desde otros frentes, para ello, me es necesario fragmentar la palabra discapacidad en el prefijo “dis” y “capacidad”, esta fragmentación me permite ver desde otra perspectiva con el fin de desaprenderla para comprenderla y, por tanto, reaprenderla al momento de unirlas y, más aún, vivenciarla en mi cotidianeidad.

En este contexto, el prefijo “dis” significa según un diccionario etimológico en internet encontré en una de sus definiciones lo siguiente: «el prefijo latino dis- significa “divergencia o separación múltiple”» (dechile.net, 2020), por otro lado, “capacidad” significa “[…] es la cualidad de lo que es […]” (Diccionario Actual, 2017). Entonces, al unir los dos significados el prefijo “dis” y la palabra “capacidad”, tenemos “divergente cualidad”.

De la misma manera, me es necesario fragmentar y, por tanto, me acercaré a una aproximada re-significación de cada una de las palabras anteriores, en primer lugar, tenemos la palabra “divergente”, la cual, en uno de sus significados la mencionan como “diferencia” (significados.com, 2017), este se le asocia con el pensamiento divergente que, en el mismo diccionario, nos remite a la creación de “ideas creativas y diferentes”, mientras que “cualidad” la significan como “[…] la esencia de una persona […]” (Google, 2020), por tanto, la dis-capacidad podríamos re-conceptualizarla como una “diferente y creativa esencia”, entonces, en este marco, todes somos seres diferentes y creativas, en tanto con dis-capacidades, bajo esta reconstrucción paradigmática me referiré a las personas con discapacidades.

Esta re-significación debe ser un acto ético-político evitando caer en el romanticismo y en la caridad, por el contrario, posicionarnos, todes, en la rabia y rebeldía misma que provoca la discriminación, exclusión y estigmatización originada desde el sistema asimétrico neoliberal, el cual, establece la “normalidad-anormalidad” en los imaginarios sociales impregnados de una violencia simbólica (Bourdieu & Passeron, 1995, pág. 44). Esta re-significación debe fincarse en el diálogo con les otres, con los que viven esas discriminaciones, exclusiones y estigmatizaciones, es decir, con las personas con discapacidades, convirtiéndose en “observador(a), auto-observador(a) y observado(a)” (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019, pág. 64) en el proceso investigativo.

Dentro de las clases sociales se clasifican antagónicamente bajo las perspectivas Darwinianas imponiendo verdades absolutas y universales entre ricos-pobres, inteligentes-ignorantes, burgueses-proletarias,  blancos-negras, normales-anormales, entre otras, unas superpuestas a las otras, ante esto Yarza, Sosa, & Pérez (2019) aseveran que “no nos cabe duda alguna de las clasificaciones y calificaciones del Norte Global son tales en virtud de una “verdad” hegemónica autoimpuesta y desplegada hacia el Sur Global” (pág. 41). En esta perspectiva clasista y clasificatoria del modelo neoliberal dueño de las élites de las sociedades del conocimiento, encasillan todo lo que esté a su alcance como meras materias primas en un almacén, es decir, lo bueno, lo regular y lo malo, asimismo se clasifican las discapacidades, esta clasificación legitima social, política y económicamente las inferioridades de las personas.

Estas clasificaciones han originado nuevos lenguajes del cómo llamar a los espacios escolares en donde se ha pretendido más que educar, a rehabilitar o “normalizar” a las personas con discapacidades que han, en el supuesto, evolucionado para hacerlas menos despectivas, tenemos a los centros para enfermos mentales, educación especial, escuelas con necesidades educativas especiales, ahora educación inclusiva.

Yo te integro o te incluyo porque tienes alguna discapacidad o porque eres mujer, o porque eres originaria, o porque eres negra y eso satisface mi conciencia (más bien mi ego), es decir, se ve a la inclusión como medio para un fin, el fin sería satisfacer mi conciencia o mi ego, por el contrario, la inclusión debe ser un fin en sí misma y no un medio con características excluyentes y clasificatoria, en otros términos, la inclusión como forma de vida en el conocimiento y reconocimiento de les otres, ante esto Freire (1997) menciona que «La asunción de nosotros mismo no significa la exclusión de los otros. Es la “otredad” del “no yo” o del tú, la que me hace asumir el radicalismo de mi yo» (pág. 42), de manera que, te incluyo porque tú eres yo y, yo eres tú, y juntes construimos un nosotres.

De modo similar, la educación no debe adjetivarse como inclusiva, o sea, educación inclusiva, las dos debieran ser verbos (educar e incluir) y, debieran ser verbos, en tanto acción y existencia, y, a la vez, dialécticas, porque al momento de incluir educo y, al momento de educar, incluyo.

En este marco, Yarza, Sosa, & Pérez (2019) reflexionan acerca de la construcción de nuevos paradigmas para pensar la educación y las discapacidades desde otras aristas y, con base en el diálogo directo con las comunidades de les seres diferentes y creativas, principalmente, más desde el sur en contrapuesta a la mirada euronorteamericanocentrista, ante esto, aseveran que  se “pongan en supuesto las narrativas anglocéntricas y visibilicen otras génesis, tensiones, trayectorias intelectuales, categorías, entramados, constelaciones conceptuales y luchas ético-políticas” (pág. 36), esto nos dirige a una praxis verdadera y no a una reproducción social excluyente y a una repetición teórica construida desde lo exógeno.

En efecto, para la construcción de esos otros paradigmas es inherente tomar en cuenta, a mi perspectiva, los siguientes aspectos –cabe aclarar que no son un imperativo categórico, ya que pueden ser más u otros- 1. Dejar de repetir teorías establecidas y empezar a cuestionarlas; 2. Ver, sentir y pensar a les seres diferentes y creativas, no como objetos para las investigaciones, sino como lo que son, sujetas y sujetos, ciudadanas y ciudadanos, seres humanes que sienten, piensan y son, desde las diversidades; 3. Romper paradigmas establecidos desde y a partir de nuestros propios lenguajes; 4. El diálogo como principal aspecto en las investigaciones y 5.  Sistematización de experiencias para la construcción de saberes emergidos desde el contexto y desde les sujetos.

Por lo anterior, Yarza, Sosa, & Pérez (2019) mencionan que “Ser sujeto en la investigación, estar en el proceso investigativo y actuar desde su lugar de enunciación implica sentir una constante relación con lo investigado” (pág. 52), por tanto, desde las universidades, organizaciones sociales y, desde les estudiantes en materia, insisto, es un compromiso ético-político la deconstrucción, reconstrucción y resignificación de las investigaciones.

Ahora bien, ¿cómo se ve la discapacidad en la actual coyuntura? Ese es el problema, no se ve, no les vemos, para Fanón (1963) los condenados de la tierra eran les pobres campesinos africanos, las personas con discapacidades son ubicadas por las sociedades y, por el mismo sistema hegemónico, como las condenadas de las condenades de las condenadas de la tierra, o bien, les invisibilizades de les invisibilizades de les invisibilizades.

Estas crisis y exclusiones ya existían antes de la pandemia, ésta, vino a desnudarlas y a exponenciarlas; en este contexto de sobrevivencia, ser pobre es riesgoso para sobrevivir, más  aún, ser pobre y ser desempleada, peor si se es pobre, desempleada y migrante, se agrava más si se es pobre, desempleada, migrante y mujer, y se sobrevive en una constante inseguridad social, política, económica y de salud, si se es es pobre, desempleada, migrante, mujer y etiquetada con alguna discapacidad, en este sentido, existen constantes “violaciones a mujeres con discapacidad que se quedan en el silencio…” Rojas Campos en  (Yarza, Sosa, & Pérez, 2019, pág. 106), debido a la lógica de violencia originada por el sistema hegemónico que cosifica a las personas y las deshumaniza, las deshumaniza en tanto “animal: sin alma, sin pensamientos y sin razón” (pág. 117).

Esta deshumanización, o bien, “crisis de humanidad” en palabras de Leonardo Boff, es originada, a mi perspectiva, por diversos aspectos, en primer lugar por la “lobotomía” en donde, el mismo Boff, la conceptualiza como “una persona que perdió la capacidad de sentir, no siente el dolor del otro” (Boff, 2020). En segundo, por la racionalidad instrumental formada, es decir, vivir con base a “medios y fines” (Horkheimer, 1973, pág. 09), uso a las personas (medios) con base a mis intereses personales (fines) y, cuando estas ya no me sirven, las desecho como meros objetos. En este marco, la mayoría de las empresas han usado a las comunidades con discapacidades para crear ONG’s y así, captar el mayor capital posible en las donaciones para luego, evadir impuestos; los gobiernos, para captar y destinar recursos para estas comunidades que, cerca de apoyarles, distan por la corrupción establecida en el desvío de estos recursos, o bien, en las reducciones presupuestales. En tercer lugar, ver como enemigos a les otres, en donde cada persona “vive obcecado con la búsqueda del interés propio y en constante competencia y comparación con otros” (Torres, 2017, pág. 71), entre otros aspectos no menos importantes. De manera que, la deshumanización, se va gestando a través de la formación y desarrollo de subjetividades neoliberales educadas de manera formal, no formal e informal, bajo los intereses del mismo modelo neoliberal asimétrico.

Hemos venido develando e insistiendo a lo largo del confinamiento pandémico que, gran parte de les estudiantes, de todos los niveles, han quedado fuera de las estrategias y modalidades que han tomado los gobiernos en américa latina y en el mundo para llevar a cabo el proceso educativo. En este contexto, de los 137 millones de estudiantes en América Latina, según el informe de la UNICEF (2020) denominada “educación en pausa” publicada el pasado 09 de noviembre, que fueron desterritorializados de sus escuelas y territorializados en sus hogares, creemos que solo la mitad, es decir, 68.5 millones de elles cuentan con las posibilidades de una educación a distancia (llámese virtualizada, televisada, radiodifundida), aunque esta, se haya convertido en una neoeducación bancaria.

De lo anterior, el otro 68.5 millones de estudiantes quedaron excluides, y quedaron excluides por ser y estar precarizadas por un sistema desigual e injusto y, en donde las sociedades, hemos sido cómplices, y hemos sido cómplices por la formación de la “lobotomía” antes mencionada construida desde las cosmovisiones y bajo los intereses del modelo neoliberal. Dentro de estas sociedades vulneradas y precarizadas, “incluidos las niñas, los indígenas, niños y niñas con discapacidad, refugiados y migrantes que viven en zonas rurales” (UNICEF, 2020, pág. 9), encontramos hogares (en la mayoría de los casos, porque muches no cuentan ni con un hogar) sin electricidad, sin acceso a internet o señal telefónica, sin dineros para pagar los servicios de datos, desempleadas y, con hambre. Hogares que prefieren salir ante la peligrosidad del contagio, y prefieren salir porque aseveran que es mejor morir por causas del COVID-19, que morir o ver morir a les suyos lentamente de hambre.

Las del primer grupo, tienen la fortuna de poder solventar los gastos que requiere la educación a distancia, sea la modalidad que sea, ya que tienen dineros para pagar esos servicios, los cuales, se toma como indicios de una nueva modalidad de privatización de los sistemas educativos, privatización porque tanto familias y docentes tienen que pagarlos de su propio salario (mientras que este se mantiene inmóvil), es decir, los gobiernos se desentiende de estos gastos, pero si exigen autoritariamente que se rindan cuentas de lo que se hace y que vean, tanto familias como docentes, como le hacen para ello, esta rendición de cuentas, las acomodan en los discursos en donde dictan que “todo marcha bien”, que “el aprendizaje a distancia va marchando bien”, aunque esta solo sea una captación de grandes cantidades de información que distan de ser aprendizajes.

El segundo grupo, ha quedado completamente excluide de estas modalidades y, cerca de que los gobiernos garanticen una educación gratuita y para todes, solo se preocupan en convertirles en estadísticas (aunque muches hasta ni a eso llegan) para sus intereses deshumanizados. Estos grupos vulnerados y precarizados quedan expuestos con mayor facilidad a la violencia intrafamiliar (física y psicológica), de género, abusos sexuales, entre otros no menos importantes, y se han acrecentado durante el confinamiento. Lo anterior, según el informe de la UNICEF (2020) es debido a ”mayores niveles de estrés entre los padres y cuidadores” (pág. 11).

En el mismo informe, la UNICEF, tiene mayor preocupación en que les estudianttes de secundaria “caerán por debajo del nivel mínimo de competencia en lectura” (UNICEF, 2020, pág. 9) . En este sentido, se le pide leer a les niñes, en tanto repetir palabras, oraciones y frases en el menor tiempo posible, no se preocupa para que estes lean su realidad y las condiciones de injusticias en las que viven muchas sociedades, más las personas con discapacidad.

Por otro lado y, estas circunstancias, las personas con discapacidades siguen presentado mayores dificultades, las cuales, han venido en aumento; y han venido en aumento porque la mayoría no hemos hablado de ellas, por decirlo de otro modo, las hemos invisibilizados. Hemos hablado de los grupos de personas excluidas en condiciones de pobrezas, sin conectividad, sin paquetes de datos, sin dispositivos, de una neoprivatización de los sistemas educativos, de una explotación de les cuerpos por el teletrabajo o por la teleeducación con respecto al exceso de tareas que les dejan a les estudiantes, del extractivismo de la madre tierra, entre otras, las cuales, sabemos que son muy importantes develarlas, sin embargo, en lo personal, no les había pensado, por ello, creo inherente que, las pedagogías críticas y educaciones populares, no solo las visibilicen sino que también tengan el compromiso ético-político-revolucionario para la construcción de propuestas educativas no segregadas o paralelas a estas, sino que pensadas desde las propias diversidades.

La educación a distancia sea esta virtualizada, televisada, radiodifundida, no fueron creadas para las personas con discapacidad, por ejemplo, en México, en la estrategia “Aprende en Casa I”, bajo el manejo virtual de la plataforma de Google Meet, solo eran dirigidas a personas con conectividad a internet, con dispositivos inteligentes y sin discapacidades, excluyendo totalmente a las personas con discapacidad.

En la estrategia “Aprende en casa II” en este ciclo escolar que transcurre, esta se basa en la transmisión de contenidos educativos a  través de la televisión, por decirlo de otro modo, televisada, las autoridades educativas (Secretaría de Educación Pública) volvieron a excluir a las personas con discapacidades, sin embargo, por presiones sindicales, al menos pudieron integrar a una persona que interpreta en lenguaje de señas pero ¿qué sucede con las demás? Vuelven a quedar excluidas, pero dichas autoridades se jactan de ser inclusivos.

En otras latitudes que, aproximadamente queda entre en medio de Costa Rica y México, en Honduras, Cristian Murillo del Centro de Atención Progreseño a la Discapacidad aseveró fuertemente contra el gobierno de Juan Orlando Hernández diciendo que “las personas con discapacidad no son prioridad en esta crisis humanitaria, y nunca han sido para el gobierno de Juan Orlando Hernández” añadiendo “porque miserablemente solo se destinan menos de 0.25 centavos de dólar al año para cada persona con discapacidad” (kaosenlared.net, 2020).

La pandemia vino entonces a ser visible lo invisibilizado y a acrecentar lo que ya existía, lo que ya estaba, y lo que estaba eran esos olvidos, esas invisibilizaciones, exclusiones, discriminaciones, injusticias, violencias y demás. En este sentido, muchas familias sacrificaron las atenciones y educaciones de sus hijes por quedarse sin trabajo y, por tanto, sin ingresos, lo poco que ganan o se tiene les ha servido para malalimentarse no por culpa del COVID-19, sino por culpa de un sistema de explotación que genera grandes asimetrías.

Ahora bien, antes de finalizar quisiera regresarles la palabra a dos voces que, por cuestiones personales, no quisieron estar presentes, pero que nos mandaron algunas vivencias desde sus especificidades. En una entrevista informal a modo de charla:

Julio Cesar (20 años), diagnosticado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) nos comenta lo siguiente: “a menudo me sentía discriminado y excluido en la escuela por ser diferente a los demás, los que más me discriminaban y excluían eran mis compañeros dentro y fuera del salón de clases, algunos profesores entendían lo que tenia, pero si llegó a ver en una ocasión que fuese un maestro que lo hiciera, ante esto me sentía triste porque no querían platicar conmigo o no me integraban en sus pláticas, para estar concentrado y menos hiperactivo en clases, me recetaron los médicos tomar una pastilla llamada Ritalin, si no la tomaba, era seguro que me ponía a hacer un alboroto en el salón de clases y me distraía de la tarea; cuando dejé de tomar esa pastilla, al mismo tiempo, dejé de sentirme dependiente, ya que era una rutina que tenía que llevar obligadamente. Mi vida ha sido un poco complicada, pues aún me distraigo mucho y me cuesta recatar información en el salón de clases”.

Jonathan de Jesús Gamboa Flores (27 años). El neurólogo lo diagnosticó con Parálisis Cerebral Infantil (PCI) nos comenta que “me sentí muchas veces excluido y discriminado en la escuela porque, en los distintos niveles, siempre había algún compañero estudiante o un docente que no me aceptaba. Me sentía muy mal porque, a la hora de formar equipos, no me tomaban en cuenta; ahora ya hemos sido tomados en cuenta en diferentes actividades escolares, deportivas y laborales. En este tiempo de confinamiento nos cuidamos quedándonos en casa, pero me he sentido un poco desesperado por no poder salir a dar una vuelta a la casa de mi abuelita. Y sobre las clases virtuales que recibo, no pongo mucha atención por eso me gusta más la presencial. Mi vida ha sido muy complicada porque dependo de mis papás y familiares, mi parálisis me atrofia tres extremidades de mi cuerpo (mis dos piernas y mi brazo izquierdo).

Bajo estas perspectivas y vivencias podemos observar por un lado que, la medicación de los trastornos creados y clasificados por la ciencia hegemónica, sirven a determinadas empresas farmacéuticas transnacionales que se enriquecen con base a las ventas de fármacos que son clasificados por su toxicidad y adicción similares a la cocaína, anfetaminas y morfinas como el Ritalin, el cual, ha servido para adormecer las subjetividades rebeldes de nuestra niñez y juventud, dejando grandes secuelas en su salud.

Por otro, se crea y “normaliza” en los imaginarios sociales una violencia por parte de familiares tras el telón de la “sobreprotección” que inutiliza a muches niñes y jóvenes, los cuales, estas toman decisiones por elles sin consulta alguna con el fin de protegerles de cualquier discriminación, exclusión y violencia, sin embargo, a esta “sobreprotección” podríamos afirmar que también es considerada como tal por no permitirles ser con sus especificidades.

Reflexiones finales

  • Es inherente que, desde nuestra propia praxis, resignifiquemos los lenguajes no para romantizarlos, o bien, por compasión o misericordia, sino con base a un autentico compromiso ético-político con el fin de darles existencia a les inexistentes.
  • Las discapacidades al ser ubicadas dentro del grupo oprimido, es necesaria una formación permanente que devele toda clase de dominación y que den cuenta de su propia emancipación.
  • Es necesario el conocimiento y reconocimiento de mi subjetividad diversa y creativa en tanto ciudadanía, con el hito de legitimar nuestros derechos como seres humanos.
  • Es importante romper nuestros propios paradigmas para la reconstrucción de otros y, así, dejar de repetir teorías establecidas y empezar a cuestionarlas.
  • Ver, sentir y pensar a les seres diferentes y creativas, no como objetos para las investigaciones, sino como lo que son, sujetas y sujetos, ciudadanas y ciudadanos, seres humanes que sienten, piensan y son, desde las diversidades.
  • Empoderar a las personas con discapacidades a partir del compromiso ético-político para investigar sus condiciones y, así, construir saberes a partir de la dialéctica endógena-exógena, sujeto-objeto.
  • Denunciar y proponer alternativas que atiendan a las diversidades.
  • Las personas con discapacidades deben tomar sus vidas bajo sus propias manos y luchar en favor de la construcción de políticas públicas y de sus propios procesos educativos (dejar por un lado el adultocentrísmo y, por el otro, el infantilismo).
  • Regresémosles sus voces y que elles luchen por ello, que elles nos digan cuan excluídes, discriminades, estigmatizades han sido a lo largo de su vida, y más en la actual coyuntura pandémica, como acto ético-político debemos escucharles.
  • Avivar ese espíritu rebelde en vez de adormecerles con fármacos que benefician las finanzas de las empresas transnacionales con base en alternativas educativas que formen subjetividades críticas, luchen por mejores condiciones y construyan un mundo más justo, humano y humanizante.
  • Desde las pedagogías críticas y educaciones populares, en palabras de Freire “con una legítima rabia” comprometernos con las personas con discapacidades para visibilizar lo invisibilizado, construir espacios donde den cuenta de lo que, por mucho tiempo, se han callado. Asimismo construir propuestas surgidas desde los contextos y desde les sujetos.

Referencias

Boff, L. (18 de 08 de 2020). www.youtube.com. Obtenido de Otras Voces en Educación: «Pensando en nuestra Abya Yala en tiempos de pandemia»: https://www.youtube.com/watch?v=kQ5g9kNCnAc

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CNDH México. (2018). La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Protocolo Facultativo. México: CNDH México.

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Fernández, F. (1992). La controversia entre Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de las Casas. Dialnet, 301-347.

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Fuente: El autor escribe para OVE

Imagen: Gerd Altmann en Pixabay

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IV Conferencia CLACSO Venezuela 2020. Mesa: Elementos emergentes de la agenda educativa alternativa (CII-OVE). Ponencia 4: «El pensamiento crítico Instrumentalizado»

Mesa: «Elementos emergentes de la agenda educativa alternativa» (CII-OVE).

Autor: Luis Miguel Alvarado Dorry. Investigador y editor del Centro Internacional de Investigaciones “Otras Voces en Educación” (CII-OVE).

Título: «El pensamiento crítico Instrumentalizado»

Resumen: Las pedagogías críticas se han venido gestando desde las relaciones opresores-oprimides con los propósitos, en primer lugar, de develar las distintas formas de poder, dominación y control que se dan en las relaciones humanas; en segundo, construir políticamente una contra hegemonía desde los espacios escolares y de formación con el fin de eliminar todo tipo de injusticias, en tercer lugar, construir otro mundo más justo, más humano y humanizante. Sin embargo, en muchos espacios se han instrumentalizado, es decir, se han disminuido su carga política liberadora a la operacionalidad de un método centrada en la cognición, desarrollando con ello, un pensamiento crítico instrumentalizado. Este pensamiento crítico instrumentalizado es usado frecuentemente por muches en discursos bajo intereses particulares con el fin de ir posicionándose social, académica y políticamente con base a la titulometría y meritocracia desde las perspectivas neoliberales, en este sentido Giroux nos dice que “Al instrumentalizar la pedagogía crítica, se ignoran sus amplias posibilidades políticas de comprender cómo la pedagogía funciona en el ámbito más amplio de la esfera pública con sus numerosos espacios y dispositivos culturales”. En esta última iremos desarrollando desde nuestra propia experiencia y subjetividad.

Hola, les saludo a todes con mucha alegría, mi nombre es Luis Miguel Alvarado Dorry, soy miembro investigador y editor del Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación.

El título de mi ponencia se denomina:

El pensamiento crítico instrumentalizado

Ante todo, inicio mi participación con la siguiente frase que expresé en el I-Congreso Mundial de Educación: en defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo el pasado mes de septiembre que dice: “[…]Pedagogías […] críticas no son varitas mágicas que usemos para transformar a les otres, por el contrario, esta transformación conlleva un proceso vivencial permanente de desconstrucción dialéctica, dialógica y dolorosa, en y desde nosotres mismes” (Dorry, 2020).

Las pequeñas historias desvelan grandes narrativas.

A continuación, les presentaré una breve experiencia que vivenciamos en el proceso de mis estudios doctorales.

Al ingresar a estudiar el doctorado en pedagogía crítica y educación popular, lo hice con la mayor soberbia posible divulgándolo por todos los medios (redes sociales), posterior a ello, me tomaba fotos con mis docentes de talla internacional con el fin de que, las personas amigas en las redes sociales, me vieran con qué personalidades me codeaba.

Lo anterior, sucedió por lo menos el primer año y medio de estudio hasta que conocí a dos profesores con mucha humildad, los cuales, nos pedían que no les llamáramos doctor, sino por su nombre, en esos momentos todavía no comprendía el por qué, hasta que le pregunté a uno de ellos y me contestó que, al decirle su nombre, anteponemos y construimos ciudadanía, mientras que si mencionamos el prefijo Dr. Estamos construyendo titulometría y eso pone obstáculos en el diálogo entre personas.

En el verano del segundo año conocí a uno de mis grandes maestros que, dejando de lado el aspecto intelectual abstracto de las pedagogías críticas y con base en las experiencias de la vida cotidiana, trabajamos entonces, las formas de opresión en la relación con los animales. En este marco, empezó a preguntar sobre el lugar donde tenemos a nuestros animales, la forma de darles la comida, puso de ejemplo de cómo nos relacionamos con el perro o el gato que tenemos en casa, si lo teníamos, claro, y si esta relación expresaba una relación de opresión o no.

Ante esto, empecé a pensar sobre que, a mis perritas les doy todas las noches de comer, las tengo viviendo en el patio, a veces las regaño porque me brincan encima, o bien, porque están ladrando mucho, las acaricio tras la puerta de malla, no pasa nada pensé, es normal. Sin embargo, cuando menciona otro ejemplo sobre si teníamos un estanque pequeño, por ego personal, con unas tortuguitas que dan vuelta en ese reducido lugar y que se dan de topes con la pared de cristal; mi maestro mencionó que allí se expresa una lógica de opresión, de pronto no resistí más y me solté a llorar.

El profesor me preguntó por qué lloraba, le respondí que con su comentario me había hecho recordar que, todos los días, mi niño de tres años me decía y preguntaba sobre eso, pero no lo había entendido, pensé que era necedad. Todos los días mi niño me preguntaba del por qué tenía a la tortuga encerrada, si la tortuga no era feliz allí, también me preguntaba, papá ¿por qué tenemos a las perritas encerradas en el patio si son parte de la familia? En esa ruptura paradigmática que tuve, sentí vergüenza, ya que eso mismo le estaba enseñando a mi hijo, por ello, cualquier proceso de desconstrucción es doloroso, pero muy necesario.

En este sentido, no quiero decir con esto que llegó el profesor con su varita mágica llamada pedagogía o teoría crítica y me transformó, sino que este proceso doloroso me sirvió para comprender que las relaciones de opresión y dominación las detentamos cada día de nuestra vida, las normalizamos y las enseñamos a nuetres hijes, en este contexto, el proceso de desconstrucción, a mi perspectiva, debiera ser permanente y constante.

De la narrativa anterior, quisiera profundizar sobre la formación del pensamiento crítico instrumentalizado que muchas escuelas universitarias y de posgrados forman desde las enseñanzas del análisis, reflexión, conocimientos y discursos de teorías y textos críticos y, que muchas personas las usamos bajo ciertos intereses individualizados, dicho de otra manera, a través de medios-fines, invisibilizando la parte política-social-colectiva.

En este marco, María Cristina Martínez Pineda y Emilio Guachetá Gutiérrez (2020) en su libro “Educar para la emancipación. Hacia una praxis crítica desde el sur”, realizan una crítica a la formación del pensamiento crítico desde los criterios “psicologistas y cognitivista” (pág. 34), los cuales, reducen la criticidad del pensamiento en meros “análisis de ideas y saberes enseñables” (pág. 35). Es decir, les formades en esta perspectiva muches somos buenes discursadoras desde el análisis de textos teóricos, sin embargo, carecemos de otredad y, carecemos de otredad porque anteponen nuestros intereses personales sobre los colectivos, carecemos de otredad por falta de un proceso de desconstrucción real, permanente y constante, carecemos de otredad por falta de una autocrítica de nuestra propia subjetividad, una subjetividad con características neoliberales construida de manera formal, no formal e informal. Esta carencia, hace que diste de la praxis trasformadora de la mayoría de les sujetes.

Al formar un pensamiento crítico instrumentalizado en nuestras subjetividades desde la cognición Martínez Pineda y Guachetá Gutiérrez (2020) mencionan que, la mayoría de les sujetes “no necesariamente desarrollan una preocupación real y vinculante con las condiciones negativas de la realidad social que generan explotación, exclusión, desigualdad y opresión”  (pág. 35) añadiendo que “ni provoca subjetivaciones que luchen por la emancipación de estas condiciones […]” (pág. 35), sin embargo, discursamos desde la intelectualidad, describimos y realizamos investigaciones y categorizaciones epistemológicas con mucha fluidez.

Sin duda, estos discursos se encuentran muy vinculados a los años que se le ha dedicado a la academia, a las investigaciones y, por lo tanto, a los títulos detentados en esos tiempos; estos títulos bajo la perspectiva del pensamiento crítico instrumentalizado provocan, en la mayoría de nosotres, una soberbia intelectual construyendo muros que distancian y fragmentan toda relación humana.

De manera que, esta soberbia intelectual, a su vez, genera en nosotres un sentido de superioridad sobre les otres y, cuando esta superioridad es amenazada, también nuestros intereses personales individualizados se encuentran amenazados, por tanto, el pensamiento crítico instrumentalizado busca todas las formas que se encuentre a su alcance para eliminar esa amenaza, lo peligroso es que, esa amenaza, es otra u otras personas.

De lo anterior, Juro Torres Santomé en su libro Políticas educativas y construcción de personalidades neoliberales y neocolonialistas, describe en uno de los rasgos sobre la subjetividad neoliberal lo siguiente: “vive obcecado con la búsqueda del interés propio y en constante competencia y comparación con otros” (Torres, 2017, pág. 71), es decir, ve a les otres como enemigues, por tanto, hay que eliminarlos a como dé lugar con el fin de conseguir, mantener y reclamar, en palabras del mismo autor “derechos y privilegios” (Torres, 2017, pág. 71 ) detentados en el transcurso de la vida académica-social. En este sentido, el pensamiento crítico instrumentalizado no dista de las subjetividades neoliberales, neocoloniales y conservadoras.

Del mismo modo, esta competencia, comparación y enemistad con les otres provoca, a su vez, lógicas de opresión que son gestadas al interior de las subjetividades con pensamiento crítico, el cual, se instrumentaliza, y se instrumentaliza porque el pensamiento crítico es usado como un medio para conseguir fines/intereses particulares e individualizados, en este marco “adopta una perspectiva utilitarista” (Martínez & Guachetá, 2020, pág. 44) que, por lo general, violentan de distintas formas a las que consideran amenazas.

Esta violencia es generada por la “incapacidad de ponerse en la piel del otro” (Torres, 2017, pág. 108) y por la vulnerabilidad en la que sentimos que nuestros privilegios son amenazados, por ello, buscamos formas de brillar apagando las demás luces, en especial, aquellas que son más intensas que las nuestras, en estos actos coercitivos es donde nuestros discursos pierden coherencia y, todo el palabrerío crítico, queda como las legislaciones educativas, según Torres Santomé (2017) “[…] palabras vacías, ambiguas, pero sin valor y poder real para incidir y transformar las realidades de injusticias […]” (pág. 54), es decir, quedan en lo abstracto y no le damos contexto en nuestra vida cotidiana.

Estas palabras huecas producidas por el discurso a través del pensamiento crítico instrumentalizado carecen de vivencias y dinamismo, es decir, de praxis, estas palabras son simplemente “categorías inertes” (Freire, 2005, pág. 26), estas distan de lo que hago, porque solo las digo y no las vivencio, y no las vivencio porque mis intereses son distintos a mis palabras; esta práctica es peligrosa porque nos lleva a un autoritarismo en la que muchas veces normalizamos cínicamente para controlar, oprimir y dominar,  evitando así el “sufrimiento” (Freire, 2010, pág. 113) de una autocrítica.

Esto se debe, según Martínez & Guachetá (2020), a la centralidad del pensamiento crítico únicamente a la cognición polarizando así “el carácter social y político” (pág. 42), en esta polarización aseveran que “pierden todas su fuerza […] como ejercicio de denuncia y emancipación del sujeto y de las condiciones sociales” (pág. 47), por lo tanto, es inherente que el pensamiento crítico se centre no solo en la cognición, sino que también en lo político, social, cultural, tecnológico y económico con el fin de analizar y reflexionar a partir de fenómenos y textos críticos y no críticos, desvelar las distintas formas de poder, dominación y opresión que detentamos en las relaciones humanas y, con otres seres vivos en la cotidianidad, posterior a ello proponernos formas de actuar, de vivir y de ser en consecuencia de lo que discursamos, para ser lo más o totalmente coherentes posibles.

Por todo anterior, Isabel Rauber citada por Lidia Fagale en (Rauber & Fagale, 2018, pág. v) asevera que “No habrá posibilidad alguna de superar la trampa cultural del modo de vida generado por el capital si no se rompe de raíz con la lógica de su funcionamiento”. En este marco, para empezar en el proceso de rompimiento de raíz del pensamiento crítico instrumentalizado y por ende de las subjetividades neoliberales, neocolonialistas y conservadoras que detentamos la mayoría, mencionaré algunas consideraciones finales al respecto:

  • Tengo que mencionar que soy un sujeto formado desde las perspectivas neoliberales, neocoloniales y conservadoras, por tanto, debo de realizar una autocrítica permanente y constante con el hito de identificar y nombrar cada una de estas características que ejerzo en mi vida cotidiana, pues, sino las menciono, no existen o las polarizo. Un acto similar de cómo la pandemia desnudó al sistema neoliberal, asimismo desnudarnos a nosotres mismes, aunque esto sea doloroso.
  • Ya que las identifico y las nombro, las investigo a profundidad no solo para tomar distancia a estas o para criticarlas, sino que también para empezar a actuar o a vivenciar de manera contraria, para que estas no sean palabras huecas, sino una verdadera praxis liberadora.
  • Que nuestros estudios academicistas los vivenciemos y nos ayuden a transformarnos a nosotres, para posterior apoyar con la mayor humildad posible a otres en hacerlo. Estos estudios sean para adquirir un compromiso con la sociedad en aras de la trasformación de sus condiciones y no una rivalidad.
  • Construir vínculos o alianzas con otres con el fin no de competir, sino de compartir, experiencias, conocimientos, responsabilidades, entre otras, con el mayor “respeto por el otro y no desprecio o humillación […]”(Torres, 2017, pág. 48) y en donde, el diálogo, sea parte fundamental de las relaciones con estas.

Referencias

Dorry, L. M. (27 de Septiembre de 2020). otrasvoceseneducacion.org. Recuperado el 29 de Octubre de 2020, de http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/361091

Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI.

Freire, P. (2010). Cartas a quien pretende enseñar. Buenos Aires: Siglo XXI.

Martínez, P. C., & Guachetá, G. E. (2020). Educar para la emancipación. Hacia una praxis crítica desde el sur. Bogotá. Buenos Aires: UPN. CLACSO.

Rauber, I., & Fagale, L. (2018). Descolonizar la subjetividad. Hacia una nueva razón utópica indo-afro-latinoamericana. La Habana: Instituto de filosofía.

Torres, J. (2017). Políticas educativas y construcción de personalidades neoliberales y neocolonialistas. Madrid: Morata.

Fuente e Imagen: https://www.clacso.org/crisis-por-y-post-pandemia-las-transformaciones-en-nuestras-sociedades-y-las-desigualdades-preexistentes/

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IV Conferencia CLACSO Venezuela 2020. Mesa: «Elementos emergentes de la agenda educativa alternativa» (CII-OVE)

América del Sur/Venezuela/15-11-2020/Autor(a): OVE/Fuente: IV Conferencia CLACSO Venezuela 2020

El pasado 11 de noviembre en el marco de la IV Conferencia CLACSO Venezuela 2020, el Centro Internacional de Investigaciones (CII-OVE) presentó una mesa denominada «Elementos emergentes de la agenda educativa alternativa» con seis ponencias, de manera virtual, con base a algunas de las líneas de investigaciones que se han venido realizando actualmente.

COORDINADORA: Luz Palomino (directora CII-OVE)

RESUMEN: El Centro Internacional de Investigaciones «Otras Voces en Educación» centra sus investigaciones y formaciones en movimientos sociales, Educación popular y la virtualidad, todos estos espacios conectados por la comunicación alternativa, con el objetivo de generar una conciencia crítica de l@s ciudadan@s que garantice la defensa de la educación pública como derecho humano fundamental para todas y todos. Esta mesa se propone visibilizar las diferentes líneas de investigación y sus resultados que hemos trabajado un largo tiempo.

Mesa: «Elementos emergentes de la agenda educativa alternativa» (CII-OVE).

PONENCIA 1: «El papel del CII-OVE en la articulación de las resistencias pedagógicas internacionales «. AUTORA: Luz Palomino (directora CII-OVE).

PONENCIA 2: «Expresiones de las luchas legítimas en tiempo de pandemia COVID-19». AUTORA: Rose Mary Hernández (investigadora CII-OVE).

PONENCIA 3: «Comunidad Investigadora-Comunidad Transformadora». AUTORA: Lourdes Velásquez de Urbáez (investigadora CII-OVE).

PONENCIA 4: «El pensamiento crítico Instrumentalizado». AUTOR: Luis Miguel Alvarado Dorry (investigador CII-OVE).

PONENCIA 5: «OVE en Pandemia: del resguardo de la salud y la preservación de espacios públicos de debate». AUTORA: Mariángela Petrizzo (web máster e investigadora del CII-OVE).

PONENCIA 6: «La violencia de Estado desde una perspectiva feminista» AUTORAS: Comadres Púrpuras (CII-OVE).

Fuente e Imagen: https://www.clacso.org/crisis-por-y-post-pandemia-las-transformaciones-en-nuestras-sociedades-y-las-desigualdades-preexistentes/

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I Congreso Mundial de Educación 2020. Luis Miguel A. Dorry: «En nuestras diversidades se encuentran nuestras riquezas y en nuestras alianzas las fortalezas». México

Panel: Gremialismo, sindicalismo y transformación Educativa.

Ponente: Luis Miguel Alvarado Dorry. Investigador y editor del Centro Internacional de Investigaciones «Otras Voces en Educación» (CII-OVE)/México.

Título: En nuestras diversidades se encuentran nuestras riquezas y en nuestras alianzas las fortalezas.

¡Hola a todes!

“Es inherente la reivindicación democrática participativa de los sindicatos”

(LMAD, septiembre 2020).

La negación de la negación, para Lenin <la dialéctica “exige que sea indicada la ‘unidad’, es decir, la conexión de lo negativo con lo positivo; hallar lo positivo en lo negativo”> (Rosental & Iudin, 1946, pág. 231).

En este marco, centraré mi participación.

El neoliberalismo educativo no solo ataca a las escuelas y a las educaciones, también a los gremios y sindicatos, por ello, es inherente una permanente crítica y autocrítica desde y hacia el interior de los gremios y sindicatos, con el hito de develar las distintas tensiones y contradicciones que en ellos se generan a partir del empoderamiento y construcción de monopolios que, poco a poco, germinan en formas de poder opresoras hacia les propies agremiades y sindicalizades.

 

Aquí algunas de muchas tensiones y contradicciones:

  1. La democracia representativa-democracia participativa; la primera se empodera a una o un pequeño grupo de personas a partir de la elección que las bases hacen, en su mayoría, se vuelve jerárquica y vertical, en muchas ocasiones, les representantes detentan puestos superiores para la adquisición de mayor poder y confort, estes son cooptades y seducides por el sistema imperante ofreciendo puestos políticos en las estructuras gubernamentales perdiendo con ello la pasión, el amor y el compromiso para con sus representades formando monopolios y corporativos de poder. La segunda empodera al colectivo compartiendo el poder entre todes de manera horizontal para el bien común, cada une se convierte en una célula que, al unirse a otres, forman sistemas cooperativos más complejos y resistentes.
  1. La despolitización-concienciación ética, la primera surge a partir de distintas formas de dominación y control con base en actos coercitivos tales como: manipulación, amenazas, estigmas, entre otras no menos importantes, ejercidas hacia les agremiades y sindicalizades dogmatizando y alienando las subjetividades de estes bajo los intereses de les dirigentes; por el contrario, la concienciación ética conlleva politización entre todes, en este proceso, dan cuenta de las distintas injusticias provocadas no solo por el sistema imperante, sino que también desde las propias representaciones hacia les agremiades y sindicalizades, asimismo se lucha con pasión, amor y compromiso en contra de estas.
  1. Patriarcado-machismo – los feminismos, la mayoría de los gremios y sindicatos figuran únicamente hombres en las dirigencias polarizando así a las mujeres y demás diversidades sexuales, diversidades que “normalizan” estos hechos callando consciente e inconscientemente, solo son utilizadas para levantar la mano y votar por su representante. En gremios y sindicatos corrompidos por el mismo sistema neoliberal, a los hombres, les piden dineros por favores o bien por algunos trámites que por derecho se tiene, mientras que, las mujeres y demás diversidades sexuales, son acosadas y violentadas sexualmente. Diversidades sexuales que “normalizamos” y “legitimamos” estos hechos con expresiones como “él consiguió su préstamo o su cambio porque dio dinero”, o bien, “ella consiguió su crédito hipotecario, su cambio de escuela o un cargo en el sindicato porque dio las nalgas”. Debemos pues, todes, reivindicar y empoderar a todas las diversidades sexuales y no solo a hombres en los gremios y sindicatos, no como entes pasivos, sino como sujetas con férrea participación y compromiso.
  1. Opresión-Liberación, en la primera se encuentran implícitas las relaciones opresores-oprimides generadas por la construcción de monopolios de poder con base en la subjetividad neoliberal, conservadora, patriarcal y neocolonial que ostentamos y que, por lo general, lo polarizamos en nuestros discursos progresistas. Discursos que distan de la cotidianidad vivencial, es decir, pregonamos ser de izquierda compitiendo con nuestres compañeres, en el sentido de quién es más o quién hace más o mejor las cosas, invisibilizando con ello el conocimiento y reconocimiento de les otres, es decir, otredad. No quiero decir con esto que los gremios, sindicatos, pedagogías y teorías críticas, contrahegemónicas y contestatarias sean varitas mágicas que usemos para transformar a les otres, por el contrario, esta transformación, conlleva un proceso vivencial permanente de desconstrucción dialéctico, dialógico y doloroso en y desde nosotres mismes.

 

En este contexto, si no llevamos a cabo una exhaustiva reflexión, crítica, autocrítica y proceso de transformación propia, oscilaremos siempre en la oposición y nunca nos consolidaremos como resistencias, en tanto que, las fuerzas y seducciones del neoliberalismo nos cooptarán y, en palabras de Luis Hernández Navarro, “nos convertiremos en aquello que tanto hemos criticado”.

De lo anterior, no me refiero a la construcción de otros sindicatos y caer en el divisionismo y fragmentación, sino que, de los que son y están, reivindicarlos en el marco de la democracia participativa a partir de la formación de subjetividades críticas.

Si bien es cierto que muchos gremios y sindicatos han servido de muros de contención contra los embates del neoliberalismo, sin embargo, es importante develar las tensiones y contradicciones en su interior, por lo tanto, es necesario reflexionar-nos, desconstruir-nos y constuir-nos a partir de la negación de la negación de nuestra subjetividad, de nuestros gremios y sindicatos, hallemos pues, lo positivo de lo negativo. Esto puede ser el inicio de un proceso de transformación gremial, sindical y, por tanto, educativa, y el devenir de la liberación de les seres humanes.

Si nuestras luchas siguen siendo pequeñas islas, el tsunami capitalista nos sumergirá junto con todas nuestras esperanzas, por eso es importante esta alianza mundial que hoy congregamos en defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo, retomamos una de las categorías o máximas que nos dejó Marx referida a “la unión de trabajadoras y trabajadores” no solo para protestar, sino que también para proponer alternativas que contrarresten al neoliberalismo educativo.

Es por ello que, “Es inherente la reivindicación democrática participativa de los diversos grupos gremiales y sindicales, porque en nuestras diversidades se encuentran nuestras riquezas y en nuestras alianzas las fortalezas.

Muchas gracias.

 

Referencias

Rosental, M., & Iudin, P. (1946). Diccionario filosófico marxista. Montevideo: Ediciones Pueblos Unidos.

Fuente e Imagen: I Congreso Mundial de Educación 2020.

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