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Confluencia de virus en América Latina (II)

America Latina/20/05/2020/Autor y Fuente:  .anred.org

La pandemia altera el escenario de restauración conservadora y rebeliones populares. La derecha extiende la militarización y divulga argumentos negacionistas para resguardar las ganancias. Exalta ese lucro en desmedro de la vida y justifica el ajuste en plena emergencia. El experimento criminal de Bolsonaro es el gran test regional de los reaccionarios. El rumbo sanitario progresista de Argentina se extiende a otros planos sin zanjar una tónica definitiva. La comparación con México esclarece el curso de ambos gobiernos. En plena emergencia del coronavirus, Venezuela afronta con éxito la agresión imperial y Cuba ha recuperado un significativo protagonismo internacional por su labor solidaria. El repliegue estadounidense y la introspección europea desconciertan a las elites, mientras aumenta la gravitación de China ante la parálisis de los organismos latinoamericanos. Se ha introducido un paréntesis en la lucha social, en un marco de gran confluencia de reivindicaciones populares con cuatro debates en la izquierda. El humanismo socialista recobra significado. Segunda Parte – Por Claudio Katz1

 

Leer la Primera Parte

La pandemia reordena el contexto regional de los gobiernos reaccionarios, progresistas y radicales. También modifica el marco de las rebeliones populares que desafían la restauración conservadora.

Todos los mandatarios derechistas utilizan la cuarentena para militarizar sus gestiones. Han generalizado el estado de excepción y el protagonismo de las fuerzas armadas. En Colombia hay toque de queda y asesinatos de líderes sociales en sus propios hogares. En Perú se instauró una ley de gatillo fácil, que exime a los gendarmes de responsabilidades en el uso de sus armas. Pueden vulnerar con total impunidad el principio de proporcionalidad en sus respuestas represivas.

En Chile se ha postergado el plebiscito y aumenta el uso de un garrote, que ya provocó 45 asesinatos, centenares de heridos, miles de detenidos y 545 casos de pérdida parcial o total de la visión. También en Bolivia se pospusieron las elecciones e impera un gobierno pro-dictatorial, que intenta impedir con las botas el retorno de Evo. En Ecuador rige la misma brutalidad y una descarada manipulación de la justicia contra los opositores. En El Salvador el autoritarismo sanitario ha coronado la irrupción de los soldados en el parlamento y en Guatemala la cuarentena funciona en contubernio con el crimen organizado.

EL DESCARO NEOLIBERAL

Los derechistas despliegan todos los argumentos del negacionismo. Suelen exigir el fin de cualquier cuarentena subrayando su efecto demoledor sobre la economía. Con sorpresiva preocupación por los humildes, describen cómo las reglas sanitarias frenan el nivel de actividad afectando a los pobres. Pero omiten que la ausencia de esa paralización convertiría a los desamparados en las principales víctimas de la infección. Lo ocurrido en Europa y Estados Unidos ha corroborado ese impacto social diferenciado del coronavirus.

Los voceros del capital también señalan que la región carece de recursos, para implementar el freno de la economía que dispusieron algunos países de Europa2. Pero registrando justamente esa limitación, los gobiernos que protegen la salud pública han impulsado un aislamiento social más estricto.

La contraposición entre salud y economía que difunden los derechistas es totalmente falsa. Frente a una pandemia los cursos de resguardo deben ser definidos por los sanitaristas. A los economistas sólo les corresponde evaluar opciones de cumplimiento de esas reglas. No existe una pugna de primacías entre ambas disciplinas.

En el caso de Argentina, muchos exponentes del gran empresariado valoran la centralidad oficial asignada a los epidemiólogos, pero cuestionan la falta de una presencia equivalente de los economistas. Ignoran que el consenso entre los sanitaristas para actuar en una pandemia, no se extiende a convergencias similares en el manejo de las crisis sociales. En este terreno hay visiones invariablemente contrapuestas, para dirimir cómo se reparten los costos de las medidas adoptadas para contener la infección.

Los negacionistas encubiertos levantan la voz contra el autoritarismo y el manejo estatal discrecional de la pandemia3. Exceptúan de esta crítica a los mandatarios neoliberales que reparten palos entre los pueblos y apuntan su dedo acusador contra el “populismo”. Esa desventura es señalada como la invariable causa de todas las desgracias latinoamericanas4. Pero olvidan que el coronavirus se extendió especialmente en las administraciones neoliberales, como consecuencia del resguardo de las ganancias a costa de la salud pública. El fantasma del populismo no explica nada.

Tampoco es cierto que la pandemia disolvió las ideologías, imponiendo la vigencia de conductas pragmáticas entre mandatarios de distinto signo5. Si hubiera imperado esa equivalencia los resultados serían semejantes y no contrapuestos. Es evidente que Bolsonaro y Fernández o Lenin Moreno y Díaz Canel no transitan por el mismo sendero.

Algunos analistas resaltan la validez de la tesis pragmática, exhibiendo encuestas de aprobación indistinta a todos los gobiernos. Pero esos sondeos sólo aportan dudosas fotografías del momento. Además, la manipulación de la información socava la credibilidad de esas evaluaciones. Los grandes medios suelen desechar los informes que contrarían sus mensajes, con el mismo descaro que impugnan las cifras de la pandemia de los gobiernos hostilizados.

INDIFERENCIA FRENTE A LA VIDA AJENA

Los mensajes del neoliberalismo han asumido un inédito correlato de crueldad. El manifiesto que suscribieron todos los próceres regionales de la reacción sintetiza esa brutalidad6. Proclaman la primacía de la Bolsa frente a la vida humana (salvo la de ellos), exaltando las facetas más anti-humanistas de su credo. La prometida felicidad del consumo ahora ocupa un lugar secundario.

Esta nueva retórica es coherente con el comportamiento de la clase capitalista regional, que en los períodos de auge económico usufructúa de los subsidios del estado. En las crisis también reclama esas subvenciones, pero sin aportar ninguna contribución a la emergencia. Ese egoísmo retrata especialmente a las burguesías locales internacionalizadas, que se han distanciado por completo de sus precedentes nacionales.

La actitud adoptada por Techint ilustra esa conducta. Se transformó en la primera fortuna de Argentina lucrando con subsidios, privatizaciones y contratos y no dudó en disponer el masivo despido de operarios en medio de la cuarentena. Chantajeó a los trabajadores y al gobierno para imponer ese terrible atropello, que ha repetido en Guatemala, Colombia, Canadá, Brasil y Japón. La empresa fue directamente artífice del crimen social de Bérgamo, forzando la continuidad de labores en plena expansión del coronavirus. De esa forma actúan las multinacionales que se han autonomizado de los mercados internos, estableciendo sedes en ignotos paraísos fiscales.

Ciertamente la pandemia aportó una tabla de salvación a todos los gobiernos derechistas corroídos por las protestas del año pasado. Pero recuperaron la iniciativa en una coyuntura muy excepcional y les resultará difícil conservar el oxígeno logrado en esta crisis.

En muchos países la oposición ya recupera protagonismo (Ecuador, Colombia) y en otros la derecha ensaya andanadas, sin forjar proyectos o liderazgos (Argentina). La propia gestión de la pandemia exige un tipo de intervención estatal, ajeno al neoliberalismo mercantil que endiosan todos los reaccionarios. El gran test del futuro se procesa en Brasil.

LOS PERFILES DEL FASCISMO

Bolsonaro no se detiene ante la aterradora escalada de muertes que provoca su decisión de forzar la inmunización de la población ante el virus. Esa indiferencia retrata un experimento atroz, que ningún gobernante del capitalismo central finalmente se atrevió a ensayar en la práctica.

La alocada conducta y la lunática ideología del presidente brasileño ilustran su performance fascista. Mientras invoca a Dios y denuncia el “corona-comunismo”, tantea la viabilidad de un golpe autoritario para disolver el Congreso. Multiplica las provocaciones tosiendo en público y exhibe una maldad que combina los delirios retóricos, con la agenda clásica de la derecha neoliberal.

La necro-política que implementa frente a la pandemia es una variante la violencia fascista. Sin recurrir a la acción paramilitar propicia la muerte de los desamparados. Pero frente a la adversidad de los escenarios que afronta, aún está lejos de consumar su proyecto troglodita.

Bolsonaro ha instalado un discurso criminal pero no monopoliza el poder político. Mantiene una base social muy insuficiente y la influencia de su camarilla sobre los militares es una incógnita. Por estas razones cabe la posibilidad de un amoldamiento de su gobierno al patrón conservador clásico. También puede prevalecer su desplazamiento, si se crea una situación de ingobernabilidad.

La salida de Moro ha ilustrado por el momento la ruptura de la coalición con el establishment político, judicial y mediático. No se sabe si el ejército arbitra, tutela o depende de Bolsonaro. Las fuerzas armadas comparten su estratégica alianza con Trump y lucran con todas las prebendas corporativas que ha introducido el desequilibrado ex capitán.

Algunos analistas estiman que Bolsonaro afianza su predominio, forzando renuncias, desafiando el impeachment y negociando con militares, que a diferencia del pasado carecen de un proyecto propio de gobierno. Además, se presenta ante los poderosos como el único freno al retorno de Lula, con capacidad para imponer en el Parlamento las leyes del ajuste7.

La biblioteca opuesta resalta la inédita turbulencia política que generan las fosas de muertos y la economía en picada. El desbocado presidente pierde aliados y acumula un récord de denuncias para su eventual destitución8. Si esas tensiones convergen con una reactivación de las protestas por abajo, el gran anhelo de “Fora Bolsonaro” podría convertirse en el nuevo dato de América Latina.

VARIANTES DEL PROGRESISMO

La pandemia ha definido parcialmente el cariz del gobierno de Fernández, al frente de una coalición de vertientes conservadoras y progresistas del peronismo. Las primeras medidas y las figuras incorporadas a su administración ya presagiaban la preeminencia de los sectores centroizquierda. Ese anticipo ha sido confirmado en el manejo de la pandemia.

El tipo de protección sanitaria impulsado por el oficialismo expresa una visión progresista, pero muy alejada de propósitos radicales. Por eso se gestiona el control de la infección mediante acuerdos con el poderoso sector privado de la medicina prepaga. Se negoció con esas empresas la continuidad del servicio sin subir las cuotas y con cierta centralización de los recursos de las clínicas.

La postura progresista se verifica en un discurso anti-negacionista, que choca con la exigencia de levantar la cuarentena. Ese planteo ha contribuido a crear una importante conciencia colectiva del peligro que entrañan los contagios. Se ha producido una sorprendente aceptación de las restricciones, en un país reacio al acatamiento de esas normas.

El gobierno ha manejado las reglas del encierro hogareño sin ninguna militarización. Es cierto que abundan las denuncias de apremios, abusos e incluso represiones de las fuerzas de seguridad. Pero a diferencia del grueso de la región, esos actos no se inscriben en un marco de estado de excepción o toque de queda.

El contraste con las administraciones derechistas es notorio en varios terrenos y las diferencias con Brasil son abismales. Nunca los dos vecinos estuvieron tan distanciados en la gestión de una misma crisis. Ambos países recibieron los primeros fallecimientos por coronavirus en la misma fecha y al cabo de dos meses, la divergencia de resultados es abrumadora9.

Pero la reinvención progresista de Fernández frente al coronavirus será corroborada o desmentida, en su conducta frente a una crisis económica de gran arrastre recesivo y potencial cesación de pagos. Hasta ahora transitó por un sendero contradictorio. Por un lado, propicia suspender los pagos de intereses de la deuda por tres años, promueve medidas de control local de los precios, demanda a los bancos la tramitación veloz de los socorros a las empresas y anticipa un impuesto a las grandes fortunas.

Por otra parte, mantiene el encadenamiento al FMI y al futuro endeudamiento mediante canjes de títulos. Además, no implementa el freno efectivo de la carestía, convalida la obstrucción bancaria de los auxilios crediticios, tolera los despidos y la caída del salario. Habrá que ver cómo concluye la propuesta de gravar a los acaudalados. Fernández suele decir que “prefiere un 10% más de pobres que 100 mil muertos”, pero omite en esa ecuación a los ricos. Si los penaliza con impuestos significativos introducirá una variable que modificará el dilema presidencial.

La comparación con López Obrador permite evaluaciones ante otro referente de la centroizquierda latinoamericana. AMLO también transita por un camino intermedio, que lo enfrenta con la belicosa derecha mexicana. Pero mantiene buenas relaciones con Trump, elogia al ejército y negocia sin pausa con la gran burguesía.

Ha comandado una gestión más extensa que su par argentino, con magros resultados en la reducción de la violencia y la reactivación de la economía. Sostiene además cuestionados mega-proyectos de refinerías y transportes que afectan los tejidos sociales comunitarios.

Frente al coronavirus adoptó un curso de protección de la salud y ha ratificado que no despilfarrará los recursos públicos en el rescate de los grandes capitalistas. Pero López Obrador no evalúa la revisión de la deuda externa y tampoco la implantación de un tributo a las grandes fortunas. Ese gravamen es tan imprescindible en México como en Argentina, puesto que los diez principales potentados acumulan riquezas próximas a los 125 mil millones de dólares10. En un escenario económico que no presenta la gravedad de Argentina, AMLO ha optado por una variante más moderada del progresismo.

DEFENSA EJEMPLAR Y PROTAGONISMO SOLIDARIO

La recuperación de Venezuela y la nueva centralidad de Cuba aportan los dos datos singulares del eje radicalizado en la crisis del coronavirus. El régimen bolivariano actuó con gran decisión para controlar la infección. Afronta la pandemia junto a bloqueos económicos y agresiones militares cotidianas. Esa batalla en dos frentes realza el logro de haber limitado los contagios. Ningún otro país debe implementar la cuarentena en medio de una gran movilización defensiva, contra los paramilitares que alberga Colombia y entrena el Pentágono.

En plena pandemia Venezuela debió disponer el toque de queda en dos provincias fronterizas para repeler el ingreso de bandas terroristas. Activó la preparación de los milicianos, repelió una provocación desde la costa y desarticuló una operación mercenaria de la CIA, que intentaba tomar el principal aeropuerto. El mayor éxito fue la captura de miembros de las fuerzas especiales estadounidenses, que conspiraban bajo la pantalla de la empresa contratista (Silvercorp).

Esa privatización de la agresión con el uso de mercenarios ilustra la abrumadora ilegitimidad de la incursión escuálida. Retoma las formas más primitivas del bandolerismo y la piratería. Al no poder implementar una invasión en regla Trump propicia ese tipo de incursiones. Pero ya comienza a experimentar la misma derrota, que sufrieron sus antecesores en Cuba (Bahía de los Cochinos) y Nicaragua (captura de aviadores espías).

La derrota de la operación mercenaria acentúa el aislamiento de Guaidó que firmó el contrato de invasión con los forajidos, prometiendo remunerar sus acciones criminales con petróleo. La división de la derecha se acrecienta, además, en medio de brutales disputas internas por el manejo de las dádivas que provee el Departamento de Estado.

Maduro está ratificando una actitud de resistencia que evita la repetición de lo ocurrido en Bolivia. También recupera autoridad regional, con la recepción de los migrantes que retornan del exilio. Los derechistas que denunciaban esa masiva expatriación, ahora silencian la salida forzada que padecen muchos venezolanos para volver a su país. Los gobiernos que utilizaron ese flujo migratorio para denigrar el proceso bolivariano han archivado sus campañas “humanitarias” y se desembarazan de una incómoda masa de extranjeros.

El repunte político de Venezuela empalma con el nuevo protagonismo de Cuba. En el perdurable centro de las transformaciones revolucionarias latinoamericanas se ha controlado la pandemia con pocos recursos. La isla continúa lidiando con un bloqueo, que recientemente impidió la llegada de una donación de reactivos y barbijos enviado por el empresario chino Jack Ma.

Pero lo más llamativo es el renovado papel internacional de país. No sólo se acrecienta la utilización de un conocido antiviral cubano para combatir la infección (Interferón Alfa 2B). La solidaridad es el rasgo dominante en un gobierno que atendió de inmediato a los primeros turistas contagiados en los cruceros.

El papel descollante de los médicos cubanos ha enervado a todos los reaccionarios. Bolsonaro, Lenin Moreno y Añez repatriaron a esos contingentes, a pesar de su insustituible papel en la contención de los desmadrados contagios. En Argentina irrumpió una disparatada campaña contra médicos extranjeros “que tienen poca formación” y actúan como “agentes de inteligencia”. Este cúmulo de tonterías incluye descalificaciones profesionales y exóticas acusaciones de manejo estatal fraudulento de los honorarios11.

La ceguera anticomunista impide a los denunciantes registrar que la fama de los médicos cubanos, obedece a su especialidad en curaciones de campaña en riesgosos frentes sanitarios. Esa labor ha sido realizada en un centenar de países lidiando con el dengue, el cólera y los terremotos.

Basta comparar la función que cumplen estos brigadistas, con la nefasta acción desplegada por los partícipes de las “intervenciones humanitarias” que comanda Washington. Haití ofrece un nítido ejemplo de ese contraste. Mientras que los médicos cubanos socorren víctimas, los emisarios del imperialismo manipulan gobiernos, abortan elecciones, amparan la corrupción y han colocado a dos ONGs al frente del manejo actual de la pandemia.

En los últimos dos meses Cuba desplegó una extraordinaria labor de auxilio en Italia, Andorra, Jamaica, Venezuela, Nicaragua, Surinam, Belice y Granada y ha colaborado estrechamente en operativos dentro de China. Lo más impactante es su participación en socorros de países de alto desarrollo12.

La experiencia de estas brigadas para manejarse en escenarios de calamidades naturales suscita generalizados elogios. Su labor puede ser interpretada como una continuidad del proyecto internacionalista inicial de la revolución cubana. El legado de esa epopeya adopta un nuevo perfil en el escenario actual.

MUTACIONES GEOPOLÍTICAS

El encierro de Estados Unidos frente a la pandemia ha profundizado el declive del sueño americano entre sus vecinos del Sur. Las clases dominantes de la región están desorientadas por el agudo pasaje del “América first” al “América alone”. La sensación de abandono se ha intensificado frente cada improvisación de Trump.

La decisión de privar de fondos a la OMS en el pico de la infección ha sido particularmente impactante. La secretaría de CEPAL resumió ese desasosiego al proclamar que “no podemos contar con Estados Unidos”, que “requisa material médico para cubrir sus propias necesidades” y “ha perdido todo sentido de comunidad”13.

Los desubicados neoliberales desconocen este escenario, cuando propician el endeudamiento latinoamericano directo con la Reserva Federal, para afrontar la crisis en ciernes14. No registran la nueva reticencia del coloso del norte a retomar sus viejos auxilios.

El resentimiento de la región se acentúa, además, por la persecución que afrontan los indocumentados. Trump alienta ahora la expulsión de los inmigrantes contagiados, extendiendo a los latinos su furia contra China. Busca desesperadamente culpables de un virus que está devastando el sistema sanitario estadounidense.

El ataque a Venezuela sería la coronación de esa agresividad. Por eso despliega ridículas acusaciones de narcotráfico y ofrece 15 millones de dólares por la captura de los líderes chavistas. Pero una aventura bélica en regla es improbable en medio del uso de los portaaviones y las carpas de campaña para lidiar internamente con la infección. El ocupante de la Casa Blanca busca crear pánico con sus amenazas twiteras, pero sólo genera más repudios en toda geografía latinoamericana.

También la postura distante de la Unión Europea frente a las necesidades sanitarias de la región impacta en los grupos dominantes locales. Las viejas solidaridades frente a las catástrofes ya forman parte del pasado. Ahora prevalece el encierro del Viejo Continente en su propia y fallida batalla contra la pandemia. Las imágenes diarias de fallecidos en España han impacto en todo el universo iberoamericano. El fracasado manejo del coronavirus en ese país intensifica la erosión del padrinazgo peninsular sobre el Nuevo Mundo.

China ha quedado ubicada en la vereda opuesta. Los auxilios sanitarios consolidan su impresionante avance en la región. Salta la vista el contraste de actitudes con Estados Unidos y Europa. En lugar de emitir insultos o exhibir indiferencia, el gigante asiático ha ofrecido socorros. Hasta el propio Bolsonaro afronta problemas para consumar su sometimiento a Trump, ante la creciente influencia de China en los negocios de Brasil.

La gravitación de la nueva potencia en la crisis del coronavirus también confirma que China no es un simple jugador del “Sur Global”. Forma parte del selecto club de grandes colosos que definen la geopolítica mundial. La postura frente a la crítica situación que se avecina en el endeudamiento latinoamericano clarificará su posicionamiento real frente la región. La solidaridad coyuntural frente la pandemia puede quedar ratificada o anulada en esa estratégica definición.

Como cualquier pronóstico es muy prematuro, conviene evaluar con sobriedad las futuras relaciones sino-latinoamericanas. En lugar de emitir ingenuos elogios o recurrir a fantasmales prevenciones, corresponde recordar la imperiosa sociedad con China que necesita la región, para lidiar con el tradicional dominador estadounidense.

Pero los distintos replanteos afrontan el enorme vacío geopolítico creado por la pandemia. Los alineamientos derechistas están enmudecidos. El desorden que impera en Washington ha dejado sin brújula a sus peones de la OEA y el Grupo de Lima. También las alternativas forjadas en la década pasada están desarticuladas y en medio de una crisis monumental la CELAC y UNASUR no funcionan. El interregno del coronavirus ha creado un provisorio paréntesis en el ajedrez político regional.

RESISTENCIAS Y CONVERGENCIAS

La lucha social ha quedado muy afectada por el encierro impuesto con la pandemia. La imposibilidad de movilizaciones callejeras interrumpe la continuidad de las grandes protestas que emergieron durante el año pasado. Pocos días antes de la cuarentena, la conmemoración del día de la mujer suscitó enormes manifestaciones, en las principales ciudades de América Latina. La reclusión hogareña corta una secuencia, que debería recomenzar cuando finalice el peligro de los contagios.

Ese reinició afrontará un contexto económico-social terrible. Los anticipos de esas acciones populares ya se avizoran, en los movimientos que han mantenido activos los cacerolazos (Brasil) y el clamor vecinal (Bolivia, Colombia).

Las demandas más acuciantes involucran la protección sanitaria. Pero también crecen las exigencias frente a las distintas situaciones de imposible cumplimiento de la cuarentena. El llamado a “quedarse en la casa” no funciona en viviendas precarias, con heladas en invierno y sofocaciones en verano. Allí gana espacio la auto-organización, para implementar el aislamiento comunitario (“quedarse en el barrio”).

Las demandas de salarios compensatorios y alimentación son igualmente dominantes en varios países (Haití, Colombia o Bolivia). En todas partes las modalidades tradicionales de la huelga han quedado obstruidas y otro tipo de protestas informales se hacen oír. Un primer paro de repartidores de comida contra la precarización laboral y la falta de seguridad sanitaria despuntó en Argentina y tuvo eco en otros seis países. Los jóvenes bicicleteros promueven importantes iniciativas de organización sindical.

El eje democrático ocupa también un lugar central en la resistencia contra los gobiernos que militarizan su gestión. La organización de la batalla colectiva contra estos atropellos empalma con el gran espíritu de solidaridad que ha emergido frente a la infección. Son incontables las iniciativas de voluntarios que se anotan para ayudar a los enfermos, contagiados y adultos mayores. Esa oleada ilustra una creciente disposición a la acción colectiva.

Este escenario ha creado muchos terrenos para la convergencia de corrientes de izquierda con propuestas semejantes. Todas coinciden en fortalecer los sistemas de salud pública a escala nacional y en batallar a nivel global contra la mercantilización de los medicamentos, anulando los regímenes de propiedad intelectual.

La defensa de los derechos sociales se ubica al tope de esta agenda con exigencias de pago íntegro del salario, prohibición de los despidos e instauración de un ingreso universal garantizado. La cuarentena actualiza, a su vez, la demanda de alimentación suficiente y saludable, mediante la jerarquización de la agricultura cooperativa. La vivienda digna con servicios básicos garantizados se ha tornado tan imprescindible, como la suspensión de los desalojos y las moratorias de deudas a las familias asfixiadas por los pasivos.

Como todos los países necesitan financiar los gigantescos gastos públicos que exige la paralización de la economía, se ha tornado insoslayable la suspensión del pago de la deuda externa y su auditoria. Ante el desmoronamiento de la recaudación se impone la introducción de los impuestos a las grandes fortunas, con el modelo de una “tasa Covid” ya debatida en varios países15.

La defensa de los derechos democráticos exige el uso de mecanismos de prevención y no de represión. Es urgente la protección de los líderes y militantes perseguidos y la implementación de medidas efectivas para contener la violencia machista. Las cuarentenas han incrementado en forma exponencial la desprotección doméstica de las mujeres amenazadas.

Finalmente el rechazo de las provocaciones y los embargos imperiales contra Cuba y Venezuela es tan decisivo, como el sostén de la ayuda humanitaria internacionalista. Las coincidencias de toda la izquierda en estos programas facilitan las respuestas colectivas, pero no diluyen las controversias en curso.

CUATRO DEBATES

Para revertir la asfixia del endeudamiento externo hay varias propuestas de condonación del pasivo con los organismos multilaterales y negociación de moras o quitas con los acreedores privados. Estas alternativas permitirían un respiro en los pagos del tributo, pero no eliminarían la continuidad ulterior de la carga. Esa eternización de las transferencias a los banqueros mantendría el grillete financiero, que impide el desenvolvimiento con igualdad de la economía latinoamericana.

Por esa razón es más acertado demandar la suspensión inmediata de los pagos y la auditoria de todos los pasivos, situando en un mismo plano los compromisos con los bonistas privados y los organismos multilaterales. No existe ninguna justificación para disponer quitas en un caso y condonaciones en el otro. Esa distinción legitima un segmento del pasivo con idénticas sospechas de fraude que la otra porción.

Los reclamos de investigación de la deuda contradicen especialmente la convalidación de las acreencias con el FMI. Este organismo adoptó últimamente un disfraz de institución bondadosa, para desactivar los cuestionamientos a su conocido rol artífice del sufrimiento popular. Es una ingenuidad contribuir a esa mascarada, abriendo el camino para el próximo retorno del Fondo a su habitual papel de auditor del ajuste.

La segunda discusión involucra la forma de implementar los programas. Como la protección frente a la pandemia ha ratificado el rol protagónico de todos los estados frente a cualquier emergencia, las estrategias políticas que propugnan soslayar esa centralidad estatal afrontan renovados problemas.

Algunos partidarios de esa orientación describen cómo la crisis del coronavirus ha confirmado la necesidad de forjar el “buen vivir” y recuperar la armonía con la naturaleza. Pero no definen cuáles son los instrumentos políticos para alcanzar esos objetivos. La pandemia ha demostrado la insuficiencia de los senderos meramente cooperativistas. Sin protagonismo del estado no serían factibles las cuarentenas y los auxilios de la salud pública. Muchos teóricos autonomistas eluden esta conclusión o la aceptan en forma implícita sin conceptualizarla.

En la coyuntura actual esa divergencia contrapone el fomento de resistencias centradas exclusivamente en la auto-organización popular, con las estrategias que privilegian también las demandas al estado (salarios, impuestos, deuda). Sólo este segundo camino permite construir alternativas políticas significativas.

El tercer debate gira en torno a las modalidades de lucha en el nuevo escenario de militarización. En muchos países la pandemia es el pretexto utilizado por la restauración conservadora para instaurar gobiernos cuasi-dictatoriales. La resistencia a semejante autoritarismo exige superar el horizonte meramente electoral.

La batalla contra el totalitarismo de Añez, la represión de Piñera, el fascismo de Bolsonaro o las agresiones de Lenin Moreno no será eficaz, si queda atada a las anteojeras institucionales, que habitualmente guían la política del progresismo.

Esa corriente mistifica las reglas formales del republicanismo, sin notar cómo las clases dominantes tienden vulnerar esos principios. Las ingenuidades institucionalistas generan dramáticas consecuencias en el duro escenario que impera en la región.

La cuarta discusión en la izquierda involucra la insoslayable distinción entre los gobiernos derechistas y progresistas. Resulta indispensable reconocer la diferencia cualitativa, que separa a un mandatario como Bolsonaro de otro como Fernández. Ese reconocimiento es la condición para actuar con realismo, en sintonía con las esperanzas populares.

Los reaccionarios, neoliberales y fascistas conforman un bloque de enemigos acérrimos de los trabajadores. Sus adversarios progresistas, reformistas y desarrollistas exhiben limitaciones e incurren en capitulaciones e insuficiencias. Ambos sectores son muy distintos y el desconocimiento de esa divergencia enceguece a la izquierda. Un abismo separa el negacionismo criminal de la protección sanitaria frente a la cuarentena, y la misma distancia se verifica entre el estado de sitio y los acotados controles de la gendarmería.

Las corrientes sectarias suelen omitir estas diferencias recurriendo a conceptos ambiguos, que se aplican indistintamente a las administraciones progresistas y derechistas (capitalistas, bonapartistas, etc). Olvidan que esos genéricos presupuestos, no anulan las distinciones entre ambos tipos de gobiernos. El desconocimiento de este hecho conduce al auto-encierro en proyectos sin futuro.

ESTRATEGIAS E IDEALES

Una política de izquierda basada en dinámicas de radicalización permite evitar las ingenuidades autonomistas, las vacilaciones institucionalistas y las miopías sectarias. En la crisis generada por la pandemia esa orientación tiene muchas expresiones en programas, movimientos sociales y organizaciones políticas.

Esos espacios alientan el protagonismo popular para construir un proyecto anticapitalista. Apuestan a dilucidar a través de la experiencia cuáles serían las reformas posibles y propician abiertamente el avance hacia el socialismo. Promueven, además, articulaciones internacionales y acciones parlamentarias o callejeras, para forjar hegemonías políticas coronadas con rupturas revolucionarias. Ponderan especialmente la voluntad de lucha como una cualidad indispensable, en contraposición al florecimiento actual del escepticismo y la resignación.

En la convulsión global generada por el coronavirus se ha tornado particularmente relevante la contraposición entre humanismo y codicia. El primer principio protege a la población con cuarentenas y la segunda actitud condena al deceso a los sectores vulnerables. En un polo se ubica la defensa de la vida y en otro la indiferencia ante el sufrimiento y la muerte. Esa misma simetría se extiende a las conductas de solidaridad o agresión. Nunca ha sido tan transparente el contraste entre las provocaciones militares del Pentágono y los gestos de hermandad de Cuba.

El socialismo sintetiza esos principios de humanismo. No implica solamente un proyecto de largo plazo de justicia, democracia e igualdad. Supone ya mismo la defensa prioritaria de la vida. Los socialistas protegen la salud pública frente a capitalistas que sólo enaltecen sus ganancias.

BIBLIOGRAFÍA

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NOTAS

1 Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI. Su página web es: www.lahaine.org/katz

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3 Laura Di Marco, “Amagues autoritarios en medio de la pandemia” 10 abr. 2020. La Nación

4 Andres Oppenheimer, El populismo irresponsable, 20-3-2020 La Nació

5 Isabella Cota América Latina trata de aparcar las ideologías para priorizar los planes económicos,17-4-2020 https://elpais.com/noticias/america

6 Vargas Llosa Mario, Macri Mauricio, Aznar, José María Aznar y otros. Que la pandemia nos sea un pretexto para el autoritarismo” 23 abr. 020 https://www.clarin.com

7 Lincoln Secco, A famiglia no poder 08/04/2020 https://aterraeredonda.com.br David Maciel Bolsonaro aposta no caos  19 de abril de 20201 https://contrapoder.net/colunas

8 Dario Pignotti La renuncia de Moro puso a Bolsonaro contra las cuerdas 25 abr. 2020 https://www.pagina12.com.ar,/ Eric Nepomuceno Bolsonaro liquidado, o casi  25 abr. 2020 https://www.pagina12.com.ar/

9 A principios de mayo Argentina duplicaba el número de decesos cada 15,4 días y Brasil cada ocho. En el primer caso había 4,7 fallecidos por millón de habitantes y en el segundo 24. Las mismas diferencias se verifican en las emergencias hospitalarias. Raúl Kollmann Coronavirus: un análisis comparativo entre Brasil y Argentina, 4 mayo, 2020. https://www.pagina12.com.ar/

10 Manuel Aguilar Mora AMLO y el bonapartismo autista, 17 abr. 2020 https://www.sinpermiso.info/

11 Andrés Oppenheimer Coronavirus: médicos cubanos para la Argentina, La Nación, 29 abr. 2020

12 Katu Arkonada Cuba se escribe con S de solidaridad, 25 abr. 2020 https://www.jornada.com.mx Luiz Bernardo Pericás Cuba e o coronavírus  09/04/2020 – https://teoriaedebate.org.br/

13 Cepal: “Latinoamérica no puede contar con EE.UU. en la crisis del coronavirus”

7 abr. 2020 https://www.efe.com/efe/america/

14 Alejandro Izquierdo, Martín Ardanaz. Cómo puede financiar América Latina el combate al virus 15 abr. 2020, La Nación.

15 Hay proyectos en Argentina, España. Rusia, Italia, Suiza e Inglaterra, Alemania, Brasil, Ecuador, Chile, Bolivia y Perú, 29 abr. 2020, www.pagina12.com.ar/262701

Fuente e imagen: https://www.anred.org/2020/05/17/confluencia-de-virus-en-america-latina-2/

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Tambores de guerra suenan en el caribe”, dice experto Franklin González por barcos iraníes

América/Venezuela/20/05/2020/Autor: Clodovaldo Hernández/Fuente: laiguana.tv 

La obsesión de Donald Trump con Venezuela, su mala situación en las encuestas y el irrespeto total a las normas del Derecho Público Internacional, crean las condiciones para que Estados Unidos acometa una aventura de guerra en el mar Caribe, tomando como excusa el impedir el ingreso de los tanqueros iraníes que traen combustible, advirtió el internacionalista Franklin González.

“En las relaciones internacionales existen muchas formas de resolver los conflictos entre los países y las naciones. Las formas clásicas son antagónicas. Una, la hobessiana (derivada de Thomas Hobbes), que es a través de la fuerza, de la imposición del  ‘más fuerte’. En  términos venezolanos sería ‘el  guapetón del barrio’, el que se considera el mandamás del mundo. No se respetan reglas de juego ni convivencia alguna. Ha existido siempre y es la que nunca ha abogado porque existan normas o leyes que regulen el comportamiento de los Estados y gobiernos en el escenario internacional. Pero otra forma, fue la se dieron todos los Estados al firmar el 26 de junio de 1945 la Carta de las Naciones Unidas. Allí bajo la concepción lockeana (de John Locke) o grociana (de Hugo Grocio), se respeta la soberanía, independencia y autodeterminación de las naciones y se contempla que las controversias se resuelven con los estatutos establecidos para tales efectos. Es decir, se establecieron las reglas de juego en el comportamiento internacional bajo los principios de lo que se conoce como el Derecho Público Internacional”.

González afirmó que el gobierno actual de EEUU, presidido por Trump, no respeta ninguna norma de convivencia, está obsesionado con Venezuela, quiere dar al traste con el gobierno bolivariano, al que considera enemigo por no ser afecto a sus intereses, y para ello acuden a todas las formas, habidas y por haber, para derrocarlo.

“En el marco de la ‘guerra hibrida’ que se desarrolla contra nuestro país, utiliza cualquier forma incluso las más inhumanas que hayan existido. Ahora ha anunciado, a través de sus voceros, que no dejará entrar a Venezuela a los buques iraníes que vienen con combustible, bajo un comercio completamente legítimo que no enfrenta prohibiciones legales alguna. Recordemos que entre Venezuela e Irán hay acuerdos de cooperación e intercambios comerciales y ambos países son víctimas de los embargos estadounidenses”, señaló.

González destacó que ante esa amenaza, el gobierno iraní ha respondido, con la dignidad por delante, que “Estados Unidos tendrá que sufrir las repercusiones que surjan de cualquier medida imprudente [que podría tomar] contra los buques iraníes”.

También ha advertido el gobierno persa que si los estadounidenses toman alguna medida contra el movimiento libre y legal de los barcos iraníes, “se enfrentarán a la respuesta decisiva” de la República Islámica de Irán.

Como algunos informes anuncian que EEUU ha desplegado varios buques de guerra en la región del mar del Caribe a fin de impedir el ingreso a Venezuela; como el señor Trump no encuentra que hacer con el desastre nacional en su país por el Covid-19; y como no le dan los números en las encuestas para su reelección, cualquier aventura es posible. “Para ello le importa un bledo las normas internacionales y pareciera que juega a la anarquía internacional. Así que tambores de guerra suenan en el Caribe”.

El internacionalista insistió en que “ante tiempos tan inciertos y turbios, hay que buscar derrotar el supremacismo que impera en los Estados Unidos; es la hora del respeto al Derecho Público Internacional; es la hora de la actuación de la ONU para hacerse respetar; es la hora de la racionalidad; es la hora para que se pronuncien los sectores de la sociedad estadounidense que no quieren guerras”.

Fuente e imagen:  https://www.laiguana.tv/articulos/732085-barcos-gasolina-iran-franklin-gonzalez/

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Académicas de la UNAM aseguran que ahora hay mayor sobrecarga de trabajo para las madres

América/México/20/05/2020/Autor y fuente: El Imparcial

Académicas de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) en la UNAM aseguran que las madres actualmente tienen una sobrecarga de trabajo a consecuencia del aislamiento social porque en las casas desempeñan más de un rol a la vez.

Destacaron que no solo cuidan de los hijos sino que también hacen los quehaceres domésticos y atienden sus actividades laborales.

Iliana Noemí Palafox Luévano y Guadalupe Cañongo León señalaron que este Día de las Madres fue distinto, pues además del encierro, ellas viven una situación compleja que el confinamiento ha detonado.

Las universitarias refirieron que de acuerdo con estudios de El Colegio de México, en circunstancias normales (no de confinamiento) las mujeres desempeñan en el hogar 39 horas de trabajo no remunerado a la semana, y los hombres 13 horas.

De acuerdo al  Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el trabajo no remunerado que realiza el 75 por ciento de las mujeres en sus casas representa el 23.5 por ciento del producto interno bruto (PIB) del país.

Esto equivalente a 5.5 billones de pesos (2018). El INEGI indicó que cada persona participó en promedio con 42 mil 602 pesos anuales por sus labores domésticas y de cuidados.

Aseguran que la condición de género colocan a la mujeres en una posición de triple jornada. «Esta situación es común, pero en la cotidianidad tenemos redes de ayuda: madres, suegras, hermanas o amigas que nos apoyan, y ahora que todos deben permanecer en casa las funciones se sobrecargan, generando mayor estrés”, explicó Cañongo León.

Al respecto, Palafox Luévano dice que la situación claramente desgasta, generando  un impacto negativo en su bienestar físico y emocional.

“Es momento para que la familia aprenda a distribuir el trabajo doméstico y de cuidados de manera equitativa, crear espacios colaborativos y un hogar más igualitario, que vaya más allá de la cuarentena”, reiteró.

Cañongo León destacó que generar una rutina para organizarse al interior del hogar y mantener ocupados a todos los integrantes de la familia evita el estrés. “Todos deben contribuir en estas tareas e irlas rolando para evitar cansancio emocional”.

Con información de la UNAM.

Fuente e imagen:  https://www.elimparcial.com/estilos/Academicas-de-la-UNAM-aseguran-que-ahora-hay-mayor-sobrecarga-de-trabajo-para-las-madres-20200510-0112.html

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Las zoonosis, entre la especie humana y los animales

Mundo/20/05/2020/Autor: François Moutou/Fuente: vientosur

La Covid-19 ha puesto sobre el tapete el fenómeno de las zoonosis, esas enfermedades que nos vienen de los animales. Son numerosas y las hay que son antiguas. Todas ellas interrogan nuestra relación con un ecosistema cuya biodiversidad no dejamos de alterar.

Curiosamente, la voz “zoonose” no figura en el séptimo y último volumen del Nouveau Larousse Illustré, diccionario enciclopédico universal, publicado bajo la dirección de Claude Augé a principios del siglo XX (1904). Pese a ello, sería un error pensar que las enfermedades respectivas no existían en aquel entonces. La medicina y la microbiología empezaban a consolidar sus bases y a enriquecer sus conceptos, pero la epidemiología todavía estaba en pañales. Al mismo tiempo, se desarrollaban las ciencias de la vida, al igual que la ecología y la teoría de la evolución, al margen del enfoque médico y de manera que se influían recíprocamente. Sin embargo, hoy el estudio y la comprensión de las enfermedades no pueden sino incitarnos a ampliar y enriquecer nuestro campo visual acercando estas disciplinas.

Las zoonosis representan un grupo particular de enfermedades infecto-contagiosas, así como afecciones parasitarias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) propone la siguiente definición: “Se denomina zoonosis toda enfermedad o infección que es transmisible naturalmente de animales vertebrados a la especie humana y viceversa”. El término naturalmente se opone a experimentalmente y a excepcionalmente. Desde el punto de vista biológico, o bien un microorganismo es específico de un hospedador dado, o bien no lo es. Que uno de sus hospedadores predilectos sea la especie humana representa un detalle anecdótico dentro del mundo vivo, por mucho que sean graves las consecuencias en términos de salud humana y de salud pública. El mundo vivo no es antropocéntrico.

La vida en red

Recientemente, la visión de los biólogos sobre el origen de la vida y sus desarrollos, inclusive en el ámbito de la salud, ha evolucionado notablemente. La unidad fundamental de todo ser vivo es la célula. Existen seres vivos unicelulares, pero las plantas y los animales que vemos son pluricelulares. Las primeras células debieron de ser procariotas, como las bacterias de hoy. Su cromosoma flota en el citoplasma. La célula eucariota, dotada de un núcleo que alberga sus cromosomas, pudo haber nacido de la fusión entre dos células procariotas, como por ejemplo una bacteria y una arquea, de las que una se convertiría en el núcleo del conjunto. Podemos imaginar entonces la importancia de los intercambios entre todas las numerosas formas de vida a lo largo de los tiempos geológicos.

Puesto que únicamente las plantas dotadas de cloroplastos (antiguas bacterias convertidas en simbiotas –indispensables para las plantas, que son incapaces de vivir sin ellos–, en una asociación beneficiosa para ambas) son autótrofas, es decir, capaces de generar su propia materia orgánica, todos los demás seres vivos, que son heterótrofos, deben consumir otro ser vivo, vegetal o animal, tratando al mismo tiempo de no convertirse a su vez en presa. La predación y la alimentación no representan la única vía de transmisión de gérmenes entre especies, sino que ilustran una de las más practicadas, porque imponen el acercamiento de individuos de especies diferentes. Cabe señalar que el sistema inmunitario adaptativo aparece con los vertebrados dotados de mandíbulas articuladas (gnatostomados). El resto del reino animal no dispone de ningún sistema inmunitario innato. Resulta tentador relacionar esto con el riesgo de contaminación por vía oral…

El caso es que la vida funciona en redes, en interrelaciones, ya se trate de simbiosis, ya de parasitismo, de relaciones de tipo presa-predador, etc… Cada individuo es a su vez una simbiosis. Un ser humano no puede vivir sin las bacterias y los virus de su microbiota, las mitocondrias (bacterias simbióticas) de sus células o las secuencias víricas integradas en su genoma. Por tanto, existe un vínculo entre la biodiversidad en el sentido más amplio y la salud de los individuos, las poblaciones, las especies y los ecosistemas. Esta asociación permite la evolución y la adaptación de cada nivel de organización del mundo vivo ante los cambios de toda clase, geológicos o climáticos, contaminaciones, destrucciones o encuentros con nuevos microorganismos, especies y ecosistemas.

La especie humana es, entre otras muchas (518 especies de primates, 6.495 especies de mamíferos según el último censo de 2018, decenas de miles de vertebrados, millones de especies animales). Ella misma proviene de un mundo animal y experimenta los mismos fenómenos. Por consiguiente, su microbiota y sus parásitos deben comprenderse y estudiarse pensando en sus presas, en sus predadores, pero también en el resto del mundo vivo que se encuentra en los diferentes ecosistemas habitados a lo largo de toda su historia. Hay que distinguir entonces los gérmenes responsables de las zoonosis propiamente dichas, en el sentido de la OMS (cf. supra), y las enfermedades humanas debidas a microorganismos provenientes del mundo animal no humano, adaptados secundariamente a nuestra especie, humanizados. En todos los casos, estas enfermedades son consecuencia del hecho de compartir hasta cierto punto el mismo espacio. Antaño, el espacio propicio a los encuentros se limitada a los terrenos de caza recorridos a pie; ahora es el planeta entero, con las granjas, los mercados, las megalópolis, los animales de compañía, todos relacionados a través de los intercambios comerciales, que por su volumen y rapidez escapan a demasiados controles sanitarios. Todo ello puede dar lugar a exposiciones y contagios.

La evolución de la demografía humana debe contemplarse en paralelo, sabiendo que el Homo sapiens apareció hace unos 300.000 años. El número de mil millones de humanos se alcanzó por primera vez hacia el año 1800 y para 2024 se espera alcanzar los 8.000 millones. El periodo de dos siglos en que la humanidad ha crecido de un millar a ocho millares de millones de individuos es casi insignificante en comparación con el periodo transcurrido desde que existimos como especie. Hoy tenemos la sensación de que cada vez hay más enfermedades nuevas. Sin embargo, ¿es eso cierto o se debe simplemente a que la población mundial ha aumentado de un modo espectacular? Paralelamente, la biodiversidad se hunde. La biomasa de todos los mamíferos salvajes terrestres representa menos del 5 % de la biomasa total de mamíferos domésticos y humanos juntos. Dado que la diversidad genética se encuentra localizada fundamentalmente en los microorganismos presentes en todos los medios del planeta y que en su gran mayoría todavía nos son desconocidos, lo más probable es que las sorpresas sanitarias se repitan.

Las vías de transmisión

Los pocos ejemplos que riesgos zoonóticos y enfermedades de origen animal que comentamos aquí están agrupados por vías de contagio o por causas que los favorecen de acuerdo con tres grandes mecanismos: (1) por contacto y vecindad, (2) por vía oral y alimentaria, (3) a través de vectores hematófagos. Esta clasificación es parcialmente artificial, porque la vida es inventiva y no se deja catalogar tan fácilmente. Los microbios ponen en tela de juicio la visión tradicional de los seres vivos que tiende a aislar a cada especie en un compartimiento estanco con respecto a las demás, muy en particular cuando se trata del Homo sapiens. Ahora bien, determinadas actividades humanas, no siempre adaptadas ni responsables, son susceptibles de agravar los riesgos de exposición. En fin, los ejemplos que se comentan aquí se muestran sin ánimo de exhaustividad. Incluso si se vislumbran algunas grandes tendencias, cada situación presenta características propias que la singularizan, según el microorganismo, el lugar, las especies que intervienen y el momento.

Con respecto a cada ejemplo, tratar de discernir el comienzo de esta relación, cuando se ha producido el paso del germen de una especie a otra, solo puede aclarar nuestras historias comunes. La emergencia (la aparición de un nuevo microbio por evolución, mutación o recombinación de un precedente) puede ser cierta o representar tan solo el descubrimiento de un fenómeno mucho más antiguo, pero ignorado o confundido con otro, o no comprendido. Antes de Pasteur y Koch, ¿cómo comprender la rabia o la tuberculosis sin las nociones de virus, bacterias, exposición, contaminación, infección, contagio, transmisión, incubación, inmunidad, otros tantos términos que a veces siguen empleándose mal en 2020? En 2020, ¿podemos pretender que no ignoramos algún concepto?

Contacto y vecindad

Hoy en día se admite que el virus responsable del sarampión (Morbillivirus de la familia de las Paramyxoviridae) es la adaptación a la especie humana del virus de la peste bovina. Este virus proviene tal vez del uro (Bos primigenius), ancestro de todas las vacas extinguido en el siglo XVII. El uro fue domesticado hace unos ocho milenios, siendo sus descendientes los bovinos domésticos (Bos taurus), tanto las razas sin joroba de Oriente Próximo como las razas con joroba o cebús del valle del Indus. El virus bovino se adaptó a los humanos convirtiéndose en el agente responsable de una nueva enfermedad, el sarampión, y perdiendo su carácter zoonótico. La experiencia de los dos últimos siglos de lucha contra la peste bovina, causa de fuertes pérdidas de la ganadería bovina, permite afirmarlo.

No cabe duda de que las condiciones del antiguo paso interespecífico no se han renovado, pero sí confirman que la especie humana, desde hace mucho tiempo, intercambia microorganismos con su entorno animal no humano. La domesticación tuvo numerosas ventajas para las civilizaciones antiguas que la practicaron, claro que asociadas a un grave impacto sanitario. La peste bovina quedó oficialmente erradicada del planeta en 2011. Fue la segunda erradicación voluntaria después de la de la viruela a finales de la década de 1970. Por otro lado, el sarampión humano parece que vuelve. En determinados países parece más fácil vacunar a los bovinos que a los niños y niñas. El sarampión sigue matando, incluso en Europa, a comienzos del siglo XXI.

La historia de la tuberculosis, vieja enfermedad que sigue siendo actual, también es muy rica, aunque suficientemente compleja en sus relaciones con numerosas especies de mamíferos, incluida la especie humana. De hecho, más bien habría que hablar del complejo bacteriano Mycobacterium tuberculosis, que abarca varias especies que parecen remontarse a otra bacteria, Mycobacterium africanum, probablemente asociada al linaje humano desde antes incluso de su salida de África. Una rama pudo haberse diversificado allí mismo, adaptándose a otras especies de mamíferos, y otra pudo haber salido de África junto con poblaciones humanas. Hoy, la tuberculosis bovina, Mycobacterium bovis, se considera una adaptación de la bacteria humana a los bovinos con ocasión de su domesticación, en un proceso inverso del que explica el origen del sarampión. Esto sugiere que los pasos entre especies están más bien asociados a la convivencia, como es el caso de la domesticación, que a las afinidades filogenéticas.

Para terminar con las micobacterias tenemos que mencionar aún la lepra, causada por dos especies del mismo género (Mycobacterium leprae y Mycobacterium lepromatosis), enfermedad muy presente en Europa hasta la Edad Media y por desgracia todavía activa en otras regiones del mundo. El descubrimiento de las ardillas rojas (Sciurus vulgaris) británicas infectadas por una y otra ha sido una sorpresa. Los animales pueden ser portadores de lesiones o parecer sanos.

La rabia es el ejemplo típico de una zoonosis en el sentido estricto del término, que se transmite por contacto (mordedura). No existen casos humanos que no hayan estado expuestos a un animal portador de un virus del género Lyssavirus (familia de los Rhabdoviridae). Las escasas transmisiones entre humanos por trasplante de órganos son casos muy particulares. En prácticamente todos los casos, el animal es un perro doméstico. Sin cuidados y sin tratamiento de los individuos contaminados, la evolución de la enfermedad es la misma en todas las especies de mamíferos, y produce la muerte del paciente. Textos muy antiguos todavía accesibles describen una enfermedad asociada a los perros que se asemeja mucho a la rabia. El perro (Canis familiaris), forma doméstica del lobo (Canis lupus), presente entre los humanos desde hace por lo menos 15.000 años, es responsable de tal vez 50.000 muertes por rabia al año, cifra poco conocida y solamente estimada.

Numerosas especies de carnívoros salvajes pueden albergar este virus, pero sus contactos con los humanos no dejan de ser excepcionales. Durante todos estos milenios, nunca ha habido una adaptación de un Lyssavirus al Homo sapiens, mientras que cepas del virus rábico se han adaptado a los perros, los zorros comunes (Vulpes vulpes), los mapaches boreales (Procyon lotor) o a diversas especies de mangostas, a veces de forma bastante reciente, parece ser. Los murciélagos son un caso aparte, ya que albergan la mayor diversidad conocida de Lyssavirus con ciclos epidemiológicos únicos, pero prácticamente sin impacto alguno en la salud pública. Los murciélagos parecen capaces de resistir la infección rábica.

Si los perros y los bovinos representan dos modelos antiguos de animales domésticos, otras especies han entrado de manera más reciente en nuestras casas. Los roedores de compañía proponen esquemas epidemiológicos interesantes, en particular cuando los virus implicados son parientes próximos del de la viruela humana. A comienzos de 2010 se describieron varios casos de lesiones cutáneas de viruela bovina, infección provocada por un virus del género Orthopoxvirus (familia de los Poxviridae), entre propietarios de ratas domésticas (Rattus norvegicus) procedentes de la misma granja de cría situada en Centroeuropa y distribuidas a diversas tiendas de animales de Europa occidental. Las lesiones estaban localizadas en las mejillas y el cuello de los pacientes, que solían llevar su animal sobre el hombro, en contacto con la piel.

Algunos años antes, en 2003, tuvo lugar en EE UU un episodio bastante grave a raíz de la importación en Texas de 800 roedores salvajes africanos, de diversas especies, todos provenientes de Ghana y destinados al comercio de mascotas. El virus identificado era otro Orthopoxvirus (Poxviridae), causante de la viruela de los monos, probablemente más temible que la viruela bovina. Los animales habían entrado en EE UU legalmente, pero sin control sanitario. La vía de transmisión del virus de los roedores africanos a los humanos es original. El virus pasó por perritos de las praderas (Cynomys spp.) norteamericanos, bastante populares como animales de compañía y que se venden en las mismas tiendas. Se infectaron debido al contacto con los roedores africanos de una jaula a otra. El virus circuló en los puntos de venta que ofrecían al público ambos grupos de roedores. Los perritos de las praderas desarrollaron la enfermedad y murieron, lo que permitió identificar el virus, cuando nunca ha sido posible aislarlo a partir de los roedores africanos examinados posteriormente.

Las lesiones observadas en las personas contagiadas eran de tipo cutáneo y se produjeron tras la manipulación de sus mascotas. El virus no se adaptó a la especie humana, aunque hubo por lo menos un contagio entre personas. Desde la desaparición de la viruela humana, el virus responsable de la viruela de los monos está siendo vigilado por la OMS en África, pues estos dos virus son bastante parecidos. Las generaciones humanas más jóvenes actualmente, que no están vacunadas contra la viruela, podrían resultar receptivas y sensibles a otros Poxviridae de los roedores o de primates no humanos. Hoy por hoy, los casos por fortuna no son más que esporádicos. El comercio de mascotas exóticas permite que entren en contacto especies de continentes distintos y brindan a sus microorganismos y parásitos la posibilidad de un intercambio y de recombinaciones impensables en condiciones naturales.

¿Cómo anticipar todas las consecuencias posibles de esos intercambios comerciales discutibles? En el caso de los poxvirus, ¿cabe temer la llegada de un sucedáneo de la viruela a partir de un reservorio animal o del comercio internacional no controlado de mascotas exóticas? Todos estos virus son antiguos. Son nuestros comportamientos actuales los que los acercan a los seres humanos.

El virus Ébola, del género Filovirus (familia Filoviridae), da mucho que hablar desde comienzos del siglo XXI en el África tropical, única región del mundo en que es conocido. El esquema epidemiológico propuesto asocia emergencias repetidas con epidemias que se automantienen en el seno de poblaciones humanas antes de desaparecer, hasta la emergencia siguiente. El virus solo se conoce desde la década de 1970, pero sin duda ya existía antes. El reservorio son determinadas especies de murciélagos frugívoros africanos (Pteropodidae), pero al parecer ha habido pocos traspasos directos entre quirópteros y humanos. Parece que otras especies de caza (grandes simios, antílopes forestales) hacen de vectores. El virus se transmite por contacto directo con un animal virulento cazado o hallado muerto. Todos los fluidos de un enfermo son virulentos hasta 48 horas después de su muerte.

El riesgo de carne de fauna salvaje, de carne de caza, debe de ser menor cuando ha sido sometida a diferentes tratamientos como el ahumado (acecinamiento) o la cocción. El virus no es tan resistente. Si siempre es delicado trazar el verdadero caso primario de cada epidemia, su evolución se explica a partir de ahí por numerosos contactos entre humanos, entre parientes, con el personal de cuidados. El retorno al reservorio salvaje no parece realmente necesario para mantener una epidemia. La importancia del episodio de 2014-2015 en África Occidental (Guinea, Liberia, Sierre Leone) se explica mucho más por los problemas logísticos, de organización, de estructuras locales deficientes que por dificultades asociadas al virus o a su epidemiología. En el caso del virus Ébola hoy en día, ¿qué nos infunde más temor, el reservorio salvaje, cualquiera que sea, el comercio y consumo de carne de caza, o las guerras civiles que destruyen el tejido social y las administraciones, la corrupción, la pérdida de confianza intrahumana de regiones enteras? La epidemia en curso en el este de la República Democrática del Congo ilustra todas estas cuestiones.

La historia de la emergencia de los lentivirus responsables del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) en la especie humana comienza a conocerse mejor. Poco a poco se describen diversos virus, los SIV, que se asocian con algunas especies de primates no humanos africanos. Los virus humanos VIH-1 y VIH-2 provienen claramente de aquellos lentivirus de los simios, globalmente bien soportados por las especies de monos infectados, cosa que no ocurre con los VIH en el ser humano. Así, los virus VIH-1 de los grupos M (responsables de la pandemia actual de sida) y N (algunos casos raros conocidos) provienen al parecer de SIV de chimpancés, los de los grupos O (epidémico) y P (rarísimo) de los SIV de gorilas (derivados a su vez de SIV de chimpancés), y VIH-2 de virus SIV de mangabeys. El contexto de estos saltos entre especies, con adaptación a la especie humana, todavía es objeto de numerosos estudios. Pensamos evidentemente en acciones de caza y en una contaminación sanguínea entre monos y cazadores, que tuvo lugar probablemente a comienzos del siglo XX. Pero ¿por qué se ha difundido la enfermedad en ese momento? Estas cuestiones quedan en suspenso. Hoy, el sida es una enfermedad humana que se mantiene sin pasar por el reservorio animal.

Vía oral y alimentación

La diversidad y la complejidad de los ciclos parasitarios empiezan a conocerse bastante bien. Nematodos (gusanos parásitos) como las triquinas (Trichinella spp.) han llegado bastante lejos en su especialización al no circular más que entre mamíferos y sin fase libre en el medio ambiente. Hoy en día, el riesgo está controlado en la ganadería, pero subsiste en la fauna salvaje, ya se trate del jabalí (Sus scrofa), ya de los carnívoros salvajes. Para la salud humana, el control asociado corresponde a prácticas culinarias adaptadas en el procesado posterior en el caso del consumo de carne de jabalí, fresca o después de haber sido congelada. En Europa, lo más sencillo sería dejar de comer carne de carnívoros salvajes. Aunque no sea frecuente, ocasionalmente se consume carne de zorro.

Los últimos casos publicados de contagio humano en Francia asociado a la carne de animal carnívoro corresponden a una importación ilegal y al consumo subsiguiente de carne de oso negro americano (Ursus americanus) cazado legalmente en Canadá. Entre los seres humanos, los alimentos no se cocinan únicamente para reducir el riesgo de contagio, sino que esta es una razón entre otras. Omnívora, la especie humana está expuesta desde hace tiempo a parásitos de predadores y herbívoros. Estudios minuciosos de ciertos ciclos parasitarios llevan a considerar al Homo sapiens la fuente de contaminación de determinadas especies animales después de haberlas domesticado, y no a la inversa. Este parece ser el caso de los cestodos humanos del género Taenia hallados en forma larvaria en bovinos y porcinos.

La encefalopatía espongiforme bovina (EEB), más conocida por el nombre de enfermedad de las vacas locas, presenta una forma epidemiológica particular. En todos los casos, los animales se contaminaron por vía alimentaria a partir de un pienso común, las harinas de carnes y huesos, hasta su prohibición definitiva en 2000. En este caso concreto se habla de una anazootia, es decir, la contaminación de bovinos a partir de una misma fuente alimentaria sin transmisión horizontal de vaca enferma a vaca sana. El mecanismo, por tanto, es diferente del de una epidemia. Los casos humanos se derivaron del consumo de diversos órganos extraídos de bovinos contaminados e infecciosos. Cabe hablar así de una anademia en este caso.

La anazootia y la anademia correspondiente, originarias del Reino Unido, habrán durado una veintena de años y provocado una profunda crisis de confianza en los consumidores, los productores de carne y los poderes públicos. Las consecuencias en términos biológicos son igualmente importantes. El agente infeccioso incriminado, llamado prion (proteína infecciosa), plantea algunas cuestiones fundamentales que todavía se debaten actualmente. Puesto que no se ha hallado ácido nucleico en su interior, es posible que el prion transmita informaciones a través de otros mecanismos. Se piensa que el prion bovino preexistía en un nivel muy bajo, sin que se hubiera identificado jamás. El reciclado de cadáveres bovinos a raíz de una modificación de las condiciones técnicas de fabricación en la década de 1980, supuestamente permitió el arranque de la anazootia, hoy en día superada.

Otro caso bastante ilustrativo apareció con el episodio del síndrome respiratorio agudo grave (SRAS), debido al coronavirus SARS-CoV-1 a finales de 2002 y comienzos de 2003 en el sur de China. Siguen sin comprenderse bien tanto la vía de contagio como los factores que lo facilitan. Se cree que los primeros contagios humanos se produjeron a partir de civetas de las palmeras (Paguma larvata), pequeños mamíferos carnívoros de la familia Viverridae, consumidos en China meridional. Las primeras personas contagiadas no fueron ganaderos, cazadores, comerciantes, ni siquiera consumidores, sino los cocineros de los restaurantes que las ofrecían en sus menús. Sin embargo, no se sabe cuál fue la vía de contagio: oral, por inhalación o contacto. El contagio entre personas tomó el relevo con un número importante de transmisiones nosocomiales del personal sanitario en los distintos hospitales locales. No parece que el número de pacientes directamente contagiados e infectados por civetas entre los 8.000 casos registrados en el mundo haya sido muy elevado. Muy pronto se pasó de la situación de zoonosis a una situación de enfermedad humana de origen animal. Todos los virus identificados en animales eran similares al SRAS, diferentes del virus patógeno de los humanos.

Los estudios ulteriores han demostrado que el probable ancestro del virus del SRAS estaba presente en algunas especies de murciélagos locales en las que antes no se habían buscado nunca coronavirus, ni en Asia, ni en ninguna parte. El análisis de la epidemia permite excluir una contaminación directa a partir del reservorio de quirópteros e indica que las civetas sirvieron probablemente de vectores hacia la especie humana. Hoy mismo no se sabe todavía cuándo se produjo el paso del murciélago a la civeta ni dónde se produjo el paso de una forma no patógena o escasamente patógena del virus a una forma sumamente patógena para los seres humanos. La noción de reservorio se complica por el hecho de que el verdadero virus del SRAS solo se ha encontrado en personas enfermas. Los quirópteros albergan ancestros potenciales de formas patógenas y las civetas una forma más parecida al virus patógeno humano, aunque diferente. ¿Cabe temer a los virus albergados por los quirópteros o la cría y el consumo de civetas?

Releer la historia del SARS-CoV-1 en un momento en que el SARS-CoV-2 comporta el confinamiento de la mitad de la humanidad resulta bastante inquietante. Es demasiado pronto para comprender la emergencia del nuevo virus, dónde tuvo lugar, a través de qué mecanismos comerciales, epidemiológicos, virales y moleculares. Hace falta sobre todo precaverse de informaciones falsas a la espera de conocer algún día la realidad.

Contagio a través del vector hematófago

El ejemplo de la fiebre amarilla ilustra tanto el caso general como una excepción. Presente naturalmente en el África tropical, el agente de esta enfermedad, virus del género Flavivirus (familia Flaviridae), reside en diferentes especies de primates no humanos, sin duda desde hace mucho tiempo. Algunas especies de mosquitos hacen de puente con la especie humana. Los simios africanos, receptivos pero no sensibles, constituyen claramente el reservorio.

El virus se introdujo por desgracia en América con motivo de la colonización del Nuevo Mundo por los europeos, a través del siniestro comercio triangular (Europa-África-América). La fiebre amarilla es por consiguiente endémica en África y apareció en América a raíz de actividades humanas. Los simios sudamericanos, que evolucionaron independientemente de los simios africanos desde mediados de la era terciaria por lo menos, han resultado ser receptivos y sensibles al virus. Mueren a causa de la enfermedad. Las mortalidades constatadas en sus poblaciones suponen una señal de alerta para las poblaciones humanas cercanas. Las zonas forestales afectadas no deben visitarse, o únicamente pueden hacerlo personas debidamente vacunadas. En el caso americano se considera que los mosquitos forman parte del reservorio.

El ejemplo del paludismo puede ilustrar tanto la diversidad de situaciones observadas como las evoluciones posibles a escala del tiempo largo. Clásicamente se asocian con la especie humana cuatro especies de parásitos del género PlasmodiumP. falciparumP. malariaeP. ovale y P. vivax. Sin embargo, la realidad podría ser más compleja, ya que en ciertas regiones del sudeste asiático los diagnósticos efectuados con frotis no permitían distinguir determinadas especies de parásitos procedentes de primates no humanos de los propios de los humanos. Así, Plasmodium knowlesi se confunde regularmente con P. malariae y el paludismo zoonótico asociado está probablemente muy subestimado. El desarrollo de los instrumentos de biología molecular en los laboratorios de análisis debería reducir los errores diagnósticos. Parece que, hoy por hoy, no existe ninguna transmisión de persona a persona, a través de los anófeles, de P. knowlesi, parásito que sigue siendo estrictamente zoonótico, con un reservorio constituido por varias especies de primates asiáticos.

Lo mismo ocurre con P. cynomolgi de los simios asiáticos, que en el microscopio pudo confundirse en el ser humano con P. vivax. Por lo demás, las dos especies de plasmodium que existen entre los simios americanos, P. simium y P. brasilianum, al parecer son descendientes de P. vivax, instalado en el Nuevo Mundo tras la llegada de los europeos y de los esclavos africanos a la América tropical. En este caso, son los humanos quienes estuvieron en el origen de la contaminación de los simios a través de mosquitos locales. Finalmente, recientes estudios de filogenia parasitaria han concluido que P. falciparum es descendiente de un plasmodium de gorila que se humanizó. En este caso, hoy el parásito del gorila ya no es un agente de zoonosis, sino que está en el origen de la especie estrictamente humana en que se ha convertido P. falciparum.

Conclusión

Las preguntas que plantean las zoonosis y las enfermedades de origen animal son de dos órdenes. (1) ¿Qué probabilidad hay de que un microbio pase del reservorio animal a la especie humana y lo consiga efectivamente? Esta probabilidad nunca es nula, pero parece baja a la vista de los acontecimientos del pasado. (2) ¿Qué consecuencias tiene este salto a la especie humana? De entrada son poco previsibles, pero la influencia de factores antrópicos puede modificar los parámetros epidemiológicos. De ello dependen los efectos sanitarios, económicos y sociales. Ahora bien, los comportamientos humanos son todavía más difíciles de anticipar y modelizar que los parámetros epidemiológicos clásicos. ¿Hace falta insistir en la probabilidad, jamás nula, de que una cepa microbiana escape del reservorio vertebrado, o bien hay que tratar de dominar mejor las consecuencias sanitarias evidentes de la demografía humana, de los avances tecnológicos, de las desigualdades, de la pobreza, de las inestabilidades políticas y de la globalización? ¿Debemos considerar la especie humana únicamente una víctima, o bien hay que considerarla un agente importante de los ciclos epidemiológicos que le afectan?

¿Y si el verdadero envite fuera el de aprender, finalmente, a convivir con todas las especies? En la epidemiología de las zoonosis, los vertebrados permiten mantener una vasta población microbiana y parasitaria capaz de evolucionar y de hacer evolucionar a sus anfitriones en respuesta a las diversas alteraciones experimentadas por los ecosistemas habitados. Tan solo algunos gérmenes pueden acarrear un problema. ¡Los vertebrados no mantienen estos microorganismos y estos parásitos para transmitirlos a la especie humana! ¿Debemos considerar que biodiversidad y salud son amigas o enemigas?

La diversidad de microbios solo es posible dentro de una biodiversidad igual de vasta de hospedadores vertebrados, pero también de invertebrados, hongos, vegetales, especies e individuos. Una noción interesante y debatida es la de la posible función de esta doble biodiversidad, parásitos y hospedadores, en la dilución de las cepas patógenas, lo que se traduciría en un efecto positivo de esta biodiversidad para la salud en todo el planeta. Un ecosistema poco alterado es rico en una gran diversidad de especies, contrariamente a una agricultura o una ganadería donde se cultiva o se cría una única especie y cuyos individuos son lo más homogéneos posible. La llegada de un virus, de una bacteria o de un parásito patógeno para un individuo del cultivo o de la crianza se traducirá probablemente en la invasión de todos los demás, dando lugar a una epidemia.

En una pradera natural, una sabana arbolada, una selva tropical, un pantano, un manglar, a cada planta y a cada animal les rodean numerosos individuos de otras muchas especies. En este entorno, el agente patógeno propio de una especie tiene más dificultad para pasar de hospedador a hospedador y se perdería en la biodiversidad local. Esta noción es objeto de debate, pues según los estudios los datos la confirman o la desmienten. Sin embargo, por un lado, el ritmo actual de erosión de la biodiversidad es tal que si alguna vez la hipótesis tuviera algún fundamento, solo podría demostrarse a contrario, lo que representaría un magro consuelo. Por otro lado, imaginar que la especie humana fuera ajena a los ecosistemas que habita hasta el punto de no actuar sobre los ciclos epidemiológicos con que se cruza en ellos sería irresponsable.

No podemos contestar a estas preguntas con un  o un no. Razón de más para buscar elementos matizados, responsables, duraderos y comunes entre las diversas medicinas humanas y animales, entre todas las comunidades.

01/05/2020

https://laviedesidees.fr/Les-zoonoses-entre-humains-et-animaux.html

François Moutou es veterinario y epidemiólogo, presidente de la Sociedad Francesa para el Estudio y la Protección de los Mamíferos (SFEPM).

Traducción: viento sur

Fuente e imagen: https://vientosur.info/spip.php?article15958

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China intensifica esfuerzos para desarrollo equilibrado de educación obligatoria

Asia/ China/ 19.05.2020/ Fuente: spanish.xinhuanet.com.

China ha intensificado los esfuerzos en la supervisión y el apoyo del sector educativo para garantizar el desarrollo equilibrado de la educación obligatoria en todo el país, informó hoy martes un funcionario del Ministerio de Educación en una conferencia de prensa.

Un total de siete regiones de nivel provincial y 69 áreas de nivel de distrito de China pasaron la evaluación nacional sobre el desarrollo equilibrado de la educación obligatoria en 2019, comunicó Tian Zuyin, director del departamento de inspección de educación del ministerio.

Tian agregó que hasta el momento 23 regiones de nivel provincial y más de 95 por ciento de las áreas de nivel de distrito de China han superado la mencionada evaluación.

El desarrollo equilibrado de la educación obligatoria se refiere en general a los esfuerzos para estrechar las brechas interregionales entre las zonas rurales y urbanas o entre escuelas en términos de las condiciones y calidad de la enseñanza.

Tian sostuvo que se han destinado 34.500 millones de yuanes (4.860 millones de dólares) a 69 distritos, con 307 escuelas recién construidas y más de 3.900 escuelas renovadas o ampliadas en los últimos años.

Además, las autoridades locales han establecido sistemas de asistencia financiera para estudiantes necesitados, para cubrir a aquellos proveniente de familias empobrecidas, a hijos de trabajadores migrantes, y a aquellos con discapacidades, con el objetivo de asegurar un acceso igualitario a la educación obligatoria, de acuerdo con Tian.

El Consejo de Estado emitió una guía sobre el desarrollo equilibrado de la educación obligatoria en 2012, en la que estableció las metas para el desarrollo al respecto.

Fuente de la noticia: http://spanish.xinhuanet.com/2020-05/19/c_139070123.htm

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Ontario shuts schools until September because of COVID-19 pandemic

North America/ Canada/ 19.05.2020/ Source: www.cbc.ca.Pa

Ontario Premier Doug Ford announced Tuesday that the province is cancelling in-person learning for the school year because of the COVID-19 pandemic.

«The safety of our children is my top priority,» Ford said.

The province said in a news release that the decision was made after consultation with the chief medical officer of health and an assortment of medical experts.

«We cannot open schools at this time,» Ford said. «I’m just not going to risk it.»

Ford told reporters that learning will continue online. The province said in its news release that all students «who were on track to graduate» from high school before schools were shuttered in March will be able to graduate, and all students will receive report cards.

Education Minister Stephen Lecce said a full plan for reopening the province’s school schools in September will be released by the end of June. He indicated the plan will include measures to ensure physical distancing and to restrict the movement of students at school.

«It is obvious that schools will not look the same, that we will have to reimagine education in some respects in September given that there will have to be some protocol changes,» Lecce said.

The province also announced its plan will be «bolstered by an enhanced province-wide virtual learning program that will allow all students to learn, regardless of the challenges that may transpire in the coming months,» according to a news release. You can read the government’s full plan at the bottom of this story.

When asked why he wouldn’t reopen schools in areas of the province with lower COVID-19 case counts, Ford said that he just wouldn’t «chance it.

«For a few weeks, it’s just not worth it,» he said.

Citing safety concerns, Premier Doug Ford announced Tuesday that schools in Ontario would remain closed. 0:54

Private schools, licensed child-care centres closed for time being

The Ontario Public School Boards’ Association said in a statement issued Tuesday that school boards appreciate the direction being offered by public health officials.

«We appreciate the government taking a measured and cautious approach to the return of in-class instruction that is guided by the advice of health officials, with input from school boards, educators and staff,» the statement reads.

According to the provincial news release, private schools, licensed child-care centres and EarlyON programs will also remain closed through the first phase of the province’s reopening plan, which started today.

«A gradual reopening of child care is expected to begin when the province is ready to transition to Stage 2 based on public health criteria, which will include robust safety protocols for the safety of Ontario’s youngest learners and their staff,» the news release reads.

Ford also said Tuesday the province’s overnight camps would remain closed.

«Unfortunately, we just cannot have 500 kids living together right now,» he said.

But, the province says, if public health indicators allow, indoor and outdoor summer day camps «may» be allowed in July and August with «strict health and safety guidelines.»

Students in Ontario have been out of class since mid-March as the province tries to control the COVID-19 pandemic. The province launched an online learning portal several weeks later, and teachers have been trying to continue lessons in various ways.

But parents and students have expressed frustration about distance learning.

 

427 new COVID-19 cases

Ontario’s Ministry of Health reported 427 new cases of COVID-19 Tuesday morning, a 1.9 per cent increase that brings the provincial total since the outbreak began in late January to 23,384.

The growth rate in new daily cases is slightly higher than those seen over the last several weeks, which have generally hovered around 1.5 per cent. It is also the first time new cases have been higher than 400 since May 8. After a three-week-long steady decrease in the five-day rolling average of new cases up to May 12, that figure has now been on the rise for the past week.

The official death toll rose to 1,919, up 15 from Monday. Data from regional public health units — which provide a more current snapshot of deaths in the province — puts the real toll at at least 2,005.

More than 70 per cent of those who have died from COVID-19-linked illness were residents in long-term care homes.

Just over 76 per cent of all cases in Ontario are now resolved.

Moreover, some 683 of total deaths have been reported in the City of Toronto, where nearly a quarter of all confirmed COVID-19 cases have been linked to community spread.

The province’s network of labs processed just 5,813 on Victoria Day, far below the target of at least 16,000 per day. The day before, 16,217 tests were processed.

Asked why relatively so few tests were completed, a spokesperson for Elliott’s office said the «decrease in tests from Sunday to Monday may be as a result of the long weekend and reflective of the fact that we’ve now completed long-term care testing.»

In an afternoon news briefing, provincial Chief Medical Officer of Health Dr. David Williams said officials can’t make people come forward and get tested. He also suggested the long weekend might have played a role in the number of tests conducted.

«We can’t force people to come, they have to be willing and wanting to come,» Williams said.

Independent commission on long-term care

Meanwhile, Long-Term Care Minister Merrilee Fullerton announced Tuesday morning that the province is launching an independent commission into its long-term care system.

Fullerton said in a statement that the commission will start in September, and in the meantime the government will be finalizing terms of reference, leadership and timelines.

She said «an independent non-partisan commission is the best way to conduct a thorough and expedited review.»

The Ontario Long-Term Care Association, opposition parties and health-care union SEIU have all called for a full public inquiry into the sector.

Data compiled by CBC News shows that at least 1,467 residents of long-term care homes have died from COVID-19.

The number of long-term care homes experiencing an outbreak has grown over the past few weeks, even as the government has imposed increasing restrictions and implemented widespread testing.

Meanwhile, the province has extended its emergency orders until May 29, including the closure of bars and restaurants except for take-out and delivery, and limiting gatherings to five people.

However, the government is making a new exemption for drive-in religious gatherings, if vehicles are kept at least two metres apart and only contain members of the same household, and no one leaves their vehicle.

Source of the notice: https://www.cbc.ca/news/canada/toronto/covid-19-coronavirus-ontario-may-19-school-year-update-1.5574966

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Consejo de Educación de Argentina acuerda evaluación formativa

América del Sur/ Argentina/ 19.05.2020/ Fuente: www.telesurtv.net.Educ

 

Según el ministro de Educación de Argentina, Nicolás Trotta, en el contexto de la Covid-19 con relación al aspecto educativo «se profundizan las desigualdades ya que la realidad de cada hogar es muy distinta».

Los ministros de Educación de los distritos de Argentina decidieron que no habrá calificaciones númericas durante este periodo escolar, de modo que las evaluaciones solo serán formativas, considerando el contexto de excepcionalidad que ha generado la pandemia del nuevo coronavirus.

El Consejo Federal de la Educación (CFE), compuesto por los ministros de Educación de los distintos distritos argentinos y liderado por el  ministro en el área a nivel nacional, Nicolás Trotta, realizaron este viernes su primera asamblea virtual.

A través de la videoconferencia el CFE determinó que “la evaluación, durante este período, será de carácter formativo y tendrá por propósito retroalimentar el proceso de aprendizaje, adaptar contenidos y hacer devoluciones orientativas a las y los estudiantes y a las familias”.

Presidí la primera asamblea virtual del Consejo Federal de Educación donde resolvimos, de forma unánime, que las evaluaciones serán formativas: no habrá calificaciones numéricas en el marco de la pandemia.
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Según Trotta, en el contexto de la pandemia de la Covid-19 con relación al aspecto educativo «se profundizan las desigualdades ya que la realidad de cada hogar es muy distinta en cada rincón del país».

Por lo que el ministro de Educación de la nación asegura que quienes conforman el sistema educativo argentino, están de acuerdo en que las condiciones que ha generado el impacto de la pandemia en el área de la enseñanza y el aprendizaje sugieren que es momento de evaluar, pero no de calificar.

Cabe destacar que el Ministerio de Educación argentino ante la cuarentena por la Covid-19 ideó su plataforma virtual Sigamos Educando, con acceso y navegación gratuitos, previendo para los que no pudieran acceder al sistema, una serie de cuadernillos, por niveles y modalidad que repartió en toda la nación, además de transmitir por TV nacional 14 horas de programación educativa y 7 horas de radiodifusión formativa.

Ahora, la CFE determinó que “no habrá calificaciones numéricas. La evaluación de los alumnos y alumnas en este período se centrará en el acompañamiento, seguimiento, registro y devolución a familias y estudiantes del proceso que está teniendo lugar”, refieren en un comunicado de prensa.

Por otro lado, en la asamblea virtual del referido Consejo, también se presentaron los criterios elaborados por la Secretaría de Evaluación e Información Educativa del Ministerio de Educación de Argentina que se aplicarán a partir del 26 de este mes en la Evaluación Nacional del Proceso de Continuidad Pedagógica y cuyos resultados serán publicados en julio.

Fuente de la noticia: https://www.telesurtv.net/news/argentina-evaluacion-formativa-calificaciones-educacion-covid-20200515-0038.html

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