Page 1 of 5718
1 2 3 5.718

Los desechos en la ecología-mundo capitalista. Una breve historia de la basura plástica

Los desechos en la ecología-mundo capitalista. Una breve historia de la basura plástica

Así es el circuito global de desechos legitimado por una retórica medioambientalista: unos países exportan su basura y otros países se encargan de procesarla y reciclarla. Pero ¿cuáles serían las consecuencias de que los países receptores de basura se negasen a ser el vertedero del mundo?

El gobierno chino promulgó en 2018 una política de protección ambiental denominada “Espada Nacional” o también “Espada Verde” que consiste en la prohibición de importar diversos tipos de plásticos reciclables del resto del mundo. Si la potencia asiática, para entonces, no se hubiera convertido en el importador de más del 50% del plástico desechado que ha sido generado por el norte global, esta medida posiblemente hubiera pasado sin advertencia. Pero no es así, y ahora los gobiernos y corporaciones globales ven cómo los discursos de economía circular con que en las últimas décadas alentaron a sus ciudadanos a consumir infatigablemente y separar residuos, están colapsando.

Millones de toneladas de plástico descartado ya no fluyen hacia China. Y, en este capítulo del tóxico romance entre el capitalismo y sus desechos plásticos, por una parte, se incrementan las alarmas en los círculos de poder que buscan desesperadamente un lugar dónde redirigir el flujo de desechos, no importa que ese dónde se transforme en nuevas zonas de sacrificio[1]. Por otra parte, como también ocurre en otros momentos de la historia del exceso de desperdicio capitalista, la basura se convierte en el espejo que refleja las inconsistencias, cada vez más evidentes, de los repertorios de sustentabilidad ambiental y economía circular que han vendido los promotores del capitalismo verde.

¿Cómo China decidió dejar de ser el principal vertedero del plástico de la ecología-mundo capitalista y qué impactos tiene esto? ¿Cómo está respondiendo el norte global ante este desafío y qué ocurre en la periferia de la ecología-mundo capitalista? Son las preguntas que se responden a continuación.

El “tóxico idilio plástico” de la ecología-mundo capitalista

En sentido estricto, el plástico no es una materialidad sino una cualidad. Etimológicamente proviene del griego plassein (“moldear”, “dar forma”). Hasta antes del auge de la industria petroquímica en el siglo XX la cualidad de lo plástico tenía diferentes usos (las artes, por ejemplo). Sin embargo, el descubrimiento en las primeras décadas del siglo XX de la versatilidad de los polímeros (resinas sintéticas derivadas del petróleo que, sometidas a altas temperaturas, mostraban una gran capacidad de plasticidad para producir infinidad de mercancías) fue lo que produjo que, a mediados del siglo XX, el plástico se transformara de adjetivo en sustantivo.

Como ningún otro material, el plástico le ha dado a la ecología-mundo capitalista un toque distintivo. La ecología-mundo capitalista es una forma de producir-organizar el espacio, el poder, la naturaleza, la riqueza, mediante flujos de energía y capital que conectan ecosistemas y sistemas de trabajo humano y natural[2]. En esta ecología-mundo, el plástico posibilita la aceleración de procesos de extracción, producción, distribución, consumo y descarte de infinidad de mercancías a lo largo y ancho del planeta, en un envoltorio ideológico de fluidez y ductilidad de la vida moderna, pero, con profundas consecuencias ambientales, también de alcance global.

Las compañías petroquímicas generalizaron las mercancías de plástico tras el boom económico que siguió a la Segunda Guerra Mundial, y lo hicieron con una retórica de modernidad, higiene, ecología e incluso feminismo. Ya no habría que cazar elefantes para obtener marfil, los bosques maderables serían protegidos, la salud de las personas estaría aún más a salvo y el tiempo dedicado a las tareas domésticas, mayoritariamente realizado las mujeres, se reduciría[3]. Durante las últimas décadas, la tasa de producción de plástico ha crecido exponencialmente a nivel global. La producción acumulada de plásticos es superior a los 8 mil millones de toneladas desde 1950 (cuando empezó su masificación), y la mitad ha sido generada solo en la última década. Se han producido más de 300 millones de toneladas anuales de plásticos en los últimos años, con la expectativa que a 2050 la tasa se eleve a 600 millones de toneladas diarias.

Actualmente, más del 99% del plástico es fabricado con combustibles fósiles. Durante todo el ciclo de vida del plástico se generan gases de efecto invernadero: al extraer petróleo y refinarlo, al producir polímeros, al enterrarlo en rellenos sanitarios o incinerarlo, y también al reciclarlo. Sin embargo, la tasa de reciclaje de plástico varía ampliamente entre países y no alcanza el 10% a nivel mundial. Así que la mayor parte del plástico producido termina en vertederos, plantas de incineración, dispersa sin ningún tipo de gestión, en los mares –donde se han formado gigantescas islas de basura plástica– o en otros cuerpos de agua continentales. También partículas nanoplásticas se encuentran en los organismos vivientes, incluidos los humanos.

Los grandes monopolios de la cadena global de plástico tratan de invisibilizar su responsabilidad socioambiental transfiriéndola a los consumidores con el sofisma de que todo depende de los hábitos responsables de consumo. Se trata de una argucia, pues está establecido que en el norte global capitalista los principales productores de plástico son los gigantes petroquímicos. Para 2019, según la asociación australiana Plastic Waste Markers Index, el primer puesto lo ocupaba ExxonMobil con 5,9 millones de toneladas de desechos plásticos, seguida de la compañía química estadounidense Dow con 5,5 millones de toneladas, y de la empresa de gas y petróleo china Sinopec con 5,3 millones de toneladas. Además, otros mega oligopolio corresponde al de los principales distribuidores de plástico. Por último, debemos añadir que, acorde a Break Free From Plastic, una red global ambientalista, los responsables de generar más desechos plásticos contaminantes son Coca-Cola, PepsiCo y Nestlé.

En la década de 1990 se conformó el actual flujo de residuos plásticos de la ecología-mundo capitalista. En esa década florecieron economías capitalistas emergentes que requerían, además de capitales, un alto consumo de materias primas que no tenían a disposición. Una fuente potencial de estos recursos fueron los desechos del norte global. Grandes cantidades de papel, cartón, plástico, chatarra fueron desviados hacia estas economías como ayuda para el desarrollo. No se trató solo de una imposición externa, ya que las clases dominantes y los gobiernos de estas economías jugaron un activo papel en esta vía.

El principal receptor de estos flujos de basura plástica global fue China. A finales de la década de 1990, con una economía capitalista en auge, China se convirtió en el principal destino del mercado mundial de desechos reciclables. Comenzó a importar una amplia gama de chatarra, desde plástico hasta acero, para satisfacer la demanda de insumos en su sector manufacturero y así surtir el mercado interno y convertirse luego en el principal exportador de mercaderías del planeta. Los altos precios de petróleo encarecieron el plástico virgen, así que el reciclaje de desechos resultó mejor negocio para la expansión económica del gigante asiático. A comienzos del nuevo milenio, cada año China importaba 4 millones de toneladas de residuos plásticos, 12 millones de toneladas de papel usado y 11 millones de toneladas de chatarra metálica. Para 2016, China importaba cerca del 30% de desechos plásticos y chatarra metálica de todo el mundo, principalmente del norte global, y esto incluía el 55% de la chatarra de cobre del mundo, el 24% de aluminio, el 55% de papel desechado y el 51% de plástico desechado mundial. Ese año, según Will Flower, Estados Unidos enviaba cada día con destino a China 1.500 contenedores en buques cargados con residuos de todo tipo. Estos buques habían llegado a Estados Unidos con mercaderías baratas y retornaban a China con residuos para seguir produciendo más mercancías[4]. Claro está, no solo Estados Unidos participó de este flujo global de materialidades descartadas, también Europa, Japón y Australia encontraron en China un insaciable devorador de sus basuras.

De esta manera se constituyó un circuito global de gran parte de desperdicios, una ecología-mundo capitalista que parecía resolver los problemas del exceso de producción y consumo. En el norte global los ciudadanos podían consumir sin pausa y su conciencia ambiental quedaba en paz, incentivada por las autoridades ambientales y la publicidad sobre la importancia de separar y organizar los residuos domésticos. Las grandes corporaciones de la industria petroquímica adoptaron el lenguaje de la economía circular global, una estrategia orientada a asegurar su legitimidad pública al tiempo que ampliaban sus mercados y, por supuesto, aparecieron empresas globales de comercio de desechos que se lucraron al máximo[5].

Pero, si todo era tan exitoso… ¿Por qué China puso fin a este modelo de flujo de desechos? ¿Qué está pasando en la ecología-mundo capitalista?

En la primera década del siglo XXI, China se vio inundada de desechos globales. Lo que en un principio fue visto como un impulso al desarrollo económico se transformó en su contrario. Muchos de estos desechos no solo eran de mala calidad, sino que estaban contaminados. Además, los contenedores llevaban también basuras peligrosas y no reciclables. Los fabricantes chinos debían realizar grandes inversiones en la reclasificación de materiales y en la eliminación de las materialidades peligrosas, lo que implicó crear zonas de sacrificio ambiental en varias regiones chinas.

Por esta razón, en 2013 el gobierno chino diseñó la «Operación Green Fence», la cual buscó establecer controles sobre la calidad de los materiales de desecho importados y reprimir el comercio ilegal y el contrabando de desechos globales. Estas medidas pusieron en evidencia que las grandes potencias capitalistas estaban obviando el Convenio de Basilea que establece sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos[6]. Los exportadores de basura global hacia China argumentaron que el Convenio de Basilea no esclarece qué se considera residuos peligrosos y, por eso, los principales exportadores de residuos se negaron a firmarlo. Las potencias capitalistas del norte global no juegan limpio cuando de basura se trata. Utilizaron la exportación de plástico a China para deshacerse de otras basuras, incluso residuos tóxicos y peligrosos.

También hubo cambios significativos en la sociedad China que explican el cambio de prioridades ambientales en relación con la importación de desechos. En las últimas décadas apareció una clase media y un movimiento sindical hartos de la contaminación causada por los desechos importados, lo que trajo olas de protesta e inconformidad pese a la censura y las políticas de cooptación gubernamentales. En 2015 y en 2016 la opinión pública china fue estremecida con los documentales Under the Dome y Plastic China, respectivamente, que señalaron los duros efectos del reciclaje informal y la contaminación del aire, el agua y el suelo del país asiático[7]. A la presión ciudadana se le debe agregar el incremento del gasto público por razones de descontaminación ambiental, así que estas condiciones empujaron a la República Popular China a endurecer la política de importación de desechos. En 2017 el gobierno proclamó la agenda denominada “Espada Nacional” para hacer frente a la basura del norte global, que detalla las regulaciones para la calidad de la basura importada y prohíbe la importación de 24 tipos de desechos, incluido el plástico no industrial.

En marzo de 2018 China dejó de importar plástico, papel y otros tipos de chatarra de baja calidad. Así que, miles de toneladas de plástico desechado empezaron a acumularse en puertos e instalaciones de reciclaje de todo el mundo, principalmente del norte global que, considerando a China como su principal vertedero, no desarrolló tecnologías de reciclaje en su propio patio.

China es hoy una superpotencia económica en la ecología-mundo capitalista y su gobierno busca dejar de ser consumidora de tecnología, basura e ideas de sus rivales capitalistas. Ahora se proyecta como el epicentro de nuevos patrones globales. Y, en lo que respecta a la gestión de desechos, su política es reemplazar el sector de reciclaje informal por “parques eco-industriales” de alta tecnología más limpios. El propósito es, como sugiere Kate O’Neill, liderar un nuevo enfoque en la disputa por definir los criterios de la economía circular en el marco del capitalismo.

China pretende transitar a una nueva lógica, sea o no un error querer compatibilizar el exceso de producción y consumo, por un lado, con la gestión de desechos, por el otro. Pero mientras eso ocurre, sus competidores en el norte global no están dispuestos a hacer cambios sustantivos en la dinámica establecida, por lo que, previendo el cierre del gran vertedero chino, se están creando nuevas zonas de sacrifico a las que reorientar los flujos de desechos en la ecología-mundo capitalista. El norte global está reorganizando la geografía mundial de flujos de basura plástica, mediante métodos legales e ilegales, que acorten las cadenas mundiales y abaraten costos de transporte. De hecho, un informe de Interpol establece que en los dos últimos años, a partir de la entrada en vigor de la política Espada Nacional de China, se ha incrementado el comercio ilegal de residuos[8].

Según Interpol, dos son los espacios que constituyen la periferia tóxica de las potencias europeas: en primer lugar, los países de Europa del Este (especialmente la República Checa, Polonia y Rumania), y, en segundo lugar, la denominada región MENA (Medio Oriente y los países del Magreb). En el tránsito de estos flujos, cuyo destino final son los vertederos ilegales, los desechos peligrosos se camuflan o son legalizados sin mayor control ambiental. El impacto es nefasto, tanto en lo social como en lo ambiental. Por citar un ejemplo: desde 2018, en Polonia, se han producido incendios en vertederos ilegales en los que se depositan basuras domésticas y de grandes supermercados, que salen del Reino Unido etiquetadas como plástico de la “lista verde” de la Unión Europea. En Zgierz, en el centro de Polonia, los propietarios del vertedero quisieron borrar las pruebas del delito que supone la importación ilegal prendiendo fuego a los casi tres mil metros cúbicos de basuras, con severos impactos para la salud humana y el resto de la naturaleza en este territorio.

Las pujantes economías asiáticas (Japón, Corea del Sur, Taiwán… entre otras) y Australia encuentran un mercado legal e ilegal de residuos plásticos en Malasia, Tailandia y Vietnam, países en que se reproduce el viejo discurso que glorifica la basura importada como materia prima para el desarrollo, pese a que, según señala Interpol, son países que carecen de la infraestructura adecuada para el reciclaje de plásticos.

En el caso de Estados Unidos y Canadá, si bien no renuncian a exportar desechos a los países asiáticos, están diversificando sus zonas de envío. Estados Unidos incluso está llevando su basura plástica a ecosistemas inhabitados por humanos. Un reportaje periodístico de 2016 sobre la inundación global de plástico estadounidense informa que en ese país se han constituido empresas que compran todo tipo de plástico, contaminado o no, y lo exportan a 78 destinos, también a ecosistemas vírgenes (es el caso de la Reserva Marina de las Islas Heard y McDonald (HIMI) en el océano Índico australiano, hasta 2016 protegido celosamente). Según el mencionado reportaje, estas “islas deshabitadas” han recibido 57 toneladas métricas de desechos plásticos no clasificados procedentes de Estados Unidos[9]. Sin embargo, la nota periodística oculta que esta decisión pone en riesgo estos ecosistemas frágiles. Las autoridades ambientales buscaron restringir y controlar la presencia de especies exóticas causantes de la devastación de poblaciones reproductoras de aves marinas, la modificación de las comunidades de plantas e invertebrados, la reducción general de la biodiversidad y las extinciones locales[10]. Ahora, las consecuencias de la presencia de esta nueva materialidad desechada ofrecen un sombrío panorama.

Por razones de cercanía geográfica, pero también por factores geopolíticos, el destino de la basura plástica de Estados Unidos y Canadá tiende a ser América Latina y el Caribe. Según Interpol, en 2020 se notó un notable crecimiento del sector de reciclaje en la región, impulsado por inversionistas de China y Estados Unidos que esperan sacar provecho del exceso de plástico norteamericano. Así, los agentes privados se benefician de las institucionalidades débiles, con escasa capacidad para realizar controles ambientales a las importaciones provenientes de Norteamérica. Para ese año México, El Salvador y Ecuador se habían convertido en los principales importadores de desechos plásticos, con 32.650 toneladas, 4.054 toneladas y 3.665 toneladas respectivamente[11]. Recordemos que Estados Unidos no es firmante del Convenio de Basilea, y está utilizando los tratados de libre comercio y las fisuras del Convenio para firmar acuerdos bilaterales con otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con los cuales, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, “intercambió” el 55% de sus basuras plásticas. Actualmente, en América Latina, forman parte de la OCDE los siguientes países: Chile, Colombia, México y Costa Rica, cuyos gobiernos pueden estar tentados a convertirse en receptores de la basura norteamericana en nombre de las medidas de recuperación económica postpandemia.

La reconfiguración del flujo de plástico desechado en la ecología-mundo capitalista amenaza seriamente la vida humana y no humana en la periferia global. La inundación de estos desechos crea nuevas zonas de sacrifico, afecta a la salud humana, así como al bienestar de otras especies. Y, de manera particular, impacta negativamente sobre la economía popular de millares de recolectores de materiales descartados que recorren las calles de las ciudades del sur global y que ahora se enfrentan a la competencia de la basura importada. Es en estas condiciones que debe exigirse la La reconfiguración del flujo de plástico desechado en la ecología-mundo capitalista amenaza seriamente la vida humana y no humana en la periferia global y de sus organizaciones, algo fundamental en el sur global. Además, en el escenario de profundos desafíos en que nos encontramos, la ciudadanía debe presionar para que las políticas gubernamentales garanticen la soberanía ambiental y social de sus respectivos países.

 

[1] El concepto de ‘zonas de sacrifico’ hace referencia a espacios sometidos recurrentemente a daño socioambiental debido a la saturación de efectos contaminantes. Usualmente estas zonas están habitadas por poblaciones racializadas o de bajos ingresos, así que padecen procesos de injusticia ambiental. También, en una perspectiva antropocéntrica, pueden ser regiones sin habitantes humanos, pero con vida no humana considerada ‘no valiosa’ o ‘de menor impacto ambiental’ por parte de quienes toman las decisiones de contaminar.

[2] Jason W. Moore. (2020). El capitalismo en la trama de la vida. Ecología y Acumulación de Capital. Madrid: Traficantes de Sueños.

[3] Susan Freinkel. (2012). Plástico: Un idilio tóxico. Tusquets Editores.

[4] Will Flower. “What Operation Green Fence Has Meant for Recycling.” Waste360. 11/02/2016.

[5] Kate O´Neill. (2019). Waste. Polity Press.

[6] Su nombre completo es Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de Desechos Peligrosos y su Eliminación. Se adoptó el 22 de marzo de 1989, y entró en vigor el 5 de mayo de 1992, con la intención de poner fin a graves situaciones, relacionadas con el tráfico de residuos peligrosos, presentadas a finales de 1980. Pese a que está suscrito por 187 países, Estados Unidos se ha negado a suscribirlo y otros países han logrado modificar apartados claves del convenio para continuar exportando materiales de desecho peligrosos para toda la vida en el planeta.

[7] Michael Standaert. “It Looks to Go Green, China Keeps a Tight Lid on Dissent”. Yale Environment 360. 2/11/2017.

[8] “Strategic Analysis Report – Emerging criminal trends in the global plastic waste market since January 2018”. Véase: www.interpol.int/es/Noticias-y-acontecimientos/Noticias/2020/Un-informe-de-INTERPOL-alerta-del-drastico-aumento-de-los-delitos-relacionados-con-los-residuos-plasticos

[9] Xavier A. Cronin. “America’s plastic scrap draft”. Recycling Today. 30/09/2016.

[10] Ver el informe del Departamento de Agricultura, Agua y Ambiente australiano en: http://heardisland.antarctica.gov.au/protection-and-management/history-of-protection/pressures

[11] Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA). La basura plástica llegó a América Latina: tendencias y retos en la región. Resumen ejecutivo, julio 2021.

 

Fuente de la Información: https://www.elviejotopo.com/articulo/los-desechos-en-la-ecologia-mundo-capitalista/

 

 

Comparte este contenido:

México: Cobaem abre periodo de inscripciones para nuevo ingreso

Cobaem abre periodo de inscripciones para nuevo ingreso

Aspirantes que acrediten el proceso formarán parte de la red de estudiantes de media superior más sólida y grande del estado
En el estado hay 98 planteles, 24 extensiones, nueve centros de Educación Mixta y un Centro de Educación Virtual

CORTESÍA

MiMorelia.com

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La directora general de Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán (Cobaem), Teresa Mora Covarrubias, anunció la apertura de fechas de preinscripciones e inscripciones a estudiantes de nuevo ingreso a este subsistema de educación media superior.

Indicó que del 20 de enero al 8 de agosto de este año estará abierto el periodo de solicitud de fichas en oficinas o a través del portal www.cobamich.edu.mx, para ingresar a cualquiera de los 98 planteles, 24 extensiones, nueve centros de Educación Mixta y un Centro de Educación Virtual.

Detalló que el programa de estudios que ofrece Cobaem da la oportunidad a los egresados de ingresar a la educación superior y brinda herramientas para incorporarse al mundo laboral en caso de ser una necesidad.

Mora Covarrubias hizo una atenta invitación a los padres de familia a tener confianza en que, al escoger Cobaem como la primera decisión en la vida profesional de sus hijas e hijos, estarán brindándole la oportunidad de formar parte de la red más sólida y grande de educación media superior en el estado y que les permitirá participar en el proceso de formación de liderazgo social que los convertirá en mejores ciudadanos.

AC

Fuente de la Información: https://mimorelia.com/noticias/educacion/cobaem-abre-periodo-de-inscripciones-para-nuevo-ingreso

 

Comparte este contenido:

Iberoamérica: Lanzamiento internacional del proyecto América Latina para la Educación Climática (ALEC)

Lanzamiento internacional del proyecto América Latina para la Educación Climática (ALEC)

Del 4 al 8 de octubre se llevará a cabo en México el lanzamiento internacional del proyecto ALEC – América Latina para la Educación Climática

El proyecto ALEC (América Latina para la Educación Climática), tiene el objetivo de promover la educación sobre el cambio climático en América
Latina, 
a través de la adaptación de recursos pedagógicos al contexto local, el desarrollo profesional de los docentes y la creación de una comunidad de prácticas.

En esta inicitiva trabajan de manera conjunta la Organización Innovación en la Enseñanza de la Ciencia (INNOVEC) y la Oficina de Educación Climática (OCE, por sus siglas en inglés) con el apoyo y colaboración de diversos expertos científicos y pedagogos de la región. El objetivo de la OCE es promover educación de calidad sobre el cambio climático de los estudiantes de primaria y secundaria de todo el mundo e inducir los cambios de comportamiento necesarios para la transición ecológica.

Este proyecto piloto (ALEC) de cinco años tiene previsto su desarrollo e implantación en México y Colombia, con la ambición de incluir a otros países del continente.

Más información y programación del evento

 

Fuente de la Información: https://campusiberoamerica.net/es/lanzamiento-internacional-del-proyecto-am%C3%A9rica-latina-para-la-educaci%C3%B3n-clim%C3%A1tica-alec

Comparte este contenido:

España: Convocatoria de Becas 2022-23 de la Fundación Carolina

Convocatoria de Becas 2022-23 de la Fundación Carolina

En esta edición se han convocado un total de 594 becas y ayudas

La Agenda 2030 es el horizonte de la convocatoria de becas 2022-23 de la Fundación Carolina. Lo es también para las instituciones y empresas que las respaldan desde su patronato, y para las universidades que les dan acogida, en España y en el conjunto de los países de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.

La convocatoria ofrece oportunidades de formación e investigación en todos los campos de la Agenda 2030: en las ciencias básicas y las tecnologías que contribuirán a implementar sistemas de producción y consumo sostenibles y hacer frente al cambio climático y preservar la biosfera; para contribuir a la salud pública, una educación de calidad, y ciudades más vivibles; para impulsar una economía más inclusiva y equitativa y la actividad empresarial, y promover mejoras de la productividad, el empleo decente y el progreso material de la sociedad; y en los campos social y político, para promover el cambio institucional y la innovación social, la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y en el conjunto de la sociedad, y con ello, contribuir a que las sociedades sean más pacíficas y seguras, y revitalizar la democracia y el Estado de derecho y su legitimidad.

En esta edición, se han convocado un total de 594 becas y ayudas que se desglosan en: 236 becas de postgrado, 90 becas de doctorado y estancias cortas postdoctorales, 27 becas de movilidad de profesores,121 becas de estudios institucionales y 120 renovaciones de becas de doctorado. Cada modalidad tiene sus propios requisitos y fechas de postulación.

Fuente y más información

 

Fuente de la Información: https://campusiberoamerica.net/es/convocatoria-de-becas-2022-23-de-la-fundaci%C3%B3n-carolina

Comparte este contenido:

México: López Obrador y la oferta de asilo a Julian Assange: la coherencia política en tiempos de doble rasero

López Obrador y la oferta de asilo a Julian Assange: la coherencia política en tiempos de doble rasero

Javier Buenrostro

El pasado lunes, en su primera conferencia mañanera, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador apareció flanqueado de Jeremy Corbyn, parlamentario británico y líder del Partido Laborista entre 2015 y 2020. Corbyn, quien es uno de los principales referentes de la izquierda europea, tiene fuertes lazos con México ya que su esposa, la abogada Laura Álvarez, es mexicana y por esta razón mantiene un importante vínculo que se extiende a toda Latinoamérica. Por ejemplo, Corbyn no deja de señalar que le da alegría y esperanza el triunfo de Gabriel Boric en Chile hace unos días.

Debido a la presencia de Corbyn, la prensa mexicana le preguntó a López Obrador si seguía en pie su oferta de asilo al periodista australiano Julian Assange, fundador de WikiLeaks y quien está a punto de cumplir tres años en una cárcel de Londres y diez privado de su libertad, contando el tiempo que estuvo asilado en la Embajada de Ecuador en Reino Unido.

El gobierno de Estados Unidos está cerca de procesar a Julian Assange por cargos de espionaje y de atentar contra la seguridad nacional, luego de que jueces británicos aceptaran que el líder de WikiLeaks puede ser extraditado a ese país. Ante esto se ha vuelto a considerar la posibilidad de asilo para Assange en algún país, como una medida de protección a los derechos humanos y a la libertad de prensa e información.

México, honrando una de sus mejores tradiciones en política exterior que es la de dar refugio a los perseguidos por razones políticas o ideológicas, ha manifestado en varias ocasiones su intención de brindar asilo a Julian Assange, incluso ante la eventual polémica y enfrentamiento que le podría traer con Estados Unidos, el principal interesado en juzgar al periodista australiano.

Javier Buenrostro, historiador por la Universidad Nacional Autónoma de México y McGill University.

Javier Buenrostro, historiador por la Universidad Nacional Autónoma de México y McGill University.

«México, honrando una de sus mejores tradiciones en política exterior que es la de dar refugio a los perseguidos por razones políticas o ideológicas, ha manifestado en varias ocasiones su intención de brindar asilo a Julian Assange, incluso ante el enfrentamiento que le podría traer con Estados Unidos.»

López Obrador reveló que el 23 de diciembre de 2020 le escribió una carta a Donald Trump para que el gobierno de Estados Unidos exonerara y perdonara a Julian Assange. En la misiva, el mandatario mexicano le exponía a su homólogo que, a su parecer, Assange era una persona movida por ideales y principios, y que por ese hecho debería ser merecedor de compasión. Desafortunadamente, la misiva nunca tuvo contestación.

En la actualidad, según manifestó el canciller Marcelo Ebrard, la oferta de asilo de México a Julian Assange sigue en pie y se está en contacto con sus abogados, no obstante, por razones procedimentales, el ofrecimiento no puede hacerse efectivo en este momento. Después de diez años, Assange sigue entrampado en situaciones legales que lo han tenido confinado todo este tiempo y cabe preguntarse si algún día Estados Unidos le permitirá gozar de libertad en algún país de acogida.

Hace menos de un mes, el artista chino Ai Weiwei publicó un video en redes sociales donde corre sobre una cinta. Es una campaña que tiene como hashtag #RunForOurRights (correr por nuestros derechos) y que busca no solo la liberación de Assange sino crear conciencia sobre la defensa de la libertad de prensa y los derechos humanos.

Ai Weiwei visitó a Assange en Londres en octubre de 2016, mientras el fundador de WikiLeaks se encontraba asilado en la Embajada de Ecuador. Desde entonces, la salud del activista australiano se ha deteriorado enormemente, padeciendo incluso un derrame cerebral hace un par de meses. Así, mientras la mayoría de la gente que cree en la libertad de prensa e información aboga para que Assange no muera en prisión en cualquier momento, los Estados Unidos, país que se autodenomina como el «defensor de las libertades» solicita 175 años de prisión para alguien que defendió el derecho a la información de los ciudadanos. ¡Cuanta hipocresía!

«A juzgar como han sido las cosas en la última década, es más probable que veamos en los siguientes meses una extradición de Assange a Estados Unidos que la aprobación de asilo en algún país como México.»

A juzgar como han sido las cosas en la última década, es más probable que veamos en los siguientes meses una extradición de Assange a Estados Unidos que la aprobación de asilo en algún país como México. Si Assange muere encarcelado, ya sea en Inglaterra o en Estados Unidos, su muerte deberá caer en la conciencia de los sistemas de justicia de ambos países y será un ejemplo más sobre la narrativa mentirosa de libertad de sus sociedades que la propaganda oficial le quiere hacer creer al mundo, especialmente en el caso de Estados Unidos.

México, por su parte, sigue enalteciendo la tradición de asilo y refugio en algunos de los casos más espinosos y complicados de la geografía internacional. Si en el siglo pasado fueron recibidos en nuestro país los republicanos españoles, los judíos y los comunistas o los miles de argentinos, chilenos y uruguayos que huían de las dictaduras militares, en el gobierno de López Obrador ya se le dio refugio a Evo Morales después del golpe de Estado en Bolivia o, en este caso, sigue la mano extendida para Assange y para la libertad de prensa e información.

Ojalá esta última pudiera materializarse, honraría a todos los actores internacionales inmiscuidos y pondría fin a un acto de injusticia y arbitrariedad que pretende llevar a cabo Estados Unidos, que siempre se maneja con un doble rasero y con hipocresía en los temas de libertad.

Fuente de la Información: https://actualidad.rt.com/opinion/javier-buenrostro/416038-lopez-obrador-oferta-asilo-julian-assange

 

 

Comparte este contenido:

Chile: ¿Cláusulas latinoamericanas en la nueva constitución de Chile?

¿Cláusulas latinoamericanas en la nueva constitución de Chile?

Chile no puede estar ajeno a este proceso integrador en su nueva constitución. Le hemos dado la espalda a la región por demasiado tiempo, por lo que es el momento propicio de hacer un giro latinoamericano constituyente, que vaya acompañado por políticas de Estado, que estén en directa relación con el resto de los países de América Latina

A solo meses que se realice el plebiscito de salida para una nueva constitución en Chile, la discusión que se tendrá este 2022 sobre los contenidos de la carta magna en el país se comienzan a dilucidar, luego de la presentación de más de 400 iniciativas populares de norma constitucional y más de 183 mil firmas de apoyo a cada una de ellas.

Es así como se han presentado distintas iniciativas ciudadanas, en donde destacan demandas como la regulación de derechos sexuales y reproductivos, educación feminista y no sexista, desprivatización del agua y derechos de la naturaleza, reconocimiento de pueblos indígenas y plurinacionalidad, reconocimiento de diversas formas de familia, incorporación a los animales como sujetos de derecho, entre muchas otras.

No obstante, lo llamativo de todo este proceso participativo en curso, es que aún no se presenta ninguna iniciativa relacionada a algún tipo de integración latinoamericana o regional, luego de revisar las presentadas hasta el momento en las siete comisiones existentes 1.

Asimismo, esta ausencia latinoamericana en las iniciativas populares de norma, tampoco se ha puesto en discusión en medios de información, partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil ni en las y los propios constituyentes, lo que evidencia la nula importancia que se le ha dado a un tema que debiera ser central en la discusión que se tendrá próximamente en el país.

Lamentablemente, como bien plantea el investigador colombiano Juan Camilo Herrera, este desapego de Chile con la región, nos distancia mucho del resto de los países,  los cuales en su gran mayoría han incorporado en sus constituciones ciertas cláusulas de integración latinoamericana, impulsadas tanto por sectores liberales, conservadores como progresistas.

De ahí que a pesar de las grandes diferencias existentes entre distintos procesos y momentos políticos en la región, de países como Bolivia Colombia, Ecuador, Perú y  Venezuela, tengan preámbulos y artículos en sus constituciones, en donde América Latina aparece mencionada

En consecuencia, solo retrata el profundo racismo histórico e institucional de Chile, el cual con la constitución dictatorial y neoliberal de 1980, impuso violentamente un nacionalismo de mercado, el cual ha estado marcado estos últimos 30 años por una política exterior economicista, que privilegió múltiples tratados de libre comercio con países fuera de la región, en vez de liderar procesos de integración latinoamericana.

Dicho lo anterior y revisando el texto constitucional de 1980, aparece explícitamente en el artículo 32, que es el presidente quien debe “conducir las relaciones políticas con las potencias extranjeras y organismos internacionales, y llevar a cabo las negociaciones; concluir, firmar y ratificar los tratados que estime convenientes para los intereses del país” 2.

Es decir, una mirada completamente subordinada a los grandes poderes imperiales (Estados Unidos, China u otro), en desmedro de la construcción de un bloque regional autónomo, que haga cierto contrapeso a esos países y a las grandes empresas transnacionales existentes, las cuales concentran cada vez más la riqueza.

De hecho, revisando la investigación de Juan C. Herrera, en su libro “Las Cláusulas durmientes de integración latinoamericana”, nos muestra como la discusión previa de la constitución de 1980, a través de la Comisión Ortúzar, estuvo marcada por posiciones ultra conservadoras, que incluso compararon a Chile con Inglaterra: “en este momento en este país no solo existe desencanto por lo que pasó, por lo que le pasó a esta democracia nuestra tan orgullosa: «ingleses de América Latina», el país más sólidamente organizado de América del Sur”3).

Una idea de ser los ingleses de la región, que solo reproduce un patrón eurocéntrico y un desprecio por el resto de los países, como si Chile viviera en un oasis de desarrollo, dentro de un mal barrio, lo que se ha traducido en su errático rol en América Latina estas últimas tres décadas, caracterizado por beneficiar a los grandes grupos económicos del mundo.

Se podrá decir que Chile ha sido parte de varios de los distintos organismos regionales creados históricamente (OEA, ALALC, SICA, Parlamento Latinoamericano y Caribeño, CAN,  Caricom, SELA, ALADI, Mercosur, Proyecto Mesoamérica, ALBA-TCP, Unasur, Celac, Alianza del Pacífico, Prosur), pero mientras no incorpore explícitamente en la nueva constitución, cláusulas de integración latinoamericana, siempre cumplirá un rol secundario.

Por otro lado, si bien esos organismos han servido para agrupar a países de la región, muchas veces han sido meros medios para agendas propias de algunos Estados, como ha pasado imperialmente con la OEA (Estados Unidos), pero también gubernamentalmente con la Unasur (Venezuela y Bolivia) o con Prosur (Colombia y Chile), en donde sus presidentes lo han usado para protegerse a sí mismos.

Por lo mismo, la integración latinoamericana y la idea de un constitucionalismo transformador, tiene que ser impulsado contra cualquier tipo de  injerencismo (estadounidense o chino), pero también más allá de los gobiernos o caudillos de turno de la región, los cuales han cooptado procesos políticos.

Las razones para impulsar aquel derecho común latinoamericano, van mucho más allá de algo nostálgico en nuestra historia (sueño bolivariano) o pragmático (integración económica), ya que tiene que ver con la defensa irrestricta de los Derechos Humanos y también de los Derechos de la Naturaleza.

América Latina (Abya Yala) es la región más biodiversa en el planeta, con mayores reservas de agua, con una alta migración interna y con múltiples pueblos indígenas, por lo que más que una opción se vuelve una necesidad el tener una política regional centrada en proteger las enormes riquezas naturales y humanas existentes.

Nos encontramos como región en un proceso muy complejo para todas y todos quienes vivimos en este gran territorio del sur global, en donde padecemos el extractivismo imperante, la violación a los derechos humanos de parte de gobiernos, la crisis humanitaria de miles de migrantes, la violencia de grandes narcotraficantes, el racismo contra pueblos indígenas y afrodescendientes, la violencia patriarcal contra las mujeres y contra las disidencias sexuales, y los propios efectos sociales y para la salud mental que está generando la pandemia actual.

Frente a esto, que la integración regional nos permita el impulsar políticas que pongan en el centro el cuidado de los bienes comunes y una ecología de saberes entre distintos pueblos, en donde la plurinacionalidad, la sustentabilidad y los buenos vivires, nos hagan ser un referente mundial, dentro de un planeta amenazado por una crisis climática (antropoceno) y civilizatoria (moderna) de más de 500 años.

Por todo lo señalado anteriormente, Chile no puede estar ajeno a este proceso integrador en su nueva constitución. Le hemos dado la espalda a la región por demasiado tiempo, por lo que es el momento propicio de hacer un giro latinoamericano constituyente, que vaya acompañado por políticas de Estado, que estén en directa relación con el resto de los países de América Latina.

Fuente de la Información: https://iberoamericasocial.com/clausulas-latinoamericanas-en-la-nueva-constitucion-de-chile/

Comparte este contenido:

Polonia: Vergüenza de ser europea. Médicos Sin Fronteras abandona la frontera polaca porque está prohibido ayudar a los inmigrantes (MA Goni)

Vergüenza de ser europea. Médicos Sin Fronteras abandona la frontera polaca porque está prohibido ayudar a los inmigrantes (MA Goni)

“Nos prohíben el acceso a las zonas fronterizas para el rescate de migrantes. Hasta que a las ONG imparciales se les permita operar en áreas restringidas, es probable que aumente el número de muertos de al menos 21 personas a medida que las temperaturas continúan bajando». Estas son las palabras desalentadoras de la nota de prensa emitida por Médicos Sin Fronteras: la continua obstrucción de las autoridades polacas para permitir el acceso a la frontera con Bielorrusia, donde tantas personas necesitan desesperadamente ayuda y atención, obligó a la ONG a concluir su trabajan en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, después de tres meses de intervención en aquellas zonas donde grupos de personas que intentan sobrevivir en las frías temperaturas necesitan desesperadamente asistencia médico-humanitaria.
A lo largo de los meses, Polonia, ante el ensordecedor silencio de la UE, por no hablar de algunas declaraciones de aprobación de los trabajos realizados, ha levantado vallas, movilizado al ejército y declarado el estado de emergencia en la frontera, impidiendo el «acceso a este espacio para organizaciones humanitarias, asociaciones de voluntarios y medios de comunicación.

La policía de fronteras, violando su derecho a buscar protección internacional, a menudo ha obligado a retroceder a migrantes y refugiados en Bielorrusia, quienes, impulsados ​​por el miedo a los rechazos y la violencia policial, intentaron continuar escondiéndose en los bosques donde permanecieron congelados sin comida. agua, abrigo y ropa. El presupuesto, lamentablemente a la baja ante la imposibilidad de documentar por los medios, habla de al menos 21 personas que perdieron la vida en esta zona en 2021.
“Estamos ante una situación inaceptable e inhumana. Las personas no deben ser devueltas ilegalmente a Bielorrusia”, dijo Frauke Ossig, coordinadora de respuesta de emergencia de MSF en Polonia y Lituania. “Sabemos que todavía hay personas que necesitan ayuda escondidas en el bosque, pero a pesar de nuestro compromiso y disposición para ayudarlos, no podemos hacerlo en el frente polaco”, concluyó.

Los operadores de MSF han recogido testimonios directos de personas que han sufrido robos, daños, víctimas de la violencia en ambos lados de la frontera; en los cuerpos de estas personas las lesiones físicas atestiguan el abuso.

En Pisa, la Coordinación pisana para la ruta de los Balcanes invitó a encender una linterna verde en cada parroquia, club, sede de asociación y en los hogares de cualquiera que quiera expresar su solidaridad con los migrantes varados por el frío. La iniciativa Linterna Verde nació en nuestro país a raíz del llamamiento de Avvenire, que instaba a la población a encender una linterna verde como señal solidaria cerca de la ventana, en el árbol de Navidad o en el belén de casa o a iluminar de verde para el parroquias. Incluso el Palacio del Campidoglio está iluminado de verde, el color de la esperanza, dicen, la esperanza de que quienquiera que sea el responsable ya no cierre los ojos e intervenga en nombre de la protección de esas vidas que parecen cada vez más olvidadas y colgadas de un hilo delgado

María Ana Goni

Fuente de la Información: https://www.farodiroma.it/vergognarsi-di-essere-europei-medici-senza-frontiere-lascia-la-frontiera-polacca-perche-e-proibito-assistere-i-migranti-m-a-goni/

Comparte este contenido:
Page 1 of 5718
1 2 3 5.718