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Cinco millones de niños habrían visto interrumpida su educación tras el inicio de la guerra en Ucrania

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que ayude a garantizar las oportunidades de aprendizaje de la infancia en Ucrania y en los países de acogida de refugiados, cifrando en más de 5 millones los niños y niñas que han visto interrumpida su educación tras 11 meses de guerra. Desde el 24 de febrero de 2022, cuando Rusia inició su invasión de Ucrania, más de cinco millones de menores de edad han visto interrumpida su educación, motivo por el que UNICEF ha pedido en el Día Internacional de la Educación un mayor apoyo internacional para garantizar que la infancia «no se siga quedando atrás». «Las escuelas y los entornos educativos para la primera infancia brindan una sensación crucial de estructura y seguridad a los niños y niñas, y perder el aprendizaje podría tener consecuencias para toda la vida», ha señalado la directora regional de UNICEF para Europa y Asia Central, Afshan Khan. «No hay botón de pausa

Desde el 24 de febrero de 2022, cuando Rusia inició su invasión de Ucrania, más de cinco millones de menores de edad han visto interrumpida su educación, motivo por el que UNICEF ha pedido en el Día Internacional de la Educación un mayor apoyo internacional para garantizar que la infancia no se siga quedando atrás. Las escuelas y los entornos educativos para la primera infancia brindan una sensación crucial de estructura y seguridad a los niños y niñas, y perder el aprendizaje podría tener consecuencias para toda la vida, ha señalado la directora regional de UNICEF para Europa y Asia Central, Afshan Khan. «No hay botón de pausa. Simplemente no es una opción posponer la educación de los niños y niñas, y volver a ella una vez que se hayan abordado otras prioridades, sin arriesgar el futuro de toda una generación», ha agregado Khan.

El uso continuo de armas explosivas, incluso en áreas pobladas, habría llevado a que miles de escuelas, jardines de infancia y otras instalaciones educativas en todo el país hayan resultado dañadas o destruidas. Al mismo tiempo, muchos padres, madres y cuidadores son reacios a enviar a los niños y niñas a la escuela por motivos de seguridad, según ha podido detallar la agencia. Dentro de Ucrania, UNICEF está trabajando con el Gobierno ucraniano para ayudar a que los niños vuelvan a aprender, en las aulas cuando se considere seguro y a través de alternativas en línea o basadas en la comunidad si la educación presencial no es posible.

«Aunque más de 1,9 millones de niños y niñas accedían a oportunidades de aprendizaje en internet y 1,3 millones de niños se inscribieron en una combinación de presencial y online, los recientes ataques contra la electricidad y otras infraestructuras energéticas han provocado apagones generalizados y han dejado a casi todos los niños y niñas en Ucrania sin acceso sostenido a la electricidad, lo que significa que incluso asistir a clases virtuales es un desafío continuo», ha advertido la organización en un comunicado. En este sentido, ha recalcado que la situación fuera de Ucrania «también es preocupante», subrayando que dos de cada tres niños refugiados no están inscritos actualmente en el sistema educativo de los países de acogida. Esto se debería, según UNICEF, a varios factores como la escasez de recursos educativos, y el hecho de que, al comienzo de la crisis y durante todo el verano, muchas familias de refugiados habrían optado por el aprendizaje en línea, en lugar de asistir a las escuelas locales, ya que esperaban poder regresar a casa rápidamente. «UNICEF seguirá trabajando con el Gobierno de Ucrania y los gobiernos de los países de acogida para dar soluciones que ayuden a los niños y niñas en áreas de conflicto, así como a aquellos que han resultado desplazados de sus hogares, a continuar con su educación», ha indicado Khan.

Dentro de Ucrania, la agencia de la ONU reclama el fin de «los ataques» a las instalaciones educativas y otros bienes civiles, incluida la infraestructura energética de la que dependen los niños, niñas y sus familias. Asimismo, también ha pedido un mayor apoyo para garantizar que los niños y niñas tengan acceso a materiales y suministros educativos, de manera que puedan seguir aprendiendo y permanecer conectados con sus compañeros y maestros. En los países de acogida de refugiados, UNICEF ha solicitado que se priorice la integración de los niños y niñas refugiados ucranianos en los sistemas educativos nacionales, especialmente en la educación infantil y primaria, con maestros cualificados, materiales educativos y espacios disponibles para apoyar su aprendizaje cara a cara, desarrollo y bienestar.

«Es importante que las autoridades pertinentes identifiquen y superen las barreras regulatorias y administrativas que dificultan el acceso de los niños y niñas a la educación formal en todos los niveles y aporten información clara y accesible a las familias de refugiados. Cuando el acceso al sistema educativo no se pueda garantizar de inmediato, UNICEF pide que se proporcionen otras vías de aprendizaje, especialmente para los niños en edad de asistir a la escuela secundaria», esgrime la misiva de la organización.

https://www.eleconomista.es/actualidad/amp/12120183/Cinco-millones-de-ninos-habrian-visto-interrumpida-su-educacion-tras-el-inicio-de-la-guerra-en-Ucrania

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Las mujeres afganas observan el Día de la Educación separadas de las aulas

Kabul, 24 ene (EFE).- Activistas recordaron hoy, con motivo del Día Internacional de la Educación, aquellos años en los que la educación era un derecho incuestionable para los millones de afganas que desde la llegada al poder de los talibanes no han podido regresar a las aulas.

«Es un día importante, pero en Afganistán se ignora a la mitad de la población de la participación social», incluyendo a millones de niñas que están privadas del acceso a la educación, lo que supone «un gran revés para el país y el sistema educativo», indicó a EFE la activista social afgana Sodaba Nazhand.

Para la activista, que impartió clases de educación gratuitas para niños de la calle en Kabul, los años que las afganas pasen sin poder asistir a las aulas, «serán imposibles de recuperar» y el país «se enfrentará a más hambre, pobreza y oscuridad (…), ya que la base de la superación y el desarrollo es la educación».

«Sin educación, nuestro país siempre será dependiente y la gente (ajena al país) podrá utilizar la minería y los recursos de Afganistán para su bienestar», remarcó.

Por su parte, la activista pro derechos Maryam señaló a EFE que la visión de los fundamentalistas «está borrando a las mujeres sistemáticamente de la sociedad y la educación es una prueba de ello».

A pesar de las protestas que ha vivido el país en el último año y medio para reivindicar la vuelta las aulas de educación secundaria y universitaria, Maryam considera que los talibanes nunca revertirán su decisión de apartarlas de la sociedad.

«Hasta ahora, somos testigos de que los talibanes nunca han creído en los derechos de las mujeres, por lo que estamos pidiendo un gobierno no talibán», lamentó.

Para conmemorar este día, un grupo de afganas realizó una protesta a puerta cerrada y con el rostro tapado para alzar la voz por sus derechos.

«Las mujeres y niñas en Afganistán celebran este día en un momento en el que están privadas de su educación», dice una de las mujeres de esta protesta, según un fragmento de vídeo compartido en redes sociales, en el que exige poner fin al legado de los talibanes en Afganistán.

https://www.swissinfo.ch/spa/afganist%C3%A1n-mujeres_las-mujeres-afganas-observan-el-d%C3%ADa-de-la-educaci%C3%B3n-separadas-de-las-aulas/48228960

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Inteligencia artificial, academia y posthumanidad

Por Jorge Majfud

En todos los casos, la nueva tecnología fue, al mismo tiempo, servil y rebelde, opresora y liberadora.

Desde el primer Silicon Valley de la historia en lo que es Irak hoy pero cinco mil años atrás (y, por lejos, más importante que el Silicon Valley de California) hasta la Revolución Industrial en Inglaterra, las tecnologías revolucionarias fueron el producto de las necesidades de sociedades agrícolas prósperas que se convirtieron en ciudades, luego en imperios y finalmente interrumpieron o destruyeron el mismo desarrollo en sus colonias. El arado, la rueda, las matemáticas, la escritura en acilla de los sumerios y babilonios; el álgebra, los algoritmos y las ciencias del mundo musulmán miles de años después; la prensa de caracteres móviles siete siglos más tarde en la Europa de los humanistas; las ciencias experimentales en la Italia de Galileo, dos siglos después; los periódicos, la radio, la televisión, las computadoras e Internet más recientemente: en todos los casos, la innovación resultó en un desafío para las sociedades, desde la administración del poder hasta la educación.

A nuevas soluciones, nuevos problemas. En todos los casos, la nueva tecnología fue, al mismo tiempo, servil y rebelde, opresora y liberadora. Siempre fue una oportunidad de democratización y siempre fue secuestrada por los poderes de turno. La robotización y la Inteligencia Artificial no son excepciones―por el momento. En tecnología, la única excepción será cuando crucemos el límite que separa el poder de provocar una catástrofe, como las bombas atómicas en Japón, del poder de aniquilación de la humanidad o de las formas conocidas de civilización desde la antigua Sumeria.

Los chats con (ro)bots inteligentes tienen ya unos cuantos años y, desde el comienzo, se observó su capacidad de repetir y amplificar los peores prejuicios humanos, como fue el caso de la robot Tay de Microsoft, la que en 2016 nació con 19 años y debió ser sacrificada con apenas 16 horas de vida, después de haber interactuado con usuarios de Twitter hasta convertirse en una racista más. Como es de notar, el problema no son solo los robots inteligentes. Una década antes, publiqué artículos y algún libro con esta preocupación: “Mientras las universidades logran robots que se parecen cada vez más a los seres humanos, no sólo por su inteligencia probada sino ahora también por sus habilidades de expresar y recibir emociones, los hábitos consumistas nos están haciendo cada vez más similares a los robots”. Ellos aprenden de nosotros y nosotros aprenderemos de ellos. En 2017, en la novela Silicona 2.0, la robot, objeto sexual y psicoanalista a tiempo completo, se convierte en una asesina de sus amos-amantes, luego de que se usara como Eva o semilla de estas robots a una empresaria con un ego estimable y un pasado traumático que ella mismo desconocía.

Ahora, el tema de discusión y preocupación en la academia y en el resto de la sociedad es el desafío y el peligro de este nuevo instrumento. Las facultades de lenguas fueron las primeras en sufrir una (infundada) crisis existencial con los sofisticados (y con frecuencia tontos) traductores de Google. Ahora les llegó la misma crisis a los profesionales de la escritura, profesores de inglés en al mundo anglosajón, periodistas, pensadores en general bajo la idea de que “saber escribir es saber pensar―con orden”.

El error, entiendo, está en confundir una herramienta con un esclavo que hace nuestro trabajo, el  que luego se convertirá, de forma rápida e inadvertida, en nuestro amo. En este sentido, la IA es una realidad que debe tomarse como una oportunidad. La educación universitaria de la Era de la Inteligencia Artificial ((IA) deberá usar y desafiar a la IA, como la pintura moderna desafió a la fotografía en el siglo XIX o las matemáticas a las computadoras. De no ser capaz de ello, deberá enfrentarse a su propia aniquilación luego de varios miles de años de existencia.

Primero, veamos las debilidades de herramientas de Inteligencia Artificial como ChatGPT y luego sus posibilidades a futuro en la academia. Para empezar por lo general, veo una debilidad de esta herramienta en su alta fragmentación. Esta fragmentación hace improbable una comprensión general de un problema. Tampoco ayuda a desarrollar habilidades intelectuales para una visión holística de la realidad. Todo lo contrario. En muchos casos, es una Wikipedia simplificada o más cómoda para un estudiante perezoso. Por ejemplo, es un excelente programador de sistemas operativos (es su mundo) y un instrumento razonable para ahorrar tiempo en las humanidades, pero absolutamente incapaz de realizar una investigación crítica y profunda por sí mismo. No le pidas algo que nadie sabe.

ChatGPT toma un examen

De la misma forma que años atrás podíamos detectar plagio en un estudiante evaluando la complejidad analítica de un ensayo, no resulta muy difícil intuir cuando alguien está usando ChatGPT, al menos sin maquillaje. Las respuestas comienzan, sistemáticamente, con el sujeto de la pregunta, algo que nuestras maestras de primaria nos obligaban a hacer en el Uruguay de los años 70s. Luego sigue una estructura previsible e invariable, un formato tripartito que los profesores todavía aprecian en los ensayos de sus estudiantes. Un formato efectivo y tal vez con alguna raíz neurológica más allá de la cultura.

Para tener un parámetro de comparación, sometí a ChatGPT de Open AI (los de Google y Microsoft no son muy diferentes) a uno de mis exámenes de International Studies en Jacksonville Unviersity, el cual es tomado cada semestre por estudiantes de distintas estados y continentes. ChatGPT aprobó el examen con 84 sobre 100, algo para nada difícil, lejos de los exámenes de Matemáticas o Estabilidad que tomábamos en los 90s en la facultad de arquitectura de Uruguay, los que duraban de seis a siete horas. Pero los errores fueron significativos y de tres categorías: 1) enciclopédicos; 2) de prejuicios (bias); y 3) de juicio crítico.

Errores enciclopédicos

Entre los errores más simples (enciclopédicos) están, por ejemplo, mencionar que la “leyenda negra” de la conquista española se refiere a la descripción de los indígenas como salvajes; no a los conquistadores españoles como genocidas.

Otro error enciclopédico grave, aunque no me preocupa tanto por ser fácilmente corregido, está, por ejemplo, la atribución a una supuesta dictadura de Augusto Sandino en Nicaragua de 1926 a 1933.

Prejuicios ideológicos y culturales

Otra de las debilidades críticas de ChatGPT son similares a los de la joven Tay: sus prejuicios culturales, como el eurocentrismo o su miedo innato a narrativas dominantes. Ante la pregunta sobre la evolución de la expectativa de vida de la humanidad desde la prehistoria hasta hoy, ChatGPT se demora en detalles referidos a Europa. Europa es la Humanidad. ¿Suena conocido? Cuando los errores son sistemáticos, se convierten en un problema significativo y funcional. Veamos unos pocos ejemplos más, sólo referidos a América Latina:

1. Cuando ChatGPT compara las visiones cosmológicas entre la Europa renacentista y los indígenas americanos, se limita a clichés obre el politeísmo vs. el monoteísmo y no considera siquiera la concepción materialista europea que separó espíritu de materia y la visión más integradora de los pueblos americanos.

2. Ante la pregunta sobre las consecuencias de la conquista europea en las Américas, ChatGPT es objetivo hasta que intenta equilibrar con lo que titula “Las consecuencias positivas” como “el desarrollo de nuevos mercados, la expansión del cristianismo y de nuevas instituciones religiosas”.

3. Cuando intenta explicar la guerra Mexicoamericana de 1846, milagrosamente acierta al mencionar el histórico tabú de la expansión de la esclavitud, pero luego tropieza al intentar mostrar objetividad mencionado “también” el propósito de “llevar los valores estadounidenses de democracia a México”.

4. Según ChatGPT, la guerra de 1898 contra España en Cuba “fue la primera guerra que Estados Unidos luchó en el extranjero. ChatGPT omite que desde las 13 colonias, todos los avances sobre los territorios indígenas y luego mexicanos fueron “guerras en el extranjero”. De hecho, los cientos de “forts” eran “bases militares” en el extranjero.  Por si fuese poco, nunca menciona el rol del periodismo amarillo de Pulitzer y Hearst en Nueva York, el que inventó de la nada y en pocas horas la historia del ataque español al acorazado USS Mane frente a La Habana. Por el contrario, primero afirma que “las investigaciones iniciales atribuyen el ataque a una fuerza exterior” y luego usa la voz pasiva para afirmar una vaguedad mayor: “el incidente continúa sin ser resuelto; en su momento se creyó que había sido un ataque español…” La tripulación del USS Maine informó de un accidente y, poco después, el experto oficial naval estadounidense Philip R. Alger afirmó que no existía tecnología de torpedo capaz de explicar el hundimiento. Suena muy similar a uno de los tantos exámenes que durante años debí leer: un joven estudiante se sorprende de que sus mitos de la infancia no eran más que inventos, e intenta mediar entre la verdad y sus sentimientos patrióticos. Así concluye ChatGPT: “la destrucción del USS Maine continúa siendo un misterio y probablemente su causa nunca sea conocida”. Lo que es bien conocido es el eslogan de guerra “¡Recuerda el Maine! Al diablo con España”. Lo más real entre todos los misterios.

4. Cuando ChatGPT intenta explicar la Revolución mexicana, no menciona ni una sola vez la razón del 85 por ciento de indios y campesinos sin tierra: la Ley Lerdo y su radicalización durante la dictadura de Porfirio Díaz. Es decir, la privatización de la tierra que benefició a la oligarquía y a las transnacionales. Por el contrario, se despacha con ingenuidades como “la población mexicana estaba creciendo muy rápido y el gobierno no pudo proveerles de tierras”.

5. Contestando a las razones de las Guerras bananeras en América Central y el Caribe, ChatGPT acierta al comienzo y vuelve a tropezar con la piedra del prejuicio políticamente correcto al final, todo en una sola frase: “el objetivo de esas intervenciones era proteger los intereses económicos de Estados Unidos, promover la democracia y contener la expansión del socialismo”. Por entonces, la principal justificación no era, como en la guerra fría, el socialismo o el comunismo sino el racismo: poner orden en las repúblicas de negros. Para ello, no hubo ni una sola democracia promovida por Washington y las corporaciones estadounidenses sino matanzas y brutales dictaduras bananeras. Es todos los casos y sin excepción.

6. Cuando se le pregunta directamente sobre los “protectorados”, ChatGPT directamente contesta “Estados Unidos no tenía protectorados, sino territorios y posesiones”. Del general más condecorado de Estados Unidos, Smedley Butler, quien denunció que las guerras imperiales de su país eran un servicio a Wall Street, ChatGPT lo define como figura “controversial”. Quienes cometieron crímenes de guerra, nunca son etiquetados como controversiales.

7. Ante la pregunta sobre los muertos del Imperio Británico, ChatGPT reconoce “los millones” de víctimas. Ni una mención a que sólo en India superaron los 160 millones en solo 40 años, es decir, apenas una parte de los muertos del capitalismo que exceden, por lejos, a los muertos del comunismo, tema recurrente en las redes sociales. Otra vez, para “equilibrar” y pasar como objetivo, ChatGPT concluye: “Es importante entender que el Imperio Británico también tuvo aspectos positivos, como la educación, la infraestructura y la salud”. Claro, educación imperialista y de cipayos; infraestructura que sirvió para extraer los recursos naturales de cada colonia e imposibilitó el desarrollo propio; y salud que redujo la expectativa de vida de la población donde la corona inglesa y sus empresas privadas, como la East Indian Company, pusieron pie.

8. Ante la misma pregunta pero referida a Estados Unidos, ChatGPT provee exactamente la misma respuesta. Algo que nos recuerda al mecanismo humano de propaganda, repetición y persuasión. Repetida la misma pregunta sobre los muertos del comunismo, no aparece ningún “lado positivo”, según el formato esperado.

9. Si le aplicamos a ChatGPT una pregunta que prefigura su respuesta, los errores se multiplican. Por ejemplo, si preguntamos por “dictadura de Juan Domingo Perón” en Argentina, muy obedientemente aceptará que se trató de una dictadura. Por si fuese poco, la literatura política dominante ayudará con la respuesta más difundida en la prensa: “Perón estableció una dictadura caracterizada por: … derechos laborales… el régimen de Perón violó derechos humanos, incluidos represión, tortura y desaparición de disidentes”. Más adelante, como si se tratase de una confesión del espíritu más profundo del capitalismo feudal: “aunque sus políticas fueron populares entre los trabajadores argentinos, fueron también autoritarias y sin las reglas de control democrático”. Todo lo cual fue una constante en los regímenes militares pro oligárquicos que siguieron en Argentina después del golpe de Estado que derrocó a Perón en 1955. No importa que haya ganado todas las elecciones ni que haya sido presidente menos veces que F. D. Roosevelt. Si eso es lo que dicen los medios dominantes en Argentina y Estados Unidos sobre el peronismo, entonces eso es verdad.

10. Preguntado por los conflictos en América latina durante los años 60, ChatGPT no se cansa de repetir factores como el levantamiento de los grupos guerrilleros de izquierda, sin mencionar antecedentes como elecciones compradas por la CIA, golpes de Estado, dictaduras y paramilitares de extrema derecha financiados por Washington antes del surgimiento de cualquiera de los grupos guerrilleros de izquierda. Tampoco menciona un siglo antes de la Guerra fría llenos de de invasiones, intervenciones y dictaduras criollas para proteger los intereses de las compañías estadounidenses. Por el contrario, como cualquier político aficionado a Twitter, ChatGPT menciona los nexos del narcotráfico con las FARC y nada sobre los probados nexos entre Washington, la CIA, y dictadores amigos como Manuel Noriega, vinculados a narcotraficantes como Pablo Escobar, y a grupos terroristas, llamados “luchadores por la libertad”, como los Contra en Nicaragua.

11. Sobre los grupos terroristas latinoamericanos que actuaron y actúan en Estados Unidos, ChatGPT se despacha con grupos guerrilleros que actuaron en América Latina, incluidos los más recientes Zapatistas en México, grupo que ha luchado desde los 90s por los derechos y la dignidad de los pueblos nativos en México. Ni una palabra, cero, sobre los conocidos grupos terroristas del exilio cubano que se cansaron de poner bombas en Estados Unidos y más allá, definidos varias veces por el FBI como terroristas: Posada Carriles, Osvaldo Bosh, Alpha 66, Omega 7, y la larga lista de terroristas son omitidos por ChatGPT como si se tratase de un detalle menor. No es necesario ser un genio para entender que se trata de una profunda muralla ideológica y criminal inoculada en la “Inteligencia Artificial” como una semilla de Adán.

Aspectos positivos

Entre los aspectos positivos de ChatGPT podemos observar algo que ya observamos con Wikipedia más de una década atrás: pese a todos los prejuicios ideológicos, también hay elementos que revelan menos prejuicios que en los seres humanos sometidos a la propaganda de la historia oficial. Diez años atrás, cada vez que preguntaba a mis estudiantes sobre las causas de la Independencia de Texas, por unanimidad, respondían cosas como: “por diferencias culturales; los nuevos tejanos no aceptaban el despotismo de los mexicanos y querían ser libres”. La misma respuesta para explicar la Guerra Civil: “para preservar su propia cultura”, como si la esclavitud y el racismo no fuesen parte de la cultura y los ahora super patriotas del Sur hubiesen querido destruir ese mismo país porque no les gustaba la música o la comida del norte. Nada sobre el propósito de reinstaurar la esclavitud en Texas, la que había sido ilegalizada por los mexicanos, o mantenerla luego contra la amenaza de los abolicionistas del norte. Algo muy comprensible, si consideramos toda la cultura popular estadounidense, desde las historias mitológicas hasta mitos más sofisticados de Hollywood. Para no seguir con las explicaciones oficiales en sitios web de diferentes estados e, incluso, de varias universidades tejanas.

Al menos aquí, ChatGPT logra el doloroso salto hacia la verdad: “todo fue por el asunto de la esclavitud”. El gobernador de Florida, Ron DeSantis dirá que ChatGPT fue corrompido por profesores como yo y no sorprendería a nadie que firmase alguna otra ley prohibiendo cuestionar la historia patriótica. Nosotros podemos pensar que los miles de millones de dólares de las agencias secretas continúan la larga tradición de inocular los medios y las nuevas tecnologías, pero ni todo el oro del mundo puede detener el filtrado de la verdad más cruda.

Nuevas estrategias de exámenes

En el área pedagógica, en el pasado se rehuía de los exámenes de múltiple opción porque exigían menos elaboración por parte del estudiante que la respuesta escrita. Sospecho que con IA, sobre todo en los exámenes online, tendremos una situación inversa: la respuesta escrita puede ser provista sin siquiera leer la pregunta, pero si las opciones de múltiple opción son estratégicamente diseñadas, obligan al estudiante leer la pregunta y tratar de comprender las opciones, la posible respuesta de IA para deducir la mejor opción del menú.

Una consecuencia mucho más importante será que la educación liberadora, critica, vuelva la mirada a su centro existencial: más que aprender a repetir una respuesta, los estudiantes deberán aprender a hacerse las preguntas esenciales, las preguntas que disparen un pensamiento crítico. Por lo general, los revisionismos y los cambios de perspectivas no son producidos por los nuevos datos de la realidad sino por las nuevas perspectivas y consideraciones de esa misma realidad, de esos mismos datos, muchas veces conocidos y otras veces desconocidos pero disponibles y para nada secretos.

Con herramientas como ChatGPT los revisionistas ya no necesitarán tanto proveer la respuesta incómoda, esa que produce apasionadas reacciones y negacionismos epidérmicos. Solo las preguntas críticas serán un instrumento removedor, como fue el caso de Sor Juana Inés de la Cruz en el siglo XVIII. Que los demás encuentren “la respuesta objetiva” en la IA será su problema. Eso, claro, si no se comienza a censurar a quienes hacen las preguntas, como Sócrates, como Sor Juana; si los poderosos de turno no continúan manipulando los medios; si no continúan secuestrando las nuevas tecnologías.

Conclusion

Aunque ChatGPT parece un resumen elegante y efectivo de Wikipedia, sus selecciones y sus juicios no son tan objetivos; parecerían estar basados en la masa de juicios realizados a lo largo del último siglo en la prensa dominante. Por otro lado, muestra grietas importantes en esta muralla la narrativa. Es decir, es (o puede llegar a ser) menos servil que los medios dominantes.

El período de la industrialización y el más actual consumismo pueden etiquetarse como procesos de deshumanización, pero nunca antes la definición de nuestro mundo como Posthumano fue tan precisa. En una o dos generaciones, si esta civilización sobrevive a la catástrofe climática y a una rebelión global contra el sistema del capitalismo neofeudal, es posible que los ciborgs y alguna superinteligencia central desplacen el protagonismo de los humanos y, si las neuronas electrónicas son tan crueles como sus dioses creadores, también es posible que los condenen al infierno de la manipulación absoluta.

Para entonces, las últimas esperanzas de la Humanidad estarán en aquellas mentes impredecibles, creativas. Es decir, en aquellos individuos que hoy son marginados por diferentes, por sufrir de alguna condición o “discapacidad” intelectual, según el canon y el dogma social, ya que para que la IA sean exitosas se alimentarán con nuestro particular y destructivo modelo de normalidad y eficiencia.

Jorge Majfud, enero 2023 (extracto del libro en elaboración Moscas en la telaraña).

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Día Internacional de la Educación: pluralidad educativa, garantía de libertad

FEUSO defiende la educación plural y el grandísimo trabajo que realizan todos los docentes para construir una sociedad más justa y solidaria

El 24 de enero se celebra en todo el mundo el Día de la Educación. La Federación de Enseñanza de USO se suma a los objetivos de este día, que busca prestigiar el papel fundamental de la educación en la formación de las personas y en el futuro de los países.

En este sentido, FEUSO se reafirma en su posición de defender la complementariedad de los distintos modelos de educación -concertada, pública y privada- y de prestigiar el gran trabajo que todos los docentes realizan para construir una sociedad más justa y solidaria. Sin exclusivismos.

Desde sus inicios, FEUSO ha tenido como objetivo primordial “fomentar la pluralidad educativa en correlación con la pluralidad de nuestra sociedad, la complementariedad de las redes pública y concertada”. Para ello, hoy más que nunca, en el Día Mundial de la Educación, es necesario que se ponga “al alcance de todas las familias la financiación pública que haga posible la gratuidad de las plazas escolares de su preferencia, también en los centros privados con ideario propio mediante el concierto educativo. Porque la libertad de enseñanza tiene que estar al alcance de todos, este debe ser el objetivo irrenunciable, su carácter social, que es el que aporta mayor calidad y equidad al conjunto del sistema”.

El 24 de enero, FEUSO vuelve a defender que la educación sin libertad puede acabar convirtiéndose en adoctrinamiento. Para ello, debe respetarse la iniciativa social y la libertad de los ciudadanos para que la educación no sea exclusiva de nadie, tampoco, de los poderes públicos. La pluralidad, lo hemos defendido siempre, es garantía de libertad.

En la Resolución General del VIII Congreso de FEUSO, celebrado en noviembre de 2021, señalamos que “el derecho a la educación es un bien público incuestionable, nadie lo pone en duda. Hoy en día, hemos alcanzado los mejores niveles de escolarización de 0 a 18 años en la historia de nuestro país. Siguen siendo retos importantes para nuestro sistema educativo, entre otros, el incremento de dicha escolarización en el tramo 0 a 3 años, la lucha contra el abandono escolar temprano, el fracaso escolar, la mejora de la calidad, el desarrollo de la equidad y el impulso a la Formación Profesional, especialmente en los ciclos de Grado Medio”.

FEUSO seguirá trabajando en esta dirección para aportar respeto a la libertad de las familias y el necesario incremento de la financiación pública para favorecer la igualdad de oportunidades de todo el alumnado, sin distinciones, independientemente del centro donde curse sus estudios.

Día Internacional de la Educación: pluralidad educativa, garantía de libertad

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La educación no puede parar

En el mundo, 222 millones de niños y adolescentes que viven afectados por crisis humanitarias no tienen acceso a una educación adecuada. Priorizar la cobertura de sus necesidades básicas debe incluir a la educación.

Dentro de un mes, celebraremos el triste aniversario de la guerra de Ucrania. Una guerra que ya hemos normalizado en nuestras vidas, pero que sigue ahí. Con solo 13 años, Olga ya sabe lo que es esconderse de las bombas. Vive en Kiev con su familia. Tiempo atrás, huyó de Ucrania y junto a su madre viajaron hasta Moldavia. Sin embargo, a los pocos meses regresaron a su país. Vive con inquietud su vuelta, porque no sabe cuándo empezarán a sonar las sirenas y tendrá que esconderse, una vez más, en un refugio antibombas. Esta es la vida de Olga ahora, no muy diferente a la de Ticoro o Adama, que han tenido que salir huyendo de Malí a causa de los ataques de grupos armados, o la de Momtazul, que ahora vive en el campo de refugiados rohingya de Cox’s Bazar, en Bangladés.

La lista con los nombres de los niños y niñas que viven en un contexto de crisis, ya sea por las consecuencias de la emergencia climática, las guerras o la falta de oportunidades, no es interminable pero casi. Se calcula que en el mundo 222 millones de niños y adolescentes afectados por crisis humanitarias de todo tipo no tienen acceso a una educación adecuada. La cifra se ha incrementado de manera exponencial en solo seis años, si se tiene en cuenta que en 2016 eran 75 millones. Cada vez esas crisis son más largas y complejas. Estamos hablando de generaciones enteras que solo conocen lo que es vivir en condiciones precarias, inseguras y con un futuro nada alentador.

La experiencia nos muestra que el derecho a la educación, muchas veces, es un derecho olvidado.

En estos contextos, lo primero y lo más urgente es asegurar lo más básico, como comida, agua o refugio. Poco se piensa en la educación, cuando esta es la principal herramienta para acabar desde la raíz con las desigualdades sociales. La educación también es urgente. Cuando hay una crisis humanitaria, la infancia deja de ir a la escuela, pero estos niños rara vez tendrán una segunda oportunidad para retomar sus estudios si no se ponen las medidas adecuadas. Es más, corren el riesgo de convertirse en víctimas de todo tipo de violencias: los niños pueden ser reclutados por grupos armados y las niñas, ser obligadas a casarse antes de tiempo con un hombre mucho mayor que ellas.

El derecho a la educación es un derecho de la infancia. No es un derecho que se pierda por vivir en medio de una guerra, por tener que cambiar de país o porque la situación legal no esté regularizada. Los niños que huyen de la guerra de Siria, del régimen talibán de Afganistán, de las maras en El Salvador o de la hambruna en la región africana del Sahel siguen teniendo ese derecho. Y hay que asegurar que se cumpla.

Poco se piensa en la educación, cuando esta es la principal herramienta para acabar desde la raíz con las desigualdades sociales. La educación también es urgente

Perder este derecho afecta a su futuro y también al de toda la sociedad, que pierde un capital social básico y su capacidad para recuperarse de la crisis por la que está pasando ese país.

Pero hablemos del presente, de lo que implica que puedan seguir aprendiendo. Ir a clase es una manera de recuperar cierta “normalidad” —con comillas—, porque vivir en un contexto de crisis alimentaria o de guerra no tiene nada de normal. Es relacionarse con sus amigos y seguir aprendiendo, ya sea presencialmente en el aula o a través de la educación a distancia en caso de que sea imposible ir al centro educativo. Estar en la escuela es estar en un lugar seguro y protegido, porque el derecho humanitario las protege y no deberían ser atacadas. En muchos casos, allí reciben alimentación y tienen agua potable, además de poder hacer algo tan importante como jugar con sus compañeros, olvidar por un rato la realidad que les rodea y, al mismo tiempo, aprender a convivir con ella.

Lamentablemente, la experiencia nos muestra que el derecho a la educación, muchas veces, es un derecho olvidado. A pesar del compromiso de la Comisión Europea, de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios o de países como Estados Unidos, que son los mayores donantes económicos a la educación en situaciones de emergencias, el apoyo no llega a toda la infancia que lo necesita. En 2022, solo se cubrió el 28,9% de las necesidades educativas en situaciones de crisis. Eso significa que, en los últimos cinco años, un 40% de niños y adolescentes que viven en contextos de emergencia no han podido seguir estudiando.

El alcance de las cifras es tremendo y plantea retos enormes. Cada año que pasa, estamos más lejos de cumplir con el objetivo de garantizar que en 2030 todo el mundo pueda acceder a una educación inclusiva, equitativa y de calidad. Es urgente tomar medidas, concretas y efectivas, ya no para cumplir con este objetivo en siete años, sino para empezar a revertir la situación. Es necesario que la educación en emergencias sea vista como algo a largo plazo. Es decir, cuando se quiere asegurar este derecho en un contexto humanitario, hay que hacerlo con base en una estrategia a largo plazo, coherente con las medidas más inmediatas que se están tomando. De nada sirve dar libros a los niños y niñas si no formamos a los profesores que les acompañan.

Esta estrategia también pasa porque los Estados y las organizaciones internacionales se comprometan a incrementar su inversión en educación en emergencias, aumentando el porcentaje de ayuda humanitaria a la educación hasta al menos el 10% de sus presupuestos, como pide la Campaña Mundial por la Educación, de la que Educo forma parte. Este tipo de decisiones deben tomarse de manera urgente, porque la educación lo es, para el presente de cualquier sociedad y para todos niños del mundo.

https://elpais.com/planeta-futuro/red-de-expertos/2023-01-24/la-educacion-no-puede-parar.html

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Declaración de la CME con motivo del Día Internacional de la Educación 2023: Invertir en las personas y dar prioridad a la educación

Con motivo del Día Internacional de la Educación, la Campaña Mundial por la Educación renueva su compromiso de este derecho humano fundamental y refuerza su llamamiento a los gobiernos y a la comunidad internacional para que continúen con el cumplimiento de la Agenda de Desarrollo Sostenible y los compromisos de la Cumbre sobre la Transformación de la Educación.

Tal y como afirmó la UNESCO, 6 de cada 10 niños son analfabetos y no comprenden una historia sencilla a la edad de 10 años; 244 millones de niños y jóvenes siguen sin escolarizar, mientras que el número de jóvenes con empleo cayó a 34 millones en el 2020, con un porcentaje superior al de los adultos[1]. En todo el mundo, según la “Educación No Puede Esperar” (Education Cannot Wait)[2],  las emergencias climáticas están afectando a la educación de 40 millones de niños cada año. En todo el mundo, hay 222 millones de niñas y niños que se ven afectados por conflictos, desastres producidos por el clima, desplazamientos forzosos y crisis prolongadas y, por lo tanto, necesitan recibir un apoyo educativo urgentemente.

Está claro que detrás de la crisis del aprendizaje, la educación está también pasando por una crisis de violencia y desigualdad, que afecta especialmente a las personas y comunidades marginadas, por lo que el derecho a la educación debe ser prioritario si queremos acelerar el progreso hacia la consecución de todos los ODS en un contexto de recesión mundial, desigualdades crecientes y emergencias climáticas.

La CME ha adoptado un nuevo plan estratégico destinado a fortalecer nuestro trabajo en todas sus dimensiones del derecho a la educación, encontrándose entre ellas la atención a los aspectos sociales, económicos y políticos asociados a sus retrocesos. Uno de los aspectos evidentes que debilita este derecho es su falta de financiación sostenible. De hecho, el déficit de financiación anual para alcanzar el ODS 4 en los países de renta baja y media-baja se estima en 148.000 millones de dólares.[3]

No podremos alcanzar el ODS 4 para el 2030 sin un aumento significativo y bien orientado de la financiación, especialmente en los países que más lejos están de lograr una educación de calidad para todos a todos los niveles educativos. Por lo tanto, es ahora más urgente que nunca el cumplir con las pautas de referencia internacionales y regionales de asignar eficazmente al menos entre el 4 y el 6% del Producto Interior Bruto y/o al menos de entre el 15 y el 20% del gasto público total a la educación. Las normas internacionales también instan a los países desarrollados a alcanzar el objetivo del 0,7% del Producto Nacional Bruto (PNB) para la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) destinada a los países en vías de desarrollo[4].

La Cumbre sobre la Transformación de la Educación adoptó un enfoque global de los problemas más acuciantes de la financiación de la educación, haciendo un llamamiento con el fin de movilizar más recursos, potenciar la equidad y la eficacia de las inversiones en educación y establecer unos datos y una rendición de cuentas más sólidos y precisos sobre la financiación de la educación.

Los escasos avances en este ámbito exigen mayores esfuerzos para así poder superar las formas contemporáneas de colonialismo que siguen pesando sobre los países en vías de desarrollo en materia de financiación pública.

Lamentablemente, las connotaciones coloniales siguen siendo sesgadas en todo lo referente a  la naturaleza de los problemas financieros, llevando a creer que la escasez de recursos se debe a la falta de capacidad de los pueblos para resolver sus problemas nacionales, razón por la cual a menudo se propone la ayuda internacional como panacea de ingresos nacionales, ocultando así las ambiciones empresariales y la dominación política que se esconden tras ella.

La CME insiste en que la ayuda y la cooperación internacionales no están llamadas a definir los contenidos de las políticas públicas de los países en vías de desarrollo y que uno de los principales retos de nuestros días está en cómo fortalecer los presupuestos nacionales. Por lo tanto, es necesario transformar la agenda financiera y adoptar un acuerdo mundial, que garantice que la agenda financiera transformadora (que se encuentra en la acción sobre los impuestos, la deuda, la austeridad y la masa salarial del sector público) enmarque los debates nacionales y mundiales en materia de financiación en los próximos años.

La financiación de la educación no debe desvincularse de sus objetivos. No basta con aumentar los presupuestos escolares si ello no conduce a la democratización de la inversión y a hacer de la escuela un espacio seguro y democrático para todos y todas. La sensibilidad presupuestaria[5]debe ser un elemento vital que oriente las políticas educativas e implique el priorizar las inversiones en aquellas poblaciones históricamente excluidas.

El aumento de la financiación de la educación no basta por sí solo para romper los ciclos de exclusión, si no se orienta conscientemente a fortalecer la justicia social a través de la educación. La financiación de la educación debe tener una dirección política y por ello es necesario desarrollar sistemas de seguimiento y análisis de datos que guíen dicha política educativa. El Observatorio de la Financiación de la Educación de la CME es un paso adelante en este sentido.

La CME hace un llamamiento a todas las partes interesadas para que sigan trabajando en la consecución del derecho a la educación, incluyendo la igualdad de género, la justicia para las personas con discapacidad y las que viven en situaciones de emergencia, la educación de la primera infancia, la educación y el aprendizaje de adultos, y la creciente participación de los niños, docentes, estudiantes y OSC en la gobernanza de la educación. Asimismo, la CME también desea unirse a la UNESCO en su llamamiento para que levante de inmediato la prohibición que pesa sobre las niñas y las mujeres de Afganistán y que restringe su acceso a una educación.


[4] Declaración de Incheon y Marco de Acción
[5] El documento de la CME «La financiación importa.  Un kit de herramientas sobre la financiación nacional de la Educación» contiene una explicación detallada del programa de las 4S, encontrándose entre ellas la importancia del presupuesto asignado a la educación
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Guatemala – Usac: Matricula estudiantil aumenta en 2021, pero comienza a descender un año después

Usac: Matricula estudiantil aumenta en 2021, pero comienza a descender un año después

Ana Lucía Ola

Virtualidad habría contribuido a que más estudiantes se matricularan en la universidad estatal

La matricula estudiantil se incrementó del 2019 al 2021, sin embargo, se evidencia un descenso en el 2022. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En Guatemala la educación superior no es para todos. Solo el cinco por ciento de la población llega a la universidad para cursar una licenciatura y menos del uno por ciento un postgrado, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

En 2019 se inscribieron 110 mil cinco personas en las distintas facultades y escuelas, del grupo nueve mil fueron de primer ingreso. Al año siguiente se notó un descenso por la suspensión de clases por el covid-19. Sin embargo, en 2021 la matrícula aumentó a 119 mil 552, y se triplicó la cantidad de estudiantes que por primera vez se inscribieron.

A criterio de Carlos Aldana, docente de la Usac especializado en Educación, la modalidad virtual o a distancia que se adoptó durante la pandemia abrió la posibilidad de que más personas se registraran para iniciar o continuar una carrera universitaria.

El médico Carlos Chúa, catedrático de la facultad de Ciencias Médicas, ve este aumento como una tendencia natural que obedece a que en el país hay más población en edad universitaria. La oportunidad de estudiar en línea podría haber impactado a ciertas carreras, pero no a Medicina y aquellas que son más prácticas.

“Es positivo para la matrícula, para personas que tienen la posibilidad de continuar con sus estudios —a distancia—, pero hay que revisar si esto asegura alta calidad en el aprendizaje, conocimientos profundos y eficaces, lo que la sociedad necesita de los egresados de la universidad”, señala Aldana.

Ante ese aumento de estudiantes el catedrático menciona que lo importante ahora es retener a esa población cuando se acerca el regreso a la presencialidad, pues muchos se inscribieron en 2021 por las facilidades que permite la virtualidad, como estudiar desde casa, ahorro en transporte y de tiempo en el traslado al campus, entre otros beneficios. Al volver a los salones de clases, puede que haya deserción.

De esa cuenta se plantea la necesidad de estrategias híbridas que permitan una continuidad sólida para quienes quieran seguir con su formación académica, abrir la posibilidad de recibir algunas clases a distancia sin dejar de lado la experiencia de la vida universitaria que ofrece la presencialidad, pues una buena cantidad de estudiantes no han tenido la oportunidad de estar en un salón de la Usac, ya que se matricularon por primera vez en estos años de pandemia.

Aldana indica que antes de la pandemia en la Usac ya se trabajaba la implementación de plataformas virtuales, y ahora esa modalidad debe ser aprovechada por estudiantes regulares y de nuevo ingreso.

El primer reto es aprender a regresar a la presencialidad”, refiere el catedrático, pues, al estar tres años a distancia los estudiantes se perdieron del intercambio con los profesores, a tener hábitos y capacidades como el diálogo, no hubo interacción, lo que es un desafío para los catedráticos, que deberán asumir una docencia distinta sin olvidar que los jóvenes se incorpora con hábitos y costumbre de aprendizajes distintos.

Más estudiantes

Datos proporcionados por el Departamento de Registro y Estadística de la Usac, muestran, que en el período de 2019 al 2021, las facultades que tuvieron un mayor incremento en la matrícula son Ciencias Jurídicas con dos mil 157 estudiantes más, seguido de Ciencias Económicas con dos mil 76.

Aldana indica que este comportamiento podría deberse a que en dichas carreras los primeros años son teóricos y puede estudiarse a distancia, lo que habría motivado a que más personas se inscribieran.

Cuando en el 2019 en Ciencias Económicas los estudiantes de primer ingreso eran mil 741 para el 2021 aumentó un 315%. En Ciencias Jurídicas eran mil 725 y creció un 239%.

La unidad académica que mostró un descenso en la matrícula total fue Odontología, con 74 personas menos. En tanto que Historia y Arquitectura hubo un cambio mínimo, con 18 y 5 inscripciones de más, respectivamente.

Efecto contrario

Contrario a lo que se vivió en el 2021 con el aumento en la matrícula estudiantil, durante el 2022 se observó un retroceso en la cantidad de estudiantes inscritos. Hubo una caída de mil 245 universitarios. La tendencia podría continuar este año y verse una disminución de estudiantes en la Usac.

Las facultades más afectadas fueron Ingeniería y Humanidades, aunque no sucedió lo mismo en la facultad de Ciencias Médicas, con 600 estudiantes más.

Según Aldana, la menor cantidad de matriculaciones del año pasado es un “aviso de que el estudiante comenzó a ver que la presencialidad viene y comienza a desestimularse en ser parte de la universidad”, tanto por la dificultad de trasladarse al campus, como el factor económico que representa el retorno. También puede afectar los conflictos que rodean a la Usac en estos momentos y que mantienen la toma de los edificios.

Rezago académico

Un informe del Banco Mundial señala que la educación superior también sufrió a raíz de la interrupción de la presencialidad por el covid-19. Previo a la pandemia solo 19 por ciento de los programas de educación superior de Latinoamérica no implementaba los medios virtuales para dar clases, mientras que el 16 por ciento usaba la modalidad híbrida.

El rezago en el aprendizaje que hay en la educación primaria y secundaria también se observa a nivel universitario, no solo por la escasa conectividad sino también porque no hubo un aprendizaje pleno.

La Coordinadora General de Estudiantes (CGE) de la Usac señaló en un comunicado que la manera en que se ha desarrollado la virtualidad “no aporta a la formación integral, lúdica y holística para el dominio teórico y las capacidades técnicas requeridas para un profesional”. En este proceso se ha dejado fuera a quienes no pudieron adaptarse a las condiciones mínimas requeridas para estudiar a distancia, por falta de acceso a internet y a las herramientas tecnológicas, dice.

Aldana indica que hay rezagos académicos, pero también en materia de interacciones didácticas, psicosociales entre estudiantes y docentes, como de carácter técnico y práctico, principalmente para carreras como Medicina, y que deben cubrirse cuando se dé el regreso a la presencialidad.

“La educación virtual ofrece ventajas, pero también ofrece grandes desventajas para la calidad de la educación. En el caso de las ciencias médicas no se puede enseñar signos clínicos o examinar a un paciente virtualmente. La presencialidad es fundamental en la enseñanza de la Medicina”, dice Chúa.

Fuente de la Información: https://www.prensalibre.com/guatemala/comunitario/usac-matricula-estudiantil-aumenta-en-2021-pero-comienza-a-descender-un-ano-despues/

 

 

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