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El secuestro de la mente y la paradoja de internet

Por: José María Agüera Lorente

Este año se cumplen diez de la publicación del libro El secuestro de la mente. Supe de él por un alumno que me recomendó su lectura hace años, porque relacionó su contenido –muy atinadamente, por cierto– con una de las cuestiones centrales que conforman la espina dorsal de la reflexión filosófica a lo largo de la historia; a saber: ¿es real todo lo que creemos? Pregunta en la que se imbrican ontología y epistemología inextricablemente, presente ya en la alegoría clásica de la caverna platónica y que en la actualidad sigue tan vigente como siempre.

El autor del susodicho libro es un psiquiatra, el doctor Fernando García de Haro. Al contrario de lo que pudiera pensarse por su profesión, a cuya práctica se dedicó durante la friolera de más de treinta y cinco años, el enfoque que desarrolla de la antes enunciada pregunta no es puramente médico, sino ampliamente filosófico, eso sí, partiendo de los conocimientos disponibles sobre el cerebro y la psicopatología, especialmente del trastorno mental que se conoce como delirio (diríase que en esto sigue a Mario Bunge, para quien –de acuerdo con lo que yo mismo le oí en una conferencia– lo que procede es «primum cognoscere, deinde philosophari»). El delirio es la capacidad de creer enferma, y la creencia, en según qué circunstancias y modos, puede acabar en delirio. En forma de eslogan el doctor García de Haro lo plasma diciendo que «si el delirio es una creencia de origen patológico, la creencia es un delirio de origen cultural». Tal delirio de origen cultural puede desembocar peligrosamente en fanatismo, el cual presenta rasgos que se asemejan a los síntomas característicos de la paranoia (léase el epígrafe titulado «sectas, paranoia, fanatismo y violencia»).

Todo el libro es interesante y está inspirado por un espíritu proveniente tanto del amor al saber que dio vida a la filosofía en sus inicios, como de los principios que engendraron el pensamiento ilustrado. A ambos alude cuando presenta su receta contra «las creencias y sus males», y que se compone de dos ingredientes esenciales: racionalidad y humanismo. Entonces puntualiza: «Esta es una vieja receta que se remonta a los llamados “filósofos griegos” y que se continúa en el Renacimiento, la Ilustración y en la actualidad en formas muy diversas. Parece evidente que sólo el pensamiento racional puede liberar al ser humano del laberinto de las creencias en el que se pierde desde el principio de su existencia sobre la Tierra».

¿Esa liberación tiene asegurado su progreso? Nuestro psiquiatra parece contestar afirmativamente a esta pregunta, y halla un poderoso argumento a favor de su respuesta en el papel que otorga a las nuevas tecnologías en relación con el combate entre racionalidad y creencias. He aquí su tesis: «Las tecnologías de la comunicación, tanto de la información como Internet, la televisión por satélite o los medios de desplazamiento, hacen que las culturas cerradas sean imposibles. Este mundo permeable instala al hombre en una realidad nueva, no fijada por una manera concreta y establecida mediante una creencia de origen divino. El hombre moderno no puede continuar en mundos cerrados y diferentes entre sí por mucho que se empeñen los custodios de las creencias. Este movimiento es imparable».

Por mi parte, tengo razones para no compartir la postura optimista del doctor García de Haro. La primera de ellas es de naturaleza empírica y tiene que ver con el fenómeno del terrosimo yihadista, de rápido y preocupante crecimiento, y que tiene su base en la expansión y asimilación de creencias que pueden desembocar en el fanatismo violento. En el clarificador libro de hace apenas un año titulado Objetivo: califato universal. Claves para comprender el yihadismo, sus autores (Eduardo Martín de Pozuelo, Jordi Bordas y Eduard Yitzhak) se dedican a un preciso y riguroso análisis del fenómeno referido. En el capítulo 7 titulado «la captación: de la mezquita a internet» encontramos la disección de los modos y los medios de los que se sirven los yihadistas para atraer a los jóvenes y convertirlos en adeptos a su causa. En una de sus páginas leemos: «El elemento tecnológico fundamental que marca un antes y un después en el proselitismo radical gira en torno a internet, las redes sociales y las grandes redes mediáticas que las organizaciones terroristas yihadistas del siglo XXI tienen a su disposición».

Esas organizaciones cuentan con agencias de información que se sirven muy eficientemente del mundo virtual con dos intenciones básicas: una es publicitaria y de propaganda; la otra es la captación, reclutamiento y adoctrinamiento de simpatizantes de todo el mundo. Mediante la red también informan y entrenan militarmente a quienes convierten en armas vivientes al servicio de sus siniestros propósitos.

Los autores del libro describen, a través de casos reales, cómo jóvenes europeos –por lo demás aparentemente «normales»– que muestran indicios de predisposición a la radicalización son contactados y sometidos a un auténtico aislamiento cultural y lavado de cerebro sectario que en muchos casos no serían factibles –y, desde luego, no serían tan efectivos– sin la herramienta de internet. Ésta es imprescindible en el terrorismo global del siglo XXI para inocular y activar en la psique el germen del fanatismo, que requiere la comunicación de las creencias radicales. Se trata de radicalizaciones urgentes, porque se llevan a cabo en lapsos de tiempo que se cuentan más bien por semanas que por meses.

Hay un momento decisivo en el proceso de captación. Tras haber conseguido atraer la atención del potencial recluta en las redes sociales mediante mensajes generales, y una vez discriminados los más susceptibles, los captadores los conducen a espacios virtuales más privados. Chats, grupos de whatsapp y otros recursos nuevos diseñados por los propios especialistas de la organización terrorista, que son objeto de menos vigilancia por parte de los grupos especializados de la policía, constituyen el espacio en el que se somete, sobre todo a los jóvenes, a mensajes de gran poder seductor que, a la postre, consiguen el secuestro de sus mentes, es decir, su desconexión de todo lo que hasta ese momento conformaba su mundo. Por último, llegará el contacto personal.

Como se ve, internet no es aquí la tecnología del librepensamiento, sino, muy al contrario, el medio de cultivar y extender el fanatismo, mal que le pese al doctor García de Haro. Se trata de toda una paradoja que el politólogo Benjamin Barber reconoce de la siguiente forma: «Estamos ante la grotesca situación de que gente pone “me gusta” en sitios de la web donde se ven decapitaciones. ¡Estamos ante el movimiento simultáneamente más moderno y más reaccionario de la historia! Están intentando destruir Occidente en parte debido a su modernidad y su tecnología pero al mismo tiempo son creaciones de la tecnología moderna, y dependen de ella íntimamente para generar miedo y odio».

No, las nuevas tecnologías por sí mismas no nos salvarán del delirio latente en las creencias irracionales. Es más, según lo dicho hasta ahora, hay que estar alerta ante su alto poder de sugestión. El universo de las pantallas puede crear auténticos mundos solipsistas que, sin darnos cuenta, nos aíslen de la realidad, ese lugar en el que nos hallamos con lo otro, y en el que hemos de convivir, lo que se hace imposible si nos enclaustramos en nuestros mundos privados.

El diálogo es imprescindible para el encuentro en el espacio objetivo de la realidad. Las redes sociales parecen, en principio, potentes recursos tecnológicos que incrementan esa capacidad nuestra de diálogo, pero hay quien detecta una deriva contraproducente en las innovaciones relativas al procesamiento de los big data incorporadas en los últimos años. En este sentido va la advertencia del activista de internet Eli Pariser, que se plasma en su teoría de la burbuja de filtros. De acuerdo con ella, existe una tendencia en la red de progresiva personalización de contenidos en los medios digitales, lo que conlleva la creación de una realidad distinta para cada internauta. Los algoritmos de Google o Facebook muestran resultados distintos para cada usuario, en relación a su historial de búsquedas y su comportamiento en la Red. Es por esto que la información que se nos ofrece a través de estos medios es sesgada: la mecánica de los motores de búsqueda hace que sólo seamos receptores de la información que se presupone de nuestro interés. Esos algoritmos acabarán decidiendo por nosotros qué es la realidad siempre en una senda de continua confirmación de nuestras creencias, reduciendo así el margen para la falsación de las mismas (para más detalle véase el vídeo en https://www.youtube.com/watch?v=S0m_nM8Dgng).

En consecuencia, no creo que las nuevas tecnologías por sí mismas tengan el poder de acabar con el efecto alienante de las creencias; pueden, incluso, potenciarlo. Es el sujeto desde la razón el que tiene que someter a esas sus creencias a juicio poniéndolas constantemente a prueba. Internet y los diversos medios digitales ayudan como herramientas que expanden nuestras capacidades cognitivas y su conexión a la realidad en toda su amplitud y diversidad de detalle, quebrantando cuando corresponda, sobre todo, nuestras más queridas expectativas sobre ella.

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/el-secuestro-de-la-mente-y-la-paradoja-de-internet/

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Universidad cubana de Informática aumenta convenios de colaboración

Centro América/Cuba/05 Noviembre 2016/Prensa Latina

La rectora de la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) de Cuba, Miriam Nicado, aplaude los convenios de colaboración firmados hasta hoy con instituciones de altos estudios y empresariales del mundo.
En estos momentos tenemos 92 acuerdos de cooperación, y de estos 16 corresponden a este año, y de ellos nueve con universidades de alto prestigio del mundo, como la de Macedonia (Grecia) y la del Sur de Rusia, dijo la directiva en declaraciones a Prensa Latina.

Al decir de la funcionaria, hemos priorizado los convenios con establecimientos de enseñanza superior con los cuales no solo podamos intercambiar, sino también aprender de sus modelos de estudio y formación.

A propósito de los encuentros de carácter internacional de la isla, Nicado señaló que son propicios para estrechar relaciones de colaboración con otras naciones.

De esa manera, en la última edición de la Convención de Informática, firmamos cartas intención y convenios con más de seis empresas, destacó.

Asimismo, en la 34 Feria Internacional de La Habana (Fihav 2016), la mayor bolsa comercial de Cuba y el Caribe, que hoy cierra sus puertas, estrechamos relaciones con entidades de Italia, México y Rusia.

Ante una interrogante sobre los proyectos de la UCI, respondió que su colectivo se ha trazado trabajar mucho, consolidar los servicios que brinda, así como la preparación del profesional que forma.

Si logramos egresar un ingeniero integral -desde el punto de vista técnico e ideológico- este puede insertarse mejor en la sociedad, reflexionó.

Al decir de Nicado, en estos tiempos que el país necesita profesionales comprometidos con nuestro proyecto sociopolítico es muy importante consolidar esta formación.

Yo siempre digo: si el egresado esté bien preparado, nuestros productos y servicios serán de mayor calidad, apuntó.

A propósito de ello, elogió los más de 20 productos líderes de la UCI dentro de la cartera, relacionados con los sectores de salud, educación, gestión de la planificación de entidades y la industria.

En tal sentido, prevemos -además- en esta etapa, situar dentro de ese portafolio otros productos líderes que nos permitan insertarnos en el mercado internacional.

Fuente: http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=39285&SEO=universidad-cubana-de-informatica-aumenta-convenios-de-colaboracion
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Historia panameña, ¿ciencia o ideología?

Por: Olmedo Beluche

En Panamá, al mes de noviembre se le conoce como el “mes de la Patria”, ya que en su transcurso se conmemoran multiplicidad de gritos independentistas, algunos verdaderos y otros supuestos, en diversos municipios. Produciéndose la ironía de que es el país que más independencias celebra, siendo uno de los más dependientes del imperialismo norteamercano en América Latina. Por supuesto, la ocasión es propicia para, además de festejar y cantar loores a la patria, reflexionar sobre nuestra historia nacional, a ver si alguna moraleja extraemos de ella que sea útil para el presente.

Desde el aparato del estado, entes gubernamentales, medios de comunicación e ideólogos de diversa calaña aprovechan la ocasión para repetir los consabidos mitos y falacias erigiendo estatuas de pulido bronce a los abuelos de la oligarquía istmeña y trastocando hechos. Esta labor es particularmente enjundiciosa en torno a la conmemoración del 3 de Noviembre de 1903, fecha en que se produjo la separación de Panamá de Colombia.

Es que cuesta trabajo presentar una intervención armada norteamericana y un acto de vil traición a la patria, panameña y colombiana, como si fuera un acto de heroica liberación. Por ello, los ideólogos de la burguesía panameña se esfuerzan por remozar y apuntalar el mito al que cada año le salen más grietas por donde se escapa la simple verdad del acontecimiento tan celosamente escondida a los ojos del pueblo.

Ya lo dijo Carlos Marx hace tiempo: “la ideología dominante es la ideología de la clase dominante”. Porque la ideología es tan o más efectiva que las armas para garantizar la dominación, la opresión y la explotación. Mientras un pueblo crea los cuentos de la clase dominante no hará falta reprimirlo para imponer el orden.

Lo que da grima es ver tanta gente seria, tanto historiador profesional y hasta autotitulados marxistas que, con toda candidez, repiten los cuentos de hadas que relata la oligarquía y sus amanuenses. Francamente asombra tanta ausencia de pensamiento crítico.

Una actitud crítica no requiere haberse leído los tres tomos de El Capital, ni hacer gárgaras con El Manifiesto Comunista. Basta con usar la lógica y preguntarse: ¿La historia que nos echan sobre el 3 de noviembre es cierta o es falsa? ¿Tiene sentido todo lo que se afirma? ¿Qué dicen los hechos?

La historia puede ser ideología o puede ser ciencia. Lo que distingue a la segunda de la primera son los hechos objetivos, es decir, lo que realmente pasó. Y los hechos están ahí a la vista del que quiera ver, en multiplicidad de libros de historiadores reputados, nacionales y extranjeros. Pero cierta izquierda inconsecuente prefiere quedarse en el marco de los prejuicios y hacerse eco del mito porque es más cómodo y así no se corre el riesgo de caer mal. Misma actitud que prevalece sobre el debate respecto a los derechos sexuales y reproductivos, en especial de las mujeres. Mejor seguir la corriente.

Cuando alguien saca a relucir los hechos bochornosos que rodearon la “indepencia” de Colombia, la primera tontería que suele responderse es que se trata de un “antipatriota” que no quiere a Panamá. Por esta vía resulta que quienes trabajaron para que Estados Unidos impusiera un canal controlado “como si fueran soberanos” son los patriotas, los próceres. Quien cuestione ese proceder es antipatria. Ya de salida los argumentos se mueven al terreno de los prejuicios y la actitud científica se esfumó.

De ahí deriva en que debemos llamar “independencia” al acontecimiento que convirtió a Panamá en un protectorado de Estados Unidos, logrado por la ocupación militar de facto del Istmo por miles de soldados yanquis y decenas de acorazados del Army Navy, que creo la Zona del Canal, que impuso nuestra versión de la Emienda Platt en el artículo 136 de la Constitución de 1904. Hecho en el que los actores centrales fueron los empleados de la transnacional imperialista Panama Rail Road Company y la Compañía Nueva del Canal (francesa) y su adminstrador en Nueva York, William N. Cromwell.

No hace falta el ingenio de Galileo Galilei para preguntar con suspicacia: ¿Si fuera cierto que la separación es un acto de liberación del pueblo panameño frente a la opresión colombiana, dónde están las luchas de liberación, las manifestaciones populares, las insurrecciones y las proclamas? ¿Los liberales de Victoriano y Belisario Porras? Victoriano peleaba por la tierra y los derechos de los indígenas, como consta en sus biografías. Y Belisario escribió como colombiano y contra la separación en La Venta del Istmo (mayo de 1903).

O, ¿el gobierno colombiano oprimía, “mantenía en el olvido” sólo al pueblo panameño, o también al cartagenero, antioqueño, tolimense y caucano? ¿Los comerciantes istmeños eran también oprimidos o participaban de ese gobierno? ¿No fueron Tomás Herrera y José D. Obaldía presidentes de Colombia? ¿Y Justo Arosemena, José A. Arango, Manuel Amador Guerrero y tantos otros senadores, funcionarios y ministros? ¿No eran corresponsables?

Es evidente que la “leyenda dorada” y la seudomarxista “versión ecléctica” pretenden exonerar a la oligarquía comercial panameña de los males que aquejaban a Colombia, convirtiéndolos en supuestos adalides de la “liberación nacional”. No se entiende como alguien que se llame marxista pueda defender una falacia tan evidente.

Los argumentos más sofisticados, llegados a este punto, se mueven al siglo XIX, para justificar los acontecimientos de 1903. La “prueba” serían las llamadas “actas separatistas” de 1826, 1830, 1831, 1840, el estado federal de 1855. Pero resulta que la interpretación de esos acontecimientos es fruto de una historia reescrita luego de 1903, para justificar la separación, y se ha hecho descontextualizando el conjunto de las circunstacias específicas que los rodearon y que afectaron a toda Colombia.

Labor de falseamiento e ideologización de la historia desembozadamente propuesto por Carlos Gasteazoro, padre de nuestra historiografía, en su presentación de la reedición del Compendio de Historia de Panamá, de Sosa y Arce, publicado por la Universidad de Panamá en los años 70. Asunto que ya hemos abordado en nuestro ensayo Estado, nación y clases sociales en Panamá (1997) y en el artículo El debate del Centenario, publicado por la Revista Lotería (2006), y que no vamos a repetir aquí.

La suma de toda la ignorancia posible la expresan quienes en una osadía sin parangón ni sonrojo, alegan que ya existía una “nación panameña” desde que Balboa descubrió el Mar del Sur, e incluso antes con nuestros pueblos originarios. ¿Nuestros indígenas eran “panameños”? ¿O eran ngabes, bugleres, kunas, cuevas, bokotas, bribri, etc.? ¿Balboa era panameño o era español?

Estos argumentos expresan una ignorancia tan supina que no merecen mayor demostración, cuando en este continente, pese a las ideas precursores como Miranda, la idea de la indepencia, es decir la ruptura de la nación hispanoamericana, no quedó sólidamente colocada sino hasta el fracaso de la Constitución de Cádiz en 1810. Y, aún después, le costó a los libertadores sumar a su proyecto nacional a las clases explotadas como indígenas y esclavos negros, quienes veían a la oligarquía criolla como enemiga fundamental y al rey español como aliado en la lucha por sus derechos.

Pero el paroxismo irracional, rayando en la xenofobia, llega cuando, acabados todos los argumentos, se dice que “bueno, pero los gringos nos hicieron un favor, porque si no estaríamos vueltos un desastre como lo es Colombia”. Y, sí, Colombia duele, y es lamentable la situación a la que ha sido conducido el hermano pueblo por una oligarquía antidemocrática y paramilitar. Pero esa no es la discusión.

Los crímenes de la burguesía colombiana contra su pueblo no justifican los crímenes de la burguesía panameña contra el suyo. Además, nadie ha propuesto volver a ser una provincia de Colombia. De lo que se trata es de reconocer a los enemigos de nuestros pueblos, colombiano y panameño: el imperialismo norteamericano y nuestras clases gobernantes. Y eso es lo que no quieren que sepa el pueblo y por eso usan la historia como ideología. Sólo sobre la base de esa verdad podremos luchar por una unidad continental con un fundamento más realista y efectivo que soñado por Bolívar al crear la Gran Colombia.

Finalmente, la verdadera dimensión del acontecimiento de noviembre de 1903 la da el hecho de que los siguientes 100 años de nuestra historia, el pueblo panameño tuvo que luchar contra las consecuencias del hecho: el Tratado Hay – Bunau Varilla y la presencia norteamericana en el canal. Esto es una verdad irrebatible.

En esa lucha contra el imperialismo norteamericano, y no contra Colombia, en la que generaciones panameñas forjaron con sangre de sus verdaderos héroes (en 1925,1947, 1964) se formó la nacionalidad panameña, resisitendo la asimilación y la aculturización anglosajona.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=218793&titular=historia-paname%F1a-%BFciencia-o-ideolog%EDa?-

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Aprendizaje sin límites: la educación inclusiva da espacio a los niños para crecer en Cuba

Centro América/Cuba/05 Noviembre 2016/UNICEF

Reinier tiene una respuesta rápida y contundente para todo. A sus 18 años, su curiosidad por todo y todos quienes le rodean lo mantiene, como a cualquier otro adolescente, entre la ilusión y la más absoluta incertidumbre. Pero no le preocupa el porvenir: sabe que si ha logrado llegar hasta aquí, él puede hacer cualquier cosa.

“Nací ciego, por eso para mí es normal no ver”, dice Reinier. Para otros que pierden la visión a mi edad, es mucho más difícil, claro. Yo me he desarrollado según crecía, con el apoyo de mi familia”.

Claribel, su madre, ha sido su más fiel y extraordinaria acompañante desde que nació. Le ha enseñado la lección más importante de su vida: que su desarrollo y sus sueños, como los de cualquier otro niño, no tienen límites.

Durante nueve años Reinier asistió a la escuela especial Abel Santa Maria, en la cual aprendió todo lo necesario para ingresar a la escuela regular. En Cuba, el carácter temporal de las escuelas especiales está diseñado para servir de tránsito hacia la integración en la educación regular. En la escuela Abel Santa María le enseñaron a utilizar el bastón, a identificar los colores, a tocar la guitarra y el piano y a montar en bicicleta. También aprendió historia, aritmética y geografía.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Cuba/2016
El profesor Carlos Bartolomé trabaja con alumnos de la escuela especial Abel Santa María. Ha dedicado su vida a enseñar a niños y niñas con discapacidad visual para funcionar en su entorno.

Su profesor, Carlos Bartolomé, lleva toda una vida enseñando apasionadamente a niños y niñas invidentes a desenvolverse en su medio. “Les doy las herramientas para que sean independientes, para que puedan moverse por su mismos. Y lo hacen. Son niños, son capaces de todo”.

En el paso a la escuela regular, donde haría los tres años de ‘pre universitario’, Reinier se sintió desafiado. “Tuve que insertarme. Todos los profesores y alumnos eran nuevos para mí, yo era el único alumno diferente, con necesidades diferentes”, él dice. Muchos de los profesores no tenían experiencia con alumnos como yo, pero enseguida mostraron interés, mejoraron sus métodos y me sentí como en casa”.

Aproximadamente 9.781 niños y niñas con discapacidad estudian en escuelas regulares en Cuba. En ocasiones sus profesores carecen de preparación, herramientas pedagógicas y la ayuda necesaria para que logren sus objetivos educativos. UNICEF contribuye a la formación inclusiva de estos docentes y a la sensibilización de las familias.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Cuba/2016
El Sr. Pérez fue guía de enseñanza de Reinier en la escuela preuniversitaria.

José Humberto Pérez fue el ‘profesor guía’ de Reinier en su primer año, una persona que se encarga de observar y adecuar la dinámica de la clase, para que el entorno del alumno con necesidades especiales sea adecuado y seguro.

“Reconozco que al principio me molestaba el ‘taca taca’ de su máquina (braille), bueno, a todos en realidad”, él dice. Hubo que generar consciencia en el aula, pero a las pocas semanas Reinier y su sentido del humor ya tenían muchos amigos”.

En el pre-universitario Cristino Naranjo todavía se acuerdan de cuando un profesor guía se encontró a Reinier solo afuera de salón de clase durante un examen. Cuando le preguntó con preocupación por qué le habían dejado fuera, el contestó que le habían pillado mirando.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Cuba/2016
Reinier escribe en su máquina de escribir braille durante clase. A sus compañeros les tomó un rato adaptarse al sonido de la máquina de escribir, pero pronto se acostumbraron a ella y acogieron a Reinier como cualquier otro estudiante.

Reinier pasó estos tres años trabajando duro, tanto que se convirtió en el único alumno de su promoción en graduarse con Diploma de Oro, la más alta distinción académica. Durante estos años disfrutó especialmente de las computadoras, con un dominio impresionante del software JOS que, mediante un sintetizador de voz, ubica todas las opciones disponibles en la computadora. El ajedrez y el procesador de texto se convirtieron en sus actividades favoritas. Reinier había sido locutor en muchas actividades de la escuela y no pasaba pena como los demás estudiantes. Supo entonces que quería ser periodista.

Sin pensárselo dos veces, aplicó a la Universidad de la Habana para cursar periodismo. Tras una primavera llena de nervios supo que había sido admitido. Reinier comenzó sus estudios en la Facultad de Periodismo en septiembre, junto a más de 40 estudiantes. Atrás quedaron los días en que la ‘gua gua’ (microbús) de la escuela especial le recogía y devolvía a casa todos los días. Ahora llegar a la facultad es parte de la nueva aventura, la cual disfruta junto a su padre.

“Antes tenía mucho protagonismo, era el único diferente”, él dice. Aquí tengo que trabajar muy duro, hay más participación, más nivel, más cultura. Ya no soy el único; en la universidad somos todos diferentes”.

Hoy en día, Reinier es de los primeros en llegar al aula para coger sitio en primera fila. Sus compañeros aún no están acostumbrados al ‘taca-taca’ de su máquina de escribir braille, que pronto espera poder reemplazar por una ‘laptop’. La utiliza para tomar apuntes con ella, e incluso como asiento en el pasillo.

“¿Pues no es de hierro? Pues para lo bueno y para lo malo”, se ríe.

Fuente: http://www.unicef.org/spanish/infobycountry/cuba_93023.html

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Los falsos polos de la moral

Por: Carolina Vásquez Araya

Las condiciones de confinamiento en el Centro Juvenil de Privación de Libertad para Varones, Etapa 2 en San José Pinula, Guatemala, descritas la semana pasada por la jueza Verónica Galicia, son indignantes. Adolescentes confinados en espacios mínimos como si fueran celdas de castigo, drenajes colapsados, escasez de agua, promiscuidad; en fin, un escenario digno de película de horror constituye la vida de estos jóvenes en conflicto con la ley.

En cierto modo, este trato degradante responde muy bien a la actitud general que condena a niñas, niños y adolescentes de escasos recursos a soportar toda clase de abusos y violación de todos sus derechos. A tal extremo llega la insensibilidad colectiva que incluso hay quienes se atreven a expresar públicamente su deseo de exterminar a estos grupos de niños y jóvenes para “sanear” a la comunidad.

Ese es uno de los rasgos más evidentes del deterioro moral en un país sin rumbo político, hundido en la corrupción, cargado de odios y resentimientos cruzados entre etnias, estratos sociales y el agravante de un premeditado abandono por parte del Estado en temas de un enorme potencial constructivo, como son la educación y la cultura. Esto, porque una sociedad educada e informada es una amenaza para los grupos de poder.

Curioso eso de la moral. Una sociedad dividida en buenos y malos sin mayores consideraciones sobre las causas que han llevado a una importante parte de la población a violar la ley. ¿Qué sucede en ese segmento mayoritariamente compuesto por jóvenes empujados por el abandono, la falta de establecimientos educativos dignos, la ausencia de políticas públicas diseñadas específicamente para atender como corresponde a esta parte de la ciudadanía? ¿En dónde está la presencia del Estado como ente rector para garantizarles la vida, la libertad, la justicia, la paz y el desarrollo integral, como lo manda la Constitución en su primer capítulo?

El Centro en referencia ha sido cerrado temporalmente con acertado criterio por la jueza Galicia, con la finalidad de remodelarlo y darle las condiciones adecuadas a sus funciones. Pero eso no resuelve todo. También están los “Hogares Seguros” bajo la supervisión del Estado, en donde se supone se refugia a niñas, niños y adolescentes sin deudas con la ley, sino vulnerados en sus derechos.

Desde uno de estos hogares ha desaparecido un centenar de niñas, hecho deslizado sin mayor impacto a través de las redes sociales y las páginas de los medios. Quizá porque estas niñas no son “buenas” desde la perspectiva de una sociedad indiferente a su suerte. Ellas no pertenecen a la sociedad. Para quienes las perciben como una amenaza potencial, son “prescindibles”. Entonces, para ellas no hay voces elevándose en protesta por su vida de miseria y agresiones. Para ellas, en realidad, el futuro es un espacio en blanco el cual quizá nunca alcancen a disfrutar.

Pero entonces ¿quiénes gobernarán cuando las generaciones actuales se retiren? ¿Quiénes llevarán con su productividad el peso de la carga que representan las generaciones pasivas? No parece ser una preocupación –dejando de lado los sentimientos y las consideraciones puramente humanas- el hecho de estar deslizándose hacia una situación de desequilibrio económico y social de enormes proporciones, próxima a reventar mientras quienes dirigen los destinos se ocupan de competir entre pares para monopolizar el poder.

Esta juventud abandonada es el futuro de la nación, les guste o no. Para ellos la prioridad es sobrevivir en un contexto que les resulta tan ajeno como indiferente. Mientras, se les exije una conducta moral que sus mayores no poseen.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=218668&titular=los-falsos-polos-de-la-moral-

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Instan en Guatemala a fomentar educación en Centroamérica

Centro América/Guatemala/04 Noviembre 2016/Fuente: Prensa Latina

Representantes de distintas organizaciones regionales insistieron en Guatemala en la urgencia de fomentar el nivel de instrucción de la población en Centroamérica, si se pretende aprovechar las potenciales económicas del área.
Centroamérica ha dado señales claras de que su sistema productivo se está integrando, el comercio aumenta y hay inversiones regionales, pero debe evaluar qué valores está integrando en esas cadenas, convinieron los especialistas, en el ámbito de un seminario organizado por la Secretaria de la Integración Económica Centroamericana (Sieca).

Para generar mayor riqueza en Centroamérica tenemos que llegar a una posición que permita capturar los segmentos donde hay mayor valor agregado, lo cual implica que estos países deben invertir en temas como educación, recomendó el director ejecutivo de la Sieca, Javier E. Gutiérrez.

Mientras el jefe de la Unidad de Comercio Internacional e Industria de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Jorge Mario Martínez, hizo notar que por lo general las cadenas productivas en el área tienen muy poco valor agregado y casi siempre se concentran en bienes primarios, sin posibilidades de generar transformación.

A su juicio, allí hay un trabajo importante que hacer por parte del Estado y, en ese sentido, destacó el papel de éste en el fomento a la educación.

‘La educación es fundamental, no se pueden hacer cadenas de alto valor agregado si no tenemos una educación más sofisticada’, sijo y añadió que también se requieren acciones públicas del Estado, para incidir en la capacidad de hacer ciencia y tecnología con tal que los productos sean mejores.

‘Las economías centroamericanas crecieron en la última década, pero el reto es llevar ese desarrollo a la mayoría de la población, por debajo de la línea de pobreza’, expresó el vicepresidente ejecutivo del Banco Centroamericano de Integración Económica, Alejandro Rodríguez.

Pese a los avances en cuanto a la conectividad, en el orden de la energía y otros, continúan siendo temas pendientes en el área la especialización del recurso humano y el desarrollo tecnológico, entre otros aspectos, concordó.

‘Cerca del 60 por ciento de la fuerza de trabajo en Centroamérica posee seis años o menos de instrucción educacional’, lamentó el coordinador general del programa Estado de la Región, Alberto Mora.

Con base en esas estadísticas insistió en que ‘la educación es uno de los principales retos por el bajo nivel educativo que prevalecen en la región, quizás uno de los factores que más frena el desarrollo’.

Fuente: http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=39064&SEO=instan-en-guatemala-a-fomentar-educacion-en-centroamerica
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Guatemala: Festival de cine centroamericano impulsa historias de latinos

Centroamérica/Guatemala/Noviembre de 2016/Autora: Esmeralda Fabian/Fuente: La Opinión

En su segunda edición, este fin de semana llega el Festival Internacional de Cine Centroamericano a Los Ángeles (CAIFF 2016), presentando 12 cintas, entre largometrajes y cortometrajes, que representan lo mejor de la cinematografía de El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, México y Colombia, como país invitado.

“Nuestro objetivo sigue siendo contar historias y trascender. Que la gente pueda disfrutar del talento centroamericano. Las cintas del festival traen historias que sirven para entretener, pero también son educativas sobre nuestra cultura“, indicó Óscar Domínguez, director del festival.

“El Tigre y el Venado” será el largometraje con el que abrirá el CAIFF 2016. Esta película relata una historia conmovedora, que trata sobre la violencia y la pobreza que se vive en El Salvador, donde fue filmada y producida. Narra las historias de familias y personajes que atraviesan por una cruda realidad a la que se enfrentan todos los días para sobrevivir a la adversidad. Otras cintas de este país a presentarse en el festival son el documental “Buenas Epocas” y “Children of the Diaspora: for Peace and Democracy“.

El sábado se exhibirá “Quetzal” un cortometraje producido entre Guatemala y Francia,  el largometraje guatelmateco “Ovnis en Zacapa“, además dos cortometrajes del país invitado Colombia y uno más de Costa Rica.

“Hemos preparado talleres con los productores de algunas de las películas, ya que nos interesa que la audiencia haga preguntas y conozca el proceso de producción”, explicó Domínguez.

El director de CAIFF, resaltó la misión que tienen con este festival de que las nuevas generaciones de centroamericanos en Los Ángeles dejen de ser solo consumidores del cine que se produce en Hollywood, sino que se vuelvan parte de la industria, apoyando más el cine latinoamericano y formando parte de esta. Ya sea como productores, escritores o actores, por mencionar algunos trabajos dentro de la cinematografía.

“Tenemos que abogar porque las películas sean producidas más por latinos, que no solo seamos consumistas, sino que seamos parte de esta industria billonaria”, sostuvo. “Nuestro objetivo con este festival es demostrar que hay talento. Queremos crear conciencia entre el consumidor  latino que apoyen estas películas y así compartir nuestra cultura”.

De Nicaragua se exhibirá la cinta “Hasta con la Uñas” y de Guatemala y México “Buried Secrets“. También habrán talleres informativos y sesiones de preguntas y respuestas con actores de renombre, como Gloria Sandoval y Erick Chaverria, quienes actualmente trabajan en grandes producciones de Hollywood.

“Esperamos que las historias en las películas del festival le hagan saber a la comunidad que nosotros tenemos un valor mucho más grande que el solo ser vistos como inmigrantes en este país. Que nosotros contribuimos a  la industria del cine de este país, que abogemos por mas oportunidades para los latinos”, resaltó el director del festival.

En detalle:

Qué:  Festival Internacional de Cine de Centroamericano (CAIFF 2016)

Cuándo: del 4 al 6 de noviembre, de  7 a 10 pm.

Dónde: West Adams Prep HS Theatre , 1500 W Washington Blvd, Los Angeles, CA 90007

Cómo: Entrada por donación, boletos disponibles en eventbrite.com

Fuente: http://laopinion.com/2016/11/03/festival-de-cine-centroamericano-impulsa-historias-de-latinos/

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