Sionismo: Alianza con Luis Almagro el Yanacona

Sionismo: Alianza con Luis Almagro el Yanacona

Pablo Jofre Leal

La política de “diplomacia pública” que el Gobierno sionista ha ordenado llevar adelante, como parte del proceso de limpieza de imagen y maquillaje de su régimen, implica la compra de voluntades y búsqueda de apoyos en organismos internacionales, Gobiernos, parlamentarios y líderes de opinión,

Estos, suelen ser bien recompensados por este sostén desvergonzado a favor de una entidad, que comete crímenes de guerra y lesa humanidad. En ese plano y como parte de su proceso de conversión política, desde el progresismo y solidaridad con los pueblos, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) el uruguayo Luis Almagro, termina de completar su proceso de conversión y asimilarse a un Yanacona (1) al sumarse al sionismo en Latinoamérica, para desinformar, manipular y encabezar una guerra política contra los movimientos de la resistencia a esa política en el continente y también en Asia occidental, que combaten el sionismo y su política de colonización y ocupación de Palestina. Ello, junto a sus acciones desestabilizadoras y agresiones contra el Líbano, Siria, Irak, Irán y su respaldo a la monarquía saudita en sus crímenes contra el pueblo de Yemen.

El día 25 de abril de este año 2021, en una reunión virtual sostenida con los embajadores del régimen israelí en Latinoamérica, el mencionado secretario general de la OEA volvió a situarse en la vereda de las narrativas fantasiosas del sionismo y su narrativa respecto a la presencia del Movimiento de Resistencia islámica de El Líbano (Hezbolá) en territorios de nuestro continente.

Almagro, para dar satisfacción a sus interlocutores volvió a reflotar y a reavivar los fuegos anti-movimientos de resistencia repitiendo los hechos de la AMIA y la embajada sionista en Buenos Aires. Volver a reflotar este tema, que ha servido para la persecución de la comunidad libanesa en Argentina, la manipulación y desinformación de los medios impresos y televisivos argentinos es seguir con esta cantinela, que no se sostiene.

La sociedad israelí, aquella parte minoritaria que suele expresar su rechazo a la política sionista, que conoce la conducta criminal y corrupta de sus Gobiernos debe exigir que la justicia (si es que ella tiene algún representante que pueda ejercerla) centre sus pesquisas en las propias oficinas del Mossad y sus vínculos con otras agencias desestabilizadoras propias o de los países donde actúa y no cabe duda, que saldrá a relucir la clásica especialidad sionista: los atentados de bandera falsa.

Y sobre Hezbolá, los embajadores del régimen israelí en nuestros países latinoamericanos deben advertirle a Almagro, que la forma de enfrentar a la resistencia no es como antaño. En la campaña contra este movimiento de resistencia, el sionismo ha tomado buena nota que no puede seguir provocándolo. Tener presente que las fuerzas de Hezbolá (que no son niños ni mujeres desarmadas) le ha propinado al ejército ocupante israelí dos derrotas de envergadura a sus afanes agresivos. Primero, el año 2000 cuando logra la expulsión de las fuerzas militares sionistas que ocupaban el sur de El Líbano y el año 2006 en la Guerra de los 33 días, que significó el fin del mito de la invencibilidad de las tropas, medios y potencia militar del ente infanticida.

Con un Israel corriendo a refugiarse tras la línea de separación entre El Líbano y la Palestina histórica ocupada, gritando a los cuatro vientos que la ONU interviniera para facilitar un cese al fuego. Con toda seguridad el converso secretario general de la OEA ignora esta situación y sus asesores tienen el deber, ya sea callarlo o simplemente señalarle, que su verborrea pro-sionista lo hace cómplice de una entidad acusada ante la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y lesa humanidad. Criticada, igualmente, por crímenes de apartheid por la organización Human Rights Watch.

Almagro el converso

Ayer por Palestina hoy pro-sionista. Un Luis Almagro otrora integrante del llamado sector progresista en Latinoamérica, que hoy devino en coordinador de cuanto proceso de desestabilización se da curso contra Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Cuba.  Tinta fresca para firmar todo lo que sea un llamado al golpismo que se desate en nuestro continente.

Exintegrante del Frente Amplio uruguayo, un personaje que tras su elección como secretario general de la OEA se ha transformado en el corifeo golpistas de Washington en Latinoamérica, centrando sus ataques contra Venezuela, en alianza con el narcoestado colombiano. Coordinando al ultraderechista Grupo de Lima y con ello todos los vínculos que esos Gobiernos han establecido con Israel en materia de venta de armas, asesoría en la represión de los movimientos sociales, entrenamiento paramilitar y todo aquello que el sionismo vende como si fuesen caramelos en el quiosco de la esquina.

En la reunión virtual que he mencionado, los representantes diplomáticos del régimen israelí, no le recordaron a Almagro el converso, que hace sólo una década atrás, cuando ocupaba el cargo de canciller del Gobierno del expresidente uruguayo José Mujica, en abril del año 2012, se expresó ante el medio Semanario Hebreo, muy duramente ante los crímenes cometidos por sus actuales amigos. En aquella entrevista (2) Almagro reafirmó y explicó la posición de Uruguay ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, donde se aprobó una investigación en el caso de los asentamientos sionistas en Cisjordania y su incidencia en los derechos humanos del pueblo palestino.

El excanciller aseguró, en aquella oportunidad, que el caso de Israel tiene «especificidades que justifican la postura de Uruguay. Hay una particularidad en el caso de Israel-Palestina. Hay un país que Israel no reconoce como país, que no actúa como su par, hay una definición política de Israel de mantener su prevalencia política sobre Palestina. Eso es obviamente lo que le da a este caso en términos políticos especificidades prácticamente únicas. Hay un país que está oprimido. Esa es una realidad política que es muy difícil de soslayar al momento de tomar resoluciones. Israel ocupa otro territorio, esa violación de derechos humanos es sobre la población de otro país, hay una voluntad de someter políticamente a otro país. Entonces uno ve la violación de derechos humanos y políticos en su máxima expresión. Esa es la linealidad conceptual con la que nos manejamos».

Ese Almagro, cinco años después, ya como secretario general de la OEA visitó la Palestina histórica ocupada, que el sionismo llama Israel y expresó: “Israel representa un increíble ejemplo de un pueblo superando dificultades extraordinarias para construir una sociedad próspera y vibrante enraizada en los principios de la libertad y democracia”. Cuando haya que ejemplificar un converso, Almagro es la figura y ejemplo perfecto.

El pasado de Almagro no le interesa al sionismo pues ahora es lo que se denomina “un tonto útil”, un personaje que le favorable para su política de infiltración en Latinoamérica. Un personaje que adquirió la maldición de malinche y contagiado con el virus Sion 48. Un Almagro que recibió palmaditas cariñosas, una de ellas del representante de la Cancillería israelí para América Latina, Modi Ephraim, que destacó el acuerdo con los países de Latinoamérica y el Caribe para combatir la presencia de Hezbolá y toda expresión de antisemitismo (en verdad no existió acuerdo alguno pues Almagro no representa a los Gobiernos latinoamericanos, una muestra más que evidente de lo sibilino que es el sionismo para expresar lo tratado y las conclusiones de sus reuniones conspirativas).

Lo esencial de este encuentro con Almagro es que queda en evidencia el entreguismo de ciertos políticos latinoamericanos, los judas, capaces, por unas monedas de plata de servir como yanacona al sionismo, permitir la infiltración de este régimen corrupto, para poder desarrollar políticas donde desarrolle sus intereses: venta de armas, espionaje, seguridad, ciberseguridad y por supuesto la lucha contra lo que denomina el antisemitismo y la lucha contra los movimientos sociales, Indígenas, contrarios a los Gobiernos aliados de Tel Aviv.

Almagro, según Ephraim “también habló mucho de la situación acá en América Latina, en la región, la crisis en Venezuela, expectativa de la cooperación con la administración de Joe Biden en América Latina. Fue una conferencia muy positiva, muy interesante con un plan de trabajo en todos los aspectos con el continente”. A confesión de parte relevo de pruebas se dice en el mundo de las leyes y las palabras de Ephraim, Almagro y los embajadores del sionismo en Latinoamérica, son la muestra evidente que todo termina conociéndose por más peticiones de mantener en reserva determinadas reuniones telemáticas, con acceso restringido en base a un código. Incluyendo en este conocer, la labor de los yanaconas como Almagro que causan un daño enorme a nuestras sociedades y que en estos días de incremento de los crímenes del sionismo contra el pueblo palestino prefiere estar de bajo perfil, que suele ser la conducta habitual de aquellos cómplices de un régimen como el de Israel.

1. Yanacona Del quechua yanakuna En el imperio inca, persona sin ayllu que trabajaba en régimen de esclavitud. Con el tiempo pasaron a ser servidores personales del Inca. Se  denominaba también, despectivamente a aquellos indígenas que al contrario de su pueblo en lucha servían como tropas auxiliares de los conquistadores españoles.

2. Ana Jerozolimskiuruguaya (de origen polaco)actual colona radicada en al Quds desde el año 1979. Redactora Responsable de «Semanario Hebreo» señala con respecto a esta entrevista con Almagro que “el detonante de este reportaje fue la polémica que despertaron las recientes votaciones de Uruguay en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas: aprobando una investigación en el caso de los asentamientos israelíes y su incidencia en los derechos humanos palestinos.

Fuente de la Información: https://www.telesurtv.net/bloggers/Sionismo-Alianza-con-Luis-Almagro-el-Yanacona-20210511-0001.html

 

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