Deja que tus estudiantes ¡canten!

Por: Educación 3.0

Daya Ibarrula Moreno es profesora asociada a la Universidad de La Rioja y de Musicalia y defiende realizar actividades en el aula de Música que aúnen voz y percusión corporal cuando no hay instrumentos. Así es como lo hace.

La capacidad creadora artística hace únicos a los seres humanos. Creamos cosas, ideamos objetos que nos pueden servir para buscar comida o para ayudarnos en nuestra vida. Sin embargo, eso también se ha visto en otros animales, como los monos usando palitos para conseguir termitas y comer. Nosotros tenemos algo muy especial: creamos cosas por el mero placer artístico, es decir, para disfrutar, para sacar las emociones que tenemos dentro, para mostrárselas al resto de seres humanos, para compartirlas. El arte no tiene otra utilidad. No sirve para sobrevivir. Un coro en clase sirve para socializarnos aún más, para comunicarnos, para celebrar nuestra imaginación.

Esto es lo que, más o menos, explico en mis clases de música cuando quiero enseñar a componer a mis alumnos, es decir, a crear arte a través de la música.
un coro en clase

Expresión personal

El arte es una expresión de nosotros mismos y de esa imaginación tan maravillosa que poseemos. Y, en concreto, la música tiene algo más. Es algo universal que todos podemos compartir. En la pintura, por ejemplo, necesitamos pinceles, colores y lienzo; en la literatura necesitamos papel y lápiz; en el cine muchos más elementos…

En cambio, para hacer música con solo nuestra voz y los ritmos que podemos hacer de percusión corporal ya podemos crear canciones. A esto, lógicamente, si le sumamos el uso de instrumentos musicales, mejora considerablemente. Sin embargo, no todo el mundo tiene acceso a ellos ni sabe tocarlos. Para tocar un instrumento musical hacen falta muchas horas de estudio a lo largo de años y años. El baile también es un arte que es universal, pero necesita de música para ser ejecutado. Por eso, la música y el baile van tan de la mano, porque todos podemos hacerlo y lo compartimos.

Cantar en música, una herramienta para todos

Por todo esto, decidí hacer música en el aula a través de la voz y de la percusión corporal. Soy profesora de música desde hace más de 9 años en una escuela privada y también profesora de didáctica musical en la universidad. He dado clases a niños desde 4 años hasta adultos, pasando por todas las etapas de niñez y adolescencia. Una cosa que tengo comprobada y que me da mucha pena (sabiendo la felicidad y el autoconocimiento que nos da la experiencia de cualquier tipo de arte en la vida) es que la mayor parte de mis alumnos siente una gran vergüenza a la hora de cantar, quizás porque no lo han practicado mucho o directamente, en algunos casos, nada.

Por eso, soy una firme defensora de la práctica del canto en el aula musical desde la infancia. Si queréis que los alumnos canten, mi consejo es no preguntar nunca cuestiones en clase tipo: ¿Os gusta cantar?, ¿queréis cantar?, etc. Y directamente haced, actuad nada más empezar la clase.

Pizarra blanca con notas musicales

Componer canciones, un trabajo en equipo y democrático

Un ejercicio básico en mis lecciones es el calentamiento. Tanto en una clase práctica de tocar o cantar como una clase más teórica, siempre comienzo con un calentamiento vocal, auditivo y rítmico. Me siento al piano y hago unos patrones de notas que canto con mi voz y que ellos tienen que imitar automáticamente. Es como un juego y les resulta muy gracioso. No se dan cuenta de que están trabajando el oído interno, la memoria musical, la entonación, el ritmo e, incluso, la expresión, ya que puedo hacer matices y diferentes acentuaciones. Todos ellos son pilares básicos de la música vocal y les sirve para perder el miedo y la vergüenza al canto.

Cuando quiero componer en clase, la siguiente parte del ejercicio consiste en pensar el tema de la canción que vamos a crear, es decir, sobre qué va a tratar: contaremos una historia, hablaremos sobre sentimientos, se lo dedicaremos a alguien o a algo en concreto, etc. Hay una gran cantidad de cosas que se pueden decir cantando.

A continuación, les hago analizar qué herramientas musicales vamos a utilizar y, en ese preciso momento, es donde entran en juego todos los conocimientos musicales que se han aprendido a lo largo del curso y de años anteriores: compases, figuras musicales, escalas, acordes, fraseo musical, cadencias, tempo, matices, etc.

Menores se divierten en clase con una profesora

Cómo llevarlo a la práctica

Lo divertido viene cuando se hace la letra. Se puede hacer entre toda la clase también o, para grupos de alumnos más mayores, se puede dividir la clase en diferentes grupos de cuatro o cinco personas y entre ellos pueden pensar posibles letras. Al terminar, las ponemos en común y decidimos una letra conjunta.

La parte de ponerla en práctica es trabajosa pero funciona. Tengo completamente comprobado que cuando las personas trabajan en conjunto en algo que han hecho entre todos de forma democrática, se involucran muchísimo en conseguir su logro y su finalización.

Se divide la clase en grupos según las partes que hemos hecho y a trabajar. Es un trabajo de canto coral, al fin y al cabo. Tenemos que ponernos todos de acuerdo y controlar mucho la atención y la concentración, es decir, la atención al director o directora que lleva el pulso y dirige las entradas y salidas de la canción, y la concentración a no perderse rítmicamente, a no desafinar, etc. A veces sale mejor, a veces sale peor, pero lo importante es el aprendizaje conseguido, no solo musical, sino también emocional y social.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/coro-en-clase/120079.html

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Un nuevo sistema mejora el aprendizaje musical

Redacción: Tendencias 21

Combina la neurociencia con la tecnología para potenciar las ondas cerebrales

Un nuevo sistema, que combina electroencefalografía y la retroalimentación visual, permite a principiantes mejorar significativamente el aprendizaje musical. La potencia de las ondas gamma del cerebro frontal mejora la calidad de la interpretación.

Investigadores de la Universidad Pompeu Fabra han descubierto un sistema que potencia el aprendizaje musical. Consiste en registrar la actividad cerebral de un estudiante cuando aprende a tocar el violín y al mismo tiempo medir la calidad de su interpretación mediante un sistema de retroalimentación visual.

De esta forma, el estudiante puede ir conociendo en tiempo real los progresos de su aprendizaje y obtener resultados mucho más significativos que si el aprendizaje se realiza por medios convencionales. Los resultados se publican en la revista Frontiers in Psychology.

“Estudiamos la actividad cerebral a través de técnicas de electroencefalografía (EEG) en un grupo de participantes sin experiencia previa en tocar violín mientras aprendían a producir un sonido estable (con respecto al tono, la dinámica y el timbre), a fin de poder encontrar biomarcadores de aprendizaje al realizar una tarea musical”, explican Angel Blanco y Rafael Ramírez, los autores de esta investigación.

Al mismo tiempo, los investigadores evaluaron la efectividad del uso de un sistema de retroalimentación visual de la calidad de sonido para mejorar el sonido producido por estudiantes de violín principiantes. De esta forma obtuvieron registros de la actividad cerebral de los participantes a través de electroencefalogramas (EEG) y registros del sonido que éstos produjeron con el violín.

Los participantes (18) fueron divididos en dos grupos. Ambos tuvieron acceso a materiales de aprendizaje y videos de referencia durante el experimento, pero además, uno de los grupos recibió información sobre la calidad de su interpretación a través del sistema de retroalimentación visual con calidad de sonido.

La calidad del sonido producido, así como la actividad de EEG de cada participante, se registró durante 4 bloques de 5 ensayos cada uno (20 ensayos en total). Un grupo adicional de 9 expertos en violín actuó de grupo control.

Mejoras significativas
Los resultados revelaron mejoras significativas en la calidad del sonido a lo largo de la sesión en todos los participantes, a excepción del grupo control, que no participó en el experimento.

Además, los participantes del grupo experimental mostraron un mayor interés en el proceso de aprendizaje y una mejora significativa después del segundo bloque de ensayos, lo cual no se objetivó en el grupo de control.

A nivel electrofisiológico, los autores han encontrado correlación entre los niveles de potencia de las ondas gamma del cerebro frontal y la mejora del sonido a lo largo de la tarea, tanto en el grupo experimental como en el de control.

Este resultado es consistente con el modelo de enlace temporal que asocia la potencia de las ondas cerebrales gamma con la integración de la información procesada en áreas corticales distribuidas.

La complejidad de la tarea exige más recursos cognitivos, más vinculante y, por lo tanto, mejora de la potencia de las ondas gamma, actividad que se reduce a medida que la tarea comienza a automatizarse.

Referencia

Evaluation of a Sound Quality Visual Feedback System for Bow Learning Technique in Violin Beginners: An EEG Study.  Ángel David Blanco, Rafael Ramírez.Frontiers in Psychology, 12 de febrero. DOI:https://doi.org/10.3389/fpsyg.2019.00165

Fuente: https://www.tendencias21.net/Un-nuevo-sistema-mejora-el-aprendizaje-musical_a45079.html

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