España: Tras una huelga educativa en Aragón histórica, ¿cómo luchamos contra los ataques a la pública?

A pesar de la no convocatoria de cinco sindicatos para no molestar durante la campaña electoral, la huelga educativa de tres días en Aragón vació centros y llenó plazas en todo Aragón. Ahora, ¿cómo seguir?. La energía mostrada no puede disiparse: organicemos la lucha por la educación y los servicios públicos.

Por: Jorge Remacha/Jorge Calderón

Algo se está moviendo en los centros educativos. En Catalunya la manifestación del 24 de enero fue el anuncio de un nuevo ciclo de huelgas que empieza el 11 de febrero. También en la Comunidad de Madrid continúa dándose una importante lucha contra la desfinanciación de la educación pública, especialmente la universitaria. Andalucía, Extremadura, Asturias… un reguero de protestas no cesa.

En Aragón cunde entre amplios sectores la preocupación ante los planes privatizadores que podría implantar un gobierno que reedite medidas de derechas tras las elecciones anticipadas del 8F. Pero esta preocupación se combina con la experiencia de una huelga educativa histórica, que muestra que hay posibilidad de responder cualquier ataque a la educación pública.

En las tres capitales aragonesas, y con una gran presencia en el mundo rural, se acaba de demostrar que hay fuerzas para movilizarse con una gran huelga educativa de tres días el 20, 21 y 22 de enero, con seguimientos en torno al 50% y multitudinarias movilizaciones. Fue convocada por CGT y seguida por amplios sectores más allá del propio sindicato (segunda fuerza sindical en la educación pública en Aragón), a pesar de los comunicados en contra de la huelga de CCOO, UGT, CSIF, ANPE, STEA y la asociación de familias FAPAR, justificando que “el contexto actual de proceso electoral en Aragón no es el más adecuado para dicha convocatoria.”

Llamar a no movilizarse ni hacer huelgas durante la campaña electoral aragonesa es un regalo de la burocracia de estos sindicatos a los planes privatizadores del gobierno de la derecha de Azcón. También es una traición a sus propias bases, muchas de las cuales participaron de las manifestaciones de la huelga educativa. Finalmente, es un desacierto que ha sido contestado por manifestaciones masivas, a pesar de la llamada a la desmovilización de estos sindicatos.

Esta huelga muestra que organizar los combates desde abajo, empuja a salir a los sectores cuyas direcciones pueden estar menos decididas o incluso en contra de movilizarse. A las prácticas burocráticas de las direcciones sindicales allá donde se den, hay que imponer la autoorganización desde abajo y la llamada a la unidad de acción.

“Que esta huelga se note en las urnas” ¿Para hacer bloque con Azcón o con el PSOE que implantó la concertada?”

La gran fuerza de la huelga educativa (y el potencial que aún puede desplegar) no puede subordinarse, ni ser base de maniobra, para hacer peticiones a gobiernos con el PP o con el PSOE. Ambos partidos han asegurado durante décadas los recortes y privatizaciones educativas en Aragón.

El PP defiende dentro y fuera de la comunidad el avance en la privatización, sostenido en la destrucción de los servicios públicos. VOX se suma a esta tarea y pretende pelear por imponer más censura y adoctrinamiento reaccionario en la educación. Aragón Existe podría ser un aliado puntual de este bloque, relevando al PAR.

El PSOE trata de permitirse un doble juego de discursos en defensa de la educación pública, al tiempo que es el partido que en 1985 inauguró el esquema actual de la escuela concertada en la LODE. Lo vendió como una solución temporal para calmar las luchas de la comunidad educativa y al mismo tiempo mantener el poder de la educación religiosa tras el franquismo reciente. Esa solución temporal ya lleva cuatro décadas.

Ninguno de los partidos que quiere reeditar un gobierno con el PSOE, como Podemos, CHA o Sumar-IU, nos va a dar este mensaje en campaña electoral. Todos ellos han gobernado con el PSOE en Aragón o lo hacen en el gobierno central, manteniendo en lo esencial todo atado y bien atado para la patronal aragonesa y su depredación de los servicios públicos.

“¡Presupuestos militares, para escuelas y hospitales!”

Y es que, si en las manifestaciones de la huelga educativa se cantaba “¡Presupuestos militares, para escuelas y hospitales!” esta idea señala directamente al gobierno de Azcón con su desvío de fondos para favorecer el “hub” de la industria de la guerra en Aragón, desde los convenios de UNIZAR a los centros de datos, pasando por Instalaza. Pero este cántico también señala al gobierno central de PSOE-Sumar (y al anterior con Podemos) que desviaron esos presupuestos a aumentar el gasto militar y en barreras a las personas migrantes, en sintonía con las peticiones de la OTAN.

El resultado ya lo conocemos: una masacre en Melilla, miles de muertes en el Mediterráneo, nuevas cárceles españolas para migrantes en terceros países, compra y venta de armas a Israel con o sin embargos fake y aumento de las ganancias en los fabricantes de armas.

El Gobierno del PSOE y Sumar, ha comprometido más de 60.000 millones de euros en gasto militar. Si la huelga educativa aragonesa denunciaba el desvío de los nuevos 20 millones de Azcón para la concertada (un total de 1.013 millones para 2025-2031), recordemos que estos 60.000 millones se derivan al rearme imperialista y se financia con recortes en la educación, el transporte y la sanidad pública, que luego impone nuevamente cada gobierno autonómico.

¿Qué hacer con la fuerza mostrada el 20,21 y 22 en Aragón para luchar por la educación pública?

Pero entonces, ¿con la fuerza mostrada el 20,21 y 22 en Aragón para luchar por la educación pública, qué hacemos? No hay que esperar a después de las elecciones, ni dejar que se enfríe la situación, porque se ha se ha demostrado que hay fuerza y ganas de luchar.

Antes de la huelga educativa CCOO, UGT, CSIF, ANPE y STEA afirmaban que sí estaban dispuestos a ir a la huelga educativa, en la que se ha mostrado una gran disposición de la comunidad educativa a luchar, a pesar de su no convocatoria. En una nueva convocatoria de huelga ahora podrán demostrar si es verdad que estaban dispuestos a convocar huelga después del 8F, como dijeron.

Como decía CGT para llamar al resto de sindicatos a secundar la huelga «detener la huelga porque haya elecciones sería un error, porque la privatización no se detiene porque haya elecciones».

El gobierno que salga después del 8F en Aragón va a mantener en lo esencial el programa privatizador. No salir a pelear para parar las privatizaciones en educación pronto es desperdiciar las fuerzas que se han demostrado en la huelga, causando un golpe a la capacidad de imponerse de la comunidad educativa y dando un balón de oxígeno a gobiernos privatizadores.

CGT, como sindicato convocante, tiene que organizar asambleas en los centros, llamando a todos los sindicatos de enseñanza que han dado la espalda a esta huelga. Que sean organizadas democráticamente, con libertad de tendencias políticas y sindicales, para debatir en común y coordinar un plan de lucha de la comunidad educativa contra los conciertos y la desfinanciación en la educación pública.

Estas asambleas no pueden dejar fuera a los trabajadores de los centros que no son públicos, que quedan bajo el control de patronales y contratas con un largo historial de irregularidades. Tratar de unir esa brecha, así como sumar a interinas, es fundamental. Y aún hay más sectores de los servicios públicos, la juventud y la comunidad educativa que pueden confluir de forma más presente.

Contracorriente convocó la huelga de estudiantes en apoyo al resto de la comunidad educativa, pero es necesario ir más allá. El resto del movimiento estudiantil tiene que entrar en escena, junto a trabajadores docentes y no docentes. También, les docentes tienen que defender el derecho a huelga estudiantil frente a las directrices que envía a los centros el Servicio Provincial tratando de dificultar su derecho a huelga.

Como dice Cynthia Lub en un artículo anterior: “los ataques en la educación pública son un ataque contra los hijos e hijas de la clase trabajadora, para conseguir una mano de obra subordinada a la voluntad de las empresas, preparándola y disciplinándola para ser carne de cañón en las nuevas guerras. Por eso, necesitamos que el movimiento estudiantil se sume a organizar la huelga desde abajo, con asambleas de docentes, no docentes y alumnas en cada centro de estudio.”

Autoorganizarse con asambleas de base en los centros y tomar reivindicaciones de otros sectores en lucha han sido dos claves fundamentales para sumar fuerzas en otras luchas recientes de la comunidad educativa. Estas asambleas de base, deben confluir en una gran asamblea general de toda la comunidad educativa, que exponga lo votado en cada centro y sea la base de las futuras movilizaciones. También es necesario que los sindicatos llamen a la coordinación para unir las luchas del sector público en todo el Estado, con la perspectiva de preparar una huelga general de los servicios públicos, organizada desde abajo y democráticamente en todos los centros de trabajo de la educación, la sanidad o los transportes.

Como dijimos en un artículo anterior, “en Catalunya y en la Comunidad de Madrid fueron elementos clave a la hora de levantar movilizaciones históricas estos cursos y fortalecer la organización de un sector docente solidario con la situación de un alumnado cada vez más diverso y con grandes dificultades, como vimos con la creación de la Plataforma de Docentes contra los Desahucios o con el apoyo a las acciones y huelgas por Palestina. También las movilizaciones del curso pasado en Asturias, Andalucía o Extremadura marcan un punto de apoyo.”

Como demostró la gran afluencia de familias a la huelga educativa aragonesa, hay que compartir la lucha y las preocupaciones de la comunidad que nos rodea. Esta unidad es una base para sostener las movilizaciones futuras y rodearlas de solidaridad. Herramientas como éstas pueden ser determinantes para poder confluir con la lucha de la sanidad, el transporte y más sectores que pelean contra la privatización de los servicios públicos.

Una educación distinta

Desde la CRT cuestionamos el actual sistema educativo dirigido por el Estado y al servicio de seguir reproduciendo la sociedad capitalista. Para imaginar una educación diferente, al servicio de las necesidades de la mayoría trabajadora y gestionada democráticamente desde abajo (abriendo oportunidades para la emergencia de nuevas pedagogías), no es posible separarla de la pelea por superar los grandes problemas de desfinanciación y ataques que sufre la educación pública.

Tampoco podemos imaginar una educación diferente de forma separada de los combates diarios en los hogares de nuestro alumnado, desde la vivienda al salario, pasando por el racismo de estado, las ofensivas imperialistas o la degradación de los servicios públicos. La escuela no es una isla aparte. En definitiva, no podemos separar la pelea por una educación sobre nuevas bases de la pelea por conquistar una sociedad sobre nuevas bases.

Por eso, proponemos una serie de medidas que tratan de tender un puente entre demandas actuales en defensa de la educación pública y objetivos que ponen en cuestión la sociedad capitalista y su escuela tal y como están. No se trata de una lista de medidas para enmarcar, sino que la pensamos unida a las propuestas anteriores para organizarse en común y sumar fuerzas con el resto de la comunidad educativa, el movimiento obrero y la juventud.

Por el paso de los centros educativos a una red única 100% pública y fin de los conciertos educativos y su personal. Separación de Iglesia y Estado. Educación pública, laica, gratuita y universal de los 0-3 años a los estudios universitarios y de FP, financiada con impuestos a las grandes fortunas y empresas.

Reapertura de las vías cerradas en los centros públicos, con aumento de plazas y fijeza de plantilla para asegurar la bajada de ratios y mejorar la calidad educativa. Pase a plantilla fija de interinas y del personal externalizado, refuerzo de los servicios de limpieza, conserjería, traducción, personal psi, atención socioeducativa, educación sexual y apoyo escolar recortados durante años, así como de los servicios privatizados en los campus universitarios. Por la gestión democrática en los centros educativos a través de asambleas de docentes y no docentes, junto a la comunidad educativa y la coordinación con el movimiento estudiantil.

Becas-salario para los estudiantes de rentas bajas y necesidad de transporte en Universidad y FP. En FP, pase a la pública, prácticas remuneradas, plenos derechos laborales. Ruptura de todos los acuerdos universitarios con el Ejército, empresas que invierten en armamento, que se enriquecen del expolio imperialista en África y América Latina e instituciones israelíes. Por una universidad dirigida por sus estudiantes, docentes y trabajadores con representación acorde a su peso en la comunidad universitaria. En tiempo de tambores de guerra y de nuevos combates en la educación, un grito debe unir nuestras luchas: ¡abajo los presupuestos militares, arriba los de los servicios públicos!

¡Por una educación 100% pública, gratuita, laica y de calidad! ¡Por la lucha en educación! ¡Organicemos la lucha y la huelga en educación!

https://www.izquierdadiario.es/Tras-una-huelga-educativa-en-Aragon-historica-como-luchamos-contra-los-ataques-a-la-publica

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