Docentes realizarán paros y marchas en distintas ciudades.
Además, protestan por la deuda histórica y el pago del bono proporcional.
El Colegio de Profesores convocó a una jornada de movilización para este jueves 17 de agosto que incluye paros y marchas en las distintas ciudades del país.
Los motivos de estas protestas son el proyecto de nueva educación pública que no logra satisfacer a los docentes, la nula respuesta a la mesa por la deuda histórica y las demandas por el pago del bono proporcional que tienes los municipios con los profesores.
En la capital, la movilización comenzará a eso de las 10:00 horas desde Plaza Italia por la calzada sur de la Alameda, con destino a Los Héroes.
«La gran mayoría de las comunas ha adherido. En los colegios de Santiago, cerca de 35 colegios han adherido completamente al paro y a la marcha de mañana (jueves), así que esperamos una manifestación muy multitudinaria, lo mismo en regiones», dijo el presidente del Magisterio, Mario Aguilar.
«En varias de las ciudades más importantes va a haber marcha y movilización, como en Valparaíso, Concepción, Arica, Copiapó, Antofagasta, La Serena, por nombrar solo algunas», añadió el dirigente.
Según el líder de los profesores, varios establecimientos de la comuna de Santiago ya adhirieron al paro, como el Liceo 1, Liceo Miguel de Cervantes, Confederación Suiza, Liceo de Aplicación, INBA y el Liceo Amunátegui, entre otros.
Si entendemos inclusión en su acepción más amplia, ninguna educación es más inclusiva que la educación de adultos. Lo que falta en infraestructura y condiciones generales para la enseñanza y el aprendizaje, sobra en empatía, resiliencia, flexibilidad, compañerismo y solidaridad. Retos difíciles de lograr en el sistema educativo formal se dan casi naturalmente en la educación de adultos: aprendizaje colaborativo, aprendizaje inter-generacional, educación familiar, educación comunitaria.
La edad continúa siendo el factor de mayor discriminación en educación, pese a la retórica del Aprendizaje a lo Largo de la Vida; educación,derecho a la educación e incluso aprendizaje siguen fuertemente asociados a infancia. Los centros de educación de adultos quiebran esta lógica aunque por sí solos no logran tumbar el prejuicio. Desde adolescentes de 15 años – o menos – hasta personas de más de 90 años pueden compartir el mismo espacio y aprender juntas, a menudo desafiando a las propias políticas que restringen la edad de los educandos. La rigidez del aula organizada por edad, propia de la educación formal, se libera en la educación de adultos.
Los centros de alfabetización en todo el mundo se caracterizan por la alta presencia de mujeres. Mujeres que ven en la alfabetización no solo una oportunidad de aprender sino de socializar, de encontrarse con otras mujeres, de escapar por unas horas a la agobiante esclavitud de las tareas domésticas.
Los espacios de educación de adultos son generalmente espacios de aprendizaje intercultural en los que confluyen personas de diferentes lugares, etnias y culturas. Muchas veces no son solo entornos multiculturales sino también multilingüísticos.
La educación de adultos acoge a personas con todo tipo de discapacidad. Las ‘soluciones’ que he visto desplegadas en muchos centros me han mostrado lo mejor del ser humano y las borrosas fronteras entre lo posible y lo imposible.
Adolescentes y mujeres embarazadas, a menudo mal vistas y hasta rechazadas en las aulas formales, son bienvenidas en las aulas de adultos. El multirepitentepuede encontrar aquí un lugar para volver a intentar, sin miedo. He visto a personas LGBTI plenamente integradas al grupo y a extranjeros sentirse como en casa. Hasta las diferencias religiosas, ideológicas y políticas pueden pasar desapercibidas o ser activamente toleradas en estos centros.
Los centros de educación de adultos son laboratorios vivos de resolución de problemas económicos, sociales y culturales, en condiciones de precariedad material y de gran riqueza humana y creativa. Es injusto que la educación de adultos, que aporta y enseña tanto, siga siendo tan incomprendida, discriminada y poco valorada en nuestras sociedades.
Para saber más
» Adult Education for Inclusion and Diversity, Conference Proceedings 2017, Centre for Research in Education Inclusion & Diversity (CREID), University of Edinburgh, 4-6 July 2017.
Las clases masificadas provocan que el profesorado pierda tiempo en imponer orden, perjudican a los estudiantes más desfavorecidos y dificultan la individualización de la enseñanza.
España supera ligeramente la media de los países de la OCDE con 22 alumnos por clase en Primaria y 25 en Secundaria.
La situación ha empeorado en los últimos años como consecuencia de los recortes porque el descenso de profesores ha conllevado la subida de alumnos.
Apenas se habla de ello, pero es de lo que más afecta al día a día en clase. Cuántos alumnos hay metidos en un aula o con cuántas personas tiene que lidiar un profesor cada hora. Aunque es la parte más visible de esta variable cuantitativa, no es la única. Hay otras, menos evidentes, pero también importantes: cuántos exámenes debe corregir el maestro de cada tacada o con cuántas familias tiene que relacionarse en cada curso. Las ratios condicionan hasta dónde se puede individualizar la atención a los alumnos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha puesto sobre la mesa la cuestión de las ratios, en general por encima de los límites recomendables, durante su campaña electoral. Prometió que las reduciría a 12 alumnos por clase en Primaria de un curso para otro. Su ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, anunció a principios de julio que en una primera fase se realizará en 2.500 clases de colegios de zonas desfavorecidas. La tarea será ardua. En Francia, según datos de la OCDE, las ratios en Primaria están actualmente en 23 alumnos por clase.
En España la situación no está mucho mejor. En Primaria hay 22 alumnos por clase —de media—, mientras en Secundaria la cifra sube hasta los 25. Con estos datos, nuestro país se ubica en la posición número 12 de los 33 países que analiza la OCDE, por encima tanto de la media de estos países como de la media de la Unión Europea de los 21 –países que forman parte de la UE y de la OCDE– , que se sitúa respectivamente en 21 y 20 en Primaria y 23 y 21 en Secundaria.
España se coloca justo por detrás de EEUU y por delante, precisamente, de Francia. China lidera la clasificación por países, con 50 alumnos de media en Secundaria y casi 40 en Primaria, y Letonia la cierra con 15 y 16, respectivamente.
Las ratios de alumno por aula.
Hasta 40 alumnos por clase
Los datos de España hay que cogerlos con cuidado. Son medias y, en muchas ocasiones, se nutren de dos extremos: las grandes ciudades suelen tener muchos más alumnos por aula que los entornos rurales o de pequeñas poblaciones. En las grandes capitales puede llegar a haber hasta 40 alumnos en cada clase en los últimos años de bachillerato.
La situación solo ha empeorado en los últimos años como consecuencia de las decisiones adoptadas por la crisis. El descenso del número de profesores ha conllevado automáticamente la subida de los alumnos por clase, como constató CCOO en un reciente informe. Así, en el periodo entre el curso 2008-2009 y el 2015-16 cada aula de un centro público acoge a un alumno más en Primaria y a uno y medio en Secundaria. En regiones como Madrid la masificación en las aulas ha llegado a la justicia (la expresidenta, Esperanza Aguirre, permitió subir las ratios un 20% de manera coyuntural, pero nunca se bajaron) y en otras como Cantabria están en máximos europeos.
Con Cifuentes, la Comunidad de Madrid mantiene a más alumnos de los que marca la ley porque apela a un decreto que permitía subir el número ante la reducción de plantilla. Sin embargo, se quedó sin efecto después de que el Gobierno anunciara una tasa de reposición del profesorado del 100%. Así las cosas, el limite legal de ratios marca un máximo de 25 alumnos en Infantil y Primaria; 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato.
El tamaño de las aulas importa, explican los expertos. Y no solo en el rendimiento de los alumnos, también en el discurrir de la propia clase o en el gasto educativo. Aunque no hay excesiva literatura específica al respecto, Blanquer sí aludió a «estudios realizados en Francia y en el extranjero» para avalar la propuesta francesa de reducir las ratios.
La OCDE, en su Panorama de la Educación, explica tímidamente que «las clases más pequeñas pueden beneficiar a grupos de estudiantes concretos, como los que proceden de entornos desfavorecidos».
La importancia de la atención individual
Los profesores que están cada día en las aulas confirman estas impresiones y van más allá. «El número de alumnos es una de las cosas más importantes», asegura una profesora de Primaria. «Es la manera de conseguir una atención lo más individualizada posible para cada estudiante. Para mí, en un mundo ideal el máximo razonable son 18-20 y el óptimo, 14-15. Si tienes divididos a los alumnos en grupos de rendimiento (no una división física, está en tu cabeza), puedes centrarte en el que tiene un menor desempeño y el otro trabajará solo. Con tres grupos ya no vas a llegar a todos», explica. Y si en la clase hay alumnos con necesidades educativas especiales, la aseveración anterior redobla su validez e importancia.
Más allá de esto, señala la OCDE, «un mayor tamaño de las clases parece estar asociado a un porcentaje más elevado de estudiantes con problemas de comportamientos y con la necesidad de dedicar más tiempo a mantener el orden, en vez de a la enseñanza y al aprendizaje».
Los datos de la OCDE muestran que en los países con menos alumnos en cada clase (Letonia o Estonia, con casi 15 alumnos), los profesores dedican casi el 85% del tiempo a la enseñanza y el aprendizaje, mientras que en los que más tienen (clases que rondan las 35 personas), este porcentaje cae por debajo del 75%. La media de la OCDE no llega al 80%. En una clara correlación, en los países con las aulas más masificadas el 15% del tiempo se va en mantener el orden en clase, mientras que los que menos alumnos tienen no llegan al 10% de los minutos invertidos en esta tarea.
Además, como recuerda otra maestra, no solo se trata de las horas de clase en sí. Más alumnos significa más exámenes que corregir y, sobre todo, más familias que atender durante el curso. De nuevo, más tiempo dedicado a la burocracia y restado a las tareas puramente académicas que limita esa individualización de la enseñanza a la que apuntan los expertos como el camino a seguir.
En Francia, pionera en la reducción masiva de ratios si mantiene la promesa, tienen tarea por delante. Tanta, que los sindicatos del país creen que no lo van a lograr. Reducir el número de alumnos por aula requiere más clases físicas y más profesores. La parte de los maestros más o menos se puede acometer, es cuestión de dinero. Más dificultades presenta la de las aulas. De momento, como solución temporal, los directores se plantean separar las clases que ya tienen por la mitad con algún recurso coyuntural (una cortina, un muro) o utilizar las aulas informáticas.
Gracias a la excelencia de su sistema de educación y formación, Cuba formó a cerca de 15.000 profesionales de la salud durante el año universitario 2016-2017 , entre ellos 920 procedentes de 79 países incluso de Estados Unidos.
Otra vez Cuba ha demostrado que se encuentra en la cima de la medicina mundial. Conocida por sus grandes logros en los campos de la educación y de la salud, la isla del Caribe formó en un año a más profesionales de la salud que el número total de médicos que tenía cuando llegó la Revolución Cubana en 1959. En efecto, 14.685 médicos y técnicos de la salud consiguieron su diploma en Cuba en 2017. [1]
A guisa de comparación, en 1959 Cuba sólo contaba con 6.000 médicos para una población de 6 millones de habitantes, o sea, un médico por cada 1.000 habitantes. Además en los primeros meses del año 1959, cerca de 3.000 de ellos, o sea la mitad, decidieron abandonar el país para Estados Unidos, atraídos por las propuestas económicas que ofrecía Washington, resuelto a despojar a Cuba de su capital humano en nombre de la lucha contra el gobierno de Fidel Castro. Las nuevas autoridades de la isla se enfrentaron a una grave crisis sanitaria en una nación que ya carecía gravemente de personal médico e infraestructuras de salud.
Entre los 14.685 profesionales de la salud recién graduados, 920 proceden de 79 países y se formaron principalmente en la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana (ELAM) y en la Facultad de Medicina del Caribe de Santiago de Cuba. Entre ellos, 25 proceden de Estados Unidos. En total, Cuba formó a cerca de 170 médicos estadounidenses procedentes de sectores desfavorecidos. [2] Desde 1959, Cuba formó a 165.920 médicos nacionales y a 33.973 médicos extranjeros procedentes de 129 países. Más de 28.500 de ellos se formaron en la ELAM, una “escuela de ciencia y conciencia”. [3] La doctora Diana Rodríguez Herrera, mejor graduada del año 2017, resumió en algunas palabras su misión: “Convertir la salud y la vida en nuestra primera preocupación” [4]
Hoy día, con una población de 11,2 millones de personas, Cuba cuenta con 7,7 médicos por cada mil habitantes, el porcentaje más elevado del mundo, superior incluso al de las naciones más desarrolladas. Monopolio de Estado, basado en la prevención, el sistema de salud cubano es uno de los más eficientes y menos caros del mundo. El concepto del médico de familia, instalado en los barrios cerca de los habitantes, refleja la filosofía sanitaria del país. En Cuba es el médico quien va a ver al paciente y no al revés. Y ello marca la diferencia, pues las personas más vulnerables nunca se encuentran abandonadas a su suerte. [5] La tragedia que golpeó a Europa 2003 con la ola de calor y que costó la vida a 70.000 personas mayores y aisladas, entre ellas 19.000 en Francia, es inimaginable en Cuba, pues la atención a las categorías más frágiles está en el centro de las prioridades nacionales. [6]
A pesar de los recursos limitados y de un estado de sitio económico implacable que impone Estados Unidos desde hace más de medio siglo, Cuba demuestra que es posible elaborar un sistema de salud, de formación y de educación eficiente, ofreciendo así una protección social de excelencia a todos los ciudadanos. Del mismo modo La Habana muestra que es posible hacer de la solidaridad internacional con las naciones del Sur y las poblaciones pobres de los países desarrollados un pilar de la política exterior de la nación.
[2] Cubadebate , « La ELAM ha graduado en Cuba 170 médicos estadounidenses », 2 de agosto de 2017.
[3] Agencia cubana de noticias , « Formados en la ELAM más de 28 mil 500 médicos de 103 países”, 22 de julio de 2017.
[4] Lisandra Fariñas Acosta, « Convertir la salud y la vida en nuestra primera preocupación », Granma, 21 de julio de 2017.
[6] Institut national de la santé et de la recherche médicale, « Surmortalité liée à la canicule d’août 2003 en France », 2003, BEH 45-46.http://www.cepidc.inserm.fr/inserm/html/pdf/beh_45_46_2003.pdf (sitioconsultado el 7 de agosto de 2017) ; Maxime Bourdier, « La canicule de 2003 est incomparable avec celle de 2016 mais permet de mieux l’appréhender », Huffinton Post, 5 de octubre de 2016.
A través de la “Campaña de Difusión de Programas Educativos”, el gobierno capitalino quiere motivar a los presos a continuar con su educación.
El Gobierno de la Ciudad de México espera aumentar el número de personas presas que realicen estudios formales dentro de los Centros de Reclusión a través de la “Campaña de Difusión de Programas Educativos”.
Hazael Ruíz Ortega, subsecretario del Sistema Penitenciario de la capital, informó que la campaña consiste en difundir las actividades educativas que se imparten, las cuales van desde educación básica, como es alfabetización, primaria y secundaria; nivel medio superior consistente en prepa abierta o bachillerato; superior a través de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), entre otras opciones.
“La educación al interior de los Centros de Reclusión de la Ciudad de México es una de las actividades que trabaja de mejor forma en favorecer el proceso a de reinserción social de las personas privadas de la libertad”, detalló a través de un comunicado.
Actualmente, el 31 por ciento de la población penitenciaria de la Ciudad de México se encuentra realizando estudios formales: 207 en alfabetización, 951 en primaria, dos mil146 en secundaria, cinco mil 931 en preparatoria, 361 en la UACM y 10 cursan estudios de posgrado a nivel maestría
Desde septiembre, las escuelas primarias del Reino Unido, al igual que las de Shanghai, usarán 36 libros de matemáticas entre teoría, ejercicios y guías para el docente, publicados por el grupo Shanghai Century Publishing.
Es la primera vez que textos chinos conforman el programa educativo de un país desarrollado a tan gran escala.
Los ejemplares ya habían sido incluidos en la lista del Centro Nacional para la Excelencia en la Enseñanza de las Matemáticas del Reino Unido.
Con la autorización de la casa editorial china, su similar británica, HarperCollins UK, será la responsable de su publicación y promoción.
Cerca de 7.000 estudiantes de 133 centros de la provincia han podido beneficiarse del servicio de aula matinal.
La Consejería de Educación, a través de la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE), ha invertido más de 13 millones de euros en los servicios complementarios de los centros educativos de la provincia durante el curso 2016/2017, según lo ha señalado la delegada de Educación de la Junta en Córdoba, Esther Ruiz.
Ruiz ha destacado que «Andalucía es la única comunidad autónoma del país que apuesta por los servicios complementarios, los cuales autofinancia con la creencia en que la conciliación familiar-laboral, la igualdad de oportunidades y la accesibilidad al sistema educativo debe llegar a todos los rincones de nuestra provincia».
Esther Ruiz: «La conciliación y la accesibilidad al sistema educativo debe llegar a todos los rincones de la provincia»
Igualmente, la delegada ha señalado que el compromiso de la Junta de Andalucía con las familias se refleja en Plan de Apoyo a las Familias Andaluzas, norma establecida para «una amplia variedad de medidas dirigidas a facilitar la vida familiar y la integración de mujeres y hombres en la vida laboral en condiciones de igualdad». A través de este Plan, los centros docentes, más allá de la jornada lectiva tradicional, proporcionan unaoferta de jornada escolar completa para que los alumnos encuentren en sus centros las actividades que necesitan para completar su formación.
Entre esas medidas se encuentra el Plan de Apertura de Centros, que se traduce en «la ampliación del horario de apertura de los centros y en una mejora de la oferta de actividades extraescolares y de servicios educativos complementarios, tales como el comedor escolar o el aula matinal», ha manifestado Ruiz, quien ha destacado que estos servicios complementarios son «pilares no sólo del ámbito educativo, sino también del social».
Servicios ofertados
Con la inversión de más de un millón de euros por parte de la APAE en los servicios de aula matinal y actividades extraescolares, cerca de 7.000 usuarios de 133 centros han podido beneficiarse de esta opción, ofreciendo actividades diversas a los estudiantes hasta el comienzo del horario lectivo, mientras que las actividades extraescolares han contado con más de 10.300 usuarios de 173 centros.
Por último, la delagada destaca el servicio gratuito de transporte escolardel se han beneficiado más de 8.900 alumnos del segundo ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional Básica y Ciclos Formativos de Grado Medio y Superior de Formación Profesional de 131 centros de la provincia y cuya inversión ha superado los 7,4 millones de euros.
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