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La pobreza profunda que desata la migración desde Guatemala

Alvina Jerónimo Pérez se sienta por horas en el viejo y raído sillón de plástico en la sala de su casa, le avergüenza que sus vecinos la vean después de su intento fallido de migrar a Estados Unidos y vive angustiada, pensando en las deudas que aún tiene qué cubrir.

Su casa de un solo piso, de cemento y madera, se encuentra en un terreno que le heredaron sus padres, en la cima de una montaña en Tizamarte Chiquimula, en la región oriente de Guatemala.

Su esposo Aníbal García construyó la humilde vivienda, y hace varios meses le agregó un nuevo cuarto en la parte de atrás. Jerónimo intentó migrar el año pasado, en parte para reunir dinero y poder pagar un préstamo que recibieron para hacer la nueva habitación.

Le parecía una apuesta segura en aquel momento. “Como la gente pasaba (la frontera), pensamos que nos iban a dejar pasar”, dijo Jerónimo, de 42 años. El traficante, o coyote, le dijo que trajera a su hija para asegurar el pase. Su viaje incluía un trabajo garantizado en los EEUU, le aseguró, con lo cual podría pagar todas las deudas que generaba su partida.

Así que puso la casa como garantía para pagarle al traficante 7.700 dólares. “El trato era que cuando llegáramos a EEUU, íbamos a pagar ese dinero y nos devolverían la escritura”, dijo Jerónimo. “Pero no se pudo”.

En marzo de 2020, la mujer y su hija Yessenia, de entonces 14 años, dejaron Tizamarte con un coyote.

Tres semanas después fueron detenidas entrando a los Estados Unidos, en Texas, y una semana después fueron deportadas a Guatemala. Cuando Jerónimo se dio cuenta de que serían enviadas de vuelta a su país, lloró. “Pensaba en todo lo que me había costado hacer el viaje. Me preguntaba ‘¿qué voy a hacer? Ya perdí todo’”.

De regreso en Tizamarte, una comunidad maya chortí, su único refugio es su casa, que ahora está en riesgo de perder. No quiere ver al vecino que le ayudó a organizar el viaje con el coyote. Cambió el chip de su celular para evitar las llamadas telefónicas acosadoras de la persona que le prestó el dinero para viajar y que ahora exige el pago o su casa.

La historia de Jerónimo es similar a la de miles de guatemaltecos y guatemaltecas que luchan por reunir el dinero necesario para emigrar a Estados Unidos. A menudo proviene de familiares que ya viven en el norte o de redes de prestamistas.

A veces, los migrantes también deben vender sus posesiones, incluidas sus casas, o como Jerónimo, entregar las escrituras a alguien como garantía. A todos los migrantes les impulsa la posibilidad de romper el ciclo de pobreza que afecta a más del 60% de la población del país.

La pandemia de COVID-19 pareció frenar inicialmente la migración a Estados Unidos, pero en abril de 2020 la cantidad de migrantes que llegaron a la frontera de ese país con México comenzó a incrementarse. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense informó que sólo en abril de 2021 se reportaron más de 30.000 encuentros con migrantes guatemaltecos en la frontera suroeste.

En un intento de mostrar la importancia que presta al fenómeno, el presidente estadounidense Joe Biden designó este año a la vicepresidenta Kamala Harris como responsable de encontrar soluciones a las causas de la migración.

Harris visitará Guatemala, aunque desde hace semanas comenzó a sostener reuniones virtuales y en persona con funcionarios, grupos no gubernamentales y empresarios sobre los temas a tratar, incluidos la pobreza, la corrupción, la violencia y el cambio climático. La vicepresidenta también ha expresado interés en grupos que históricamente han enfrentado discriminación como las mujeres, los pueblos indígenas, los afrodescendientes y las comunidades LGBTQI.

El gobierno de Joe Biden teme que un posible incremento de migrantes, especialmente niños y familias en su frontera sur, distraiga la atención de sus metas en política nacional, incluso cuando trata de presentar un rostro más compasivo que su predecesor.

Jerónimo es una de los más de 228.000 guatemaltecos deportados por Estados Unidos desde 2015. Para muchos de ellos, el sueño americano se frustró. Volvieron a casa con el estigma del fracaso y deudas enormes que son impagables en un país donde el salario mínimo, para quienes tiene la suerte de tener trabajo, es de alrededor de 11 dólares por día.

Jerónimo no ve otra salida más que intentar irse otra vez.

En la casa de Jerónimo hay un viejo y oxidado refrigerador blanco. Para no gastar en electricidad, lo conecta ocasionalmente, cuando necesita mantener frío algo, pero la mayoría del tiempo sólo es un mueble que sostiene el viejo televisor del hogar.

En los meses secos de invierno su casa, con varias grietas en las paredes y techo de lámina, es oscura y fría. En temporada de lluvias, hace calor y sofoca. Su hogar está junto al camino de tierra en la entrada de Tizamarte, donde viven 110 familias, unas 700 personas.

A cinco horas en automóvil de la capital de Guatemala, Tizamarte está en el llamado “corredor seco”, una franja de tierra que se extiende desde el sur de México hasta Panamá, donde el cambio climático ha provocado una serie interminable de sequías y tormentas tropicales devastadoras para las comunidades más pobres.

Tizamarte es una comunidad en donde la gente practica la agricultura de subsistencia para alimentar a sus familias y trabajan en la cosecha del café para conseguir efectivo que les permita pagar gastos escolares y medicinas. Además, cada familia tiene por lo menos a algún familiar que migró a EEUU.

En Chiquimula, el departamento donde se localiza Tizamarte, sólo se produce café para exportación y su producción representa el 10% de todas las ventas del grano de Guatemala al exterior, según la Asociación Nacional de Café (Anacafé).

Durante la cosecha de café, de noviembre a febrero, los campos se tiñen de verde y de puntos rojos del fruto. El pueblo cobra vida con el flujo, modesto, de efectivo. Cada trabajador recibe casi 8 dólares por quintal de café cortado y al día llenan entre uno y dos quintales.

Jerónimo y su esposo se encuentran entre los pocos que tienen otras pequeñas fuentes de ingresos.

En la época de la cosecha, la familia de la mujer vende a los jornaleros pollo y papas fritas, cocinadas en una vieja estufa naranja, por menos de 2 dólares. La mayoría pagan en billetes de 100 quetzales, una parte del salario recibido. Jerónimo también tiene una pequeña tienda de comestibles en un cuarto de su casa.

Jerónimo no recolecta, ni tiene tierra para cultivar café. Su esposo cultiva maíz y frijol para su propio consumo en una pequeña parcela que alquilan. Por lo general, se las arreglan con dos comidas al día, regularmente tortillas de maíz, frijoles y café.

En Tizamarte, la mayoría de las casas tienen electricidad, pero el agua corriente es escasa. En toda la comunidad hay cinco chorros públicos donde mujeres y niños hacen fila para llenar vasijas del líquido.

El año pasado, mientras gran parte del mundo se cubría con mascarillas y aprendía sobre el distanciamiento social por la pandemia, la vida siguió como de costumbre en Tizamarte. Hubo pocos casos confirmados en comunidades cercanas, pero ninguno en Tizamarte, y Jerónimo no usó una mascarilla sino hasta que estuvo bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza.

Guatemala tiene servicios básicos de salud limitados, especialmente en comunidades rurales como Tizamarte y ha tenido problemas para obtener la vacuna contra COVID-19.

En Camotán, el municipio del que es parte Tizamarte, poco más de 130 de sus casi 61.000 pobladores icipio habían sido inmunizados a fines de mayo. Aun así, aquí sólo se han registrado 151 casos de COVID-19 desde el inicio de la pandemia, según registros del Ministerio de Salud.

La enfermera Gloria Amador Morales realiza controles de salud en Tizamarte y en otras tres comunidades que están bajo su cuidado. En el polvoriento y despintado centro comunitario donde atiende a los pacientes no hay agua corriente.

La enfermera, de 40 años, vacuna y mide a los bebés y detecta los efectos de la desnutrición con un ojo entrenado. Durante el año pasado, ha sido prácticamente la única persona que se ha puesto una mascarilla protectora contra la pandemia.  “Aquí al menos un miembro de cada familia está o ha intentado estar en Estados Unidos”, dijo la enfermera.

Adán Rivera, un campesino de 40 años, explicó que cuando se acaba la cosecha de café ya no hay trabajo y la gente prefiere irse.

“A quién se le dé la oportunidad que se vaya, migrar no es fácil va peligrando uno, pero hay necesidad”, dijo Rivera, quien en la siembra pasada llevó a sus tres hijos pequeños para cosechar café, porque juntos podían llenar hasta tres grandes sacos en un día y obtener hasta 24 dólares.

Jonathan Menkos, economista y director del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, dice que para entender la migración forzada hay que entender también las condiciones de pobreza en las que viven la gente. La falta de empleo, de servicios públicos básicos y la corrupción se combinan para crear migrantes económicos. Incluso para quienes trabajan, sus ingresos mensuales promedio son menores que el costo de la canasta de productos básicos.

Guatemala sobrevive de las remesas enviadas a casa por esos migrantes. El año pasado, el dinero enviado por migrantes a sus familias representó más del 14% del producto interno bruto del país.

“Es una triste paradoja, porque esos expulsados (los migrantes)… para proteger a sus familias envían dinero que dinamiza la economía y hacen que ese modelo continúe expulsando a más gente”, dijo.

Fue en marzo de 2020, cuando la pandemia recién comenzaba en Guatemala, que Jerónimo decidió emigrar.

Jerónimo y su hija Yessenia se fueron temprano una mañana. Ella no dice exactamente cómo, ni quién es el coyote. Llevaba una muda de ropa en una pequeña mochila y 500 quetzales (unos 65 dólares). Era la primera vez que Jerónimo viajaba fuera del departamento de Chiquimula, cerca de la frontera con Honduras.

Durante tres semanas, madre e hija caminaron, viajaron en autobuses y vehículos particulares. Jerónimo dice que no recuerda los detalles de su ruta y se limita a decir que le preocupaba su hija y que pudieran hacerle algo.

Dice que en la frontera norte mexicana pasaron días encerrados con otros migrantes dentro de una casa de seguridad antes de cruzar a Estados Unidos.

La Patrulla Fronteriza los detuvo apenas cruzaron. Las mantuvo juntas durante siete días y luego las puso en un avión de regreso a Guatemala en abril de 2020.

No se les hizo la prueba de COVID-19 ni en Estados Unidos, ni en Guatemala. Cuando su vuelo aterrizó en la ciudad de Guatemala, fue la primera vez que Jerónimo pisaba la capital de su país.

La administración de Trump fue duramente criticada por esos vuelos de deportación durante la pandemia.

El ministro de Salud de Guatemala dijo en abril de 2020 que los deportados desde Estados Unidos habían provocado un aumento en el número de casos de COVID-19 en el país centroamericano.

Jerónimo llegó a su país sin un centavo. Tuvo que pedirle a un familiar en los Estados Unidos que le transfiriera 50 dólares para comprar boletos de autobús de regreso a Tizamarte.

Jerónimo no era la primera de su familia en intentar irse de Guatemala.

Su yerno, Santiago de León, se fue en diciembre de 2018 con su hijo Wilman de 5 años. Ellos lo lograron. Pero cuando De León encontró trabajo, no tenía forma de llevarse a su hijo y tenía que dejarlo encerrado en un departamento todo el día.

“No había nadie que lo cuidara, a veces él mismo se preparaba comida. Cuando llegaba el papá a veces era tan tarde que ya lo encontraba durmiendo”, dice Hilda García Jerónimo, hija de Alvina y madre del niño. Ella le pidió a De León que enviara de vuelta a Guatemala a su hijo.

Ocho meses después de su llegada, De León envió al niño de regreso con su madre en un vuelo comercial, con un amigo que tenía visa.

De León envía a su esposa 125 dólares cada mes para mantener a sus tres hijos.

Juan de León, de 16 años, hermano de Santiago, decidió irse solo a Estados Unidos en abril de 2019. Tránsito Gutiérrez, la madre de Juan, dijo que su hijo se fue porque quería ayudar a la familia, que a veces no tenía nada para comer.

“Juanito” llegó a Texas, pero fue detenido por la Patrulla Fronteriza. Mientras estuvo bajo su custodia se enfermó y fue hospitalizado en Corpus Christi. Ahí murió. Las autoridades guatemaltecas dijeron que el jovencito murió de una infección cerebral. Su cuerpo fue enviado de regreso a Guatemala y enterrado en Tizamarte.

Casi un año después fue cuando Jerónimo decidió que tenía que irse.

Jerónimo vive con Aníbal García desde que eran adolescentes. Tienen tres hijos, dos de los cuales, Yessenia y su hermano de 20 años, viven con ellos.

“La casa es de ella, el terreno es de ella”, dijo García. “Lo construí, pero no hay nada a mi nombre. Entonces ella decidió que se iba”.

En marzo pasado, Jerónimo volvió a pensar en irse de Guatemala. El riesgo de perder su casa está latente y con el fin de la cosecha de café volvió a cerrar su negocio de pollo y papas fritas.

“Si pudiera, iría”, dijo Jerónimo.

Lo ganado con el negocio del pollo en los últimos meses le permitió a Jerónimo abonar 650 dólares al primer préstamo que hizo para la construcción del cuarto adicional de la casa y que la empujó originalmente a migrar. Pero todavía tiene pendiente otro pago, además de los 7,700 dólares por su fallido intento de migrar.

En los últimos años, los paquetes de los contrabandistas incluyen tres intentos de cruzar la frontera de EEUU, un reconocimiento de que es una gran inversión que no siempre da resultado. A veces los migrantes contratan directamente a un traficante, al coyote, pero en el caso de Jerónimo hubo un intermediario.

Jerónimo pensó que también obtendría al menos dos intentos más, pero el intermediario que coordinó el coyote aparentemente se embolsó un tercio de su pago, por lo que el contrabandista se negó a llevarla de nuevo. Ese intermediario vive a 100 metros de la casa de ella.

Esa persona, conocida localmente como el “jalador”, ayuda a reclutar migrantes para el traficante. También fue él quien gestionó que otro migrante que vive en EEUU, y que antes vivía en una comunidad vecina, le prestara los 7,700 dólares a Jerónimo.

Quien le prestó el dinero, o incluso alguno de sus familiares, le llamaba y enviaba mensajes de texto de vez en cuando, preguntando cuándo le pagará. El primer plazo que tenía se cumplió en octubre, pero Jerónimo pidió más tiempo. Las amenazas de apoderarse de su casa se hicieron tan frecuentes que decidió cambiar el chip de su teléfono.

Jerónimo no es la única que vive angustiada ante la posibilidad de perder su casa.

Yessenia dice que conoce los riesgos que podría enfrentar si intentara migrar sola, pero está dispuesta a hacerlo.

“Perder la casa y quedarme sin nada me asusta más”, comentó.

Yessenia lleva dos años sin estudiar porque, incluso antes de la pandemia, sus padres no podían pagar una escuela. De niña soñaba con ser policía y aunque ahora aún espera volver a estudiar, el tema de la casa ensombrece todo.

“Lo que quiero es que se salve la casa y que ya no esté la escritura en manos de otro, sino en manos de nosotras”, dijo. “Con tal de ayudar a mi mamá me voy”.

Los padres de Yessenia no están de acuerdo. Y Jerónimo dice que si encuentra una manera ella es la que volverá a irse, aunque signifique tener más deudas.

“Eso es lo que te desespera lo suficiente como para emigrar”, dice Jerónimo. “Es pura necesidad”.

Fuente: https://www.latimes.com/espanol/internacional/articulo/2021-06-02/la-pobreza-profunda-que-desata-la-migracion-desde-guatemala

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África, protagonista de la peor crisis educativa por la Covid-19

En 2019, solo hubo un 21% de escolarización en el África Subsahariana y un 41% en el norte de África, datos que han empeorado por la pandemia.

Con motivo del Día de África, el pasado 25 de mayo, la Fundación ProFuturo, un programa de Educación digital impulsado por Fundación Telefónica y Fundación “La Caixa” para reducir la brecha educativa, organizó el evento híbrido El poder transformador de la E-ducación en África, una conversación sobre los retos y las oportunidades de la Educación en el continente africano, al que algunos se refieren como el continente “olvidado”, pero por el que muchos “apuestan”, según aseguró Magdalena Brier, directora general de Profuturo.

Javier Ruiz, director general de World Vision en España: «Cerrar el acceso a la escuela es cerrar el acceso a la alimentación y a la higiene de los niños»

El acto, coorganizado por Casa África, Acnur, Empieza Por Educar, Entreculturas, Save the Children, la ONG World Vision y los medios de comunicación Planeta Futuro, de El País, y Mundo Negro, tenía como objetivo “mostrar la cara positiva del continente y fortalecer el entendimiento entre los países africanos y España”, según explicó Juan Jaime Martínez, jefe de Cultura de Casa África.

Escolarización

Más de 32 millones de niños y niñas africanos se encontraban fuera de la Educación Primaria en el año 2019, cifra que ha aumentado con la Covid-19 por la falta de acceso a Educación digital y por el absentismo escolar.

En 2019, solo hubo un 21% de escolarización en el África Subsahariana y un 41% en el norte de África. Dos terceras partes de los países africanos con menos renta recortaron su presupuesto en Educación durante 2020 en torno a una media del 4%, según Firmin Edouard Matoko, subdirector general de Prioridad África y Relaciones Exteriores de la Unesco, que hizo hincapié en dos de los grandes problemas de la Educación en África, la falta de docentes y la brecha digital existente.

“Muchos países africanos optaron por la Educación a distancia para salvar las barreras de los confinamientos, pero las familias encontraron obstáculos en los que no se había pensado, como la falta de electricidad y de internet“, explicó.

Efectos colaterales

“Cuando cerramos el acceso a la escuela cerramos el acceso de los niños a muchas más cosas, como la alimentación o la higiene”, comentó Javier Ruiz, director general de World Vision en España, que reflexionó sobre el poder transformador de la Educación a través de la historia de Isaac, un niño del norte de Uganda que “estudiaba para ser presidente y llevar la paz a su país”.

El impacto del cierre de colegios a corto plazo engloba la salud física y mental, la explotación laboral, embarazos no deseados, matrimonios forzosos y la desnutrición. “La comida que reciben en la escuela es para muchos la única que reciben a lo largo del día”, informó Luca Fabris, coordinador de Asia y África en Entreculturas.

Brecha de género

“Cada tres meses de cierre de colegios se provocan 15 millones de abusos y alrededor de dos millones de casos de mutilación genital“, analizó Andrés Conde, director general de Save the Children en España, que aseguró que las niñas tienen barreras de entrada a la escuela muy superiores a la de los varones.

“Antes de la Covid-19 nueve millones de niñas no podían acceder a la Educación frente a tres millones de varones”. En África central una de cada cinco niñas nunca llegarán a entrar en un aula, según datos de Unicef.

Andrés Conde, director general de Save the Children en España: «Cada tres meses de cierre de colegios se provocan 15 millones de abusos en África»

Colocar a las niñas en el foco de la acción y empoderarlas para que sean ellas las que realicen el cambio es imprescindible para cambiar su realidad, que va desde el matrimonio forzoso hasta un peor acceso a los recursos digitales, considerados por la sociedad como recursos no aptos para la mujer.

“Hay que invertir en las niñas, favorecer los espacios para que puedan ser libres y crear sus propios caminos”, sentencia Conde.

Fuente: https://www.magisnet.com/2021/06/africa-protagonista-de-la-peor-crisis-educativa-por-la-covid-19/

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España: Las oposiciones de Educación serán con declaración responsable y aulas de aislamiento

Europa/España/04-06-2021/Autora: OLGA ESTEBAN/Fuente: www.elcomercio.es

Casi 6.000 aspirantes están inscritos para participar en las oposiciones al cuerpo de Secundaria que comenzarán el próximo día 19 de junio. Una convocatoria que fue suspendida el año pasado debido a la pandemia y que esta vez sí se llevará a cabo, aunque con numerosas medidas de prevención. La Consejería de Educación ha publicado tres cuestiones importantes referentes al procedimiento: el reparto por tribunales, la baremación provisional y los protocolos covid. No solo los generales, sino los que se aplicarán en cada una de las sedes.

Horas concretas y escalonadas para los llamamientos «para minimizar el impacto de las posibles aglomeraciones), zonas específicas de espera en las entradas de los centros (se han adjuntado planos), obligación de llevar la mascarilla bien colocada en todo momento y mantenimiento de la distancia son las primeras normas. Además, los opositores deberán acudir con la declaración responsable cumplimentada y firmada, que se les exigirá para acceder a las sedes. En el mismo, deben asegurar que no padecen la covid, no están sujetos a cuarentena y no tienen síntomas compatibles con el virus.

Antes de entrar a las aulas, se lavarán las manos con gel hidroalcohólico. Los sorteos de los temas se retransmitirán por la plataforma ‘Teams‘ para que puedan ser seguidos desde las distintas aulas. Además, cada centro debe tener prevista un aula de aislamiento, por si durante la prueba algún participante comenzara a tener síntomas sospechosos de covid.

Se recomienda a los opositores, entre otras cosas, que no toquen nada en sus desplazamientos por el interior de los institutos. Tampoco podrán compartir material.

En la normativa de cada centro se ha publicado el horario de los dos primeros días de exámenes (19 y 26 de junio) y en algunos casos también el calendario para la lectura de las pruebas (1 y 2 de julio).

En cuanto al baremo provisional, la consejería se ha adelantado a lo que venía siendo habitual y lo publicó ya este viernes. Los aspirantes debían acceder con un PIN para comprobar si los datos eran correctos. Pero, como ha sucedido en otras ocasiones, la plataforma de la consejería no soportó todo el tráfico que se genera en momentos puntuales.

También pudieron comprobar el tribunal que les corresponde, algo muy importante, ya que las 33 sedes están repartidas en varios municipios y hay opositores que optan por pernoctar en el lugar la noche anterior.

Fuente e Imagen: https://www.elcomercio.es/asturias/oposiciones-declaracion-responsable-20210529215231-nt.html

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La lectura en edades tempranas refuerza el vínculo familiar

Por: ABC

A juicio de los expertos, «es muy importante fomentar el amor por la lectura incluso antes de que los niños aprendan a leer»

La psicóloga María Ángeles Naranjo Moreno, miembro del servicio de pediatría del hospital Quirónsalud Huelva-IHP, ha remarcado la lectura en edades tempranas ayuda a los más pequeños a trabajar la empatía, potenciar las habilidades sociales y psicolingüísticas, y refuerza el vínculo con sus padres.

En palabras de la especialista, «en todas las etapas de la vida un buen libro nos va a ofrecer un mundo de posibilidades para crecer como persona». La lectura es una actividad que aporta numerosos beneficios en el desarrollo tanto en niños como en adolescentes y adultos mejorando la lectura comprensiva, la redacción y la atención auditiva. Y es «una ayuda indiscutible para que los más pequeños comentan menos faltas de ortografía», ha explicado la experta, según han informado desde el centro hospitalario en una nota de prensa.

A su juico, «es muy importante fomentar el amor por la lectura incluso antes de que los niños aprendan a leer». Según relata la psicóloga «una manera ideal de hacerlo es dedicando unos minutos a leer un cuento con nuestros hijos, lejos de las nuevas tecnologías que son tan interesantes y motivadoras para ellos».

MªJosé Gil, pediatra del hospital Quirónsalud Huelva, también insiste en dejar a un lado las pantallas para disfrutar de tiempo de calidad con nuestros hijos «a la vez que les brindamos un mejor desarrollo de las áreas de su cerebro vinculadas a la regulación y el autocontrol». «Si finalmente optamos por el uso de dispositivos electrónicos para los más pequeños este siempre debe estar regulado y acompañado por un adulto», ha proseguido.

Por su parte, María de los Ángeles Naranjo ha apostillado que «también es importante elegir libros de una temática que les apasione y sean acordes a su nivel de desarrollo». «Esta actividad debe ser un refuerzo positivo, que lo vean como el premio del día y no como una obligación».

Como ha sostenido, «debe ser un momento para disfrutar de la compañía de sus padres y, sobre todo, de la atención de estos». Además de lo descrito, la psicóloga insiste en hacer de la lectura una actividad familiar que ayudará a disfrutar juntos y a consolidar la lectura como un hábito: acudir a la librería en busca de nuevos títulos elegidos entre todos, comentar juntos la historia del libro, visitar ferias del libro y cuentacuentos. «De esta manera conseguiremos despertar la pasión por la lectura en los más pequeños», ha concluido.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-lectura-edades-tempranas-refuerza-vinculo-familiar-202105290046_noticia.html

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China adopta medidas para salvaguardar examen de ingreso a universidad

Asia/China/04-06-2021/Autor(a) y Fuente: Spanish.xinhuanet.com 

Varias agencias gubernamentales han planeado medidas para salvaguardar el examen de ingreso a la universidad en China, informó este miércoles el Ministerio de Educación.

Se deben abordar los riesgos de seguridad relacionados con la gestión de exámenes, especialmente los relacionados con la producción, el transporte y el almacenamiento de los exámenes, señaló el ministerio.

También deben reforzarse las medidas contra cualquier forma de fraude, dijo el ministerio.

Pidió soluciones detalladas de contención epidémica durante el examen e hizo hincapié en los planes de contingencia en áreas con riesgos potenciales de clima extremo.

Una campaña para tomar medidas enérgicas contra las imitaciones de las cuentas oficiales de las instituciones relacionadas con el examen y la matrícula universitaria ha sido lanzada por las autoridades.

Un total de 10,78 millones de estudiantes en China se han inscrito para el examen de este año, que está programado para el 7 y 8 de junio.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/2021-06/02/c_139985422.htm

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Alfabetización académica: ¿por qué y para qué?

Por: Emilio Vargas Santiago 

Nadie puede enseñar lo que no sabe, por tanto, los docentes actuales de la Educación Secundaria y la Educación Superior tendrían que recibir la formación previa necesaria.

Según la RAE, el término alfabetización proviene del verbo alfabetizar y trata de la acción de enseñar a leer y escribir. ​ Para Richard L. Venezky, alfabetizar “es la habilidad mínima de leer y escribir una lengua específica, como también una forma de entender el uso de la lectura y la escritura en la vida diaria”. De modo que la alfabetización es tanto el acto de enseñanza como la capacidad adquirida para leer y escribir por cuenta propia.

Desde hace tiempo, la alfabetización de la población se ha visto como un imperativo, una obligación del Estado y un derecho que ciudadanas y ciudadanos deben ejercer, pero esta ha estado pautada por una enseñanza y un aprendizaje tradicionales, porque la lectura ha sido mecánica y la escritura repetitiva.

Las Naciones Unidas declararon el período 2003-2012 como la Década de la Alfabetización y se plantea como un largo proceso que abarca el desarrollo individual y está determinada por los cambios tecnológicos, científicos, políticos y culturales. Pero ese cambio resulta difícil, porque los docentes la enseñan como a ellos les enseñaron; tratan que niñas y niños  lleven el código escrito al código oral y transcriban lo ya escrito.

En la actualidad, la alfabetización comprende el desarrollo de saberes, capacidades, competencias para leer críticamente y escribir académicamente. Por tanto,  el cambio debe ser primero asimilado por los docentes, para después transmitirlo a sus estudiantes. La lectura crítica y la escritura académica van perfeccionándose a lo largo de la vida y su uso está determinado por la enseñanza y el aprendizaje.

La problemática de la lectura y la escritura viene siendo objeto de discusión en muchas partes del mundo. Pero donde más se ha adelantado con propuestas metodológicas ha sido en los países anglosajones, principalmente en Estados Unidos, Australia y Canadá. En los últimos años, también en Latinoamérica se han desarrollado propuestas en procura de mejorar el desempeño de los estudiantes en cada una de ellas.

Cabe señalar que en 1874, la Universidad de Harvard aplicó el primer examen de inglés escrito para ingresar a sus aulas. La mitad de los estudiantes falló, lo cual cuestionó los niveles educativos básicos y medios, y con la presión de las universidades  lograron una importante reforma educativa para que los estudiantes llegaran mejor preparados en lectura y escritura.

Después de la Segunda Guerra Mundial accedieron muchos soldados a las aulas universitarias, evidenciando la necesidad de desarrollar destrezas comunicativas escritas, pues una escritura pobre limitaba el desempeño laboral. Esto favoreció la creación de un movimiento para el mejoramiento de la calidad de la enseñanza de la escritura en la educación superior en ese país.

Estos dos procesos, lectura y escritura, constituyen la denominada alfabetización académica, entendida como el proceso mediante el cual los estudiantes adquieren las competencias necesarias para manejar con autonomía un determinado tema, expresándose con propiedad, propiciando el intercambio de ideas en el área en discusión y comunicándolo al entorno (Rosales Mora, 2016).

La alfabetización académica se plantea para afrontar la necesidad que tienen las instituciones educativas de desarrollar en los estudiantes habilidades para interpretar y/o producir textos científicos y académicos. Esto así, porque se observa que los alumnos tienen dificultades para configurar sentidos cuando escriben, y suelen producir numerosas interpretaciones erróneas cuando leen, se reporta en la literatura.

La medida para encarar esta situación ha sido desarrollar la lectura y la escritura en todas las disciplinas de cada carrera durante la educación superior. Sin embargo, como es notoria la ausencia de conocimientos básicos acerca del lenguaje y la cultura escrita de los estudiantes, algunos autores proponen extender el concepto de alfabetización académica al nivel secundario, porque es un mandato ético dotar al bachiller de recursos idóneos para enfrentar los textos disciplinares, afirma la profesora de Comunicación de la Escuela Superior Politécnica del Litoral de Guayaquil, Ecuador, Martha Espinoza.

Una alfabetización académica temprana proporcionaría al estudiantado: a) Acceso a las diferentes culturas escritas de las asignaturas; b) Amplía las lecturas y escrituras, al incluir los textos de estudio; c) Al implicar a todos los profesores, estos se harían más conscientes de que la lectura y la escritura son herramientas de aprendizaje.

Algunos docentes creen que una vez que el educando aprende a leer, la competencia está lograda y es posible aplicarla indistintamente a todo tipo de texto; “este concepto es errado, pues la lectura responde a una capacidad abierta como la inteligencia”. De ahí la importancia de capacitar a los docentes de todas las asignaturas para que cada uno, desde su disciplina/asignatura, proponga procesos de lectura y escritura, así como propiciar la escritura académica a través de blogs, periódicos escolares, presentaciones con apoyo de Power Point, entre otros, recomienda Martha Espinoza.

Con respecto a los textos de estudio es necesario que se apliquen estrategias específicas de interpretación, para que los estudiantes se familiaricen con el lenguaje propio de los temas abstractos, con los discursos explicativos y argumentativos, y con la retórica académica. También hay que abandonar la  concepción de que leer para aprender es extraer datos, y reemplazarla por la comprensión de que leer es interpretar relaciones y conceptos, afirman algunos especialistas.

En conclusión, nadie puede enseñar lo que no sabe, por tanto, los docentes actuales de la Educación Secundaria y la Educación Superior tendrían que recibir la formación previa necesaria para llevar a cabo la alfabetización académica en las distintas asignaturas que enseñan a sus estudiantes. El desarrollo de las competencias para lograr una auténtica formación en lectura crítica y escritura académica, es una vía importante hacia el mejoramiento de la calidad de la educación del país. ¡Mano a la obra!

Fuente: https://acento.com.do/opinion/alfabetizacion-academica-por-que-y-para-que-8948704.html

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Chile: Experto apunta a la falta de apoyo del Mineduc como factor de los negativos resultados de aprendizaje

América del Sur/Chile/04-06-2021/Autor(a) y Fuente: www.cronicadigital.cl

El especialista en educación y académico de la Usach, Mario Sobarzo, consideró deficiente la estrategia del Ministerio de Educación para subsanar la brecha digital entre estudiantes de distintos niveles socioeconómicos. “No corresponde comparar los aprendizajes de los estudiantes sobre la base de un año normal, en un contexto de emergencia”, agregó.

 A raíz de los negativos resultados del ‘Diagnóstico Integral de Aprendizajes’, trascendió que el Gobierno estaría evaluando impulsar la “obligatoriedad” del retorno a clases presenciales a partir de julio. Según el estudio, los estudiantes de enseñanza media no han alcanzado el 60% de los aprendizajes necesarios en 2020.

El experto en educación y académico de la Universidad de Santiago, Mario Sobarzo, reconoció que el diagnóstico “es bastante malo”. No obstante, consideró que parte importante de este resultado se explica por “una carencia de estrategia y apoyo desde el Ministerio de Educación a las y los profesores”.

“Quizás, el tema más grave es el de la conectividad. Es difícil que puedan aprender mucho más las y los estudiantes si tenemos ese problema”, enfatizó. “En ese sentido, la responsabilidad aquí también radica en que el proceso de aulas virtuales y educación a distancia no haya sido mejor implementado”, afirmó.

El académico citó un estudio del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales de 2020, que concluyó que sólo el 29% de los estudiantes de bajos recursos pudo tener clases a distancia mediante un computador propio, demostrando brechas en el acceso de Internet, tecnología y material impreso o digital.

“El Ministerio de Educación tuvo un año completo para hacer un diagnóstico, adecuando las condiciones de conectividad o los problemas de aprendizaje, pero durante un año, lo único que hizo el ministro fue pelear con los profesores para que volvieran a clases. Esa fue su gran preocupación y ahora vuelve con lo mismo”, criticó.

Finalmente, el académico apuntó, también, a la pandemia y cómo afecta la situación de las comunidades escolares. “Cualquier persona que está viviendo una crisis económica en su hogar, por mucho que queramos que aprenda no lo va a lograr. Ahí también hay una mirada muy tecnocrática”, indicó.

“No sólo le endosemos la culpa a la presencialidad. Tengamos en cuenta que estamos viviendo una emergencia sanitaria y que sabíamos que en un contexto como este no hay una situación de normalidad. No corresponde comparar los aprendizajes de los estudiantes sobre la base de un año normal, en un contexto de emergencia”, concluyó.

Fuente e Imagen: https://www.cronicadigital.cl/2021/05/31/experto-apunta-a-la-falta-de-apoyo-del-mineduc-como-factor-de-los-negativos-resultados-de-aprendizaje/

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