Page 1380 of 2591
1 1.378 1.379 1.380 1.381 1.382 2.591

Presiones para subir notas, cuotas ‘voluntarias’ impuestas y otros amaños que enturbian la vida escolar

Por: Saray Marqués

El caso del máster fraudulento de Cristina Cifuentes ha hecho que emerjan prácticas cuestionables, afortunadamente no generalizadas, en la universidad que conviene limpiar ¿Y si miramos a nuestros colegios e institutos? ¿Damos por naturales comportamientos deshonestos o poco íntegros?

No, la culpa no es de la universidad española, pero el caso del máster fraudulento de Cristina Cifuentes, al que la presidenta madrileña ha tenido que renuciar, destapado por eldiario.es ha hecho que se empiecen a nombrar en voz alta males que, sin ser endémicos, sí que existen en ella, como las dificultades para que el control sea exquisitamente riguroso, para que los desmanes sean inviables, para que los tratos de favor no tengan lugar y no se permita hacer la vista gorda. También, para que la autonomía universitaria sea real y para que tener un contrato como profesor no signifique ningún tipo de pleitesía hacia ningún catedrático benefactor.

Jaume Sureda Negre es catedrático de la Universitat de les Illes Balears, donde dirige el Departamento de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación. Con su grupo de investigación Educación y Ciudadanía ha analizado distintos casos de “deshonestidad académica” ya desde la ESO y ha alumbrado trabajos como El plagio académico en Educación Secundaria, junto con Rubén Comas. Para Sureda, “es evidente que las prácticas deshonestas afectan también a los niveles educativos no universitarios”, y cita como ejemplo “inflar las notas”.

En la amplia bibliografía que, asegura, existe sobre la corrupción en educación, se suele diferenciar entre “pequeña corrupción” (copiar, por ejemplo) y “gran corrupción” (vender o comprar artículos académicos, por ejemplo): “Hay partidarios de restringir el uso del término corrupción académica a aquellos casos en que se han producido cambios o beneficios económicos, y de referirse a los otros casos de malas prácticas como faltas de integridad académica, entendiendo por integridad aquellas conductas y acciones coherentes con una serie de normas y principios morales y éticos. Pero, personalmente, soy partidario de utilizar el concepto de corrupción para hacer referencia tanto al abuso de poder en beneficio propio –la gran corrupción– como a la ausencia de integridad académica –la pequeña corrupción-”.

Chiringuitos en Valdemoro, pero no solo

Si uno piensa en corrupción en las aulas a gran escala le vienen a la cabeza casos sonados como esa suerte de chiringuito en Valdemoro que supuso la trama Púnica, por la que el que fuera número tres del Gobierno de Esperanza Aguirre, Francisco Granados, y su socio, David Marjaliza, se llevaban una mordida de en torno a 900.000 euros por cada colegio concertado que se ponía en marcha, a través de una empresa que lo vendía después a cooperativas de profesores para su gestión.

O, más reciente, en ese puesto creado ad hoc para la hija del inspector jefe de la Delegación de Educación en Sevilla, que desveló el diario El Mundo y obligó al Gobierno de Susana Díaz a abrir una investigación interna sobre el reparto de una serie de destinos de forma discrecional, al margen de los procedimientos ordinarios y sin cumplir los requisitos pertinentes.

Pero, sin llegar a esos extremos, sin copar grandes titulares, muchos consideran que colegios e institutos no están exentos de prácticas que se podrían englobar bajo el paraguas de corrupción.

Una persona con una gran trayectoria en la educación no universitaria, donde ha ocupado cargos de responsabilidad, y que prefiere no dar su nombre, reflexiona: “La educación y sus instituciones están controladas en un porcentaje demasiado alto por la Iglesia, por algunas empresas y por los políticos, en el caso de la pública. No sé cómo podemos sobrevivir a tantos intereses que nada tienen que ver con un niño y su maestra intentando comprender y aprender la división por dos cifras de la mejor manera posible y respetando el ritmo natural de ese niño o esa niña concretos, o con el alumnado que necesita refuerzo sin personal suficiente que se lo proporcione mientras se gastan millones de euros en libros de texto no siempre adecuados. Está todo desequilibrado, la honestidad también”.

En su opinión, “en los colegios e institutos públicos es más difícil comerciar, porque no hay nada que vender. Es un servicio público con funcionarios que no tienen necesidad de engordar las notas. No así en la concertada o privada. Leyendo la lista de los mejores colegios que publica El Mundo hay poco más que hablar”.

El hecho de que los datos sean públicos complica también los tejemanejes en la pública: “Una vez vi una beca concedida a la hija de un profesor de instituto sin que le correspondiese. El alumno perjudicado presentó una reclamación y al final fue a parar a las manos correspondientes”. Sin embargo, sí que ha calado una cierta sensación de impunidad que, a su juicio, empieza a remitir: “Todos llevamos un pequeño Bárcenas dentro, pero también sobreviven esos tipejos porque los demás les damos permiso. Nunca pasa nada… Hasta ahora. Parece que ahora está pasando. Hay cosas moviéndose. No sé si todas a favor de la honradez y la equidad”.

“Me debes el puesto”

Felipe de Vicente Algueró es el presidente de la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto (ANCABA), y hace una clara distinción entre universitaria y preuniversitaria: “Empezando por el modelo de acceso. Las oposiciones son más objetivas. En la universidad muchas veces se logra medrar a base de favores, o prosperan los candidatos con más amigos dentro del tribunal”.

En su caso, asegura que fue uno de los factores que jugó a favor del instituto: “Prefería enfrentarme a una oposición y conseguir el puesto que tirarme años limpiando los zapatos a un catedrático de universidad para que este me apadrinara”. De su presencia en tribunales de oposiciones zanja: “No se puede hacer trampas”.

Y, sin embargo, sí que cuestiona algunas prácticas también en su terreno. Se muestra crítico, por ejemplo, con el decreto de plantillas en vigor en Cataluña: “Una parte de las plazas se reservan, no salen a concurso… Los directores le otorgan a esas plazas un determinado perfil, como en la universidad, pero la verdad es que les falta poner nombre y apellidos, están hechas muy a medida. Hay una comisión, sí, pero se tienen en cuentas puntuaciones subjetivas, como la de la entrevista con el director”. De Vicente cuestiona la independencia de las personas que obtengan la plaza dentro de este cupo: “Yo entiendo que pueden sentir o se les puede hacer sentir que, de alguna manera, se la deben al director”.

Las increíbles notas crecientes

Por lo demás, De Vicente asume que muchas veces el alumno se inicia en el plagio en el instituto: “También a veces se carga al alumnado con demasiadas cosas. Quizá en vez de tantas asignaturas, y un trabajo por cada una de ellas, se podría seguir la estela de Cataluña, que cuenta con un trabajo de investigación al finalizar bachillerato, dirigido por un tutor, con tiempo para ir revisándolo, para ir tutorizando al alumno… Así se hace también en el Reino Unido, pero allí el alumno que más asignaturas tiene en 2º de bachillerato tiene cuatro; aquí, se enfrenta a 11”.

Partidario de una reválida al finalizar la etapa, en la línea de Francia, Alemania e Italia, la reválida Lomce que de momento está paralizada, De Vicente trata de convencer a los críticos de que introduciría criterios de verdad objetivos: “Ahora todo el mundo infla las notas. No solo los privados, también los públicos. Tu entrada en la universidad depende de esa nota, el profesorado se reúne: ‘Solo tiene una asignatura suspensa, pobrecito’, ‘Quiere entrar en Medicina, pobrecito, le falta una décima’, y por querer hacer un favor se infla la media de bachillerato en todas partes”. A su juicio, esto se acabaría con una prueba externa, corregida por profesores externos, con la homologación de una agencia que cada año revisara si se corresponde con el nivel de exigencia requerido en cada una de las comunidades autónomas.

Una profesora de instituto incluso va más allá: “A veces, la dirección o inspección desautoriza al profesorado otorgando al alumno una nota que no merece. Es el caso de aquellos alumnos que cursan 2º de bachillerato y suspenden una materia porque ni siquiera se han presentado a la convocatoria de recuperación esperando que se le apruebe por junta. La junta puede dar por aprobado a un alumno aunque el examen no esté superado. Los padres protestan o bien a dirección o a inspección y vuelven con el aprobado bajo el brazo. Conozco algún caso. Es flagrante que se apruebe al alumno sin haberse ni presentado al examen de recuperación y que se desautorice al docente y a la junta de evaluación, porque ni siquiera esta ha decidido dar el aprobado por junta”.

Cuotas que siguen sin cumplirse

Son muchos los que fijan su mirada en la enseñanza concertada. Para el catedrático de la Universidade da Coruña, Jurjo Torres, en ella existen prácticas que podrían calificarse de corruptas como “recomendar a las familias que hagan donativos a las fundaciones que están detrás de esos colegios religiosos o incluso obligar a pagar una cantidad notable como cuota de entrada que se comprometen a devolver al final de la escolaridad, o sea, obligan a las familias a hacer préstamos sin interés durante seis, 10 o más años; obligar a comprar uniformes, un gasto a mayores que ya es excluyente para familias con escasos recursos; obligar a comprar uniformes en un único centro comercial, con lo cual es previsible pensar que ese centro comercial le dona a dicho colegio una cantidad por uniforme vendido; vender en sus librerías privadas los libros de texto y toda clase de recursos curriculares de carácter individual; ofrecer actividades extraescolares a mayores que cada familia debe financiar y que discriminan a aquellos estudiantes que no pueden cursarlas porque sus familias carecen de dinero para ello; tener un servicio de comedor privado que hay que pagar a mayores pues los alumnos no tienen tiempo para acudir a comer a sus domicilios… y todo esto mientras a los colegios concertados como a una gran parte de los públicos las editoriales les ‘regalan’ pantallas digitales u otros para presionarles a elegir sus libros de texto, con lo que se garantizan ventas de al menos cuatro años en ese centro”.

Muchas de estas prácticas traen de la mano un filtrado del alumnado: “Concertada y privada deben funcionar como una empresa de captación de clientela, así que se las tienen que apañar para que el alumnado con necesidades educativas especiales, pobre o no homogéneo vaya a la pública, ya que las familias, aunque no lo digan, buscan más que sus hijos e hijas tengan roce con alumnado de buena familia que con personas reales con problemas reales”, asevera una directora de colegio.

“Sin duda a mí lo que me parece más grave es la falta de una escolarización equilibrada”, recalca Miguel Soler, secretario de Educación e Investigación en la Comunidad Valenciana. “En el informe del Defensor del Pueblo de 2002 se decía que cuando un centro escolariza a más de un 20% de alumnado de especial dificultad por la razón que sea se hace difícil una buena respuesta, tanto al conjunto del alumnado, como a esos chicos y chicas que necesitan más apoyo que el resto. 16 años después esto sigue siendo verdad, y siguen existiendo prácticas que buscan, por distintas vías, seleccionar al alumnado, que a determinados centros solo acuda un sector del alumnado”.

Soler rescata la anécdota de un amigo con un restaurante de precio medio-alto: “Se le ocurrió bajar el precio del menú y un sector del público le pidió que lo volviera a subir, porque estaba entrando gente que no les gustaba. Esa anécdota, que es grave, en educación es muy grave”.

Con Vicent Marzà como conseller han intentado paliar esta situación, eliminando el distrito único, “que hacía que los centros, tanto los concertados como los públicos con mayor demanda, eligieran a las familias, por la vía del punto del consejo escolar”, o dotando a todos los centros de los apoyos pertinentes, para que se acabe con excusas como: “Tu hijo necesita un PT que no tenemos pero en el público de enfrente sí lo hay”, o reservando en todos los centros un porcentaje de plazas para alumnado de especial dificultad.

“Hay muchas maneras de seleccionar”, apunta Soler, que menciona cómo antes de la llegada de Marzà se veía  natural que un alumno que había estado escolarizado a los dos años en un centro de infantil –pagando su familia unos 400 euros al mes– gozara de un punto más para luego matricularse en tres años en determinado colegio, o cómo incluso se encontraron que, si se concedía un punto en el baremo para deportistas de élite, había 13 alumnos de tres años que contaban con un punto por ese motivo”. Soler señala que las cuotas voluntarias no son la única estrategia en esta dirección, “y en función del importe de esa cuota, no siempre tiene ese efecto de tirar alumnos fuera”.

Al final, los criterios que rigen en su comunidad autónoma son los que marca la ley (hermanos, proximidad, renta…). “Establecimos un baremo único para evitar las corruptelas”, rememora Soler, “Hubo contestación, pero ahora está todo más calmado. Las familias han comprobado que en realidad solo hay un 20% de centros con más demanda que oferta, y que en el resto entran todos los alumnos que lo piden”.

De todas formas, reconoce el secretario que no han logrado esa meta que se proponían, que no se rebase el 20% de alumnos de “especial dificultad” en ningún centro: “Llevamos tres años aplicándolo, y solo a la entrada, cuando en algunos casos no se ha identificado aún esa dificultad. Para que se note en su conjunto, y con la excepción de algunos barrios en que la propia planificación urbanística lo complica, harán falta cinco o seis años más con estos mismos criterios”.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/04/18/presiones-para-subir-notas-cuotas-voluntarias-impuestas-y-otros-amanos-que-enturbian-la-vida-escolar/

Comparte este contenido:

“Los niños quieren una escuela que les escuche” Entrevista a Francesco Tonucci.

Europa/España/19 abril 2018/Autor: Daniel Sánchez Caballero/Fuente: El diario la Educación

“Los niños quieren una escuela que les escuche”

A principios de los años 90, un pedagogo italiano, padre de tres hijos, soñó con una ciudad en la que los niños pudieran salir solos a la calle, ir a la escuela por su cuenta, comprar en tiendas sin la supervisión de adultos. Si la idea suena quimérica hoy, aunque cada vez un poco menos, en esa época debía parecer la propuesta de un iluminado.

Pero Francesco Tonucci (Fano, 1940) creía en ella. “Lo que proponemos y lo que queremos no es una ciudad de niños, sino una ciudad para niños”, explica el pedagogo durante una reciente visita al colegio Arcadia, en Villanueva de la Cañada, uno de los centros que más ha seguido los postulados de este educador.

Sus postulados han tenido un cierto éxito en España, donde más de 20 ciudades se han adherido a su idea de La ciudad de los niños y cada vez más centros practican (algo parecido a) el camino escolar que propone este pedagogo. Especial es el caso de Pontevedra, que ha peatonalizado todo el centro y abrazado con entusiasmo las propuestas de Tonucci como el camino escolar.

El camino escolar consiste, básicamente, en que los niños vayan solos al colegio en vez de hacerlo con sus padres, ya sea en coche o andando, o en el autobús de ruta del colegio. Se diseñan unas rutas preestablecidas que se consideren óptimas y los niños irán caminando, recogiéndose unos a otros por el camino hasta llegar al colegio.

Esta práctica solo produce ventajas para la ciudad que la propugna, sostiene Tonucci. “Da autonomía a los niños, y corre más peligo un niño sin autonomía y que no conoce el riesgo y sale un día a la calle solo” que otro que está acostumbrado. “Además, favorecer la presencia de los niños en las calles mejora la seguridad de todos” porque los adultos estamos más atentos cuando vemos a pequeños andando solos, añade. Y los niños llegan más espabilados al colegio después del paseo matutino, lo que les sirve para entrar de lleno en la enseñanza desde el primer minuto. Todo ventajas.

En Pontevedra, “el alcalde (Miguel Anxo Fernández) me dijo que aquella era mi ciudad”, sonríe. Le sucede poco. Cuando se implementó la peatonalización que Anxo quería y a Tonucci favorecía, hubo protestas. Hasta que probaron qué es vivir en una urbe sin coches. “Todo cambio genera protestas”, concede Tonucci. “Pero luego empezaron a andar”, añade, y no dice nada más porque su sonrisa lo dice todo.

Una enfermedad moderna

Tonucci cree que los niños están solos y que esta es una enfermedad moderna típica de los países ricos. Una enfermedad forzada por el desarrollo urbanístico de las ciudades y los modos de vida, que han provocado que los pequeños sean hijos únicos y que no salgan a la calle por el temor de sus padres a que les pase algo. Por eso, para combatir esto, ideó su Città dei bambini.

“Es una ciudad de todos, donde todos puedan vivir pacíficamente cumpliendo sus deseos. Una ciudad donde el espacio público se quita de los automóviles y se devuelve a las personas para que podamos caminar, encontrarnos y jugar”, reflexiona.

Hoy, casi 30 años después de su visión, la ciudad de Tonucci está un poco más cerca de ser una realidad. Alcaldes de todo el mundo han aceptado, con más o menos entusiasmo, que las urbes son hostiles para el peatón. Lo son para el adulto, ni hablamos ya de los más pequeños. ¿Alguien ha visto a algún pequeño, de unos 10 años, andando solo por una gran urbe? Probablemente pocos.

¿Tratamos a los niños con condescendencia? ¿Pensamos que son inútiles o realmente las ciudades son territorios hostiles para ellos y hacemos bien en no dejarles funcionar con autonomía? “A menudo tengo el sentimiento de que los adultos piensan que sus hijos son incapaces”, reflexiona Tonucci.

“Esta evaluación, probablemente incorrecta, seguramente se debe a la forma en la que los evaluamos cuando están con adultos”, continúa. “En este caso es cierto que se comportan como irresponsables e incapaces, porque todo el poder está en manos del adulto y por tanto lo único que el niño puede hacer es molestar, escapar, no respetar las reglas. Pero cuando están solos, todos los niños son responsables y atentos”, opina.

Y sostiene que las percepciones de los adultos no se confirman con la realidad y no están justificadas. “El miedo de los padres es excesivo. Continúa creciendo, cada vez hay más, pero el peligro real, según los datos oficiales, tiende a disminuir”. ¿Por qué? “La política y los medios de comunicación probablemente tengan una responsabilidad seria por esta evaluación distorsionada de la realidad”, asevera.

La escuela de los niños

Tonucci es firme defensor de un concepto que a muchos adultos sonará extraño, pero que sin embargo recoge la Convención de la ONU sobre los Derechos de los Niños: hay que escuchar a los niños y, sobre todo, tener en cuenta sus opiniones, no solo escuchar como un ejercicio de condescendencia.

“De esta manera se sabe cómo piensan, qué piensan y qué necesitan esas personas que son diferentes de nosotros, los adultos. La diversidad es el valor agregado de la infancia”, argumenta. Y ofrecen una visión diferente del mundo, no contaminada por el ritmo desenfrenado y el estrés que aqueja a los mayores. “El otro valor es su libertad en comparación con las actitudes modernas de las que los adultos somos esclavos como la prisa, el consumo, las modas o el interés privado. La escucha cuidadosa y competente de los niños podría ayudarnos a comenter menos errores y causar menos desastres”, reflexiona.

Si los escucháramos, continúa Tonucci, descubriríamos que los niños querrían una escuela “donde no se aburran, donde no pasen tanto tiempo haciendo tan poco y de tan poco interés para ellos. Quieren una escuela que los escuche y esté interesada en sus intereses, que no pueden agotarse en el lenguaje y las matemáticas, pero que a la vez puedan extenderse a lo largo del rango de las 100 lenguas que manejan los niños, como dice Loris Malaguzzi (padre y director de las escuelas Reggio Emilia, en Italia) y como se reconoce en el artículo 13 de la Convención de la ONU.

Respecto a la escuela, Tonucci sostiene que su misión principal ya no es “enseñar cosas”. ¿Cuál es, entonces? “La parte de la enseñanza es la menos importante y más trivial, especialmente hoy en día que podemos utilizar la tecnología”, expone. “Lo único que puede hacer la escuela es enseñar a aprender, a amar la lectura, eseñar a escribir para mantener los pensamientos o comunicarse con los demás, desarrollar conocimientos para los que el niño esté especialmente dotado, desde los artístico-manuales hasta los científicos. En la escuela un niño debe aprender a trabajar junto a otros, a ayudarse mutuamente”, enumera.

Porque la escuela, sostiene Tonucci, deja fuera a muchos niños que no tienen tanto interés en los currículums que más se trabajan en los centros, como Lengua o Matemáticas. “Los alumnos que sacan buenas notas en estas asignaturas saldrán adelante, pero ¿qué pasa con los que nacieron músicos, periodistas, artistas? Para ellos la escuela no existe”, se pregunta y se responde.

“Es absurdo que hagamos pasar tantas horas a los niños en un lugar que no quieren y no reconocen como suyo sino que lo ven hostil y de adultos. Así no van a rendir nunca”, sostiene. Para él, la clave de una buena escuela está en los maestros y no en reformas o leyes educativas. “En Italia las leyes no consiguieron cambiar la escuela significativamente para mejor. Cuando los gobernantes decidan que quieren de verdad una buena escuela para todos dejarán de pensar en reformas y se centrarán en la formación de maestros, que es lo necesario. La garantía de una buena escuela son los maestros, no las leyes ni tampoco la tecnología, por cierto”.

¿Qué es un buen maestro? “Uno que escucha a los niños porque saben que tienen cosas que aportar. Que es consciente de que tienen experiencia en algo que él no lo es. ¿Cómo va a proponer contenidos que consideren interesantes de esa manera?”, lanza al aire.

Los espacios y la autonomía

El pedagogo cree que los adultos manejamos erróneamente el concepto del espacio cuando se aplica a los niños. Nos encanta meterlos en uno y que se queden ahí, cuando esa idea va, asegura, contra la naturaleza de lo que es un niño.

En la escuela, por ejemplo, la idea de “aula” es antigua, dice, y en parte responsable de por qué está fracasando la escuela. “Propongo renunciar a las aulas”, suela. “Para mí la escuela debería estar formada por talleres, por laboratorios. Los niños irían de uno a otro (frente al concepto tan español de que son los profesores los que cambian de clase mientras los niños se quedan fijos en una)”.

En la ciudad, sucede algo parecido con los parques. “Hay que renunciar a hacer espacios específicos para ellos”, explica, asumiendo que la ciudad se ha convertido en un lugar amable para los menores. “Cuando inventamos espacios para niños lo que estamos haciendo en realidad es excluir a los niños del resto de espacios, que deberían ser para todos”, argumenta. Además, cohartan la capacidad de inventar de los niños, algo absolutamente necesario para su correcto desarrollo, según el pedagogo.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/04/19/los-ninos-quieren-una-escuela-que-les-escuche/

Comparte este contenido:

¿Por qué los jóvenes están de acuerdo con los dictadores y la corrupción?

Por: Julián de Zubiría

Julián De Zubiria analiza los preocupantes resultados de los estudiantes colombianos alcanzados en la Encuesta Internacional de Cívica de 2016. Allí los jóvenes se muestran partidarios de las dictaduras y benévolos con los actos de corrupción.

Se han divulgado los resultados del Estudio internacional de Cívica en el que participaron 24 países, entre ellos Colombia. Es un estudio realizado con jóvenes de 14 años que cursan el grado octavo. Algo tenemos que estar haciendo muy mal en el continente porque nuevamente los últimos cinco lugares son ocupados por los países latinoamericanos.

Los resultados han generado gran discusión en el país, ya que el 73% de los jóvenes colombianos estuvo de acuerdo con los gobiernos autoritarios, pues suponen que generan un impacto positivo en el orden y la seguridad. La mitad de ellos también se declararon partidarios de “cerrar los medios de comunicación que critiquen al presidente”. Así mismo, un porcentaje similar está de acuerdo con pagar un soborno para agilizar un trámite y vieron como conveniente que “un funcionario público apoye a sus amigos consiguiéndoles empleos en su oficina” (53 %).

Estas respuestas hablan muy mal del proceso educativo que como sociedad hemos llevado a cabo para formar a los futuros ciudadanos tanto en términos de la defensa de la libertad de pensamiento, prensa y opinión, como de la independencia de poderes y del sagrado cuidado que deberíamos tener sobre los bienes públicos.

Lo que ven los jóvenes en Colombia es que existe una total impunidad en torno a los líderes políticos que delinquen y roban el erario público. Los jóvenes ven que los líderes políticos actúan como si estuvieran por encima de la ley. Por esta razón, pueden estar acusados de asesinatos, violaciones o calumnias. En general los procesos no avanzan y finalmente, no les pasa nada a los inculpados. Incluso, es algo trágico y frecuente que los testigos sean asesinados, como acaba de suceder esta misma semana con uno de los testigos estrella en el proceso que le lleva la Corte Suprema de Justicia al expresidente Álvaro Uribe. En este contexto, los jóvenes no se forman en valores democráticos de respeto a la ley, a la diferencia de criterios, la libertad de opinión y la independencia de poderes.

Cuando les permiten alcanzar mayor número de votos, los partidos políticos han avalado a mafiosos, ladrones, parapolíticos y narcotraficantes. Por ello, es comprensible que los jóvenes consideren a los partidos políticos como la institución en la que menos confían (28%). Tenía toda la razón el ex magistrado de la Corte Constitucional Carlos Gaviria cuando decía que “El que paga para llegar, llega para robar”. En Colombia, los partidos pagan para llegar y eso lo saben los jóvenes.

Fueron los partidos políticos los que llevaron a Carlos Leder, Kiko Gómez y Pablo Escobar al Congreso. Hace muy pocos años, el 35% del Congreso fue investigado por nexos con la parapolítica y en el mismo periodo 5.300 militares han sido investigados por asesinatos conocidos por la prensa como “falsos positivos”. Es triste que los medios de comunicación denominen a las ejecuciones extrajudiciales con este eufemismo. En realidad, son asesinatos realizados con el único fin de que algunos militares asciendan en el escalafón. Los jóvenes también saben que la mayoría de magnicidios en Colombia han quedado en la impunidad. Así ha pasado desde Gaitán, pasando por Galán y Garzón, para mencionar tan solo unos pocos.

Hemos constituido una sociedad que aprendió a resolver los problemas a machete y a bala. De allí que no es de extrañar que la mitad de los jóvenes afirmen que “El que me la haga, la paga”. Cuando se les pregunta ¿por qué dicen eso? La respuesta es la misma: Eso es lo que hemos visto hacer a los mayores en Colombia. Estamos formando a las nuevas generaciones en valores antidemocráticos.

También en América Latina el apoyo de los adultos al autoritarismo es alto y creciente, lo cual refuerza la tesis de que estamos ante un proceso de aprendizaje de los jóvenes de los valores antidemocráticos. El propio informe de cívica que estamos analizando, informa que en 2014 el 56% de los adultos de América Latina consideraban la democracia como la mejor forma de gobierno; para el 2016, este porcentaje había bajado al 49%.

Los hijos ven a sus padres comprando productos robados, de contrabando, sobornando a la policía y evadiendo impuestos. Es el mundo de los “vivos” y la “cultura del atajo” que se expresa en el mensaje que se les da a las niñas en los barrios populares de que “Sin tetas no hay paraíso”. Por ello, la prioridad son las cirugías estéticas de levantamiento de cola y de engrandecimiento de los senos.  Tenemos muy seguramente uno de los mejores ciclistas del mundo y los periodistas deportivos se refieren a él como al “capo del equipo”. Es una cultura heredada de las mafias y cuya estructura valorativa también proviene de allí. Por eso “todo vale” y “hay que ponerle zancadilla a quien se atraviese”.

Al mismo tiempo, lo que se enseña en la escuela por lo general no sirve en la vida y lo que necesitan los jóvenes no se enseña en la escuela. Se siguen abordando contenidos totalmente impertinentes. A nivel universitario el problema es todavía más grave ya que hay un profundo descuido de la formación ética, la educación ciudadana y el conocimiento de sí mismo.  No se tienen en cuenta criterios éticos en las evaluaciones ni en la promoción de un estudiante. El proyecto de vida queda a merced del joven, sin que prácticamente intervenga ningún mediador cultural: la escuela, la familia o la universidad.

Para complejizar, se expulsa a niñas embarazadas de los colegios porque supuestamente dan “mal ejemplo” y no se autorizan las formas personales para vestir, violando en ambos casos la Constitución de 1991. Las instituciones educativas no son ejemplo de participación. Debido a ello, en general, los profesores y los jóvenes no participan en el diseño y ajustes del Proyecto Educativo Institucional, ni en el currículo, ni en el diseño y enfoque de las actividades extracurriculares.

Este es el contexto en el que los jóvenes colombianos concluyen que un mesías les va a resolver los problemas. No saben que estos remedios siempre resultan peores que la enfermedad. Las dictaduras necesariamente se convierten en los gobiernos más corruptos posibles, porque desaparece el control que ejerce la oposición, la ciudadanía y la prensa. En la historia lo hemos visto una y otra vez. Todos los dictadores, sin excepción, terminan restringiendo las libertades y prohibiendo el pensamiento crítico. Para poder hacerlo tienen que espiar y asesinar la oposición, disolver las cortes judiciales y el Congreso, para concentrar el poder. Eso mismo lo han hecho una y otra vez los dictadores de izquierda y de derecha. En corrupción y en violación de derechos humanos, son mayores sus semejanzas que sus diferencias.

Para resolver un problema, la primera condición es reconocerlo. La extensa convivencia que hemos tenido como sociedad con la guerra y las mafias, han afectado de manera significativa nuestra estructura ética y valorativa y han generado buena parte de los problemas de los que estamos hablando y que se pueden englobar en el término de la “cultura del atajo”, para la cual, “todo vale”. En Colombia la guerra destruyó el tejido social. Es por ello que casi no confiamos en nadie, tal como sucede en los países que continúan en guerra. Mientras que en Suecia y en China confían en más del 70% de las personas que conocen, en Colombia, tan solo confiamos en el 4% de las personas que están a nuestro alrededor. De esta manera es inviable el trabajo en equipo y mucho menos un proyecto nacional. Los jóvenes tampoco confían en el congreso (46%), y casi nada en los partidos políticos (28%). Por eso, no votan: El 81% de los jóvenes no salió a votar en el plebiscito del 2 de octubre del 2016. Un plebiscito decisivo para la historia del país, el cual, tristemente, casi no contó con el voto juvenil.

La mejor noticia de la encuesta es cuando nos informa que los estudiantes que alcanzan mayores conocimientos cívicos, presentan actitudes más democráticas y están más propensos a obedecer la ley y a no caer en actos de corrupción. También la Encuesta de Cívica nos indica que, si los padres cuentan con títulos universitarios, sus hijos presentan actitudes más democráticas. Ambos resultados, ratifican una derivada esencial: la única posibilidad que tenemos para fortalecer las actitudes favorables ante la democracia y la convivencia proviene de que fortalezcamos los procesos de formación a cargo de las familias, las instituciones educativas, los medios masivos de comunicación y la sociedad en su conjunto. La educación está llamada a ser el proyecto nacional que hoy debe convocar al país. En el largo plazo, no hay ninguna otra opción para garantizar el desarrollo integral y sostenido de los individuos y de la sociedad.

Estamos a puertas de una nueva elección presidencial, ojalá sea una oportunidad para promover un voto más libre, más reflexivo y más independiente. Al fin y al cabo, sin ello no es posible hablar de democracia. Es un buen momento para recordar a Ortega y Gasset cuando decía: “Jóvenes, haced política. Porque si no la hacéis, alguien la hará por vosotros. Y probablemente, contra vosotros”.

Fuente: http://www.semana.com/educacion/articulo/segun-la-encuesta-internacional-de-civica-los-jovenes-estan-de-acuerdo-con-los-dictadores/564020

Comparte este contenido:

Alerta Jordania sobre matrimonios prematuros entre sirios en ese país

Asia/Jordania/19 Abril 2018/Fuente: Prensa Latina

Un notorio incremento de 15 por ciento en 2014 a 36 en el corriente, destapó las alarmas sobre el matrimonio infantil entre refugiados sirios en Jordania, refiere hoy un informe del sistema judicial local.
El porcentaje de novias menores se incrementó como resultado de la pobreza que impulsa a las familias a ceder hijas, apunta el reporte.

Una decisión del Tribunal Supremo de Jordania estableció un decreto que permite exigir un contrato matrimonial con condiciones que incluyen completar educación y trabajo.

Sin embargo, el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) señala que no es suficiente y las niñas necesitan mayor protección.

‘Lo que nos gustaría hacer más es la prevención’, indicó Maha Homsi, de UNICEF.

La agencia trabaja con tribunales de la Sharia (ley islámica) y los líderes religiosos para promover el derecho de las niñas a la educación y romper el ciclo de la pobreza y evitar que abandonen la escuela e inicien un matrimonio precoz, apuntó.

Los reportes dan cuenta del testimonio de Fátima, de 16 años de edad, quien vivía en un campo de refugiados sirios cuando se casó hace más de un año. Ahora tiene una hija de cinco meses y otro bebé en camino. Ella dijo que, aunque ama a su esposo y siente que su matrimonio temprano es normal, lamenta que no completó su educación después de abandonar la escuela cuando tenía 10 años.

‘No dejaré que mi hija se case tan joven. Ella debe tener unos 25 años para asumir esa responsabilidad’, apuntó.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=171555&SEO=alerta-jordania-sobre-matrimonios-prematuros-entre-sirios-en-ese-pais
Comparte este contenido:

¿Qué determina el buen desempeño de un docente?

UNESCO/19 Abril 2018

¿De qué modo los países que encabezan la lista en materia de educación obtienen rendimientos escolares notables? ¿A qué se debe el rendimiento creciente de sus escuelas? Éste fue el tema de los debates que tuvieron lugar durante una conferencia organizada en marzo por la Delegación Permanente de Argentina ante la UNESCO. Por ser los docentes uno de los factores clave para el éxito de los educandos y las escuelas, se hizo mucho énfasis en analizar qué determina el buen desempeño de un docente. Expertos provenientes de todo el mundo se congregaron para intercambiar sus puntos de vista en lo tocante a sus respectivos países en cuanto a la manera de capacitar a los docentes, analizar el rendimiento de éstos y motivarlos.

La capacitación de los docentes. ¿Qué tipo de formación y por cuánto tiempo?

Según la definición del Instituto de Estadística de la UNESCO, un docente cualificado es un “docente que posee la cualificación académica mínima requerida en la formación de docentes (previa al ejercicio o durante su desempeño) para enseñar en un nivel de educación determinado, de conformidad con las políticas o Ias leyes nacionales al respecto”. No obstante, no existe ningún convenio internacional sobre el significado del término “docente cualificado” o sobre las cualificaciones mínimas que permiten que el docente se convierta en un docente cualificado.

La experiencia de los sistemas educativos que encabezan la lista revela, sin embargo, que existen patrones en lo relativo a la educación y capacitación de los docentes. Estos sistemas han creado un formato uniforme de capacitación inicial en forma de carrera universitaria acreditada por un título, y algunos requieren incluso alguna experiencia práctica previa en las aulas. La Dra. Huihua He, profesora asociada y vicedirectora de la Facultad de Educación de la Universidad Normal de Shanghai, señaló que se debe completar un programa de cuatro años, seguido por una formación práctica de un año, para llegar a convertirse en docente cualificado. En Shanghai no es posible ejercer el oficio de docente sin este título.

También destacó la importancia de brindar a los estudiantes informaciones y orientaciones sobre el desarrollo profesional. Para ello, la universidad ha integrado un cursillo de “desarrollo profesional de los docentes” a otros cursos con el objetivo de ayudar a los estudiantes a comprender los diferentes niveles de la carrera.

¿Deben ser evaluados los docentes?

La evaluación es otro aspecto que garantiza que los docentes impartan una enseñanza de calidad. La Sra. Sonia Guerriero, especialista principal del programa de la UNESCO, señaló que la evaluación de los docentes es necesaria ya que éstos deben perfeccionar sus conocimientos teóricos y prácticos, además de desarrollar el dominio de las nuevas competencias requeridas. De este modo, las evaluaciones del rendimiento pueden ser de utilidad para identificar los diferentes ámbitos en los que el docente necesitaría una capacitación complementaria.

No obstante, en lo relativo a los medios que deben utilizarse para determinar el desempeño de un docente los debates no han concluido. ¿Debe basarse la evaluación en los resultados de aprendizaje de los educandos o en la evaluación del docente?

Varios argumentos se oponen a que se utilicen los resultados de aprendizaje de los educandos como único modo de evaluación de un docente. Además del desempeño de los docentes, las notas obtenidas por los educandos en las pruebas dependen de varios factores, tales como el apoyo de los padres, los recursos, el contenido de los planes pedagógicos y los materiales de aprendizaje. Los contextos económico y social de los niños también desempeñan un papel en el rendimiento escolar.

El Sr. Hong Joon Chae, director de la División del Presupuesto de la Educación del Ministerio de Educación de la República de Corea, indicó que en su país los docentes de la enseñanza primaria y secundaria son objeto de una evaluación anual que incluye la evaluación de sus rendimientos, así como de sus conocimientos, con miras a determinar hasta qué punto dominan la materia que enseñan. Esto incluye también una evaluación del ambiente en las aulas y de la actitud del docente.

La Sra. Guerreiro indicó que para evaluar el desempeño docente resultaba más eficaz combinar una observación en el aula con un asesoramiento y la opinión de los homólogos. La observación permite hacer hincapié en la práctica pedagógica, tomar decisiones inmediatamente, mantener aulas eficaces y adecuadas, hacer énfasis en el contenido y en la profundidad de la instrucción. De ese modo, las evaluaciones pueden incluir exámenes de la práctica pedagógica entre homólogos, mediante entrevistas y análisis de una grabación de vídeo. De hecho, al docente no sólo le corresponde compartir sus conocimientos con sus alumnos, sino también desarrollar sus capacidades.

La evaluación, fundamentalmente en el caso del examen por parte de homólogos, también puede influir en las prácticas en clases y convertirse de este modo en una formación continua informal. En Japón, por ejemplo, donde la cultura da mucha importancia a los mayores, los jóvenes docentes de las escuelas son objeto de una tutoría que incluye la evaluación de sus capacidades por parte de docentes más experimentados, algo que permite a los docentes aprender y apoyarse mutuamente.

Repercusión de los incentivos en el desempeño de los docentes

El Sr. Chae subrayó que en Corea los docentes están muy bien remunerados. En efecto, sus salarios son superiores a los de la media calculada en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El salario no es, por lo tanto, una variable crucial en los esfuerzos para mejorar el desempeño de los docentes. El Sr. Chae añadió que los docentes que interrogaron reconocían que la autonomía en clases y las posibilidades de desarrollo profesional repercutían en el desempeño de los docentes.

Es también el caso de Finlandia, en donde se hace mucho hincapié en la autonomía de los docentes. La Sra. Jaana Palorjävi, directora de relaciones internacionales del Ministerio de Educación y de Cultura de Finlandia, explicó que los docentes disponen de un amplio margen de maniobra en la manera en que organizan la jornada escolar, basada en un marco reducido al mínimo indispensable de lo que se les propone.

Asimismo, se señaló que es necesario que los programas de desarrollo personal de los docentes se concentren en otros aspectos más allá de la simple transmisión de conocimientos. El Dr. Makito Yurita, investigador principal del Instituto Nacional para el Desarrollo de los Docentes y del Personal Escolar de Japón, describió al docente como un alumno, un pensador, un investigador. También explicó que en la medida en que los docentes preparan a los educandos no sólo para el mercado laboral, sino también para que se conviertan en ciudadanos del futuro, deberían ser alentados para que participen en los debates sobre la finalidad de la educación.

Fuente: https://es.unesco.org/news/que-determina-buen-desempeno-docente

Comparte este contenido:

Angola quiere escolarizar totalidad de niños

África/Angola/19 Abril 2018/Fuente: Prensa Latina

La ministra de Educación de Angola, Maria Candida Teixeira, aseguró hoy que su meta es escolarizar a la totalidad de los niños, en alusión a los dos millones que quedaron fuera del sistema en este año académico.
Tenemos que revertir cuanto antes esa situación, explicó a los periodistas durante un recorrido por la norteña provincia de Zaire, aunque no aclaró metas para el propósito.

Al referirse a los dos millones de niños y adolescentes sin escuelas, la titular señaló que el dato es preliminar y aclaró que los definitivos los recogerán en las 18 provincias.

Dijo que entre los propósitos del curso el año próximo estarán la integración de más profesores y la construcción de aulas.

Relacionado con ello, hace dos días Teixeira anunció que en dos semanas abrirá un concurso público para contratar docentes.

Teixeira dijo entonces que esperan por algunos procedimientos administrativos de los ministerios da Administración Pública, Trabajo y Seguridad Social, Administración del Territorio y Reforma del Estado y de Finanzas.

A comienzos de febrero pasado, y antes de la aprobación del presupuesto general del Estado, el gobierno decidió garantizar recursos para la contratación de 20 mil profesores, mil 500 médicos y 200 técnicos de la salud durante 2018.

Tales partidas fueron aprobadas con el documento, que recibió luz verde el 14 de febrero pasado en el parlamento.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=171114&SEO=angola-quiere-escolarizar-totalidad-de-ninos
Comparte este contenido:

Argentina: El ministro de Educación de Francia dejó sus recetas para que los chicos aprendan más

América del sur/Argentina/19 Abril 2018/Fuente: Clarín

Jean-Michel Blanquer habló sobre la importancia de  privilegiar los primeros años de escolarización.

El ministro de Educación de Francia, Jean-Michel Blanquer, llegó al país para participar del grupo de Trabajo de Educación del foro internacional G20 -en Capital- y de la Cumbre Académica de América Latina y la Unión Europea, en Córdoba.

Este 2018, por iniciativa Argentina, es la primera vez que Educación se incluye en la agenda del foro internacional G20. «Fueron jornadas muy enriquecedoras, donde se ha coincidido en la gran importancia de la educación», dijo Finocchiaro. Y agregó que «los equipos de trabajo están elaborando conclusiones, que vamos a dar a conocer».

Blanquer es el ministro con mejor imagen del gabinete de Emmanuel Macron. En enero, logró convencer a más del 70% de la audiencia del programa de TV «L’Émission politique» y en las revistas lo titularon como «la nueva estrella» y como el «vicepresidente». Antes de ejercer como funcionario, fue profesor, rector, y director. También escribió los libros “La escuela de la vida” y “La escuela de mañana”, en los que detalla su propuesta y elogia la autonomía de los docentes.

«Para mí es una de las personas referentes en el mundo de la educación. Está encarando una reforma muy profunda en Francia. Es un hombre que ama la educación», lo presentó Finocchiaro. «Estoy muy feliz de estar en Argentina. Hay una amistad entre los dos países y una amistad entre nosotros. Los dos tenemos una misma visión de la educación», le respondió Blanquer.

Mirá también

«En Finlandia hoy es más difícil estudiar para maestro que para abogado»

«En el mundo de mañana, la educación tendrá un papel aún más importante que hoy en la sociedad, pero también en la economía. Representará un porcentaje de Producto Bruto Interno más importante que hoy. Entonces, todo el mundo tiene que invertir en la educación», continuó el ministro francés. De hecho, el financiamiento educativo es uno de los temas que se debate en este G20.

Luego, Blanquer hizo un resumen de las reformas educativas en Francia. «Los primeros años de los niños son sumamente importantes», indicó. Por eso, hace dos semanas decidió bajar la edad de entrada a la escuela: desde 2019, será obligatorio a partir de los 3 años.

Blanquer es el ministro con mejor imagen del gabinete de Emmanuel Macron (David Fernández).

Blanquer es el ministro con mejor imagen del gabinete de Emmanuel Macron (David Fernández).

Blanquer pone el énfasis en el lenguaje y las matemáticas. También en la música y el juego, que «tienen un papel importante para el vocabulario del niño». Incluso, en junio, el ministro sugirió a las escuelas que recibieran a los alumnos con música. Según medios europeos, algunos colegios se apuraron para hacer ensayos con sus coros. Otros, directamente, pusieron grabaciones.

Además, prioriza al «respetar al otro», porque «la escuela debe transmitir saberes, pero también valores». Considera que un factor de éxito es generar una «escuela de confianza», donde haya una buena relación entre los padres, los maestros, y la escuela. «A veces hay una falta de respeto de parte de las familias y debemos construir este respeto», señaló Blanquer y asumió que «nuestros países son muy similares en cuanto a eso».

Una medida clave fue dividir por dos las clases en el primer año de escuela, a los 6 años. Por lo tanto, hay cursos de solo 12 alumnos. Alcanza a los territorios más desfavorecidos, para compensar las dificultades que tienen los niños más pobres. «Vamos a tener los primeros resultados en junio», dijo Blanquer.

Mirá también

Docentes bien formados y evaluados, las claves del éxito educativo

Su segunda prioridad es el liceo profesional, es decir, la enseñanza que hay alrededor de los 16 años. En este sentido, tienen en cuenta la revolución digital y la revolución ecológica, «porque estos dos fenómenos tienen como consecuencia una evolución de las profesiones», sostuvo.

El último diciembre, el Gobierno francés decidió prohibir el uso de celulares en el aula, en recreos y otros momentos libres. «Hay aspectos muy positivos y aspectos muy negativos en la tecnología. Lo negativo es que cuando los niños ven demasiadas pantallas, es muy malo. Yo hablo de eso para dar un mensaje de salud pública», señaló Blanquer. «La revolución digital no se resume con las pantallas. Hay robots que son muy útiles para la socialización de los niños con autismo. Debemos ver en particular tecnología sin pantallas, con inteligencia artificial», agregó el ministro.

El ministro de Educacion de la Nacion, Alejandro Finocchiaro y su par de Francia, Jean Michel Blanquer (David Fernández).

El ministro de Educacion de la Nacion, Alejandro Finocchiaro y su par de Francia, Jean Michel Blanquer (David Fernández).

Consultado sobre cómo se resuelve en Francia el tema salarial, Blanquer respondió que «es muy importante, porque los profesores representan más o menos la mitad de la función pública. Queremos pagar más a nuestros maestros, pero no es fácil porque las consecuencias presupuestarias son importantes. Queremos dar incentivos para los profesores, especialmente para los que quieren trabajar en los territorios más difíciles».

Respecto a los trabajos del futuro, Blanquer aseguró que es «un defensor optimista del papel del profesor en el mundo del mañana. Va a ser aún más importante que hoy, porque va a transmitir un saber y a estructurar este saber y a hacer una distinción entre la verdad y la mentira, dentro de todas esas fuentes de información que existen ahora. Nuestro papel es construir ese prestigio».

También en Córdoba

Córdoba empezó a celebrar el centenario de la Reforma Universitaria con una cumbre educativa internacional, que culminó este viernes con la presencia del ministro de educación francés Jean-Michel Blanquer.

Fuente: https://www.clarin.com/sociedad/nota-ministro-educacion-francia_0_rkI-ivRsz.html

Comparte este contenido:
Page 1380 of 2591
1 1.378 1.379 1.380 1.381 1.382 2.591