Page 1051 of 6186
1 1.049 1.050 1.051 1.052 1.053 6.186

Perú: El reto de la educación superior es migrar a la enseñanza remota

Ministro de Educación afirma que una real transformación digital implica cambios profundos en el sistema educativo.

El ministro Martín Benavides afirmó que el gran reto de la educación superior es migrar de la enseñanza remota de emergencia a la educación virtual a distancia, y consideró que una real transformación digital implica una serie de cambios profundos en el sistema educativo.
En una ceremonia virtual con motivo del 22° aniversario de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, con sede en Chiclayo, Benavides dijo que la enseñanza remota de emergencia obedece a una necesidad inmediata de garantizar el servicio educativo en medio de la incertidumbre causada por la crisis sanitaria, que planteó nuevos retos a la educación superior.
Asimismo, señaló que la educación virtual a distancia requiere de un mayor nivel de organización, planificación, interacción y apoyo sostenido a todos los actores, incluso mayor al de entornos de aprendizajes tradicionales.
Benavides indicó que su gestión impulsa la transformación digital de la educación superior, sin que esta pierda las condiciones básicas de calidad logradas, el fortalecimiento de la capacidad institucional de las universidades y el aseguramiento de su infraestructura tecnológica y conectividad.
Internet para universidades públicas 
Al respecto, refirió que se habilitó a las universidades públicas para que contraten el servicio de internet con una inversión de 61 millones de soles, que beneficia a todos los docentes (22,582) y a un 70% de los estudiantes (233,000) y puntualizó que las 51 universidades públicas ya desarrollan sus clases de manera remota.
En esa misma línea, manifestó que para evitar que las dificultades económicas causadas por la pandemia afecten los estudios de muchos jóvenes, el Ministerio de Educación ha otorgado este año 8,000 becas Permanencia, 24,000 becas Continuidad y 10,000 créditos educativos, y subrayó que mientras en el 2019 se otorgaron 12,000 becas, este año hay 40,000 becas disponibles.
Por otra parte, al referirse a los retos pendientes, mencionó que es indfispensable asegurar el acceso inclusivo a la educación superior, pues el Perú tiene una de las tasas más bajas de matrícula en la región y a ella solo acceden 3 de cada 10 egresados de la educación básica.
Benavides también sostuvo que se debe desarrollar un proceso formativo integral para mejorar la relación entre la formación universitaria y el mercado laboral y revertir la situación actual, en la que el 18.5% de personas con educación universitaria se encuentra subempleada, cifra que se eleva a 24.7% en el caso de las personas con educación superior no universitaria.
El ministro de Educación destacó en su exposición que luego de la reforma universitaria desarrollada en los últimos años, el Perú dispone de un sistema universitario que cumple con las condiciones básicas de calidad y con 94 universidades licenciadas, y se ha incrementado notoriamente la producción académica.
Por último, sostuvo que su sector se ha fijado como metas para el 2030 incrementar la producción científica, ubicar a 10 universidades peruanas entre las 1,000 del mundo, asegurar la transitabilidad de las trayectorias educativas y reducir en un 50% la brecha de acceso a la educación superior.

Fuente: https://elperuano.pe/noticia-el-reto-de-educacion-superior-es-migrar-a-ensenanza-remota-105479.aspx

Comparte este contenido:

Informe PISA revela fractura digital en escuelas de Brasil y España, ¿y en Perú?

El estudio se elaboró a partir de las respuestas dadas por profesores y directores de centros escolares alrededor del mundo, en un cuestionario que se les planteó en paralelo a los test que se hacían a los alumnos de 15 años en 79 países.

Un reciente informe PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) revela que existen grandes desigualdades tanto entre como dentro de los países respecto a la disponibilidad de tecnología en las escuelas y las capacidades de los docentes para utilizar con eficacia las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Además de los 37 países miembros de la OCDE, el estudio abarca otras 42 economías socias del grupo, entre ellas el Perú, del cual destacan que el 75.2% de sus escolares están inscritos en colegios públicos y el 24.6% en privados, siendo esta última cifra la tercera más alta entre todas las naciones en el informe, solo por detrás de Catar (41.2%) y Emiratos Árabes Unidos (38.2%).

En cuanto a recursos de enseñanza en Perú, el informe muestra que el porcentaje de estudiantes en escuelas cuyo director estuvo de acuerdo o muy de acuerdo que el ancho de banda o la velocidad de Internet de los centros es suficiente solo alcanzó un 26.9%; mientras que un 24% considera que hay disponible una eficaz plataforma de apoyo al aprendizaje en línea.

Por otro lado, el porcentaje de estudiantes en escuelas cuyo director informó que la capacidad del centro educativo para brindar buena enseñanza se ve obstaculizada en cierta o en gran medida por falta de personal docente fue de 16.5% y por falta de personal auxiliar, 41.7%.

En cuanto al tiempo de aprendizaje por materia en Perú, el estudio indica que las escuelas imparten 5.4 horas a la semana de lecciones en el idioma de instrucción habitual, 6.6 horas de lecciones regulares de matemáticas, 4.6 horas de lecciones regulares de ciencias y solo 2.9 horas de clases de lengua extranjera, estando esta última cifra por debajo del promedio del bloque de la OCDE.

El estudio también señala que la duración total de la escolaridad desde el ingreso a la educación inicial hasta el final de la secundaria superior es de 14 años en el Perú, al igual que en Colombia, Bielorrusia y Ucrania, con la diferencia que en Perú el nivel primaria acaba a los 11 años (ver cuadro).

Fractura digital

En términos globales, el informe PISA de la OCDE resalta la fractura que hay en Brasil y España en disponibilidad de herramientas digitales entre las escuelas más y menos favorecidas, subrayando que habría que garantizar medios en los centros para que todos los alumnos tengan las mismas oportunidades.

La OCDE indica que en Brasil mientras un 68% de los estudiantes de un centro favorecido tienen acceso a herramientas digitales consideradas suficientes por su director, el porcentaje baja al 10% en los colegios desfavorecidos.

En el caso de España, la diferencia es de 40 puntos porcentuales, con un 70% en las primeras escuelas y un 30% en las segundas, según la organización, que destaca estos dos países para ilustrar esa desigualdad y la relaciona con los problemas educativos con la crisis del coronavirus y la necesidad del aprendizaje en línea.

“Esta crisis ha puesto en evidencia las numerosas fallas y desigualdades de los sistemas educativos en el mundo”, señala el responsable de PISA, Andreas Schleicher.

“Los jóvenes desfavorecidos se ven particularmente afectados y cada país debería redoblar los esfuerzos para garantizar que todos los establecimientos escolares disponen de los recursos que necesitan para que cada alumno tenga las mismas oportunidades de aprender y de salir adelante”, añadió Schleicher.

Este informe PISA se ha elaborado a partir de las respuestas dadas en el 2018 por profesores y directores de los centros escolares, en un cuestionario que se les planteó en paralelo a los test que se hacían a los alumnos de 15 años en 79 países, informó EFE.

Los autores del informe indican que los países con buenos resultados de los alumnos en comprensión lectora son aquellos en los que las diferencias en recursos materiales de centros escolares favorecidos y desfavorecidos tienden a ser menores.

Sin embargo, en contra de lo que se pudiera esperar, las escuelas más favorecidas tienden a tener menos ordenadores por estudiante que las menos favorecidas. Ese fenómeno de discriminación positiva ocurre en particular en Islandia, Corea del Sur, Letonia, Lituania y Taipei.

Fuente: https://gestion.pe/peru/informe-pisa-revela-fractura-digital-en-escuelas-en-brasil-y-espana-que-dice-sobre-peru-noticia/

Comparte este contenido:

Francesco Tonucci: «El error fundamental de este tiempo fue no escuchar a los niños»

El pedagogo italiano Francesco Tonucci habló con La Capital y dijo que cuando se retorne al aula la escuela debe dar un tiempo para que chicas y chicos expresen lo vivido. Y cuestionó que se hayan v

Para Francesco Tonucci uno de los errores que se cometió en este tiempo de pandemia fue no escuchar a los niños y las niñas. Que se hayan vuelto “transparentes e invisibles” para las autoridades a la hora de tomar decisiones. Y que muchas escuelas hayan seguido adelante con sus contenidos escolares a distancia sin incorporar la mirada de las infancias sobre el presente inédito del confinamiento. “¿Qué sentido tiene que mientras los niños están bombardeados por esas noticias horrorosas de la televisión, la escuela siga hablando de dinosaurios, Napoleón o Groenlandia? Esto me parece absurdo e inaceptable”, afirmó Tonucci.

La reflexión parte de las convicciones más profundas de este maestro y pensador nacido en Fano (Italia), autor de las viñetas que firma con el seudónimo de Frato (las iniciales de su nombre y apellido) e impulsor del proyecto “Ciudad de los Niños”, una red que se replica en más de 200 localidades de todo el mundo —entre ellas Rosario— en donde la idea es construir un espacio para que las infancias puedan expresar sus ideas y preocupaciones, además de destinar espacios donde puedan jugar en libertad.

Desde Roma, el pedagogo italiano habló con La Capital e invitó a aprovechar este tiempo para cambiar la escuela. Propuso actividades concretas para trabajar en las casas, destacó el derecho de los niños y niñas a jugar y respecto de la seguridad afirmó: “La calle es peligrosa porque no hay niños. Si los niños vuelven a la calle, ésta vuelve a ser segura”.

—¿Cuál es su mirada sobre cómo se están pensando las infancias en las ciudades?

—Esta una gran oportunidad. Como decía muy bien Einstein, las crisis pueden ser una bendición para las personas y para los países, porque llevan a progresos. Hablar de bendición en este momento es difícil, con todo lo que hemos visto y sufrido especialmente nosotros los ancianos. Pero para quien quiere hacer cambios es un momento propicio. Si me pregunta si noto ganas de cambios me parece que no. Es más fuerte el deseo de volver a lo de antes lo más pronto posible. Y sobre el tema de la infancia creo que como siempre los niños se han hecho transparentes e invisibles exactamente desde el momento de la pandemia. Se habló mucho de los niños, se consultó a expertos para dar consejos a padres y maestros. Pero no se consultó a los niños. No se respetó uno de los artículos más importantes de la Convención sobre los Derechos del Niño, el artículo 12, que dice que los niños tienen el derecho a expresar su opinión cada vez que se toman decisiones que los afectan. Y que las opiniones de los niños hay que tenerlas en cuenta. Que yo sepa, en todos los países se han tomado muchísimas decisiones que afectan a los niños y nadie ha pensado en consultarlos. Creo que haciéndolo se podrían evitar algunos errores bastantes evidentes.

¿Como cuáles?

—Por ejemplo, de los 41 artículos de la primera parte de la Convención, que es el corpus de los derechos de la infancia, lo único que se ha salvado y se ha reconocido como necesario fue el 28 que habla de la escuela. Se consideró que lo más importante para la infancia era seguir con sus clases. Un niño argentino dijo: “De la escuela me han sacado lo que me interesaba más: el recreo y los compañeros”. La escuela se ha quedado como clases y tareas. No creo que consultando a los niños hubiesen dejado lo mismo. ¿Y cuál era la posibilidad alternativa? Por ejemplo, sé que no se llegó a todos, pero las plataformas se podían utilizar de otra manera. Nosotros convocamos los Consejos de Niños en todas las ciudades de nuestra red internacional, muchas en Argentina, y se utilizaron las plataformas para escuchar a los niños y no para que ellos escuchen a un adulto que habla dando una clase.

—En esos Consejos de Niños ¿Qué cosas surgieron? ¿qué angustias, preocupaciones o ideas?

—Bueno, salieron tres cosas evidentes en Italia, España y Latinoamérica: faltaban los amigos, extrañaban a los amigos; pasaban bastante bien el tiempo con sus padres, un tiempo que nunca habían podido gozar antes en su casa; y estaban hartos de tareas y aburridos de seguir clases en una pantalla. Escuchando a los niños era fácil imaginar alternativas. La plataforma podía ser un medio bueno para conectarse con los amigos, para que la escuela pueda escuchar a sus alumnos, para saber cómo estaban pasando este momento tan duro, cómo lo estaban viviendo, qué habían entendido. Ya sé, me dicen que los maestros no estaban preparados, pero no estoy pensando en maestros preparados para dar respuestas. Ni los expertos las tenían. Pero los maestros tienen —o deberían tener— una competencia especial para hablar con sus alumnos, escucharlos y buscar la manera que entre ellos enfrenten sus opiniones. Este es su papel y todos los buenos maestros hicieron esto. Lo ridículo es que, por ejemplo, la escuela italiana asumió como lema “la escuela no para”. Ahora, ¿cómo es posible que no pare si ha parado el mundo? ¿Qué sentido tiene que mientras los niños están bombardeados por esas noticias horrorosas de la televisión, que me imagino no han podido evitar porque viviendo con sus padres ellos han tenido que informarse, en la escuela sigan hablando de dinosaurios, Napoleón o Groenlandia? La escuela siguió para delante como si no ocurriera nada. Y sobre estos temas, dinosaurios, Napoleón y Groenlandia, daban tareas. Esto es lo que me parece absurdo e inaceptable. Desde las opiniones de los niños salieron las primeras propuestas en las que nosotros avanzamos. Que se resumieron en la imagen de la casa como laboratorio. Porque si los niños están viviendo en casa, aislados y con sus padres, las nuevas tareas que yo proponía eran las actividades domésticas. Que la escuela pidiera a los padres ayudar a sus hijos a aprender a lavar, planchar, coser botones, cocinar, revisar las fotos para reconstruir su historia de la primera infancia, leer un libro juntos toda la familia, media hora cada día leyendo novelas, cuidar una planta en una maceta y observarla a lo largo de estos meses de clausura. O tener un diario secreto para no perder las emociones de esta experiencia tan rara y esperemos única. Pero lo importante es entender que estos no eran pasatiempos, yo lo proponía como tareas escolares.

—Como aprendizajes.

—Exactamente. Y que la escuela trabajara sobre esto como si fueran sus disciplinas. La lengua de las recetas, la matemática de la pasta, la geometría del plano de la casa. Se pueden imaginar muchas cosas que tienen la misma dignidad o más que las tareas tradicionales. Y con un cambio fundamental: que los padres podían ser competentes para ayudar a sus hijos, realizando una cooperación fundamental entre familia y escuela. Y que le gustara a los niños. Otra cosa que yo sugería cuando hacía estas propuestas era ayudar a los niños a escaparse. Nosotros proponemos siempre que los niños se vayan, que salgan solos de casa, que vayan solos a la escuela, que salgan para jugar con los amigos. Claro que estando en una situación de aislamiento escapar de verdad no se puede, pero se puede simular. Con lo cual aconsejaba crear refugios o escondites dentro de la casa. Simplemente moviendo un mueble se puede crear un rincón escondido, o una cabaña con dos sillas y una manta. Inventar cosas.

—Con esto de escaparse, hace un tiempo dijo que cuando esto pase había que regalarle la calle a los chicos. ¿De qué va este concepto?

—Nosotros lanzamos una petición que pedía a los alcaldes hacer un regalo a los niños para agradecerles por cómo se habían portado en esta larga experiencia de aislamiento. Y el regalo que se pedía no era un aplauso, que a los niños no le interesa mucho, sino la ciudad un día para ellos. Las ciudades en el tiempo de cuarentena se encontraron en condiciones muy próximas a lo que desean siempre los niños: vacías, sin autos. Bueno, que este tipo de ciudad por un día fuera para los niños. Algunos administradores lo aceptaron y suscribieron la petición. Para mí es muy importante, porque el lugar del juego no puede ser la plaza hecha a propósito para niños, encerradas y enrejadas como lamentablemente se ve mucho en la Argentina. Estos no son lugares de juego, porque los niños van acompañados por adultos y no se puede jugar vigilados. Decir que nosotros regalamos una calle o una plaza a los niños es darles espacio público donde los niños tienen que inventar cómo jugar.

—También es cierto que en muchas ciudades de Latinoamérica, signadas por la desigualdad, hay situaciones complejas para que los niños puedan vivir su niñez plenamente. Pienso en situaciones de pobreza, trabajo infantil o de chicos que en la calle están expuestos a la violencia. ¿Cómo pensar una ciudad de los niños en ciertos contextos más complejos?

—Me gusta citar dos ejemplos. Uno justo de Rosario y otro de Buenos Aires. En el Consejo de Niños de Rosario, uno de los más antiguos de la Argentina, en los primeros años yo estaba discutiendo con los niños y las niñas sobre el tema de la seguridad. Ellos decían que había peligro y algunos de los consejeros citaron violencias que habían vivido ellos mismos, como robos y atracos. La petición era cómo podemos salir solos, porque necesitamos jugar. El debate fue largo y salieron primero las propuestas de siempre: necesitamos más policías, cámaras de video en la calle, que los adultos acompañen. Pero un niño, de los más pequeños, que debía tener como ocho años, dijo: “No estoy de acuerdo, los adultos pueden ayudarnos pero desde lejos”. Esta fue una idea sobre la cuál trabajamos mucho porque era innovadora. Nosotros siempre les pedimos a los niños estar cerca y posiblemente de la mano. Desde ese momento todo el debate se enfocó sobre la propuesta de este niño, que los otros reconocieron que era correcta. Se trabajó mucho sobre este tema y al final de varias sesiones un niño dijo: para que la situación sea segura son suficientes dos padres tomando mate en cada cuadra. La propuesta era evidente: la presencia de la gente hace segura la calle. La experiencia de Buenos Aires se desarrolló en el municipio de Almirante Brown, después de un hecho muy grave de violencia contra una niña que iba a la escuela con su madre. Allí se pensó en un proyecto nuestro de caminos seguros hacia la escuela, involucrando a los comerciantes para ayudar a los niños que se movían solos. El proyecto en los años siguientes fue a otros municipios y en un encuentro organizado por la Ciudad de Buenos Aires sobre seguridad urbana se vio que en los barrios donde se había hecho esta experiencia de autonomía de los niños los hechos criminales habían bajado por lo menos un 50 por ciento. Con lo cual hay una paradoja que me gusta citar: nosotros no dejamos salir a los niños a la calle porque pensamos que la calle es peligrosa. Y la verdad, por lo menos lo que yo creo, es que la calle es peligrosa porque no hay niños. Si los niños vuelven a la calle, ésta vuelve a ser segura. Porque los niños obligan a los adultos a hacerse cargo de ellos. No tenemos remedio, si un niño en la calle necesita ayuda tenemos que darla. Y si en un barrio se construye un clima de atención, de preocupación y de ayuda se crea un ambiente muy incómodo para los delincuentes. Un mundo donde la gente está atenta es un mundo que no funciona para ellos y llega a ser más seguro.

—Para esa propuesta hay que tener el oído entrenado o dispuesto para escuchar a las infancias, sus demandas, deseos y su derecho a jugar…

—Aquí entramos en un campo que me interesa muchísimo.No tengo dudas que entre los derechos de los niños lo que vale más es el derecho al juego. Y casi que lo sabían también los que escribieron la Convención sobre los Derechos del Niño. Lamentablemente la versión española no da cuenta de lo que voy a decir: en el artículo 31 cuando se habla que los niños tienen derecho al descanso, al tiempo libre y al juego, la versión inglesa dice “to engage in play”, que significa a comprometerse en el juego. La versión italiana lo ha hecho un poco menos fuerte, diciendo “a dedicarse al juego”. No sé por qué la versión española perdió estos matices y simplemente dice que tienen derecho al juego. Pero es interesante notar que el verbo que utiliza la versión inglesa se utiliza para el juego y no para el estudio. Se da una importancia mucho más fuerte al juego. El tema es que el juego es una competencia de los niños. Menos nosotros entramos en esto mejor. Los adultos no deberían ocuparse del juego, sino simplemente garantizar que los niños puedan jugar. Me gusta mucho decir que el verbo que hay que usar siempre pensando en el juego es el verbo «dejar». No acompañar, aconsejar o regalar. Los niños saben qué significa jugar, y si no lo saben lo aprenden. Pero nosotros tenemos que dejarlos, que salgan de casa, que elijan el juego que quieren y el espacio adecuado para este juego. Lo que no se puede aceptar y entender es que un espacio con columpios y toboganes pueda ser reconocido como espacio de juego, donde un niño va todos los días más o menos a la misma hora acompañado de uno de sus padres a jugar. Esto con el juego no tiene nada que ver. El juego es fantasía, invento, riesgo, aventura. Soy muy radical en esto.

—En este tiempo de educación a distancia, no presencial, ¿Ha tenido contacto con docentes, le ha llegado algún tipo de preocupación común que están atravesando?

Creo que en este tiempo el error fundamental fue no escuchar a los alumnos. Lo más importante era interrumpir el programa escolar y dedicarse a acompañar a los alumnos en esta experiencia nueva, dramática y llena de sentidos. Por lo cual ahora cuando estamos pensando en volver a clases hay que evitar un peligro, que en Italia se habla mucho: que se sume la pregunta sobre cuánto perdieron los alumnos en el tiempo del aislamiento y cómo lo recuperamos. Estoy recomendando que no se haga este discurso sino el contrario: cuánto ganaron los alumnos y las alumnas en el tiempo de clausura, cuánto aprendieron con o sin la didáctica a distancia. Todos los niños y las niñas vivieron una experiencia fundamental que no olvidarán en la vida. La escuela no puede considerarla como nada y volver a sus clases, programas, libros de textos y tareas. Esto sería un error fundamental. Repito: los alumnos y las alumnas aprendieron mucho y creo que la escuela debe ser generosa y dedicar un tiempo largo, al empezar de las clases, a que los niños produzcan estas riquezas, que las expliquen, que la expresen de forma escolar. Escribiendo, dibujando, hablando, haciendo teatro. Lo que la fantasía de los docentes sea capaz. Pero que salga todo lo que tienen adentro y que sobre esto se pueda trabajar. No haciendo sesiones psicoanalíticas. No estoy proponiendo esto. Este puede ser un aprendizaje muy importante para los maestros. Ponerse en una actitud de escucha. Esto vale para siempre, no solo porque ahora tenemos una experiencia tan dura.

—Esto implica que el retorno a clases no sea a la escuela que dejamos en marzo, sino aprovechar esta crisis como oportunidad para el cambio.

—Totalmente. Einstein decía que si queremos que las cosas cambien no podemos seguir haciendo siempre lo mismo. Parece banal pero es muy importante. Depende de cuánto las personas, los docentes y padres, sean conscientes de que la escuela que necesitan sus hijos y sus alumnos es otra. Porque la que tenemos, estoy hablando de la italiana pero cada uno piense en la suya, no funciona. La mayoría de los niños se aburre, no la quiere, aprenden poco. A los niños se les promete el derecho a la instrucción no la suerte. Tener un buen maestro hoy en día es una suerte. Así hablan los padres cuando se encuentran y dicen: “Ah, el primero (de tus hijos) ha tenido buena suerte”. Y eso no es correcto.

—¿Y qué es un buen maestro para usted?

—Bueno, yo creo que un buen maestro conoce la ley y la respeta. ¿En qué ley estoy pensando? El artículo 29 de la Convención sobre los Derechos del Niño lo dice muy bien: la educación, que involucra a padres y maestros, tiene como objetivo el desarrollo de la personalidad del niño y de sus aptitudes hasta el máximo nivel posible. Un buen maestro no es aquel que propone a los alumnos su programa y evalúa a los que llegaron a los niveles previstos o no llegaron. Un buen maestro ayuda a cada uno de sus alumnos a encontrar sus aptitudes, que muchas veces están escondidas. El tema es que las aptitudes son varias. No siempre son de lengua y matemática. Puede ser en mecánica, baile, música o investigación. Lo dice la ley, no yo: el objetivo debe ser ayudar a cada uno de sus alumnos y alumnas a encontrar sus aptitudes. Y segundo, ofrecerles los instrumentos adecuados para desarrollarlas hasta el máximo de sus posibilidades. Un buen maestro hace una escuela no solo inclusiva sino exclusiva, es decir hecha a propósito para cada uno de sus alumnos. No porque es un mago o tiene capacidades extraordinarias, sino porque sabe escuchar y reconocer en sus alumnos sus capacidades y los ayuda a desarrollarlas.

—¿Tiene esperanza que como sociedad aprendamos del cuidado del otro o el respeto hacia el medio ambiente de esta crisis que estamos viviendo?

—En este verano, que para nosotros en Italia debería ser de vacaciones, no he tenido ni una semana de descanso. Si no tengo esperanza sería loco hacer este trabajo. Sigo pensando que es posible, no es fácil pero hasta los que tenemos hijos y nietos tenemos que pensar que es posible.

—¿Qué mensaje le pude dejar a los maestros y maestras, y a los niños y niñas?

A los maestros le digo: escuchar a vuestros alumnos es la mejor forma para ser buenos maestros. No necesitan ser de una forma especial, se necesita de mucha humildad y ponerse al servicio de los alumnos. Por los objetivos que dice la ley, para conocerlos, porque solo conociendo podemos ayudarlos a descubrir sus aptitudes, las que García Márquez llamaba sus juguetes preferidos. Cada niño tiene un juguete preferido, tenemos que ayudar a descubrirlo. A los padres les digo que confíen en sus hijos, porque los niños necesitan confianza, que significa pensar que son capaces. Siempre nuestros hijos son más capaces de lo que nosotros pensamos. Comprobarlo es un regalo recíproco, no solo para los niños sino para los padres que pueden descubrir que sus hijos son mejores de lo que ellos piensan. Y a los niños, que busquen todas las posibilidades para jugar con sus amigos. Se pude jugar hasta en pandemia. Hay niños que inventaron nuevos juegos tanto con pantallas o plataformas como con distancia o mascarillas. El juego es un invento extraordinario, se puede jugar en todas las condiciones y en todas las situaciones. Y si los dejamos lo harán. Con lo cual les digo: no tengan miedo, adelante, con valor, que esto pasará. Pasará el virus y van a poder recordar una experiencia extraordinaria que habrán vivido en vuestra infancia.

 

  • A continuación, la entrevista completa de Francesco Tonucci con La Capital: 

Fuente: https://www.lacapital.com.ar/educacion/francesco-tonucci-el-error-fundamental-este-tiempo-fue-no-escuchar-los-ninos-n2615347.html

Comparte este contenido:

Estados Unidos: Sube 82 % número de inmigrantes en universidades en los últimos 20 años

Los estudiantes universitarios son más propensos a provenir de familias inmigrantes que en los últimos veinte años, según el Instituto de Política de Migración (MPI, por sus siglas en inglés).

La matrícula de estudiantes de origen inmigrante aumentó de 2.9 millones en 2000 a 5.3 millones en 2018, lo que representa un aumento del 82 %.

En cambio, la inscripción de los que no proceden directamente de un entorno inmigrante aumentó sólo un 15 %.

Las universidades ven un aumento de estudiantes con orígenes de inmigrantes

Estos estudiantes representaron alrededor de 5.3 millones (28 %) de los 19 millones de estudiantes universitarios matriculados en 2018, lo que representa un aumento respecto al 20 % en 2000.

Sin embargo, algunos estados reportan un mayor porcentaje de estudiantes con raíces inmigrantes: 50 % de todos los estudiantes que buscan diplomas en California; 40 % en Florida, Hawái y Nevada; 39 % en Nueva York; y 36 % en Nueva Jersey.

El informe excluye a los estudiantes internacionales, que provienen del extranjero específicamente con fines de estudio, para permitir un enfoque en los residentes establecidos de Estados Unidos que están en el país para más de una educación.

La mayoría de los estudiantes universitarios con orígenes de inmigrantes son ciudadanos

Basándose en el análisis de MPI de los datos de la Encuesta de Población Actual de la Oficina del Censo y otras fuentes, una nueva hoja informativa ofrece un perfil de estudiantes universitarios que son inmigrantes (primera generación) y los hijos nacidos en Estados Unidos de inmigrantes (segunda generación).

De los 5.3 millones de estudiantes con origen inmigrante en 2018, el 68 % nacieron en los Estados Unidos. Esto marca un cambio significativo desde 2000.

Del 32 % de los estudiantes matriculados de origen inmigrante que nacieron en el extranjero, la mitad son ciudadanos naturalizados.

Juntos, los ciudadanos naturalizados y la segunda generación representan el 84 % de los estudiantes de origen inmigrante, con titulares de “green card”, migrantes humanitarios e inmigrantes indocumentados que representan el resto.

Con los trabajadores de origen inmigrante proyectados para impulsar el crecimiento de la fuerza laboral de los Estados Unidos a lo largo de al menos 2035, el examen de las características de los estudiantes puede ayudar a los colegios y universidades, así como a los responsables de la política educativa del estado, ya que buscan equipar a sus residentes con las habilidades y los conocimientos para satisfacer las demandas cambiantes de las economías locales y estadounidenses”, dijo Jeanne Batalova, analista principal de políticas de MPI.

Fuente: https://www.lanoticia.com/sube-82-numero-de-inmigrantes-en-universidades-en-los-ultimos-20-anos/

Comparte este contenido:

Guatemala, el país centroamericano donde 14 niñas quedan embarazadas todos los días

 

Ser niña en Guatemala ya era complicado antes de la llegada del coronavirus.

Pero el riesgo de terminar siendo víctima de la violencia sexual solamente ha aumentado con la pandemia.

Según datos del Observatorio de los Derechos de la Niñez, al menos 5.133 niñas de entre 10 y 14 años resultaron embarazadas el año pasado en el país centroamericano.

Esto es un promedio de 14 al día.

Y el observatorio de la Coordinadora Institucional de Promoción de Derechos de la Niñez (Ciprodeni) también registró 111.216 embarazos de jóvenes entre 15 y 19 años.

Esto equivale a más de 12 embarazos adolescentes por hora, en su inmensa mayoría también atribuibles a la violencia sexual, como destaca el secretario ejecutivo de Ciprodeni, Otto Rivera.

«De acuerdo con la Ley contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, sostener relaciones sexo-genitales con cualquier persona menor de 18 años es tipificado como violación», explica Rivera.

«Y en el contexto de la pandemia este tipo de delitos es todavía más severo», le asegura a BBC Mundo.

Multiplicar por tres

Por lo pronto, las cifras de Ciprodeni hasta el mes de julio de este año recogen 2.289 embarazos entre niñas de 10 a 14 años y 51.548 para el grupo de edad de 15 a 19.

Mientras que el Observatorio en Salud Reproductiva (OSAR) ya sumaba 77.847 embarazos infantiles y adolescentes al 16 de septiembre.

Niñas en Guatemala
Pie de foto, Muchas niñas guatemaltecas son víctimas de la violencia sexual.

El confinamiento -que según Rivera está exponiendo a más menores a más riesgo- puede sin embargo haber afectado la detección de muchos otros embarazos, por lo que las cifras reales podrían ser más altas.

Ciprodeni, por ejemplo, dice ya haber detectado una reducción en el número de denuncias por violencia intrafamiliar en los últimos meses.

«En el mismo marco de la pandemia se incrementaron los casos, sabemos de casos, pero al mismo tiempo se redujeron las denuncias, porque los órganos jurisdiccionales no funcionaron en el horario habitual», asegura Rivera.

 

Y el secretario ejecutivo de la coordinadora también comparte una hipótesis de trabajo que hace todavía más evidente la gravedad del problema de la violencia sexual contra la niñez y adolescencia guatemaltecas.

«En Ciprodeni estimamos que solo una niña o adolescente de cada tres que son abusadas o violadas resulta embarazada«, le dice a BBC Mundo.

«En otras palabras no es que en lo que va del año se haya abusado o violado a 77.847 niñas y adolescentes. Eso lo tenemos que multiplicar por tres», sugiere Rivera.

«Vidas silenciadas»

Esas cifras explican por qué la investigadora de Flacso Guatemala Ana Lucía Ramazzini se refiere al problema como «otra epidemia».

Pero Ramazzini destaca además el impacto biológico, social y psicológico que esa violencia, y los embarazos que produce, tienen sobre niñas y adolescentes.

Madre adolescente en Brasil
Pie de foto, Los embarazos infantiles y adolescentes a menudo tienen indeseados efectos psicológicos.

Durante una investigación suya de 2015, por ejemplo, nueve de cada 10 adolescentes embarazadas entrevistadas dijeron haber dejado de estudiar y de participar en espacios de organización comunitaria.

Y más recientemente Ramazzini coordinó una investigación sobre la relación entre embarazos no deseados y suicidios en Guatemala, un problema que cree no está recibiendo la atención que se merece.

Según la socióloga guatemalteca, en el país no hay cifras confiables sobre el tema, porque «cuando llega muerta un mujer en edad fértil no se le hace la prueba de embarazo».

La investigadora, sin embargo, logró establecer que, en 2017, la mitad de los suicidios de mujeres adolescentes en el departamento de Alta Verapaz habían sido de mujeres embarazadas.

Mientras que en países como El Salvador una investigación de 2006 encontró que el suicidio fue la tercera causa de muerte materna, especialmente entre las adolescentes.

«Las adolescentes embarazadas tienen un riesgo de suicidio tres veces mayor que las adolescentes que no están embarazadas», le dice Ramazzini a BBC Mundo.

Con pocas opciones

Los testimonios recogidos para la investigación «Vidas sesgadas» evidencian los riesgos para la salud mental de los embarazos no deseados productos de la violencia.

Pero la interrupción de los mismos no está contemplada en la legislación guatemalteca.

Protesta contra el aborto en Guatemala
Pie de foto, La legislación Guatemalteca no contempla el aborto en casos de violación.

«Hubo un proyecto de Ley de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia, y uno de los artículos iba en ese sentido, pero fue rechazada en el 2018«, explica Ramazzini.

Y para Carlos Gómez, subsecretario de Protección y Acogimiento a la Niñez y Adolescencia de la Secretaría de Bienestar Social de Guatemala, es altamente improbable que esta opción se legalice.

«Aquí hay un actor muy importante que son las iglesias y las iglesias no son partidarias de los abortos«, le dice a BBC Mundo.

Gómez, sin embargo, asegura que el Estado guatemalteco sí reconoce el impacto de este tipo de embarazos sobre la salud mental de niñas y adolescentes.

«Con las niñas que hemos tenido nosotros bajo protección en nuestros albergues, una de las principales acciones que se hacen es sensibilizar. Y todas han decidido tener a ese bebé», ofrece como ejemplo.

Manos con bebé
Pie de foto, Guatemala tiene una de las tasas de fecundidad infantil y adolescente más alta de América Latina.

«¿Y qué pasa si esa niña no quiere tener a su bebé? Para eso existe una institución en Guatemala que se llama la Comisión Nacional de Adopciones», agrega.

«En discusión»

Gómez destaca además la existencia de una Política Pública de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia, que considera clave para confrontar el problema.

Pero también reconoce que la misma «todavía está en discusión», a pesar de que Guatemala lleva años con una de las tasas de fecundidad infantil y adolescente más altas de la región latinoamericana.

Joven guatemalteca
Pie de foto, Guatemala lleva años con elevadas cifras de embarazos en niñas y adolescentes.

Y ese retraso retrata las diferencias de opiniones sobre la forma de encarar el problema que seguramente ha limitado la capacidad de respuesta de Guatemala.

Para Ramazzini, por ejemplo, un elemento clave detrás de los altos índices de embarazo infantil y adolescente es la falta de una efectiva educación integral en sexualidad, un tema que sin embargo todavía es considerado tabú por muchos sectores.

«En nuestro país se piensa que educar en sexualidad es solo educar en sexo y relaciones sexo-genitales, cuando estamos hablando de una educación integral en sexualidad que es clave para la vida», lamenta Ramazzini.

«Tiene que ver con relaciones de respeto, con compromisos a largo plazo, con consentimiento, con identificar estas relaciones de violencia, con desmontar esta idea de ser hombre que pasa por apropiarse de los cuerpos de niñas y adolescentes», explica.

Niñas en Guatemala
Pie de foto, La falta de una educación sexual integral es parte del problema.

Según Ramazzini, en el Ministerio de Educación de Guatemala existe desde hace años una estrategia sobre el tema.

«Pero hay muchas resistencias. Hay sectores antiderechos y de oposición que se niegan a que esto se implemente», le dice a BBC Mundo.

Y, para mientras, el número de niñas y adolescentes embarazadas crece y crece.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-54484133

 

Comparte este contenido:

Pobreza multidimensional impacta a primera infancia en Panamá

Comparte este contenido:

Las protestas que sacuden desde hace dos semanas Costa Rica, el país ejemplo de estabilidad en Centroamérica

La relativa calma de Costa Rica, habitualmente identificado como paraíso de la estabilidad y la justicia social entre sus vecinos centroamericanos, se rompió hace más de dos semanas.

Desde el pasado 30 de septiembre, el país está envuelto en protestas ciudadanas y bloqueos de decenas de carreteras y puestos fronterizos estratégicos para el país en los que cada día participan entre cientos y miles de personas.

El desencadenante fue la intención del gobierno de negociar un préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para enfrentar la crisis económica causada por la pandemia, pero que se traduciría en una subida de impuestos, entre otras medidas.

¿Es Costa Rica realmente tan «pura vida»?
Costa Rica se convierte en el primer país de Centroamérica en ser parte de la OCDE, el exclusivo club de las naciones más desarrolladas
Y aunque el ejecutivo dio marcha atrás en sus planes y llamó al diálogo, las protestas continuaron.

De hecho, la tensión siguió en aumento en los enfrentamientos entre policía y manifestantes, con un balance -tras 15 días de movilizaciones- de más de un centenar de heridos y otras tantas personas detenidas.

Protestas en Costa Rica

Protestas en Costa Rica
FUENTE DE LA IMAGEN,AFP
Pie de foto,
Los costarricenses protestan contra las medidas económicas del gobierno para hacer frente a la crisis agraviada por la pandemia.

La economía de Costa Rica atraviesa por uno de sus peores momentos de los últimos 40 años, con un déficit fiscal para este año que el gobierno prevé que sea cercano al 10% del Producto Interno Bruto.

La pandemia de covid-19 no hizo más que agudizar esta crisis en un país donde el turismo es uno de sus principales ingresos y que vio cómo el desempleo se disparó del 12% al 24% tras la llegada del coronavirus.

Cuál es la efectiva fórmula contra el coronavirus de Costa Rica, el país de América Latina donde mueren menos pacientes de covid-19
Por qué están cerrando escuelas en Costa Rica (y qué dice eso del mejor sistema educativo de Centroamérica)
Ante esta situación, el gobierno dio a conocer a mediados de septiembre que estaba en negociaciones con el FMI para poder acceder a un préstamo de US$1.750 millones con el que estabilizar las finanzas del país.

Pero el acuerdo contemplaba medidas que desataron la indignación de parte de la población, como la venta de algunos activos estatales, la congelación de sueldos para los funcionarios y, especialmente, el aumento temporal de varios impuestos.Protestas en Costa Rica

Protestas en Costa Rica
FUENTE DE LA IMAGEN,EPA
Pie de foto,
La subida de impuestos prevista en el acuerdo con el FMI fue uno de los detonantes que llevó a los ticos a protestar a las calles.

Así, desde finales de septiembre, en Costa Rica se han visto a diario imágenes poco habituales en el país como el bloqueo de algunos de los principales pasos fronterizos con Panamá, quema de vehículos o enfrentamientos con palos y gases lacrimógenos entre policía y manifestantes.

Marcha atrás en la propuesta
La tensión fue escalando hasta tal punto que el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, acabó anunciando el pasado 4 de octubre que no seguiría adelante con la propuesta inicial al FMI.

El mandatario dijo haber visto «con dolor» los focos de violencia en las calles y condenó los actos.

«Nada de eso tiene que ver con el ideal de paz de nuestra democracia (…) Los bloqueos que golpean a la gente, a la producción y ponen en riesgo vidas, deben de cesar ya», dijo en cadena nacional.

 

«Hago una convocatoria a los sectores que respaldan las vías institucionales para que abramos un diálogo nacional para resolver la emergencia económica que afronta el país. En ese diálogo me involucraré personalmente», agregó.

Este próximo sábado arrancará una mesa de diálogo conformada por varios sectores, pero a la que no fue invitada el grupo social Movimiento Rescate Nacional, principal promotor de las protestas

¿Por qué continúan las movilizaciones?
Sin embargo, pese a la marcha atrás dada por el gobierno, las protestas continuaron.

Protestas en Costa Rica

Protestas en Costa Rica
FUENTE DE LA IMAGEN,EPA
Pie de foto,
Las movilizaciones continúan pese a que el gobierno dio marcha atrás a su plan de acuerdo con el FMI.

El Movimiento Rescate Nacional exigió para suspenderlas que el presidente se comprometa por escrito a que no acudirá al FMI en lo que resta de su mandato, que concluirá a mediados de 2022.

En un documento con 14 condiciones, la agrupación también exigió al ejecutivo no contemplar la venta de activos ni más impuestos indirectos, así como que no haya procesamientos penales ni sanciones contra los manifestantes.

Pero Alvarado rechazó las exigencias y dijo que no dialogará con este grupo hasta que ponga fin a los bloqueos.

Mientras, los disturbios alrededor de algunas movilizaciones aumentaron en los últimos días.

El pasado lunes, varias personas resultaron heridas durante una protesta frente a la Casa Presidencial, en San José, en la que se vieron volar incluso trozos de concreto.

«Infiltrados» en las protestas
La semana pasada, el excandidato presidencial y hasta entonces líder del Movimiento Rescate Nacional, José Miguel Corrales, pidió acabar con las protestas debido a la violencia originada en torno a ellas, de lo que responsabilizó a una supuesta infiltración de grupos delictivos en las manifestaciones.

«Pido perdón, en especial, a quienes han sido víctimas directas de la violencia desatada y a todos a los que han vivido días de zozobra y temor», afirmó en un video publicado el pasado jueves.

Otro de los principales dirigentes del movimiento, el exdiputado Célimo Guido, se desvinculó sin embargo de las declaraciones de Corrales y responsabilizó a las fuerzas de seguridad de la violencia por, según afirmó, infiltrar a agentes en sus manifestaciones.

Este martes, el ministro de Seguridad costarricense, Michael Soto, reconoció la presencia de policías vestidos de civil en las protestas del lunes después de que un agente fuera identificado entre la población gracias a un video difundido en redes sociales.

Protestas en Costa Rica

Sin embargo, Soto aseguró que se trataba de un policía antidrogas que tenía como misión identificar en la movilización a personas relacionadas con el narcotráfico, y negó que los policías camuflados fueran quienes provocaran los hechos violentos.

Pese a que el Movimiento Rescate Nacional pidió la dimisión de Soto por este motivo, el gobierno confía en poder solucionar esta profunda e inesperada crisis gracias al diálogo nacional que comienza este fin de semana.

Línea
Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-54548326

Comparte este contenido:
Page 1051 of 6186
1 1.049 1.050 1.051 1.052 1.053 6.186