Page 1566 of 6145
1 1.564 1.565 1.566 1.567 1.568 6.145

Entrevista a Daniel Mendelsohn: “Las asignaturas técnicas no te van a ayudar en absoluto si tu padre se muere. Te ayudarán los clásicos”

Redacción: Letras Libres

Tras el éxito de ‘Una odisea’, el profesor y crítico ha reunido en un volumen ensayos sobre la cultura pop en los que se cuela un cierto espíritu clásico.

Sin haber salido aún de la estela del éxito de su Una odisea, el pasado 26 de octubre Daniel Mendelsohn presentó en Washington su nuevo libro: la colección de ensayos Éxtasis y terror. De los griegos a Juego de tronos. El profesor de griego clásico, escritor, ensayista, crítico y editor at large de la New York Review of Books, recopila en este volumen textos autobiográficos, crítica literaria y ensayos para abordar desde asuntos de actualidad (los atentados de Boston) hasta críticas de la cultura pop (Juego de tronos, el ciclo de Mi lucha de Knausgard), en un abanico de piezas cosidas implícita o explícitamente con el hilo de los clásicos griegos: Esquilo, Homero, La Ilíada, Sófocles… Y a veces todo ello mezclado, no agitado, que diría James Bond, como cuando aborda el asesinato de JFK como mito y tragedia.

Su libro anterior fue Una odisea: un padre, un hijo, una épica. Este lleva por subtítulo De los griegos a Juego de tronos. Han transcurrido más de dos mil años y el poso cultural de la antigua griega continúa teniendo una fuerza muy poderosa en la sociedad y la cultura del siglo XXI. ¿Por qué?

Mencionas Una odisea, que es un libro que ha tenido mucho éxito en España… es estupendo y me hace muy feliz; y esto es muy curioso: desde España hasta el Mar Negro, todo ese material clásico es, para bien o para mal, parte de nuestro ADN cultural europeo. Estamos programados para responder a esos estímulos porque eso es lo que ha creado nuestra cultura, las partes malas y las partes buenas de ella, y es por eso por lo que respondemos de manera muy fuerte a readaptaciones, reescrituras… Es algo que al final siempre conocemos, es parte de nuestro pensamiento, algo que, de un modo u otro, todos los miembros de la cultura europea comparten. Hemos sido creados por dos tradiciones, la clásica y la bíblica. Esa tradición siempre está flotando en el ambiente.

Sin embargo, es curioso, y le pregunto esto también como profesor de cultura clásica, que si uno dice: «Estoy leyendo a Esquilo», «Soy profesor de La odisea», «Uno de mis escritores preferidos es Jenofonte», suena a elitista y hasta esnob y, en general, se suele ver como obras que para nada son populares, sino como lecturas difíciles, complejas y para expertos.

Mucha gente dice eso, que los clásicos son elitistas y sofisticados, ¡pero no lo son! Pero, si uno es un buen profesor, si uno sabe cómo hablar sobre ello, la cosa cambiaría completamente. Hay que recordar que muchas de las obras clásicas que actualmente se consideran complejas, en su momento fueron obras muy populares, eran cultura popular. Es una cuestión de explicarlas y enseñarlas de una manera correcta, que es lo que a mí me gusta hacer: contarle a la gente por qué siguen siendo obras interesantes.

Usted también es crítico. ¿Ve una relación estrecha entre su labor de crítico y de profesor?

Absolutamente. Una buena parte de mi labor como crítico cumple una función pedagógica, claro está. Como crítico, trato de explicar un texto, sea una película, libro, una obra de teatro, y creo que a la gente le gusta leer eso. Desafortunadamente, muchos en el mundo de la academia no son grandes explicadores ni enseñantes. Además, la academia se convierte en multitud de ocasiones en una sociedad muy cerrada. Cuando se llega a cierto nivel en una carrera investigadora, la gente acaba hablando de una cuestión solamente entre ellos y renuncia a hablar con las personas de a pie para explicarles: esto es por lo que La Ilíada es maravillosa. Estoy convencido de que a la gente, cuando uno hace eso, le gusta mucho. A eso me dedico.

¿Hay una impronta de los clásicos griegos en Juego de tronos? ¿Por qué ha sido un fenómeno absoluto a todos los niveles, popular, entre la crítica, la academia y el mundo audiovisual?

Juego de tronos es, en cierta medida, una cultura patriarcal muy violenta, que es lo que eran tanto los romanos como los griegos. Pero como escribo en el ensayo recogido en este libro, en cierto modo la serie es más una historia medieval que una clásica. Es la intención también del autor del libro: crear una especie de mundo medieval paralelo. Uno de los elementos que sí pertenece a los clásicos en Juego de tronos, tanto en la serie como en los libros, es que tiene una muy clara y emocional manera de entender cómo funciona el poder y sus entresijos. Es como Tucídides. El poder es despiadado y cuando pierdes, mueres.

Casi siempre aparece el componente de la cultura clásica, de forma más o menos explícita.

Por mi trabajo, contemplo a menudo el ADN clásico que hay en la producción cultural… no siempre está ahí, pero muchas veces sí y esto no tiene por qué ocurrir necesariamente en un producto cultural, como digo en mi libro, sino en un hecho real como el que sucedió tras los atentados de Boston, en el momento en que todo el mundo se opuso a que enterraran en su localidad al autor de la matanza, Tamerlán Tsarnaev. Esa oposición a enterrar el cuerpo de tu enemigo es una historia que aparece en nuestra herencia cultural [en Éxtasis y terror, Mendelsohn recuerda que lo que “obsesionaba a la Antígona de Sófocles es que no enterrar a su hermano, no tratar al criminal de guerra como a un ser humano, habría sido en última instancia, abandonar su propia humanidad”]. Este es el tipo de análisis que disfruto haciendo, aunque mucho del trabajo que hago y he hecho como crítico en los últimos treinta años nada tiene que ver con los clásicos.

Me gustaría conocer su opinión respecto a que, cada vez más a menudo, como sucede en España, las reformas que se plantean y realizan en el sistema educativo es para extirpar del mismo las humanidades –latín, griego, filosofía, historia–, con el argumento de que el sistema educativo tiene que estar más ajustado a las necesidades del mercado y de las empresas, con lo que se asume, por un lado, que estas materias son improductivas y casi, digamos, veleidosas.

Los buenos pensadores y los pensadores críticos serán menos proclives a consumir lo que se quiere que se consuma y del modo en que se quiere que se consuma; por eso se hacen esas reformas. El problema con este enfoque de retirar las humanidades del sistema educativo es que obedece a una mirada muy miope sobre la realidad. Todo el mundo está ahora muy histérico sobre entrenar a los estudiantes en ciencias, tecnología técnica, ingeniería, matemática, lo cual está bien porque vivimos en una sociedad tecnológica y necesitamos tener trabajadores y consumidores bien educados en esos terrenos. No tengo ningún problema con eso, pero la razón por la que uno necesita las humanidades, estudiar humanidades, la razón por la que estas tienen que ser parte del sistema educativo es porque ninguna materia técnica te va a ayudar con tu vida: pueden ayudarte a encontrar un trabajo, pero cuando tu padre se muere no te van a ayudar en absoluto. Son los clásicos y las humanidades los que te van a ayudar. Por eso esas reformas proceden de una visión muy miope de lo que es útil. Las artes liberales, de las que todo el mundo habla sin cesar en las universidades, incluyen desde su origen también las ciencias, no solo es literatura. Es así desde los tiempos medievales: comprendían las ciencias, la literatura y las artes. Era un programa de formación completo y quitando una parte de ello lo que se obtiene son estudiantes que están… podríamos decir mutilados como personas.

Sin embargo, se insiste machaconamente en el argumento de que no son saberes prácticos

Se dice: «Ah, es que tenemos que formarlos de manera práctica», pero es una manera muy estrecha de considera qué es práctico. Todas las materias que estudias te dan herramientas para la vida y si solo tienes la mitad de las herramientas acabarás teniendo una vida con la mitad de sentido, de significación. Realmente es lo que creo. Porque, como digo, si tu padre se muere o te enamoras o te sucede cualquier acontecimiento de la vida, necesitas herramientas que solo te darán las humanidades.

Es como el título de aquel libro de Lou Marinoff, Más Platón y menos prozac, que tanto éxito tuvo a finales del siglo pasado y primeros años de este.

El prozac es una manera de resolver tus problemas, pero definitivamente no es la más interesante, aunque es el modo al que cada vez más gente recurre para afrontarlos. Seguramente sea una manera fácil de hacerlo, pero no me interesa en absoluto.

Su libro Una odisea es un libro sobre su padre. En las últimos, dos o tres décadas parece que se está produciendo un boom de libros de no-ficción o autoficciones, en general, y aquí incluyo especialmente libros de memorias y, en concreto, libros sobre la figura paterna. Pienso, por ejemplo, desde títulos como Patrimonio, de Philip Roth (1991) hasta el más reciente La muerte del padre, el primero (2009) del ciclo Mi lucha, de Knausgard, que ha sido todo un fenómeno literario.

Antes que nada, hay que hacer una distinción: esto es algo que ha sucedido antes en Estados Unidos que en Europa. En Estados Unidos, este auge de las memorias comenzó en los años 70 del siglo pasado y creo que el fenómeno de la autoficción es un poco más reciente en Europa. Ciertamente, si uno mira en la gran fotografía en la atmósfera intelectual de nuestro tiempo, en parte es una reacción a internet y lo digital, donde la cuestión sobre lo que es real y qué es ficción ha sido problematizada. Esto ha llevado a muchos autores, no tanto en mi caso con Una odisea, a explorar las fronteras entre ficción y hechos reales en sus obras. De un modo general, como crítico, creo que es una reacción ante internet, ante toda esa información masiva, en el sentido de una suerte de impotencia o indefensión ante esa avalancha de información verdadera o falsa. Uno busca hoy en Google y encuentra ocho millones de respuestas a la cuestión planteada y no tienes manera de saber cuál es real y cuál no. Además, esto ha creado también una crisis política, una gran crisis en lo que tiene que ver con las elecciones y la educación de los ciudadanos. La autoficción y la no-ficción son en parte una reacción a estos problemas.

Su libro se titula Éxtasis y terror. Los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas nos introdujeron, precisamente, en una época de miedo, de incertidumbre, que también tiene que ver con la avalancha de información y desinformación. Y tras el 11S de 2001 vino el 11M de 2004, después la consolidación del cambio climático como uno de los grandes temas de este siglo y en 2008 la crisis financiera. No parece casual el enorme número de exitosos libros, películas y sobre todo series que abordan este miedo, a menudo a través de la ciencia ficción y las distopías. ¿Hay también una relación entre esa erosión de la realidad, la necesidad de anclarse a hechos reales y ese terror del título de su libro?

Estamos ante el colapso del orden surgido tras la Segunda Guerra Mundial, todo el mundo lo sabe. Yo soy mayor que usted [Mendelsohn nació en 1960], pero si usted hubiera nacido en los años siguientes a la Segunda Guerra Mundial habría crecido con la asunción de que ese orden duraría para siempre y ahora estamos viendo que no, y esto significa que estamos en una crisis. Si uno mira la historia de la literatura, uno podría casi afirmar que todos los grandes movimientos literarios han surgido como respuesta a un momento de turbulencia, a gran crisis, en política, en economía, etcétera. Si uno mira a la novela del siglo XIX también se podría decir que es una respuesta a la revolución industrial, el auge de la burguesía… unos fenómenos que habrían sido impensables apenas cincuenta años antes. Así que, sí, toda explosión de la no-ficción, la autoficción, es una respuesta ante la ansiedad de qué es real y qué no y a la ansiedad ante el fin de una era.

Esto me lleva a plantear si, precisamente por eso, no es más importante que nunca el periodismo, tanto como la narrativa de ficción.

Es una gran cuestión. Pero es un asunto, de nuevo, donde la educación es muy importante porque si como ciudadanos somo incapaces de hacer distinciones entre verdad y ficción, entonces estamos precisamente en el momento problemático en el que nos encontramos en la actualidad.

La buena noticia cuando ciertos políticos, y pienso aquí en Donald Trump, atacan tanto a la prensa es, de hecho, un reconocimiento explícito a la función esencial del periodismo para las democracias.

¡Por supuesto! Si eres capaz de convencer a la gente de que la ficción es realidad, puedes robar un país entero para ti. Por eso ataca a la prensa.

Recuerdo cuando el conservador Michael Gove, en un debate sobre el Brexit, exlamó: «¡La gente está harta de los expertos!». Viene a ser lo mismo: la insistencia en que la realidad, la verdad, ya da igual, hay que guiarse por la emoción y no por los datos, por la razón.

Claro, creo que muchos factores vienen juntos con este problema de la dificultad de discernir la realidad de la ficción. La única respuesta que se puede dar aquí es: ante esto, hay que educar a las personas mejor, porque la educación es la única defensa que tenemos, es la única esperanza. Y fíjate que en esto tenemos el mejor detector de quiénes son los malos: cualquiera que tenga como objetivo recortar la educación, privatizarla, está promoviendo algo que, claramente, no es bueno. Lo peor es que lo estamos viendo por todas partes.

En Una odisea usted describe cómo, tras el semestre dedicado a la obra de Homero, usted y su padre –quien se matricula como uno de los alumnos del curso a sus 80 años– se deciden a hacer un crucero turístico por el Mediterráneo para visitar los lugares descritos en La odisea. Finalmente, por diversos problemas, el barco que los lleva cancela la visita a Ítaca. Usted y su padre se alegran. Sin embargo, no toda la tripulación de turistas lo ve así. Con esto quiero plantear, dentro de la reflexión general sobre el turismo cultural y patrimonial, el dilema de tener el interés lógico por visitar un sitio y al mismo tiempo saber que esa visita, si es muy masiva, acaba por destruir esos lugares, esas ciudades. Miremos lo que sucede con Venecia.

Por un lado, no poder llegar a Ítaca en nuestro crucero me hizo feliz. En parte, lo que planteas es un problema típico que pasa todo el tiempo en Proust, por ejemplo. Cuando uno finalmente consigue la cosa que se propone nunca está tan satisfecho como había imaginado. En el caso del viaje de mi padre y mío, me encantó el hecho de no poder llegar a Ítaca, me pareció muy poético. Como digo en el libro, si no alcanzas Ítaca tienes que seguir viajando, de modo que Ítaca es una especie de muerte. Por otra parte, mencionas Venecia y justo hace unos días que he estado allí. He pensado a menudo en este problema que supone el turismo en ciudades como Venecia. Es básicamente un problema antropológico: no puedes visitar un lugar sin arruinarlo. Si uno tiene la idea romántica que se suele tener de Venecia, las aguas, la decadencia, etcétera… luego uno llega allí y sólo hay turistas, casi nadie vive ya allí, es una especie de Disneylandia, eso sí, un tipo de Disneylandia muy sofisticado, más elitista, quizás. Es un problema evidente porque este tipo de turismo cultural masivo, incluso por la gente más bien intencionada del mundo, acaba destruyendo el lugar que ellos quieren amar, lo cual acaba convertido en una paradoja incómoda, especialmente en el caso de Venecia porque uno va allí y no puede tener la idea ni la sensación de saber cómo vive la gente de allí porque casi nadie vive ya en Venecia. Básicamente estás en un museo lleno de turistas en una visita que carece por completo de la autenticidad que buscabas y por la que has viajado hasta allí. Por supuesto, es mucho mejor que la gente quiera ir a Venecia que a Disneylandia. No se puede criticar tampoco que la gente quiera ver cosas: edificios, obras de arte, lugares hermosos…

Por supuesto y, al fin y al cabo, ¿no es en busca de la autenticidad por lo que la gente quiere ver y visitar sitios como Venecia?

Es una gran cuestión dentro de la civilización del consumo: todo se mercantiliza de manera que todo deviene barato y accesible pero inauténtico, por lo que la gente continúa su búsqueda de cosas y experiencias auténticas. Es el último deseo de la sociedad de consumo del capitalismo tardío, la autenticidad, porque cuando lo auténtico está localizado en el consumo, nada se siente como auténtico. Esto me lleva a las cuestiones iniciales sobre las humanidades: esto es por lo que las personas necesitamos la educación y las humanidades, porque lo que uno obtiene de una educación humanística es auténtico y siempre lo será. La lectura de una obra como La odisea nunca podrá ser mercantilizada, es una experiencia real, es realidad, y esto es ahora más importante que nunca lo ha sido antes. Por eso hay que fomentar las humanidades como defensa contra esa insípida cultura del consumo, porque de otro modo uno se queda sin cimientos, sin raíces, sin nada. Por eso los políticos la atacan: porque los ciudadanos auténticos son capaces de pensar y más capaces de resistir y no dejarse engañar por la propaganda política.

Termina la entrevista y la conversación gira hacia España y la literatura: “Me encantó Sefarad, de Antonio Muñoz Molina, un libro extraordinario. Casi todo el mundo prefiere Barcelona, pero yo me quedo definitivamente con Madrid. Y Galdós, ¡es excelente! Su Fortunata y Jacinta es una obra mayor”.

Fuente: https://www.letraslibres.com/espana-mexico/libros/entrevista-daniel-mendelsohn-las-asignaturas-tecnicas-no-te-van-ayudar-en-absoluto-si-tu-padre-se-muere-te-ayudaran-los-clasicos

Comparte este contenido:

Casi medio millón de niños en el este de Ucrania exponen su vida a diario para ir a la escuela

Redacción: Noticias UNO

En total, 172 niños han muerto o resultado heridos por minas o restos de explosivos. La más pequeña era una niña de solo un año. Solo en 2019, ha habido 36 ataques a escuelas y 80 a infraestructura de agua y saneamiento. UNICEF pide a las partes que pongan fin a las hostilidades.

Las minas se han convertido en un peligro para la salud física y el bienestar psicológico de medio millón de niños en el este de Ucrania, ha advertido este lunes el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

La región se ha convertido en uno de los lugares más contaminados por las minas terrestres, a pesar de las recientes medidas destinadas a proteger los derechos de los menores afectados por este conflicto que se desarrolla desde hace más de cinco años.

Según Afshan Khan, director regional de UNICEF para Europa y Asia Central, es inadmisible que los niños continúen «yendo a escuelas con agujeros de bala y refugios antiaéreos y que vivan en vecindarios que son bombardeados intermitentemente y están cubiertos de minas terrestres».

Después de reunirse recientemente con familias y niños en la región fronteriza con Rusia, explicó que «hace tiempo que falta una solución política» al conflicto, antes de pedir “a todas las partes que pongan fin a los combates en el este de Ucrania».

Cinco años de peligro constante

Si bien el enviado de UNICEF reconoció que el reciente respaldo del Gobierno a la Declaración de Escuelas Seguras es un paso positivo para proteger los colegios de los ataques y reducir el uso de estos por las fuerzas militares, enfatizó que más de cinco años de conflicto han sido devastadores para los niños a ambos lados de la línea divisoria.

«Los niños que conocí en el este de Ucrania tienen esperanzas y sueños como todos los niños, pero han sufrido enormemente después de cinco años de vivir en peligro constante», dijo Khan, quien agregó que UNICEF y sus aliados están listos para apoyar medidas destinadas a proteger aún más a los niños y garantizar la plena implementación de la Declaración de Escuelas Seguras”.

En todo el este de Ucrania, UNICEF y sus socios brindan apoyo psicosocial y educacional sobre el riesgo de minas a cientos de miles de niños, jóvenes y cuidadores. La Agencia de la ONU también apoya la reparación de escuelas y jardines de infancia dañados, así como instalaciones vitales de agua y saneamiento.

Esos esfuerzos se llevaron a cabo pese a que, en 2019, solo se financió el 37% del llamamiento de emergencia de UNICEF para apoyar a los niños y sus familias en la región.

A fines de febrero de 2014, una crisis política en el país se convirtió en una confrontación violenta cuando Rusia se anexó Crimea, lo que provocó el estallido de un conflicto a gran escala entre fuerzas gubernamentales y separatistas en el este del país.

Fuente: https://news.un.org/es/story/2019/12/1466121

Comparte este contenido:

Transporte paralizado y aulas vacías por huelga contra reforma de pensiones en Francia

Redacción: El Universal

Policías, recolectores de basura, abogados, jubilados y transportistas y también los «chalecos amarillos», el potente movimiento social surgido en noviembre de 2018 en Francia, se sumaron a este paro.

Decenas de miles de franceses salieron este jueves a las calles de Francia para rechazar la controvertida reforma del sistema de pensiones impulsada por el presidente Emmanuel Macron, en una jornada de huelga masiva en los ferrocarriles, escuelas, hospitales y refinerías que busca poner al gobierno en la cuerda floja.

Las primeras marchas comenzaron después del mediodía en varias ciudades, incluyendo París, Marsella, Montpellier, Nantes y Lyon con más de 180.000 participantes, informó AFP.

«Pensiones por puntos, trabajo sin fin» rezaba una pancarta en el cortejo de Montpellier. «No habíamos visto nada semejante desde la movilización contra la reforma de las pensiones en 2010» durante la presidencia del conservador Nicolas Sarkozy, dijo Dominique Holle, una sindicalista.

El detonante de este estallido de indignación popular es una nueva reforma del sistema de pensiones que prepara Macron, una promesa de campaña que tiene como objetivo eliminar los 42 regímenes especiales que existen actualmente y que otorgan privilegios a ciertas categorías profesionales.

En su lugar se instaurará un sistema único, por puntos, en el que todos los trabajadores gozarán de los mismos derechos a la hora de recibir una pensión una vez que se jubilen.

Para el gobierno, se trata de un sistema «más justo y simple». Pero los sindicatos temen en cambio que el nuevo sistema atrase la jubilación, actualmente de 62 años, y disminuya el nivel de las pensiones.

Macron, que se ha marcado el objetivo de presentar la reforma ante el parlamento a inicios de 2020, dijo el jueves estar «determinado» a llevar a bien su proyecto y anunció que la semana próxima se revelará su «arquitectura general», ya que hasta ahora se conocen solo las grandes líneas.

«No hay nadie que nos informe» 

Mientras tanto, Francia funcionaba a medio gas. Alrededor del 90% de los trenes de alta velocidad fueron anulados, 10 de las 16 líneas del metro de París estaban cerradas, cientos de vuelos fueron cancelados y la mayoría de las escuelas y colegios no abrieron sus puertas.

Los sindicatos amenazan con prolongar la huelga de forma indefinida. Los transportes públicos parisinos anunciaron ya que prolongarán el movimiento al menos hasta el lunes.

Para evitar el caos, muchos franceses optaron por trabajar desde sus casas. «Pedí trabajar hoy desde mi casa, pero espero que la huelga no dure demasiado porque no podré hacerlo de manera indefinida», cuenta a la AFP Diana Silavong, ejecutiva en una empresa farmacéutica.

Muchos caminaron desde muy temprano desde sus casas a sus lugares de trabajo.

«¡Quería tomar una bicicleta pero creo que todos tuvieron la misma idea!», dice entre risas Guillaume frente a una estación de bicicletas de libre servicio completamente vacía en París. «Tendré que ir a pie hasta la oficina», añade resignado este treintañero.

El caos y la desinformación reinaban también entre los turistas, muchos de los cuales se vieron sorprendidos al ver cerradas las puertas del metro. «Ayer compramos billetes y hoy no hay nadie que nos informe», afirman Pedro Marques y Ana Sampaio, una pareja de portugueses que pretendían ir a visitar Montmartre.

Torre Eiffel cerrada

Tampoco pudieron visitar la Torre Eiffel, uno de los monumentos más populares de París, cerrada el jueves debido a que no había suficiente personal para «abrir en condiciones óptimas de seguridad y acogida al público».

El Castillo de Versalles, en las afueras de París, aconsejó por su parte a los turistas «posponer» las visitas el jueves y viernes.

También era casi misión imposible llegar al aeropuerto Charles de Gaulle, al noreste de París, debido a que la línea de tren que conecta París con los terminales funcionaba parcialmente y únicamente en las horas pico.

«¡No hay forma de llegar, vamos a tener que coger un taxi!», afirma irritado David, un turista madrileño que cruza los dedos para que su vuelo no haya sido anulado.

En efecto, el paro de una parte de los controladores aéreos obligó a la compañía nacional Air France a anular 30% de sus vuelos domésticos y 15% de sus vuelos europeos. La totalidad de los vuelos de larga distancia serán mantenidos.

Refinerías paradas 

Una gran parte de las escuelas y colegios del país no abrieron sus puertas debido a que 51% de los profesores de primaria y 42% se declararon en huelga.

Siete de las ocho refinerías francesas estaban también paradas. Algo «inédito», según el secretario federal del sector del petróleo de la CGT, Emmanuel Lépine.

Policías, recolectores de basura, abogados, jubilados, transportistas y los «chalecos amarillos», el potente movimiento social de protesta surgido en noviembre de 2018 en Francia, se sumaron también al paro.

El movimiento recibió también el apoyo de 182 artistas e intelectuales, entre ellos el economista Thomas Piketty, autor de un ‘bestseller’ sobre la desigualdad, así como de los partidos de izquierda.

Fuente: https://www.eluniversal.com/internacional/56956/transporte-paralizado-y-aulas-vacias-por-huelga-contra-reforma-de-pensiones-en-francia

Comparte este contenido:

Universidades brasileñas presentan proyecto educativo contra privatización que promueve Bolsonaro

Redacción. TeleSUR

«Otro Futuro» es la propuesta de universidades federales que promueven la autonomía institucional, con financiación pública y gestión democrática.

Universidades federales de Sao Paulo, Brasil, presentaron este miércoles el proyecto “Otro Futuro” que plantea la posibilidad de mejorar y ampliar la educación superior sin recurrir a la privatización y la subcontratación, como propone la iniciativa del Gobierno de Jair Bolsonaro, “Future-se”.

«Las universidades innovadoras son aquellas que piensan en los problemas del país desde una perspectiva social y no de mercado, por lo que las asociaciones público-privadas con entidades civiles, comunidades y movimientos sociales y no solo empresas privadas son relevantes», refiere el texto.

La propuesta, desarrollada por la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp), la Universidad Federal de ABC y el Instituto Federal de Sao Paulo, en conjunto con la Unión Nacional de Estudiantes y la Asociación Nacional de Graduados, contiene argumentos en defensa de la autonomía, con financiación pública, gestión democrática y propia.

 

Ver imagen en Twitter

“Hicimos una propuesta que, en general, tiene un núcleo duro de defensa de los valores que la sociedad brasileña constituyó en torno a la educación pública. Se expresan en la Constitución, la Ley Nacional de Pautas y Bases de Educación y el Plan Nacional de Educación”, afirmó el decano de planificación de la Unifesp, Pedro Arantes.

El texto de «Otro futuro», que se enviará al Congreso Nacional, es una alternativa al proyecto de ley presentado por el Ministerio de Educación, pues expone que las leyes presupuestarias deberían garantizar recursos para el mantenimiento completo de las instituciones federales.

Igualmente, destaca la expansión de la red de atención de los hospitales universitarios; el fortalecimiento de la política de investigación y las becas de extensión; la defensa de la licitación pública para la selección de técnicos y profesores; el rechazo a propuestas relacionadas con la elección y nombramiento de decanos entre universidades e institutos.

Por su parte, el presidente de la UNE, Iago Montalvão, consideró que el proyecto resulta relevante porque muestra alternativas al proyecto de ley del gobierno de Jair Bolsonaro, opuestas a la privatización y a la reducción de la autonomía universitaria.

Los pasados 2 y 3 octubre, en casi todos los estados brasileños, se registraron jornadas de la huelga educacional en defensa de la soberanía y contra los recortes de fondos para la enseñanza.

 Fuente: https://www.telesurtv.net/news/brasil-universidades-proyecto-educativo-otro-futuro-bolsonaro-20191204-0037.html

Comparte este contenido:

India: Exigimos cambios para poder tener un futuro

Redacción: Instituto Tricontinental de Investigación Social/Rebelión

El 18 de noviembre, estudiantes de la Universidad Jawaharlal Nehru (JNU) de India marcharon hacia el parlamento de Nueva Delhi como parte de las grandes protestas contra el alza en las tarifas estudiantiles. Cuando lxs estudiantes comenzaban la marcha, la policía de Delhi la declaró ilegal. A medida que lxs estudiantes persistían, la policía comenzó a arrestarles y golpearles. Otrxs continuaron, sin dejarse intimidar por la represión. La policía atacó a lxs estudiantes y lxs golpeó brutalmente. Shashibhushan Pandey se sacó los lentes oscuros y dijo “Soy ciego”, a lo que un policía respondió “¿Por qué vienes a la protesta si eres ciego?”.

La Unión de Estudiantes de la JNU (JNUSU) —que ha liderado la campaña contra la destrucción de la educación pública— mostró que se han regalado enormes cantidades de dinero a grandes corporaciones mediante rebajas de impuestos y mediante préstamos que no han sido devueltos, mientras lxs estudiantes se ven forzadxs a pedir dinero a sus familias, endeudarse o abandonar su educación. Las prioridades de un gobierno que privilegia las rebajas de impuestos a la clase capitalista mientras debilita el potencial de estudiantes son las de una civilización que ha perdido el rumbo. En el volante para la Gran Marcha al Parlamento, la JNUSU planteaba dos cuestiones fundamentales: “Exijamos si el 99% puede estudiar o no. Preguntemos por qué los impuestos del 99% son gastados solo en el 1%”. La respuesta la dieron las botas, los palos y el carro lanza agua de la policía. La presidenta de la JNUSU, Aishe Ghosh, quien fue detenida ese día, se dirigió a las redes sociales para decir que los golpes y el acoso “no ayudarán a suprimir nuestras voces”.

El hashtag de esta serie de protestas es #FeesMustFall (las tarifas deben bajar), un eco del grito en todo el planeta, de las protestas estudiantiles contra las alzas en las tarifas desde Sudáfrica a Chile. ¿Por qué los gobiernos están aumentando las tarifas y haciendo tan cara la educación superior? Primero, el ataque a la educación superior es parte de una amplia política de austeridad, en la que los gobiernos recortan los gastos sociales de sus presupuestos —salud, cuidado de lxs mayores, mitigación de la pobreza, educación— para evitar aumentar los impuestos que deben pagar las grandes empresas. Segundo, ha quedado claro que la educación pública, y las organizaciones estudiantiles de estas instituciones, son lugares importantes para desafiar la irracionalidad de las políticas neoliberales y neofascistas. Se está planteando que la deuda disciplinará a lxs estudiantes para que se dediquen más a sus propias carreras —para ser capaces de pagar la deuda— que a asuntos de gran relevancia política.

Pareciera que la interpretación más estrecha de la educación gobierna a los políticos; ven la educación como parte de una construcción de carrera individual, no como parte de la construcción de la sociedad. La tendencia básica del capitalismo es convertir la educación en una mercancía, y no permitir que sea un recurso común. Si la educación se mercantiliza, lxs estudiantes son reducidos a ser mercancías; la sensibilidad de explorar ideas y la insistencia de imaginar un mundo nuevo basado en valores humanos se erosionan entre lxs estudiantes. El impacto sobre lxs profesorxs refleja el de lxs estudiantes, ya que lxs profesorxs son empujados a enseñar más e investigar menos, a enseñar más y a discutir menos sobre valores políticos básicos (como se ha establecido explícitamente en el borrador de la Política Nacional de Educación del gobierno de India). Prabhat Patnaik, profesor emérito de la JNU, sostiene correctamente que “Una comunidad académica que se ve obligada a enseñar e investigar excluyendo la defensa de las libertades y derechos, ni siquiera tendrá éxito al enseñar o investigar. Esto requiere libertad de pensamiento y expresión; la negación de esas libertades perjudica también a la enseñanza y la investigación. Y sin embargo, no hay ninguna mención de estos requisitos en todo el informe, aunque están siendo atacados actualmente, con la amenaza constante a la academia de cargos bajo las leyes de sedición”. El pensamiento se seca, las universidades y las escuelas se vuelven desiertos intelectuales.

El 29 de noviembre, lxs estudiantes de Pakistán tomarán las calles; los asuntos que los convocan son muy similares a los que presionan a lxs estudiantes indixs. Sobre el levantamiento estudiantil, el historiador Ammar Ali Jan escribió acerca de la “ausencia de principios”, la ausencia de un programa claro que “acecha nuestro presente, con la confusión y el cinismo bloqueando la posibilidad de políticas transformadoras”. En el Festival Faiz organizado por el Colectivo de Estudiantes en Lahore, Arooj Aurangzeb, Mohsin Abdali y otrxs cantaron consignas revolucionarias por nuestra esperanza de romper con el cinismo y la confusión y encontrar el camino hacia la transformación. El poema cantado en el video es de Bismil Azimabadi; los versos son poderosos:

El deseo de sacrificarnos está en nuestros corazones.

Veremos cuánta fuerza hay en las armas de los asesinos.

Cantar sobre el sacrificio no es metafórico. Esta semana fue el 25º aniversario del asesinato de cinco estudiantes y activistas por la juventud en Kerala: KK. Rajeevan, KV. Roshan, K. Shibulal, K. Madhu, and C. Babu. Estos activistas de la Federación de la Juventud Democrática de India y de la Federación de Estudiantes de India lucharon para defender y expandir la educación pública. Fueron asesinadxs por el gobierno de derecha debido a sus esperanzas.

Una semana antes de que lxs estudiantes indixs marcharan al parlamento, delegadxs de 60 organizaciones, sindicatos y partidos políticos se reunieron en Brasília (Brasil) para la cumbre de los BRICS de los Pueblos. La declaración de cierre del encuentro captura el núcleo de lo que lxs estudiantes estaban diciendo en Delhi: exigimos cambios para poder tener un futuro. La idea de un “futuro” es fundamental es nuestros tiempos. El pensamiento neoliberal tiende a sostener que vivimos en un eterno presente; que el “futuro”, un concepto tan utópico, ya no es posible. En otro artículo reciente, Prabhat Patnaik desarrolla la famosa cita de Marx: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. Marx, escribe, no apuntaba a dos actividades separadas: interpretación y acción. Más bien, Marx sostenía que un tipo de intelectual interpreta el mundo “atrapado en la visión de mundo que existe”; y otro tipo de intelectual interpreta el mundo “desde un punto de vista que implica la construcción de una imagen de un mundo alternativo diferente al suyo”.

Los programas de acción que van más allá de los contornos del presente, que están enmarcados por las contradicciones del capitalismo, necesariamente tendrían que confrontar los límites del sistema. El financiamiento adecuado para el sector social, incluyendo la educación superior, no está disponible en este sistema, no porque sus gerentes no sepan sobre los bajos niveles de financiamiento, sino que porque están decididos a no entregarlos. Luchar por el futuro —la revolución— requiere de luchas constantes por el presente —reformas—. “La revolución”, escribe Prabhat Patnaik, “es el resultado de un compromiso incondicional con la reforma, aunque el resultado tiene que ir necesariamente más allá de la reforma específica”. El resultado es, como dicen los BRICS de los Pueblos, el futuro.

Cuando las reformas se acercan a los límites calcificados de lo que es permisible —como la nacionalización de los recursos—, entonces las persianas de la civilidad se cierran. En la declaración de cierre de la cumbre de los BRICS de los Pueblos aparece la frase “guerras híbridas”. En nuestro dossier nº 17 (Junio de 2019) desarrollamos el término para referirnos a “una combinación de guerra no convencional con la insurgencia de actores de la sociedad civil, que abarcan así fuerzas estatales y una variedad de actores no estatales”. El golpe contra el gobierno de Bolivia el 11 de noviembre fue conducido precisamente a través de la estrategia de la guerra híbrida. Había una lucha de larga data, de casi trece años, para socavar la política gubernamental de nacionalización de los recursos, parte de la cual era conducida directamente por la embajada de EE.UU. (En 2007, cuando unos magnates mineros estadounidenses querían conocer al vicepresidente de Bolivia, el embajador estadounidense Philip Goldberg dijo: “Lamentablemente, sin dinamita en las calles es difícil que la embajada o las mineras internacionales puedan lograr incluso ese pequeño objetivo”). Sin dinamita en las calles: todo fue transformado en arma el año pasado, incluyendo a la Organización de Estados Americanos (60% de cuyo presupuesto es pagado por Estados Unidos), los generales bolivianos (muchos de los cuales fueron entrenados en EE.UU.) e incluso intelectuales y líderes de ONG.

Una de las aristas de la guerra híbrida es la batalla por la información. Una víctima de esta guerra híbrida es el reconocimiento de los enormes avances hechos en Bolivia por el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), dirigido por Evo Morales Ayma. Fue como si Morales y su gobierno se hubieran buscado este golpe, y no fuera un golpe contra la nacionalización de recursos liderado por una camarilla neofascista dentro de Bolivia (ahora culpable de una masacre en Senkata). Contra este desprecio casual —y pedante— hacia el trabajo del gobierno del MAS, Roxanne Dunbar-Ortiz, Ana Maldonado, Pilar Troya Fernández y yo escribimos “Carta a intelectuales que desprecian revoluciones en nombre de la pureza”. Nuestra carta es sobre el ritmo de las revoluciones y sobre la centralidad del socialismo indígena y feminista para los procesos revolucionarios en Bolivia y Venezuela. Aquí un breve extracto del ensayo:

Estos procesos revolucionarios no solo han tenido que funcionar dentro de las reglas de la democracia liberal, sino que al mismo tiempo han debido construir un nuevo marco institucional a través de las comunas y otras formas. Fue ganando las elecciones y haciéndose cargo de las instituciones del Estado que la revolución bolivariana pudo dirigir sus recursos hacia un aumento del gasto social (en salud, educación, vivienda) y hacia un ataque directo contra el patriarcado y el racismo. El poder del Estado, en manos de la izquierda, fue utilizado para construir estos nuevos marcos institucionales que extienden el Estado y van más allá de él. La existencia de estas dos formas: instituciones democráticas liberales e instituciones socialistas feministas, ha hecho estallar el prejuicio de la “igualdad liberal” ficticia. La democracia, reducida al acto de votar, obliga a los individuos a creer que son ciudadanos con el mismo poder que cualquier otro ciudadano, independientemente de sus posiciones socioeconómicas, políticas y culturales. El proceso revolucionario desafía este mito liberal, pero aún no ha logrado superarlo, como se puede ver tanto en Bolivia como en Venezuela. Se trata de una lucha por crear nuevo consenso cultural en torno a la democracia socialista, una democracia que no está basada en un “voto equivalente” sino en una experiencia tangible de construcción de una nueva sociedad.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=263086

Comparte este contenido:

Colombia: Lo bueno, lo malo y lo feo que deja hasta ahora el paro nacional

Redacción: Alerta

Después de ver cómo las multitudes se tomaron las calles de países como Chile, Ecuador y Bolivia, el turno le llegó a Colombia, que este jueves completa 15 días de manifestaciones y actividades en apoyo al gran paro nacional.

La primera convocatoria se realizó el pasado 21 de noviembre. En esta movilización cerca de 210.000 personas pertenecientes a sindicatos, indígenas, estudiantes, organizaciones sociales o simplemente gente del común, salieron a las calles a protestar contra el Gobierno del presidente Iván Duque por el denominado ‘Paquetazo’, que hace referencia a una serie de reformas en materia laboral, pensional y educativa.

Pese a que el Gobierno militarizó algunas partes del país, acuarteló las Fuerzas Militares, cerró las fronteras y otorgó facultades extraordinarias a los mandatarios locales como ley seca o toque de queda, ese 21N pasó a la historia de Colombia como el día en el que los ciudadanos se unieron sin importar, color, religión o condición social y paralizaron al país pidiendo un cambio en las políticas anunciadas.

Así las cosas, a la jornada ya sin precedentes, se le sumó un masivo cacerolazo, en evento que se dio en horas de la noche cuando pareciera que las marchas se apaciguaban. En esta jornada, miles de personas salieron a las calles, ventanas y balcones de sus casas con olla y cuchara en mano para hacer sentir su descontento social.

Paro nacional del 4 de diciembre
Carrera Séptima. Un grupo de estudiantes conformó la llamada ‘primera línea’, un grupo que tiene como objetivo defender a manifestantes.
Inaldo Pérez-Sistema Integrado Digital

Lo feo vino después, y es que en medio de los disturbios se registraron cuatro muertos (tres en Cali uno en Bogotá) y múltiples heridos, sin contar los saqueos, vandalismo a los bienes públicos y el pánico colectivo que obligó a muchos ciudadanos a seguir de largo toda la noche para cuidar sus viviendas.

Una de las muertes que conmocionó al país fue la de Dilan Cruz, el joven que resultó herido el pasado sábado 23 de noviembre durante las manifestaciones en Bogotá por un artefacto lanzado por un agente del Esmad.

Cruz, de 18 años, se convirtió en el símbolo del malestar ciudadano contra la violencia durante estas protestas en Bogotá.

Ante estos hechos, el presidente Iván Duque convocó a un diálogo nacional para escuchar el descontento generalizado y buscar soluciones. Esta mesa se instaló desde el 23 de noviembre y a la fecha continúa, aunque sin acuerdos claros.

El comité promotor del paro entregó un pliego de 13 peticiones, entre las que se encuentra el retiro del proyecto de reforma tributaria, la disolución del Esmad y la depuración de la Policía, que no haya reforma laboral y que se cumplan los acuerdos con estudiantes, educadores y trabajadores, entre otros.

Homenaje al joven Dilan Cruz, muerto en Bogotá
Un estudiante sostiene una pancarta que representa a Dilan Cruz, el joven manifestante herido por un miembro del Escuadrón Antidisturbios Móviles (ESMAD) durante una protesta contra el gobierno colombiano y murió ayer, en Bogotá.
AFP

Los días avanzaron con pequeñas movilizaciones hasta este miércoles, día en el que se realizó otra masiva manifestación, pero sin el aforo del 21N.

La ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, estimó en unas 40.000 las personas que participaron en las marchas en toda Colombia. Los organizadores reunidos en el Comité Nacional del Paro, sin embargo, aseguran que fueron muchos más.

La jornada transcurrió pacíficamente en su mayoría. Jóvenes, indígenas, campesinos, afrocolombianos y sindicatos se movilizaron en las principales ciudades del país bajo vigilancia policial y militar.

Por su parte, Fenalco reportó pérdidas superiores a un billón de pesos en todo el territorio nacional, lo que representa la reducción de la productividad en un 30 % solo en el sector comercial e industrial, es decir que diariamente las pérdidas ascienden a los $15.000 millones.

Este jueves sobre las 2 p.m., se programó una nueva jornada de la mesa de diálogo entre los voceros de Gobierno y el Comité promotor y se espera que antes de terminar el año se conjure este gran paro nacional que demuestra que Colombia ya no es el mismo país del pasado.

Para la próxima semana están previstas varias actividades hasta el próximo 10 de diciembre como un cacerolzao intercontinental, además de un encuentro nacional de organizaciones, el concierto Enciende tu voz: Un canto por Colombia y la conmemoración del Día Nacional de los Derechos Humanos.

Fuente: https://www.alertatolima.com/noticias/politica/lo-bueno-lo-malo-y-lo-feo-que-deja-hasta-ahora-el-paro-nacional

Comparte este contenido:

Reporte: Crece número ataques sexuales en universidades de Nevada. Estados Unidos

Redacción: Telemundo

Entre violaciones, toqueteos, acosos y más, se han reportado más avances no solicitados.

Las dos universidades públicas de Nevada vieron picos significativos de 2017 a 2018 en los informes de violencia sexual, según datos anuales que van a la junta del Sistema de Educación Superior de Nevada.

El recuento dice que violaciones, toqueteos, acosos y la violencia doméstica y de citas aumentaron en la Universidad de Nevada, Reno y la Universidad de Nevada, Las Vegas, informó el periódico Las Vegas Review-Journal.

Los jefes de policía de ambos campus atribuyeron los números a un aumento en los informes de los estudiantes. «Sabemos que un aumento en el número se ve mal, pero lo vemos como una victoria por informar», dijo Todd Renwick, director de policía de la UNR, Truckee Meadows Community College y Desert Research Institute en Reno.

«Hemos pasado demasiado tiempo con personas que no se sienten cómodas con los informes», dijo Renwick al Review-Journal. Dijo que se usó un subsidio de la Oficina de Violencia contra la Mujer para contratar a un coordinador interno para atender casos de agresión sexual, ayudar a las víctimas a presentar informes policiales y quejas del Título IX y conectarse con recursos externos.

El informe se enviará a los regentes el jueves para su aprobación. Muestra números de robos bajos y robos de vehículos en ambos campus universitarios, aunque García dijo que la mayoría de los robos de vehículos en UNLV involucran a carros de golf tomados para un paseo por el campus.

Las otras universidades de Nevada no mostraron cambios significativos de 2017 a 2018. Los números se compilan en virtud de una ley federal que exige que las universidades divulguen al público al menos tres años de estadísticas de delitos en el campus anualmente.

Estudios recientes a nivel nacional han reflejado saltos similares en los informes de agresiones sexuales en el campus, dijo el Review-Journal.

El Centro Nacional de Estadísticas de Educación informó un aumento del 205% entre 2001 y 2014, y la Asociación de Universidades Americanas descubrió que los estudiantes tenían más conocimientos en 2019 que en 2015 cuando se trataba de denunciar la agresión sexual y encontrar recursos.

Fuente: https://www.telemundolasvegas.com/noticias/destacados/Reporte-crece-numero-de-ataques-sexuales-en-universidades-de-Nevada-565811582.html

 

Comparte este contenido:
Page 1566 of 6145
1 1.564 1.565 1.566 1.567 1.568 6.145