El año 2018 comenzó la puesta en marcha de un Sistema de Educación Pública, lo que significa la transición gradual de miles de establecimientos educacionales municipales a 70 nuevos Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), con el foco puesto exclusivamente en el servicio educativo y la mejora de su calidad. Sin duda, es esta una de las transformaciones más importantes que se han hecho en el país en materia educacional.
En este camino de implementación, en el 2018 se crearon cuatro de esos nuevos servicios públicos –Puerto Cordillera, Barrancas, Huasco y Costa Araucanía, abarcando 14 comunas–; y entre este año y el 2022 se sumarán otros 23 SLEP. Para el año 2025 se debería completar la creación de los 70 SLEP, los que apuntan a una nueva institucionalidad, moderna, especializada, eficiente y con identidad territorial.
Desde mi rol como director de este proceso durante su primer año siempre manifesté, en las más de 50 reuniones sostenidas con las autoridades del Ministerio de Educación, que esta era una tarea de enormes proporciones que debía ser enfrentada con responsabilidad y visión de Estado. Por ello, durante mi ejercicio, desde la Dirección de Educación Pública evaluamos y modificamos procedimientos constantemente para superar las dificultades propias de un proceso inédito que estaba comenzando su marcha.
Durante mi mandato estuve informado de la realización de auditorías por parte del Ministerio de Educación al proceso de implementación de la Nueva Educación Pública, iniciativa que valoré porque permitiría poner la mirada en las eventuales mejoras en las que debía trabajar el nuevo Sistema. No obstante, recién el pasado 18 de agosto me informé por la prensa de los resultados parciales de dichas auditorías.
Lamentablemente este tipo de difusión fue tierra fértil para el cuestionamiento político de la implementación de la ley promulgada por la Presidenta Michelle Bachelet, evadiendo, de esta manera, el debate con altura de miras requerido para avanzar en las futuras acciones a emprender para fortalecer a la Nueva Educación Pública.
Este lunes 2 de septiembre, al ser citado por la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, presenté en la sesión y expliqué públicamente, punto por punto, las observaciones de las auditorías vinculadas con la Dirección de Educación Pública durante el período en que este servicio estuvo a mi cargo. Todas las acciones llevadas a cabo se apegaron a la normativa establecida y tuvieron a la vista siempre la correcta provisión del servicio educativo.
En vista de lo anterior, invito a las autoridades en ejercicio a sincerar el debate instalado en torno a la Nueva Educación Pública. Desde mi perspectiva, el foco debe estar puesto en cómo se enfrentan rápidamente los nudos críticos del proceso de tránsito, para así poder concentrar todas las energías en la mirada sistémica de cómo mejoramos la calidad de las escuelas y liceos públicos a lo largo del país.
Estoy convencido de que el camino correcto es actuar como sistema y no aisladamente por establecimiento educacional; encarar la tarea no solo en el aula, sino definiendo las condiciones mínimas para el aprendizaje, respetar el acuerdo país alcanzado y actuar con la convicción de que es una política de Estado, más allá de los avatares de la política cotidiana.
*Rodrigo Egaña, académico del Instituto de Asuntos Públicos, INAP, quien fuera director nacional de Educación Pública del gobierno entre 2017 y 2018, período en que comenzó la implementación de este proceso de cambio al sistema
Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2019/09/chile-educacion-publica-sinceremos-el-debate-por-rodrigo-egana-exdirector-educativo-del-gobierno-de-bachelet/
La Primera Guerra Mundial dejó desolación y destrucción pero, durante el conflicto que asoló Europa entre 1914 y 1918, se crearon también algunos ingenios que sobrevivieron a la contienda y que aún utilizamos hoy a diario.
BBC News Mundo selecciona los 10 inventos más exitosos de la Gran Guerra.
1. Toallas sanitarias
Un material llamado ‘celucotton’ ya había sido inventado por la pequeña empresa estadounidense Kimberly-Clark (C-K) antes de que la guerra estallara.
El responsable de investigaciones de esa firma, Ernst Mahler, y su vicepresidente, James C. Kimberly, habían hecho un recorrido por las plantas de pasta de papel en Alemania, Austria y Escandinavia en 1914.
Allí descubrieron un material cinco veces más absorbente que el algodón y que, producido en grandes cantidades, se podía fabricar por la mitad de precio.
Por eso se lo llevaron de vuelta a Estados Unidos para comercializarlo.
Cuando Estados Unidos entró en la guerra en 1917 comenzaron a producir el forro de algodón para la vestimenta de los profesionales sanitarios, a un ritmo de unos 150 metros por minuto.
Pero las enfermeras de la Cruz Roja en el campo de batalla se dieron cuenta de que ese material tenía otro posible uso durante su menstruación.
Este uso no oficial fue lo que, finalmente, forjó la fortuna de aquella compañía.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEstados Unidos fue el país responsable de la invención de las toallas sanitarias.
«El final de la guerra en 1918 trajo como consecuencia una suspensión temporal del negocio de algodón de K-C porque sus principales clientes -el ejército y la Cruz Roja- ya no necesitaban sus productos», asegura la compañía, que aún existe.
Por eso recompró el excedente al ejército para crear un nuevo mercado.
«Después de dos años de estudio intensivo, experimentos y pruebas de mercado, el equipo K-C creó una toallita sanitaria hecha de ‘celucotton’ y gasas finas.
«En 1920 dentro de una pequeña estructura de madera en la ciudad de Neenah, Wisconsin, las empleadas de la empresa comenzaron a producir las toallas sanitarias a mano», según informa la empresa.
El nuevo producto, llamado Kotex (la abreviatura de «cotton texture», textura de algodón en inglés), se vendió por primera vez al público en octubre de 1920, menos de dos años después del armisticio.
2. Pañuelos de papel
Poner en el mercado las toallas sanitarias era una tarea complicada, en parte porque las mujeres eran reticentes a comprar el producto de manos de los hombres que atendían en los comercios.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEl Kleenex que conoces hoy tuvo su origen en la Primera Guerra Mundial.
La empresa propuso a esos negocios que les permitieran comprarlas, sencillamente, poniendo el dinero en una caja. Las ventas de Kotex se elevaron después de esta iniciativa, pero no tanto como Kimberly-Clark pretendía.
Así que la empresa buscó un nuevo uso para el mismo material.
A principios de 1920, C.A «Bert» Fourness tuvo la idea de planchar el material de la celulosa para hacer un pañuelo suave y fino. Tras mucha experimentación, el famoso «Kleenex» nació en 1924.
3. Lámparas solares
En el invierno de 1918 se estimaba que la mitad de los niños en Berlín sufrían de raquitismo, una enfermedad en la que los huesos se reblandecen y se deforman. Por entonces, la causa exacta era desconocida aunque se asociaba a la pobreza.
Un doctor de la ciudad, Kurt Huldschinsky, notó que sus pacientes estaban muy pálidos.
Decidió llevar a cabo un experimento en cuatro de ellos. Les aplicó lámparas de cuarzo y mercurio que emitían luz ultravioleta.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLa idea de usar lámparas de luz para tratar padecimientos se remonta a la Gran Guerra.
Con el paso del tiempo Hudschinsky notó que los huesos de sus jóvenes pacientes se hacían más fuertes. En mayo de 1919, cuando llegó el sol del verano, les puso también a tomar el sol en la terraza.
Cuando fueron publicados, los resultados de su experimento se acogieron con gran entusiasmo.
Muchos niños de toda Alemania fueron tratados con luz. En Dresden, los servicios sanitarios infantiles lograron incluso desmantelar las luces de la calle para que reciclaran en lámparas para el tratamiento de los niños.
Más tarde la ciencia conoció que la vitamina D es necesaria para la creación del hueso con calcio y este proceso se estimula con la luz ultravioleta.
4. Cambio de hora
La idea de atrasar los relojes en primavera y adelantarlos en otoño no era nueva cuando comenzó la Primera Guerra Mundial. Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de Estados Unidos, lo había sugerido en una carta al diario Journal de París en 1784.
Se desperdiciaban muchas velas en las noches de verano porque el sol se ponía antes de que las personas se fueran a dormir, explicaba en la misiva. Además, la luz del sol no se aprovechaba en las primeras horas de la mañana porque la gente aún dormía.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEl cambio de hora se introdujo en Alemania en 1916 con el objetivo de ahorrar carbón, usado en aquel entonces para calefacción e iluminación.
Ideas similares fueron expuestas en Nueva Zelanda en 1895 y en Reino Unido en 1909, pero no dieron resultados concretos.
La Primera Guerra Mundial fue un acicate para ese cambio.
Al enfrentar una severa escasez de carbón, las autoridades alemanas decretaron que el 30 de abril de 1916 todos los relojes que marcaban las 23:00 deberían de dar las 24:00. Así se aseguraba una hora más de luz a la mañana siguiente.
Lo que comenzó en Alemania como una idea para ahorrar carbón para calefacción y luz se extendió rápidamente a otros países.
En Reino Unido la idea se puso en pie solo tres semanas más tarde, el 21 de mayo de 1916. El 19 de marzo de 1918 el Congreso de Estados Unidos estableció distintos husos horarios.
Una vez la guerra hubo terminado, la iniciativa fue abandonada pero sus beneficios ya eran conocidos y en los años posteriores se volvió a implantar.
5. Bolsas o «bombas» de té
Las bolsas de té no se inventaron para resolver ningún problema derivado de la guerra. Fue un comerciante de té estadounidense quien, en 1908, comenzó a mandar té en pequeñas bolsas a sus clientes.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionMuchos soldados que pelearon en la Primera Guerra Mundial disfrutaron de las bolsas remojadas en agua.
Fueron ellos quienes, sea por accidente o por el diseño, decidieron introducir las bolsas en el agua… y el resto es historia. Esa es la explicación que da la industria.
Una compañía francesa, Teekanne, copió aquella idea en tiempo de guerra. La desarrolló para proporcionar a las tropas té en pequeñas bolsas de algodón. Las llamaban «bombas de té».
6. El reloj de pulsera
No es cierto que los relojes de pulsera fueran inventados específicamente para la Primera Guerra Mundial, sin embargo, su uso creció exponencialmente durante este periodo histórico. Después de la guerra era la manera más común de dar la hora.
Hasta finales del siglo XIX y principios del XX los hombres que necesitaban saber la hora y los que tenían el dinero suficiente para poder comprar un reloj, lo utilizaban de bolsillo. Por algún motivo fueron las mujeres las pioneras. La reina Isabel I de Inglaterra tenía un pequeño reloj que se adhería a su brazo.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionAunque los relojes de pulsera no se inventaron durante la Gran Guerra, en este período su uso creció enormemente.
El tiempo adquirió mayor importancia en la guerra, por ejemplo para sincronizar la hora de los bombardeos. Así, los fabricantes desarrollaron relojes que dejaran las manos libres a las tropas en el calor de la batalla.
Los aviadores también necesitaban ambas manos libres… y así, ellos también tuvieron que tirar por la borda el reloj de bolsillo.
La empresa H. Williamson, que hacía relojes en Coventry, Inglaterra, anotó en su informe anual de 1916: «Se dice que uno de cada cuatro soldados utiliza reloj de pulsera y los otros tres quieren adquirir uno lo antes posible».
7. Salchichas vegetarianas… o «salchichas de la paz»
Uno podría pensar que las salchichas de soja fueron inventadas por algún hippy, probablemente en los años 60 en California.
Pero no. Las salchichas de soja fueron idea del primer canciller de la República Federal Alemana después de la Segunda Guerra Mundial.
Durante la Primera Guerra Mundial Adenauer era alcalde de Colonia y cuando el bloqueo británico se impuso sobre Alemania el hambre comenzó a pesar en la ciudad.
Adenauer tenía una mente ingeniosa e investigó maneras de sustituir los productos que faltaban, como carne, por otros de los que no había tanta escasez.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLas salchichas «sin carne» fueron una alternativa para paliar la escasez de comida durante la Primera Guerra Mundial.
Comenzó utilizando una mezcla de harina de arroz, cebada y harina de maíz para hacer pan y así sustituir al trigo.
Después de su pan experimental continuó en búsqueda de una nueva salchicha sin carne. Así se logró la de soja, que fue conocida como «la salchicha de la paz».
Adenauer solicitó obtener una patente de su nuevo alimento en la Oficina Imperial de Patentes en Alemania pero le fue denegada.
Al parecer el contenido de la salchicha era contrario a la regulación alemana para este producto, o sea, si no contenía carne no se le podía considerar salchicha.
Tuvo más suerte al intentarlo en Reino Unido, enemigo de Alemania en aquel tiempo. El Rey Jorge V le dio la patente de la salchicha de soja el 26 de junio de 1918.
8. Cremalleras
Desde mediados del siglo XIX varias personas habían estado trabajando en varias combinaciones de ganchos, broches y hebillas para lograr un cierre rápido y fluido de las prendas de ropa que aislara del frío.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLa cremallera respondía a la necesidad de un cierre rápido.
Fue Gideon Sundback, un sueco que emigró a Estados Unidos, quien dio con la actual fórmula de la cremallera.
Se convirtió en el diseñador jefe de la compañía Universal Fastener Company y concibió el «cierre sin anclaje».
El ejército estadounidense los incorporó a sus uniformes y botas, especialmente para las de la marina. Después de la guerra fueron los civiles quienes tomaron este testigo y lo generalizaron en su vestimenta.
9. Acero inoxidable
Harry Bearley, de Sheffield, Inglaterra, es el responsable de la invención del acero que no se corrompe.
Según aparece en los archivos de esa ciudad «en 1913, Harry Brearley desarrolló lo que es considerado el primer acero sin óxido, un producto que revolucionó la industria metalúrgica y se convirtió en uno de los mayores componentes del mundo moderno.
El ejército británico estaba intentando encontrar un metal mejor para sus armas. El problema era que los cañones de esas armas se deformaban después de varios disparos por la fricción y el calor de las balas.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEl acero inoxidable revolucionó la industria metalúrgica.
El ejército le pidió Brearley, que era metalúrgico en una empresa local, que encontrara una solución a este problema y con aleaciones más duras.
La leyenda dice que después de probar a añadir cromo al acero Bearley desechó algunos de sus experimentos por considerarlos fracasos. Los echó, literalmente, al montón de la chatarra.
El metalúrgico notó que después de un tiempo esos experimentos no se habían oxidado.
Había descubierto el secreto del acero inoxidable. Durante la Primera Guerra Mundial fue utilizado en algunos de los nuevos motores aéreos. Luego se generalizó en el uso de cubertería y material quirúrgico del que muchos hospitales dependen.
10. Comunicación con los pilotos
Antes de la Primera Guerra Mundial los pilotos no tenían modo de comunicarse entre ellos o con tierra.
Al comenzar la Gran Guerra los ejércitos aún necesitaban de cables para hablar entre sí, pero estos eran a menudo cortados por la artillería o los tanques.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionDurante la Gran Guerra, el uso de aviones llevó a la necesidad de que los pilotos se comunicaran entre sí.
Modos alternativos de comunicación como corredores, banderas y palomas mensajeras fueron utilizadas pero no resultaron ser útiles.
Los aviadores tenían que confiar en gestos y gritos…era necesario encontrar una solución. La comunicación sin cables era la respuesta.
La tecnología por radio estaba ya en funcionamiento pero tenía que ser desarrollada y esto sucedió durante la Primera Guerra Mundial.
Para finales de 1916 se tomaron pasos decisivos. Los primeros intentos para incluir teléfonos en los aviones tuvieron que ser descartados por el ruido de fondo.
Este problema fue resuelto inventando un casco en el que se instalaron los auriculares con un micrófono, que bloquea la mayoría del ruido.
Durante la última semana, el número de muertes de neonatos prematuros alarmó a más de una persona. No obstante, entre las explicaciones que exigió el Congreso a la Ministra de Salud y los reclamos por la falta de incubadoras, se esconde una realidad perpetua e ignorada que no despierta la indignación que debería: las niñas y adolescentes obligadas a asumir el rol de madres.
Si la prematuridad es la primera causa de muerte en recién nacidos, la maternidad no deseada se está posicionando como el principal factor que pone en peligro la vida e integridad de las niñas. Según el Ministerio de Salud (Minsa), en 2019, se han registrado 17 mil nacimientos prematuros, de los cuales cerca de siete mil recién nacidos son de niñas y adolescentes cuyas edades van entre 12 a 17 años.
Además de los recién nacidos prematuros, la vida de las niñas también está en constante peligro. Debido a su corta edad, ellas tienen cuatro veces más probabilidades de morir durante la gestación o el parto.
“En esta etapa la niña aún no ha terminado de desarrollarse físicamente. Su normal crecimiento se interrumpe por un embarazo que su cuerpo no está en la capacidad de llevar. Los embarazos en toda mujer presentan un riesgo, pero en las niñas mucho más”, advierte el médico ginecólogo-obstetra, Miguel Gutiérrez, director de la Cooperación Técnica en Salud Pathfinder International.
Una niña embarazada tiene más posibilidades de padecer preeclampsia, un mal que suele desarrollarse durante el embarazo y que incluye síntomas como aumento de la presión arterial. Si la preeclampsia se complica, la niña desarrollará eclampsia, afectando su función cerebral y con riesgo de tener convulsiones o dejarla en coma.
De igual forma, pueden sufrir ruptura de membranas, diabetes gestacional y parto prematuro. Muchas de ellas no tienen el piso pélvico formado, aumentando el peligro de fallecer durante el parto. Todos estos embarazos son de alto riesgo.
La data obtenida por el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM) revela que, durante los últimos 5 años, más de 14 mil niñas tuvieron partos. Esta cifra confirma que el embarazo infantil y adolescente son problemáticas que el Estado no ha logrado contrarrestar en tantos años y que pone en riesgo la vida de las niñas.
Se denomina embarazo infantil a las gestaciones que llevan las niñas menores de 14 años. El Código Penal Peruano especifica que estos embarazos son producto de violación y los registros oficiales lo confirman. Según RENIEC, el año pasado, 1 856 hombres adultos fueron inscritos como padres de recién nacidos que tienen consignadas como madres a niñas entre 7 y 14 años.
La recopilación de estadística y las políticas de atención y prevención, suelen estar enfocadas mayoritariamente en el embarazo en adolescentes (15 a 18 años). A pesar de que se le otorga esta prioridad, la tasa de embarazo adolescente se ha mantenido en el rango de 13% durante los últimos cinco años.
Esta situación no es nueva; sin embargo, parece que el Perú ha aceptado convivir con estas problemáticas mientras las niñas y adolescentes siguen quedando embarazadas a la sombra de una sociedad que no parece entender que son niñas, no madres.
Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2019/09/peru-mas-de-seis-mil-partos-prematuros-son-de-ninas-y-adolescentes-de-12-a-17-anos/
El mundo observa con horror cómo circulan imágenes de enormes extensiones de los incendios en la Amazonía, pero estos no son incendios forestales comunes. Se propusieron para generar enormes ganancias para algunas compañías multinacionales y los gobiernos burgueses que las apoyan. Es necesaria una acción urgente y la movilización de los trabajadores y activistas de todo el mundo para poner fin a la explotación capitalista que está destruyendo una de las regiones ecológicas más importantes de la Tierra. Esto es lo que necesita saber sobre los incendios y los responsables de ellos:
1. Los incendios de deforestación han quemado el Amazonas por décadas
Los pueblos que habitan el Amazonas han sufrido la destrucción de la selva tropical durante décadas. La dictadura militar brasileña de 1964-1985 confiscó 6 millones de hectáreas de tierras de poblaciones indígenas, en parte para construir la inmensa carretera trans-amazónica. Se utilizaron incendios forestales para limpiar la tierra, desplazar a sus habitantes ancestrales y construir ranchos y granjas de ganado. Desde el principio, compañías multinacionales como McDonald’s estuvieron involucradas en esta devastación, financiando proveedores que destruyeron y continúan destruyendo grandes extensiones de la selva tropical para cultivar productos como la soja en grandes cantidades para la exportación.
2. Los incendios en la Amazonía han aumentado en un 85% bajo el gobierno de Bolsonaro
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien se hace llamar “Capitán Motosierra”, pronunció un discurso incendiario contra la protección del medio ambiente, sin duda en un llamamiento a los productores agrícolas y ganaderos que constituyen una parte fundamental de su apoyo. En el Congreso, el poder de los representantes rurales está vinculado al agronegocio (la mayoría de ellos son miembros del Movimiento Democrático de Brasil) y es una fuerza decisiva en el gobierno. Cuando llegó al poder por primera vez, Bolsonaro dijo muy claramente a este sector: “este gobierno es suyo” y ha cumplido esa promesa. La ministra de Agricultura de Bolsonaro, Tereza Cristina, proviene de este mismo sector. Tanto el presidente como su administración se han pronunciado en contra de tomar medidas de protección forestal y han favorecido una mayor comercialización del territorio amazónico. Incluso el Ministro de Medio Ambiente de Bolsonaro, Ricardo Salles, defiende esta política. En la última década, los incendios forestales han aumentado constantemente, y hasta ahora en 2019, ha habido más de 70,000 incendios. Sólo en agosto hubo más de 30,000 incendios.
3. Los gobiernos anteriores también dejaron que los agronegocios interfieran en la cuenca del Amazonas
Los gobiernos del PT (Partido de los Trabajadores de Brasil) también favorecieron los agronegocios. Por ejemplo, una serie de reformas a la Ley Forestal, aprobada por el gobierno de Dilma Rousseff, permitió la amnistía para los responsables de la deforestación ilegal y redujo el número de áreas protegidas en la selva y la sabana. La ex presidente autorizó a las compañías mineras alemanas a operar en la región antes de que fuera derrocada por el golpe de estado institucional. En Bolivia, el presidente Evo Morales, a pesar de su retórica a favor de los derechos de los pueblos indígenas, respaldó la quema de la Amazonía con una ley que autoriza la tala “controlada” y la quema de bosques en áreas privadas y comunitarias.
4. Un puñado de compañías multinacionales están ayudando a destruir el Amazonas
Bolsonaro y la burguesía agrícola de Brasil no son los únicos que quieren destruir la selva para sus empresas capitalistas. Importantes compañías imperialistas también están detrás de la deforestación: Credit Agricole y BNP Paribas (Francia), grupos financieros como Blackrock y Capital Group (Estados Unidos), y compañías farmacéuticas como Johnson & Johnson también tienen negocios en el área. Otras compañías multinacionales responsables de hacer negocios con esta devastación son los productores de granos; Cargill, Bunge y Archer Daniels Midland (ADM) controlan el 60% de la industria de la soja en Brasil y se benefician directamente de los incendios forestales, al igual que las empresas agroquímicas como Monsanto y Bayer. Francia y Alemania también tienen intereses directos en la minería en la región. La participación de estas compañías revela la hipocresía de la aparente oposición a las políticas de Bolsonaro por parte de gobiernos como el de Emmanuel Macron en Francia. El capital imperialista gana millones al incendiar el Amazonas.
5. El “capitalismo verde” no salvará las selvas tropicales
El Amazonas se ha convertido en un territorio en disputa para diferentes sectores capitalistas; Algunos de ellos utilizan la retórica de la protección del medio ambiente para describir sus negocios en la región, pero todas estas empresas están interesadas en la explotación de los productos básicos en la cuenca del Amazonas. Producen madera certificada, productos regionales y ecoturismo, todo lo cual afecta al medio ambiente. Además, estas empresas “verdes” también buscan créditos de carbono, lo que les permite obtener beneficios económicos si muestran procesos de producción más amigables con el medio ambiente. Las corporaciones vinculadas a las empresas farmacéuticas y cosméticas exigen una Amazonía “controlada”, que les permitirá patentar sus productos y utilizar regularmente los recursos proporcionados por los bosques. Roche, Bayer, L’Oreal, Unilever, son solo algunos de estos tipos de empresas. Los materiales primarios que extraen con solo regulaciones básicas les garantizan nuevos productos para un público interesado en productos naturales o “éticos”.
6. Más de un millón de vidas indígenas están en peligro
Los casi 350 pueblos indígenas que habitan la cuenca del Amazonas en Bolivia y Brasil están sufriendo las devastadoras consecuencias de la deforestación. No solo son víctimas de la inhalación de humo y las quemaduras causadas directamente por los incendios forestales, sino que también son víctimas de las enfermedades propagadas en el área, como la gripe y el sarampión, y del fraude de los estafadores que falsifican documentos para vender tierras indígenas a otros capitalistas. La construcción de presas y rutas en la jungla también los obliga a abandonar sus hogares. Algunos grupos, como el pueblo Awá, están en grave peligro de desaparecer por completo. Los que sobreviven a este desplazamiento viajan a través de la jungla para ganarse la vida cazando y pescando. Posteriormente, muchos de ellos son perseguidos por mercenarios contratados por terratenientes para proteger el territorio tomado de los pueblos indígenas por la fuerza. Estos asesinos a sueldo han asesinado a numerosos activistas ambientales a lo largo de los años.
7. Los incendios tienen consecuencias ambientales desastrosas
La gran cantidad de territorio quemado en la selva amazónica tendrá efectos drásticos en el medio ambiente. Para comenzar, los árboles en la región producen el 20% del oxígeno total en la atmósfera. Su destrucción puede acelerar rápidamente el calentamiento global y aumentar la temperatura general del planeta.
La sequía y el calentamiento serán muy duros como resultado de un aumento en la temperatura general del área, generando nuevas fuentes de fuego en otros territorios afectados. Otro efecto directo de los incendios es la pérdida de muchas especies de flora y fauna, cuya cruel consecuencia se puede ver en las imágenes de animales muertos, quemados vivos y desplazados de sus hábitats. Además, el dióxido de carbono y otros compuestos químicos emitidos por el fuego acelerarán el efecto invernadero.
Como consecuencias indirectas de los incendios, el equilibrio hídrico de la Tierra cambiará: con la acumulación de gases de efecto invernadero de la quema de árboles, se retiene más y más energía en la atmósfera. Esto provoca un calentamiento de la temperatura de la tierra, los océanos y la atmósfera, lo que contribuye al derretimiento de las superficies de hielo y la evaporación de los cuerpos de agua existentes.
Los científicos latinoamericanos han explicado que no es posible predecir completamente los efectos de los incendios, pero sí saben que los incendios indudablemente darán lugar a una profunda transformación en el suelo y el medio ambiente.
8. Los incendios ponen en riesgo la salud de las personas más pobres
Los habitantes de la Amazonía y sus ciudades circundantes también sufren consecuencias para la salud como resultado de los incendios. Los problemas respiratorios, la pérdida de oxígeno en la sangre y las enfermedades cardíacas están aumentando rápidamente en la región. El denso humo de los incendios afecta principalmente a las familias más pobres de las áreas afectadas, que viven en casas con poca ventilación y no pueden darse el lujo de huir de los incendios. A medida que continúan los incendios, las fuertes disminuciones en la calidad del aire afectarán directamente a las familias trabajadoras, en particular a los niños, que no pueden pagar la atención médica adecuada. Además, la sequedad y el aumento del calor de los incendios ponen a las casas en riesgo de incendiarse y a las familias en riesgo de ser desplazadas.
9. La Amazonía no es la única región destruida por los agronegocios
La magnitud de los incendios en la Amazonía está causando una grave crisis, pero no es la única área donde se está utilizando la deforestación casi no regulada para generar miles de millones de dólares en ganancias. Otros bosques están en grave riesgo, como el bosque siberiano, donde ya se han destruido 2,5 millones de hectáreas. Lo mismo es cierto en vastas regiones del sudeste asiático, donde el 71% de los humedales característicos de la región se perdieron para liberar tierras para la lucrativa industria del aceite de palma, utilizada para alimentos y cosméticos.
10. Manifestaciones en todo el mundo piden la protección de la Amazonía
En toda América Latina y en todo el mundo, ha habido varias manifestaciones importantes que han denunciado los incendios del Amazonas y el papel que los gobiernos y las corporaciones han jugado en la destrucción de esta región. El movimiento juvenil que organiza el #FridaysForFuture, así como miles de otras personas en todo el mundo, protestaron fuera de las embajadas brasileñas para exigir medidas urgentes contra estos incendios devastadores. Se espera que cientos de miles de personas en todo el mundo participen en las huelgas climáticas mundiales en septiembre. Muchos están de acuerdo en que los gobiernos y las empresas capitalistas involucradas en la región son responsables. Una respuesta colectiva de la clase trabajadora y la juventud, los pueblos indígenas y los campesinos afectados por esta terrible destrucción es la única forma de terminar con el exterminio de pueblos enteros y la devastación del medio ambiente.
Fuente de la Información: https://www.ecoportal.net/paises/10-verdades-incendios-amazonia/
Docentes se concentraron y marcharon en Caracas por sus demandas en el primer día de inicio de clases
Este lunes fue un día activo para los docentes del país, pero no por asistir a las aulas, sino porque en el primer día de clases del año escolar 2019-2020, desde temprano llevaron a cabo acciones de protesta en diversos puntos del país, en el caso de Caracas se apostaron en las afueras del Ministerio de Educación para exigir salario digno, escuelas equipadas y alimentación para sus estudiantes. Durante la marcha la PNB buscó contenerla para luego verse el accionar abierto de grupos armados afines al gobierno que buscaron dispersar a los docentes con tiros al aire.
La concentración de los docentes expresaba la rabia que reina por abajo más allá de la política oficial de las direcciones sindicales que buscan hacer uso político del descontento que se vive en todo el profesorado. De esta manera varios cientos de docentes concentrados mostraban el descontento frente a la situación de las condiciones de vida que vive el conjunto del magisterio del país.
Los profesores y las profesoras de la enseñanza primaria y media, luego de su nutrida concentración, decidieron marchar desde la sede del Ministerio de Educación hasta la Vicepresidencia de la República en reclamo de sus derechos, pero tanto la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional buscaron impedirlo. Tras romper el piquete de los órganos represivos los manifestantes lograron llegar hasta la Av. Urdaneta consiguiendo llegar a una cuadra de la Vicepresidencia pues nuevamente un bloque de la Policía y la Guardia Nacional se apostaron para que no pudieran continuar. “Somos docentes, no somos delincuentes” fue la consigna que utilizaron los educadores para intentar traspasar la barrera de la PNB.
Luego de levantar sus consignas y demandas al son de cantos decidieron retornar nuevamente hacia la sede del Ministerio de Educación, pero justo cuando iba por el Bulevar Panteón colectivos armados (fuerzas paraestatales afines al Estado) realizaron disparos al aire intentando dirpersar a los docentes, pero no consiguieron su objetivo. La Izquierda Diario reportó directamente desde el propio lugar la acción de los grupos armados. El fotógrafo Daniel Hernández, del diario El Estímulo, captó el momento de uno de los motorizados armados disparando.
Los autores de los disparos se perdieron con sus motos por el centro de Caracas y los docentes continuaron su marcha hacia la sede del Ministerio de Educación. Nuevamente allí la tensión volvió cuando un grupo que se identificaba como pertenecientes a “Chamba Juvenil” se instalaron en la puerta del Ministerio terminando en una trifulca abierta con golpes con los docentes que exigían salarios dignos, mientras motorizados armados rondaban la protesta en plan amenazante.
Los docentes exigen un paro nacional, pero Griselda Sánchez, coordinadora nacional del sector educación, declaraba “que no tienen competencias para llamar a un paro nacional porque no son federativos”, pero no era más que una manera de hacer la vista gorda al reclamo de las bases.
Ángel Arias, trabajador del Ministerio del Trabajo y dirigente de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS) declaraba que: “Es muy positivo que en el primer día de inicio del período escolar, arranque con esta acción de lucha de los docentes, pues muestra desde ya la disposición a presentarle batalla nuevamente al gobierno, luego que este lograra derrotar –o mantener a raya– las más importantes luchas del año pasado y principios de este. Es además un aliciente moral para el conjunto de los trabajadores del país, que atravesamos una situación realmente pésima”.
Agregaba además que “Precisamente entre los docentes, este año calendario inició con una importante experiencia de avanzada con relación a otros sectores del movimiento obrero, como lo fue el paro indefinido llevado a cabo en el estado Lara desde inicios de enero, pasando las bases docentes incluso por encima de las direcciones burocráticas de las federaciones sindicales. Este proceso que se prolongó durante largas semanas, dio pie a una incipiente dinámica asamblearia, a hechos destacados como la ‘marcha de los zapatos rotos’ (además de importantes expresiones artísticas como la serie de canciones difundidas entonces), pero fue frenado por una mezcla de coacción judicial por el gobierno y la subordinación de las direcciones sindicales a las políticas del gobierno o de Guaidó, según fuera el caso”.
Finalmente, el dirigente de la LTS, concluía que: “Por eso de vital importancia para la clase trabajadora preservar la independencia política de sus organizaciones y luchas. La burocracia sindical del gobierno, ya sabemos que es traidora en toda la línea, pero la burocracia sindical que responde a la oposición de derecha, que posa de “luchadora”, tampoco tiene el más mínimo interés en que las luchas de los trabajadores se desarrollen con personalidad propia y en que desplieguen todo su potencial por sus propios objetivos, sino que las quiere como simple base de maniobra para sus propios objetivos políticos que, dicho sea de paso, no tienen nada que ver con los de los trabajadores. Así fue que ese sector contribuyó al debilitamiento del pasado paro docente de Lara, y así intentaron también hoy poner bajo su política la acción nacional de las maestras, maestros y profesores. Para que estas luchas puedan desplegar toda su potencial fuerza, para que triunfen y para hacer pesar en la vida nacional los intereses de los trabajadores, es imprescindible la más completa independencia de clase”.
Aún no es claro qué pasos seguirá luego de este primer día de protesta, luego de la concentración, que en pequeño, expresó el descontento de los docentes en todo el país que viven una situación de salarios miserables, escuelas sin los equipamientos necesarios y sin alimentación para los alumnos. No por casualidad uno de los hashtags por la mañana era #AClasesEnEsclavitudNO.
Fuente de la Información: http://www.laizquierdadiario.com.ve/Docentes-se-concentraron-y-marcharon-en-Caracas-por-sus-demandas-en-el-primer-dia-de-inicio-de
La historia del Sáhara Occidental, la última colonia en África, es la historia de la violación flagrante del derecho internacional y de la persistencia de la ocupación militar durante cuatro décadas por parte de un país africano sobre otra nación africana. Pero también es la historia de la violación sistemática de los derechos humanos, de miles de historias de familias separadas por la fuerza, de vidas y sueños robados, pero con un sabor de resistencia y la negativa del pueblo de este territorio a abdicar.
Desde los primeros días de la invasión del territorio por Marruecos en octubre de 1975, miles de saharauis huyeron de los bombardeos y asesinatos masivos, buscando refugio en la vecina Argelia bajo la protección y organización del movimiento de liberación saharaui, Frente POLISARIO. Y todavía siguen allí, viviendo en el segundo campo de refugiados políticos más antiguo del mundo después de los palestinos. Para empeorar aún más la situación, el ejército marroquí construyó un muro militar de 2.700 km de largo sembrado de millones de minas terrestres y miles de soldados, intensificando así la separación de las familias.
La mujer saharaui siempre ha sido un fuerte pilar de la cultura nómada y beduina saharaui, no solo a nivel social, sino también en la participación política en la vida colectiva. Incluso fue consultada en situaciones de guerra, porque en la cultura tradicional saharaui, todos deben participar en la toma de decisiones, incluidos los niños, a los que se motiva desde una edad muy temprana a forjarse una personalidad fuerte, necesaria para enfrentarse a las dificultades del desierto. Desde que comenzó la invasión, las mujeres y los jóvenes saharauis fueron los principales objetivos de la opresión marroquí, pero también fueron los primeros en levantarse y resistir con el rigor de la juventud, el apego a la identidad y el rechazo de la dominación y la agresión extranjeras.
Mujeres saharauis: el mismo sufrimiento, el mismo destino
Elghalia Djimi y Mbarka Mehdi, dos mujeres de mediana edad reflejan la historia de este conflicto mal cubierto en los principales medios de comunicación. Mbarka huyó de la invasión con su familia cuando era niña, para vivir en los campos de refugiados. Es periodista en la televisión saharaui. Perdió de vista a muchos miembros de su familia que se quedaron en la ciudad ocupada de Smara desde 1975, y desde entonces no ha podido ver su tierra natal.
Al otro lado del muro militar, Elghalia vive en la capital ocupada del Sáhara Occidental, El Aaiún. Todavía era joven cuando se convirtió en víctima de desaparición forzada en una cárcel secreta marroquí durante 4 años, de 1987 a 1991. Después de su liberación, comenzó una larga y valiente lucha contra las violaciones de los derechos humanos en su país, convirtiéndose en vicepresidenta de una Asociación saharaui de derechos humanos que trabaja bajo la dominación colonial marroquí.
“Cuando vi las vergonzosas fotos de prisioneros iraquíes en Abou Ghraib en 2004, no me sorprendió realmente, porque viví humillaciones similares con muchos de mis compatriotas saharauis, hombres y mujeres, en un campo de detención secreto en El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, en 1987″, dice El Ghalia Djimi, condenando lo que describe como uso sistemático de la tortura y la opresión por parte de las autoridades marroquíes en su territorio, desde su ocupación hasta la fecha.
«Nada ha cambiado», dice Elghalia. “La misma rancia actitud de negación de todos los derechos, la misma rancia arrogancia y crueldad se sigue ejerciendo hoy contra cualquier saharaui que se atreva a protestar contra la ocupación marroquí. Y esto sucede todos los días, pero nadie habla de ello, excepto las pocas organizaciones, observadores internacionales o periodistas que logran visitar el territorio en ese momento. ¡Aun así, rara vez se les escucha, si es que se les escucha alguna vez!”, añade.
De hecho, todas las organizaciones internacionales relevantes de derechos humanos, como Human Rights Watch, Amnistía Internacional, la Fundación Robert F. Kennedy, Front Line Defenders y muchas otras, han informado sobre estas violaciones en los últimos 20 años, frecuentemente con evidencias y pruebas muy contundentes de los abusos cometidos por funcionarios marroquíes. Sin embargo, las Naciones Unidas no protegen al pueblo del Sáhara Occidental, que todavía está en la lista de la Cuarta Comisión de Descolonización de la Asamblea General.
«Conozco a muchos compatriotas que fueron asesinados bajo tortura o debido a unas condiciones de detención inhumanas solo porque eran saharauis», agrega Elghalia. «Mi propia abuela, de 60 años, falleció en un campo de detención secreto marroquí a mediados de la década de 1980, y todavía no sé cómo murió. ¿Quién es responsable de eso? ¿Y, ante todo, por qué fue detenida? Lo único que sé es que el Consejo Consultivo Marroquí para los Derechos Humanos, después de años de negar la relación del Estado con su desaparición, de repente, en 2010, puso su nombre en una lista de más de 350 saharauis que murieron en cárceles secretas entre 1975 y 1993. Pero, no se produjo ninguna reacción internacional tras ese reconocimiento de responsabilidad. A nadie parece importarle”, dijo con lágrimas resbaladizas en su mejilla, que limpió inmediatamente para no dar aspecto de debilidad.
Otra cara de la moneda
La historia de Mbarka Mehdi, es diferente. Contaba solo 6 años cuando tuvo que huir, en 1975, con algunos miembros de su familia, de los ataques militares marroquíes contra la ciudad ahora ocupada de Smara, para vivir desde entonces en los campos de refugiados en el suroeste de Argelia.
Los saharauis construyeron los únicos campos de refugiados del mundo completamente organizados y administrados por los propios refugiados. Constituyeron su Gobierno en el exilio, la República Saharaui, en 1976, para autoorganizarse en pequeñas ciudades o campamentos de refugiados que llevan el nombre de sus ciudades ocupadas que hubieron de abandonar. Construyeron escuelas, hospitales, ministerios y administraciones para proporcionar lo básico a unos 200.000 refugiados. Y así dieron un ejemplo único de determinación y voluntad de resistir la ocupación extranjera, no solo a nivel político, sino a todos los niveles que preservan su identidad y cultura como una auténtica nación africana que lucha por la libertad, rechazando la dominación cultural y política o la rendición a un Marruecos fuertemente apoyado por Occidente.
“Yo era joven, pero podía ver y sentir un terror que aún vive en lo profundo de mí. En particular, tenía recuerdos borrosos de la atmósfera de pánico, gritos y largas noches de miedo que no podía entender, y principalmente recuerdo cómo tuvimos que huir de nuestra casa, dejando todo atrás, llevando solo la ropa que teníamos puesta y algunos otras cosas esenciales. Y, sobre todo, todavía recuerdo a mis primos, a quienes perdí de vista desde entonces, y a mis amigos y vecinos de la infancia, que murieron durante la invasión o años después en las cárceles”, dice Mbarka con una voz suave pero firme.
Describe los primeros días en los campos de refugiados con un brillo de nostalgia en los ojos, admitiendo que fueron días muy difíciles, porque hubo muchos sufrimientos que acompañaron el éxodo forzado de los refugiados, pero también días de un alto espíritu de resistencia, confraternización y humanidad.
“Era noviembre y diciembre de 1975. El desierto era cruel y frío, y realmente no teníamos nada para comer, beber o vestir. Sin embargo, recuerdo principalmente a aquellos orgullosos y generosos hombres y mujeres jóvenes que se ofrecieron como voluntarios para organizar nuestro pobre campamento, distribuyendo la escasa comida entre las familias, dando prioridad a los ancianos y niños y, al mismo tiempo, protegiéndonos de los ataques militares marroquíes. Eran los héroes y heroínas del movimiento de liberación saharaui POLISARIO, se convirtieron en mi inspiración. Y creo que su actitud explica el hecho de que mi generación deviniese ejemplar en todo, en estudios, en productividad y voluntariado, y en la determinación de continuar la lucha, porque lo hemos visto todo: la injusticia, la crueldad del invasor, la muerte y la negación de nuestros derechos más básicos, pero también la voluntad de levantarnos y luchar», enfatiza Mbarka.
El Ghalia tiene otro enfoque de la historia que contar sobre la vida bajo ocupación. No podía olvidar cómo fue torturada y «tratada como un animal» en la cárcel secreta marroquí de PC-CM [Kalaat M´Gouna] en la capital del Sáhara Occidental. «¿Te imaginas a hombres y mujeres jóvenes, viviendo durante 4 largos años con la misma ropa y la muda interior, con los ojos vendados y esposados en celdas pequeñas y sucias que habían sido utilizadas durante la época colonial española como pocilga para criar cerdos, sin ningún tipo de alimentación adecuada, medicinas o espacio para las necesidades higiénicas? Fuimos casi despojados de nuestra humanidad, si no fuera por la rabia de vivir y sobrevivir, y la voluntad de resistir su intento de quebrantar nuestra dignidad”.
Una comunidad internacional sorda, muda y ciega
Lo peor es que la comunidad internacional es indolente ante estas cuatro décadas de sufrimiento humano. En abril de 2013, Francia y España unieron sus fuerzas en el Consejo de Seguridad de la ONU para oponerse a un proyecto de resolución propuesto por los EE UU, en el que Washington, por primera vez, apoyaba la demanda internacionalmente exigida de incluir la supervisión permanente, independiente y exhaustiva de los derechos humanos en el mandato de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental. Francia, que juega el papel de defensor de la democracia y los derechos humanos en muchos otros conflictos y crisis, como en Libia o Malí, siempre ha sido manifiesta y ferozmente hostil a estos mismos principios en lo que respecta a los derechos humanos en el Sáhara Occidental.
El Enviado Personal del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, embajador Christopher Ross, estaba alarmado por el estancamiento persistente de la situación e intentó, en sus dos últimos informes al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, llamar la atención de los Estados miembros sobre el peligro de «mantener el statu quo” en esta última colonia en África, especialmente después de la explosión de conflictos, disturbios y terrorismo en países del Sahel, como Malí, pero también en Libia, y la posible influencia que esta situación puede tener en el Sáhara Occidental. Con razón, dijo que fue un error pensar que el estancamiento beneficiaría a alguien. Terminó renunciando a su cargo en 2015, después de haber sido boicoteado por Marruecos y no respaldado realmente por la ONU o por los principales miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
El nuevo secretario general de la ONU, Antonio Guterres, nombró al ex presidente alemán, Hans Köhler, como su enviado personal. Este político europeo logró organizar dos rondas de conversaciones directas entre las dos partes en conflicto, el Reino de Marruecos y la República Saharaui (RASD), con la participación de los dos países vecinos, Argelia y Mauritania. Pero nuevamente, solo pasó un año en su puesto antes de llegar a la conclusión de que el verdadero problema radica en la renuencia de la llamada comunidad internacional para implementar el derecho internacional. Guterres dijo claramente en su último informe al Consejo de Seguridad, en abril de 2019, que: “Una solución al conflicto es posible. Sin embargo, encontrar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que permita la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental requerirá una fuerte voluntad política no solo de los partidos y los Estados vecinos, sino también de la comunidad internacional» (S/2019/282. Párr.: 73). Aparentemente, tanto Guterres como Köhler intentaron hacer algo con respecto a la grave situación de los derechos humanos, al menos presionando al Consejo para que incluyera la supervisión y la protección de los derechos humanos en el mandato de la Misión de la ONU para el referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), vigente desde 1991, y ampliamente criticada por las organizaciones internacionales de derechos humanos porque hasta ahora no ha logrado cumplir su mandato inicial. Finalmente, Köhler dimitió el 22 de mayo pasado. Las razones concretas dadas por Guterres para explicar esa renuncia carecen de relevancia, pues la situación misma lo dice todo.
«¡No nos ven porque no ponemos bombas!»
«Es peligroso jugar con el destino, los sentimientos y la paciencia de la gente», afirma Mbarka. Y cree que los jóvenes saharauis «muy bien pueden perder la paciencia y optar por la violencia para liberar a su país». No ven esperanzas de futuro; no ven una verdadera reacción por parte de la llamada comunidad internacional, solo conversaciones y palabras vacías y resoluciones que no resuelven nada”.
En las zonas ocupadas, en el lado occidental del muro militar marroquí, Elghalia comparte la misma opinión y cree que la opresión y la inaudita violencia marroquí contra manifestantes pacíficos saharauis tienen como objetivo empujar a la generación joven a la violencia. «Así es como lo entiendo, de lo contrario resulta incomprensible», señala.
Esta posibilidad es especialmente peligrosa porque toda la región del norte de África está en ebullición. «Túnez y Egipto son ejemplos que los jóvenes miran», dijo Hamdi Toubali -un saharaui de 27 años que marchó a los campos de refugiados en 2005 huyendo de la persecución policial en El Aaiún-, cuando se le pidió que comentara la falta de atención que la comunidad internacional parece prestar a la lucha y las actividades pacíficas de él y sus amigos.
«Simplemente, no nos ven; sencillamente, no les importa. Tal vez sea porque protestamos pacíficamente contra el muro marroquí y la ocupación marroquí en lugar de hacer estallar bombas o derramar sangre en las calles marroquíes. Y esto es realmente lamentable», se queja Hamdi, subrayando que la mayoría de los jóvenes saharauis creen que reanudar la lucha armada legítima puede ser la única opción que la comunidad internacional deja a los saharauis, aunque siguen manteniendo el espíritu de disciplina y el compromiso con la estrategia pacífica general de la dirección saharaui.
No hay luz al final del túnel
La actitud y la posición marroquí permanecen inalteradas: una negativa total a aceptar cualquier tipo de solución que pueda dar al pueblo saharaui la posibilidad de independencia. El Rey marroquí nunca deja de subrayarlo, en todos sus discursos, especialmente el del 9 de octubre de 2009, en el que enfatizó la determinación de su país de mantener la ocupación, afirmando que «se es patriota o se es traidor. No hay otra posibilidad. No se puede disfrutar de los derechos y privilegios de la ciudadanía solo para abusar de ellos y conspirar con los enemigos de la patria”. Por supuesto, las declaraciones de Su Majestad son recogidas de inmediato por las diferentes autoridades marroquíes y traducidas en actos de violencia, discriminación y opresión contra cualquiera que se atreva a oponerse a la voluntad del rey, los saharauis en primer lugar.
La historia del Sáhara Occidental y las historias individuales de miles de saharauis como Elghalia, Mbarka o Hamdi quedarán como una deshonrosa vergüenza en los anales de la ONU y la comunidad internacional. Constituye un desafío al derecho internacional, por supuesto, pero también es un desafío para todos aquellos que piensan que el Estado de derecho, la democracia, la justicia social y los principios humanos deben prevalecer sobre la ley de la jungla que las grandes potencias siempre intentan imponer a la humanidad.
Mas el «camino hacia la libertad» nunca ha sido fácil de recorrer. «Requiere luchas y sacrificios amargos, especialmente de las naciones africanas que siempre han sido despreciadas y subestimadas por sus opresores», ratifica Elghalia; y añade que su generación no tiene otra opción que «mantener la lucha para que nuestros hijos puedan recuperar su tierra y su dignidad en el futuro, porque nosotros podremos morir antes de disfrutar de la libertad, pero si es así, moriremos de pie”.
Fuente de la Información: https://vientosur.info/spip.php?article15124
El gasto salarial del sector público sigue subiendo, con lo cual se mantiene su excesivo peso en el total del Presupuesto General de la Nación. A estos fondos hay que agregarles los seguros médicos y otros recursos destinados a capacitación, viáticos y beneficios no salariales. Esto no sería un problema si la gestión pública satisficiera mínimamente las expectativas ciudadanas. Lo que indispone a la gente es financiar con sus impuestos a funcionarios públicos poco comprometidos con la prestación de servicios de calidad. La situación actual del servicio civil, además de ser un problema económico, es también político porque genera deslegitimidad e induce al conflicto.
El rol del Estado es fundamental para el desarrollo de un país y el bienestar de la población. La educación, la salud, la protección social, la justicia, la seguridad y la infraestructura son algunas de las funciones garantizadas constitucionalmente y en los manuales de economía justificadas por las fallas de mercado.Estas funciones, salvo la de infraestructura, tienen un alto peso de recursos humanos. En el centro de la docencia y la investigación, de la atención sanitaria y de la prestación de servicios de justicia y seguridad están personas que debieran tener credenciales educativas y ser remuneradas acorde con las funciones. Sin embargo, en Paraguay estamos lejos de esa situación debido a la fuerte injerencia política y la ausencia de conciencia de políticos y autoridades acerca del rol del servicio civil.
Esta semana, la prensa y las redes difundieron varios problemas que tienen que ver con la gestión de los recursos humanos. Un techo que se cayó y la falta de agua en el Instituto de Previsión Social, incumplimientos de las normativas ambientales que acabaron en incendios y quejas de estudiantes becados que no pueden acceder a cargos docentes en la Universidad Nacional son algunos ejemplos.
Otros de larga data son los cargos docentes ocupados por personas sin las competencias necesarias, funcionarios en los “freezers”, acomodados con salarios y beneficios incomprensiblemente altos, los que coimean para hacer “correr” el expediente o dejar entrar productos irregularmente por la frontera, entre otros grupos que consumen una parte importante de los recursos públicos.
Todos estos opacan a quienes realizan bien su trabajo y que en muchos casos ganan menos y toman riesgos derivados de sus labores. Los anteriores, aun cuando se los conoce, permanecen impunemente en sus lugares de trabajo.
El éxito de las políticas públicas depende de las personas que las implementan. Si bien en el caso de la infraestructura el peso relativo de los recursos humanos es menor, la calidad de la obra termina siendo posible gracias a una buena gestión de los contratos y de los procesos de fiscalización. Si estas personas fueron contratadas sin tener en cuenta las capacidades necesarias o ingresaron de la mano de un político es casi seguro que su trabajo será deficiente. La situación empeora si sus remuneraciones e incentivos son independientes de sus resultados y si la impunidad prevalece.
En este contexto, no debe asombrar el rechazo ciudadano a contribuir con el pago de impuestos y a manifestar su indisposición. La calidad de los servicios públicos es fuente de bienestar de la población y como tal influye en la satisfacción con el rol del Estado. En contrapartida, una gestión estatal ineficiente y de baja calidad promueve la desafección y la deslegitimidad política.
Así se abona el terreno para el conflicto y debilidad en la cohesión social, rompiéndose el pacto social. El proceso de desarrollo encontrará un obstáculo imposible de ser removido. Las autoridades y los políticos deben empezar a tomar con seriedad la impostergable necesidad de impulsar la carrera del servicio civil, a fin de transitar hacia mejores resultados de los funcionarios públicos. Solo de esta manera la ciudadanía aceptará que sus recursos se inviertan en remuneraciones públicas.
Fuente de la Información: https://www.ultimahora.com/inaceptable-gasto-salarial-alto-baja-calidad-las-politicas-n2844021.html
OtrasVocesenEducacion.org existe gracias al esfuerzo voluntario e independiente de un pequeño grupo de docentes que decidimos soñar con un espacio abierto de intercambio y debate.
¡Ayúdanos a mantener abiertas las puertas de esta aula!