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El mundo no está cumpliendo sus compromisos con la naturaleza

Por Fermín Koop 

Un informe de la ONU revela que los esfuerzos nacionales en materia de biodiversidad están muy lejos de los objetivos para 2030, de cara a la cumbre COP17 en octubre

El esfuerzo colectivo para salvar la naturaleza es insuficiente. Esa es la conclusión principal del primer informe oficial sobre el plan mundial para detener y revertir la pérdida de biodiversidad.

El Informe Global es el primer intento de evaluar hasta qué punto los gobiernos han avanzado en el cumplimiento de los objetivos que acordaron hace casi cuatro años en el Marco Mundial para la Biodiversidad. Ningún objetivo muestra una trayectoria totalmente positiva.

Los compromisos nacionales elevarían la superficie de tierras y aguas protegidas hasta aproximadamente el 23% para 2030, por debajo del objetivo del 30%. Por su parte, la financiación destinada a la biodiversidad (186.000 millones de dólares movilizados entre 2020 y 2023) sigue estando muy por debajo del objetivo anual de 200.000 millones de dólares fijado para 2030.

“Se han logrado avances, pero no vamos por buen camino para alcanzar los objetivos”, declaró a Dialogue Earth Cristina Eghenter, experta en políticas de gobernanza global de WWF. Señaló que los problemas fundamentales son la falta de capacidad de ejecución y la escasa ambición a nivel nacional.

Estas conclusiones llegan en un momento crucial. En octubre, los negociadores se reunirán en Ereván, Armenia, en la COP17, la cumbre de las Naciones Unidas sobre biodiversidad, con el objetivo de convertir este diagnóstico en un cambio de rumbo. “La COP17 debe considerarse una conferencia sobre la aplicación”, afirmó Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Armenia ya ha señalado dónde quiere que se centre la atención. “Actuar por la naturaleza” es el lema de la conferencia.

Avances, pero insuficientes

El Marco Mundial para la Diversidad Biológica se adoptó en la COP15 de 2022 como sucesor de las Metas de Aichi, que expiraron en 2020 sin haberse cumplido prácticamente en absoluto.

En conjunto, incluye 23 objetivos que deben alcanzarse para 2030 y cuatro metas menos específicas para 2050. El marco amplía la responsabilidad más allá de los gobiernos. Integra al sector privado, la sociedad civil y los pueblos indígenas en el proceso de consecución de los objetivos.

La magnitud del problema al que pretende hacer frente es abrumadora. La última evaluación exhaustiva, realizada en 2019, reveló que una cuarta parte de las especies evaluadas se encontraban en peligro de extinción, y que las especies estaban desapareciendo entre decenas y cientos de veces más rápido que la media histórica. Las evaluaciones de seguimiento a menor escala realizadas desde entonces no han encontrado indicios de que el declive se esté desacelerando.

“Lo que se necesita es una transformación: cambiar los sistemas de gobernanza, conservación y económicos”, declaró a Dialogue Earth Alejandra Duarte, responsable de políticas de Women4Biodiversity. “Eso no se está logrando al ritmo necesario para alcanzar la ambición de los objetivos para 2030 y 2050”, afirmó.

El Informe Global se basó en informes nacionales de 129 países, más de 3.700 objetivos nacionales y aportes de empresas, ONG y otros actores no estatales. Describe un impulso y un compromiso “sin precedentes” en torno al marco, pero constata que los avances “aún no se están produciendo al ritmo ni a la escala necesarios”.

La tendencia es similar en las 23 metas. Los objetivos tradicionales, más fáciles de cuantificar —áreas protegidas, conservación de especies, restauración de ecosistemas— acaparan la mayor atención a nivel nacional y reciben las evaluaciones más positivas. Por el contrario, las metas relacionadas con la gobernanza, las subvenciones, la integración de la biodiversidad en otros sectores y la financiación son las que más se quedan atrás.

Una mariposa monarcha en una rama
Una mariposa monarca en la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca en Michoacán, en el centro-sur de México (Imagen: Benny G / FlickrCC BY-SA)

“Algunas metas se están aplicando en mayor medida. Las más tradicionales, como el ‘30 por 30′, acapararon toda la atención”, señaló Eghenter, refiriéndose al objetivo de proteger el 30% de la superficie terrestre y marina del planeta para 2030. “Pero otras, como las metas impulsoras y aquellas que promueven condiciones propicias para una aplicación efectiva, aún no están siendo abordadas con la misma firmeza por las partes”.

Las cifras relativas a la financiación siguen la misma tendencia. De los 186.000 millones de dólares movilizados entre 2020 y 2023, 136.000 millones procedieron de presupuestos públicos nacionales, 33.000 millones de fuentes privadas y solo 18.000 millones de financiación pública internacional. Esto supone una fracción del hito anual de 20.000 millones de dólares que se suponía que los países desarrollados debían alcanzar para 2025. La financiación privada, señala el informe, alcanzó su punto máximo en 2021 y desde entonces ha disminuido.

Detrás de esta situación se esconde un problema de seguimiento. Solo se dispone de datos cuantitativos sólidos para unos pocos objetivos. La información sigue siendo escasa sobre cómo —o si— se está involucrando a los pueblos indígenas, las mujeres, los jóvenes y el sector privado en la consecución de los objetivos.

Ana Di Pangracio, subdirectora de FARN, ONG medioambiental argentina, declaró a Dialogue Earth que el informe refleja un patrón que ya ha observado anteriormente. Según ella, los países que se comprometieron a eliminar gradualmente las subvenciones perjudiciales para el medioambiente han comenzado a identificarlas, pero no están llevando a cabo las regulaciones necesarias para redirigir realmente los fondos. “Estamos repitiendo los errores del pasado”, afirmó. Invertir más dinero en la biodiversidad mientras se sigue financiando su destrucción en otros ámbitos no servirá de nada, añadió.

La prueba que se avecina

Ese diagnóstico recae ahora en los negociadores. En la COP17, los gobiernos tendrán que ponerse de acuerdo sobre cómo interpretar las conclusiones del Informe Global.

“Los Estados miembro no quieren un discurso demasiado negativo, debido al estado [precario] del multilateralismo”, explicó a Dialogue Earth Juliette Landry, investigadora sobre gobernanza internacional de la biodiversidad en el IDDRI, un centro de estudios con sede en París.

Las partes quieren que el informe demuestre que el marco sigue funcionando, aunque aceptan que hay que reconocer las deficiencias, señaló Landry. Además, dijo que los países en desarrollo tienden a insistir en que las naciones ricas no han aportado la financiación prometida, mientras que otros hacen hincapié en la débil coordinación sectorial o en la escasa capacidad técnica.

Aún está por ver si el texto final de la decisión de la COP nombrará a los sectores con más responsabilidad en la pérdida de biodiversidad —al igual que el balance climático de la ONU lo hizo con los combustibles fósiles—, añadió. Atribuir la responsabilidad a industrias o países concretos es políticamente delicado en un proceso basado en el consenso.

La financiación será la batalla que determine todo lo demás en Ereván. Schomaker ha vinculado la credibilidad de la cumbre a la participación plena de las empresas y las instituciones financieras en las negociaciones. “La financiación privada no debería estar ahí simplemente para hacer promesas al margen”, escribió. “Debería formar parte del debate central sobre cómo integrar la biodiversidad en la toma de decisiones económicas y financieras”.

Pero el volumen no es el único problema, señaló Alejandra Duarte. A pesar de que se prometen más fondos, muy poco de ese dinero llega a los grupos que realmente llevan a cabo labores de conservación sobre el terreno, afirmó. Esto se debe a que, por lo general, para acceder a esos fondos se requieren estructuras institucionales formales y sistemas de rendición de cuentas de los que carecen las organizaciones de base y las dirigidas por pueblos indígenas.

El Fondo Cali, adoptado en la COP16 para canalizar los beneficios derivados del uso comercial de los recursos genéticos hacia los pueblos indígenas y las comunidades locales, sigue siendo de carácter voluntario, y Duarte considera que tiene el mismo problema de acceso. “Lo que se necesita es que la propia arquitectura de financiación llegue directamente a estos grupos”, afirmó. Señaló un proyecto llevado a cabo por su propia organización que destinó fondos directamente a iniciativas de restauración dirigidas por mujeres en seis países de África y América Latina.

Para Eghenter, la esperanza es que la COP17 se convierta en el momento en que los gobiernos dejen de solo catalogar las carencias y empiecen a fijar plazos para subsanarlas. “Se han asumido compromisos y ahora contamos con el Informe Global que nos indica lo que hay que hacer”, añadió. “El texto final de la COP debería marcar los próximos pasos, fijar plazos y transmitir la sensación de que los países se están uniendo para abordar las carencias”.

Fermín Koop es el editor adjunto para América Latina de Dialogue Earth.

Fuente: https://dialogue.earth/es/naturaleza/el-mundo-no-esta-cumpliendo-compromisos-naturaleza/

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El Niño está «echando más leña al fuego de un planeta en llamas»

Por Eduardo Robayna

Se esperan temperaturas superiores a lo normal en todo el mundo. Desde la ONU instan a frenar los combustibles fósiles y a tomar medidas tempranas para proteger a la población.

El fenómeno de El Niño, actualmente en pleno desarrollo, continuará intensificándose de manera constante hasta alcanzar la categoría de evento «fuerte» entre los meses de agosto y octubre de 2026, ha avisado la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Este patrón climático –de origen natural y que calienta las aguas del Pacífico–, sumado a un contexto de temperaturas oceánicas sin precedentes, amenaza con exacerbar las anomalías térmicas y alterar de forma drástica los patrones de precipitaciones en todo el planeta.

Según los últimos datos del organismo especializado de las Naciones Unidas, se esperan anomalías medias estacionales en la temperatura de la superficie del mar que superarán los 2,9 °C en las principales zonas de monitoreo del Pacífico ecuatorial. Sin embargo, El Niño no actúa solo. La OMM prevé que el dipolo del océano Índico entre en una fase positiva, un fenómeno oceánico que calentará el Índico occidental y enfriará el oriental. La interacción de ambos eventos climáticos tiene el potencial de agravar los impactos a nivel regional, multiplicando el riesgo de sequías, inundaciones e incendios forestales, con especial virulencia en la cuenca del Índico. A esto se suma que la superficie del océano Atlántico tropical continuará registrando valores por encima de su media histórica.

«Un planeta en llamas«

Ante estas proyecciones António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, ha advertido de que “El Niño ya no está a la vuelta de la esquina, sino que ha entrado en casa y ha subido la calefacción”. Guterres ha querido vincular este fenómeno natural con la crisis climática, señalando que El Niño está «echando más leña al fuego de un planeta en llamas, abrasado por sofocantes cúpulas de calor, incendios forestales apocalípticos y océanos excepcionalmente cálidos».

El máximo responsable de la ONU aprovechó la ocasión para reiterar su llamado a frenar la expansión de los combustibles fósiles, principales responsables del calentamiento global. «Si no actuamos para proteger a las personas y atajar la crisis de raíz, los peligros serán aún más mortíferos. El calentamiento toca a su fin, y no podemos permitirnos esperar al acto principal», sentenció.

Un mapa global de calor y contrastes hídricos

Las perspectivas estacionales elaboradas por los principales centros mundiales de producción y recopiladas por la OMM dibujan un mapa de extremos. En cuanto a las temperaturas, es «sumamente probable» que se registren valores superiores a la media en la mayor parte de las superficies terrestres. Las zonas con las probabilidades más altas de sufrir este calor extremo incluyen el sur de Europa, África continental, la península arábiga, el subcontinente indio, Asia oriental, América Central, el Caribe, gran parte de América del Sur y Nueva Zelandia.

En lo que respecta a las precipitaciones, las proyecciones para el período de agosto a octubre muestran la huella de un episodio fuerte de El Niño, dividiendo el mundo entre regiones inusualmente húmedas y zonas castigadas por la sequía. Se prevén lluvias por encima de lo normal en el Cuerno de África, partes de Asia central, el sur de Europa, la región occidental de América del Norte (al sur del paralelo 45° N) y el sureste de América del Sur. Por el contrario, el riesgo de sequía se cierne sobre el subcontinente indio, el norte de Europa, el sur y este de Australia, el sur de América Central, partes del Caribe y el noroeste de América del Sur.

Prevención y acción temprana ante el clima extremo

Como recuerda la OMM, El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural que se repite en ciclos de entre dos y siete años, con una duración típica de nueve a doce meses. Sus efectos suelen alcanzar el punto máximo entre noviembre y febrero. Aunque a nivel popular se ha extendido el uso del término «superniño«, la OMM insiste en que esta denominación no forma parte de su sistema operativo de clasificación, el cual categoriza los episodios únicamente como débiles, moderados, fuertes o muy fuertes.

Frente a la inminencia de este evento «fuerte», la comunidad meteorológica internacional centra sus esfuerzos en la anticipación. Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, ha recordado que «los pronósticos por sí solos no evitan los peligros; eso solo pueden hacerlo las personas». La meteoróloga argentina subrayó que el actual escenario, marcado por un contenido de calor oceánico sin precedentes, ofrece a los gobiernos una ventana vital para anticipar los riesgos. «Las decisiones que tomemos hoy determinarán las consecuencias que experimentaremos mañana», señala.

Fuente: https://climatica.coop/el-nino-evento-fuerte-agosto-octubre/

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‘Deepfakes’ sexuales, pornografia infantil o filtrar currículos: todo lo que cambia (y lo que no) en la UE este domingo en el uso de la IA

Entra en vigor el Reglamento Europeo que regula la aplicación de la IA; prevé una implementación escalonada hasta 2028 y el régimen sancionador contempla multas millonarias de hasta 35 millones de euros

Este domingo entra en vigor el Reglamento Europeo que regula la aplicación de la inteligencia artificial (IA) en la Unión Europea (UE), la primera ley del mundo en este sentido. Establece un marco común para que la IA se utilice en la UE de forma segura, transparente y respetuosa con los derechos fundamentales, y exige un control técnico y ético de todas estas herramientas para mitigar los riesgos. Aprobada en 2024, la normativa prevé una implementación escalonada hasta 2028.

El régimen sancionador prevé multas millonarias: hasta 35 millones de euros en el caso de las muy graves, por utilizar por ejemplo sistemas de IA prohibidos; o de 15 millones en el caso de las graves, por incumplimientos relacionados con los sistemas catalogados como “de alto riesgo”.

Los sistemas que conllevan riesgos inaceptables están ya prohibidos desde el pasado año, y entre ellos están los que usan técnicas subliminales, manipuladoras o engañosas; los que tratan de explotar la vulnerabilidad de las personas (menores, mayores o discapacitados); los que usan la clasificación biométrica para deducir la raza, la religión o la orientación sexual; o los sistemas que usan la ‘puntuación social’ para evaluar conductas.

Y a estas herramientas ‘inaceptables’ se acaban de incorporar como sistemas prohibidos –aunque no entrarán en vigor hasta el próximo mes de diciembre– algunos de los peores usos de la IA generativa, como la creación o manipulación sin consentimiento de contenidos íntimos (‘deepfakes sexuales’) o cualquiera capaz de generar pornografía infantil.

Marcado como el punto de inflexión del Reglamento, el 2 de agosto se empieza a aplicar el grueso de la norma: todas las obligaciones de transparencia, las reglas que regulan la mayoría de los sistemas de IA y las obligaciones de los proveedores y de los usuarios, pero la Comisión Europea ha aprobado una norma (Omnibus Digital) para simplificar el complejo ecosistema de leyes digitales e intentar que su aplicación sea más gradual y coordinada.

Y aplaza, hasta diciembre de 2027, algunos de los puntos más trascendentes de la ley, entre ellos las exigentes obligaciones que tienen que cumplir los sistemas de IA catalogados como ‘de alto riesgo’ (por ejemplo los que se usen para evaluar o calificar a estudiantes, para filtrar currículos, para evaluar la solvencia económica de las personas o para fijar el precio de un seguro de vida o de salud).

Información al usuario

Sí entra en vigor el próximo 2 de agosto la obligación de informar a cualquier usuario de que está interactuando con un sistema de IA, pero no el etiquetado obligatorio de los contenidos que se generen con herramientas de IA (con una marca de agua con las siglas AI), que se ha pospuesto hasta el próximo 2 de diciembre para aquellos sistemas capaces de generar contenidos sintéticos (imágenes, vídeos o audios que imiten elementos o personas reales).

Dos años más (agosto de 2028) tardarán en entrar en vigor todas las obligaciones referidas a los sistemas de inteligencia artificial, clasificados también ‘de alto riesgo’ pero que estén integrados en productos o en servicios ya regulados (como los dispositivos médicos, los asistentes de conducción, los juguetes o los asistentes de la navegación aérea).

Al complejo armazón legislativo europeo se suma el proyecto de ley para el buen uso y la gobernanza de la IA que ha aprobado el Gobierno español (en tramitación en el Congreso), que busca adaptar la norma europea al marco de España, que en ningún caso establece un régimen paralelo pero sí lo concreta, lo desarrolla, organiza quién supervisa, cómo se sanciona o cómo se debe usar esta herramienta en el sector público.

¿Regulación versus innovación?

Especialistas en derecho y transformación digital han analizado con EFE el entramado jurídico y el complejo calendario de aplicación del Reglamento Europeo de IA.

El director general de la empresa BIP Iberia –consultora especializada en adaptación a los mercados digitales–, Giovanni Alessandrello, ha apuntado que el mayor riesgo es que las empresas interpreten las prórrogas “como una invitación a esperar”.

En declaraciones a EFE, Alesandrello ha valorado el reglamento como “una prueba de madurez” porque cualquier sistema de IA se debe poder “explicar, gobernar y auditar” y ha rechazado la “falsa” dicotomía que a su juicio existe de que Estados Unidos ha elegido la innovación y Europa la regulación o que este tipo de normas frenen la innovación y competitividad europeas.

“La cuestión no es si debemos regular la IA; el reto es cómo gobernarla sin frenar la innovación, porque sin control puede generar riesgos sistémicos, pero una regulación excesivamente rígida puede impedir que Europa compita. El desafío es encontrar el equilibrio”, ha manifestado.

El abogado especializado en tecnología y derechos digitales Guillermo Hidalgo, de la firma Maio Legal, percibe que el Reglamento aporta reglas claras, porque no es lo mismo regular un chatbot de atención al cliente que un sistema que decide si te conceden un crédito, y se ha mostrado convencido de que la norma puede ser “un sello de calidad para la IA europea”.

Hidalgo, en declaraciones a EFE, ha advertido que la tecnología avanza más rápido que la regulación y es previsible que aparezcan sistemas con un impacto real sobre las personas que queden fuera de los que ya están catalogados ‘de alto riesgo’, o de la confusión y la complicación que pueden suponer para muchas empresas el calendario de aplicación o el solapamiento con otras normativas (como las de protección de datos) ya vigentes.

Fuente: https://www.eldiario.es/tecnologia/deepfakes-sexuales-pornografia-infantil-filtrar-curriculos-cambia-no-ue-domingo-ia_1_13421612.html

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Argentina: ¿Por qué paran los docentes? La pelea por la educación pública en primera persona

¿Cómo continúa el plan de lucha de los docentes frente a las medidas de ajuste? Analizamos la situación actual del conflicto educativo, las principales demandas del sector y las voces de quienes sostienen la educación pública en todo el país. Desde el reclamo salarial hasta la defensa del presupuesto universitario y escolar, recorremos los puntos clave de una movilización que sigue creciendo.

 

https://www.laizquierdadiario.cl/Por-que-paran-los-docentes-La-pelea-por-la-educacion-publica-en-primera-persona

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Chile: Estudio revela que niñas y niños piden más juego, naturaleza y afecto en su educación

«Escuchando las voces de los niños y niñas para la transformación» es una investigación inédita dirigida por la académica del Departamento de Educación, Mónica Manhey, junto con Sofía Espinosa, Aylene Lazo y Camila Villalobos, estudiantes de quinto año de Pedagogía en Educación Parvularia e integrantes del Núcleo de Investigación en Primera Infancia y Políticas Públicas.

El estudio recogió las opiniones de 105 niñas y niños de entre 4 y 8 años sobre la educación que reciben y la que desean. Las y los participantes provenían de jardines infantiles, colegios y liceos públicos y privados de la Región Metropolitana.

Uno de los hallazgos que más interpela al equipo investigador es que los principales anhelos expresados por las niñas y niños -más juego, mayor contacto con la naturaleza y vínculos afectivos cálidos- coinciden con aquello que la evidencia científica internacional identifica desde hace años como una educación de calidad durante la primera infancia.

«La pregunta que nos deja el estudio no es técnica, sino política: si sabemos lo que necesitan y lo que ellos mismos piden, ¿por qué seguimos sin traducir eso en cambios concretos en el currículo escrito y vivido? Escuchar genuinamente a la infancia no es solo un imperativo ético derivado de sus derechos, sino también una vía muy directa para mejorar la calidad de la educación que les ofrecemos», comentó la profesora Mónica Manhey.

Presentación ante organismos nacionales e internacionales

La presentación pública de los resultados se realizó el 31 de julio en el Auditorio Pedro Ortiz y fue encabezada por las tres estudiantes, quienes cursan quinto año de la carrera y se encuentran en periodo de práctica profesional.

Las palabras inaugurales estuvieron a cargo de Camila Barrios, del Departamento de Educación. En el ámbito internacional, comentaron y valoraron la investigación Patricia Misiego Telesca, representante de UNICEF Panamá, y María Julia Garcete, directora general del Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes de la Organización de los Estados Americanos (IIN-OEA), con sede en Montevideo, Uruguay. Ambas destacaron la relevancia del estudio para la incidencia pública.

En Chile, también valoraron la iniciativa Denise Arriagada, vicepresidenta subrogante de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI); Ivonne Morales y Odette Barahona, de la Agencia de Calidad de la Educación; la exsubsecretaria de Educación Parvularia Claudia Lagos; y el profesor Carlos Andrade, codirector de la Cátedra UNESCO sobre Bienestar de la Niñez y Juventud, Educación y Sociedad de la Universidad de Chile.

Participación de más de 100 niñas y niños

Para desarrollar la investigación, se seleccionó intencionalmente una muestra que permitiera representar distintas realidades educativas de la Región Metropolitana. Entre los criterios de inclusión se consideró la participación de niñas y niños de entre 4 y 8 años que cursaban segundo nivel de transición, primero o segundo básico.

La muestra buscó, además, incorporar paridad de género, diversidad sociocultural -incluidos pueblos originarios, familias migrantes y niñas y niños con discapacidad-, así como diversidad territorial y socioeconómica.

Las y los participantes provenían de establecimientos públicos y privados de comunas con distintos niveles de ingreso, desde Pedro Aguirre Cerda, Cerro Navia y Puente Alto hasta Vitacura y Ñuñoa.

«Inicialmente proyectamos una muestra de 60 participantes, pero en terreno alcanzamos 105, ello debido al entusiasmo de los niños y niñas y la apertura a las educadoras y direcciones de los establecimientos», relató Manhey.

Lo que dijeron las niñas y niños participantes

La metodología consideró una entrevista semiestructurada que fue presentada a las niñas y niños como «el juego de la entrevista». Esta incluyó cinco preguntas abiertas, se realizó principalmente en formato grupal -o de manera individual, según el contexto- y tuvo una duración máxima de 30 minutos.

Las entrevistas se realizaron sin la presencia de sus educadoras o educadores, con el propósito de que las y los participantes se sintieran libres de expresar sus opiniones. Las preguntas abordaron lo que más y menos les gustaba de su jardín infantil o colegio, cómo imaginaban su establecimiento ideal, cómo les gustaría aprender y qué les dirían a sus educadoras sobre la manera de realizar las clases.

Los comentarios fueron organizados en tres grandes categorías. En primer lugar, se identificó aquello que más valoran de su experiencia educativa actual. El juego apareció de manera transversal como el elemento central -«me gusta jugar en el patio con mis amigos»-, junto con los vínculos afectivos con sus educadoras, a quienes se refirieron como «las tías», y el deseo de «que digan cosas bonitas».

En segundo lugar, surgieron críticas relacionadas con recreos que consideran demasiado breves, patios de cemento con pocos elementos naturales -«casi no tenemos piedras… es pasto falso»-, conflictos entre compañeras y compañeros y una cantidad de tareas que perciben como excesiva.

Finalmente, las niñas y niños expresaron sus anhelos de transformación: más naturaleza y espacios para jugar, infraestructura lúdica, como columpios y juguetes, y elementos propios de su cultura infantil, como videojuegos y personajes de fantasía. Estas respuestas reflejan su deseo de incorporar aventura, juego y sorpresa en el aprendizaje.

Las infancias sí opinan

El estudio confirma que las niñas y niños, desde los 4 años, son capaces de formular críticas fundamentadas y propuestas de transformación educativa cuando se generan condiciones adecuadas de escucha. Para ello, se requiere utilizar un lenguaje sencillo, respetar sus ritmos y aplicar técnicas lúdicas que reduzcan la asimetría de poder entre las personas adultas que investigan y quienes participan del estudio.

Según la profesora Manhey, la clave no está en la edad, sino en el tipo de interacción que se logra generar, en este caso, mediante un juego.

«Que este tipo de investigación sea poco frecuente -sobre todo en Chile y América Latina- responde a una tradición adultocéntrica que históricamente ha tratado a la infancia desde la lógica de la ‘incompletitud’, como sujetos en preparación para la vida adulta y no como actores sociales con opinión propia y válida hoy», comentó.

A esto se suman obstáculos concretos. La investigación con niñas y niños pequeños exige protocolos éticos rigurosos, tiempo, recursos y formación especializada para realizarla adecuadamente, condiciones que muchas veces desalientan a los equipos de investigación.

La investigación se desarrolló en el marco del proyecto de Fortalecimiento de la Productividad y Continuidad en Investigación (FPCI) 2024, código 10-0924.

Carolina Escobar, periodista Facultad de Ciencias Sociales.

https://uchile.cl/noticias/243092/estudio-ninas-y-ninos-piden-mas-juego-naturaleza-y-afecto-en-su-educacion

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Las “cucarachas” desafían a Modi tras un escándalo educativo

Cucarachas en las calles de Nueva Delhi. El lunes 20 de julio de 2026, miles de manifestantes, jóvenes en su mayoría, marcharon hacia el parlamento indio para exigir la dimisión de Dharmendra Pradhan, el ministro de Educación, y una reforma del sistema de selección universitaria en unas protestas que terminaron en choques con la policía.

Habían sido convocados por el Cockroach Janata Party (CJP), una plataforma civil cuyo nombre, traducible como “partido popular de las cucarachas”, es una clara referencia satírica al partido gobernante, el Bharatiya Janata Party (BJP) de Narendra Modi.

Las manifestaciones en la capital representan la culminación de un movimiento político que se inició en mayo de 2026 tras el que es el mayor escándalo hasta la fecha del sistema educativo indio.

El curso académico 2025-2026 culminó con la filtración masiva de las preguntas del Examen Nacional de Elegibilidad y Admisión (NEET-UG), la prueba que regula el acceso a los grados universitarios vinculados a la especialidad de medicina. Alrededor de dos millones de aspirantes se vieron obligados a repetir el examen.

El peso político del escándalo reside en el papel que juegan las pruebas NEET-UG dentro de la aspiración de hacer de India una economía desarrollada. El supuesto rol de “ascensor social” que otorgan a estos exámenes la lógica meritocrática bajo la que se hallan diseñados se difumina por completo al contacto con la sociedad de castas, las lógicas de acumulación de la riqueza y las divergencias regionales.

Una dinámica a la que se le suman las elevadas tasas de paro entre una creciente masa de profesionales sobrecualificados para un mercado laboral incapaz de digerir su talento. La NEET-UG se ha transformado en el símbolo de un segmento social atrapado en un limbo entre un subdesarrollo que no termina de desaparecer y un progreso que nunca llega a asentarse del todo.

Frente a ello, el Estado, lejos de ofrecer respuestas, ha suministrado motivos para la ira. Durante el proceso abierto por las presuntas filtraciones, Surya Kant, presidente del Tribunal Supremo, calificó a los líderes del movimiento estudiantil de “cucarachas”. El desliz no tardó mucho en convertirse en oportunidad.

Abhijeet Dipke, un comunicador político treintañero formado en Estados Unidos, aprovechó para fundar el CJP. En menos de una semana, la cuenta de Instagram del movimiento político superó los 20 millones de seguidores. Su rampante popularidad les ha permitido incorporar a sus filas a históricos activistas como Sonam Wangchuk, cuyos perfiles tienen el potencial de hacerles llegar a otros sectores agraviados de la sociedad india.

De «cucarachas» a desafío para Modi

Todavía en proceso de registro formal ante la Comisión Electoral, el futuro del CJP transita entre la euforia y la insignificancia. La oposición al BJP ya tiene un líder. Bajo el liderazgo de Rahul Gandhi, el Congreso Nacional Indio (INC) ha conseguido detener la “hemorragia de votos” que la formación venía sufriendo desde inicios de siglo.

Ello, junto con su elevado grado de institucionalización, rema a favor de una integración del CJP en la coalición INDIA, donde sus exigencias se convertirían en un engranaje más de la maquinaria discursiva del INC.

Esta aproximación comenzó a materializarse cuando Rahul Gandhi y su hermana Priyanka –considerada una de las principales estrategas del partido– protagonizaron una protesta en apoyo de la causa estudiantil frente al parlamento que terminó con la breve detención de ambos y la suspensión de la sesión parlamentaria.

Sin embargo, el futuro no está escrito. El cierre del estrecho de Ormuz pone contra las cuerdas a la economía india, alimentando un clima de opinión antiestablishment que tanto el INC como el BJP, tras décadas en el poder, difícilmente pueden aspirar a galvanizar. En su pulso, Irán, Estados Unidos e Israel pueden llenar Nueva Delhi de “cucarachas” y plantear nuevos problemas a Modi.

Si el conflicto se prolonga, la conversión del CJP en un movimiento transversal se perfila como un escenario plausible. Probablemente por ello, la administración del primer ministro ha apostado por una “demolición controlada”.

Apenas cinco días después, el 25 de julio, Dharmendra Pradhan, ministro de Educación y uno de los dirigentes con mayor trayectoria dentro del BJP, fue forzado a dimitir. Acto seguido, Modi anunció un programa de reforma de las pruebas NEET-UG que incluye la celebración de un examen alternativo, una auditoría tecnológica independiente y una compensación general para los afectados.

Las “cucarachas” desafían a Modi tras un escándalo educativo

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Gaza se obstina en vivir: la alegría también es resistencia

Mientras el genocidio continúa, miles de jóvenes palestinos han conocido hoy sus resultados de bachillerato en Gaza. Entre ausencias, desplazamiento y heridas todavía abiertas, la alegría ha vuelto a entrar en muchas casas de la Franja. Después de estudiar en condiciones inimaginables, chicas y chicos celebran sus notas y vuelven a hablar del mañana. Porque aferrarse a la vida, a los sueños y al futuro también es una forma de resistencia

Hoy, la alegría ha entrado en muchas casas de Gaza. Ha entrado con los resultados del bachillerato, con los nombres de jóvenes que han aprobado, con las notas esperadas durante meses, con abrazos, lágrimas, llamadas y felicitaciones. Durante unas horas, en una Franja herida por el genocidio que continúa, muchas familias palestinas han encontrado un motivo para celebrar.

Puede parecer un acontecimiento pequeño frente a la inmensidad de todo lo que está ocurriendo. No lo es. Porque detrás de cada uno de esos resultados hay jóvenes, chicos y chicas, que han seguido estudiando cuando prácticamente todo a su alrededor parecía conspirar contra la posibilidad misma de hacerlo. Jóvenes que han conocido el desplazamiento, las tiendas de campaña, el hambre, los bombardeos, la destrucción de escuelas y universidades, la pérdida de familiares, compañeros, compañeras y docentes. Jóvenes que han tenido que aprender mientras intentaban sobrevivir. Y, sin embargo, han seguido estudiando.

Hoy esperan sus resultados, comparan notas, reciben felicitaciones, piensan qué quieren estudiar y hablan de universidades y profesiones. Siguen imaginando quiénes quieren ser mañana. Quizá ahí se encuentre una de las imágenes más poderosas de Gaza: una juventud a la que han intentado imponerle únicamente la preocupación por sobrevivir y que, aun así, continúa preparándose para vivir.

Mahmoud Darwish escribió: «Y nosotros amamos la vida siempre que podemos acceder a ella».

En Gaza, ese verso adquiere hoy un significado especialmente profundo. Porque amar la vida cuando todo está dispuesto para hacerla imposible no significa ignorar el dolor. Las ausencias están presentes. Hay jóvenes que hoy habrían querido correr hacia una madre, un padre, una hermana o un hermano para enseñarles sus resultados y ya no pueden hacerlo. Hay casas donde la alegría y las lágrimas han entrado juntas. Hay nombres que faltan alrededor de la mesa y abrazos que nadie podrá sustituir. El genocidio continúa. La herida permanece abierta.

Pero Gaza no es únicamente la imagen que el mundo ha aprendido a contemplar entre ruinas. Gaza también son estos jóvenes. Son las familias preguntando por las notas. Son madres y padres orgullosos de sus hijas y de sus hijos. Son amistades felicitándose. Son quienes buscan la manera de hacer especial un día en medio de circunstancias que no tienen nada de normales. Son chicas y chicos pensando en estudiar medicina, ingeniería, literatura, derecho o cualquier otra carrera cuando tantas de sus universidades han sido destruidas. Y es también una sociedad que aprovecha cualquier instante que la violencia colonial no consigue arrebatarle para volver a reunirse alrededor de la vida.

Porque el pueblo palestino no necesita que nadie le enseñe a celebrar. Lo ha hecho durante generaciones: bodas en tiempos difíciles, nacimientos bajo ocupación, graduaciones después de años de obstáculos, familias reuniéndose después de las cárceles y el exilio. No porque desconozca el dolor, sino precisamente porque lo conoce demasiado bien.

En Gaza, hoy, celebrar una buena nota tiene además una dimensión profundamente colectiva. Cada estudiante que ha conseguido continuar sus estudios representa algo que va mucho más allá de un expediente académico. Representa una posibilidad de futuro. Durante estos años, la destrucción del sistema educativo palestino ha sido inmensa. Escuelas y universidades han sido atacadas o destruidas; estudiantes y docentes han sido asesinados; miles de jóvenes han visto interrumpida su educación. Se ha intentado destruir no solamente el presente de Gaza, sino también las condiciones materiales desde las que pudiera construirse su mañana.

Por eso resulta tan importante mirar hoy a quienes continúan estudiando. No para convertirlos en héroes y heroínas obligados a soportarlo todo. Son jóvenes y tienen derecho a ser simplemente jóvenes. Tienen derecho a preocuparse por una nota, a enfadarse porque esperaban unas décimas más, a abrazar a sus amistades, a celebrar, a enamorarse, a elegir una carrera, a cambiar de opinión, a equivocarse y volver a empezar. Tienen derecho a un futuro que no esté determinado por una bomba, una frontera o una orden militar.

Mientras el proyecto colonial intenta convencer al mundo de que Gaza es un lugar sin futuro, su juventud continúa preparándose para él.

Y quizá por eso su alegría conmueve tanto. Porque hay algo que ninguna fotografía de la destrucción consigue explicar completamente: la extraordinaria capacidad del pueblo palestino para encontrar espacios de vida incluso dentro de las circunstancias más insoportables.

No se trata de romantizar el sufrimiento. Nadie debería tener que demostrar semejante fortaleza para poder estudiar. Ningún estudiante debería preparar sus exámenes mientras teme por su familia. Ninguna madre debería celebrar el éxito de su hija o de su hijo mientras recuerda a quienes faltan. La resistencia no consiste en acostumbrarse al horror. Consiste también en negarse a permitir que el horror ocupe absolutamente todos los espacios de la existencia: guardar un momento para celebrar, preparar algo especial aunque haya poco, vestirse para una ocasión importante, felicitar al vecino, hacer una fotografía, reír, preguntar «¿y ahora qué vas a estudiar?» y volver a pronunciar la palabra mañana.

Esos pequeños detalles pueden parecer insignificantes vistos desde lejos. Para un pueblo al que se intenta expulsar de su tierra y despojar de su futuro, no lo son. La alegría también puede ser una forma de resistencia cuando significa defender el derecho a seguir siendo humanos, a conservar los afectos, los sueños y las pequeñas ceremonias de la vida cotidiana frente a una maquinaria que pretende reducir toda una existencia colectiva a supervivencia, desplazamiento y muerte.

Hoy, Gaza ha encontrado un resquicio para celebrar. Habrá lágrimas entre los abrazos y ausencias imposibles de llenar. Habrá jóvenes que mirarán sus resultados pensando inmediatamente en alguien que debería estar allí para compartirlos. Nada puede sustituir a quienes han sido arrancados de sus vidas. Pero también habrá sonrisas. Y hay que permitir que esas sonrisas ocupen espacio.

Porque las chicas y los chicos de Gaza no estudian solamente para superar un examen. Estudian porque imaginan una vida después de todo esto. Porque siguen teniendo aspiraciones. Porque quieren construir, enseñar, curar, escribir, investigar, crear. Porque Palestina necesitará sus conocimientos y porque tienen derecho a decidir qué hacer con sus propias vidas. Mientras el proyecto colonial intenta convencer al mundo de que Gaza es un lugar sin futuro, su juventud continúa preparándose para él.

Quizá esa sea la imagen que merezca permanecer de este día: una casa herida en algún lugar de Gaza, una familia reunida, una ausencia que duele, una nota que acaba de llegar y, de repente, una sonrisa. Un instante pequeño de felicidad defendido en medio del genocidio. Porque también eso quieren arrebatarles.

Y porque, como escribió Mahmoud Darwish, nosotros amamos la vida siempre que podemos acceder a ella.

Hoy, aunque sea por unas horas, Gaza ha vuelto a acceder a ella. Y la ha celebrado.

Gaza se obstina en vivir: la alegría también es resistencia

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