Los sindicatos argelinos han reivindicado un 70 por ciento de seguimiento en la segunda jornada de huelga convocada para este martes contra la eliminación de la jubilación anticipada, una cifra que contrasta con el 9,24 por ciento de seguimiento que reconoce el Gobierno.
El sector de la educación, que es el motor de este movimiento, ha registrado la tasa de participación más alta, con un total de 76,3 por ciento, frente a un 75 por ciento del sector de la sanidad, un 70 por ciento de los empleados municipales y un 48 por ciento de la formación profesional, según ha informado el diario argelino ‘El Watan’.
La huelga, convocada por 16 sindicatos, continuó ayer por segundo día consecutivo en varios sectores de la función pública para exigir la anulación de la modificación del código de trabajo, que incluye la eliminación de la jubilación anticipada.
El ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Mohamed El Ghazi, ha minimizado el impacto de la huelga, ya la participación habría sido de un 9,24 por ciento. De acuerdo con el inspector general del ministerio, Nedjadi Mseguem, la tasa registrada en el sector de la educación ha sido de un 21 por ciento.
«Esta huelga histórica que ha contado con la participación de trabajadores de varios sectores, se ha consolidado en su segundo día por la adhesión de más trabajadores, a pesar de las amenazas de los políticos y de la represión contra los sindicalistas», han asegurado los representantes del intersindical.
El Sindicato Nacional de los Profesionales de la Salud Pública (SNPSP) ha denunciado el «silencio del gobierno» para hacer frente al descontento de los trabajadores en cuanto a la edad mínima de jubilación.
El proyecto de ley que motivó la protesta establece la edad mínima de jubilación en 60 años para los hombres y 55 para las mujeres. La nueva ley fue desarrollada sin la presencia los representantes de los sindicatos, que reclaman que se les incluya en la redacción de un nuevo código de trabajo, así como la protección del poder adquisitivo de los ciudadanos. Las huelgas continuarán durante la próxima semana, los días 24 y 25 de octubre.
La educación en casa está adquiriendo popularidad en Rusia. ¿Por qué los padres rusos prefieren educar a sus hijos en casa y por qué la escuela soviética se considera la mejor del mundo?.
Natalia Guerda, de San Petersburgo, tiene dos hijos que estudiaron en casa y se examinaron en escuelas privadas. “En mi caso fue una decisión necesaria –cuenta Natalia-. En el último curso de educación infantil a mi hijo le diagnosticaron asma, los médicos me dijeron que era una dolencia psicosomática y me aconsejaron no llevarlo a la escuela y optar por educarlo en casa. Más tarde me familiaricé con el tema y con el tiempo llegué a elaborar un método propio. Ahora soy una firme partidaria de la educación en casa, aunque soy consciente de que este método no es válido para todas las familias ni para todos los niños”. El principal defecto de la escuela convencional, según Natalia, es la gran cantidad de relaciones sociales aleatorias e innecesarias para el niño: “El niño sale del entorno natural de la familia y es obligado a pasar 11 años en sociedad durante horas con extraños”, comenta Natalia.
Diversidad de metodologías
No existe un único programa de educación en casa. Hay tantas versiones como familias existen. Hay comunidades de padres que se organizan en grupos para educar a los niños, una idea más parecida a los grupos reducidos de las escuelas privadas, aunque muchos prefieren educar a sus hijos directamente en familia. Todos los niños educados en casa suelen estar matriculados en una escuela en la que se examinan para entrar en la universidad. Desde el punto de vista burocrático, pasarse al método de educación en casa no es complicado: basta con hablar con el director y firmar una declaración oficial informando sobre ello.
Matvéi Guidasapov estudia en casa./ Artem Zhitenev / RIA Novosti
Los sistemas de registro para los exámenes y el régimen de horario dependen de la escuela. La hija de Natalia estudió en la escuela privada Express, a la que debía acudir dos veces al mes para hacer exámenes orales y escritos de las distintas asignaturas.
“Era algo más parecido a una conversación con el profesor que al típico control de escuela”, recuerda Natalia. Por lo general, las familias establecen un sistema mediante el cual el niño estudia las asignaturas que le interesan con un horario relativamente libre. La familia Chersunov, que educó en casa a sus cuatro hijos, describe de este modo el orden del día: “Cada día comenzamos leyendo la Biblia y rezando, después repasan las asignaturas (de 2 a 3 horas), luego tienen un rato libre y acudimos al grupo de la iglesia, en el que practican deporte y estudian música”, comenta Danil Chersunov.
“Queremos educar a nuestros hijos en la fe”
El caso de los Chersunov es uno de los casos en los que los padres rechazan el sistema de educación estándar por motivos religiosos.
“Nosotros somos creyentes y queremos educar a nuestros hijos en la fe, queremos aportarles cosas, no limitarnos a hacer con ellos los deberes –comenta Danil Chersunov-. Su madre tiene la posibilidad de trabajar en casa y educar ella misma a los niños”.
Además, los Chersunov quieren enseñar una profesión para que estos sean capaces, antes de entrar en la universidad, de ganarse la vida por ellos mismos “y no tener que repartir folletos en el metro para ganar dinero”, según afirman los padres.
Natalia Guerda comenta una situación análoga: hacia el final de su 11º curso, su hijo sabe programar en varias lenguas y se dedica al desarrollo de webs, algo que difícilmente podría haber conseguido si su madre lo hubiera llevado a una escuela convencional.
Críticas al sistema educativo
Muchos partidarios convencidos de la formación en casa aseguran que las escuelas rusas actualmente no educan a los niños. La formación en casa está estrechamente ligada con la educación, asegura Natalia Guerda.
“La escuela soviética de los años 50 y 60 era la mejor del mundo debido a su sistema educativo –explica-. Nuestra escuela se preocupaba por educar a un nuevo tipo de personas”. Ahora, según ella, la escuela solo se preocupa de los puntos que se obtienen en los exámenes. El matrimonio Chersunov opina que “la escuela enseña a los niños a acomodarse y a ser oportunistas, y desarrolla cualidades destructivas en su carácter”.
Prácticamente no existen familias partidarias de un rechazo radical de la educación. Entre los casos de niños educados en casa existe un porcentaje de fracaso escolar, pero este porcentaje no es superior al de la escuela en la que están matriculados.
Según un estudio de la fundación Opinión Pública, un 8 % de los encuestados apoya la idea de que los niños reciban educación exclusivamente en casa (un 15 % en Moscú). Entre las ventajas de este sistema figuran un enfoque más individual y la comodidad psicológica. Pero no todos los padres están dispuestos a dar este paso, ya que los participantes de la encuesta temen que el niño pierda habilidades sociales. Según el estudio, los más partidarios de educar a sus hijos en casa son los padres de mayor edad, de entre 50 y 60 años.
Miles de estudiantes de toda Irlanda se han manifestado este miércoles en la capital del país, Dublín, para exigir al Gobierno que mantenga la financiación pública de la educación universitaria y retire la iniciativa por la que los estudiantes deberían devolver el préstamo que ofrece el Estado a devolver cuando tengan un trabajo con unos ingresos mínimo.
os manifestantes, que han contado con el apoyo de decenas de grupos sociales y organizaciones de educación, han recorrido la avenida O’Connell hasta llegar a las inmediaciones de las dependencias de las principales instituciones gubernamentales del país, según ha publicado el diario ‘The Irish Times’. La protesta estaba convocada por el Sindicato de Estudiantes de Irlanda (USI, por sus siglas en inglés).
Los cuerpos estudiantiles de las ciudades de Galway, Limerick, Cork, Sligo y Carlow, así como las principales universidades de Irlanda, han contado con una serie de representantes durante la manifestación, que ha girado entorno a la idea del Gobierno de implementar un sistema de préstamos universitarios similar al existente en Reino Unido.
La iniciativa de establecer este nuevo sistema de préstamos, que supone que los estudiantes deben devolver al Estado unos 20.000 euros una vez finalicen los estudios y superen un ingreso mínimo previamente establecido, ha sido criticada por numerosas asociaciones estudiantiles en toda Irlanda.
UN NUEVO SISTEMA DE FINANCIACIÓN
En el informe realizado en julio sobre el Futuro de la Financiación de la Educación Superior en Irlanda, el exlíder del Congreso de Sindicatos de Irlanda, Peter Cassells, exige que el sistema de financiación de la educación superior se lleve a cabo mediante los impuestos generales y no a través de las contribuciones realizadas por los estudiantes.
El documento también incluye un aumento del gasto público destinado a la educación, pero establece un pago de 3.000 euros por estudiante, una medida que podría solucionar los problemas de financiación del Gobierno irlandés, pero que ha sido duramente criticada por los estudiantes.
El USI ha alertado de que un sistema de préstamos basados en los ingresos de los estudiantes crearía una división entre aquellos jóvenes que pueden permitirse pagar una educación superior y aquellos que no pueden hacerlo.
La presidenta del USI, Annie Hoey, ha indicado que la educación pública es un derecho fundamental y ha acusado al Gobierno de «jugar» con las oportunidades de los jóvenes irlandeses. «Hoy somos padres, somos estudiantes y somos profesores. Nos hemos unido porque creemos que la educación debe ser pública», ha aseverado.
«No podemos tener un Gobierno que declara públicamente y con orgullo que las multinacionales acuden a Irlanda para obtener una mano de obra educada y después tener la osadía de no invertir en esa educación», ha añadido Hoey.
«Imagina que te dicen que tienes que pagar por otro servicio público durante 30 años, por ejemplo los servicios sanitarios», ha señalado Hoey, que estima que el número de manifestantes ha ascendido hasta alcanzar las 15.000 personas.
Gobierno amplia servicios escolares para niños pertenecientes a pueblos originarios en Paraguay.
El Ministerio de Educación, Enrique Riera aseguró que en cinco meses aproximadamente se inaugurarán las construcciones, adecuaciones y reparaciones de espacios educativos realizados en 25 locales escolares de pueblos originarios.
El gobierno paraguayo informó que estas obras serán financiadas con recursos provenientes del programa de Conversión de Deuda de Paraguay con el Reino de España.
La inversión estimada es de G 5.200.000.000 y resultaran beneficiados unos 1450 escolares de diferentes etnias originarias, así como al personal directivo, docente y a la comunidad educativa en su conjunto.
Con estas intervenciones se mejoraran las condiciones básicas de aprendizaje mediante la atención integral de la infraestructura educativa, considerando la construcción de aulas, servicios higiénicos diferenciados, así como el abastecimiento del sistema de agua potable y su almacenamiento.
El Ministro de Educación indicó que estas acciones forman parte del Plan Nacional de Educación 2024, la Agenda Educativa 2013-2018 y el Plan de Educación Intercultural Indígena 2013-2018.
La inversión estimada se aproxima a los G 5.200.000.000 y seran beneficiados más de mil 450 escolares de diferentes pueblos originarias,
Comedores. El pasado 10 de octubre, se inauguraron dos modernos comedores con cocina y depósito en el departamento de Alto Paraguay, que beneficia a los alumnos de las localidades de Bahía Negra y Fuerte Olimpo.
Una de las instituciones educativas beneficiadas se llama Escuela Indígena Contralmirante Ramón Enrique Martino que pertenece a la comunidad indígena Ishir Chamacoco, ubicada en Bahía Negra, mientras que el otro funciona en la Escuela Doctor Andrés Rivarola Queirolo de la comunidad Toro Pampa en Fuerte Olimpo.
Los alimentos que consumen los niños son elaborados con alimentos frescos y bajo normas establecidas por el Ministerio de Educación en cuanto a la elaboración de las comidas.
La Gobernadora de Alto Paraguay, Marlene Ocampos, estuvo acompañada en esta inauguración por del Intendente Municipal del Distrito Bahía Negra, Joao Roberto Ferreira Paya; los Concejales Municipales; autoridades del sector educativo y líderes indígenas.
Al final de la primavera, los adolescentes orientales tienen que enfrentarse con una prueba que marcará sus vidas para siempre. Es el temido ‘gaokao’, un todo o nada.
Todos los 7 y 8 de junio, China disfruta de dos días de vacaciones. Aunque “disfrutar” quizá no sea el verbo que mejor describe lo que sienten los miles de estudiantes que en esas dos jornadas se examinan del ‘gaokao’, la prueba que decidirá si pueden pasar a la universidad o por el contrario deberán buscarse su futuro de otra manera. Se trata de un examen que ha sido criticado por la presión a la que somete a los estudiantes, el exagerado control de los mismos durante la prueba y un diseño que favorece a los alumnos de los entornos privilegiados y perjudica a los nacidos en el campo.
¿En qué consiste exactamente? Se trata de cuatro pruebas de tres horas de duración, que ponen a prueba los conocimientos de Chino, Inglés, Matemáticas de los estudiantes, además de una optativa de ciencias (Biología, Química, Física) o Humanidades (Geografía, Historia, Política). La mayoría de estas pruebas son tipo test, excepto la de Chino, en la cual los alumnos deben desarrollar un tema a su elección. El año pasado, como recuerda un reciente y muy completo reportaje publicado en ‘The Guardian‘, las preguntas fueron “¿Tienen color las alas de la mariposa?” o “¿A quién admiras más, a un investigador de biotecnología, a un ingeniero técnico o a un fotógrafo?” A partir de los resultados de dichas pruebas se obtiene una nota de un máximo de 750 que decidirá quién aparecerá en los medios de toda China como el mejor estudiante del mundo o tendrá que buscarse la vida de otra manera.
9,4 millones de estudiantes chinos se han presentado este año a la prueba, muchos de los cuales no podrán acceder a la universidad
La historia de este examen se remonta a 1952, cuando fue establecido por el gobierno comunista, aunque fue suspendido durante la revolución cultural de Mao. El diseño actual proviene de 1977, en la China postmaoísta y desde el primer año se convirtió en una dura competición para ocupar una de las contadas plazas universitarias que se ofertan en China. Este mismo año, como recuerda ‘NBC‘, 9,4 millones de estudiantes chinos se han presentado a la prueba, un amplio porcentaje de los cuales (varía dependiendo de la región) no podrán acceder a la universidad.
Tal es la histeria que rodea a esta prueba que las autoridades se han visto obligadas a tomar cartas en el asunto. La policía se aposta en la entrada de los colegios, el tráfico se desvía, las ambulancias aguardan en la puerta por si algún estudiante se siente indispuesto y los exámenes se custodian con rigores casi militares. Muchos colegios vigilan que sus alumnos no copien con cámaras de circuito cerrado. Este año, muchos medios de comunicación anunciaron que los estudiantes chinos pueden enfrentarse hasta con siete años de cárcel si se les pilla copiando, y aunque probablemente sea una medida más preventiva que otra cosa, en Mongolia Interior 1.465 estudiantes fueron descalificados al descubrir que su identidad era falsa.
¿Por qué es tan importante?
En España, si un adolescente no aprueba la antiguamente conocida como Selectividad, siempre tiene más posibilidades. En China tan solo tienen otra oportunidad, de ahí que se dedique tanto tiempo y esfuerzo a que los alumnos consigan las mejores notas. Como recuerda ‘The Guardian’, no solo hay una gran diferencia en las posibilidades de acceso al empleo entre aquellos que han pasado por la universidad y los que no, sino también depende del centro en el que se haya estudiado. “Mientras que la entrada en la universidad es competitiva en todos los países, en China las mejores pueden llegar a seleccionar uno solo de cada 50.000 candidatos”, explica el reportaje. “La competencia es muy fuerte en los empleos de cuello blanco, con una tasa de desempleo entre licenciados de un 16%, y a qué centro acude un estudiante tiene un impacto inmediato en su carrera e incluso en sus posibilidades de casarse”.
Puede parecer el colmo de la meritocracia, pero es un sistema que favorece a los sectores más pudientes de la sociedad
Hace poco explicábamos cómo Singapur, el país líder en la enseñanza de las matemáticas, estaba replanteando su sistema de evaluación ante la gran ansiedad que causaba en los alumnos. Aún peor es el ‘gaokao’, que ha conducido al suicidio a un gran número de estudiantes. Según el Libro Azul de Educación que se publica anualmente en China, el 93% de los suicidios de estudiantes tenía que ver con la ansiedad que el examen genera. Una triste realidad que llevó a que el año pasado los colegios instalasen barreras “antisuicidio” en sus centros, como informaba ‘The Telegraph‘.
Durante los últimos años se han producido pequeñas reformas que han intentado aliviar la dureza del examen. Desde 2000, cada región puede decidir el contenido de sus exámenes. Sin embargo, la propuesta realizada en este mismo año de que 80.000 de las plazas de las regiones de Jiangsu y Hubei se reservasen para estudiantes de regiones más pobres fue recibida con protestas que terminaron paralizándola. Un síntoma que pone de manifiesto un problema aún mayor: el ‘gaokao’ puede parecer el colmo de la meritocracia, pero en realidad, tal y como está planeado, es un examen que favorece a los sectores más pudientes de la sociedad.
Entrenando para ser el mejor
En apariencia, que el futuro de cada estudiante se decida a través de un examen parece lo más justo. Sin embargo, muchos han planteado que realmente no es así. “Las puntuaciones tienen mucho que ver con el estatus socioeconómico”, explica Trey Menefee, un investigador del Instituto de Educación de Hong Kong en ‘The Guardian’. “Lo único meritocrático es que es igual de malo para todo el mundo”. No se refiere únicamente a que regiones más ricas como Pekín o Shanghái dispongan de más plazas para las mejores universidades sino que debido a la dificultad de las pruebas, el que tiene acceso a los mejores profesores, gana.
Muchas familias se han mudado a las regiones más deshabitadas, donde es más fácil acceder a la universidad
“Los niños de los entornos más pobres que llegan al ‘gaokao’ tienen que enfrentarse con una dificultad: la competición con candidatos mejor preparados de las alrededor de 700 escuelas clave”, explicaba un reportaje publicado en ‘The Economist‘. “Estas reciben una mayor financiación por estudiante que los colegios medios, tienen mejores profesores y unas instalaciones más lujosas”. De ahí que hayan surgido emigrantes del ‘gaokao’, que han provocado que muchas familias se muden a las regiones más deshabitadas, donde la menor competencia provoca que sea más fácil entrar en la universidad.
Otra consecuencia es que desde que en 2008 el número de estudiantes que intentó pasar el ‘gaokao’ fuese de 10,5 millones, su máximo histórico, el número ha descendido imparablemente. Como recuerda ‘ICEF Monitor‘, ahora tan solo 9,4 millones se presentan al examen. Un dato que se explica tanto por el declive demográfico de China como por el hecho de que muchas familias hayan emigrado a otros países occidentales para que sus hijos estudien: hay 300.000 chinos en las universidades americanas y 90.000 en las ingleses, según los datos de ‘The Guardian’. Además, muchos han descartado la educación universitaria en favor de la Formación Profesional, que ha mejorado su reputación durante los últimos años.
Los padres se despiden de los estudiantes que marchan en autobús a realizar el ‘gaokao’ en el Instituto Maotanchang. (Reuters)
El nuevo contexto, sugiere la página, es que pronto las universidades tendrán que competir por los estudiantes y no al revés. Las tasas de admisión han aumentado desde el 25% a principios de los años 90 al 76% de 2014, algo a lo que también ha contribuido el crecimiento de centros de estudio en China, de 1.400 en el año 2000 a 2.553 el pasado año. Sin embargo, es poco probable que ello contribuya a aliviar la carga psicológica de unos exámenes a los que ya rodea la leyenda. Para millones de adolescentes chinos, la palabra ‘gaokao‘ seguirá provocando un escalofrío cada vez que la oigan.
Las Artes, Educación Física, Sociología y Filosofía son las asignaturas de la educación media que intenta suprimir el presidente de facto de Brasil, Michel Temer, a través de la Reforma de Enseñanza Media.
A través de un decreto unilateral, Temer aplicó la reforma como una medida provisoria que atenta contra la Ley de Directrices y Bases de la Educación (LDB), lo que fija un límite al aprendizaje de los estudiantes y al desempeño de los profesionales de las áreas, reseñó Prensa Latina.
Con la medida, el Gobierno de facto no solo suprime las asignaturas mencionadas sino también establece una conformidad para que los profesionales de la educación tengan un «notorio conocimiento» que les permita dar clases, así como aumentar de 800 a 1.400 horas lectivas el curso escolar, refiere la revista Carta Capital.
En rechazo a la reforma, un grupo de estudiantes de varios estados de Brasil, acompañados de sus maestros, realizaron este lunes la toma de más de 600 instituciones de educación media con el propósito de fijar posición ante una desición que no fue consultada públicamente.
De acuerdo con la Unión Brasileña de Estudiantes Secundarios (UBES) —reseñó Telesur— fueron ocupados 461 planteles únicamente en 63 ciudades del estado de Paraná; el resto de la toma se realizó en Río Grande do Sul, Goiás, Minas Gerais, Río Grande do Norte y este Distrito Federal.
La Reforma de Enseñanza Media se suma a las protestas que mantiene el pueblo brasileño en rechazo a la propuesta de Temer de congelar por 20 años la inversión social, lo que afectaría, entre otras cosas, el suministro de recursos necesarios para el desarrollo del sistema educativo.
La cartera educativa lleva 14 días sin cabeza visible y, por el momento, parece que la situación no se resuelve. Mientras tanto, Francisco Cardona sigue como ministro encargado a la espera de que el gobierno tome una decisión. Fuentes cercanas al Ministerio de Educación (MEN) aseguraron a esta publicación que él no será quien reemplace a Gina Parody y que el nombre del nuevo ministro debería hacerse público en los próximos días. Pero eso no le impide mantener una agenda política adscrita a la administración Santos y tomar decisiones, inaugurar colegios o liderar ruedas de prensa.
Tras la renuncia de Parody el pasado 4 de octubre, quien arrastraba bajos índices de popularidad después de la polémica de las cartillas de educación sexual, su intención de incluir el enfoque de género en los currículos de las instituciones públicas y su apoyo a la campaña del Sí en el plebiscito, el número de posibles candidatos a sucederla no deja de ensancharse a medida que se suceden los días.
Si la semana pasada sonaban con fuerza los nombres de Isabel Segovia, ex viceministra de Educación Preescolar, Básica y Media, y Alfonso Prada, director del Sena, estos días también se habla de Óscar Sánchez, ex secretario de Educación de Bogotá; Mauricio Vega Lemus, gerente de la campaña por el Sí y presidente de la Cámara de Comercio de Pereira, y José Manuel Restrepo, rector de la Universidad del Rosario.
Mientras el tiempo pasa y no se concreta un sucesor que, además, cuente con el beneplácito de la comunidad educativa, el vacío de poder está haciendo mella en el funcionamiento y gestión del Ministerio. Funcionarios del MEN han manifestado a Semana Educación “que se están tomando decisiones importantes para la viabilidad de la educación sin contar con el aval ministerial”, y que ciertas personas “están aprovechando el momento para llevarse el crédito de algunas labores que el ministerio venía realizando desde antes y ahora dan sus frutos”.
Según se dice en los pasillos del MEN, la ex ministra “tomó una decisión muy apresurada a la hora de renunciar”. Especialmente ahora, que Colombia está inmersa en el debate sobre la reforma tributaria. Resulta injustificable que una de las carteras que más dinero estatal recibe se mantenga todavía sin ministro, y que no hubiera un plan b de contingencia ante la marcha de Parody.
En 2016 el Ministerio de Educación gestionó unos presupuestos de 2,56 billones de pesos para destinarlo a inversión, y 2,89 billones más para su funcionamiento. El anuncio no oficial es que estos montos, y el del resto de carteras, sufrirán un recorte significativo para el próximo año fiscal, y eso que el ministro encargado Francisco Cardona remitió una propuesta ante el Congreso recientemente por el que pedía un aumento de 6,26 %. Pero la realidad es otra: se habla de que el MEN dispondrá finalmente de 2,6 billones, menos de la mitad de lo que venía gestionando.
Ante esta reducción presupuestal que, indudablemente, obligará a reformular las prioridades de la cartera educativa y redefinir proyectos que todavía esperan financiación como Ser Pilo Paga, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) o el Sistema Nacional de Educación Terciaria (Snet), ¿cómo es posible que el presidente Juan Manuel Santos no se decante todavía por un ministro de Educación?
Desde esta publicación hacemos un llamado para que el gobierno de una pronta solución al vacío de poder que pone en juego el devenir de la educación en este país. 14 días de irresponsabilidad son suficientes.
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