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Revalorización magisterial: a 5 años

 

 

¿Al cursar tal o cual curso la y el docente amplía sus capacidades y logra enseñar mejor? No sabemos.

Varias propuestas educativas del actual gobierno federal no fueron originales o reconstituyentes, sino descalificadoras y reivindicativas. La ciudadanía tiene un año más para ver si esta narrativa popular puede ligarse con buenos resultados.

En 2018, se creía que “una nueva etapa” educativa se abría para revalorizar al magisterio, el cual era “la simiente de la transformación educativa y social” (Programa Sectorial de Educación 2020-2024). En materia de formación docente, se sostenía que era “injusto” esperar que un plan de estudio funcione sin una pertinente formación continua. Por ello, el programa sectorial propuso una “estrategia prioritaria”, la cual contenía diez “acciones puntuales”. La primera de ésta era “diseñar” un diagóstico de las necesidades de formación, capacitación y actualización del docente.

En segundo lugar se quería “garantizar” la oferta de formación con énfasis en “capacidades disciplinares”, pedagógicas, didácticas y digitales. Fortalecer los posgrados era la tercera acción, mientras que la cuarta era “impulsar la figura educativa con funciones de asesoría técnica pedagógica itinerante en la educación básica comunitaria”. Quinto, había que incorporar figuras educativas gracias a otros programas como el de Jóvenes Construyendo el Futuro, sexto: “capacitar al personal” en temas como el desarrollo socioemocional e integral de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Las cuatro acciones restantes eran “favorecer” el intercambio de saberes mediante redes, definir “directrices” para la formación en contextos en desventaja, “incentivar” la cooperación internacional, y complementar los contenidos de la oferta de formación continua con las perspectivas intercultural, de género e inclusión.

¿Qué ha ocurrido desde entonces? De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el Programa para el Desarrollo Profesional Docente basa sus avances sólo en el porcentaje de conclusión de los cursos y en otras medidas indirectas. No hay evaluaciones de impacto. ¿Al cursar tal o cual curso la y el docente amplía sus capacidades y logra enseñar mejor? No sabemos.

Además, este programa no ha logrado atender a la población objetivo (111,232 docentes) quedándose, en 2021, con un nivel de cumplimiento de 54% y lo peor: su cobertura ha disminuido por los recortes presupuestales aunados a la pandemia. En 2018, cuando la 4T llegó al poder se asignaron 962 millones de pesos a la formación del maestro y para 2021 sólo le destinaron 141 millones. Una reducción a la séptima parte del monto original. Esto no es congruente con el discurso de la “revalorización” del magisterio. La prioridad del gobierno está en otro lado como en las grandes obras del presidente o en mantener el poder vía las campañas anticipadas (e ilegales).

En este escenario, el 15 de junio la SEP comunicó que instalaría el Comité Nacional de Formación Continua como una espacio de “deliberación” para valorar las acciones de formación docente, aunque en la composición de su Mesa Técnica no advierto la presencia de las y los maestros, sino de varios representantes de órganos dependientes de la Secretaría. Quizás valga la pena que este Comité aclare cómo va a deliberar con el docente, qué hará para mejorar la eficacia del programa diseñado para su desarrollo, qué resultados tienen en cada una de las diez “acciones puntuales” que ellos mismos propusieron, cómo se pueden fortalecer los colectivos docentes a partir de mejores condiciones de trabajo, y qué posibilidades reales existen para que la y el docente establezca libremente su trayectoria laboral y profesional. Que inicie la deliberación.

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El anticurrículum

Por: Pedro Flores Crespo

En México, cualquier cambio curricular muestra una tensión que históricamente no hemos podido resolver. Esta tensión se basa, por un lado, en la atribución constitucional del Poder Ejecutivo (SEP) para determinar los contenidos educativos, planes y programas de estudio “en toda la República” y por otro, en la necesidad de reconocer la pluralidad, diversidad y complejidad del país para poner en marcha tales cambios.

Aunque se ha dicho que las reformas curriculares se construyen bajo un esquema “participativo”, lo cierto es que sólo unos pocos se ven reflejados en ellas. A los gobiernos de los estados, por ley, nomás se les pide opinión. No hay obligación de organizar debates parlamentarios. Además, la discusión magisterial se diluye ante la propaganda oficial y al tratar de incorporar la crítica de las figuras educativas y la de índole académica hay suspicacia. Incluso, la opinión de los especialistas empleados en el diseño curricular genera desacuerdos. Alguien se siente excluido invariablemente, pese a que se usen los argumentos de reconocidos expertos y se anuncie oficialmente que hubo “más 90 mil aportaciones en el formulario de Google”, entre otras cuantiosas cifras.

La visión centralista, que asumo surge de la aspiración de tener un “Estado educador”, volvió a ser cuestionada con este gobierno. Sin embargo, las condiciones para impulsar una decisión federalista que implique un cambio curricular horizontal y realista no están dadas. ¿Quién en México que se sienta “autoridad” querrá ceder poder? Muy pocos; es irracional en nuestro medio. Mejor “tratemos de pasar a la historia cambiando, desde lo alto, planes, programas y libros para emprender así la revolución de las conciencias”. Suena bien aunque sea irreal.

Y más irreal y desconcertante es que los representantes gubernamentales contradigan, con sus hechos y dichos diarios, lo propuesto por la SEP. Mientras que el Marco Curricular establece que la “Nueva Escuela Mexicana” forma para la democracia y promueve el desarrollo de “capacidades para que niñas, niños y adolescentes ejerzan una práctica social compuesta por el respeto a la legalidad”, el titular del Poder Ejecutivo, expresa, ante una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: “Y que no me vengan a mí de que la ley es la ley, no me vengan con ese cuento de que la ley es la ley” (www.gob.mx 06.04.22). Es incongruente, pero, ¿qué le respondería usted como maestro a un menor que le repita las palabras del mandatario?

Primero, habría que enseñarle a no repetir cosas como perico, sino a pensar por sí mismo. Segundo, habrá que inculcarle que la base de una democracia es la división de poderes. Querer ser el mandamás sin contrapeso de los poderes legislativo y judicial es infantil y regresivo. Es probable que el menor entienda. Tercero, pueden no gustarnos las decisiones de otras personas, pero no por ello se debe denigrar, distorsionar ni exagerar. Algunos ministros, prosiguió AMLO en su Mañanera, “son como abogados patronales” […] No representan al pueblo; representan a las empresas”. La dicotomía es contraria a la “diversidad de saberes” que propone la SEP.

La “dignidad humana es el valor intrínseco que tiene todo ser humano”, asienta de manera circular la propuesta curricular del Ejecutivo. Ésta es “inviolable”. Quemar la efigie de la presidente ministra de la SCJN por seguidores del presidente en un acto organizado por él mismo no sólo fue un acto antieducativo, sino inhumano. Si bien AMLO condenó – dos días después – tal violencia también reconoció que son “expresiones muy minoritarias de nuestro movimiento”. Lo que la SEP construye, el presidente destruye.

Investigador de la UAQ

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Política educativa: balance y perspectiva

Por: Pedro Flores Crespo

Lo que pasó no fue,
pero está siendo”
-Octavio Paz
en Piedra de Sol

¿Qué perspectiva tendrá la educación en 2023? Para responder a esta pregunta, hay que hacer un apretado balance de la política educativa en lo que va del sexenio. Primero, que el otrora opositor ganara el poder mediante el voto popular demostró que la democracia en México es posible. Además, nos hizo albergar la esperanza de que las políticas públicas podían elevar su capacidad para resolver los problemas que la gente enfrenta al señalar las omisiones y errores de los gobiernos previos.

Pero la agenda educativa de la “Cuarta Transformación” fue hiper-reivindicativa, aunque poco original. La iniciativa de “reforma” publicada el 12 de diciembre de 2018 presentó un diagnóstico pobre, aparte de procesarse de torpe manera.

Eliminó, “por error”, la fracción constitucional que hacía alusión a la autonomía universitaria y dejó de lado la perspectiva intercultural, la educación inicial, y reemplazaba el término “calidad” por uno más nebuloso: “excelencia”. Al activarse la oposición, algo de esta iniciativa pudo corregirse.

No obstante, una forma particular de hacer política surgió. En el nivel básico de educación, se construyó una retórica cándida del magisterio. Aunque la “revalorización” de éste no se asentaba en la creación de condiciones de trabajo óptimas y reales, la narrativa gubernamental tuvo éxito, pues se basó en el supuesto de que como el gobierno anterior subestimó al maestro, lo “sometió”, pues entonces había que hacernos sentir lo contrario. Una imagen romántica del magisterio emergió. Se trataba de ganar adeptos, no de considerar al profesorado un agente capaz de trazar su propio desarrollo profesional. Se volvió a utilizar políticamente al maestro aunque claro, ahora de una manera mucho más sutil a la del corporativismo. El líder sindical ya no aglutina, sino la emoción.

Con seis meses de retraso se publicó el Programa Sectorial de Educación 2020-2024 que, aunque consignó una valiosa perspectiva de derechos, enmarcaba acciones y programas convencionales. Se decretó la obligatoriedad de la educación superior, por un lado, pero por el otro, no se allegaron los recursos necesarios para hacerla realidad y ni se creó un modelo de universidad original. Ante el principio de la no exclusión, la 4T creyó que con repartir dinero mediante becas bastaría y lo que tuvimos fue que la inasistencia de la población que aún no completaba el bachillerato aumentó de 2018 a 2020, según el Coneval. De hecho, este mismo Consejo estima que el rezago educativo pasó de 23.5 millones de mexicanos en 2018 a 24.4 millones en 2020.

La pandemia agravó aún más las cosas. Pero en lugar de ser creativos, la SEP anunció un “acuerdo de concertación” con cuatro televisoras privadas (Televisa, TV Azteca, Imagen y Multimedios) para entregarles una millonada con la promesa de regresar a clases con un “esquema robusto, oficial, y válido”. El programa Aprende en Casa pronto mostró sus limitaciones. 4 de cada 10 jóvenes de secundaria no tuvieron actividades escolares por este medio y a medida que avanzaba el nivel educativo, se recibía menos y peor orientación por parte del gobierno a la familia para apoyar el aprendizaje de los hijos en casa (Mejoredu).

2023 va a dejar aún más claro que no bastan las buena intenciones ni el afán “transformador”. Las políticas educativas toman sentido y significado cuando combaten de manera efectiva los problemas que las personas realmente enfrentan.

Investigador de la UAQ

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Laboratorio de Política Educativa

Por: Pedro Flores Crespo

A pesar de los grandes cambios anunciados para el Sistema Educativo Nacional, algunas comunidades escolares siguen sin experimentar un cambio educativo real. Aun cuando varias académicas y académicos reconocemos el valor de la evaluación a gran escala, los gobiernos y el ciudadano poseen dudas sobre su utilidad. Pese a que una “nueva” narrativa reviste las políticas educativas de México, éstas carecen de significado. Para algunos analistas e investigadores, incluso, hay una especie de “imposibilidad” para dirigir procesos de verdadera innovación educativa.

Otros pensamos distinto. Creemos que el cambio educativo para todas y todos sí es realizable. Por ello, surge en Querétaro el Laboratorio de Política Educativa (LAPOE) que es respaldado por la nueva visión estratégica de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ).

Inspirado en experiencias e ideas que en nuestro país y fuera de él existen como las “comunidades de aprendizaje” (Cámara), el “aprendizaje profundo” (Fullan) y el combate global a la pobreza (Banerjee y Duflo), este Laboratorio buscará, con el concurso de toda la comunidad, modificar sistemática y realísticamente la manera en que los agentes escolares nos relacionamos, interactuamos y colaboramos. Partimos de la idea de construir ideas de cambio de acuerdo con los respectivos contextos para que se dote de sentido el marco de la política educativa estatal. Analizamos y buscamos intervenir en la realidad escolar que se vive diariamente en las escuelas secundarias y no en como suponemos que es.

Como todo laboratorio, buscará promover la experimentación por medio de acciones concretas con el propósito de operar estratégicamente dentro del subsistema de política de educación básica de esta próspera entidad federativa.

¿Por qué en Querétaro? Primero, porque los equipos técnicos de la USEBEQ han sido cultivados por largo tiempo y por tanto, poseen una capacidad probada. Segunda, hay una relativa estabilidad social y política dentro del sistema educativo del estado lo que permite diseñar y poner en marcha programas estratégicos como el LAPOE sin descuidar el accionar diario y cotidiano de todas escuelas. Tercero, el Programa Sectorial de Educación 2021-2027 establece “promover la investigación y la innovación científica […] e impulsar soluciones a las problemáticas del estado mediante la investigación”. Por último, pese a los innegables logros en materia económica, social y educativa, Querétaro aún presenta rasgos de desigualdad. Por ejemplo, en siete de los 18 municipios (Amealco, Pinal de Amoles, Cadereyta, Colón Corregidora, Jalpan, El Marqués y Peñamiller) la cobertura en secundaria es menor que el promedio estatal (Prosedu, 2021).

El método del laboratorio será conocer a profundidad la realidad escolar y para ello, se han seleccionado 11 secundarias algunos de los municipios mencionados arriba. Posteriormente, se van a diseñar y poner en marcha variadas estrategias de intervención creadas exprofeso por la propia comunidad y con respaldo de USEBEQ para finalmente, valorar su efectividad y enriquecer la agenda estatal de investigación educativa a corto, mediano y largo plazo. Este laboratorio apuesta por generar un cambio real que haga sentido a las y los agentes escolares con el ánimo de consolidar uno de los mejores subsistemas de educación básica del país. Bienvenidos todas y todos a unirse a esta iniciativa.

Investigador de la UAQ

Fuente de la información:  https://revistaaula.com

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Interrogantes ante las Reglas de Operación de La Escuela es Nuestra

Por: Pedro Flores

Ante la publicación del “Acuerdo número 08/04/22 por el que se modifican las Reglas de Operación del Programa La Escuela es Nuestra para el ejercicio fiscal 2022, emitidas mediante diverso número 05/02/22, publicado el 28 de febrero de 2022”, desde Mexicanos Primero reconocemos la reincorporación de las horas adicionales de aprendizaje y alimentos al Programa “La Escuela es Nuestra” (LEEN), mediante la autorización del uso de los recursos para lo que ahora se llamará “extensión de horario” y los “servicios de alimentación”. Sin embargo, tras la revisión de estas nuevas Reglas de Operación (RO), se detectan interrogantes, imprecisiones y fallas de diseño que será urgente queden aclaradas de manera formal.

Aquí las mas trascendentes:
No se establecen montos específicos en los apoyos económicos por concepto de horas adicionales desempeñadas por docentes y directivos. Como está planeada actualmente la ejecución del horario extendido, implica una negociación entre los Comités Escolares de Administración Participativa (CEAP) y las y los docentes y directivos, delegando una responsabilidad desproporcionada a las madres y padres, y creando un grave peligro de confrontación en las comunidades escolares. Consideramos una omisión importante que no se establece el mecanismo contemplado para el pago a las y los docentes lo cual puede tener un impacto negativo en la logística del proceso y en su posterior rendición de cuentas.

Lo que se refiere al “servicio de alimentación”, si bien las RO señalan que los montos promedio a ser ejercidos por alumno vienen sugeridos en una Guía disponible en la página “laescuelaesnuestra.sep.gob.mx”, actualmente dicha Guía no está disponible en ese sitio web. De hecho, ninguna de las guías a las que hace referencia las RO están disponibles por lo que es imprescindible que se actualizaran de inmediato.

En segundo lugar, está el peligro que corre la continuidad de escuelas con horario extendido y servicios de alimentación. En estas RO se determina que las escuelas beneficiadas por el Programa en 2021 no pueden volver a serlo en este ejercicio fiscal. Esto es particularmente grave porque se sigue violando el principio de progresividad de los derechos a la educación y a la alimentación de niñas, niños y adolescentes y, además, se alteran los beneficios que este tipo de servicios brindan, toda vez que estos se alcanzan a través del tiempo. En otras palabras, sería un despropósito tener escuelas con horario extendido y servicios de alimentación durante un año solamente.

Desde el martes en la conferencia matutina, y nuevamente hoy en el Boletín SEP no. 100, se ha planteado la reincorporación de servicios como una readaptación o ampliación de LEEN. Sin embargo, es destacable que ha sido hasta que pesó sobre la SEP una orden judicial y la presión de la sociedad civil organizada y las comunidades escolares que decidieron, 8 semanas después, revertir la eliminación que esa misma autoridad hizo de los conceptos jornada escolar ampliada y servicios de alimentación.

LEEN es el programa más importante en materia educativa de la actual administración federal. Es por eso que las interrogantes que persisten en la operación del programa no pueden tomarse a la ligera. Si bien recuperamos y revertimos una violación gravísima a los derechos de las NNA, las fallas en el diseño del Programa representan un riesgo para su continuidad.

Como ya lo hemos dicho anteriormente, en Mexicanos Primero NO vamos a permitir que se violen los derechos al aprendizaje y alimentación de NNA que ya ejercían este derecho en las escuelas de jornada ampliada y seguiremos luchando hasta que la reintegración de los componentes sea una realidad en las 27 mil escuelas que ya eran beneficiadas.

Fuente de la información e imagen: https://www.educacionfutura.org
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Datos, gobierno y educación

 Por: Pedro Flores

 

No hay gobierno al que no lo alcance la realidad. Por más que se exalten los símbolos, se descalifique, y se construya una narrativa redentora, tarde o temprano los hechos deben contrastarse con la capacidad gubernamental para cumplir con lo prometido.

Esto precisamente está ocurriendo a raíz de los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares 2020 que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, un órgano constitucionalmente autónomo, dio a conocer la semana pasada. Con esta edición, se pueden “dimensionar los cambios” que se registraron “a consecuencia del periodo de contingencia sanitaria originada por la Covid-19, las medidas de confinamiento de la población y el cierre de la actividad económica” (Inegi).

Repasemos algunos datos y comentémoslos a la luz de la política educativa del país. Primero, es importante hacer notar que a pesar de que el ingreso a nivel nacional cayó en 5.8 por ciento de 2018 a 2020, esta variación no fue la misma para todos. Los más pobres (Decil I), por ejemplo, vieron aumentar sus ingresos en uno por ciento, mientras que el resto de los demás grupos los vieron disminuir de manera significativa. Esto explica en parte que la desigualdad –medida por el coeficiente de Gini– disminuyera de 2018 a 2020. ¿Logro de la 4T?

La disminución no es estadísticamente significativa y para ser honestos, también hay que recordar que la desigualdad disminuyó durante eso que algunos llaman la época “neoliberal”. Entonces, el coeficiente de Gini pasó de 0.449 a 0.426 de 2016 a 2018 y lo más importante: el ingreso de los más pobres también aumentó aunque aquí sí de manera significativa, así como el de casi todos los demás grupos. Esto en cambio no se observó con la 4T. Es cierto que ahora hubo cierre de actividades económicas a raíz de una pandemia, pero tampoco tiene caso calificar el desempeño de un gobierno con una etiqueta. Cuentan los hechos.

Otro aspecto que llama mucho la atención de la ENIGH es la disminución significativa del ingreso para las poblaciones con mayores dosis de escolaridad. Aquellos que cursaron la educación media superior, superior, y el posgrado vieron reducir sus ingresos en 10, 13 y 26 por ciento, respectivamente, de 2018 a 2020.

En términos del gasto de los hogares, como era de esperarse, los mexicanos gastamos 40 por ciento más en salud en 2020 que en 2018, pero fueron los más pobres, según el colectivo “México, ¿cómo vamos?” los que cargaron con ello. ¿Es este gobierno de izquierda? No lo parece.

Además, los hogares redujeron el gasto en “educación y esparcimiento” en 45 por ciento durante el mismo periodo. ¿Se relaciona esto con la exclusión escolar? De acuerdo con otra encuesta del Inegi, 8.8 millones de niñas, niños y jóvenes han abandonado sus estudios desde 2019 y a raíz de la pandemia. Fue muy valioso que la 4T prometiera “no dejar a nadie afuera” de la educación, pero no ha cumplido. Llamemos entonces a este gobierno –como a cualquier otro– a rendir cuentas contrastando los hechos con sus ideales y principios. La vida real de las personas es lo que cuenta.

 Investigador de la Universidad Autónoma de Querétaro (FCPyS)

Fuente de la información e imagen: educacionfutura.org

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Cómo enseñar la inteligencia sensible

Por: Pedro Flores

 

Una vez que se le reconoce a la pintura, música y literatura la capacidad de educar a través de la sensibilidad, la “narración imaginativa” (Nussbaum) y el despertar interior, la pregunta siguiente es: ¿y cómo podemos los maestros y maestras desarrollar tal capacidad humanística en nuestras escuelas, normales y universidades? ¿Servirá de algo organizar conciertos de música clásica para luego forzar a los estudiantes a que asistan y entreguen un resumen? ¿Haciendo “transversal” la educación artística en el plan de estudios? ¿Agregando más horas al currículum para leer sobre algunas manifestaciones culturales?

Sin ser pedagogo, pienso que escolarizar la enseñanza de la inteligencia sensible no es buena idea, máxime en tiempos de pandemia e intermitencia académica. Además, el camino escolarizado – obligatorio por naturaleza – podría atraer más carga y presiones innecesarias a los agentes escolares (estudiantes, docentes y directivos). El sistema educativo mexicano está lleno de nobles intenciones que terminan generando mayor desigualdad por colocarse sobre estructuras anquilosadas donde actuamos seres humanos reales, no personajes imaginarios existentes sólo en la mente de algún académico “comprometido”.

Esto, claro, no justifica que permanezcamos inmóviles como el mármol que le da vida al David de Michelangelo Buonarroti. Pese al “neoliberalismo” y a la mal llamada Cuarta Transformación, siempre hay posibilidad de cambiar nuestra práctica docente en bien de las niñas, niños y jóvenes al cerrar la puerta del salón de clases o abrir el Zoom. ¿Y cómo? Discutamos tres estrategias.

Primero, enfatizando en la formación inicial de las y los maestros – y en el servicio – que la experiencia no es el único y supremo camino hacia el entendimiento. Podemos conocer por medio de la imaginación y lo más importante, nuestra perspectiva de vida puede ampliarse al ser empáticos al imaginar cómo es la vida del otro.

Segundo, el valor de una pintura, novela, canción o poema es que no busca moralizar ni aleccionar. Al mostrar la “profundas revelaciones acerca de la existencia humana”, la literatura, dice Gao Xingjian, nos acerca a cuestiones que todas las personas compartimos, independientemente de donde vivamos. La condición existencial de los seres humanos, reafirma el escritor, es superior a cualquier teoría o especulación. Sí, lo que enseñamos en la escuela, en la normal o en la universidad es muy limitado frente a nuestra existencia.

Tercero, reconozcamos en nuestras clases el sensible acercamiento de los artistas a la realidad. Éstos, pese a trabajar con la ficción, observan y viven el mundo real de modo abierto, con pluralidad, sin fijaciones o certezas. Por ello, a mi ver, con su labor, anuncian el “fin de la dictadura de los comportamiento fijos”, escribiría Carlos Monsiváis en Aires de Familia. La inteligencia sensible rompe esquemas, transforma, altera enfoques, trasciende raíces y tradiciones por muy amadas que éstas sean. El verdadero artista es capaz de transmitir “la emoción sin obstáculos”, diría Virginia Woolf, y en nuestras escuelas, normales y universidades aún hay obstáculos que derribar como la ideología, ese velo que intercepta y desfigura la percepción de la realidad, diría Octavio Paz.

Fuente e imagen: https://www.educacionfutura.org

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