This Indonesian man has made it his life’s mission to educate children with disabilities.
Tatang was seven years old when a surgery to improve his failing vision went wrong and robbed him of his sight altogether.
«When I came home from the hospital, my heart was broken; I was a wreck,» he says.
Eventually, with the support of friends and advice from other blind people, he picked himself back up. He learned Braille, a universally accepted system of writing used by and for visually impaired people, and went on to study anthropology at university.
When Tatang returned home in Indonesia’s Bandung after graduation, he realised there were no education facilities for children with disabilities in his community. With financial support from his brother, he set up a school in his own home, teaching children to read Braille.
Today, many years later, the school teaches dozens of children with different needs. Along with minors with vision impairment, children with hearing impairment are taught sign language with the help of volunteers, while youngsters with Down’s syndrome get the attention they need.
At times, Tatang struggles to keep the school operating.
«Following my brother’s death, things have been very difficult for me, because not only the school, but my personal life was subsidised by him,» he says.
Most of his students come from families below the poverty line, making it impossible for them to pay any kind of tuition fee towards the upkeep of the school.
Educational opportunities for children with disabilities in Indonesia remain limited. The Indonesian government says it is working towards improvement and passed a new disability rights law in 2016.
More recently, Tatang has been receiving some limited financial assistance from the local government, but he still relies heavily on donations from fellow Indonesians to stay afloat.
«I’ve never thought of giving up. No matter what, the students here are my responsibility, and I have to educate them, so they can have a bright future.»
Filmmaker: Hassan Ghani
Assistant Producer: Surya Fachrizal
Translation: Nurfitri Taher
Executive Producer: Andrew Phillips
Source of the notice: https://www.aljazeera.com/indepth/features/giving-indonesia-children-disabilities-chance-180808123227203.html
Los ámbitos productivos de los movimientos populares plantean la necesidad de un tipo de formación para el trabajo y de relación con el conocimiento necesariamente alejado del empleo formal, que vincula teoría y práctica en una praxis simultáneamente política, económica, social y cultural. Sin embargo, la cuestión de la formación que acaece en el trabajo colectivo, cooperativo y autogestivo no ha sido suficientemente abordada. Desde ese interés nos encontramos con el movimiento popular con el que hacemos nuestro trabajo, que redireccionó nuestra mirada hacia un aspecto específico y particular de los procesos de formación: el trabajo. El movimiento expresó que tenía convencimiento acerca de que los modos de trabajar que ponían en práctica formaban a los sujetos miembros del mismo, pero que requerían indagar cómo era ese proceso y qué pasaba en el trabajo colectivo. Desde esta demanda es que hicimos foco en los proyectos productivos de la Interbarrial de Esteban Echeverría, con el objeto de desentrañar esos procesos de formación y construcción de saber, para indagar acerca de su potencia descolonizadora. Este trabajo tiene como protagonista entonces al movimiento popular con el que trabajamos: la Interbarrial de Esteban Echeverría de la Provincia de Buenos Aires, una de las organizaciones que forma parte del Movimiento Nacional Campesino Indígena-Buenos Aires (MNCI), que a su vez integra el MNCI a nivel nacional, la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo a nivel regional y a la Vía Campesina en el ámbito mundial.
Fuente de la reseña: https://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/libro_detalle.php?id_libro=1430&pageNum_rs_libros=0&totalRows_rs_libros=1332
Link de la descarga del libro: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20180718110206/Pedagogias_descolonizadoras.pdf
Estos grandes maestros cambiaron el rumbo del siglo XX. Cada uno, desde su trinchera y circunstancia, dio su vida por el conocimiento. Y, enseñando desde las sombras, lograron cambiar al mundo.
Anne Sullivan: la mujer que venció los sentidos
Helen Keller en 1904
¿Pueden imaginarse la dificultad de enseñar a leer y escribir a una niña sorda, ciega y muda? Los problemas que sugiere una enseñanza de este tipo son casi imposibles de imaginar. Y, sin embargo, Anne Sullivan venció todos los obstáculos de la enfermedad de Helen Keller, una niña ciega, sorda y muda desde los 19 meses de edad.
¿Cómo logró este hecho casi imposible?
Sullivan nació en una familia irlandesa pobre. Y no tuvo ningún tipo de privilegio educativo: sus dos padres eran iletrados y nunca pudo ingresar a una escuela en su infancia.
Su madre murió de tuberculosis, su padre era un abusivo alcohólico que la abandonó con su hermano, perdió casi toda la vista y, finalmente, ese mismo hermano, la única familia que le quedaba, murió enfrente de ella.
Sola y desamparada, abandonada en medio de la inhóspita vida de Boston, Sullivan tuvo un golpe de suerte que cambió su vida: fue aceptada en la escuela Perkins para Ciegos. Se trataba de un instituto prestigioso en el que Sullivan aprendió a leer y escribir graduándose con las más altas calificaciones.
Fue en ese momento que la familia Keller, por consejos de Alexander Graham Bell, el famoso inventor, se puso en contacto con Sullivan para que intentara enseñar algo a su hija Helen. Los Keller tenían dinero y vivían holgadamente. Pero sufrían mucho con la enfermedad Helen.
Helen Keller con Anne Sullivan en 1888. (Wikimedia)
Helen tenía seis años en ese entonces y era una niña temperamental que hacía violentos berrinches. Ciega, sorda y muda, era difícil disciplinarla o conseguir comunicarse con ella. Pero Sullivan aceptó el reto y se mudó a vivir con la niña.
“Fuimos hacia el pozo e hice que Helen sostuviera un tarro mientras vaciaba agua en él. Cuando el agua fría empezó a llenar el tarro y desbordarse, escribí “A-G-U-A” en la mano libre de Helen. La palabra llegó tan cercana a la sensación de agua corriendo por su mano que se espantó. Soltó el tarro y se paró estupefacta. Una nueva luz apareció en su cara”
Poco a poco fueron comprendiendo la presencia del otro y, a través de un viaje imposible a través de la comunicación humana, encontraron la manera de hablarse. Keller siempre habló de Sullivan como “su querida maestra”. Ella fue quien le mostró que cada cosa podía designarse con letras; ella le abrió un mundo vasto del que nació excluida; ella, finalmente, le concedió, con paciencia y amor, el don de la palabra.
Palabra tras palabra, el vocabulario de Helen se amplió y cada concepto pedía nuevas ideas. El revolucionario método de enseñanza de Sullivan venció así las barreras aparentemente infranqueables de los sentidos humanos y pavimentó el camino para muchos otros educadores.
Helen aprendió a leer la escritura braille con fluidez y a escribir con soltura. Dedicó una autobiografía a su maestra y viajó a través del mundo como prueba de un milagro educativo.
Cuando las conoció, Mark Twain llamó a Anne Sullivan, “la creadora de milagros”. Millones de sordos, ciegos y mudos en el mundo, son testigos, hoy en día, de la verdad en este mote.
Helen Keller con Anne Sullivan en 1909. (Wikimedia)
Jane Goodall: la mujer que vivió entre chimpancés
Jane Goodall es una figura esencial del siglo pasado. La famosísima etóloga dedicó su vida a comprender el comportamiento de los primates y, junto a ellos, aprendió a transmitir lecciones poderosas.
A veces es difícil pensar en Goodall como una persona de carne y hueso. Su figura se ha convertido en una imagen mítica desde icónicas fotografías con chimpancés en África hasta apariciones en Los Simpsons.
Pero Goodall es, antes que nada, una persona con un recorrido cariñoso que la llevó a Tanzania, en el corazón del continente negro. Goodall nació en una familia inglesa acomodada y su largo viaje hacia el territorio de los chimpancés comenzó con un peluche.
Sus padre le regalaron un muñeco que imitaba, con peculiar realismo, a un chimpancé joven. Muchos adultos consideraron, en el momento, que el muñeco podría espantar a la muy joven Goodall. En vez de eso, despertó en ella una curiosidad profunda.
Chimpancés en Gombe. (Wikimedia)
En los años cincuenta, Goodall se internó en una reserva de chimpancés en Gombe, Tanganyika (actualmente Tanzania) y trabajó observando el comportamiento de los primates durante cinco años. Eso le permitió concursar por un doctorado sin tener formación académica anterior.
Es, justamente, gracias a que aprendió en el campo y no en las salas de escuela, que los resultados de los estudios de Goodall eran absolutamente innovadores. Los científicos que estudiaban chimpancés seguían metodologías estrictas que Goodall pasó por alto. En vez de numerar a los especímenes, por ejemplo, ella les puso nombres.
Goodall fue, incluso, aceptada por 22 meses en una manada de simios como un miembro bajo de la sociedad de chimpancés. Y, a través de esta posición privilegiada, Goodall nunca dejó de transmitir el conocimiento aprendido.
Así, en los treinta años que pasó observando a los chimpancés en Gombe, Goodall encontró comportamientos sorprendentes. Primero que nada, desafió la idea de que estos primates eran solamente herbívoros y demostró que podían utilizar herramientas.
Jane Goodall con uno de sus grupos educativos, Hungría, 2009 (Wikimedia)
Los chimpancés, bajo la mirada de Goodall, se convirtieron, verdaderamente, en nuestros ancestros.
Ahora, Goodall se dedica a viajar 300 días al año y tiene toda clase de fundaciones con las que recolecta información y enseña preservación a jóvenes. Sus institutos están en más de 100 países en el mundo y cuentan con más de 10 mil alumnos. Sus conferencias siguen siendo impactantes y su lucha por los derechos de los seres no humanos es una lucha que no descansa, ahora, a sus 83 años.
Hoy recordamos a Goodall porque nos enseñó que no somos los únicos seres en este mundo. Y sobra recordarle a nuestra destructiva especie la importancia de este hecho.
Jane Goodall enseñando a niños en Martha’s Vinyard. (Wikimedia)
Nadia Boulanger: la maestra de maestros
No hay manera de contar la historia de la música contemporánea, desde obras corales oscuras hasta Thriller de Michael Jackson, sin hablar de Nadia Boulanger. Y, sin embargo, muy pocos reconocen este nombre.
Boulanger fue la hija de un famoso compositor y de una aristócrata rusa. Se crió en París y, muy pronto, comenzó a mostrar una excepcional curiosidad musical. Al escuchar alarmas de incendio corría al piano de su padre para tratar de reproducir las notas.
A los nueve años entró al conservatorio y destacó como multiinstrumentista y compositora. Sin embargo, nunca quedó satisfecha con sus habilidades para crear música. Frustrada, decidió empezar a dar clases en el departamento paterno para sostener los gastos de su familia. Ahí comenzó la historia de una leyenda.
Nadia Boulanger en 1925. (Wikimedia)
¿Qué tienen en común Aaron Copland, Quincy Jones, Philip Glass y Astor Piazzolla? Que todos fueron alumnos, en algún momento, de Nadia Boulanger. Ella enseñó a algunos de los más prominentes genios musicales del siglo veinte sin buscar ningún reconocimiento.
Su estilo de enseñanza era único: interpretaba las habilidades de sus alumnos y adaptaba su forma de enseñar para que cada uno encontrara un voz propia. Tenía un talento único para identificar, en las composiciones, líneas trilladas, movimientos banales, notas repetidas en el enorme repertorio de su mente.
Boulanger creía en el desarrollo de cada alumno en su propia medida y buscaba desarrollar la originalidad en cada uno de ellos. Era una mujer de gusto ecléctico que disfrutaba, como ella lo decía, de “toda buena música”. Estricta, cariñosa e eminentemente didáctica, Boulanger fue la más importante instructora de música del siglo pasado.
También, por si fuera poco, fue la primera mujer en dirigir la Orquesta Sinfónica de Nueva York y la Sinfónica de Boston. Reunía un salón en París en el que tocaba sonatas de Bach para sus amigos, entre los que estaba Igor Stravinski y Paul Valéry. Gershwin trató, sin éxito, de tomar clases con ella y Quincy Jones dijo, en algún momento, que fue la educadora más importante desde Sócrates.
Si esto no basta para demostrar la importancia de Boulanger al menos muestra que fue una de las mujeres más impresionantes del siglo pasado.
(BBC)
Nicanor Parra: el físico poeta
Nicanor Parra es uno de los poetas vivos más importantes del mundo. A sus 102 años, Parra es la memoria viva de un siglo atravesado por tradiciones literarias estrictas, vanguardias rotas y el soplo fresco de la antipoesía.
Rompiendo los moldes de lo que dictaba la tradición de sus mayores, de Neruda y de Huidobro, Parra creó una nueva forma de hacer poesía, una poesía libre, irreverente, visual y lúdica. En sus antipoemas y sus artefactos, Parra hablaba con todos y de todos, era reflexivo y accesible, político y crítico, único en su tiempo, eterno entre sus páginas.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, visita a Nicanor Parra en su centenario. (Wikimedia)
Pero pocos saben que Nicanor Parra nació de la enseñanza y vivió, mucho tiempo, de ella. Su padre era un bohemio profesor de primaria y músico que recorrió las provincias de Chile. Su madre era aficionada al canto folklórico y tejía vestidos.
Muchas veces, durante su infancia, Parra tuvo una casa dividida: en el mismo lugar en donde habitaba la familia se montaba también una escuela primaria. Se puede decir, entonces, que Parra nació en un salón de clases. Y fue el único de sus ocho hermanos que continuó sus estudios después de la primaria.
Estudió primero humanidades pero luego se decantó por la física y las matemáticas. También estudió, en la Universidad de Brown, Estados Unidos, un posgrado en mecánica. Con su larga carrera de estudios científicos, Parra regresó a Chile para retomar la profesión paterna.
Fue maestro en diversas de las escuelas a las que él mismo asistió y llegó a dar clases a la Universidad de Chile como profesor titular de mecánica racional. Después, por su experiencia e importancia, fue nombrado director interino de la escuela de Ingeniería, cargo que ocupó durante veinte años.
El Pago de Chile, instalación de Nicanor Parra (Wikimedia)
Y toda esta enorme carrera hubiera bastado para convertir a uno de los más grandes poetas de nuestro continente en un gran académico. Pero Parra siempre fue más allá. Intentó integrar las matemáticas a su poesía, encontrando nuevas formas de transmitir una pasión por experimentar con la escritura.
Es por eso que siempre se opuso a los formalismos banales. Y nunca quiso que su poesía se convirtiera en una literatura para las élites cultivadas, una muestra de educación, un panfleto o el ideal de la alta cultura. Para Parra, con verdadero espíritu de maestro, lo importante era comunicar.
“Formábamos un grupo de intelectuales, nos llamaban los filósofos y, según los deportistas, filósofo era sinónimo de pelotudo. Se dio la clásica rivalidad entre espartanos y atenienses. Decidimos que teníamos que revertir esta situación y para ser aceptados se nos ocurrió hacer un tipo de literatura humorística, con muchos chistes y bromas, que era aceptada por ellos. Fue una transacción en la que el último hombre arrasaría con el súper hombre. Se produjo el choque entre pedantería y vulgaridad; nosotros éramos los pedantes, ellos los vulgares, y la síntesis dialéctica entre ambos, es la antipoesía.”
Evitando las distinciones entre izquierda y derecha, entre poesía culta y poesía popular, Parra fue un transgresor que enseñó al mundo una lección fundamental: dejar de lado la crítica sólo sirve para establecer formas monótonas e imbéciles.
Instalación de Nicanor Parra. (Wikimedia)
Marc Bloch: El hombre de acción de la academia
La historia de Marc Bloch, uno de los más importantes historiadores del siglo XX, es un mito contemporáneo. Académico, maestro, soldado, rebelde, el padre de la Escuela de los Annales es, sin duda, una leyenda de nuestros tiempos azotados.
La Escuela de los Annales fue un movimiento revolucionario en la historiografía contemporánea. Cambió, por completo, la manera en que los historiadores se acercaban a su materia: de pronto, ya no eran tan importantes las vidas de los “grandes hombres”, de los reyes, de los emperadores y los papas; de pronto, quedaron en primer plano las historias de la de la gente común, atravesada por el curso de los siglos.
Marc Bloch en la Primera Guerra Mundial. (Smithsonian)
Bloch creó esta forma de entender la historia en largos periodos, estudiando cómo vivía la gente en ella. Junto con Lucien Febvre transformó completamente la manera de enseñar historia y, a pesar de la oposición de sus colegas, transmitió sus innovadoras ideas a cientos de estudiantes en la Sorbonne.
Hijo de emigrantes judíos, los padres de Bloch vivían acomodadamente en la ciudad de Lyon, al norte de Francia. Su padre era académico y fue una influencia constante en la vida de Bloch: él le enseñó a desconfiar de los “datos científicos” en historia, a ver cómo se pueden manipular los hechos y cómo, en las manos del poder, la historia puede escribirse de manera peligrosa.
Bloch estudió en las mejores universidades de Francia y se convirtió en un reconocido académico. Publicaba incansablemente y enseñaba con energía, paciencia y humildad. Y también, como dice la sociedad que porta su nombre, él era “historiador y hombre de acción”.
Bloch peleó en la Primera Guerra Mundial ganando el máximo reconocimiento militar para el valor en su país. Para la Segunda Guerra Mundial, Bloch ya era capitán y se alistó muy pronto para pelear contra la Alemania de Hitler. Pero, en 1940, la victoria de los alemanes en Francia fue aplastante y nació el colaboracionismo de Vichy.
Al ver que su país capitulaba y accedía a todas las peticiones de Hitler, Bloch se sintió profundamente humillado. Escribió un libro para tratar de entender las razones históricas de esta capitulación y, al no poder pelear y no poder quedarse quieto, se unió a la resistencia francesa.
Pero Bloch era demasiado conocido. Todos sabían quién era y parecía difícil que colaborara con los rebeldes al régimen nazi sin ser detectado. Aún así, Bloch decidió cambiarse el nombre, ocultarse a plena vista y comenzó a hacer todo tipo de tareas para la resistencia. Se convirtió en una figura paterna, un maestro de exaltado patriotismo e incansable energía, para los rebeldes.
Pero Bloch era una figura muy visible y fue detenido en 1944: un panadero lo señaló en la calle y lo detuvo una patrulla de la Gestapo. Digno, Bloch llegó con la cabeza en alto a la prisión Moulet. Ahí, el encargado de la investigación y la tortura era el infame criminal de guerra Klaus Barbie.
Klaus Barbie
Barbie se encargó, personalmente, de torturar a Bloch. Golpes con correas de plástico, látigos, artefactos para romper huesos, tinas de agua helada para simular ahogamientos, toda clase de horrores sufrió Bloch en tres interrogatorios distintos. Y nunca dijo nada más que su nombre.
Entre visitas a la enfermería para sanar las heridas de la tortura, Bloch no abandonó su profesión y comenzó a enseñar la historia de Francia a los jóvenes detenidos que eran torturados a su lado. Un superviviente contó, incluso, tener una clase sobre los patrones de trazado de los campos rurales en la Francia medieval.
Cuando se acercaban los americanos a la ciudad de Lyon, la Gestapo decidió quemar toda evidencia. Eso incluía matar a todos los prisioneros. Poco se sabe dónde quedó el cuerpo de Bloch. Sin embargo, sobrevivió una historia que se convirtió en mito por la boca de un milagroso superviviente.
Cuando los alemanes sacaron a Bloch y a sus jóvenes compatriotas al patio trasero para fusilarlos, un adolescente de 16 años empezó a llorar. Volteó hacia Bloch, el más viejo del grupo, y le dijo “Esto va a doler”.
Bloch, míticamente, respondió “no, hijo, ésta es la parte que ya no duele”.
Fuente de la reseña: https://noticieros.televisa.com/especiales/cinco-grandes-maestros-que-cambiaron-siglo-xx/
Alejandro Epelde es el primer estudiante español que consigue ganar un oro en una Olimpiada Internacional de Física.
La Real Sociedad de Física tuvo que pagar el viaje de la expedición española ante el ‘abandono’ del Ministerio de Educación.
Epelde reclama al Gobierno más oportunidades para los futuros estudiantes científicos: «Pague los viajes de la Olimpiada Iberoamericana».
Un 85.9% de cuota de pantalla. Este fue el share de audiencia que consiguió la prórroga en la final del Mundial de Fútbol de 2010 en nuestro país; un partido histórico donde la Selección Española ganó el ansiado trofeo por primera vez.
Ocho veranos después, un acontecimiento de la misma magnitud ha aupado por primera vez a España como ganador de laOlimpiada Internacional de Física. Celebrada en Lisboa del 21 al 29 de julio, la participación nacional se ha saldado con una medalla de oro, además de dos bronces y una mención de honor. Sin embargo, el nombre de Alejandro Epelde (Madrid, 2000) no ha despertado tanto interés por parte de la opinión pública, a pesar de que es la primera vez que se consigue un oro en esta competición internacional. En el ránking de la competición alcanzó el puesto 36º.
Este estudiante del colegio privado Los Fresnos-Mataespesa de Alpedrete (Madrid) ya había pasado por la experiencia de competir en una Olimpiada Internacional. Fue en las olimpiadas matemáticas de Yogyakarta (2016), donde consiguió una medalla de plata en esta disciplina. A la espera de superar el exigente proceso de selección de la Universidad de Cambridge, tiene claro que desea estudiar la carrera de Matemáticas. Confiesa que los números siempre fueron su afición favorita y que, gracias a ellos, se introdujo en el mundillo olímpico.
«Al llegar a Secundaria, descubrí la Física. También me gustaba como asignatura; la verdad es se me daba bien de forma natural. Al mismo tiempo, empecé a participar en concursos de matemáticas y me inscribí en el programa de Estalmat«, afirma.
Acrónimo de Estímulo del Talento Matemático, se trata de clases para niños de 12 años, aproximadamente, cuyo objetivo es «encontrar y estimular» a talentos matemáticos excepcionales. Epelde considera que uno de los principales problemas al impartir ciencias en España se encuentra en la nula captación del talento. «Si se te da muy bien algo, no vas a tener tantas oportunidades para demostrarlo [en el instituto] y desarrollar tu talento». Es la queja eterna de muchos estudiantes y profesionales de la educación secundaria: el sistema abandona tanto a los alumnos brillantes como a los más problemáticos, centrándose en sacar adelante un currículum estandarizado para el chaval medio. En definitiva, una educación para mediocres.
El otro problema, afirma, se encuentra en la mecanización de la enseñanza científica. «Está muy enfocada a ingeniería. La gente que va a estudiar Matemáticas habiendo visto solamente las del instituto dice, ‘ah, pero, ¿las matemáticas son ésto?’ En el instituto no se dan matemáticas de verdad, o al menos con el enfoque que se le da en las Olimpiadas».
El director de la Olimpiada de Física a nivel nacional, Antonio Guirao, considera que las claves del éxito de este año son «el excepcional talento de los cinco chavales, que llegan filtrados de la fase nacional», y «el trabajo de base de los profesores de instituto y de la comisión de olimpiadas». Aunque afirma que la brecha todavía es muy grande con respecto a los ganadores tradicionales -Rusia, China, Japón-, poco a poco la preparación previa se adapta a la exigencia de los estándares internacionales.
Alumno y profesor disienten a la hora de valorar qué determina la victoria de los participantes. «Sabiendo cómo son las pruebas, yo diría que la preparación es importante. Es verdad que en matemáticas hay que ser mucho más creativo, pero aún así es muy importante prepararse», afirma Epelde. Aconseja a los futuros seleccionados españoles que disfruten con los ejercicios. «No consiste solamente en matarse a teoría, sino también en hacer problemas que les gusten».
En la fase nacional de la Olimpiada de Física se selecciona a 140 alumnos de Bachillerato provenientes de todas las comunidades autónomas. Tan solo los cinco más brillantes consiguen pasar a las competiciones internacionales. Este año, además del Oro, tanto Félix Moreno (L’Eliana, Valencia) y Joan Hernanz (Barcelona) han conseguido medallas de bronce, además de la mención de honor de José Antonio Castro (Valladolid). Ante la ausencia de chicas en la delegación, Epelde pone sobre la mesa un dato preocupante: tan solo una estudiante madrileña se encontraba presente en la fase nacional.
«Es cierto que hay muy pocas. Y en la internacional, no sé cuándo fue la última vez que fueron, pero debe de ser hace mucho. No sé realmente por qué ocurre esto, pero supongo que puede tener que ver con la actitud de las chicas… No sé si tienen miedo de no hacerlo tan bien, (…) o se ven en una situación de infrarrepresentación».
¿Cree que la inclusión de series con temática científica ayuda a atraer adeptos entre los chavales? «No sé hasta qué punto Rick y Morty ayuda a la ciencia. En realidad son como cualquier otro tipo de serie, no veo que a los chavales les vaya a gustar más por ello».
Sus propios compañeros, afirma, no estaban muy interesados en sumergirse en el mundillo de las olimpiadas. «Se rajaron porque les parecía muy difícil. En el aspecto académico no me ayudaron demasiado. Sí que teníamos un profesor de Física que era bastante bueno y que me ayudaba, pero mis compañeros más allá del apoyo moral, poco».
Alejandro evita hablar de política, pero tiene una petición muy clara para el ministro Pedro Duque: «Que pague los viajes de la Olimpiada Iberoamericana de Física». Este es el primer año que la Real Sociedad Española de Física no cuenta con subvenciones del Ministerio de Educación y la falta de fondos públicos impide la participación de la delegación española en la competición, que este año se celebra en Puerto Rico.
En el caso de su propia olimpiada de Física, tanto la cuota de inscripción en el torneo (3.500 euros) así como los desplazamientos y la estancia de la delegación han sido cubiertos por la propia RSEF.
¿Y la nueva administración socialista? «El Ministerio no va a apoyar de momento. Han dicho algo, pero nada tangible. Estaría bien si lo hicieran».
Epelde se suma así a la petición que el mirandés Pablo Criado Albillos, afincado en Valladolid,inició en la plataforma change.org. En ella reclamaba revertir las políticas del gobierno de Mariano Rajoy para financiar las olimpiadas internacionales de Física, Matemáticas y Química. Criado, también estudiante de 2º de Bachillerato, felicitaba en una actualización de su petición a los ganadores de Lisboa y recordaba que «el nuevo Ministerio continúa ignorando a las más de 84.000 personas que nos han mostrado su apoyo».
Desde su creación en 1967, los mejores puestos españoles en las Olimpiadas Internacionales de Física habían sido cinco medallas de plata. Las últimas fueron las de Jesús Arjona Martínez en 2016 y las del propio Alejandro el año pasado.
Fuente de la noticia: https://www.elespanol.com/ciencia/investigacion/20180808/genio-matematico-rifan-cambridge-mensaje-pedro-duque/328467847_0.html
Carlos Riudavets llegó al Perú hace casi 40 años. Desde entonces trabajó en labores educativas en beneficio de comunidades nativas
Carlos Riudavets,sacerdote español de 73 años, llegó hace casi 40 años al Perú para dedicarse a la educación y formación en las comunidades nativas de la Amazonía peruana.
Este viernes, el sacerdote fue hallado muerto en la cocina del colegio Valentín Salegui, Fe y Alegría N°55, ubicado en la comunidad nativa Yamakentsa, en el distrito de Chiriaco, provincia de Bagua, región Amazonas. El cuerpo fue encontrado por la cocinera del colegio, maniatado y amordazado.
El padre Carlos Riudavets llegó al Perú procedente de España en el año 1960 y hace 38 años se instaló en el colegio Valentín Salegui, cuando aún no tenía el local actual en Yamakentsa. Antes quedaba en la carretera, en una zona que se llama Chiriaco, donde ahora funciona un centro educativo de mujeres.
Actualmente, Carlos Riudavets se dedicaba a ser promotor del colegio. Antes, había ejercido como director, en varias etapas. «El último periodo de dirección culminó en el año 2010-2011. Él era el promotor, representante de la Compañía de Jesús en el colegio y el vínculo con Fe y Alegría», comentó el sacerdote Víctor Hugo Miranda, vocero de la Compañía de Jesús y superior de Piura y Chiclayo.
Como promotor del colegio, el sacerdote acompañaba en las labores de funcionamiento. Debido a que es un internado, las actividades son exigentes, pues se trata de atender a los jóvenes en toda su jornada.
«Es supervisar que todo funcione bien, la alimentación, el funcionamiento de todo el personal, de mantener el vínculo de Fe y Alegría. Él supervisaba, monitoreaba, acompañaba el funcionamiento del colegio», agregó Miranda.
Los jesuitas están presentes en el Vicariato San Francisco Javier, en el Alto Marañón, que abarca desde la zona de Jaén hasta la zona del río Santiago, en la provincia de Condorcanqui, región Amazonas.
De acuerdo con el padre Miranda, ellos tienen presencia en el Vicariato desde hace más de 50 años. Ahí han trabajado de cerca con comunidades nativas, como la aguaruna, en términos de desarrollo y educación.
«El colegio Valentín Salegui, al que el padre le ha dedicado casi 40 años de su vida, lo que ha procurado es ser el espacio de formación para los jóvenes de todas las comunidades nativas de «Los 5 ríos», que en otras circunstancias no hubiesen podido tener otro espacio de formación», resaltó.
Además de profesor y director, Él se ha dedicado ahí de todo, ha sido profesor, director, Carlos Riudavets acompañó pastoralmente a la comunidad, a las familias. «Su trabajo fue sobre todo de un educador, formador», agregó.
-Sobre el colegio-
Al colegio Valentín Salegui, Fe y Alegría N°55, asisten alumnos hombres que cursan los grados de secundaria, y proceden de comunidades aguarunas y wampis de la zona denominada «Los 5 ríos». El alumnado asciende a los 270 estudiantes.
Inicialmente fue un colegio fundado por los Jesuitas y, desde hace el año 2001, se asociaron con Fe y Alegría.
Fuente de la reseña: https://elcomercio.pe/peru/amazonas/sacerdote-asesinado-dedico-38-anos-vida-educacion-amazonia-noticia-545474
En la actividad habrá voces de especialistas en educación, neurociencias y liderazgo
El martes 28 de agosto llega la 4º edición de las Jornadas para Educadores, un lugar de encuentro, diálogo y debate dirigido a docentes, directivos y formadores educativos que brinda las técnicas y herramientas más vanguardistas e innovadoras sobre educación y pedagogía.
El evento es una iniciativa de Ledesma y su marca Éxito, que cuenta con la participación de la Universidad Torcuato Di Tella como partner cadémico, y el patrocinio de Staples, Edding, Pritt, entre otras instituciones y empresas.
Las Jornadas para Educadores 2018 recorrerán, a través de las voces de especialistas en educación, neurociencias y liderazgo, temáticas como qué significa ser un docente “mindfulness”, cómo la cronobiología -que estudia el funcionamiento de nuestro cuerpo a lo largo del día- puede potenciar el aprendizaje, cómo implementar proyectos que mejoren el liderazgo en las escuelas y las claves del aprendizaje entre pares, entre otras propuestas.
Las jornadas tendrán lugar en el Paseo La Plaza, Sala Neruda, de 9:30 a 17. Para participar sólo hay que colaborar con un alimento no perecedero e inscribirse, de forma gratuita, a través de internet en: www.jeducadores.com.ar. Todo lo reunido será recibido por la ONG Banco de Alimentos y por cada kilo recaudado, Ledesma donará 2 kilos de azúcar.
En su 4º edición, en la que se esperan unos 500 inscriptos, la propuesta brinda una selección de oradores que compartirán sus experiencias y prácticas para potenciar las capacidades de enseñanza, en el marco de un ámbito educativo fértil que permita dar respuesta a la necesidad y potencie las capacidades de futuros líderes.
Detalle de charlas y especialistas:
¿Qué significa ser un docente «mindful»?
A cargo de Andrea Loescher. Profesora de Inglés, especialista en Mindfulness. Realizó el curso Mindful Schools, que habilita para brindar el programa en colegios de Argentina.
Se partirá de la exploración hacia dónde se encamina la educación según las tendencias mundiales, haciendo foco en la inclusión de Mindfulness y los recientes descubrimientos en neurociencias dentro de la currícula. Entrelazando teoría y práctica, se mencionarán los beneficios que aporta la práctica de Mindfulness, tanto para los alumnos como para los docentes, y cuál es el verdadero rol del docente desde esta nueva mirada, según lo presentan en los programas internacionales «Mindfulness Matters» de Eline Snel y «Mindful Educator» de Mindful Schools.
La hora de la educación
A cargo de María Juliana Leone. Licenciada en Biotecnología y Doctora en Ciencias Básicas y Aplicadas (UNQ). Es maestra de ajedrez e investigadora del CONICET, trabaja en la Universidad Torcuato Di Tella y en la Universidad de Quilmes.
La cronobiología humana estudia cómo cambia nuestro funcionamiento a lo largo del día. Existen diferencias interindividuales en las preferencias diarias o cronotipos, que hacen que algunas personas sean matutinas, otras nocturnas y otras intermedias. Sin embargo, en la sociedad los horarios suelen ser fijos (entre ellos, los horarios escolares). La interacción entre los cronotipos y los horarios de la sociedad afecta nuestro funcionamiento y, en particular, el rendimiento cognitivo. En esta charla se abordará cómo se relaciona esto con la educación, qué evidencias existen y qué se puede hacer para optimizar la relación entre la cronobiología y los horarios escolares.
La Enseñanza en los tiempos de las Neurociencias Cognitivas
A cargo de Cecilia Calero. Doctora y Licenciada en Ciencias Biológicas (UBA). Vicedirectora del Laboratorio de Neurociencia de la Universidad Torcuato Di Tella.
Durante los últimos años la neurociencia cognitiva comenzó un estudio sistemático del desarrollo de las habilidades docentes en los niños pequeños. Desde el laboratorio, se estudia la relación entre la capacidad natural de enseñar y la maduración de otras atribuciones mentales, como la metacognición. Se presentará el estado del arte en el tema, focalizando en los últimos resultados referidos a la enseñanza entre pares y su posible impacto en el proceso de aprendizaje -desde el punto de vista del niño que enseña- y del contenido de conocimiento adquirido, desde la experiencia atravesada por el estudiante que tuvo como docente a un par.
Transformando Escuelas a través del Liderazgo Pedagógico
A cargo de Agustín Porres. Licenciado en Filosofía (UCA) y Magister en Public Policy (Georgetown University). Director de la Fundación Varkey en Argentina, ONG que trabaja para elevar los estándares de la educación.
La misión de la Fundación Varkey es que cada niño tenga un gran maestro. A partir de allí, se ahonda en el trabajo para desarrollar las capacidades de los docentes y celebrar sus esfuerzos para que sean reconocidos mundialmente. En Argentina se implementó el Programa de Liderazgo e Innovación Educativa (PLIE) con el apoyo del Ministerio de Educación de la Nación Argentina y de los Ministerios de Educación de Jujuy, Salta, Mendoza y Corrientes. Desde fines del 2016, se ha ido fortaleciendo la capacidad de liderazgo de los equipos de conducción escolares del país, a través de un entrenamiento presencial de seis semanas y de la posterior implementación de un Proyecto de Innovación Escolar (PIE) que busca impactar en mejoras de aprendizaje.
Séptimo planeta, la Tierra. Mirando el mundo a través de los ojos del Principito
A cargo de Patricia Knopoff – Ana María Stelman. No solo lo esencial es invisible a los ojos. Lo que pensamos que es obvio como profesionales de la educación puede no serlo para nuestros alumnos. Preguntar puede permitir poner en palabras aquello que no se ve, pero todos creemos conocer. ¿El mundo es como lo conocemos? ¿Sabemos dónde estamos parados? ¿Vivimos en el mundo que conocemos? ¿Conocemos el mundo en el que vivimos? Los invitamos a acompañarnos a caminar un rato con los ojos abiertos a un lugar donde la regla es preguntar.
Fuente de la reseña: https://mba.americaeconomia.com/articulos/notas/se-realizaran-en-argentina-las-iv-jornadas-para-educadores
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