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6 claves sobre Trump y el futuro, según Noam Chomsky

Por: Rodrigo Riquelme

Chomsky encuentra varias similitudes entre Trump y otras figuras demagógicas de la historia, como Adolfo Hitler.

El fin de la República de Weimar, en 1933, es el escenario que se asemeja más a la situación que está viviendo Estados Unidos con el arribo de Donald Trump al poder, de acuerdo con Noam Chomsky, profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts y una de las figuras más contestatarias frente a las políticas neoliberales de diversas administraciones estadounidenses.

En una entrevista con Truthdig, en el 2010, Chomsky hizo una predicción que parece estarse cumpliendo: “Si llega alguien carismático y honesto, este país está en problemas, sobre todo debido a la frustración, la desilusión, el enojo justificado y la ausencia de una respuesta coherente (…) Se nos dirá que los hombres blancos son una minoría perseguida. Nos dirán que tenemos que defender el honor de la nación. La fuerza militar será exaltada. La gente será golpeada. Esto podría convertirse en una fuerza abrumadora”.

Chomsky se interesó desde muy pequeño por dos cosas: el lenguaje y la política. Sus estudios lingüísticos lo llevaron a convertirse en el fundador de toda una rama de esta ciencia, la gramática generativa, la cual cimbró los cimientos de la lingüística tradicional. Pero desde hace varias décadas, su intenso activismo político y social han hecho que sea uno de los intelectuales más contestatarios del siglo XX. En una conversación con Sam Fragoso, de la revista Pacific Standard, Chomsky detalló su opinión sobre lo que espera que ocurra con el ascenso al poder de un hombre cuya demagogia compara con la política de Adolfo Hitler.

1. Es un estafador

A la pregunta de Fragoso sobre si un personaje con una personalidad vacía y con una política confusa, como Chomsky ha definido a Trump en repetidas ocasiones, puede llegar a los votantes, el profesor en lingüística del Instituto Tecnológico de Massachusetts respondió que el presidente electo de Estados Unidos es “como un estafador. Fue capaz de decir cosas a un sector de la población que, de alguna manera, articuló sus propias preocupaciones y sentimientos, y lo hizo con bastante eficacia”.

Chomsky encuentra una contradicción crucial en el carácter de Trump al comparar la retórica de éste cuando le habla a la clase trabajadora con los nombramientos de su gabinete. Cuando habla con la clase trabajadora “él es anti-establishment, él va a enfrentar a Wall Street (…) Él dice que va a traer de vuelta trabajos (…) ¿Cómo va a hacer eso? Al elegir a un secretario de Trabajo (Andrew F. Puzder) que es sumamente anti-laboral”.

2. Para Trump, todo es culpa de los demás

Muchas de las personas que votaron por Donald Trump también votaron por Barack Obama en el 2008 y en el 2012. El periodista de Pacific Standard le preguntó a Chomsky el estado al que tendría que llegar Estados Unidos para que las personas se den cuenta de que Trump no está actuando con las mejores intenciones. Para el activista y escritor, el eslogan de Trump “Make America Great Again” le dio a los votantes la misma sensación que ofreció el discurso de Obama durante sus campañas electorales, una sensación de esperanza y cambio, la cual fue disminuyendo conforme avanzaba su administración.

Pero cuando las personas se den cuenta de que el gobierno de Trump tampoco puede ofrecer esa esperanza y ese cambio, hay varias alternativas que, de acuerdo con Chomsky, no son nada alentadoras. Una de estas alternativas es “una usual acción de las figuras y de las estructuras autoritarias cuando no pueden cumplir sus promesas, buscar un chivo expiatorio: ‘Vamos a culpar a las personas más vulnerables y que están sufriendo. Hagamos que sea culpa suya’”, explica Chomsky. El investigador recuerda que Trump ya ha comenzado con esta práctica, ya que ha culpado a los inmigrantes por los problemas que enfrenta la Unión Americana.

3. La educación está bajo ataque

En palabras de Chomsky, el sistema educativo estadounidense, del que ha formado parte desde hace más de 65 años, no motiva la curiosidad de los estudiantes. Por el contrario, las escuelas y universidades han convertido a este sistema en una estructura que fomenta el control del aprendizaje y la falta de curiosidad entre sus miembros, fortaleciendo un sentimiento de pasividad en ellos. Además, de acuerdo con el lingüista, con la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos el sistema educativo estadounidense se encuentra bajo ataque, sobre todo si se considera que el presidente electo ha elegido a una persona que está en contra de la educación pública, la empresaria Betsy DeVos, como su próxima secretaria de Educación.

4. Hay sólo fragmentos de verdad en el panorama

Las palabras de Trump han conducido a Estados Unidos y a buena parte del mundo a vivir en una era post-factual, es decir, que los hechos y la realidad han dejado de tener importancia; son las palabras y su interpretación la moneda de cambio de una era en la que la opinión vertida en redes sociales es más relevante que los hechos reales. Para Trump, “si yo digo que es falso, entonces es falso”.

Chomsky compara esta actitud con la propaganda nazi que llegó 10 años después de que Alemania alcanzara la cumbre de la civilización occidental. “El pico de la civilización occidental, en muchos sentidos, fue Alemania en los años 20 en las artes, las ciencias e incluso como un modelo para la democracia. En 10 años, había descendido a las profundidades de la barbarie en una sociedad post-factual”. Para Chomsky, al igual que durante el régimen nazi, flotan en el aire fragmentos de una verdad que confunden más que esclarecen.

5. Estamos en una situación histórica específica

Chomsky encuentra varias similitudes entre Trump y otras figuras demagógicas de la historia, como Adolfo Hitler. La diferencia que existe entre la Alemania nazi de Hitler y Estados Unidos con Trump, es que en este caso existen formas efectivas de evitar los peligros que implica que un personaje como él llegue a la Oficina Oval y de aprovechar las oportunidades que se presenten para construir la base de un mejor futuro. El activista pone como ejemplo el plan de infraestructura que Trump ha anunciado que llevará a cabo durante su mandato. Según Chomsky, el plan de infraestructura de Trump implica que las empresas les quitarán dinero a los contribuyentes para construir la infraestructura que ellos creen es la necesaria. Sin embargo, para Chomsky esto no es más que un acto de corrupción.

“Una alternativa sería un programa de infraestructura que desarrolle cosas que realmente necesitamos, como un tren de alta velocidad, por ejemplo, o sistemas de escuelas públicas con salarios docentes dignos y con respeto por los maestros (…) Esto requeriría la inversión del gobierno, lo que significa el compromiso popular de utilizar los fondos para el beneficio del público en general”, refiere.

6. Debemos defender los derechos fundamentales

Las últimas preguntas de Fragoso a Chomsky tienen un matiz más personal, más cercano. La voz del escritor y activista social es una de las más escuchadas y reconocidas en el ámbito de las prácticas políticas estadounidenses. Pero para el investigador, perder su voz, es decir, ser censurado, no es un problema relevante. “Ha habido tiempos mucho peores, y hay muchas oportunidades y mucha protección para la libertad de expresión y asociación, si defendemos estos derechos enérgicamente, lo mismo que las oportunidades que tenemos”.

De acuerdo con Chomsky, sus opiniones no son complejas y en realidad no importa quién las diga, sino que sean dichas, para que sean escuchadas. Uno de los intelectuales más importantes del último siglo concluyó la entrevista apelando a la responsabilidad que tienen todos los estadounidenses para cumplir objetivos comunes. “ Todos tenemos cosas que podemos hacer. Tenemos oportunidades, debemos perseguirlas en la mayor medida posible”.

Fuente: http://eleconomista.com.mx/internacional/2017/01/13/6-claves-sobre-trump-futuro-segun-noam-chomsky

 

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Estados Unidos: Arizona pone en peligro a los estudios étnicos y colegiaturas de soñadores

América del Norte/Estados Unidos/15 Enero 2017/Fuente y Autor: hoylosangeles

Legislatura de Arizona vuelve a centrar el debate educativo con propuestas de ley que eliminarían los programas de estudios étnicos en centros universitarios, que además verían recortados los fondos públicos si otorgan colegiaturas reducidas a estudiantes amparados bajo DACA.

El legislador estatal Bob Thorpe presentó la iniciativa HB2119, que pretende penalizar con la pérdida de hasta el 10 por ciento de su presupuesto estatal a las universidades y colegios comunitarios que «violen» cualquier ley estatal.

El republicano dijo a Efe que esta iniciativa busca terminar con la lucha legal entre el estado y los colegios comunitarios quienes actualmente otorgan colegiaturas como residentes a los jóvenes indocumentados amparados por el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

El estado argumenta que estas instituciones educativas están violando la ley estatal 300, aprobada por los votantes de Arizona en el 2006, que niega este derecho a cualquier estudiante que no cuente con un estatus legal en el país sin importar cuantos años tenga viviendo en el estado.

El caso actualmente sigue en corte ya que el estado se encuentra apelando una decisión que favoreció a los «soñadores» indicando que califican para obtener colegiatura como residentes del estado de Arizona.

La propuesta HB2119 indica que las universidades y colegios comunitarios serían penalizados si el procurador de justicia del estado determina que han violando una ley estatal.

Thorpe es el patrocinador también de la iniciativa de ley HB2120, que establecería nuevos límites y regulaciones a clases que «promueven división, resentimiento o justicia social en contra de la raza, género, religión, afiliación política o clase social de las personas».

«El principal objetivo de esta propuesta es evitar que las clases que causan un ‘resentimiento social entre la gente’ sean pagadas por los contribuyentes del estado de Arizona», manifestó Thorpe.

Aclaró que las clases no serían eliminadas, pero si la legislación se convierta en ley, las universidades y colegios comunitarios que deseen continuar con sus programas correrían el riesgo de perder hasta el 10 por ciento de su presupuesto estatal.

«No queremos cursos que se enfocan y discriminan en contra de una persona por su forma de pensar, ciudadanía o afiliación política», determinó el legislador.

La propuesta, que también aplicaría a actividades organizadas por estas instituciones educativas, no aclara quien sería la persona u organismo que determinaría cuales cursos se encuentran en violación de esta legislación.

El político republicano puso como ejemplo un ejercicio conocido con el nombre de «la caminata del privilegio» practicado como parte de un curso de literatura en la Universidad de Arizona, en donde solo avanzan un paso los estudiantes que han tenido ciertos «privilegios» sociales, como haber sido educados en escuelas privadas, heredado dinero o bienes o tienen libros en sus casas.

Thorpe aseguró que su propuesta no es, de ninguna manera, un ataque en contra de los programas de estudios mexicoamericanos.

«Tampoco tiene que ver con el tema migratorio», agregó matizando que también está abierto a sugerencias para mejorar ambas de sus propuestas.

No obstante, para Roberto Rodríguez, profesor del Departamento de Estudios Mexicoamericanos de la Universidad de Arizona (UA), «estas propuestas no solo afectan a los estudios étnicos, sino a todos los cursos que incluyan justicia social, que puede ser el departamento de educación, de estudios de la mujer, el departamento de leyes».

«Creo que las personas que apoyan esta propuesta no tienen ni idea de lo que pasa en las universidades y lo que es la libertad de enseñanza», aseveró.

El estado de Arizona aprobó en el 2010 una ley estatal que elimina los programas de estudios étnicos y mexicoamericanos establecidos en las escuelas públicas del estado desde kínder hasta el grado 12 e instaló nuevos programas supervisados por el Departamento de Educación estatal.

«Arizona siempre ha sido un estado único, conocido por sus políticas antiinmigrantes, lo peligroso es que lo que empieza aquí, muchas veces se expande a otros estados», concluyó Rodríguez.

Fuente de la noticia: http://www.hoylosangeles.com/efe-3148348-12495842-20170113-story.html

Fuente de la imagen:http://www.trbimg.com/img-58794396/turbine/efe-3148348-12495857w-20170113/750/750×422

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Estados Unidos An American fault line: High school-only grads left behind

Estados Unidos/Enero de 2017/Fuente: Fox News

RESUMEN: Los estadounidenses que no tienen más que un diploma de escuela secundaria han caído tan lejos detrás de los graduados universitarios en su vida económica que la brecha de ganancias entre los graduados universitarios y todos los demás ha alcanzado su punto más amplio en el registro. La creciente disparidad se ha convertido en una fuente de frustración para millones de estadounidenses preocupados de que ellos -y sus hijos- estén perdiendo terreno económico. Los graduados universitarios, en promedio, ganaron un 56 por ciento más que los graduados de secundaria en 2015, según los datos compilados por el Instituto de Política Económica. Eso fue más del 51 por ciento en 1999 y es la brecha más grande en las cifras del EPI que data de 1973.

Americans with no more than a high school diploma have fallen so far behind college graduates in their economic lives that the earnings gap between college grads and everyone else has reached its widest point on record.

The growing disparity has become a source of frustration for millions of Americans worried that they — and their children — are losing economic ground.

College graduates, on average, earned 56 percent more than high school grads in 2015, according to data compiled by the Economic Policy Institute. That was up from 51 percent in 1999 and is the largest such gap in EPI’s figures dating to 1973.

Since the Great Recession ended in 2009, college-educated workers have captured most of the new jobs and enjoyed pay gains. Non-college grads, by contrast, have faced dwindling job opportunities and an overall 3 percent decline in income, EPI’s data shows.

«The post-Great Recession economy has divided the country along a fault line demarcated by college education,» Anthony Carnevale, director of Georgetown University’s Center on Education and the Workforce, said in a report last year.

College grads have long enjoyed economic advantages over Americans with less education. But as the disparity widens, it is doing so in ways that go beyond income, from homeownership to marriage to retirement. Education has become a dividing line that affects how Americans vote, the likelihood that they will own a home and their geographic mobility.

The dominance of college graduates in the economy is, if anything, accelerating. Last year, for the first time, a larger proportion of workers were college grads (36 percent) than high school-only grads (34 percent), Carnevale’s research found. The number of employed college grads has risen 21 percent since the recession began in December 2007, while the number of employed people with only a high school degree has dropped nearly 8 percent.

Behind the trend is a greater demand for educated workers, and the retirement of older Americans, who are more likely to be high school-only graduates.

The split is especially stark among white men. For middle-age white men with only high school degrees — the core of President-elect Donald Trump’s support — inflation-adjusted income fell 9 percent from 1996 through 2014, according to Sentier Research, an analytics firm. By contrast, income for white men in the same age bracket who are college graduates jumped 23 percent.

Long after the recession ended, many young college graduates struggled to find well-paying jobs in a slowly recovering economy, and stories about graduates working as coffee shop baristas abounded. But data collected by the New York Federal Reserve suggests that trend has faded as the economy has improved.

Yet few experts think the solution is simply to send more students to four-year colleges. Many young people either don’t want to spend more years in school or aren’t prepared to do so. Already, four in every 10 college students drop out before graduating — often with debt loads they will struggle to repay without a degree.

Rather, labor economists say, many high school grads would benefit from a more comprehensive approach to obtaining skills, especially involving technology, that are increasingly in demand.

«If the only path you offer them is a traditional college path, they’re not going to be successful,» says Harry Holzer, an economist at Georgetown University.

Helping lift high school graduates’ skill levels is critical, given the many ways they are lagging behind their college-educated peers:

— They’re less likely to have a job. Just two-thirds of high school-only grads ages 25 through 64 were employed in 2015, down sharply from 73 percent in 2007. For college graduates in the same age group, employment dipped only slightly from 84 percent to 83 percent.

— They’re less likely to be married. In 2008, marriage rates for college-educated 30-year olds surpassed those of high-school-only grads for the first time. And women with college diplomas enjoy an 8-in-10 chance of their first marriage lasting 20 years, according to the Center for Disease Control’s National Center for Health Statistics. That’s double the odds for women with just high school degrees.

— High school-only grads are less likely to own homes. Sixty-four percent are current homeowners, down from 70 percent in 2000. By contrast, three-quarters of bachelor’s degree holders are homeowners, down slightly from 77 percent in 2000, according to real estate data firm Zillow.

— A college-educated worker is now more likely to belong to a labor union than a high-school-only worker is, according to Pew Research Center. Unions have played a key role in raising pay for members. Yet just 6 percent of workers with only a high school degree now belong to one. Public employee unions, which often represent teachers and others with college educations, have generally maintained staying power while large industrial unions have deteriorated.

— College grads are more likely than high school-only graduates to contribute to a 401(k)-style retirement plan, according to research by Christopher Tamborini of the Social Security Administration and Changhwan Kim, a sociology professor at the University of Kansas. College grads contributed 26 percent more even when members of both groups had similar incomes and access to such plans, their research found.

Participation in 401(k)-style plans requires decisions — whether and how much to contribute and how to invest — that can become barriers for the less educated. That contrasts with traditional pensions, which automatically enrolled everyone eligible and provided defined benefits. But traditional pensions have been rapidly phased out.

— College graduates are more likely to move to find work than high-school-only workers are, says Enrico Moretti, an economist at the University of California, Berkeley. Companies tend to recruit more broadly for high-skilled jobs than for low-skilled work.

«College graduates are essentially in a nationwide labor market,» Moretti said.

All of this contributed to a sharp political split in the presidential election. College graduates favored Hillary Clinton by 9 percentage points. Non-college grads chose Donald Trump by 8 points, according to exit polls. That was the largest disparity between the two groups on record since 1980, according to the Pew Research Center.

«These are some of the largest (demographic) shifts in recent years,» said Jocelyn Kiley, an associate director at Pew.

The gap is most pronounced among whites: Nearly two-thirds of white non-college grads voted for Trump, compared with just 45 percent of whites with college degrees.

Some of these trends might eventually reverse themselves if more high school grads acquire the skills needed for higher-paying work. Though many middle-income jobs don’t require college, nearly all require some post-high school education or training.

What Holzer calls the «new middle» includes such health care jobs as X-ray technicians and phlebotomists, as well as computer-controlled manufacturing and some office occupations, like paralegals.

A typical X-ray technician, for example, earns nearly $60,000 a year and needs only a two-year degree, according to government data.

And these «new middle» positions are typically the same jobs for which employers have complained that they can’t find enough qualified people to fill. Labor experts say the U.S. educational system is failing to help young people acquire such skills.

If they know where to look, high school graduates can choose from among numerous options for vocational skills training — from two-year programs to online courses to for-profit schools. Yet many aren’t likely to get much help from high school guidance counselors.

Joseph Fuller, a professor at Harvard Business School, says counselors increasingly focus on things like substance abuse, discipline and standardized testing, rather than on career advice.

Nor do U.S. high schools funnel students into the kind of on-the-job apprenticeships that exist in some countries. Instead, Fuller says, U.S. apprentices are typically older workers upgrading their skills in areas like construction. The average age of an apprentice in Germany is 17, he notes; in the United States, it’s 27.

«We have a very limited vision of how to get people from their graduation in high school onto a path that’s going to lead them to have a successful, independent life,» Fuller said.

Asia Howard, 26, of Jacksonville, Florida, is navigating that path right now. She was stuck in mostly retail and fast-food jobs after graduating high school, unable to get a job in banking, a profession she prized for its steady hours. A friend told her about a nonprofit called Year Up, which teaches such career skills as resume writing, interview techniques and time management.

Year Up participants also typically receive internships, which Howard spent at Everbank. She also took classes to upgrade her computer skills. Early last year, she began a job in mortgage lending at PNC Financial that pays nearly twice what she earned in previous jobs. She saw many people lose homes during the financial crisis. Now, she helps people buy them.

«It gives me a chance to see what that side of life is like,» Howard said. And unlike in her previous jobs, «I can see a lot of room to grow.» She is also studying for an associate’s degree in business administration at Florida State College at Jacksonville.

The driving force for many of these changes was the recession, which reshaped the job market in ways that left far fewer opportunities for workers like Howard. Many routine jobs were replaced by computers or robots or were outsourced overseas.

There are nearly 1.5 million fewer office administrative and clerical jobs now than there were before the recession, according to an analysis by Georgetown’s Center on Education and the Workforce. That narrowed a long-time path to the middle class for high school graduates, particularly women.

Manufacturing employment is also 1.5 million lower than when the recession began in 2007. The construction industry had offered a lifeline to many high-school educated workers, particularly men, during the housing boom in the 2000s. Yet construction now employs 840,000 fewer people than it did nine years ago.

Since the recession, the fastest-growing industry for high school-only grads has been a mostly low-paying sector that includes restaurants, hotels, and amusement parks, according to Georgetown’s analysis.

Those are the types of jobs that Crystal Thompson, 35, of Seattle, has held since she finished high school. She has worked at Domino’s Pizza for seven years.

«The only jobs that are out there are pretty much minimum wage jobs — coffee shops, restaurants, things like that,» she said. «I’m pretty much stuck in fast food for now.»

Her raises have come from minimum wage increases. She went on strike twice during Seattle’s recent «Fight for $15» campaign, which led the City Council to approve a citywide $15 minimum wage.

Thompson, who has three children, wants to return to school to become a translator. She is mostly fluent in Spanish. Yet she has found it hard to do so in part because her work schedule can fluctuate and is typically distributed just a day in advance.

The closest community college lacks the classes in medical and legal translation she needs. Those classes are offered at another community college a half hour away, so she needs to buy a car to attend them.

«It’s definitely one of my goals, to get some kind of career going,» she says. «I want to be a productive member of society.»

Fuente: http://www.foxnews.com/us/2017/01/13/american-fault-line-high-school-only-grads-left-behind.html

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Estados Unidos: Temen una «era negra» para Derechos Humanos tras triunfos como el de Trump

Estados Unidos/Enero de 2017/Fuente: El Universal

La organización Human Rights Watch (HRW) advirtió este jueves de la posibilidad de que el mundo entre en una nueva «era negra» para los Derechos Humanos debido al resurgimiento de una peligrosa ola de populismo encarnada por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

Hacía años que HRW no presentaba su informe anual en Washington, ciudad que ahora «representa» la amenaza del autoritarismo para los derechos humanos en el mundo y que ha tomado el relevo a Estambul, sede de la anterior presentación, detalló hoy en una rueda de prensa el director ejecutivo de HRW, Kenneth Roth, mencionó Efe.

«Si prevalece la atracción del líder autoritario y las voces de la intolerancia, el mundo corre el riesgo de entrar en una era oscura», alertó Roth durante la presentación del informe.

La organización alerta de una «nueva generación de populistas», que pretende hablar por el «pueblo» y, en nombre de la «voluntad de la mayoría», amenaza los derechos de aquellos que ven como un obstáculo, es decir, los refugiados, las minorías, los inmigrantes y las comunidades indígenas.

«El nativismo, la xenofobia, el racismo y la islamofobia están en auge», alertó Roth, que comparó a los nuevos «demagogos» con los fascistas y comunistas del pasado siglo.

El director ejecutivo de Human Rights Watch consideró que la campaña presidencial de Trump ha sido un ejemplo de la «política de la intolerancia» basada en ataques a las mujeres, a las personas con discapacidad, a los musulmanes, a los refugiados y a los inmigrantes indocumentados.

«Nos preocupa profundamente que Trump mine muchos de los estándares que son vitales para la democracia», dijo Roth.

En ese sentido, habló de los ataques a los inmigrantes indocumentados formulados por Trump, quien en la campaña presidencial prometió deportar a los once millones de indocumentados que viven en el país y tras las elecciones dijo que expulsaría a los que tienen «antecedentes penales», cerca de tres millones.

Roth denunció que hay poca claridad sobre el criterio que usará el Gobierno de Trump para determinar quiénes entran dentro de la categoría de «criminal», puesto que en muchos casos los inmigrantes cuentan con antecedentes penales por haber tratado de reingresar de manera irregular en territorio estadounidenses.

«Hay que tener mucho cuidado para ver qué significa eso de ser criminal», subrayó Roth.

La ONG también avisó del «avance del autoritarismo» en Egipto bajo el Gobierno del presidente Abdelfatah al Sisi y en Turquía, donde el fallido golpe de Estado ha servido al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para «reprimir» a decenas de miles de personas consideradas simpatizantes de los golpistas.

Dentro de esa ola de populismo, la organización alerta de «una nueva fascinación por el autoritarismo» y de la pasión que despiertan los líderes que implementan la ley del más fuerte.

Ese perfil se hace patente, según la organización, en líderes como el presidente ruso, Vladímir Putin, el presidente de China, Xi Jinping, y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a quienes acusa de haber dañado económicamente a sus sociedades mientras reprimen el derecho de reunión y de expresión.

Venezuela «es una muy buena ilustración del fenómeno del hombre fuerte y autoritario, pero también del desastre que eso significa para la gente del país», afirmó Roth.

Human Rights Watch comparó la situación de autoritarismo en Venezuela con la de Cuba, donde el Gobierno de Raúl Castro «continúa reprimiendo el disenso y castigando la crítica pública».

Para el director ejecutivo de HRW, la solución para Venezuela y Cuba pasa por un enfoque multilateral y no solo por el acercamiento unilateral de Estados Unidos, cuya aproximación con La Habana no ha traído los progresos en derechos humanos a los que aspiraba la organización humanitaria.

En Europa, el informe asegura que la crisis de los refugiados y la oleada de ataques terroristas ha reforzado sentimientos de islamofobia y xenofobia, en algunos casos con ataques a musulmanes o migrantes y con un creciente apoyo a partidos populistas antiinmigración en varios países.

Como muestra de esa situación, Roth señaló la victoria de la «Brexit» (la salida de la Unión Europea) en Reino Unido y la creciente influencia de los líderes de la derecha radical europea, la francesa Marine Le Pen, el holandés Geert Wilders y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

El informe también recoge las violaciones de derechos humanos en diferentes países de África y de Medio Oriente, donde Roth destacó la guerra en Siria y denunció los continuos ataques a la población civil por parte del régimen de Bashar al Assad, así como sus sitios a ciudades como Aleppo.

«Los ataques a los civiles de Al Assad son la razón por la que tenemos más de cinco millones de refugiados», dijo Roth.

Human Rights Watch elabora informes anuales desde 1989 y, en esta ocasión, estudió la situación de los derechos humanos en 90 países.

Fuente: http://www.eluniversal.com/noticias/internacional/temen-una-era-negra-para-derechos-humanos-tras-triunfos-como-trump_634943

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Foto: Ruth Fremson / The New York Times.

Estados Unidos: Lawsuit faults Bureau of Indian Education schools

Estados Unidos/Enero de 2017/Fuente: The Blade

RESUMEN: Un pequeño y remoto pueblo indígena en la base escénica de uno de los lugares más visitados de la tierra está en el centro de una demanda que busca reformar dramáticamente las condiciones de la Oficina de Escuelas de Educación de los Estados Unidos. La oficina no pudo proteger a los estudiantes en la Reservación India de Havasupai en el Gran Cañón ignorando quejas sobre una escuela con falta de personal, falta de educación especial y un plan de estudios deficiente, según una queja presentada hoy en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Phoenix. El presidente de Havasupai, Don E. Watahomigie, dijo que su aldea de Arizona sólo es accesible en helicóptero o una caminata de ocho millas en un caballo por el Gran Cañón. Pero los aproximadamente 70 niños que asisten a la Escuela Primaria Havasupai tienen derecho a la misma educación que otros estudiantes en todo el país, dijo.

A small, remote American Indian village in the scenic base of one of the most visited places on earth is at the center of a lawsuit that seeks to dramatically reform the conditions of U.S. Bureau of Indian Education schools.

The bureau failed to protect students on the Havasupai Indian Reservation in the Grand Canyon by ignoring complaints about an understaffed school, a lack of special education and a deficient curriculum, according to a complaint filed today  in U.S. District Court in Phoenix.

Havasupai Chairman Don E. Watahomigie said his Arizona village is accessible only by helicopter or an eight-mile hike on a horse through the Grand Canyon. But the 70 or so children who attend Havasupai Elementary School are entitled to the same education as other students across the country, he said.

“The Havasupai Tribal Council has approached the Bureau of Indian Education many times about its failures,” Watahomigie said. “Each time we raise these issues we are given promises that are never delivered upon.”

The lawsuit, submitted on behalf of nine students, said the school often sent students with special needs home early or called police to deal with bad behavior related to their conditions. In addition, the school taught only math and reading and failed to expose children to subjects like science, social studies and physical education, the lawsuit said.

“These circumstances are not unique to the Havasupai,” Kathryn Eidmann, an attorney at Los Angeles-based firm Public Counsel. “This is a crisis across BIE schools that the federal government has acknowledged again and again.”

Eidmann said the lawsuit seeks a “declaration” to force all Bureau of Indian Education schools to follow the law on providing special need services and a thorough curriculum.

The U.S. Department of Interior did not immediately respond to an email from The Associated Press.

Most of the Bureau of Indian Education schools are located on rural reservations that have been under the control of the U.S. Bureau of Indian Affairs for decades.

The bureau oversees 183 schools in 23 states. The BIE also oversees the Haskell Indian Nations University in Kansas and Southwestern Indian Polytechnic Institute in New Mexico.

The lawsuit is the latest in a series of problems for Bureau of Indian Education schools. For example, the bureau faced scrutiny after a government watchdog report said in March that officials had failed to ensure regular inspections were carried out at dozens of schools, where safety hazards ranged from exposed electrical wires and broken windows to a natural gas leak.

At one school, Government Accountability Office investigators found four aging dormitory boilers failed an inspection and were blamed for high carbon monoxide levels and a natural gas leak but weren’t repaired until about eight months later.

Havasupai parents have complained that students are entering the eighth grade not having basic knowledge of subjects like geography and history.

Alexis DeLaCruz, an attorney for the Native American Disability Law Center, said half of the students who attend Havasupai Elementary are classified as students with special needs.

Fuente: http://www.toledoblade.com/Nation/2017/01/12/Lawsuit-faults-Bureau-of-Indian-Education-schools.html

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U.S. government has ‘dismally failed’ to educate Native American children, lawsuit alleges

Estados Unidos/Enero de 2017/Fuente: The Washintong Post

RESUMEN: El gobierno federal ha reconocido en repetidas ocasiones, e incluso ha lamentado su falta de proporcionar una educación adecuada para los niños nativos americanos. Ahora, nueve niños nativos están llevándose a los tribunales para obligar a Washington a tomar medidas. Los niños son todos miembros de la Nación Havasupai, cuyas patrias ancestrales están en y alrededor del Gran Cañón. Asisten a una escuela primaria que es funcionada por la oficina federal de la educación india y es, según una demanda archivada jueves, difícilmente reconocible como escuela en absoluto.

The federal government has repeatedly acknowledged and even lamented its failure to provide adequate education for Native American children. Now, nine Native children are taking to the courts to force Washington to take action.

The children are all members of the Havasupai Nation, whose ancestral homelands are in and around the Grand Canyon. They attend an elementary school that is run by the federal Bureau of Indian Education and is, according to a lawsuit filed Thursday, hardly recognizable as a school at all.

Havasupai Elementary School does not teach any subjects other than English and math, according to the complaint; there is no instruction in science, history, social studies, foreign language, or the arts. There aren’t enough textbooks or a functioning library or any after-school sports teams or clubs, according to the complaint. There are so many and such frequent teacher vacancies that students are allegedly taught often by non-certified staff, including the janitor, or they are taught by a series of substitutes who rotate in for two-week stints. The school shuts down altogether for weeks at a time.

The school has no system for evaluating or serving children with disabilities, who comprise about half of the student body, according to the complaint. And school officials are so incapable of meeting the needs of students with special needs that they often require those children to be educated at home, attending school as little as three hours per week.

The school excludes tribal community members from decisions about their children’s education, according to the complaint, and does not address Havasupai students’ unique cultural needs, as federal law requires. And in a community wracked by the historical trauma of displacement and discrimination, and the day-to-day trauma of poverty, the school allegedly failed to provide counseling for years and does not provide the mental health supports that children desperately need.

“Federal law requires that the federal government provide Native children with educational opportunities that equal or exceed those for all other students in the United States,” the complaint says, alleging violations of the Indian Education Act, the Rehabilitation Act and a host of other federal laws. “The U.S. government has dismally failed to fulfill these responsibilities.”

Lawyers for the Havasupai children said that while the conditions at Havasupai Elementary are extreme, they are not uncommon. The lawsuit could establish an important precedent that the federal government has failed to meet its legal obligations and must do better for all children enrolled in Bureau of Indian Education schools, they said.

“This is a crisis across BIE schools that the federal government has acknowledged again and again,” said Kathryn Eidmann, a lawyer at Public Counsel, which is representing the children along with the Native American Disability Law Center, a co-plaintiff, the American Civil Liberties Union of New Mexico and two private firms.

The 95-page complaint, filed in U.S. District Court in Arizona, names the Bureau of Indian Education and the U.S. Interior Department as defendants, as well as Interior Secretary Sally Jewell; Lawrence Roberts, Interior’s deputy assistant secretary for Indian affairs; BIE Director Tony Dearman; and Jeff Williamson, principal of Havasupai Elementary School.

A spokeswoman said the Interior Department does not comment on pending litigation.

The Obama administration has been candid about the federal government’s failure to meet the needs of nearly 50,000 Native young people in nearly 200 schools the Bureau of Indian Education oversees.

“Indian education is an embarrassment to you and to us,” Jewell told the Senate Indian Affairs Committee in 2013.

As a result of the federal government’s failure to provide even the most basic of educational services, Havasupai Elementary is the lowest-performing Bureau of Indian Education school in the country, according to the complaint. Its students scored in the 1st percentile in reading — the lowest possible — and in the 3rd percentile in math, according to 2012-2013 data, the most recent available.

“Many Havasupai Elementary students have never learned basic information, such as what the states are and where they are located, the difference between North America and South America, and how to spell simple words,” the complaint says.

About 70 students in grades K through 8 are currently enrolled at Havasupai Elementary. It is located in the remote village of Supai, on the Havasupai reservation at the base of Havasu Canyon, which is part of the Grand Canyon, about 100 miles northwest of Flagstaff, Ariz. Supai is a popular desert tourist destination, reachable only by taking a helicopter or walking eight miles along a dirt trail.

“The United States government has confined us to this remote location. The United States government promised quality education to our people,” Don E. Watahomigie, chairman of the Havasupai tribal council, told reporters Thursday. “The United States government failed on this promise, and as a result our people suffer.”

The village’s first school was built in 1895, but it offered instruction only for limited grade levels and eventually was closed, according to the complaint. For much of the 20th Century, Havasupai children — like Native American children across the country — had no real choice but to enroll in faraway government-run boarding schools if they wanted a decent education.

The complaint alleges that the boarding schools have become notorious for their efforts to assimilate Native American students into white culture, punishing them for speaking Native languages and practicing Native traditions. The Havasupai continued fighting to educate their children in their own community, and in 1976 won the right to reopen and operate a K-8 school in Supai.

The tribal-run school emphasized Havasupai language and culture, and by 2006, the Havasupai language was spoken fluently by more than nine in 10 tribal members — a higher rate than most other tribes at the time, according to the complaint.

The tribe turned over operation of the school to the federal government in 2002 because it didn’t have enough financial resources or technical support to implement the new and sweeping No Child Left Behind Act, according to the complaint.

Fuente: https://www.washingtonpost.com/news/education/wp/2017/01/12/u-s-government-has-dismally-failed-to-educate-native-american-children-lawsuit-alleges/?utm_term=.856e6298603e

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Reconocen estudiantes de EE.UU. calidad de la educación en Cuba

Estados Unidos/12 enero 2017/Fuente: Radio Rebelde

En esta ciudad, un grupo de estudiantes del Centre College de Kentucky, en los Estados Unidos, visitó la Escuela Primaria Josué País, integrada a la Red de Centros Asociados de la UNESCO.

“Nuestra Universidad, -dice la profesora de Español y Literatura, Genny Ballard-, trae estudiantes dos veces al año a Cuba, como parte de un programa de cursos cortos iniciados en el 2013; son alumnos de diversas partes de Estados Unidos y de otros países, que estudian Economía y Español, y esta es la primera vez que viajan a Camagüey”.

Genny Ballard, profesora de Español y Literatura del Centre College de Kentucky,. Foto: Miozotis Fabelo
Genny Ballard, profesora de Español y Literatura del Centre College de Kentucky,. Foto: Miozotis Fabelo

Los jóvenes, acompañados además, por la profesora de Economía, Dra. Marie Petkus, se mostraron interesados en conocer el sistema educacional cubano, modelo reconocido en el mundo.

“Muchos de nuestros estudiantes van a ser maestros o profesores de Español, entonces queremos ver el sistema aquí, que es muy diferente al de los Estados Unidos y conocido en todo el mundo; es muy importante, con muchas exigencias, pero también con buenos resultados; por eso, para nuestros estudiantes era importante poder conocer una escuela aquí”.

La directora de la Escuela Primaria Josué País, Magaly Ochoa Curiel, explicó a los visitantes detalles de la organización del plantel, “con una matrícula de más de 700 niños, de pre-escolar a sexto grados; en 30 grupos docentes.

“Nuestro centro, integrado desde el año 1997 la Red de Escuelas Asociadas de la UNESCO, dispone de un claustro altamente calificado, compuesto mayoritariamente por Licenciados y Máster en Educación, y además, personal especializado para atender todas las necesidades del aprendizaje, la formación y orientación vocacional, la práctica de deportes y las manifestaciones artísticas”.

Los jóvenes procedentes del Centre College de Kentucky, con sus profesoras de Español y de Economía, dialogaron con los niños de la Escuela Primaria Josué País. Foto: Miozotis Fabelo

Los jóvenes procedentes del Centre College de Kentucky, con sus profesoras de Español y de Economía, dialogaron con los niños, visitaron la Sala de Historia, compartieron actividades deportivas y disfrutaron de las actuaciones artísticas de los pequeños, quienes demostraron conocimientos y habilidades.

“Estamos muy impresionados, –dice Genny Ballard–, porque hemos visto el desempeño de esos niños; y mis alumnos han quedado con la boca abierta, pues en clases estamos estudiando la poesía de Nicolás Guillén, y aquí hemos visto cómo estos niños la recitan, la saben de memoria; y además, conocen su historia y su cultura”.

En el grupo de estudiantes norteamericanos viaja la joven Emmely Ovalle Pérez, de madre cubana. Foto: Miozotis Fabelo

En el grupo de estudiantes norteamericanos viaja la joven Emmely Ovalle Pérez, de madre cubana: “es la primera vez que visito Cuba, y me gusta mucho; quiero regresar ya y no me he ido, porque me he sentido como si estuviera en mi casa; estoy disfrutando mucho aquí”.

El grupo de estudiantes de la Universidad de Kentucky visitó las ciudades de Santiago de Cuba, Holguín, y Bayamo; y luego del recorrido por Camagüey, continúan rumbo a Trinidad, La Habana y Pinar del Río. Foto: Miozotis Fabelo

Los visitantes reconocen la calidad del sistema educacional cubano, y las diferencias con el de Estados Unidos, “que ni siquiera en nuestras escuelas públicas, es gratuito, obligatorio e inclusivo, como el de Cuba”.

El Centre College de Kentucky, es una universidad privada fundada en enero de 1819, -según datos de Wikipedia y del sitio web de la institución-, alcanza un porcentaje de admisión del 71,6 por ciento; y el costo de la matrícula y las tarifas de la carrera universitaria, para el actual curso 2016/2017, es de 39 mil 300 USD.

El grupo de estudiantes de la Universidad de Kentucky visitó las ciudades de Santiago de Cuba, Holguín, y Bayamo; y luego del recorrido por Camagüey, continúan rumbo a Trinidad, La Habana y Pinar del Río.

Fuente: http://www.radiorebelde.cu/noticia/reconocen-estudiantes-eeuu-calidad-educacion-cuba-audio-fotos-20170111/

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