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México: Universidad de Puebla recibió reconocimientos de la UNESCO

México/ 07 de marzo de 2017/ Fuente: Terra

La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), informó que recibió los reconocimientos Memoria del Mundo de México y Memoria del Mundo de América Latina y el Caribe, por parte del Comité Mexicano Memoria del Mundo de la UNESCO.

Indicó que dichos documentos acreditan el ingreso del Códice Sierra-Texupan y del Canto General, de Pablo Neruda, ambos al resguardo de la Biblioteca Histórica «José María Lafragua», respectivamente.

La BUAP dijo que la entrega de reconocimientos ocurrió en la 38 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en la Ciudad de México, donde Nuria Sanz, directora de la Oficina de la UNESCO en México y Rosa María Fernández de Zamora, presidenta honoraria del Comité Mexicano del Programa Memoria del Mundo de dicho organismo, entregaron las distinciones.

Mercedes I. Salomón Salazar, directora de la Biblioteca Histórica «José María Lafragua» de la BUAP, al recibir la distinción Memoria del Mundo de México la cual correspondió al Códice Sierra-Texupan refrendó el compromiso de la institución por preservar la memoria documental, en este caso del códice ejemplo de la magnificencia mixteca.

Agregó que se trata del único libro de contabilidad que se conserva en el país, en el que se registraban las adquisiciones de la comunidad de Santa Catarina Texupan, cuyas ruinas se ubican en las cercanías del actual Santiago Tejupan, en la Mixteca Alta de Oaxaca.

Es compuesto por 62 fojas escritas y pintadas por ambos lados. El códice fue elaborado en papel europeo por diversos escribanos o tlacuilos, entre 1550 y 1564.

La máxima casa de estudios de Puebla señaló que el texto está escrito en náhuatl y mixteco, con caracteres latinos; además presenta una doble notación numérica: arábiga y vigesimal mesoamericana, por ello, es considerado como un tesoro mestizo y está al resguardo de la BUAP.

Por otra parte, ingresó a Memoria del Mundo de América Latina y el Caribe, la primera edición 1950, ejemplar 423, del Canto General de Neruda, en posesión de la Biblioteca Histórica «José María Lafragua», cuyo reconocimiento fue recibido por Manuel de Santiago Hernández, ex director de dicho sitio.

El Canto General, es un conjunto de cantos a la tierra, los trabajadores y la lucha de los pueblos de América por su libertad, además es uno de los últimos libros de la tipografía mexicana antes de la llegada de los formatos digitales.

De ahí que el ejemplar es resguardado en la máxima casa de estudios en Puebla y está firmado por su autor, el Nobel chileno Pablo Neruda.

Fuente de la Noticia:

https://noticias.terra.com/mundo/latinoamerica/universidad-de-puebla-recibio-reconocimientos-de-la-unesco,04e50443b8a150837a1a86110dde210664dy1n9k.html

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Continúa abierta oportunidad de estudiar en Nueva Zelanda

México – Nueva Zelanda/07 de marzo de 2017/ Fuente: http://www.sistemamichoacano.tv

La Casa de Hidalgo ofrece esta oportunidad de realizar estudios de posgrado, con el apoyo del gobierno de ese país.

La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, a través de su Departamento de Vinculación y Desarrollo, invita a los egresados de licenciatura a participar en la convocatoria de Becas de Desarrollo otorgadas por el Gobierno de Nueva Zelanda, como una nueva oportunidad para continuar con sus estudios en un país extranjero.

La convocatoria fue dada a conocer por la Secretaría de Relaciones Exteriores a través de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), con el propósito de que estudiantes destacados mexicanos puedan realizar estancias de estudio de posgrado en Nueva Zelanda.

El Programa incluye diversas disciplinas de estudio relacionadas con dos diferentes áreas: la primera en Energías Renovables, que incluye temas de investigación en energía solar, eólica, ingeniería hidráulica y sistemas de distribución de energía renovables.

En tanto que la segunda va encaminada al Desarrollo Agropecuario en varias de sus ramas como: Manejo de Agronegocios, Economía Agropecuaria, Manejo y Sistemas Agropecuarios, Desarrollo Rural, Biología, Silvicultura, Recursos Pesqueros, Acuicultura, Control de Plagas Agrícolas, Medidas Fitosanitarias, Biotecnología, Comercio Agropecuario y Producción de Alimentos, entre otras.

Los requisitos básicos para los interesados en obtener una beca son: tener menos de 39 años al inicio de la beca, conocimientos del idioma inglés, contar con al menos dos años de experiencia laboral, así como regresar a su país de origen por lo menos por dos años después de completar sus estudios en Nueva Zelanda.

El periodo de aplicación para la beca ya se encuentra abierto y finaliza el próximo 30 de marzo; para más información sobre los requisitos, consultar la página web: http://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/189199/Nueva_Zelandia_2017.pdf  donde se encontrarán más detalles sobre las bases de la convocatoria.

Los interesados que cumplan con los requisitos establecidos se podrán dirigir al Departamento de Vinculación y Desarrollo Nicolaita, ubicado en la planta baja de la Torre de Rectoría, teléfono (443) 316 88 09, donde recibirán el apoyo necesario durante el proceso de aplicación.

Fuente de la Noticia:

http://www.sistemamichoacano.tv/noticias/76-educacion/15549-continua-abierta-oportunidad-de-estudiar-en-nueva-zelanda

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Día Internacional de la Mujer: UNESCO destaca desafíos en el mundo de las artes

UNESCO/ 07 de marzo de 2017/

Las celebraciones de la UNESCO para el Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, se centrarán en la participación de éstas en el mundo de las artes y su representación en los medios de comunicación.

El primero de esos eventos será un debate en torno a las mujeres en la arena artística, con temas como los desafíos que afrontan, su uso como foro de expresión y el papel que desempeñan las artes para desmantelar los estereotipos de género.

Otro acontecimiento será el lanzamiento de la campaña de concienciación sobre las mujeres y las noticias.

La iniciativa destaca la importancia de mejorar la representación de éstas en las salas de redacción y en la elección de temas sobre los cuales informar.

La UNESCO también presentará una nueva edición del Atlas sobre la Inequidad de Género en la Educación para mostrar en qué partes del mundo se están haciendo progresos y dónde hay rezagos.

Todos los programas del día tendrán lugar en la sede del organismo en París.

Fuente de la Noticia:

http://www.cinu.mx/noticias/mundial/dia-internacional-de-la-mujer-4/

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The United States’ War on Youth: From Schools to Debtors’ Prisons

Henry A. Giroux

If one important measure of a democracy is how a society treats its children, especially poor youth of color, there can be little doubt that American society is failing. As the United States increasingly models its schools after prisons and subjects children to a criminal legal system marked by severe class and racial inequities, it becomes clear that such children are no longer viewed as a social investment but as suspects. Under a neoliberal regime in which some children are treated as criminals and increasingly deprived of decent health care, education, food and  housing, it has become clear that the United States has both failed its children and democracy itself.

Not only is the United States the only nation in the world that sentences children to life in prison without parole, the criminal legal system often functions so as to make it more difficult for young people to escape the reach of a punishing and racist legal system. For instance, according to a recent report published by the Juvenile Law Center, there are close to a million children who appear in juvenile court each year subject to a legal system rife with racial disparities and injustices. This is made clear by Jessica Feierman, associate director of the Juvenile Law Center in her report «Debtors’ Prison for Kids? The High Cost of Fines and Fees in the Juvenile Justice System.» In an interview with the Arkansas Times, Feierman said:

Racial disparities pervade our juvenile justice system. Our research suggests that we can reduce those disparities through legislative action aimed at costs, fines, fees, and restitution … In every state, youth and families can be required to pay juvenile court costs, fees, fines, or restitution. The costs for court related services, including probation, a «free appointed attorney,» mental health evaluations, the costs of incarceration, treatment, or restitution payments, can push poor children deeper into the system and families deeper into debt. Youth who can’t afford to pay for their freedom often face serious consequences, including incarceration, extended probation, or denial of treatment — they are unfairly penalized for being poor. Many families either go into debt trying to pay these costs or forego basic necessities like groceries to keep up with payments.

 According to the report, sometimes when a family can’t pay court fees and fines, the child is put in a juvenile detention facility. Such punitive measures are invoked without a degree of conscience or informed judgment as when children are fined for being truant from school. In her article in Common Dreams, Nika Knight pointed to one case in which a child was fined $500 for being truant and because he could not pay the fine, «spent three months in a locked facility at age 13.» In many states, the parents are incarcerated if they cannot pay for their child’s court fees. For many parents, such fines represent a crushing financial burden, which they cannot meet, and consequently their children are subjected to the harsh confines of juvenile detention centers. Erik Eckholm has written in The New York Times about the story of Dequan Jackson, which merges the horrid violence suffered by the poor in a Dickens novel with the mindless brutality and authoritarianism at the heart of one of Kafka’s tales. Eckholm is worth quoting at length:

When Dequan Jackson had his only brush with the law, at 13, he tried to do everything right. Charged with battery for banging into a teacher while horsing around in a hallway, he pleaded guilty with the promise that after one year of successful probation, the conviction would be reduced to a misdemeanor. He worked 40 hours in a food bank. He met with an anger management counselor. He kept to an 8 p.m. curfew except when returning from football practice or church. And he kept out of trouble. But Dequan and his mother, who is struggling to raise two sons here on wisps of income, were unable to meet one final condition: payment of $200 in court and public defender fees. For that reason alone, his probation was extended for what turned out to be 14 more months, until they pulled together the money at a time when they had trouble finding quarters for the laundromat.

Not only do such fines create a two-tier system of justice that serves the wealthy and punishes the poor, they also subject young people to a prison system fraught with incidents of violent assault, rape and suicide. Moreover, many young people have health needs and mental health problems that are not met in these detention centers, and incarceration also fuels mental health problems.

Suicide rates behind bars «are more than four times higher than for adolescents overall,» according to the Child Trends Data Bank. Moreover, «between 50 and 75 percent of adolescents who have spent time in juvenile detention centers are incarcerated later in life.» Finally, as the «Debtors’ Prison for Kids Report» makes clear, kids are being sent to jail at increasing rates while youth crime is decreasing. The criminal legal system is mired in a form of casino capitalism that not only produces wide inequalities in wealth, income and power, but it also corrupts municipal court systems that are underfunded and turn to unethical and corrupt practices in order to raise money, while creating new paths to prison, especially for children.

Debtors’ prisons for young people exemplify how a warfare culture can affect the most vulnerable populations in a society, exhibiting a degree of punitiveness and cruelty that indicts the most fundamental political, economic and social structures of a society. Debtors’ prisons for young people have become the dumping grounds for those youth considered disposable, and they are also a shameful source of profit for municipalities across the United States. They operate as legalized extortion rackets, underscoring how our society has come to place profits above the welfare of children. They also indicate how a society has turned its back on young people, the most vulnerable group of people in our society.

There is nothing new about the severity of the American government’s attack on poor people, especially those on welfare, and both political parties have shared in this ignoble attack. What is often overlooked, however, is the degree to which children are impacted by scorched-earth policies that extend from cutting social provisions to the ongoing criminalization of a vast range of behaviors. It appears that particularly when it comes to young people, especially poor youth and youth of color, society’s obligations to justice and social responsibility disappear.

Modeling Schools After Prisons

We live at a time in which institutions that were meant to limit human suffering and misfortune and protect young people from the excesses of the police state and the market have been either weakened or abolished. The consequences can be seen clearly in the ongoing and ruthless assault on public education, poor students and students of color. Schools have become, in many cases, punishment factories that increasingly subject students to pedagogies of control, discipline and surveillance. Pedagogy has been emptied of critical content and now imposes on students mind-numbing teaching practices organized around teaching for the test. The latter constitutes both a war on the imagination and a disciplinary practice meant to criminalize the behavior of children who do not accept a pedagogy of conformity and overbearing control.

No longer considered democratic public spheres intended to create critically informed and engaged citizens, many schools now function as punishing factories, work stations that mediate between warehousing poor students of color and creating a path that will lead them into the hands of the criminal legal system and eventually, prison. Under such circumstances, it becomes more difficult to reclaim a notion of public schooling in which the culture of punishment and militarization is not the culture of education. Hope in this instance has to begin with a critical discourse among teachers, students, parents and administrators unwilling to model the schools after a prison culture.

Many schools are now modeled after prisons and organized around the enactment of zero tolerance policies which, as John W. Whitehead has pointed out, put «youth in the bullseye of police violence.» Whitehead argues rightfully that:

The nation’s public schools — extensions of the world beyond the schoolhouse gates, a world that is increasingly hostile to freedom — have become microcosms of the American police state, containing almost every aspect of the militarized, intolerant, senseless, overcriminalized, legalistic, surveillance-riddled, totalitarian landscape that plagues those of us on the «outside.»

Not only has there been an increase in the number of police in the schools, but the behavior of kids is being criminalized in ways that legitimate what many call the school-to-prison pipeline. School discipline has been transformed into a criminal matter now handled mostly by the police rather than by teachers and school administrators, especially in regard to the treatment of poor Black and Brown kids. But cops are doing more than arresting young people for trivial infractions, they are also handcuffing them, using tasers on children, applying physical violence on youth, and playing a crucial role in getting kids suspended or expelled from schools every year.

The Civil Rights Project rightly argues that public schools are becoming «gateways to prisons.» One estimate suggests that a growing number of young people will have been arrested for minor misbehaviors by the time they finish high school. This is not surprising in schools that already look like quasi-prisons with their drug-sniffing dogs, surveillance systems, metal detectors, police patrolling school corridors, and in some cases, police systems that resemble SWAT teams.

While there has been a great deal of publicity nationwide over police officers killing Black people, there has been too little scrutiny regarding the use of force by police in the schools. As Jaeah Lee observed in Mother Jones, the «use of force by cops in schools … has drawn far less attention [in spite of the fact that] over the past five years at least 28 students have been seriously injured, and in one case shot to death, by so-called school resource officers — sworn, uniformed police assigned to provide security on k-12 campuses.»

According to Democracy Now, there are over 17,000 school resource officers in more than half of the public schools in the United States, while only a small percentage have been trained to work in schools. In spite of the fact that violence in schools has dropped precipitously, school resource officers are the fastest growing segment of law enforcement and their presence has resulted in more kids being ticketed, fined, arrested, suspended and pushed into the criminal legal system.

In 2014 over 92,000 students were subject to school-related arrests. In the last few years, videos have been aired showing a police officer inside Spring Valley High School in Columbia, South Carolina throwing a teenage girl to the ground and dragging her out of her classroom. In Mississippi schools, a student was handcuffed for not wearing a belt, a black female student was choked by the police, and one cop threatened to shoot students on a bus.

Neoliberalism is not only obsessed with accumulating capital, it has also lowered the threshold for extreme violence to such a degree that it puts into place a law-and-order educational regime that criminalizes children who doodle on desks, bump into teachers in school corridors, throw peanuts at a bus, or fall asleep in class. Fear, insecurity, humiliation, and the threat of imprisonment are the new structuring principles in schools that house our most vulnerable populations. The school has become a microcosm of the warfare state, designed to provide a profit for the security industries, while imposing a pedagogy of repression on young people.

According to the US Department of Education Office for Civil Rights, a disproportionate number of students subject to arrests are Black. It states: «While black students represent 16% of student enrollment, they represent 27% of students referred to law enforcement and 31% of students subjected to a school-related arrest.»

Too many children in the Unites States confront violence in almost every space in which they find themselves — in the streets, public schools, parks, and wider culture. In schools, according to Whitehead, «more than 3 million students are suspended or expelled every year.» Violence has become central to America’s identity both with regards to its foreign policy and increasingly in its domestic policies.  How else to explain what Lisa Armstrong revealed in The Intercept: «The United States is the only country in the world that routinely sentences children to life in prison without parole, and, according to estimates from nonprofits and advocacy groups, there are between 2,300 and 2,500 people serving life without parole for crimes committed when they were minors.»

The predatory financial system targets poor, Black and Brown children instead of crooked bankers, hedge fund managers, and big corporations who engage in massive corruption and fraud while pushing untold numbers of people into bankruptcy, poverty and even homelessness. For example, according to Forbes, the international banking giant HSBC exposed the US financial system to «a wide array of money laundering, drug trafficking, and terrorist financing … and channeled $7 billion into the U.S. between 2007 and 2008 which possibly included proceeds from illegal drug sales in the United States.» Yet, no major CEO went to jail. Even more astounding is that «the profligate and dishonest behavior of Wall Street bankers, traders, and executives in the years leading up to the 2008 financial crisis … went virtually unpunished.»

Resisting Criminalization of School Discipline and Everyday Behavior

Violence against children in various sites is generally addressed through specific reforms, such as substituting community service for detention centers, eliminating zero tolerance policies in schools, and replacing the police with social workers, while creating supportive environments for young people. The latter might include an immediate stoppage to suspending, expelling and arresting students for minor misbehaviors. Legal scholar Kerrin C. Wolf has proposed a promising three-tier system of reform that includes the following:

The first tier of the system provides supports for the entire student body. Such supports include clearly defining and teaching expected behaviors, rewarding positive behavior, and applying a continuum of consequences for problem behavior. The second tier targets at-risk students — students who exhibit behavior problems despite the supports provided in the first tier — with enhanced interventions and supports, often in group settings. These may include sessions that teach social skills and informal meetings during which the students «check in» to discuss how they have been behaving. The third tier provided individualized and specialized interventions and supports for high-risk students — students who do not respond to the first and second tier supports and interventions. The interventions and supports are based on a functional behavior assessment and involve a community of teachers and other school staff working with the student to change his or her behavior patterns.

Regarding the larger culture of violence, there have also been public demands that police wear body cameras and come under the jurisdiction of community. In addition, there has been a strong but largely failed attempt on the part of gun reform advocates to establish policies and laws that would control the manufacture, sale, acquisition, circulation, use, transfer, modification or use of firearms by private citizens. At the same time, there is a growing effort to also pass legislation that would not allow such restrictions to be used as a further tool to incarcerate youth of color. In short, this means not allowing the war on gun violence to become another war on poor people of color similar to what happened under the racially biased war on drugs. And while such reforms are crucial in the most immediate sense to protect young people and lessen the violence to which they are subjected, they do not go far enough. Violence has reached epidemic proportions in the United States and bears down egregiously on children, especially poor youth and youth of color. If such violence is to be stopped, a wholesale restructuring of the warfare state must be addressed. The underlying structure of state and everyday violence must be made visible, challenged and dismantled.

The violence waged against children must become a flashpoint politically to point to the struggles that must be waged against the gun industry, the military-industrial-academic complex, and an entertainment culture that fuels what Dr. Phil Wolfson describes in Tikkun Magazine as «fictive identifications» associated with «murderous combat illusions and delusions.» Violence must be viewed as endemic to a regime of neoliberalism that breeds racism, class warfare, bigotry and a culture of cruelty. Capitalism produces the warfare state, and any reasonable struggle for a real democracy must address both the institutions organized for the production of violence and the political, social, educational and economic tools and strategies necessary for getting rid of it.

Americans live at a time in which the destruction and violence pursued under the regime of neoliberalism is waged unapologetically and without pause. One consequence is that it has become more difficult to defend a system that punishes its children, destroys the lives of workers, derides public servants, plunders the planet and destroys public goods.  Americans live in an age of disposability in which the endless throwing away of goods is matched by a system that views an increasing number of people — poor Black and Brown youth, immigrants, Muslims, unemployed workers and those unable to participate in the formal economy — as excess and subject to zones of social and economic abandonment. As Gayatri Spivak rightly observes, «When human beings are valued as less than human, violence begins to emerge as the only response.» At issue here is not just the crushing of the human spirit, mind and body, but the abandonment of democratic politics itself. Violence wages war against hope, obliterates the imagination, and undermines any sense of critical agency and collective struggle.

Sites of Resistance

Yet, resistance cannot be obliterated, and we are seeing hopeful signs of it all over the world. In the US, Black youth are challenging police and state violence, calling for widespread alliances among diverse groups of young people, such as the Movement for Black Lives (M4BL), worker-controlled labor movements,  the movement around climate change, movements against austerity and movements that call for the abolition of the prison system among others. All of these are connecting single issues to a broader comprehensive politics, one that is generating radical policy proposals that reach deep into demands for power, freedom and justice. Such proposals extend from reforming the criminal legal system to ending the exploitative privatization of natural resources. What is being produced by these young people is less a blueprint for short-term reform than a vision of the power of the radical imagination in addressing long term, transformative organizing and a call for a radical restructuring of society.

What we are seeing is the birth of a radical vision and a corresponding mode of politics that calls for the end of violence in all of its crude and militant death-dealing manifestations.  Such movements are not only calling for the death of the two-party system and the distribution of wealth, power and income, but also for a politics of civic memory and courage, one capable of analyzing the ideology, structures and mechanisms of capitalism and other forms of oppression. For the first time since the 1960s, political unity is no longer a pejorative term, new visions matter and coalitions arguing for a broad-based social movement appear possible again.

A new politics of insurrection is in the air, one that is challenging the values, policies, structure and relations of power rooted in a warfare society and war culture that propagate intolerable violence. State violence in both its hidden and visible forms is no longer a cause for despair but for informed and collective resistance. Zygmunt Bauman is right in insisting that the bleakness and dystopian politics of our times necessitates the ability to dream otherwise, to imagine a society «which thinks it is not just enough, which questions the sufficiency of any achieved level of justice and considers justice always to be a step or more ahead. Above all, it is a society that reacts angrily to any case of injustice and promptly sets about correcting it.»

It is precisely such a collective spirit informing a resurgent politics within the Black Lives Matter movement and other movements — a politics that is being rewritten in the discourse of critique and hope, emancipation and transformation. Once again, the left has a future and the future has a left.

Copyright, Truthout

http://www.truth-out.org/news/item/38044-america-s-war-on-youth-from-schools-to-debtors-prisons

 

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En cuatro años, la desaparición de mujeres jóvenes en México creció 974 por ciento

México/06 marzo 2017/Fuente: vanguardia

Detrás de estos delitos hay grupos criminales vinculados con trata de personas con fines de explotación sexual comercial, asegura la Red por los Derechos de la Infancia en México
México.- La desaparición de mujeres adolescentes en México está relacionada con grupos criminales vinculados a la trata de personas con fines de explotación sexual comercial y va en aumento, reportó la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

Las zonas más afectadas por estas desapariciones son la frontera norte y el centro del país.

Tan solo en cuatro años, de los 57 casos registrados en 2010 se pasó a 612 para 2014, lo que representa un aumento de 974 por ciento, informó el director de la Redim, Juan Martín Pérez García, en el seminario impartido en línea Niñez desaparecida, convocado por Cimac.

La organización ha documentado que las adolescentes entre 15 y 17 años de edad son el principal perfil de ataque contemplado por las redes criminales de trata de personas: siete de cada 10 adolescentes desaparecidos son mujeres. Pérez García señaló que se tiene identificado un patrón común de edad, rasgos y zonas geográficas donde ocurren los hechos.

Las entidades donde sucede este crimen de lesa humanidad tienen una correspondencia con las regiones perpetradas por el crimen organizado y grupos criminales, de acuerdo con los datos recabados por la Redim.

En la frontera norte, Tamaulipas registró de 2006 a 2014 la desaparición de mil 629 niñas y adolescentes menores de 17 años, la entidad con mayor número de casos; le sigue Baja California con 257 casos y Coahuila con 193 desaparecidas.

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El centro del país es otro de los focos rojos ubicados por la Redim. El Estado de México —que en los últimos años se ha representado como un caso paradigmático, indicó Pérez García— registró 386 casos, es la segunda entidad con mayor reporte de adolescentes desaparecidas.

En Guanajuato se contaron 263 casos, en Puebla 236, la Ciudad de México tuvo 169 desapariciones, Jalisco 139 y Michoacán 123.

Foto: Especial

NIÑOS, ADOPCIÓN ILEGAL Y VENTA

Este vínculo delictivo también ha correspondido con otro sector de la niñez: niños varones menores de cuatro años. En el mismo periodo, 2006 a 2014, mil 902 niños desaparecieron, “lo que da cuenta de que la desaparición de niños pequeños está asociada a adopción ilegal y venta de niños”, dijo Pérez García.

Aunque destacan las entidades con cientos de casos, el director de la Redim alertó que la desaparición de la juventud y niñez es una situación generalizada en todo el país. El organismo contó entre 2006 y 2014, seis mil 725 casos de niñas, niños y adolescentes, de 0 a 17 años de edad, desaparecidos.

PROTOCOLOS DE BÚSQUEDA

Pérez García destacó que las acciones militares emplazadas por el Estado mexicano para abatir a estos grupos criminales no han logrado garantizar la seguridad de la niñez y juventud; por el contrario, han generado un miedo generalizado en el país.

El escenario se torna complicado debido a la ineficiencia de los sistemas y procesos normativos para la búsqueda de adolescentes y niñas desaparecidas. El especialista explicó que las entidades donde han desaparecido más mujeres son las que menos Alertas AMBER (sistema de anuncios de desapariciones) se han emitido.

Además, dijo, “organizaciones civiles han exigido por años la declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG) para las acciones preventivas para aquellos casos de víctimas de violencia y desaparición”; sin embargo, su negación trae como consecuencia que las víctimas no logren ser localizadas o terminen siendo víctimas de feminicidio en la mayoría de los casos, afirmó Pérez García.

“Estamos tratando de que a partir de que se denuncie la desaparición, sin que se interponga una denuncia penal, se inicie la búsqueda”, pues en la mayoría de las entidades se tiene que esperar 72 horas para la localización, “horas vitales para la vida de las adolescentes”, dijo el especialista.

PROTOCOLO CON PERSPECTIVA DE GÉNERO

La Redim ha manifestado al gobierno mexicano la necesidad de incluir en la nueva Ley General de Personas Desaparecidas un capítulo específico sobre la niñez y juventud desaparecida que permita generar un protocolo más eficiente de búsqueda con perspectiva de género. Para ello, dijo el especialista, se deben implementar sistemas de búsqueda inmediata y programas de acompañamiento social que contemplen las particularidades de cada caso.

La agrupación pide también crear una base de datos oficial que contenga información desagregada con el fin de reconocer la magnitud del problema, un contexto normativo que dé sustento a la ley y acompañamiento a los familiares de víctimas desaparecidas.

El Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes es la instancia encargada de atender la problemática, pero no ha logrado establecerse, debido a la falta de voluntad de otras entidades, apuntó Pérez García.

“El resultado es que hoy no tenemos prácticamente ninguna actuación, ni preventiva, ni de cambio en las normativas para que puedan esclarecerse los seis mil 700 casos de niños, niñas y adolescentes desaparecidos”, agregó el especialista.

ANTE IMPUNIDAD, INSTANCIAS INTERNACIONALES

La desaparición de mujeres adolescentes es poco visible, sobre todo al ser “intencionalmente opacada y ocultada” por el gobierno mexicano, con el fin de no asumir su responsabilidad, no solo a escala nacional, sino con instancias internacionales, explicó Pérez García.

El representante de la Redim dijo que la mayoría de los casos se mantiene en la impunidad debido a la ausencia de las autoridades: “Es imposible que un número tan alto de personas desparezca sin que ninguna autoridad pueda percatarse de ello, tenemos que tener claro que el Estado mexicano no está respondiendo a la realidad”.

CRISIS HUMANITARIA

Esta situación, aseveró, ya ha sido señalada por diversas organizaciones internacionales como un crimen de lesa humanidad que puede ser considerado como una crisis humanitaria y de derechos humanos (DH) en el país.

Ante la falta de acciones, el camino que han considerado las organizaciones y la sociedad civil es acudir a los órganos internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde la Redim ya tuvo una audiencia en abril de 2016. Ahí destacó la importancia de las organizaciones no gubernamentales en el proceso de la defensa de los DH y señaló al Estado mexicano la necesidad de generar acciones para la juventud y niñez.

Fuente:http://www.vanguardia.com.mx/articulo/en-cuatro-anos-la-desaparicion-de-mujeres-jovenes-en-mexico-crecio-974-por-ciento

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México: Enseñanza de la ciencia en el preescolar es fundamental para estimular a las niñas

México/06 marzo 2017/Fuente: cinu.mx

La educación preescolar es fundamental porque ayuda a desarrollar varios aspectos del conocimiento y a promover el pensamiento crítico, analítico y abstracto de los niños.

La UNESCO destacó el potencial de esa etapa entre los 3 y 5 años para promover la participación de más mujeres en la ciencia y la tecnología durante un foro de tres días que concluyó hoy en la ciudad de Puebla, en México.

En el foro participaron 30 expertas en esta rama y un grupo de niñas sobresalientes condecoradas por su desempeño en asignaturas como las matemáticas.

En entrevista con ONU México, Selene Fernández, becaria del Premio L’Oreal-UNESCO, afirmó que educar a los niños y niñas en materia de ciencia es muy importante porque la capacidad de aplicar el pensamiento científico en la vida diaria hace que tengan más habilidades para desarrollarse en varias áreas, no solamente en ciencia, sino también el pensamiento crítico, entre otros.

«El hecho de que tengamos la vida que tenemos ahora es directamente dependiente de la ciencia. El hecho de que tengamos celulares, computadoras, coches, es decir, todas las cosas que nos dan la modernidad, la seguridad y el crecimiento económico es por la ciencia y la tecnología y eso es algo de ignoramos por hecho», agregó.

De acuerdo con la UNESCO, en el mundo 121 millones de niños en el mundo no han iniciado su escolarización, de éstos, más de dos tercios son niñas. Por lo tanto, la agencia de la ONU destacó la necesidad de cerrar la brecha de género en el sistema educativo para alcanzar el desarrollo sostenible del planeta.

Además, el Informe sobre la Ciencia: Hacia 2030 elaborado por la agencia de la ONU, reporta que solamente el 28% de las mujeres llegan a profesionalizarse, frente a un 72% de los varones, y de ese 28%, menos de la mitad consigue tener un puesto de decisión en las agendas científicas.

«Una de las cosas que hemos estado discutiendo es cómo incitar a las niñas a aplicar el método científico, observar y sacar conclusiones. Lo que se está usando es tratar de traer un tipo de enseñanza que se aplica en Alemania y otros países en los cuales ellos hacen experimentos muy sencillos, pero que les dan muchos conocimientos. Por ejemplo, que el aire no es nada, que es invisible, pero tiene ciertos sentidos para nuestra vida. Son cosas sencillas, pero que les permiten desde chiquitos darse cuenta que hay ciertos principios comunes a todos que les rodea», comentó Fernández.

Ciencia y género

Si bien es cierto que los diferentes sectores de la ciencia están asociados con los hombres, cada vez hay más mujeres que se involucran, aunque todavía pocas alcanzan puestos de decisión en materia de agenda científica.

«Inconscientemente se le considera menos la opinión de una mujer que la de un hombre. Si un hombre presenta la misma idea que una mujer, se le da más crédito al hombre. Hay que trabajar más para quitarnos esos cercos y tratar de ver objetivamente las capacidades de cada individuo», reconoció Selene Fernández.

Añadió que al excluir a las mujeres de ciertas áreas económicas y sociales, los países también pierden capital humano porque «somos gente preparada y al perder a esas mujeres, también perdemos ciertas innovaciones que se podrían generar. Es un capital humano que no está participando en estas actividades».

La US Mexico Foundation se dedica en promover la enseñanza de la ciencia entre las mujeres, en particular las mujeres de preparatoria, a través de la cual se busca empoderar a jóvenes mexicanas y acercarlas al mundo de las ciencias para invitarlas a que estudien alguna carrera relacionada con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

«Es muy importante impulsar la enseñanza de la ciencia desde antes de la primaria y lo más pronto posible porque las estadísticas muestran que conforme a que las niñas van creciendo, van perdiendo el gusto que naturalmente tienen por las ciencias. Es muy importante que desde pequeñas se les preste una especial atención a enfocarlas en estas áreas que son las que presentan a futuro las mayores fuentes de trabajo. Será por tanto importante que las chicas tengan habilidades y conocimientos en áreas de ciencia y tecnología para que puedan acceder a los trabajos», señaló Rebeca Vargas, Presidenta de la fundación.

Educación a indígenas

Biniza Matias Pineda del Consejo Oaxaqueño de Ciencia y Tecnología se dedica a la enseñanza de las ciencias a las comunidades indígenas de Oaxaca, en el sur de México.

«Es primordial seguir fomentando esa curiosidad científica en niñas y niños y mostrarles a través de la ciencia y la tecnología las oportunidades de desarrollo y de crecimiento que ellas tienen, poder ser figuras ejemplo en la ciencia y la tecnología, ser parte del avance científico y de la mejora de la calidad de vida de nuestro país», explicó.

El Consejo participa en la educación de las comunidades zapotecas y mazatecas en materia de ciencia y tecnología, con la realización de talleres de divulgación científica en su lengua materna.

«Estamos tratando de acerca el conocimiento científico en su lengua materna y recuperar el conocimiento de las niñas, niños y personas de la comunidad y ver de qué manera se puede buscar su validez científica. Por ejemplo, cómo ellos cultivan el campo, los procesos que siguen para validar o certificar el conocimiento que ellos tienen y dotarles de mejores herramientas para que hagan su labor», expuso.

Fuente:http://www.cinu.mx/noticias/la/ensenanza-de-la-ciencia-en-el-/

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México: Escuelas de Xochistlahuaca, Guerrero, imparten clases bilingües sin apoyo del Gobierno

México/06 marzo 2017/Fuente: Insurgencia Magisterial

Los maestros amuzgos trabajan con el proyecto “Una Escuela para la vida” que a través de tres ejes temáticos busca cubrir las necesidades de los niños indígenas del estado de Guerrero.

Desde de hace 12 años en las escuelas Primarias Bilingües Interculturales de Xochistlahuaca, los niños aprenden y trabajan de manera integral a hablar, leer y escribir el amuzgo o el español, de una forma transversal y globalizada, con actividades de campo, deportivas y artísticas en un modelo educativo que ha sido ignorado por el Gobierno.

El proyecto “Una Escuela para la Vida”, comenzó en la primaria El Porvenir de la colonia El Campo, en la cabecera municipal, y ha sido replicada en la escuela primaria, W’aa Yocanch’u Ncue. Un modelo que a partir de la reforma educativa la Secretaría de Educación Pública (SEP) recomienda, y desde hace 12 años los maestros amuzgos trabajan con este modelo.

El maestro y director encargado, Cipriano Benito López, sostiene que el proyecto educativo sí responde a las necesidades de los niños amuzgos. El modelo fue impulsado por la investigadora y pedagoga Jani Jordá Hernández, quien en 2003 escribió el libro Ser maestro bilingüe en Suljaa, autora que en sus textos ha señalado la inequidad de los insumos educativos para las escuelas indígenas del país.

El maestro explicó que el proyecto surgió por la necesidad de que los niños aprendieran a hablar, leer, y escribir su lengua materna, pero también a aprender el castellano. El modelo consta de tres ejes: el taller de primera lengua que es en amuzgo o castellano; la Unidad Didáctica integrada (UDI) donde se imparten de manera simultánea las dos lenguas  y el taller de segunda lengua que es oral en amuzgo o castellano.

De manera complementaria una vez terminadas las clases en las aulas, existen tres talleres donde todos los estudiantes participan: la permacultura, donde aprenden a cultivar de manera sustentable y orgánica, verduras y hojas comestibles; el taller de actividades físicas y deportivas; además del taller de artística, que hace más divertido el aprendizaje para los niños.

Benito López recordó que cuando comenzaron el proyecto sólo se trabajaba con el primer taller, pero después se observó la necesidad de que las materias que en el modelo educativo tradicional están divididas por horas, deberían de estar integradas, y así no coartar el aprendizaje de los niños, sino que al mismo tiempo aprendieran español, matemáticas, geografía, ciencias naturales e historia.

Después el esquema de trabajo tuvo que volver a complementarse con un segundo taller oral donde los niños que hablaran el amuzgo aprendieran el castellano y viceversa. Dice que con este sistema de enseñanza los niños tienen una autoestima más elevada, “se sienten seguros de lo que hacen y no se cohíben en decir las cosas”.

Los niños que salen y terminan de este modelo educativo, son bilingües, porque leen y escriben el amuzgo, leen y escriben el español, “y eso para nosotros es un orgullo”, afirma el director encargado. Esta forma de enseñanza también ha sido complementado con los proyectos educativos de María del Carmen Turrent, y Graciela Murrillo.

El director afirmó que la mayoría de las tres generaciones que han egresado de la primaria han seguido sus estudios en el nivel secundaria y espera que pronto ingresen al nivel medio superior.

LA SEG NO REPRODUCE EL MATERIAL DIDÁCTICO 

Los maestros retomaron una guía de alfabetización de los instructores comunitarios del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), que se adaptó en amuzgo como soporte y material didáctico, sin embargo el material no es reproducido por las SEG y tampoco hay apoyos para su copiado.

“Queremos que nos impriman y reproduzcan los materiales didácticos de los alumnos, porque es invertir dinero, pero la Secretaría no lo hace. Nunca dice que no a los oficios pero no lo hace. Entonces tampoco nosotros, ya no podemos hacer más cosas, porque eso implica gasto, más de lo que ya hacemos”, recuerda Benito López.

“Los padres de familia no pueden con el gasto, hay un libro que se llama cuaderno para el alumno”, del que el engargolado cuesta 70 pesos. El maestro dice que para fotocopiar el material han puesto 50 por ciento de su costo y los padres el resto. Pero no todos los maestros están conformes, y hay quienes han solicitado su cambio de escuela, porque “tenemos un sueldo raquítico, ya no aguantamos” dice Benito López, quien afirmó que pese a las dificultades seguirán con el proyecto.

Maestra impartiendo clase a niña amuzga. Foto: El Sur.

UN PROYECTO QUE NO ES VALORADO 

Pese a que han presentado el proyecto a las instancias gubernamentales, han encontrado desatención y falta de reconocimiento de su trabajo. Sin embargo, las organizaciones no gubernamentales y estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma Metropolitana han reconocido el trabajo y el proyecto.

Los maestros salen una hora más tarde de la jornada habitual, entran a las 8:30 y salen a las 2:30 de la tarde. Esa hora de trabajo que no se les paga, pero se sienten orgullosos de ver el avance de los niños.

“Estamos abandonados, pero no por estar abandonados nosotros vamos a dejar de hacer las cosas. Nosotros estamos haciendo la parte que nos corresponde hacer, porque de alguna manera, si nosotros no vamos a trabajar como debiéramos de trabajar, estamos afectando a nuestra gente, no estamos afectando a los hijos del gobierno, por eso nosotros estamos entrando de lleno”, dice Benito López.

REFORMA EDUCATIVA OBSOLETA

El maestro Javier Pinera Morán consideró que la reforma educativa impulsada por el Gobierno de Enrique Peña Nieto sólo se enfoca al conocimiento del maestro y no al de los estudiantes.

“Y de ahí depende una evaluación estandarizada incompleta y mal hecha, porque los que estamos trabajando en el terreno educativo estamos viviendo la experiencia, estamos luchando contra muchas necesidades” que no son consideradas en los exámenes.

“Te piden resultados elevados –de los alumnos en la prueba Enlace–, quieren resultados buenos, pero nuestras escuelas son escuelas bilingües indígenas y la evaluación estandarizada no la está considerando”.

“A nosotros nos evalúan en una prueba estandarizada a nivel nacional pero como maestros bilingües que estamos trabajando, no estamos siendo tomados en cuenta como lo que somos”, sostuvo.

El maestro quien viste una camisa y calzón blanco característicos de los amuzgos exigió que el gobierno cumpla el discurso, “que se vea realmente ese apoyo y que no se quede en leyes, en reformas, como letra muerta, que lleguen a las escuelas porque es ahí donde se necesita”.

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/escuelas-de-xochistlahuaca-guerrero-imparten-clases-bilingues-sin-apoyo-del-gobierno/

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