Las cifras oficiales muestran que la deserción fue menor a la esperada por cuenta del coronavirus, pero las historias, detrás de las estadísticas, muestran otra realidad.
Mathyius Joel García es un estudiante de 20 años que cursaba cuarto semestre del técnico de producción y televisión en el Politécnico Jaime Isaza Cadavid de Medellín, y por los cambios de la virtualidad que llegaron con el coronavirus, decidió abandonar. “Cuando llegó la pandemia hubo muchas falencias mientras los profesores se adaptaban al sistema digital. La educación, diría, empeoró. Sentí que estaba perdiendo el tiempo”.
La decepción de García con el sistema es anterior a la pandemia, y aunque tenía la idea de retomar en el segundo semestre de 2020, se retiró definitivamente. “La práctica es lo más importante y desde la casa todo es teórico, porque no está el docente que te acompaña y te explica cuando estás haciendo algo mal”.
La generación en suspenso
El coronavirus es uno de los más grandes retos para los jóvenes de Colombia. La pandemia, que el Gobierno tuvo que enfrentar con estrictas medidas de aislamiento, hizo que algunos abandonaran sus estudios o los aplazaran. Las previsiones del Ministerio de Educación, con base en una encuesta realizada a 233 instituciones de educación superior (IES), fueron más optimistas de lo esperado, pues el 70% de las entidades públicas no perciben una disminución en sus matrículas de pregrado. Sin embargo, una cosa muestran las encuestas y otra muy distinta, la vida de los estudiantes.
A diferencia de Mathyius, Miriam Granda, de 24 años, se vio en la obligación de dejar los estudios en la Escuela de Gastronomía de Medellín porque ya no tenía cómo sostenerse. Cuando en marzo empezó el aislamiento obligatorio, se quedó sin trabajo, pero por algunas semanas continuó con las clases virtuales. En su casa no tiene internet, pero su hermana o una vecina le ayudaban a conectarse.
¿Qué opinan los estudiantes de la educación en pandemia?
“Uno pone todo de sí, pero después las metas se derrumban de un momento a otro. Es complicado”, dice Miriam con la voz entrecortada porque dejó en espera su sueño de ser panadera, repostera y pastelera. Tuvo que encontrar otra fuente de ingresos para pagar las cuentas y la comida de su hija de dos años, con quien vive sola en el municipio de Girardota, a tan solo media hora de Medellín. “La mayoría de mis compañeros se salieron porque nos aumentaron el costo de la matrícula, y a varios no nos daba el presupuesto”.
Como Miriam hay más estudiantes y así lo reflejan los datos del Ministerio de Educación, según el cual, las IES privadas vieron una disminución en sus matrículas en el segundo semestre de este año. El 13% de las que respondieron la encuesta, vieron una reducción por encima del 30%, mientras que el 30% restante contestaron que fue inferior al 10%.
Francisco Javier Vargas, de 22 años, estudiante de administración de empresas de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, es parte de las estadísticas. Aplazó el séptimo semestre de su carrera por falta de motivación y por el altísimo precio de la matrícula. “Yo hago parte de muchos grupos culturales de la universidad, trato de sacarle el mayor provecho, al enterarme del poco porcentaje que redujeron la matrícula de todas las carreras hablé con mi familia y tomamos la decisión de retirarme”.
Después de un semestre trabajando desde su casa y fuera de los estudios, espera reintegrarse a la universidad en el primer semestre de 2021, con la esperanza de que podrá asistir, por lo menos una vez a la semana, a las instalaciones. “Día tras día, conectarse al mismo computador durante horas, es desgastante. Hace falta cambiar de salón, de ambiente, tener a alguien que te explique cuando no entiendes. Te desmotiva mucho esta situación. Siento que yo ya estudiaba más por cumplir que por aprender”, dice Vargas, refiriéndose al primer semestre de este año, cuando todas las universidades tuvieron que idear alternativas de enseñanza.
Pero en algunas partes del país, no se trata solamente de las difíciles condiciones de la virtualidad y su frío relacionamiento con los estudiantes, se trata de que no hay plata con qué pagar. Carlos Jhair Murillo, de 26 años, estudia ingeniería de sistemas en la Fundación Universitaria Claretiana (FUCLA) en Quibdó, Chocó. No es la primera vez que tiene que aplazar un semestre porque el dinero no alcanza para llegar a fin de mes. “Tenía la esperanza de continuar, pero nuevamente volvió lo mismo, la parte económica. La pandemia tuvo mucha influencia”.
Carlos vive con su pareja, con quien se casó en 2019, y aún le quedan siete semestres por cursar. Su meta es regresar el próximo año, aunque todavía no tiene claro cómo financiará la matrícula. Intentó solicitar un crédito del Icetex, pero “es muy complicado, entonces no ha pasado nada con eso”. Su voz cambia inmediatamente ante la idea de volver a clases, se ilusiona. “Me siento contento porque es algo que quiero y estoy muy motivado. Quisiera que el tiempo pasara rápido, estudiar de una vez”.
Por el contrario, María Alejandra Chalapud Romo, joven pastusa de 25 años y madre de un niño de tres años y medio, no tiene claro cuándo regresará a las clases en el Instituto Comfamiliar de Nariño, donde hacía un técnico de peluquería. No puede estudiar virtualmente porque no tiene computador y, desempleada, se mudó a una zona rural para disminuir sus gastos, no tiene internet. “Al ser un curso práctico, además, me parecía que no tenía sentido estudiarlo por en el modelo virtual. No veía cómo iba a aprender”.
Dos universidades colombianas en el top 10 de Latinoamérica
Hoy, Chalapud Romo está en Pasto, viviendo con su mamá y su hermana. Le urge volver a clase, pues reconoce la estabilidad que el título podría darle. “Esos son los momentos en que pienso ‘¿por qué no he hecho nada con mi vida?’. Lo digo porque si hubiera estudiado, tendría un trabajo, ya sea virtual, presencial, medio tiempo, pero nada”.
La historia se repite por todo el país, jóvenes que por cuenta de la pandemia no pudieron o no quisieron continuar estudiando. El éxodo de los estudiantes preocupa, ¿qué pasará con esta generación en pausa?
De Sousa Santos, Boaventura
Izquierdas del mundo, ¡únanse! y otros ensayos / Boaventura De
Sousa Santos. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires:
CLACSO.
Libro digital, PDF
Archivo Digital: descarga
ISBN 978-987-722-774-1
1. Izquierda Política. 2. Análisis Político. I. Título.
CDD 320.531
Boaventura de Sousa Santos es uno de los más importantes pensadores de las ciencias sociales y las humanidades a nivel mundial. Izquierdas del mundo, ¡únanse! Y otros ensayos es el libro de un intelectual comprometido con el rumbo de las izquierdas, sus luchas y contribuciones en la defensa de una democracia entendida como ampliación de derechos. Una obra fundamental para leer nuestro tiempo y pensar colectivamente el futuro.
«La pandemia del COVID-19 evidenció la imperiosa necesidad de
construir una nueva alternativa progresista ante una crisis social y
ambiental de una extraordinaria gravedad y que no tiene precedentes en la historia de la humanidad.
Frente a esta situación terminal, la tarea crucial y más urgente para
los partidos y frentes políticos progresistas y las redes comunitarias y
colectivos de cientistas sociales críticos consiste en construir horizontes allí donde hoy hay abismos…» (Bathyány; 2020, p.9)
Descarga el libro completo en este enlace: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20201204074151/Boaventura-Izquierdas.pdf
Fuente de la Información: Biblioteca CLACSO – Novedad Editorial
Zozobra en Bahía Solano por desplazamiento masivo tras asesinato de líder indígena
Momentos de zozobra se viven en varias comunidades de Bahía Solano, Chocó. El jueves pasado informó la Defensoría del Pueblo que cerca de las 8:00 a. m. incursionó al parecer el grupo armado ilegal Autodefensas Gaitanistas de Colombia, AGC, a la comunidad indígena de Bacurú Purrú, resguardo Río Valle y Boroboro del municipio chocoano.
Allí fue asesinado el líder indígena Miguel Tapí Rito, de 70 años, a quienes varios hombres armados habrían sacado a la fuerza de la comunidad donde residía. Era el gobernador de las comunidades de El Brazo y Bacurú Purrú.
Como consecuencia de ese asesinato y de las presiones de este y otros grupos al margen de la ley, cerca de 280 familias (entre 600 y 700 personas) se desplazaron en la noche de este viernes y mañana de este sábado al corregimiento de El Valle, según la lista más reciente consolidada por el alcalde de Bahía Solano, Úlmer Mosquera.
“Todo se da no solo por el homicidio de este líder indígena, sino por la presencia e intimidaciones del grupo armado ilegal AGC, acompañada de presiones para el reclutamiento de menores; además se les comen los sembrados, una situación compleja”, comenta Luis Murillo, defensor del Pueblo en Chocó.
Este nuevo desplazamiento masivo había sido advertido por la Defensoría del Pueblo meses atrás, a través de la alerta temprana 016 de abril de 2020, en la que se advertía los riesgos sobre ese territorio.
“Hacíamos énfasis en la disputa urbana entre Los Chacales, una banda delincuencial común asociada al narcotráfico y al Eln, y las Agc. Además, en zona rural el enfrentamiento es entre el Eln y las Agc”, dice el funcionario y añade que históricamente siempre ha habido presencia en esa zona de grupos al margen de la ley asociados al narcotráfico, por la ruta del Pacífico.
Sin embargo, en el último año la disputa se ha agudizado. En total han sido asesinadas 17 personas en Bahía Solano en el transcurso del año, un récord histórico según el alcalde Úlmer Mosquera.
El alcalde le solicitó al gobierno departamental y nacional más apoyo policial y recursos para garantizar la alimentación de la población desplazada, que se encuentran ubicada en la Normal Santa Teresita del corregimiento El Valle.
“La administración municipal le está suministrando alimentación desde viernes hasta domingo, pero después del lunes no hay posibilidad de alimentarlos, no tenemos recursos para atender una emergencia de esa magnitud. También carecen de colchonetas, están durmiendo prácticamente en el suelo”, señala a este diario el alcalde.
Las familias desplazadas están en el corregimiento que se encuentra a 30 minutos del casco urbano de Bahía Solano, donde la Defensoría del Pueblo, la personería del municipio y la Alcaldía, atienden a la comunidad.
Las autoridades locales se reunirán este sábado a las 2:00 p. m., en una videoconferencia, con la Mesa de Víctimas del departamento Chocó, para buscar la ayuda y analizar cómo enfrentar la situación.
Según el último reporte presentado por Indepaz, Marcha Patriótica y la Cumbre Agraria Campesina Étnica y Popular, entre el 1 de enero y el 17 de noviembre de este año han sido asesinados 226 líderes sociales y defensores de derechos humanos en 112 municipios del país.
Fuente de la Información: https://www.vanguardia.com/colombia/zozobra-en-bahia-solano-por-desplazamiento-masivo-tras-asesinato-de-lider-indigena-CH3180150
Economía crecerá en 2021, pero todavía se plantean interrogantes
Fundamental. Un posible rebrote del Covid-19 se configura como principal punto de incertidumbre. Moderado. Expansión del PIB prevista está lejos de los niveles que se tuvieron en 2010 y 2013.
La economía paraguaya se encuentra cerrando el 2020 como una de las menos afectadas por la crisis de la pandemia por Covid-19 en la región. Pese a esto, todavía se estaría concretando una caída del producto interno bruto (PIB), que se suma al estancamiento que se había tenido en el 2019.
Para 2021, todas las proyecciones apuntan a una expansión de la economía, con base en lo que se conoce como efecto rebote. Sin embargo, los pronósticos no muestran señales de repetir los elevados saltos de 13,1% y 14% que se tuvieron en 2010 y 2013, como seguimiento a las bajas del 4% y 1,2% del PIB registradas en 2009 y 2012, respectivamente.
Las previsiones más moderadas para el año entrante son las que realizan los agentes económicos locales, por medio de los datos que expone la encuesta sobre Expectativas de Variables Económicas (EVE), y el Banco Mundial (BM), con una cifra de 3,5%. En una línea similar se ubica la organización Desarrollo en Democracia (Dende), con un cálculo de crecimiento de 3,7%.
Luego, con estimaciones de entre 4 y 4,5% aparecen el Fondo Monetario Internacional (FMI), el banco Itaú y las consultoras locales MF Economía, CPA Ferrere y Basanomics (ver infografía). El número más optimista hasta el momento fue el establecido por el Ministerio de Hacienda en el marco del Presupuesto General de la Nación (PGN) para el 2021, de 5%.
dudas. El aspecto sanitario aparece como la interrogante principal que se plantea de cara al año que viene. Y es que un eventual rebrote del nuevo coronavirus en Paraguay, por ejemplo, podría repercutir negativamente en el repunte de la actividad que se evidencia en la actualidad, sobre todo en el caso de los sectores que fueron los más golpeados por la pandemia, que son los de comercio y servicios.
En ese sentido, el FMI, como una de las conclusiones de su más reciente revisión sobre la economía de Paraguay, ya había advertido que las perspectivas son inciertas. El informe del artículo IV del organismo ya detallaba que los riesgos a cercano plazo están dominados por el impacto del Covid-19. “Aún podría ocurrir un fuerte aumento de las infecciones y muertes diarias. Y en países donde se presentó una nueva ola de la pandemia, se volvieron a imponer restricciones sanitarias”, decía.
Otro punto que se plantea como una incógnita es el climático. Al respecto, la consultora MF Economía explica que las recientes lluvias han proporcionado alivio al sector ganadero, previéndose una recuperación de pasturas con la consecuente demanda de animales que impulsaría los precios. No obstante, el retraso en la campaña agrícola debido a la falta de precipitaciones se traduciría en un menor nivel de producción, sobre todo de soja y maíz zafriña.
Sectorial: Al hablar de los desempeños esperados por sectores, la firma MF indica que el sector de hoteles y restaurantes experimenta una desaceleración desde 2019 y es uno de los sectores más afectados por la pandemia. Para este segmento se proyecta un repunte de 20% el año que viene, luego de la fuerte caída que registrará este año.
Por otro lado, se estima un año mixto para el sector agrícola, con niveles de producción menores a los del 2020, pero con mejores precios. Asimismo, el sector de la construcción continuará con un dinamismo similar al del 2020, con la expectativa de ingreso de nuevas inversiones privadas provenientes de países inestables de la región.
En cuanto a la industria, se espera una expansión de aquellas derivadas del sector primario, carnes y aceites, así como todas las demás industrias de alimentos. La actividad industrial subiría en un 15%, luego de una desaceleración en 2018, y de dos años consecutivos de caída (2019 y 2020), sobre todo en los sectores exportadores.
Un comportamiento similar debería darse en la actividad comercial, con una expansión de 13,2%. La expectativa de crecimiento se da luego del impacto negativo de la pandemia, así como del estancamiento económico de 2019, y de la pérdida de competitividad relativa con Argentina, observada desde 2018.
Para 2021 también se espera una mayor inflación (entre 3% y 4%) y un tipo de cambio que se sostenga por encima de los G. 7.000 por cada dólar.
Fuente de la Información: https://www.ultimahora.com/economia-crecera-2021-pero-todavia-se-plantean-interrogantes-n2917261.html
Elecciones parlamentarias en Venezuela: la clave es la participación
Por Aram Aharonian, especial para NODAL
Por Aram Aharonian *
Este domingo 6 de diciembre se celebran las elecciones en Venezuela para escoger una nueva Asamblea Nacional, unicameral, que todo indica que será más diversa y con debates más productivos, ya que estará compuesta por diversidad de voces que van desde revolucionarias y oficialistas hasta socialdemócratas variopintas, proimperialistas, y evangélicas militantes, entre otras.
Si bien el país vive una dura crisis social, económica y financiera, la oposición al bolivarianismo se encuentra en su momento más crítico, luego de veinte años de derrotas. Dividida, sin liderazgo, sin propuestas y sin estrategia espera el contragolpe del chavismo, que se prepara para retomar la Asamblea Nacional contra una oposición radical que llama a la abstención y al boicot electoral.
El presidente venezolano Nicolás Maduro afirmó que, aunque confía en el triunfo abrumador de los candidatos de la alianza oficialista en los comicios legislativos del domingo, acepta el reto de quienes quieren convertir la elección en un plebiscito y por ello estaría dispuesto a apartarse de la presidencia si contra todo pronóstico sus adversarios salen victoriosos.
En 2015, la oposición al gobierno bolivariano ganó el control de la Asamblea Nacional alcanzando una mayoría que no había logrado durante 16 años de gobiernos socialistas de Hugo Chávez y Maduro. Pero las palabras del presidente, que parecían una bravuconada, tenían le meta de insuflar a todos –bolivarianos y opositores- a ir a votar, porque lo que va a dar significado a estos comicios parlamentarios es, precisamente, la cantidad de participantes.
Uno de los primeros elementos que se debe tener en cuenta para el análisis cuando se difundan los primero sresultados – y casi excluyente- es la participación, que es más importante que el número final de bancas para cada quien. Hay un sector que se suele postular como mayoritario en la oposición que no va a participar y que llama a la abstención, es el sector que tiene a Guaidó y al Departamento de Estado de Estados Unidos como referente, un sector devaluado, pero no por eso menos importante.
La última vez que las venezolanas y los venezolanos fueron convocados a las urnas fue en 2018, en los comicios que le dieron la reelección al presidente Nicolás Maduro. Esa vez quienes ahora no participan también llamaron a la abstención, y la participación se ubicó en el 46 porciento. Si la participación este domingo se ubica entre un 45 y un 50 por ciento del total del registro electoral podría considerarse un éxito para el gobierno, que podría alcanzar además una mayoría propia o primera minoría, con la cual el Partido Socialista Unido (PSUV) y aliados retomarían el control de la Asamblea Nacional.
¿Cuáles son los parámetros para saber si la participación se anotará como un éxito o como un fracaso para cada sector? En Venezuela el voto es doblemente no obligatorio. Para votar hay que inscribirse en el registro electoral y aún así el voto para los inscriptos es optativo. La participación ha sido masiva en los procesos de elección presidencial, no así en los comicios parlamentarios y municipales.
La masividad está condicionada tanto por el llamado a no votar del « guaidosismo » y afines, como también por un hartazgo con la política en general de sectores tanto chavistas como de oposición que están ocupados en resolver su supervivencia, el día a día, además del divorcio entre las propuestas de campaña y los temas que realmente preocupan a la gente.
Pero también hubo esciciones dentro del oficialismo, con la Alternativa Popular Revolucionaria (APR) que llevaa las elecciones candidatos fuera de la papeleta del PSUV y está conformada por el Partido Patria para Todos (PPT), PartidoComunista de Venezuela (PCV), Izquierda Unida (IU), Corriente Marxista Lucha de Clases, Partido Revolucionario del Trabajo (PRT), MBR-200, Red Autónoma de Comuneros, Compromiso País (Compa), Somos Lina y los colectivos Movimiento 23 de Octubre, 5 de Marzo, Dirección Táctica Catedral, Tupac Katari, entre otros.
El penúltimo ajuste
Si el objetivo secreto de los halcones de la Administración Trump al aplicar un embargo petrolero a Venezuela fue colocar a un gobierno en Caracas para que aplicara un ajuste tan duro como los del recetario latinoamericano de Milton Friedman, lo han conseguido. Pero no ha hecho falta un cambio de régimen, señala el exministro de Economía Productiva del primer gobierno de Nicolás Maduro, Luis Salas. Indica Salas que se ha adoptado un ajuste de ortodoxia clásica: una contracción brutal de la masa monetaria venezolana –bolívares en circulación– del 99,9% en los últimos años. El salario mínimo mensual ha caído de 500 a solo dos dólares. La nueva ley antibloqueo dará luz verde a privatizaciones sin control parlamentario ni legitimidad constitucional. Es una auténtica terapia de shock.”Nadie ha adoptado una ortodoxia tan a rajatabla como Venezuela; no por convicción sino para sobrevivir en un marco de confortación permanente”, añade, para preguntar finalmente si tras una pérdida de un 74% del PIB existe un escenario de recuperación.
Por otra parte el gobierno de Maduro ha recibido numerosas denuncias del poder comunal, asediado no solo por terratenientes sino también por algunos gobernadores y altos funcionarios: se contabilizan más de 300 campesinos y comuneros asesinados en lo que va del año.
El último bastión de la oposición
La Asamblea Nacional es la última institución nacional en manos de la oposición. Los analistas coinciden en que la oposición, ahora dividida, se encamina a sufrir una aplastante derrota.
Los fracasos políticos permanentes del denominado G4 (integrado por los partidos ultraderechistas Voluntad Popular y Primero Justicia, y los exsocialdemócratas Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo), dejó a la intemperie fisuras irreparables en su capacidad de liderazgo y conducción para constituirse en el núcleo central del golpismo, aupado política y financieramente por Washington, como instrumento para el “cambio de régimen”.
Estos cuatro partidos definieron las estrategias (o cumplieron las trazadas en Washington), tanto a nivel político, insurreccional como institucional, con el apoyo de los medios de comunicación, sus redes de contactos con políticos estadounidenses y europeos de alto perfil y el permanente financiamiento recibido para apuntalar la imagen artificial de una unidad opositora, más parecida a una bolsa de gatos que a una coalición política.
En enero del 2019 los venezolanos asistieron a un surrealista evento en el que una anunciada renovación de la directiva parlamentaria se convirtió en la instalación de un gobierno paralelo, que recibió de inmediato reconocimientos internacionales de parte de Estados Unidos, Europa e incluso de varios países de Latinoamérica, además de la Organización de Estados Americanos (OEA), en una nueva estrategia insurreccional para tomar el poder político. Si la estrategia era instalar un gobierno paralelo y cercar diplomática y financieramente al país, para que ocurriera una fractura en las Fuerzas Armadas no le funcionó a la oposición ni a Washington con sus bloqueos y sanciones a granel, ya que se mantuvo la cohesión del gobierno, el respaldo de los militares y un margen de apoyo internacional considerable.
Frente a estos fracasos en continuado, la ausencia de nuevas estrategias y liderazgos con credibilidad, las bases sociales de la oposición se cansaron y dispersaron, perdieron capacidad de movilización y de conexión con la gente. Y, ahora, la salida de Donald Trump y su combo retrógrado de la presidencia deja a esta oposición en una situación mucho más comprometida. Ya Europa comenzó a moderar su tono y el contexto latinoamericano es mucho menos hostil hoy que hace un año frente al gobierno de Maduro.
El G-4, que cuenta con la batería del terrorismo comunicacional nacional y foráneo, planifica el 12 de diciembre una consulta a la población, que, plantea tres cuestiones. La primera, la salida de Nicolás Maduro y la convocatoria de “elecciones libres”; la segunda, la solicitud a “la comunidad internacional” del desconocimiento de los comicios, y la tercera apoyar las gestiones para activar la injerencia foránea, bajo la excusa de “cooperación, acompañamiento y asistencia que permitan rescatar “nuestra democracia, atender la crisis humanitaria y proteger al pueblo de los crímenes de lesa humanidad”. Esta iniciativa intentaba movilizar a los venezolanos en el extranjero por la vía digital y convocar a la base opositora dura en el país a la fase presencial, contando con el apoyo de los gobiernos del ajetreado Grupo de Lima, los de la Unión Europea, y por supuesto el patrocinador gobierno estadounidense, en proceso de transición presidencial, así como el siempre dispuesto peón de Washington, Luis Almagro, a la cabeza de la Organización de Estados Americanos.
Lo cierto es que en los últimos años fueron emergiendo nuevos liderazgos opositores, que intentan articularse a través de una estrategia electoral para enfrentarse al chavismo, además de una disposición al diálogo y la negociación y un discurso que incluso deplora el acecho de Estados Unidos y Europa contra el país..
Los resultados de las parlamentarias servirán, obviamente, de termómetro para medir, hasta qué punto esta propuesta viene sentando base en determinados sectores de la sociedad. En esta nueva ola opositora hay viejos partidos con nuevos líderes, nuevas agrupaciones e incluso organizaciones civiles, cuyo discurso se centra en la promoción del diálogo y los acuerdos, y la condena a la injerencia foránea. Los sondeos de opinión (siempre manipulables) muestran que muchos han dejado de sentirse identificados con el gobierno de Maduro, pero tampoco se sienten opositores, en lo que algunos analistas señalan como un deshielo de los polos políticos que han dominado la escena en los últimos veinte años.
Este domingo se medirán en las parlamentarias y en un año en las elecciones municipales, lo que posibilitará saber si es posible la consolidación de una oposición de nuevo cuño en el país. Su reto es construir una narrativa basada en la reconciliación y la inclusión social, así como el reconocimiento y el respeto entre los diferentes en medio de una campaña sistemática de desprestigio generada por sus adversarios, la oposición radical proestadounidense. El analista Damián Alifa señala que, no obstante, tienen una ventana de oportunidad en la despolarización de la sociedad venezolana y el hastío hacia confrontación, que pueden aprovechar para desplazar a la dirigencia radical de la oposición.
El chavismo, en especial el Gran Polo Patriótico, con el Partido Socialista Unido de Venezuela a la cabeza, que cuenta con una organización nacional y con recursos de quienes ocupan responsabilidades estatales, se ve en la obligación no sólo de movilizar a su base dura, sino facilitar el voto de los ciudadanos: el mayor enemigo es la abstención.
* Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Fundador de Telesur. Preside la Fundación para la IntegraciónLatinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2020/12/elecciones-parlamentarias-en-venezuela-la-clave-es-la-participacion-por-aram-aharonian-especial-para-nodal/
Descarte ilegal en Argentina: se tiran por año más 110 mil toneladas de merluza en buen estado al mar
4 diciembre, 2020
De acuerdo a los últimos informes de evaluación realizados por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y como Fundación Vida Silvestre Argentina plantea en su reciente documento de posición, la industria pesquera descarta anualmente más de 110.000 toneladas de merluza en buen estado al mar, lo que pone en riesgo la conservación a largo plazo de los recursos pesqueros del país.
El descarte de merluza es la cara visible de un déficit de manejo mucho mayor: presenta un problema biológico, pone en riesgo las exportaciones y avala una pesca ilegal.
Buenos Aires, 9 de noviembre de 2020– La pesca marítima es una de las principales actividades económicas de la Argentina, con exportaciones que superaron los 2000 millones de dólares anuales en los últimos 3 años, y que se encuentra a la par de otras actividades productivas más tradicionales como la ganadería.
Sin embargo, y de acuerdo a los últimos informes de evaluación disponibles realizados por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), cada año la industria pesquera descarta más de 110 mil toneladas de merluza en buen estado que son devueltas sin vida al mar.
Y a pesar de que estos registros podrían sufrir variaciones en las estimaciones de este año, estos valores reflejan un déficit de manejo histórico en la industria pesquera, que pone en riesgo los recursos pesqueros del país.
A nivel global, y de acuerdo a datos oficiales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), alrededor del 33.1% de las poblaciones de peces del mundo están sobreexplotadas y el 60% se está pescando hasta su límite biológicamente sostenible.
La FAO define además a la pesca ilegal como aquellas actividades pesqueras realizadas por embarcaciones nacionales o extranjeras en aguas bajo la jurisdicción de un estado, sin el permiso de éste o contraviniendo sus leyes y reglamentos; o aquellas que no han sido declaradas o lo fueron de modo inexacto a la autoridad nacional competente.
Como establece la Ley Argentina en su artículo 1º del Régimen Federal de Pesca (Ley 24.922), la pesca debe ser una actividad desarrollada de manera sostenible y con buenas prácticas, que promueva el “máximo desarrollo compatible con el aprovechamiento racional de los recursos vivos marinos”, con el objetivo de asegurar “la conservación a largo plazo de los recursos”.
Así mismo, en su artículo 21, indica que está expresamente prohibido arrojar descartes y desperdicios al mar, en contra de prácticas de pesca responsables. Es en este contexto en el que es claro que la ley de pesca prohíbe el descarte, y que Argentina está avalando una pesca ilegal, permitiendo un uso irracional del patrimonio natural y generando impactos directos sobre la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas marinos. Presenta, además, un problema político y ético: es un aprovechamiento que perjudica los recursos naturales y un desperdicio de alimentos, contrario a la administración responsable y a la utilización sostenible de los recursos.
El descarte pesquero (el de la merluza es el caso más emblemático) consiste en la devolución al mar sin vida de aquellos ejemplares que no serán comercializados porque son de menor tamaño o porque tienen menor valor comercial. Es un proceso complejo que involucra una diversidad de actores, con distinto grado de responsabilidad (autoridades, empresas, capitanes y tripulantes).
Estas prácticas, habituales en la pesca marítima, responden en gran medida a una motivación clara: la búsqueda de maximizar los beneficios económicos en el corto plazo. Entonces, lo que tiene más valor comercial se guarda y lo que tiene menos valor se tira, lo que ocurre en varias pesquerías argentinas, pero que se ha documentado tanto en la pesquería de merluza como en la de langostino.
Es en este sentido que Guillermo Cañete, Especialista en Pesca Sustentable y Planificación Espacial Marina de Fundación Vida Silvestre, profundiza “En este problema todos los actores tienen su cuota de responsabilidad, las autoridades, empresas, capitanes y tripulantes. Obviamente la mayor responsabilidad la tiene la autoridad de aplicación, que según la ley tiene la obligación de realizar una administración racional de nuestro patrimonio.
Sin embargo, se ha naturalizado el dejar de lado el marco normativo, incorporando a la cultura del sector que el descarte “está bien”, a pesar de ser ilegal. Lamentablemente, no hay un plan de manejo que establezca reglas claras para resolver el problema con transparencia.
Enfrentamos grandes desafíos para llegar a la necesaria transformación del sector pesquero para lograr la sustentabilidad ambiental, social y económica, que asegure el acceso a mercados internacionales, cada vez más exigentes. ”
Entendemos que el descarte no solo es un problema biológico, también pone en riesgo las exportaciones y el empleo, por eso desde Fundación Vida SilvestreArgentina planteamos en el documento de posición “El descarte de merluza no solo es un problema biológico, también pone en riesgo las exportaciones y el empleo” la urgencia de aplicar correctamente la Ley Federal de Pesca, mejorar el desempeño de las pesquerías para incorporar mayor transparencia y trazabilidad, y minimizar la captura incidental de otras especies, el descarte y el impacto sobre el hábitat marino.
Por su parte Fernando Miñarro, Director de Conservación de Fundación Vida Silvestre, reflexiona sobre el contexto actual porque “Cuando todo esto pase y empiecen a reactivarse las actividades, muchos países (incluido el nuestro) van a necesitar un fuerte estímulo a la producción. Y resulta lógico que así sea. Pero en este punto es clave que, para evitar seguir cometiendo los mismos errores, nos preguntemos cómo hacerlo y revisemos los actuales esquemas productivos.
La reactivación económica no puede ser a cualquier costo, existen otras formas de producir y es momento de redefinirlas. Es importante que busquemos alternativas sustentables que nos permitan compatibilizar la producción con la conservación de nuestros ambientes naturales. Existen posibilidades de satisfacer las necesidades económicas y las expectativas razonables de crecimiento y, a la vez, garantizar que nuestros recursos naturales estén disponibles para nosotros y para las generaciones futuras. La recuperación económica post pandemia no debe retomar las actividades económicas pesqueras sostenidas en sistemas que presentan un déficit de manejo histórico”
Ante esta problemática, es preciso que el Estado genere las condiciones habilitantes, con la participación del sector privado, para avanzar hacia una trasformación responsable de la pesca, en cumplimiento de la legislación vigente y con el objetivo de desarrollar un modelo que incluya buenas prácticas en la pesca argentina.
Fuente de la Información: https://www.ecoportal.net/paises/argentina/descarte-de-merluza/
El Proyecto Democrático Paulo Freire (PFDP por sus siglas en inglés) de la Universidad de Chapman, ubicada en Los Ángeles, EEUU, decidió nominar y otorgar al Dr. Luis Bonilla-Molina, el Premio Anual de Justicia Social 2020, el cuál será entregado por el Attallah College of Educational Studies, de esa universidad. El premio será otorgado el 19 de febrero de 2021 en acto formal del Proyecto Democrático Paulo Freire (PFDP) y consiste en un pergamino certificado por la Universidad de Chapman
Este reconocimiento se debe a su trabajo pedagógico crítico realizado a nivel internacional usando modos virtuales durante el año 2020, que permitió unir a lo/a/es educadores más afectado/as durante esta pandemia histórica. En particular se aplaudió la incorporación en ese trabajo de temas relevantes sobre la educación popular, los abusos de género, y otros temas sociopolíticos y económicos que impactan al bienestar de educandos y sus maestra/o/es y profesores.
El trabajo en el que participó el profesor Luis Bonilla-Molina esta accesible en el YouTube del Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación y consta de más de doscientos foros, encuentros y diálogos realizados en el año 2020 entre educadores/as y populares, pedagogos críticos y defensores de la educación. Actividades que se realizaron gracias al trabajo mancomunado de los equipos de CII-OVE (Venezuela), la CEIP-H (Argentina) y el MAECC (Oaxaca, México), por lo cual es también un reconocimiento al trabajo en equipo.
Este trabajo permitió impulsar y realizar por medios virtuales el I Congreso Mundial en defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo los días 25, 26 y 27 de septiembre en el cual expusieron líderes y lideresas de 92 federaciones y sindicatos de todos los continentes, colectivos de educación popular y pedagogos críticos y contó con más de 12.000 participantes. Congreso Mundial que ahora organiza la marcha global por el derecho a la educación.
Luis Bonilla-Molina es Doctor en Ciencias Pedagógicas, con más de cuarenta años de experiencia educativa Ha dirigido importantes instancias internacionales como el Centro Internacional Miranda (CIM) de Venezuela, el Consejo de Gobierno del IESALC UNESCO y es fundador del portal Otras Voces en Educación (OVE), así como del Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en educación (CII-OVE).
El Proyecto Democrático Paulo Freire (PFDP) son un conjunto de iniciativas locales, regionales e internacionales desarrolladas desde la Facultad de Estudios Educativos Attallah de la Universidad Chapman. Estas iniciativas reflejan los imperativos políticos, pedagógicos y éticos del gran educador brasileño Paulo Freire y capturan su lucha democrática por la justicia social. Originalmente apoyado por la Cátedra Jack H. y Paula A. Hassinger en Educación, el PFDP comenzó en Chapman’s Attallah College en 1996. Es el efecto vivo y duradero de la inspiración de Paulo Freire en los corazones, mentes y trabajo de académicos y activistas comunitarios. La conciencia crítica de la injusticia y la opresión, así como las fuerzas materiales y epistemológicas que la perpetúan en la educación, se convierten en el tema central de interés del proyecto.
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